La arquitectura paisajista de Leandro Silva – en el CGAC, Santiago de Compostela


La exposición del CGAC repasa la forma de entender y de hacer paisaje del uruguayo.

Escrito por: C. Franco

Centro Gallego de Arte Contemporáneo (Centro Galego de Arte Contemporánea), CGAC. Wikipedia
Centro Gallego de Arte Contemporáneo (Centro Galego de Arte Contemporánea), CGAC. Wikipedia

Santiago (de Compostela) / La Voz (de Galicia)

Leandro Silva (Uruguay, 1930) dedicó su vida a pensar jardines, una actividad que él definía como «la tarea de ordenar y reinventar» su entorno, allí donde se encuentre.

Desde ayer, el Centro Galego de Arte Contemporánea (CGAC) ofrece en La esencia del jardín una exposición que explica el itinerario creativo de Silva en el paisajismo, una muestra organizada por la Escola Galega da Paisaxe y la Fundación Juana de Vega.

La exposición repasa la forma de entender y de hacer paisaje que tuvo Silva, las influencias de autores como Roberto Burle Marx y sus principales obras en el mundo.

Entre ellas, las realizadas en España, la rehabilitación del Real Jardín Botánico de Madrid, el acondicionamiento del Monasterio del Parral, en Segovia, y los jardines de Torre Picasso en Madrid.

La directora de la Escola Galega da Paisaxe, Isabel Aguirre, destacó el papel asumido por Leandro Silva en la arquitectura paisajista en España y su influencia en una labor que sigue sin encontrar eco en la sociedad española.

vía La arquitectura paisajista de Leandro Silva.

Sobre Leandro Silva en «El País»

Artes Visuales

Leandro Silva Delgado, el paisajista

El miércoles pasado ( noviembre de 2000 ) murió Leandro Silva Delgado en su residencia española de Segovia. Pensaba regresar, como casi todos los últimos años, a Montevideo y celebrar con amigos su aniversario de nacimiento el 28 de noviembre. Había nacido en la (su) entrañable ciudad de Salto en 1930, a la cual estuvo siempre apegado aun a la distancia y en la que dejó la huella de su talento en el Jardín Español del Descubrimiento.

Domingo 19 de noviembre de 2000



Arquitectura Paisajista: Perfecta simbiosis | Revista Jardín


Proyecto diseñado e implementado por el estudio Miles-van Rafelghem
Proyecto diseñado e implementado por el estudio Miles-van Rafelghem

El proyecto fue diseñado e implementado por el estudio Miles-van Rafelghem.

Fotos: Estudio Miguens-Copello

El contexto

Un terreno de unos 2000 m2 con un grupo de acacias negras. La casa es una construcción moderna y sólida de vidrio, piedra y ladrillo, cuya forma nació respetando cada árbol existente en el lugar. En ella, dos bloques de construcción se conectan a través del hall de entrada.

Al entrar, hacia la derecha, una parte baja y vidriada da lugar al living y al comedor, y hacia la izquierda, en un nivel más bajo, una torre de ladrillo contiene una biblioteca y los cuartos.

La propuesta

Los dueños de casa querían que su casa estuviese fuertemente relacionada con el jardín, y que desde los amplios ventanales se incorporaran vistas que hablaran el mismo idioma que el interior.

Los espacios exteriores se terminaron de definir en forma conjunta con ellos y los arquitectos. Se establecieron la forma y los materiales que se usarían en el jardín del frente, galerías y terrazas, ubicación, forma y acceso a la pileta y solarium, y lo que las paisajistas denominan el «patio hundido».

desde Arquitectura Paisajista: Perfecta simbiosis | Revista Jardín.

Arquitectura paisajista: Palacio Duhau | Buenos Aires, Argentina


El rosedal acompaña la escalinata con una paleta de colores pastel.
El rosedal acompaña la escalinata con una paleta de colores pastel.

El estudio Wilder Larrea y Asoc. fue el encargado de darle forma a los jardines de uno de los edificios más emblemáticos de la ciudad.

Obra: Palacio Duhau Park Hyatt Hotel Buenos Aires

Lugar: Avenida Alvear y Posadas

Proyecto de paisajismo: Estudio de Arquitectura Paisajista Wilder Larrea y asoc. (Arq. W. Larrea – Lic. E. Ottaviani)

Colaboradores: Celeste Iglesias y Hernán Lugea

Año de ejecución: 2004-2006 Superficie: 2.800m²

El contexto

Previo a la realización del diseño fue importante hacer una reflexión exhaustiva sobre el programa de arquitectura del futuro jardín, con la intención de crear esa nueva identidad como síntesis entre las que ya aportaban un edificio patrimonial y otro contemporáneo.

Se propuso vincular funcional y escénicamente los dos núcleos y captar correctamente la escala de los elementos singulares del paisaje propio del sitio y el de los edificios y la vegetación linderos.

El potencial existente era la barranca, a la que se le dio el merecido valor como uno de los pocos vestigios del paisaje original de Buenos Aires. Pero una barranca no es un jardín en sí misma. Un jardín debe ser un espacio diseñado que permita ser recorrido y usado como un lugar de permanencia y no sólo de contemplación, que permita generar en el espectador distintas sensaciones, diferentes modos de disfrute y que motive a descubrirlo en cada uno de sus rincones. Desde otro punto de vista, una barranca tiene la vocación natural para derramar el espacio hacia un río o un valle. A falta de esto, se pensó en abrirla hacia el espacio público en la calle Posadas, volcando el beneficio de ese paisaje a la ciudad misma, evitando que rematara estérilmente contra una construcción. Pocos edificios de Buenos Aires ofrecen la posibilidad de ingresar en los jardines subiendo la pendiente desde la calle, como sucede en algunas antiguas plazas de Buenos Aires y recordando, a su vez, los tiempos fundacionales de la Avenida Alvear.

desde Arquitectura paisajista: Palacio Duhau | Revista Jardín.

Arquitectura paisajista: puro verde en las sierras cordobesas | Argentina


ArquitecturaPaisajistaCordoba_1037533

Inserto en el imponente paisaje árido se alza este jardín, el marco de una obra de estilo criollo

Ubicado al pie de las sierras cordobesas, este lote de diez hectáreas con pendientes naturales alberga un cuidado parque. Era un monte cerrado y espeso, con vegetación autóctona, aunque con pocos ejemplares de gran porte. Con machete en mano fueron abriendo camino. Así fue que rescataron un añejo algarrobo en el centro de un gran bajo, alrededor del cual comenzaron a limpiar.

El trabajo fue minucioso, marcaron cada arbolito que debía quedarse por su tamaño, su forma y su ubicación, entre ellos: chañares, algarrobos, molles, quebrachos blancos, talas, cocos y espinillos. Alrededor de un viejo tala se construyó la primera casa. Luego vinieron el taller de trabajo, la pileta, la casa de los caseros, el estanque y los corrales.

Las especies que resistían las condiciones del lugar –suelo pobre, fuertes vientos, largos períodos de sequía, crudos inviernos y altas temperaturas estivales– comenzaron a volverse las figuras principales del diseño. Lavandas, bulbines, euriops y teucrium. Plantaron nuevos árboles, como aguaribay, cina cina, orcos, quebrachos y algarrobos, además de un sector con pinos eliotis. En cada roquerío fueron armando los canteros y rocallas de estilo natural.

Diagramaron senderos peatonales, sorteando los desniveles con escalones de durmientes en quebracho. En la primera parte del ingreso plantaron plátanos, luego dejaron un gran vacío para destacar un algarrobo y un quebracho blanco y continuaron el camino con Fagara coco trasplantados del monte preexistente.

desde Arquitectura paisajista: puro verde en las sierras cordobesas | Revista Jardín.

(la nota incluye galería fotográfica)

Arquitectura Paisajista: Buen comienzo | Revista Jardín


La fachada de la casa vestida por las plantas dentro de los contenedores de quebracho, y el paño central de césped de Bermuda tifton en dos niveles
La fachada de la casa vestida por las plantas dentro de los contenedores de quebracho, y el paño central de césped de Bermuda tifton en dos niveles

Mirá este impresionante espacio verde diseñado por las paisajistas Cecilia Murray, Inés Stewart y por la arquitecta Laura Pérez Centeno.

El contexto:

Este jardín, de tamaño mediano, está ubicado en un barrio cerrado y tiene la particularidad de preceder la casa. El nivel de la construcción está por debajo de la cota de la pileta y del terreno.

Estaba contenido por cercos de poca privacidad. La casa estaba rodeada por una vereda de travertilit de tres metros que reflejaba en forma intensa la luz del sol. El frente, sobre la calle, estaba poco protegido del tránsito de autos.

desde Arquitectura Paisajista: Buen comienzo | Revista Jardín.

(incluye galería de fotos)

Arquitectura Paisajista: Expresar la Patagonia | Juan Grimm, arquitecto


Grimm_patagonia_1024908Integrando el imponente paisaje montañoso, el arquitecto Juan Grimm esculpió este impresionante espacio verde.

El contexto

El clima y la topografía definen el tipo de paisaje. En este caso, el lugar cordillerano es quebrado, con relieves, paisaje característico del Sur de nuestro país. Las estaciones son muy marcadas: en primavera y verano hay profusión de flores, en otoño el colorido es impactante, el invierno da paso a la nieve. Sin conocer el Sur de la Argentina, Juan Grimm recibió, primero, las fotos del lugar. Luego, ya en el emplazamiento, quedó sorprendido por el paisaje inspirador de la Patagonia.

Lo que estaba más dañado era el terreno que rodeaba la casa, pero era, también, lo que le daba la dimensión al jardín: «Se veía claramente hasta dónde yo tenía que intervenir y lo único que pensé fue que el jardín tenía que ser la continuación de ese hermoso paisaje hasta unirlo con la casa

La propuesta

La tarea consistía en diseñar el jardín que rodeaba la casa y cierta reforestación precisa en parte del parque que cuenta con más de 200 hectáreas. El jardín propiamente dicho se desarrolló, entonces, con el objetivo de borrar los trazos o «cicatrices» dejados por la construcción.

«Imaginé que el césped iba a ser como un líquido que se derramaba entre los árboles y se acomodaba a lo existente», cuenta el paisajista. La idea central fue ver cuáles eran los colores, las texturas del lugar y cómo se conformaban los espacios respecto del entorno y de los árboles que allí estaban.

Luego se decidió qué planta colocar para relacionarla con el paisaje lejano y natural, en especial por color y textura. Por ejemplo, las Spiraea thunbergii, por su fina textura, se relacionaban muy bien con los ñires de atrás, las juníperos rastreros con los cipreses, y así con todo el resto de las plantas.

desde Arquitectura Paisajista: Expresar la Patagonia | Revista Jardín.
(nota incluye fotogalería)

Arquitectura paisajista: una propuesta silvestre | Revista Jardín


propuesta_silvestre_1001088

Poder comprar un parque con árboles añejos fue un verdadero lujo. El resto del jardín es el resultado de constantes ejercicios de prueba y error, de ir descubriendo qué crecía mejor bajo la premisa de: bajo mantenimiento.

La dueña compró un sinfín de plantas, pero sólo se quedaron aquellas que no daban trabajo y que resistían bien las heladas propias del lugar. No hay casi canteros, sino plantas agrupadas que conviven en armonía . La dueña se animó a sectorizar las áreas con arbustos altos, que sirven como ‘pared’ y dan una mayor intimidad. Tampoco tuvo miedo de invadir el césped con cubresuelos, como vincas y liriopes, porque sabía que ganaba al disminuir la manutención. «Otro cubresuelo que me da placer tener es el Modiolastrum; no demuestra signos de sufrir con las heladas y le pelea mano a mano a la glechoma», asegura.

Fue, de a poco, reciclando los espacios y aprovechando sabiamente las condiciones que ofrecía cada sitio. Así, donde se insinuaba un bajo y se recolectaba agua de manera natural, plantó pontederias, zefirantes y un cucharero (Echinodorus grandiflorus). Cuenta que, cuando murieron dos lambertianas añejas que sectorizaban el jardín con el estacionamiento, tuvo el impulso de correr al vivero y comprar otras dos. Pero con el tiempo decidió llenar el vacío con salvias, setareas, paspalum, achiras, y hacer un camino de quebrachos para comunicar las dos áreas.

desde Arquitectura paisajista: una propuesta silvestre | Revista Jardín.

Arquitectura paisajista: a la altura del paisaje | Adriana Llacer y estudio Fernando Bortairy


La zona del deck con oportunas reposeras para disfrutar de una imponente vista.
La zona del deck con oportunas reposeras para disfrutar de una imponente vista.

Arquitectura paisajista: a la altura del paisaje

El proyecto fue diseñado e implementado por Adriana Llacer y el estudio Fernando Bortairy.

El contexto

Un club de campo de 200 hectáreas, con lotes en su mayoría con quebradas, como en este caso. Originalmente, los suelos fueron utilizados para cultivos agrarios, por lo que sufrieron mucho desgaste. Posteriormente, fueron rellenados para la venta, motivo por el cual hoy no retienen agua. La construcción de la casa exhibe las líneas de una geometría que decanta en modernidad. El desafío fue elegir especies que no requieran un buen desarrollo radicular para prosperar, de bajo mantenimiento y que se adaptaron al poco riego, y además acompañar la estructura geométrica de la casa.

Obra: jardín privado
Proyecto de paisajismo: Adriana Llacer, Técnica Paisajista
Estudio de arquitectura: Fernando Bortairy
Año de ejecución: 2001
Superficie jardín: 15000 m2
Superficie lago: 1000 m2
Superficie casa: 600 m2

desde Arquitectura paisajista: a la altura del paisaje | Revista Jardín.

(presenta galería fotográfica)

Arquitectura paisajista: Una chacra frente al mar | Punta del Este


Los muros que se pierden en el monte más la puerta de la antigua cárcel de Montevideo
Los muros que se pierden en el monte más la puerta de la antigua cárcel de Montevideo

Este trabajo fue realizado por Amalia Robredo en Punta del Este, sobre una superficie de 5 hectáreas

La intención era estructurar el espacio para que se usaran las cinco hectáreas de la propiedad, con recorridos y diferentes situaciones de interés, con el encanto de los opuestos entre la intimidad acogedora del monte y la imponencia de la vista al campo y al mar. La idea fue parquizar rápidamente grandes extensiones de manera sustentable, sin demasiado costo ni mantenimiento y sin perder la sensación de campo, a través de praderas naturales y pircas. Todos los jardines serían integrados mediante senderos de pedregullo.

desde Arquitectura paisajista: Una chacra frente al mar | Revista Jardín.

(contiene fotogalería)

Arquitectura paisajista: Una terraza sobre La Mansa | Punta del Este


Vista del atardecer desde la terraza.
Vista del atardecer desde la terraza.

El Estudio Siempreverde realizó este espacio de descanso de frente a las playas de Punta del Este. Entrá y conocé la propuesta.

El contexto

Esta terraza se encuentra en el último piso de un edificio bajo frente al mar, en la Playa Mansa de Punta del Este. La vista hacia el oeste depara una puesta de sol casi única.

La intención

Transformar una azotea inutilizada en un lugar para ser vivido durante todo el año, un lugar para descansar, compartir reuniones, contemplar el mar y sus encantos en todos los momentos del día. Además, los dueños del lugar querían cultivar verduras y aromáticas en su terraza.

A pesar de tratarse de un espacio bastante reducido, con una gran amplitud térmica – mucho viento, salitre y frío en el invierno y sol abrasador en el verano-, se buscó crear un ámbito de múltiples usos al aire libre.

desde Arquitectura paisajista: Una terraza sobre La Mansa | Revista Jardín.

(contiene fotogalería)

Arquitectura paisajista: de cara al Paraná (Argentina)


de cara al Paraná - Estudio Barzi-Casares
Arquitectura paisajista: de cara al Paraná - Estudio Barzi-Casares

El estudio Barzi-Casares desarrolló este espacio, donde se fusionan lo salvaje de la selva con lo doméstico del jardín. Mira la galería

Nota en Jardín, La Nación.

A %d blogueros les gusta esto: