Un museo que late al pulso de la calle – Londres


MuseodeCienciasbritanico_hsubdestacadoArquitectura | Proyecto Internacional | Museo de Ciencias | Wilkinson Eyre

El centenario Museo de Ciencias londinense será intervenido para integrarlo al barrio. Cómo se reformulará su circulación interna.

Graciela Baduel.

gbaduel@clarin.com

Quien haya caminado los grandes museos del mundo – El Louvre, por ejemplo – sabe de interminables desplazamientos por escaleras, pasillos y ascensores en busca de aquellas obras por las que se ha pagado la entrada. La circulación es clave: cómo hacer que el visitante acceda rápidamente a lo que quiere ver, y más aún, cómo seducirlo para que se aventure hasta la última sala del último piso. Algo de eso se plantearon los proyectistas del estudio londinense Wilkinson Eyre, responsables de convertir al centenario Museo de Ciencias británico en un «museo del futuro«. La solución fue calar la estructura con nuevos ascensores en puntos estratégicos, que llevarán directamente a las galerías de los niveles superiores, «olvidadas» por la mayoría de los visitantes.

La remodelación del museo se enmarca en un plan más amplio y ambicioso: posicionar al barrio de South Kensington como destino turístico-cultural, atrayendo particularmente a extranjeros.

Para ello, bajo la dirección del municipio del Royal Borough of Kensington and Chelsea, (los diseñadores) Dixon Jones transformó la calle Exhibition Road, donde se encuentra el edificio, en un corredor semipeatonal, escenario posible de espectáculos al aire libre. Para darle al museo una presencia vital en este recorrido, los proyectistas de Wilkinson Eyre se concentraron en la fachada: idearon una instalación luminosa, construida en vidrio y acero, que rompe las líneas ortogonales y se abre paso a través de las columnas neoclásicas. «The Beacon» (El Faro) es algo así como un corazón a punto de estallar, lleno de energía y nuevas ideas.

desde Un museo que late al pulso de la calle.

A %d blogueros les gusta esto: