Enclave único de la costa gaditana, el debate sobre la construcción de un gran puerto se cierne sobre su horizonte.
BORJA BAS– Tarifa
En enero de 2008, la Autoridad Portuaria Bahía de Algeciras (APBA) presentó un proyecto para triplicar el tamaño del puerto de Tarifa que ha provocado reacciones encontradas. Con él, según un estudio de impacto económico encargado por la APBA, se generarían 2.000 puestos de trabajo. La evaluación del impacto medioambiental realizada por el Ministerio de Medio Ambiente verá la luz, previsiblemente, a finales de este año. En función de los resultados, según el alcalde, el portavoz del PSOE, Miguel Manella, «se buscarán medidas compensatorias». «La propuesta puede ser interesante para Tarifa. Actualmente somos el tercer puerto con mayor paso de viajeros en España. El año pasado, tuvimos 1.300.000. Y 300.000 vehículos cruzaron a Tánger. La idea es alejar todo ese tráfico del casco histórico y crear donde está el actual un puerto deportivo, respetando los atraques pesqueros actuales».
Vista de cómo quedó la sala de turbinas afectada por el accidente ocurrido este lunes en la mayor central hidroeléctrica de Rusia
Las autoridades dicen que es poco probable que se hallen con vida a más de 60 desaparecidos.- Según cálculos preliminares, los costes de reparación ascenderán a más de 220 millones de euros
RODRIGO FERNÁNDEZ | Moscú
La construcción de la central Sayano-Shúshenskayacomenzó en septiembre de 1968 y su última turbina -la décima- entró en funcionamineto en diciembre de 1985. En su momento, fue considerada la joya de la ingeniería soviética y producía hasta tres veces más energía que la presa estadounidense Hoover, en el cañón de Colorado.
La presa –que afortunamente no resultó dañada– tiene 245 metros de alto, 1.074 de largo y un ancho que va 106 metros en la base a 25. El embalse de la central tiene 11,5 kilómetros cuadrados. La central, que ha quedado con tres turbinas inutilizadas, da trabajo a cerca de medio millar de personas.
Una vista general de la presa Sayano-Shúshenskaya, ubicada cerca del poblado siberiano de Cheryomushki, a unos 3.000 kilómetros de distancia de Moscú– REUTERS
Conocé de cerca los cursos y talleres organizados por Cristina Le Mehauté, donde participan Guillermo Patiño y Ludovico Jacoby.
Fuimos parte de una la maratóne de tres días de Anímese! que se hicieron en la propia casa-taller-estudio de Cristina Le Mehauté, su alma mater y principal expositora. El curso contó con una parte teórica otra práctica, y con un grupo muy diverso de alumnos junto con los que realizamos trabajos prácticos utilizando diversas técnicas: recortes de revistas, dibujos en grupo, maquetas con chapitas de cerveza, lana, fideos, clavos, vidrios. Esta etapa del taller estuvo a cargo de Ludovico Jacoby que, con premisas concretas, nos dio rienda suelta a la imaginación.
El segundo y tercer día, Guillermo Patiño nos dio una clase sobre land art desde sus comienzos y su mirada sobre este tema. El lugar de trabajo que trascurría entre el interior y el exterior en donde el jardin era el escenario lúdico que era el entorno perfecto para la creatividad.
El Arboreto La Tormentosa cuenta con más de 200 géneros y está inserto en el paraje Corral de Barranca, a 80 kilómetros de la ciudad de Córdoba.
La Tormentosa es sede del Arboreto de Luis Laurino, creador y cuidador. Más de 100 familias de árboles encontraron un lugar entre las 23 hectáreas que forman el predio. Hay autóctonos y hay exóticos que conviven en armonía mientras configuran una rica biodiversidad. Senderos peatonales unen los microparques que, en general, están diseñados por intuición.
Volver a empezar «Vi este lote y me gustó. Tuve que vender todo para comprarlo, y empezar de nuevo», relata Luis. Hace más de 30 años, La Tormentosa se convirtió en su hogar. Profesor de Educación Física, se especializó en la materia Orientación y Movilidad para niños ciegos. Hoy está jubilado y se dedica de lleno a sus árboles.
Apenas compró su tierra comenzó a desarrollar la idea de armar este reino arbolado. La provincia de Córdoba no participa de ninguna corriente florística específica; es un área de confluencia en donde hay resabios de las yungas, de la flora andino-patagónica y de la pampásica. «Entonces pensé que este lugar, al multiplicar las plantas de esas corrientes florísticas, podría convertirse en testigo de su aclimatación y adaptación.»
Hace los árboles de semilla. De 100 plantas, planta 10 y regala el resto. Así, alumnos y profesores de escuelas de jardinería de la zona van en busca de ejemplares. Los amigos también reciben sus preciadas plantas. Y todas tienen un buen destino: «Las que no me salen bien, que salen deformadas, son requeridas por bonsaistas».
Hace cuatro años, La Tormentosa fue declarada de interés provincial, y luego de interés nacional. Mantiene la firme idea de que su arboreto siga estando, siempre, al servicio de la ciencia
AGENCIAS (GRECIA).- Los atenienses miran con los ojos de máximo asombro los montes pelados surgidos del fuego cerca de la capital. En estos, han aparecido como champiñones, entre la vegetación calcinada, innumerables mansiones construidas de forma ilegal al amparo de la impunidad.
Los impresionantes montes Pendelis, Imitos y Parnisa rodean Atenas ofreciendo grandes vistas, un entorno natural paradisíaco y mucha tranquilidad a pocos minutos del centro de la caótica capital griega. Una casa allí es una tentación a la que muchos vecinos acaudalados no se han podido resistir, aunque fuese al coste de violar las normativas de urbanismo.
«En los últimos años no hubo prácticamente ninguna demolición de viviendas ilegales en Grecia, y si se construye en zonas boscosas, las multas, además de bajas, no se cobran por problemas legales», ha explicado Panagiotis Jasiatis, experto legal del Fondo Mundial de la Naturaleza (WWF).
Jasiatis pasa revista con cierta desolación a un complicado sistema jurídico con «zonas oscuras» que permite construir de forma ilegal porque simplemente es más fácil que perder tiempo y energías recorriendo oficinas a la búsqueda de un permiso que puede no llegar nunca.
El problema, además de la corrupción y la impunidad, es la multiplicidad de instituciones que se encargan de los mismos asuntos, lo que al final supone una maraña burocrática indescifrable. «Créame, gran parte de mi tiempo lo dedico a tratar de descubrir qué organismo es el encargado de qué cosa», resumió con resignación sobre lo que definió como «una situación que conduce al desastre».
Un catastro desactualizado impide al gobierno diferenciar el terreno público del privado
La periferia ateniense es ‘muy apetecible’ para promotores y constructores
CLARA FAJARDO
ATENAS.- La hipótesis defendida por numerosos sectores de la sociedad griega de que el fuego que arrasó 30.000 hectáreas de monte y bosque a finales de agosto en torno a la capital griega hayan sido provocados cada vez cobra mayor fuerza. La ausencia de una cartografía actualizada que refleje los límites entre propiedades, hace que el gobierno tenga serias dificultades para conocer con exactitud qué es público y qué privado. Tara administrativa que podría allanar el camino para la especulación del suelo. De hecho, la proliferación de casas ilegales en la zona ha sido una costante durante los últimos años.
Panagiotis Kabolis, notario de la capital griega, explica que la ley de bosques es tajante y clara: «en zona forestal está prohibido construir. A pie de montaña hay lugares privados altamente protegidos en los que sólo se permite la edificación de instalaciones de uso público como son restaurantes o espacios deportivos y aquí está la trampa». Además, el problema principal es que «el Estado desconoce su territorio con exactitud». No es casualidad pues, que las zonas más afectadas por el fuego hayan sido las colindantes con Atenas. Los montes de Imitos, Pendelis y Parniza, todos ellos altamente protegidos por ser calificados como «bosque», especialmente Parniza, al norte, por ser parque nacional.
Las energías renovables más conocidas hasta el presente son la solar y la fotovoltaica. Además, dadas las diversas y excelentes condiciones climáticas de la Argentina, podemos afirmar que son las mayores candidatas para alimentar de electricidad nuestras las próximas generaciones.
Existen sin embargo otras energías menos conocidas, que requieren a su vez de condiciones específicas para poder ser aprovechadas. Una de ellas es la energía ondulatoria marina o energía de las olas. El nuevo generador eléctrico que aprovecha la energía de las olas marítimas se denomina Anaconda .
Anaconda está constituida por cilindros de caucho natural de aproximadamente unos 200 metros de largo. Dicho material se eligió por su alta resistencia a la corrosión. Cada unidad está anclada al suelo marino y nada al ritmo de las olas, generando electricidad a través de una turbina ubicada en la cola.
Se han realizado pruebas exitosas en piletas con prototipos de anacondas de 8 metros de largo y Checkmate, la empresa desarrolladora, está buscando 10 millones de dólares para crear un prototipo de 200 metros de largo y 7 metros de diámetro para realizar pruebas oceánicas. Estas anacondas pesarían cada una 100 toneladas y tendrían un costo de 3 millones de dólares. Se calcula que podrían generar 1MW por unidad, suficiente para alimentar 2000 hogares a un precio de 0,10 dólares por kWh.
'El jardín de las hierbas' alberga plantas aromáticas, medicinales y ornamentales.
La fotógrafa Virginia Achaval nos muestra desde Nueva York, una maravilla de 21 hectáreas con más de 12.000 tipos de plantas procedentes de todo el mundo.
Fundado en 1910, este oasis se sitúa en el medio de una de las áreas del país más densamente pobladas. La sorpresa se renueva en cada estación, en cada uno de los jardines o rincones que conforman el Botánico.
El recorrido comienza en el nivel superior, con el renombrado «Museo de Bonsái», la colección más antigua del país de árboles enanos en macetas. El sendero de la evolución es una fascinante muestra viviente del desarrollo de la naturaleza en un período de más de 3.500 millones de años. Allí también se ubica «La casa acuática» con una muestra de plantas acuáticas tropicales que florecen todo el año en estanques de agua dulce y en contenedores.
En el nivel inferior se puede apreciar «El pabellón del desierto» (Desert Pavilion) que contiene plantas de distintos desiertos y otras zonas áridas del sudoeste americano y Méjico, así como de los desiertos y montes africanos. El «Pabellón tropical» (Tropical Pavilion) recrea una exuberante selva tropical, con una cascada, un riachuelo y plantas de la cuenca del amazonas, la selva tropical africana y la zona tropical del este de Asia. El pabellón de climas cálidos muestra plantas de China Central, el Mediterráneo, Australia, Asia, el sur de África y la zona occidental de los Estados Unidos.
Vista del Mont Saint-Michel, desde la carretera-dique que le une a la costa en la actualidad.
El Mont-Saint Michel recupera sus orígenes gracias a una compleja obra de ingeniería
ANA TERUEL – Mont-Saint Michel
Francamente, el encanto de uno de los islotes más famosos del mundo ya no es lo que era. Siglos de acumulación de sedimentos en torno a la maravilla francesa de Mont Saint-Michel han propiciado que el continente se acerque más de la cuenta. De los cuatro kilómetros que mediaban hace siglos entre la tierra firme y la roca se ha pasado por el efecto del hombre y el turismo a unas decenas de metros. Dicho de otro modo, de repetirse la Guerra de los Cien Años, Dios no lo quiera, el islote no podría resistir como entonces, tan airosamente, el asalto de los ingleses, que fue parado por la marea alta. Los peregrinos que durante siglos visitaron la majestuosa abadía gótica edificada en la cima del peñasco también tuvieron que lidiar con la repentina subida de las aguas. Hoy, unos carteles colocados en los arcos de la muralla medieval que dan acceso a la bahía arenosa advierten de los horarios de peligro. Pero la advertencia no infunde el respeto que solía. Un proyecto gigantesco se propone ahora devolver su carácter insular a la roca y, de paso, renovar la oferta turística del monumento. Su primera fase, la gigantesca presa del río Couesmon, se inaugura en unas semanas.
Fachada del 439 Metropolitan Green | greenbuildingsnyc.com
439 METROPOLITAN BUILDING, EN NUEVA YORK
Un sofisticado sistema de filtración purifica el 100% del aire que entra al bloque
Placas instaladas en la cubierta y una azotea vegetal terminan de vestir al edificio
LAURA CASO
MADRID.- Williamsburg, un artístico y mestizo vecindario de Brooklyn (Nueva York), puede que sea el primo pobre de los barrios bohemios de Manhattan, como el Soho o el East Village, pero puede presumir de tener un edificio que se bebe el sol. Y es que allí se encuentra, desde 2008, el 439 Metropolitan Green. De clara inspiración nórdica, ha sido diseñado por el arquitecto Mark Helder, que ha integrado en su fachada paneles solares que proveen de energía al inmueble.
El bloque albergará el despacho del propio Helder, así como dos dúplex disponibles para alquilar. Cada uno de los apartamentos cuenta con su propia placa ‘cosechadora’ de sol para proveerse de electricidad. El grosor de las paredes y el suelo, que además es radiante, y las ventanas aislantes mantienen la temperatura del interior y aislan a los inquilinos de los pitidos de los coches y el rugir de las taladradoras, el paisaje sonoro de la gran ciudad.
Pero eso no es todo. Los interesados en dejar tras de sí una huella que no sea la de carbono (el impacto que cada persona causa en el medioambiente) también podrán respirar hondo gracias a un sofisticado sistema de filtración que purifica el 100% del aire que entra al edificio, un lujo para los alérgicos.
Fumes from indoor cooking fires kill more than 2 million children a year in the developing world. MIT engineer Amy Smith details an exciting but simple solution: a tool for turning farm waste into clean-burning charcoal.
La paisajista Amalia Robredo recorrió la cuna del Renacimiento italiano y nos relata su visión personal.
Empezamos nuestro itinerario con una visita privada a los depósitos de la Galeria dei Uffici. Después de recorrer enormes escaleras por detrás del museo, llegamos a una pequeña salita. Allí vimos, saliendo literalmente de la oscuridad de un rincón, las acuarelas de plantas exóticas del maestro italiano Jacopo Ligozzi. Todavía conmovidas, caminamos hacia el «Giardino dei Semplici» (un jardín botánico de hierbas), fundado por el naturalista Luca Ghini (1490-1556). Allí nos esperaba la curadora del Orto Botanico que, en solemne ceremonia, nos trajo su tesoro más preciado: el herbario recolectado en el siglo XVI por Michele Merini, alumno de Luca Ghini, uno de los más antiguos del mundo. Desplegó hojas, tallos, flores encoladas e inscripciones de género, especie y un intento por determinar una familia según las características del fruto. Incluía el herbario original de Andrea Caesalpinus, catalogado en orden alfabético tanto en griego como en latín.
Al Gore (www.algore.com) y Mijaíl Gorbachov andan estos días a la greña. Resulta que el ex vicepresidente estadounidense y el ex líder ruso (y modelo de Louis Vuitton) compiten por el nuevo dominio, .eco, que la ICANN (www.icann.org/tr/spanish.html), la institución que se encarga de regular estas cosas en la Red, va a poner en liza en 2010. La cuestión es que Gore y Gorbachov, y sus respectivas organizaciones, http://doteco.info/team, http://www.bigroom.ca/, http://www.gci.ch/ (Gorbachov cuenta además con el apoyo de la WWF, www.wwf.org), han entrado en una batalla sin cuartel por llevarse el gato al agua. Hablemos un poco de números antes de seguir: se calcula que para que el dominio sea funcional la empresa que se haga con el mismo deberá invertir unos 100 millones de dólares. Los que deseen que su página web acabe en .eco deberán abonar unos 60.000 euros, mientras que el valor total del dominio (según afirmaba la prensa inglesa) supera el billón (con b) y podría llegar a valer varios billones (acabado en -es).
Todo este terremoto cibernético hace que afloren los malos pensamientos y que uno se plantee en qué clase de negocio se ha convertido la ecología para que un montón de señores con corbata encabezados por dos ex figuras de la política -convertidas a su vez en la voz de nuestra conciencia- se arrojen a la arena del circo romano por un maldito dominio. La conclusión más allá de nuestras fronteras (donde la noticia ha adquirido cierta relevancia) es que «lo verde«, lo de plantar árboles, reciclar y demás, se ha convertido en un negocio. Y de los gordos.
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