(Del lat. ars, artis, y este calco del gr. τέχνη). amb. Manifestación de la actividad humana mediante la cual se expresa una visión personal y desinteresada que interpreta lo real o imaginado con recursos plásticos, lingüísticos o sonoros. DRAE.
El Museo del Prado celebra mañana su 190 aniversario con el acceso gratuito a su colección permanente y a la exposición temporal «Juan Bautista Maíno (1581-1649)», así como con la posibilidad de participar en una serie de itinerarios guiados programados para este día.
La exposición dedicada a Maíno, inaugurada el pasado 20 de octubre, reúne en primicia casi toda la producción conocida de uno de los artistas más originales del siglo XVII y está compuesta por 35 de las cuarenta obras atribuidas al pintor y 31 pinturas de los autores que más influyeron en su formación, entre ellos Caravaggio, Guido Reni y Carracci.
El público que acuda al Prado mañana tendrá además la oportunidad de participar gratuitamente en los itinerarios guiados para visitar tanto la exposición dedicada a Maíno, como las nuevas salas dedicadas al siglo XIX.
La celebración del 190 aniversario del Museo del Prado finalizará a las 19.00 horas con un concierto extraordinario en el que Agustín Álvarez, especialista en música antigua, interpretará obras francesas y españolas del siglo XVIII.
El museo no cobrará entrada mañana y organiza visitas guiadas para el público
Bajo el nombre de Museo Real de Pinturas, el Prado abrió sus puertas por primera vez al público el 19 de noviembre de 1819. Considerada como la colección de pintura antigua más importante del mundo, mañana cumpliría 190 años. Y para celebrarlo, nada mejor que ofrecer una jornada de puertas abiertas durante la que los visitantes no sólo no pagarán entrada, sino que disfrutarán de visitas guiadas.
Interior del edificio Maxxi de Zaha Hadid - Foto: Reuters
ARTE | Camino de la modernidad
El Maxxi, diseñado por la arquitecta Zaha Hadid, un nuevo icono romano
Maximiliano Fuksas será el reponsable del nuevo palacio de congresos
Irene Hdez. Velasco | Roma (Corresponsal)
El Panteón, la Basílica de San Pedro, el Coliseo… Roma cuenta con algunas de los más magníficos ejemplos arquitectónicos del mundo. Sin embargo, y a pesar de albergar 3.000 años de historia, la capital italiana tiene una importante asignatura pendiente: la arquitectura contemporánea. Un vacío al que está poniendo remedio. La vieja Roma, por fin, está abriendo sus puertas a la modernidad.
El último ejemplo es el Maxxi, el primer museo de arte contemporáneo de Roma. Diseñado por la británico/iraní Zaha Hadid, el edificio acaba de ser completado después de 10 años de trabajo y será oficialmente inaugurado como museo en marzo próximo. Pero el Maxxi, una imponente estructura de 29.000 metros cuadrados -en la que destacan el cemento y el cristal-, ya está transformando el perfil de Roma. Y no es el único caso…
Muy cerca del Maxxi se encuentra el Auditorio Parque de la Música, un complejo multifuncional que lleva la firma de Renzo Piano y que está formado por tres salas que, vistas desde fuera, evocan el aspecto de unos escarabajos galácticos.
Pero, sin duda alguna, el más significativo (y polémico) paso que ha dado Roma en materia de arquitectura contemporánea es el Museo del Ara Pacis, diseñado por Richard Meier. Se trata del primer edificio contemporáneo levantado en el centro histórico de Roma desde los tiempos del fascismo.
Ahora que ha descubierto la modernidad, la capital italiana no piensa darle la espalda. De hecho, ya están en marcha los trabajos de lo que será el nuevo centro de congresos de Roma, un edificio diseñado por Maximiliano Fuksas y al que en la capital italiana ya se conoce como «La Nube».
El Museo Guggenheim Bilbao ha organizado un concurso fotográfico sobre arquitectura en el que los participantes deberán «colgar» sus imágenes en la página que el museo tiene en la red social Facebook.
Según ha informado hoy en una nota este centro de arte moderno, el certamen forma parte de las actividades organizadas con motivo de la exposición del arquitecto estadounidense Frank Lloyd Wright (1867-1959), autor del edificio Solomon R.Guggenheim Museum de Nueva York.
El concurso, dirigido tanto a aficionados como a profesionales y de carácter internacional, premiará las fotografías que mejor reflejen la integración de construcciones, edificios o elementos arquitectónicos en el paisaje, siguiendo uno de los principales axiomas de la
carrera de Wright.
El plazo para «subir» las imágenes a la página del Guggenheim en la red social Facebook comienza hoy y se prolongará hasta el 31 de enero de 2010.
Hay tiempo hasta el 31 de enero próximo para colgar en la página del Museo en la red social, fotos que reflejen la integración de edificios con el paisaje
Richard Serra, autor de numerosas obras escultóricas gigantes de metal, en Europa y América, celebra su cumpleaños número 70 Foto: Richard Serra
El autor de numerosas obras escultóricas gigantes de metal, en Europa y América, celebra su cumpleaños número 70
NUEVA YORK (dpa).- Más de una vez Richard Serra trastornó al público. En 1979 el escultor estadounidense emplazó en la ciudad alemana de Bochum su enorme monumento de acero «Terminal» en una isla de tráfico de modo tal, que los tranvías apenas podían seguir pasando sin rozarlo. Para la Documenta 8 en 1987 convirtió el paseo peatonal de Kassel en un callejón sin salida de acero. Y en Nueva York la protesta llegó a tal extremo que una noche desconocidos dejaron sobre su escultura un cartel con el mensaje «Kill Serra«.
Entretanto el polémico artista ha alcanzado una edad en la que percibe que se le adjudica una opinión unánime, de elogio. El lunes 2 de noviembre festeja su cumpleaños 70. Con sus inmensas esculturas de acero que parecen no obstante flotar, es considerado uno de los escultores más importantes del presente.
«Tengo una cierta tozudez, una cierta obstinación, que me han traído dificultades, pero que asimismo una y otra vez me han ayudado a salir», dijo en cierta ocasión.
El escultor minimalista ha desarrollado parte de su carrera en España.
EL MUNDO.es | Madrid
El escultor estadounidense Richard Serra es el elegido para recibir el Premio Príncipe de Asturias de las Artes en su edición de 2010. El fallo renueva la relación especial del artista californiano (San Francisco, 1939) con España, el país del que procede la familia de su padre (de Mallorca, más precisamente).
RichardSerra, uno de los más grandes de la escultura contemporánea, Príncipe de Asturias de las Artes, aterrizó en Oviedo con un discurso clarividente bajo el brazo. Hablando de arte, don Richard es una auténtica Serra mecánica.
'GropiusTortenEstateRowHouseIsometric192628' de Walter Gropius. | EL MUNDOARTE | 90 aniversario
El MoMA de Nueva York muestra la historia de la escuela fundada por Walter Gropiusen una exposición que rompe todos los tópicos.
Julio Valdeón Blanco | Nueva York
La Bauhaus cumple 90 años y el MoMA lo ha celebrado con una exposición soberbia. Fundada por Walter Gropius en Weimar, trasladada a Dessau, donde también dejó varias obras maestras de la arquitectura, en 1925, y dirigida en sus estertores berlineses, de 1930 al 33, por Mies van der Rohe, hasta que los nazis decidieron cerrarla, aquella escuela de arte y diseño revolucionó el siglo XX.
Con más de 400 objetos, entre dibujos, planos, diseños, vidrieras, fotografías y muebles, la exhibición del MoMA trasciende la mera celebración para desarrollar una función pedagógica. Tal y como explica Nicolai Ouroussoff en ‘The New York Times‘, la exposición derriba prejuicios ya que demuestra que la congregación de talentos, por ingenuas que hoy resulten algunas de sus aspiraciones, iba a trastocar para siempre el mundo.
Esbozos multicolores de ataúdes pintados por Lothar Schereyer, pinturas alucinadas de Laszlo Moholy-Navy, obras de Kandinsky (que, por cierto, tiene una fastuosa retrospectiva en el Guggenheim) o Paul Klee o retratos de los estudiantes dinamitando convenciones, todo conspira para desmentir la visión aséptica previa de la escuela, para apabullar al visitante con tanto y tan variado arte, que nunca olvidaba su función utilitaria, sus ideales racionales conjugados con frecuentes ataques de colectivismo socialista y otras utópicas varicelas.
Aliado de la línea y en el terreno que mejor conoce, Beto de Volder suma estrategias a sus construcciones gestuales; agrega volumen y espesor a su ideario estético
Por Alicia de Arteaga
De la Redacción de LA NACION
Más es el nombre de la última muestra de Beto de Volder, en la galería Palatina. El título ayuda a comprender la exquisita disposición con la que el artista hace suyo el mandato de la Bauhaus: «Menos es más«. Basta con la línea como principio rector, sucesión de puntos, cálculo matemático, posibilidad infinita y nula especulación. La expresión gestual es el módulo sobre el que De Volder activa con intensidad la fuerza acumulada.
Ese gesto tiene la potencia de un swing de golf, comparación nada casual y del todo intencional, porque el artista, que es un tenista tenaz, ha encontrado en la práctica del golf una coartada perfecta para divertirse y gozar con resultados que los entendidos atribuyen más a la intuición que a su condición de «dotado». El swing , esa técnica en la que se estira el brazo para despedir la pelota acompañado por la rotación de la cadera en un timing perfecto, es la imagen de la plasticidad, más aún cuando está ejecutado por un maestro como el estadounidense Tiger Woods. Aunque el lector se inquiete ante esta digresión golfística, de esto hablábamos con Beto de Volder en la trastienda de Palatina el día del vernissage , mientras los amigos, los artistas y los coleccionistas disfrutaban de la suma de factores que habían culminado en este Más , prologado por el filoso texto de Cintia Mezza en el catálogo de mano. Hablamos también de la muestra de Yente y Prati, de Vantongerloo, Víctor Magariños D., de Siquier y de la abstracción como una ilusión, una utopía; realidad construida frente al mundo destruido.
Escultor, pintor, arquitecto y teórico del arte, Georges Vantongerloo es un ejemplo de que son posibles «otras modernidades» reivindicadas por el director del Museo Reina Sofía, Manuel Borja-Villel, para quien la muestra que esta institución dedica al creador belga «es una joya».
«Georges Vantongerloo. Un anhelo infinito» muestra más de ochenta obras realizadas entre 1917 y 1965 que suponen un amplio recorrido por la obra de un «gran desconocido» en España a pesar de ser uno de los más relevantes artistas y pensadores del pasado siglo, que buscó el infinito a través de esculturas creadas con la humildad del plexiglás.
Abordar el estudio de su obra bajo el prisma de sus últimas producciones «significa desplazar el acento que la historiografía del arte moderno había puesto sobre momentos sucesivos», según Borja-Villel, para quien «abrir el espectro a una visión del arte contemporáneo más heterogénea y acorde a nuestro presente forma parte de la voluntad del museo».
Atrapado entre «la modernidad y el modernismo«, desde unas propuestas transversales que tienen que ver con el diseño y la arquitectura, «evolucionó hacia un arte más ambiguo e indefinido. No quiso representar lo real, sino el cosmos y el infinito. No fue de lo individual a lo público, sino que, por el contrario, evolucionó hacia lo humilde».
Vantongerloo (Amberes,1886 – París,1965), inscrito en la experiencia de las vanguardias históricas y marcado por la invención de la abstracción, «firmó el manifiesto del grupo De Stijl, junto a Mondrian y Van Doesburg«, ha recordado Borja Villel para quien la introducción de la curva en sus pinturas le permitió crear un espacio más libre y abierto. «A través de la curva encuentra una orientación propia y busca reflejar el elemento del infinito a través de algo muy moderno: la creación de diagramas para entender este mundo».
Alcalá de Henares es una ciudad con una gran historia a sus espaldas. Una ciudad de renombre en la que nació Miguel de Cervantes, autor de «Don Quijote de La Mancha», en 1547.
Una ruta tras la que descansar probrando la rica gastronomía de esta ciudad en la que prima la cocina castellano – manchega. Sopas de ajo, migas manchegas con chorizo o huevos fritos, y una variedad de platos preparados con verduras frescas de la vega del Henares, además de los más sabrosos asados de cordero y cabritillo.
William Gibson, Rebecca Allen, Timothy Leary, Montxo Algora durante la rueda de prensa de 1990, en la que se presentó la primera edición del festival (Art Futura).
Siempre ha mirado hacia delante, pero la vigésima edición de Art Futura sugiere una vista atrás a la evolución de la cultura digital.
ANTONIO MAYO Y MARTA MARTÍNEZ
De esa reunión sólo podía surgir algo prodigioso. Y así fue. Timothy Leary -el gran gurú de las sustancias psicodélicas-, entusiasmado con una idea que rondaba la cabeza del dibujante de cómic y diseñador de animación por ordenador Montxo Algora, convoca a Eric Gullichsen -uno de los primeros experimentadores con la realidad virtual-, quien hace cómplice a William Gibson, el padre del cyberpunk, autor de la novela fundacional Neuromante (1984). Se decide crear un festival en el que las nuevas tecnologías y el arte se fundieran bajo un nuevo concepto. Un eslabón entre la contracultura y la cibercultura. Se llamaría Art Futura. La histórica iniciativa tuvo lugar en Los Ángeles, en 1989. En enero de 1990 se celebra la primera edición en Barcelona. El tema elegido no podía ser otro que la realidad virtual. Entre Gibson, Gullichsen y Scott Fisher, investigador de la NASA, lanzan esta tecnología en nuestro país. Con Gibson en plan estelar: «Mi método», revelaba entonces, «es la deconstrucción poética de la tecnología». Rebecca Allen, investigadora y artista, sintetiza aquel momento, pues estaba allí: «El primer Art Futura fue un evento seminal. Confirmó que los asistentes sentían curiosidad y estaban interesados en las diferentes formas que el arte y la tecnología estaban adoptando».
Desde principios de los 90 artfutura ha sido una puerta abierta hacia los nuevos medios interactivos, el arte digital y la animación. Aún cuando la apuesta de las majors norteamericanas por el cine de animación digital era un proyecto, artfutura me otorgó la oportunidad de apasionarme con este arte en el que los números, la física y la anatomía en movimiento se fusionan gracias a la tecnología. Importando a España trabajos y obras impresionantes de todos los rincones del mundo, artfutura fue la gran revelación de los festivales. En ABC.es gracias al genial trabajo de los chicos de RC hemos publicado un magnífico especial en el que vas a poder conocer todos los autores y temáticas que se van a ver por el festival en esta edición de 2008. No os perdáis los ferrofluídos de Sachiko Kodama, bellísimas esculturas magnetolíquidas, que os sorprenderán seguro.
Berlín conmemorará el vigésimo aniversario de la caída del Muro con la «Fiesta de la Libertad», un programa de actos festivos que arrancará con un concierto y culminará con el derribo de un dominó gigante. Cerca de un millar de piezas de dominó de unos 2,5 metros de alto serán derribadas en la tarde del 9 de noviembre en recuerdo de la caída del Muro de Berlín, que condujo a la reunificación alemana.
Ese muro artificial seguirá los pasos de la antigua división de hormigón, entre el Reichstag (sede del Parlamento alemán) y la Potsdamer Platz y discurrirá ante la emblemática Puerta de Brandeburgo, epicentro de los festejos.
A iniciativa del Instituto Goethe, el millar de piezas del dominó gigante han servido de lienzo para que unos 15.000 escolares alemanes y una veintena de artistas de países como México, China y los territorios palestinos plasmaran pictóricamente su experiencia de vivir en un país en el que pervive la división.
Las piezas, de unos veinte kilogramos cada una, serán ubicadas siguiendo las huellas del antiguo muro el próximo 7 de noviembre y podrán visitarse hasta dos días después, cuando caerán en la «Fiesta de la Libertad»
El 9 de noviembre de 1989, cayó el ícono más contundente de la Guerra Fría, el enfrentamiento que partió al mundo en dos mitades irreconciliables. Dos décadas después, la hoy vibrante capital de la Alemania reunificada no esconde las cicatrices de su pasado ni las dificultades del proceso de reintegración.
Más de 1000 artistas de 30 países representados por 64 galerías están reunidos hasta mañana bajo una carpa blanca en el bucólico entorno londinense de Regent´ s Park; en su séptima edición, es barómetro de lo último, fija precios y marca tendencias.
Por Alicia De Arteaga
Enviada especial – Londres, 2009
Frieze ha sido la última feria en ingresar en el club de las grandes ligas donde domina la suiza Art Basel, recupera posiciones la FIAC de París y busca sostenerse en medio del tembladeral de la crisis la madrileña ARCO. Habitué de Frieze, la coleccionista argentina Patricia Pearson de Vergez define la feria londinense como una plataforma edgy , conectada con su tiempo, caja de resonancia de lo último, representada por los Cartier Awards, que consagran los mejores proyectos multidisciplinarios, y por un nuevo formato llamado Frame , dedicado a 29 galerías emergentes con menos de seis años de existencia y un programa regular de exposiciones.
Más de 450 galerías se inscriben por año para estar en la feria. Lo hacen en diciembre del año anterior en la Web; la fecha de cierre es en febrero y el comité de selección, integrado por galerías que participan de la feria, se expide en abril. Bajo una carpa gigante de 21.000 metros cuadrados diseñada por el estudio Caruso St. John abrió sus puertas el jueves y espera recibir hasta mañana más de 60.000 visitantes, en su mayoría curadores, coleccionistas, críticos y galeristas que vienen a Londres a medir el pulso de los precios y el rumbo de las tendencias. Poblado de esculturas, el bucólico entorno de Regent´ s Park reúne durante cuatro días a 164 galerías de todo el mundo, ninguna de la Argentina y varias de Brasil (Casa Triángulo, Fortes-Vilaça, A Gentil Carioca, Luisa Strina, Vermelho), lo que da cuenta del kilometraje de ventaja que nos lleva el país vecino. Además de ser la potencia en carrera para preparar el Mundial de fútbol de 2014 y las Olimpíadas de 2016, Brasil acumula méritos en la escena global del arte contemporáneo, con la influyente Bienal de San Pablo y la fuerza regional de la Bienal del Mercosur, que tiene a Porto Alegre como sede y en esta edición a la argentina Victoria Noorthoorn como cocuradora. Basta con un dato: Marcia Fortes, de la galería paulista Fortes-Vilaça, integra el exclusivo comité de selección de Frieze. En su séptima edición, la feria británica es una vidriera para 1000 artistas de 30 países. No se explica su existencia sin el impulso impresionante que ha sido para Londres la creación de la Tate Modern, considerada de manera unánime la catedral del arte actual desde que abrió sus puertas en el umbral del tercer milenio, en la nave gigantesca de una vieja usina decimonónica reciclada por la dupla de arquitectos suizos Herzog & De Meuron. Visitada por más de 4 millones de personas, la Tate cuenta con la calidad sin fisuras del proyecto curatorial de Nicholas Serota, a la cabeza del ranking de influyentes que establece anualmente Art News, secundado por el español Vicente Todolí, formado en Valencia, Portugal y Estados Unidos, que aporta una mirada distinta, fresca y latina: lo diferente nutre, algo que el imperio conoce desde siempre.
Este año coinciden con Frieze la inauguración de la retrospectiva de John Baldessari en el Turbine Hall de la Tate Modern y una esperada muestra de Anish Kapoor en la Royal Academy. Kapoor (Bombay, 1954) es el artista preferido de los coleccionistas -sir Norman Foster entre ellos- por sus juegos visuales expresados en volúmenes de magnética superficie.
XUL SOLAR. Séptuplo lisierpe, camino pal sol, 1924
El intercambio y la cooperación son conceptos centrales de la novena edición de Expotrastiendas, que ayer abrió sus puertas al público con un original formato expositivo.
Observemos a la araña. Para alimentarse y sobrevivir, teje una red con hilos de seda, flexibles pero más resistentes que los de acero. Y si esa red se rompe, vuelve a comenzar, una y otra vez. Símbolo de la paciencia y la creatividad, es una protagonista indiscutida de estos tiempos: representa a los softwares que recorren las páginas de la World Wide Web, la gran red que envuelve el mundo.
«Le dimos forma, pusimos en acción algo que ya estaba flotando en el aire», dice Pelusa Borthwick, directora de Expotrastiendas, al explicar por qué se titula En Red la novena edición de esta feria de arte. Abierta desde ayer al público en el Centro de Exposiciones de la Ciudad, reúne a decenas de galerías, publicaciones e instituciones que resisten la crisis, como la tela de araña.
«Nos pensamos todos unidos en red -explica Borthwick- Y, considerando el estado de la economía global, dando un salto sin red.» Un salto que implica redoblar la apuesta: en 2010 la feria se mudará a La Rural, donde celebrará su primera década.
Pero volvamos a este año, que también tiene lo suyo. Porque no es un dato menor que Borthwick, que además es secretaria general de la Asociación Argentina de Galerías de Arte (AAGA) y directora de la galería Arcimboldo, haya participado en marzo último de la fundación de la Asociación de Galerías Argentinas de Arte Contemporáneo (Galaac).
Esta institución, que reúne a veintiún galerías dispuestas a trabajar en equipo, participó en Fase 1, un encuentro de arte y tecnología -impulsado también por Borthwick- que lanzó su primera edición a fines de mayo. Tanto Galaac como Fase 1 tendrán su espacio en esta edición de Expotrastiendas.
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