Realizaron un show de acrobacias, en el que pintaron los colores de las banderas francesa y argentina.
Los que este mediodía circularon por la 9 de Julio, Puerto Madero, Plaza de Mayo y otros puntos de la Capital tuvieron el privilegio de disfrutar de un espectáculo memorable: el cielo quedó dibujado con los colores de las banderas francesa y argentina por las estremecedoras y ajustadas piruetas de la célebre Patrouille Acrobatique de France (Patrulla Acrobática de Francia, conocida también como PAF). Se trata del equipo especial de demostraciones aeronáuticas de la Fuerza Aérea francesa, creado en 1931 y reconocido como uno de los más antiguos y mejores del mundo, que volará por primera vez en la Ciudad.
Marca Tucumán, de Bernardo + Celis / Estudio Visual Foto:Bernardo + Celis / Estudio Visual
Los estudios Bernardo + Celis y Estudio Visual diseñaron la identidad visual de la provincia, elogiada por César Pelli, integrante del jurado
Los estudios Bernardo + Celis (Buenos Aires) y Estudio Visual (Tucumán), especialistas en marcas, obtuvieron el primer premio del concurso nacional Identidad Visual Marca Tucumán, organizado por el Instituto de Desarrollo Productivo (IDEP) dependiente del Ministerio de Desarrollo Productivo del Gobierno de Tucumán.
El arquitecto tucumano César Pelli, integrante del jurado, definió la propuesta como «elegante, simple y memorable». Se destacó del proyecto ganador su capacidad para dar respuesta gráfica a tres Areas / Públicos: Cultura / Tucumanos; Turismo / Argentinos, y Negocios / Extranjeros.
Living con Biblioteca, de Elsegaray y Muradas, Medalla de oro Arquitectura + Aplicación de Obra de Arte (mural de Pablo Siquier) . Foto:Carolina Camps
La muestra de arquitectura, paisajismo y decoración organizada por la Fundación Oftalmológica Argentina cumple 25 años y lo celebra hasta el 18 de octubre en la Tribuna II del Hipódromo Argentino de Palermo, donde 49 estudios exhiben las últimas tendencias.
Por Federico Prack
LA NACION
Son nada menos que 25 años de Casa FOA y el lugar elegido para celebrarlo es la Tribuna II del hipódromo de Palermo, nuevamente. ¿Por qué repetir la muestra en este lugar? La respuesta es fácil: se necesitaba hacer nuevos trabajos de refacción, y por la ubicación y las características de la construcción, el éxito pareció estar asegurado, según los organizadores.
Este año, aproximadamente 50 estudios de arquitectura, diseño y paisajismo participan en la muestra más importante en estas disciplinas, que como siempre presenta figuras consagradas y otras nuevas, todas con propuestas de gran calidad, originales e innovadoras. El 18 de septiembre publicaremos un suplemento especial dedicado a la muestra, mientras tanto éste es un adelanto con algunos de los mejores ejemplos de ambientaciones interiores y exteriores, más la nómina de los premiados (en el recuadro, a la derecha, la lista completa con los premios de las empresas auspiciantes, puede verse en http://www.lanacion.com.ar/arquitectura).
No se puede dejar de mencionar las medallas de Oro en Arquitectura y en Paisajismo, para el Espacio N° 21, Living con biblioteca, de Jorge Muradas y Eliana Elesgaray (interior resuelto con materiales en tonos oscuros y una cuidada iluminación artificial, destacándose un gran mural del artista Pablo Siquier), y el Espacio N° 3 Verde al cielo, de Marta Carena, Florencia Calvella, Susana Furtado y Verónica Lorenzo (exterior con lugares de estar definidos por macizos verdes, pantallas translúcidas y equipamiento), respectivamente.
Paisajismo Casa FOA cumple 25 años de vida
Te mostramos los premios de paisajismo de la XXVI Exposición de Arquitectura, Diseño interior y Paisajismo que se está realizando en el Hipódromo de Palermo.
Este lugar, de una estética clara y definida, es un fiel representante del estilo clásico europeo, pero implantado en pleno campo argentino.
Los Narcisos comenzó como un establecimiento de cría de caballos de salto, y sus jardines fueron diseñados intuitivamente por su propio dueño. Este espacio se comenzó a gestar en 1992 con el diseño y la realización de las plantaciones, cuando no había nada en el predio de 40 hectáreas.El dueño tenía la idea de que un jardín es un lugar de placer y acercó ese ancestro que late desde los orígenes del paisajismo: reinterpretar el Paraíso perdido.
La intervención hecha en el paisaje se distingue ni bien se abre la tranquera, desde el camino de tierra, y se avanza por la clara avenida de álamos piramidales y de cortaderas. Hay que, simplemente, dejarse sorprender, porque varias veces, como en capas de eventos, se sucederán escenas en un continuo: a los lados, los potreros, los animales y la actividad de la crianza; y al final de la avenida, la llegada a la reja con su pórtico con cabezas de caballos, donde el suelo se convierte en granza gris. Ésta es la entrada del jardín formal, ubicado entre los muros de las construcciones y la reja. Este espacio es como una plaza seca, austera y elegante, y al mismo tiempo un jardín francés, con formas hechas de planos quietos, geométricos de césped y buxus podados en que se acentúan las aristas. Mirando hacia la avenida de entrada hay, ubicados simétricamente a ambos lados de la reja, más buxus que dirigen la mirada del observaor hacia grupos de cipreses piramidales que enmarcan abras hacia los potreros de caballos. Estar allí es participar de un recorrido de sensaciones, perder la idea del tiempo para tratar de adivinar en qué época se vive en Los Narcisos.
El eje de simetría atraviesa la casa principal y vuelve a salir por la galería con columnas, recorre una importante extensión de césped perfecto. En un primer remate, apunta a una estatua de terracota. Y el eje sigue cosiendo sorpresas: atraviesa un corral con cerco de tablas, de forma elíptica, con su eje horizontal ubicado perpendicular al eje de simetría, justo en el medio del parque . Sueltan allí al caballo, corcovea y relincha; es negro, elegantísimo, fuerte y se exhibe, bello. Imposible que la escena pase inadvertida.
Jorge O. Lema, arquitecto, preside la Subcomisión de vivienda y habitat de la SCA
El año pasado coordiné una mesa de trabajo sobre Financiamiento de la Vivienda de Interés Social en la SCA, en la que participaron notables profesionales. Comprendimos entonces que sólo con el salario no se podía pagar una vivienda y muy pocos calificaban para un crédito hipotecario. Entendimos que el rol del Estado subsidiando la cuota de un crédito hipotecario para la clase media y baja de nuestro país era la manera de dar solución al problema de la vivienda social. Es decir, coincido con lo expresado por ingeniero Resnick Brenner en esta misma sección (ver ARQ 04-08.09). Recuerdo, además, una célebre frase que causó mucho dolor a los asalariados y a los pobres de nuestro país: «Achicar el estado es agrandar la Nación».
Nada más equivocado. Esta es una frase acuñada en el pensamiento y en la cosmovisión del rico: cuando un rico tiene un problema de salud, recurre a su medicina prepaga y resuelve su necesidad; cuando un pobre tiene una enfermedad recurre al Hospital Público que con muy buenos médicos y a pesar de falta de insumos resuelve su necesidad. En este caso el rico no necesita al Estado; el pobre, sí. Cuando un rico piensa en la educación de sus hijos los manda a una universidad privada. Los hijos de los pobres y de la clase media van a la universidad pública, libre y gratuita, y de esa manera logran su muy buena formación académica. El rico tampoco necesita del Estado para educar a sus hijos, la clase media argentina y los pobres, sí. Cuando el rico piensa en transporte se sube a su auto y paga peaje; el pobre toma subte y colectivo y maldice al Servicio Público que le tocó. Como se ve, el pensamiento de rico no necesita un gran Estado porque en su cosmovisión, en su realidad cotidiana, poco lo utiliza.
Fachada "Neoclásica" de la Catedral Metropolitana de Buenos Aires, Argentina
LA 0.3
Nada más decimonónico que demoler un edificio para enrasar. La diversidad arquitectónica de Buenos Aires, e incluso sus saltos de escala, hablan de su historia. Seamos contemporáneos.
MARIA DEL ROSARIO SOLA. ARQUITECTA Y ESCRITORA
Hubo un tiempo en que la renta excepcional de la tierra, especialmente en Buenos Aires y en Rosario, se transformó en ladrillos. Eran ladrillos melancólicos, porque la mirada de quienes acumulaban esa renta estaba puesta en París o en Londres o porque la guerra expulsaba constructores de Europa que se dedicaban a replicar el mundo perdido. Gran parte de esas obras imitaban la arquitectura «historicista» que se enseñaba en L´Ecole des Beaux Arts, por lo que la conocemos como arquitectura «académica». ¿Pero qué es el Historicismo? ¿Qué valor tiene? Todos los neo que aparecen desde la mitad del XIX hasta las primeras décadas del XX son Historicistas sean Neoomudéjar, Neofrancés, Neo-barroco e incluso el tardío Neo-colonial o Amerindio.
Analicemos este punto. En tiempos de la Ilustración las arquitecturas barrocas de las monarquías fueron borradas bajo la acusación de decadentes y reemplazadas por una arquitectura más bien «Neogriega» que llamamos Neoclasicismo. Nos lo recuerdan los laureles del escudo, el gorro frigio y el frontis de la Catedral. Para un neoclásico no había otra arquitectura posible. Ese era el canon y pretendía ser excluyente. Pero no tardó en aparecer en Europa el Nacionalismo nórdico con el Neogótico dispuesto a disputar la hegemonía. La polémica acerca de cual era la arquitectura universal y única fue zanjada con brillante pragmatismo por las academias. La respuesta fue «todas». De un día para otro estuvo permitido imitar la arquitectura de todos los tiempos y de todas las geografías, por supuesto sobre una lógica constructiva y compositiva bien del siglo XIX.
Cuando John Nash construyó en 1826 el Pabellón Real de Brighton en una mezcla de Neogótico con cúpulas en estilo de la India, produjo asombro e ira. No sólo estaba diciendo «nosotros somos los dueños de la India», también estaba diciendo que «la arquitectura de la India es tan digna de un rey como las columnas del Partenón». Un escándalo. Pocos han advertido el valor que tuvo esta actitud en la construcción de una universalidad consensuada y de lo que hoy llamamos relativismo cultural. La misma lógica usaron Martín Noel o Angel Guido cuando encontraron en la arquitectura altoperuana modelos tan dignos de imitación como los europeos. Por supuesto que este uso abusivo de las réplicas aceleró las contradicciones del agregado de estilos por sobre los edificios y preparó el camino para la arquitectura moderna. La arquitectura contemporánea se diferencia de las vanguardias «furiosas» en que, como la crítica de arte, tiene una mirada inclusiva. Eso es ser del siglo XXI.
La casa en la que se firmó la rendición de los ingleses en 1807 fue construida a fines del siglo XVIII Foto: LA NACION / Gustavo Cherro
Patrimonio / En San Telmo, el inmueble pertenece a la editorial Estrada
El gobierno de la ciudad desistió por ahora de comprar la histórica propiedad por falta de recursos.
Susana Reinoso
LA NACION
La casa del virrey Liniers está en venta. Declarada monumento histórico nacional en 1942, la propiedad, construida a fines del siglo XVIII por la familia Sarratea, emparentada con Santiago de Liniers, estuvo a punto de ser comprada por el gobierno de la ciudad, que avanzó hasta principios de este año en la negociación. Pero la operación se diluyó por «falta de presupuesto«, dadas las restricciones que alcanzan a todo el gobierno. Así lo confirmaron fuentes oficiales inobjetables y voceros de la Editorial Estrada, dueña de la propiedad.
La casa se encuentra en Venezuela 469, en San Telmo.
LA NACION intentó comunicarse sin éxito con el jefe de Gabinete del gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, quien está convaleciente de una intervención quirúrgica. Desde Chile, el ministro de Cultura, Hernán Lombardi, confirmó que «la voluntad del gobierno porteño sigue siendo comprar la casa. Pero este año no disponemos de los recursos». Una tasación hace dos años fijó el precio de la compra en US$ 2,5 millones.
El Arboreto La Tormentosa cuenta con más de 200 géneros y está inserto en el paraje Corral de Barranca, a 80 kilómetros de la ciudad de Córdoba.
La Tormentosa es sede del Arboreto de Luis Laurino, creador y cuidador. Más de 100 familias de árboles encontraron un lugar entre las 23 hectáreas que forman el predio. Hay autóctonos y hay exóticos que conviven en armonía mientras configuran una rica biodiversidad. Senderos peatonales unen los microparques que, en general, están diseñados por intuición.
Volver a empezar «Vi este lote y me gustó. Tuve que vender todo para comprarlo, y empezar de nuevo», relata Luis. Hace más de 30 años, La Tormentosa se convirtió en su hogar. Profesor de Educación Física, se especializó en la materia Orientación y Movilidad para niños ciegos. Hoy está jubilado y se dedica de lleno a sus árboles.
Apenas compró su tierra comenzó a desarrollar la idea de armar este reino arbolado. La provincia de Córdoba no participa de ninguna corriente florística específica; es un área de confluencia en donde hay resabios de las yungas, de la flora andino-patagónica y de la pampásica. «Entonces pensé que este lugar, al multiplicar las plantas de esas corrientes florísticas, podría convertirse en testigo de su aclimatación y adaptación.»
Hace los árboles de semilla. De 100 plantas, planta 10 y regala el resto. Así, alumnos y profesores de escuelas de jardinería de la zona van en busca de ejemplares. Los amigos también reciben sus preciadas plantas. Y todas tienen un buen destino: «Las que no me salen bien, que salen deformadas, son requeridas por bonsaistas».
Hace cuatro años, La Tormentosa fue declarada de interés provincial, y luego de interés nacional. Mantiene la firme idea de que su arboreto siga estando, siempre, al servicio de la ciencia
Hoy se conocerán los espacios ganadores y se dará el puntapié inicial de la muestra que abrirá sus puertas el próximo viernes 4. Conocé las novedades de la nueva edición.
Muy esperada como todos los años, Casa FOA desembarca en esta oportunidad en Palermo con una propuesta diferente. La megamuestra de diseño, decoración y paisajismo a beneficio de la Fundación Oftalmológica Argentina Jorge Malbran cumple 25 años, y en esta edición aniversario celebra con buenas ideas.
Del 4 de septiembre al 18 de octubre abre sus puertas en Tribuna II del Hipódromo de Palermo, un escenario arquitectónico único, que fue sede en 2004 cuando Casa FOA festejó sus 20 ediciones.
Este año, la muestra contará con 47 espacios ambientados por estudios de arquitectura, diseño interior, arte y paisajismo, además de un paseo de compras con exclusivos objetos de diseño, para quienes no quieren irse con las manos vacías.
Casa FOA 25 Años de Diseño, la muestra más importante de Arquitectura, Decoracion y Paisajismo local, se realizará desde el 4 de septiembre hasta el 18 de octubre, en Tribuna II del Hipódromo de Palermo de la Ciudad de Buenos Aires. Este año la exposición contará con la presencia de 47 estudios de arquitectura, diseño interior, arte y paisajismo, que ambientarán los más de 9000 m2 de superficie.
Año a año decoradores, arquitectos, diseñadores y paisajistas se dan cita en el espacio de diseño más importante de Argentina para mostrar las tendencias locales e internacionales en arquitectura, diseño interior y paisajismo con un alto nivel de excelencia Este año Casa FOA celebra sus 25 años. Veintiséis exitosas exposiciones a beneficio de la Fundación Oftalmológica Argentina Jorge Malbran (FOA).
La futura torre más alta de Buenos Aires, diseñada por Francisco Mangado, estará en Puerto Madero Foto: Francisco Mangado
Con proyecto del español Francisco Mangado, asociado al local Estudio Aisenson, tendría 200 m de altura en el Dique 2 de Puerto Madero. Incluirá viviendas, hotel, restaurantes y otros usos públicos.
Todavía está en la etapa de proyecto pero se confirmó que muy pronto comenzará la construcción del edificio más alto de Buenos Aires, en el Dique 2 de Puerto Madero, una escultórica torre de vidrio que dominará el skyline porteño.
Con proyecto del español Francisco José Mangado Beloqui, asociado al local Estudio Aisenson, el rascacielos tendría 220 m de altura, un total de 68200 m2, e incluiría viviendas en los pisos más bajos, hotel en los más elevados, y una serie de restaurantes, pileta y otros usos públicos en el centro y en el coronamiento, lo que «permite entender la torre como una continuidad del espacio público que es la calle-bulevar», explica Mangado.
Según Mangado, la idea de intercalar usos públicos y privados en la torre intenta no entender el edificio como «algo despegado de la realidad urbana» sino como un sistema para prolongar la calle en las alturas.
Mirando al sur. El extremo sur del edificio, que también es el de todo el campus, tiene un acceso con marquesina reservado para usos ceremoniales.
Arquitectura | Proyecto Nacional | Buenos Aires, Argentina
Para albergar una sede universitaria, un dock en Puerto Madero fue totalmente renovado en su organización interior. El proyecto de Urgell-Penedo-Urgell optimiza la fluidez circulatoria y la transparencia. Se reutilizaron materiales de la estructura original.
por Ariel Hendler.
ahendler@clarin.com
Aunque ya es una postal conocida de Buenos Aires, lo cierto es que el campus de la Pontificia Universidad Católica Argentina –tal su nombre completo– en Puerto Madero, recién ahora está en vías de ver terminadas las obras que le darán su configuración definitiva, gracias a la puesta en valor y refuncionalización del Dock 12, el último que faltaba reciclar, y que desde este año alberga a la Escuela de Posgrado. Es probable que el proyecto para este volumen, a cargo del estudio Urgell-Penedo-Urgell, constituya uno de los reciclajes más audaces de este barrio ribereño, ya que detrás de la fachada de estilo inglés y ladrillo visto, que conservó su imagen incorruptible y severa, se esconde una operación de cirugía mayor que subvierte por completo su lógica compositiva original.
Sin embargo, sería incorrecto decir que del original sólo quedó la cáscara, ya que, en realidad, la obra conservó casi tanto como lo que modificó: sobre todo elementos constructivos, que fueron resignificados y vueltos a usar. Para ubicar a esta obra en su contexto general, hay que recordar que el campus de la UCA abarca los cuatro docks del Dique 2, adjudicados a la institución entre 1991 y 1992, a través de un concurso público de proyecto y precio. Pero, mientras los tres que llevan los números 9, 10 y 11, contando de norte a sur, funcionan a pleno desde hace años, el 12, había quedado retrasado y a la espera de que se definiera su destino. Ahora, a pesar de que todavía falta completar los últimos dos niveles, el tercer piso y el cuarto –que en rigor es un entrepiso–, puede decirse que sin duda la espera valió la pena.
El carácter de esta obra es inseparable de la historia de su concepción. Una década y media atrás, cuando ni siquiera se sabía qué dependencias de la universidad iba a albergar el edificio, resultó urgente encarar una serie de obras comprometidas con la Corporación Antiguo Puerto Madero con el fin de evitar que avanzara su deterioro material, ya bastante crítico. Ese trabajo se debió iniciar sin que el programa arquitectónico estuviera definido, cosa que según los proyectistas, sin embargo, resultó de lo más natural: «En la arquitectura educacional, como en la hospitalaria, es común que se defina un sistema adaptable a lo que más tarde pida el programa», aseguran.
Se reemplazó la disposición original en naves transversales por una organización en sentido longitudinal, con las aulas volcadas contra las fachadas largas y las áreas comunes en el medio.
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