Obras en contra de la naturaleza


La conurbación Jujuy-Palpalá, recientemente inaugurada, se realizó sin un plan de ordenamiento regional. Para agilizar el tráfico carretero, se destruyeron un bosque natural y las palmeras de la ex Av. Savio.

Carlos Jose Sparvoli -arquitecto, ex secretario de obras publicas de Jujuy .

En esta sección, el 30.09.08, me referí al plan de ordenamiento regional para la conurbación Jujuy-Palpalá, realizado en 1959 y que por razones de urgencias políticas nunca se había llevado a cabo. A casi seis meses de la inauguración de la conurbación, realizada fuera del contexto de un plan como el mencionado, podemos afirmar que esta serie de obras destruyeron la naturaleza.

El buen urbanista, cuando planifica regional e integralmente un territorio debe respetar las primitivas tendencias naturales de circulación y encauzarlas mediante el uso de la tecnología, sin destruir la naturaleza. Todo lo contrario de lo que ocurrió en Jujuy-Palpalá.

desde Obras en contra de la naturaleza.

LA 0.3

San Salvador: el plan que no fue y hace falta

 


 

Carlos Jose Sparvoli. ARQUITECTO, EX SUBSECRETARIO DE OBRAS PUBLICAS DE JUJUY

La falta de un plan regional y urbano ordenador no es un problema exclusivo de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Esta realidad descripta por Berto González Montaner (ver ARQ 26.08.08) se repite en muchas otras ciudades del país, y en especial en el Gran San Salvador de Jujuy. El Plan Regulador Jujuy-Palpalá fue concebido en 1959 por un equipo interdisciplinario de profesionales jujeños y del Instituto de Urbanismo y Planeamiento de la Universidad Nacional de Tucumán (del cual quien escribe formó parte), dirigido por el destacado arquitecto Jorge Vivanco. En este plan se establecía que ante todo y por razones ecológicas y de organizacion territorial, San Salvador -capital de la provincia de Jujuy- debía ser centro administrativo, comercial y turístico. La ciudad solo debía ser continente de las industrias de servicio -sin grados de molestia-, y estación de cargas y de transportes polimodal y ecológica. En tanto, las industrias pesadas e intermedias se localizarían en el parque industrial de Palpalá, en el área de la acería de Altos Hornos Zapla, a 10 km de la capital, lo que permitiría conservar una zona intermedia de quintas como colchón verde protector de la polución fabril. Hay que tener presente que el río Grande atraviesa la ciudad y constituye un límite natural de expansión.

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