Un paseo por la ciudad de los contenedores | ‘Container City’ en Londres


Un 'edificio Lego' | B. C.
Un 'edificio Lego' | B. C.
  • Unos 350 artistas habitan desde 2001 un barrio construido con contenedores de barco
  • El alquiler de una de estas ‘viviendas Lego’ oscila entre 250 y 1.800 euros mensuales
  • De zona portuaria degradada a icono de la experimentación arquitectónica

BEATRIZ CEBAS

LONDRES (REINO UNIDO).- El joven diseñador británico Matt Savage y su compañera de piso Sophia Afxentiou pagan 900 libras (1.004,60 euros) al mes de alquiler, un precio más que razonable para la prohibitiva área metropolitana de Londres. Desde hace dos años, habitan dos de los módulos de contenedores de barco que componen una de las rarezas arquitectónicas londinenses más deseadas y visitadas por los amantes del género: ‘Container City‘.

Cada mañana, colocan sobre su mesa del ‘Estudio M’ los materiales que van a utilizar para fabricar los bolsos y complementos que más tarde venderán. Mientras, su habitáculo de unos 50 metros cuadrados va iluminándose gracias a un balcón y a las grandes ventanas circulares que miran a la ribera del Támesis. Fuera, esta luz se refleja en el amarillo, rojo y naranja del metal pintado de las fachadas.

Antes de la construcción de la ‘Ciudad Contenedor’, esta antigua zona portuaria conocida como Trinity Buoy Wharf, al Este de Londres, estaba degradada. Desde 2001, y gracias a la idea de Eric Reynolds, Urban Space Management (USM) y el estudio de arquitectos Lacey & Partner, el lugar se ha convertido en un importante centro de creación, poblado por artistas y profesionales vinculados al mundo del diseño. Y es que para ocupar una de las casas del barrio hace falta cumplir dos cosas: apuntarse a su larga lista de espera y estar relacionado con el mundo de la creatividad.

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Vivir en un contenedor: la última solución para tener un piso.

Puede chocar a primera vista, pero el reciclaje de contenedores en viviendas y oficinas ya es una práctica habitual en ciudades como Londres o Amsterdam, la última frontera en una sociedad en la que la vivienda se ha convertido en un bien escaso.

La segunda vida de un contenedor | Viviendas Sostenibles


Casa-contenedor diseñada por S. Fernández y B. Rodríguez en O Val Miñor (Pontevedra) | Elmundo.es
Casa-contenedor diseñada por S. Fernández y B. Rodríguez en O Val Miñor (Pontevedra) | Elmundo.es
  • Arquitectos gallegos proponen reciclar contenedores de transporte marítimo en viviendas
  • En Internet pueden encontrarse contenedores marítimos usados a partir de 1.200 euros

MARÍA FERNANDEZ

FERROL.- Después de surcar los océanos del mundo cargado de mercancías, un antiguo contenedor marítimo de 40 pies (unos 12 metros cuadrados) ha encontrado una segunda vida en el campo gallego, convertido en casa de fin de semana. Un estudio de arquitectura de Vigo ha diseñado esta vivienda-contenedor, que supone un ejemplo de construcción sostenible.

Los arquitectos Severo Fernández y Basilio Rodríguez, de Estudio Base, firman este proyecto, ubicado en la comarca de O Val Miñor, en el sur de la provincia de Pontevedra. «Surgió como una idea de investigación sobre el reciclaje de ese elemento de transporte», explica Severo Fernández, quien además ha sido el promotor de la obra, por el momento un prototipo.

La reutilización de contenedores de transporte marítimo en la construcción cuenta con precedentes en Galicia. Sin embargo, su uso con fines residenciales todavía es poco frecuente, a diferencia de otros países como Reino Unido o Países Bajos, donde sí se utilizan desde hace años como viviendas.

La particularidad del diseño de este estudio gallego consiste precisamente en que se presenta como residencia ocasional. «Puede emplearse como refugio de fin de semana en el campo, vivienda anexa para invitados o casita de piscina», señala Fernández.

La principal dificultad técnica, según el arquitecto, consistió en conseguir unas buenas condiciones térmicas y acústicas en el interior del contenedor. Así, la chapa metálica original se sometió a un proceso de limpieza y tratamiento antioxidante, para luego cubrirse con varias capas aislantes, tanto en el interior como en el exterior. Para la fachada se optó por un revestimiento de madera de pino.

En su interior, esta vivienda presenta una sencilla distribución, con un área de cocina y sala de estar y otra de dormitorio, separadas por una pieza central destinada a cuarto de baño. Además, la zona de día se prolonga gracias a un porche exterior que dispone de cubierta desmontable, solución que permite ganar espacio y abrirse al entorno.

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