Utilizado habitualmente en el contexto de las artes aplicadas, ingeniería, arquitectura y otras disciplinas creativas, diseño se define como el proceso previo de configuración mental, «pre-figuración», en la búsqueda de una solución en cualquier campo.
Etimológicamente derivado del término italiano disegno dibujo, designio, signare, signado «lo por venir», el porvenir visión representada gráficamente del futuro, lo hecho es la obra, lo por hacer es el proyecto, el acto de diseñar como prefiguración es el proceso previo en la búsqueda de una solución o conjunto de las mismas.
Wikipedia.
Más de 1.500 artesanos han trabajado a las órdenes del decorador Jacques Garcia para borrar todo rastro del estilo art-dèco que lucía desde su última remodelación de 1986 y devolverle su regusto original árabe-andaluz. Aliñado, eso sí, con la audacia del diseñador de interiores favorito de Francia, que ha querido demostrar que el verdadero arte marroquí no tiene que ver con la marroquinería y los oropeles.
La mano de García, un enamorado de La Mamounia anterior a la reforma del 86, se palpa en cada estancia sin ser, en absoluto, un hotel de diseño. Su algo anodino edificio rosado, a cuya imagen se levantó todo el Marrakech del siglo XX, es lo único que no se ha tocado de este mito erigido en los años veinte sobre un espléndido jardín de 8 hectáreas que, cercado por las murallas almorávides de la ciudad, el sultán Sidi Mohamed ben Abdallah regaló a su hijo Mamoun en el siglo XVIII.
Del interior, sin embargo, no se ha conservado nada. Todo se liquidó el pasado junio en una subasta en la que coleccionistas y nostálgicos pujaron por hasta la última butaca o cucharilla de té. Del viejo La Mamounia apenas queda el fresco de Majorelle en el techo de la galería…
Algunos «han transformado la ciudad donde ese ubican», dice la editora
La nueva arquitectura será ecológica está enraizada en su entorno
María Pérez | Madrid
Edificios que nacen del paisaje o que se camuflan en él, enormes construcciones de estructuras que desafían la gravedad, como los estudios de la televisión china en Pekín (OMA), o viviendas que regalan espacios casi irreales, como la casa-linterna anillada que habita en el bosque Karuizawa (Japón) gracias a la imaginación de Makoto Takei+Chie Nabeshima y TNA.
Las 36 viviendas y 38 edificios (estadios de fútbol, museos, rascacielos…) seleccionados por la señera editorial Phaidon en ‘Construir el nuevo milenio‘ y ‘Vivir el nuevo milenio‘ son, según la directora de la firma, Emilia Terragni, las mejores creaciones de la última década, los exponentes de las tendencias del nuevo siglo.
Hay obras arriesgadas y otras con un aire más tradicional, con innovaciones aparentemente menos espectaculares, pero que constituyen grandes piezas arquitectónicas. Por ejemplo, la Casa Du Plessis, guarecida en una moderna caja de roca que Márcio Kogan ‘camufló’, mimetizada con el entorno de selva, mar y montaña que la rodea en Brasil, explica Terragni.
Casa ‘al revés’, ventana al mar
«Nos interesaban las áreas que no son tan populares, como Latinoamérica. Ver si los edificios seguían las tendencias del resto del mundo», cuenta la editora.
Y descubrieron que en esas zonas «están desarrollando una arquitectura muy relacionada con los paisajes y con los materiales típicos del país», como la Casa Larrain, que Cecilia Puga Larrain diseñó en Bahía Azul (Chile) como una ventana al mar y que desde fuera aparenta ser una casa al revés que hace equilibrios sobre otra exactamente igual pero en posición ‘normal’.
«En China se tendía a los edificios grandes y espectaculares y ahora están volviendo a la tradición, pero con una visión moderna«, cuenta Terragni.
Ya no se trata de aplicar los preceptos del estilo internacional a pies juntillas. Este nuevo siglo es el de la combinación de la tradición local y los preceptos aprendidos, que tenían menos que ver con el entorno y su gente, cuenta Terragni: «No es una reacción de rechazo, los arquitectos simplemente aplican lo que funciona».
Construcciones «de ciencia ficción»
El presente de la arquitectura es, además, verde. Los nuevos edificios son energéticamente eficientes y están moldeados con los materiales que abundan a su alrededor, algo que se nota especialmente en las viviendas, en cuyo diseño está cada vez más presente la preocupación por sus moradores.
Esta tarde el Rey Don Juan Carlos ha inaugurado sobre las 17.30 horas la famosa «columna» de plaza de Castilla que ha regalado Caja Madrid a la ciudad como homenaje a su tercer centenario. Le han acompañado la ministra de Vivienda, Beatriz Corredor; el presidente de Caja Madrid, Miguel Blesa; el alcalde de la capital, Alberto Ruiz-Gallardón y varios consejeros de la entidad bancaria.
El monolito, en cuya inauguración se ha recordado que «no se trata de un obeslico, sino de una columna» mide 93 metros, tiene un diámetro de 2 metros y pesa 572 toneladas; la recubren 493 lamas de bronce revestidas de pan de oro y se apoya sobre tres patas que descansan en el túnel bajo el que circula el tráfico.
Tras algunos discursos de agradecimiento y la descripción de la obra, el rey ha accionado mediante una palanca el mecanismo eléctrico que pone en funcionamiento la columna.
Acompañados por Alberto Ruiz-Gallardón y el presidente de Caja Madrid, Miguel Blesa Los Reyes inauguran el Obelisco de Calatrava en Plaza de Castilla
El monumento es un homenaje al tercer centenario de la caja madrileña, así como la primera obra de Calatrava en la capital. El obelisco mide 93 metros de altura y dos metros de diámetro, y está construido con acero de espesores variables.
Los arquitectos superan los tópicos de las edificaciones prefabricadas – Son más polivalentes y ecológicas
ANATXU ZABALBEASCOA – Madrid
No más cabañas para Heidi. Algo está cambiando en las viviendas prefabricadas. Aunque el prototipo de estas construcciones continúa estando más cerca de la casa de la pradera de Laura Ingalls, o del refugio alpino de Heidi, que del racionalismo perseguido por la Bauhaus, algunos arquitectos ya han dicho basta. Apoyándose en nuevos materiales económicos y ecológicos, defendiendo las virtudes de la construcción limpia y en seco (sin hormigón, con planchas prefabricadas) y aprovechando el cambio de mentalidad, que está propiciando la crisis, muchos quieren cambiar las cosas.
El equipo madrileño Nolaster (compuesto por seis arquitectos en la treintena) ha levantado en Cedeira (A Coruña) una vivienda sólida y sin embargo experimental. Los plazos: dos días de montaje, uno de transporte y tres meses de fabricación en una nave hablan forzosamente de nuevos tiempos. Pero también lo hacen los materiales: paneles de viroc (una mezcla de hormigón y virutas de madera patentada por una empresa portuguesa), suelos de bambú y contraventanas-protectores de acero cortén. La casa, sin embargo, no tiene ninguna urgencia por comunicar esa revolución. Todo lo contrario: de lejos, recrea la arquitectura lógica de Galicia: levantada del suelo y con cubierta a dos aguas. De cerca, permite observar que el acero cortén -que cierra y protege la vivienda- está perforado por el hueco de una imagen fotográfica, la de uno de los bosques de la zona. También dentro se notan los cambios. El interior es holgado y polivalente. Con espacios de doble altura, una chimenea que cuelga del techo y un gran comedor-cocina-salón, que ocupa buena parte de los 150 metros cuadrados de la vivienda, queda espacio para dormitorios, baños y una terraza con suelo de madera.
Erwin Hauer and business partner Enrique Rosado are opening a studio and manufacturing space on Chapel Street in the Fair Haven section of New Haven. (Arnold Gold/Register)
By Mary E. O’Leary, Register Topics Editor
NEW HAVEN — Erwin Hauer, designer of architectural screens favored by the likes of famed architects Philip Johnson and Marcel Breuer and recently enjoying a renaissance of his own works, is moving his business to a city neighborhood that is undergoing a renewal itself.
Hauer, 83, and Enrique Rosado, 42, a former student, are consolidating the design and production components of their company at the former Flint Ladder Company property bound by Chapel, Lloyd and River streets.
A professor at the Yale School of Architecture for more than three decades, Hauer’s geometrically complex screens, mainly cast in durable masonry materials, but now also in wood fibers produced through digitally controlled milling machines, thanks to Rosado, can be found in New York, Miami, Montreal, Mexico City and Caracas, Venezuela.
The screens serve as room dividers or walls, mostly in corporate or commercial settings.
Que mejor idea que usar la lógica tetris para decorar tu casa.
Está claro, no es para todo el mundo. Es más, seguramente para Gabriela Cañas (la encargada de semejantes piezas) cruzó por su mente un sólo un tipo de usuario ideal: los geeks. Aquellas personas que viven su vida pendiente de los avances de la tecnología (aunque hoy podríamos reveer esa definición) y de las computadoras en particular.
Para aquellos que no están en el tema, el Tetris es uno de los primeros y más populares juegos de videos (fichines, digamos). Entretenimiento que cautivó a jóvenes alrededor del mundo durante horas o enteros y que todavía retiene la atención de miles de personas. EL juego, razón por la cual sospechamos que la diseñadora eligió al Tetris como inspiración para crear objetos de decoración, consiste en apilar bloques de forma tal que se aproveche al máximo el espacio; cuanto más espacio se aprovecha, más puntos se logran y se avanza hacia el final del juego. Una idea nada despreciable hoy en día.
ARQUITECTURA | PROYECTO NACIONAL (Argentina) | REGATTA OLIVOS
La torre de viviendas de Lier & Tonconogy Arquitectos juega con la cercanía al Puerto de Olivos y ensaya la metáfora de un barco a vela.
Pablo Raimondi.
La arquitectura muchas veces se funde con el paisaje, respeta formas. Otras busca un punto de referencia, de identidad para relacionarse con el tejido. Este fue el caso de la torre de viviendas Regatta Olivos, proyectada por el estudio Lier & Tonconogy Arquitectos. La cercanía con el puerto de esa localidad generó una metáfora arquitectónica plasmada en hormigón, acero y vidrio: la figura de un velero. No es copia fiel de esos mudos testigos del cambio que se avecina en la zona, amarrados en las mansas aguas del Río de la Plata. Es una estilizada idea de proa y velamen.
En un terreno de 100 metros de largo por 50 de ancho –donde antes había un club social y deportivo–, hoy se levanta esta torre rodeada de arboles centenarios. «Por sobre la copa de los árboles ya se ve la figura de esta obra que parece una nave más que se acerca al puerto», dice el arquitecto Alberto Tonconogy, su proyectista y confeso practicante de la náutica.
Su ubicación, rodeado de clubes náuticos y frente al Puerto de Olivos, dió la idea de asimilar la construcción a un gran navío.
El arquitecto, admirador del racionalismo, reconoce que aplicó cierta discrecionalidad para que el volumen tuviera la forma de una embarcación. La orientación norte-sur debía coincidir con las fachadas principales. «Al ser un cuerpo de 75 metros de longitud y, proporcionalmente, poca altura, fue natural enfatizar su horizontalidad», agrega Tonconogy.El emprendimiento está inspirado en la torre de oficinas Regatta, construida por el mismo estudio, en 2006, en North Miami Beach, EE. UU., que tiene una planta en forma de arco con vistas a un club de remo. «Haber construido en un lugar tan exclusivo como son los Estados Unidos nos llevó a animarnos a proyectar algo similar, con mucha más libertad, acá. Nos ablandamos», agrega.La flamante obra de Olivos, de 15 pisos, se diferencia de su par norteamericana en su diseño radial con un punto de origen ubicado a 164 metros del lote. «Inflexiblemente, dicta la radialidad de cada uno de los elementos del edificio», dice el arquitecto.
Junto a Herzog y De Meuron diseñó la espectacular estructura del Nido de pájaro, el estadio olímpico de Pekín, obra que le sigue gustando aunque deplora y critica la utilización de la misma que hizo el Gobierno chino. Asegura que la sociedad china no es estable, «con ricos muy ricos y pobres cada vez más míseros; el Gobierno sólo se aferra al poder y eso les llevará a la autodestrucción. Lo saben y por eso se afanan ahora en coger todo lo que pueden y colocarse ellos y sus familiares en las empresas que se crean. Aquello no es socialismo ni capitalismo, es corrupcionismo. La gente cada vez está más harta y no se sabe qué pasará».
Máquina de escribir rediseñada por los artistas Sommerer & Mignonneau en su pieza Life writer.-
El centro Santa Mónica busca la creatividad nacida de la tecnología
ROBERTA BOSCO – Barcelona
Hace años que arte y ciencia han dejado de ser dos universos irreconciliables. A pesar de las resistencias de los sectores más ortodoxos de ambos campos, se han ido acercando hasta mezclarse y combinarse en nuevas prácticas híbridas. «La crisis existencial de los hijos de Derrida y Deleuze ha llevado a un replanteamiento de la sociología y las disciplinas que estudian el hombre y la sociedad desde los conceptos y las metodologías de las ciencias duras, como física y matemática», asegura el atípico físico Josep Perelló, responsable del área científica del centro Arts Santa Mónica de Barcelona.
Perelló es el comisario de Culturas del cambio.Átomos sociales y vidas electrónicas, una exposición que plasma el mestizaje entre ciencia, arte y tecnología a través de 10 propuestas que demuestran cómo las plataformas tecnológicas han cambiado las disciplinas humanísticas. «Ahora es posible cuantificar, medir, rastrear, monitorizar, procesar y visualizar aspectos de nuestra sociedad y nuestra cultura impensables hasta hace poco, con unos resultados que no se pueden comparar con las estadísticas arbitrarias y modestas de antaño», afirma el comisario. El ejemplo perfecto de cómo la tecnología modifica nuestra visión de la realidad es #iranelection RT, un proyecto que explica el desarrollo diario de la crisis electoral de Irán a través de los 650.000 tweets (mensajes Twitter) que se enviaron durante las protestas que tuvieron lugar entre el 10 y el 30 de junio.
André Ricard repasa los hitos del diseño que han marcado época
MARÍA JOSÉ DÍAZ DE TUESTA – Madrid –
André Ricard (Barcelona, 1929), uno de los grandes pioneros del diseño español, está de mudanza. Como su actividad se centra fundamentalmente en impartir conferencias, ya no necesita un gran estudio para trabajar y ha instalado su despacho debajo de su casa. «Así ya no tengo que coger el coche».
Acaba de publicar su octavo libro, Hitos del diseño (Ariel), en el que explica a través de 100 objetos y sus correspondientes imágenes -desde el reloj Swatch hasta el coche monovolumen- cómo entiende el diseño. «Me decidí a escribir cuando me di cuenta de la importancia y la necesidad de los objetos. De lo decisivo que resulta para la especie humana crear esas prótesis cuando el ser humano no alcanza a todo. Si nos dejan en una isla desierta lo primero que hacemos es diseñar», afirma sin dudar. Por ejemplo, un peine: «Son dedos más finos que peinan mejor que la mano».
Creador de objetos tan familiares -y celebrados- como el cenicero Copenhague, la vajilla Compact o los interruptores de luz Ibiza, Ricard, hombre cosmopolita y viajero, iba para pintor. Hasta que a mediados de los años cincuenta, en Nueva York, se enteró de que existía el diseño. Y lo importó a España. «Entonces éramos un país acomplejado y de segunda fila, pero no lo éramos intelectualmente y vimos que podíamos hacer cosas con personalidad propia, como demostraron Miguel Milá con su lámpara TMM o las vinagreras de Ramón Marquina».
Titular del estudio chileno que fundó su padre, Pedro Gubbins detalla la características de su trabajo, sus obsesiones y su manera de enfrentar la realidad.
Miguel Jurado. mjurado@clarin.com
Invitado a participar de la XII Bienal Internacional de Arquitectura de Buenos Aires, el chileno Pedro Gubbins estuvo en Buenos Aires. Su presencia fue oportuna para hablar del alto nivel que muestra la arquitectura chilena de los últimos años. Como heredero de una tradición familiar ligada a la arquitectura, Gubbins tiene una visión extrageneracional que resulta más abarcativa. Minutos después de su conferencia en el Centro Cultural Recoleta, Gubbins recibió a ARQ para hablar de sus comienzos, su forma de trabajar y las obras que mejor lo representan.
—¿Cómo descubriste tu vocación?
—La verdad es que me surgió naturalmente. Mi padre es arquitecto, lo vi trabajando de eso toda la vida, así que nunca tuve que hacer una elección. Se dio sola.
—Siendo así, tu papá debe haber influido mucho en tu forma de proyectar
—Bueno, es el culpable de que haya estudiado arquitectura, además, estamos trabajando juntos ahora hace diez años ¿En qué me influenció? En cortarme los dedos con los cuchillos de tanto hacer maquetas…(risas). Es muy trabajador, apasionado, un tipo que todo el día está midiendo cosas, tratando de meterse con los temas nuevos de la arquitectura. Es por eso que nuestra oficina abarca de todo, hacemos ampliaciones, metros (subtes), canales de televisión y hasta planes maestros, desarrollos urbanos y bordes costeros. Este perfil heterogéneo hace que el estudio sea como una escuela. No somos especialistas en nada y en todo. Lo que no sabemos, lo aprendemos. Yo diría que el legado que me transmitió mi padre es ese: no transformar la arquitectura en una industria, resolverla para quienes debe servir con una visión lo más amplia posible.
—Viniendo de una familia de arquitectos, muchas veces la relación con la facultad resulta problemática ¿Cómo fue tu caso?
—Bueno. Me metí en la Facultad de Arquitectura de la Universidad de Chile porque, en los años 80, tenía algo que ha ido perdiendo: heterogeneidad en la gente, en su clase social, en su lugar de origen. Me recibí en el 85, después fui ayudante. Me gustaba dar clase, actualmente soy profesor en la Universidad de Chile (hace como diez años) y además doy clase en una privada, la Universidad de San Sebastián. Dar clases te mantiene vivo. En ese sentido, junto con la mayor producción arquitectónica que hemos tenido en Chile en los últimos diez años, las oficinas se han transformado en lugares de mayor experimentación-que las universidades. Se ha producido un fenómeno curioso.
Nigel Holmes comenzó su carrera a principios de los años 70 como diseñador de revistas y diarios en su Londres natal, pero en 1977 viajó a Nueva York para crear el departamento de gráficos de la revista Time. Desde allí se convirtió en uno de los precursores de la infografía moderna y 16 años después creó su propia empresa, Explanation Graphics.
Video: Las claves del diseño de información, según Nigel Holmes (en inglés)
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