Londres: últimos actos de ostentación


FUTURO SKYLINE LONDINENSE. EL “PINÁCULO” (KPF), EL “WALKIE TALKIE” (VIÑOLY) Y EL “PEPINO” (FOSTER) Clarin.com
FUTURO SKYLINE LONDINENSE. EL “PINÁCULO” (KPF), EL “WALKIE TALKIE” (VIÑOLY) Y EL “PEPINO” (FOSTER) Clarin.com

Arquitectura

Arquitectos y desarrolladores auguran el fin de las grandes torres de acero y vidrio en la capital británica. Aseguran que los rascacielos de KPF, Renzo Piano y Rafael Viñoly serán los últimos íconos que cambiarán el skyline londinense. Ahora apuntan a edificios más modestos y a reciclajes.

Por Julia Kollewe, periodista de Real Estate del diario The Guardian

El arquitecto del Gherkin declaró que la “era de la ostentación” ha finalizado en la City londinense, anunciando el fin del boom de los rascacielos en la ciudad. La recién terminada Torre Heron, del estudio Kohn Pedersen Fox (KPF); junto con los The Shard of Glass, de Renzo Piano; el Cheesegrater, de Gollins Melvin Ward Partnership, y el Walkie Talkie, de Rafael Viñoly (que todavía están en construcción y se inaugurarán en 2014) serán la última generación de rascacielos icónicos. Esa es la tesis de Ken Shuttleworth, mano derecha de Norman Foster, quien opina que los desarrolladores inmobiliarios se van a volcar a planes más modestos y menos costosos.

La verdad es que todas estas torres fueron concebidas antes de la crisis financiera, y algunas de ellas estuvieron a punto de ser desechadas debido a la caída de la compraventa de propiedades. “La era de la ostentación se terminó”, confirmó a Bloomberg News, Ken Shuttleworth, el arquitecto del estudio de Norman Foster que diseñó el Gherkin. Explicó que la torre de 40 pisos, que se inauguró en 2004, nunca habría arrancado en la situación actual. “Hoy el dinero mueve todo, y si alguien puede construir algo por la mitad del precio, lo hace. Los inquilinos piden edificios austeros y eficientes, que pueden ser rasca-tierras en lugar de rascacielos. La torre de vidrio está muerta”, dijo.

En estas épocas de crisis, muchos inquilinos son reacios a pagar más por estar en una torre. En ese sentido, el magnate inmobiliario Gerald Ronson reconoció que llevará unos 18 meses alquilar todo el espacio disponible en su Torre Heron. Allí los pisos más bajos cuestan casi mil dólares el metro cuadrado, y los más altos mucho más. Hoy, los alquileres están al mismo nivel de 1980.

Lo que es indudable es que la demanda de espacio para oficinas en la City nuevamente está en alza. Los expertos calculan que los bancos y otras instituciones financieras contratarán a 11.500 nuevos empleados en los próximos tres años, y necesitarán 150.000 metros cuadrados de espacio: el equivalente a cuatro Shards y cinco Torres Heron. En tanto, las investigaciones de Rees muestran que en la City se ocupan habitualmente 288.000 metros cuadrados por año, y que la expansión de los bancos necesitará otros 52.000 metros cuadrados anuales hasta 2014. Pero dos de los mayores edificios de oficinas nuevos, el Cheesegrater y el Walkie Talkie, no estarán terminados hasta 2014.

vía Londres: últimos actos de ostentación.

A %d blogueros les gusta esto: