Europa | Francia | Castillos, viñedos y buena vida en el Languedoc francés


Beziers, en el bajo Languedoc, es de origen romano
Beziers, en el bajo Languedoc, es de origen romano

En el extremo sur de Francia se ubica esta región que, por su situación, muchos comparan con un anfiteatro que mira al mar. Posee un largo litoral mediterráneo con playas arenosas que se extienden 180 kilómetros desde la frontera española hasta Camargue. El Languedoc es una tierra con fuerte personalidad y horizontes diversos.

Texto | Fotos: Pedro Madera

Los que disfrutan con las carreteras estrechas y los pueblos escondidos detrás de una curva tienen lugares míticos. El slow drive está de moda. El Languedoc es un lugar perfecto para nuestro propósito, a sus increíbles paisajes suma su ritmo tranquilo de vida. Este sitio hay que conocerlo sin prisas, paladeando cada reflejo del sol en el agua, saboreando cada destello en sus viñedos, degustando cada conversación con los lugareños… Un sitio donde volver es casi obligación.

La región de Languedoc–Rousillon se encuentra situada en el extremo sur de Francia y limita con los Pirineos, Andorra y España por la parte inferior; y con Provenza y los Pirineos Centrales al norte, hasta Auvergne. Por su situación muchos se refieren a esta región como un anfiteatro que mira al mar. Posee un largo litoral mediterráneo con playas arenosas que se extienden 180 kilómetros desde la frontera española hasta Camargue. El Languedoc es una tierra con fuerte personalidad, donde sus horizontes son tan diversos que la región no puede reducirse a un solo destino.

desde Europa | ocholeguas.com | Castillos, viñedos y buena vida en el Languedoc francés.

Buena Vida en Palermo Viejo – Live Hotel, Buenos Aires


Live Hotel . Foto:Mariana Araujo
Live Hotel . Foto:Mariana Araujo

En una esquina tradicional y olvidada se levanta un complejo de viviendas y un hotel boutique, proyectado por el estudio de arquitectura Lopatin; su secreto, la sinergia de usos.

No hay crisis económica ni gripe A que detenga la expansión de Palermo Viejo. Calles oscuras y viejas casonas con verdín y humedad siguen mutando en edificios contemporáneos que buscan diferenciarse mediante el diseño.

En esa corriente se inscribe la transformación de la esquina de Arévalo y Nicaragua, cercada por plátanos y palmeras centenarias, y donde en 1927 el arquitecto Valentín Brodsky levantó un edificio de arquitectura ecléctica que la comunidad judía destinó al Asilo Argentino de Huérfanas Israelitas.

La construcción, que luego fue club social de la comunidad armenia y más tarde se convirtió en la terminal de colectivos de la línea 57, ahora forma parte de un proyecto de viviendas y hotel boutique que promete devolverle dinamismo a esa esquina de Palermo Hollywood, donde recientemente se hicieron obras de ensanchamiento y reemplazo de las veredas, nivelación de éstas con la calzada, ampliación de esquinas y se colocaron luminarias, bolardos y cestos.

El complejo Live Hotel es desarrollado por Starnova Group y diseñado por el Estudio de Arquitectura Lopatin. Ocupa 30.000 m2 en los que convive un complejo de departamentos en el fondo del terreno del edificio original y donde funcionará un hotel de 90 habitaciones.

desde Buena Vida en Palermo Viejo – lanacion.com.

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