Hay ciudades con personalidad propia y Bolonia es una de ellas. Rica en movimientos políticos y culturales durante décadas, la capital de Emilia Romaña, al norte de Italia, sigue atrayendo por deliciosa gastronomía, su ambiente envolvente y sus colecciones de arte.
Texto y fotos: Michele Azzu | Marco Nurra
Hay ciudades en el mundo que tienen personalidad, lugares que hasta el viajero menos habitual puede reconocer desde el avión por su silueta. Bolonia (en italiano Bologna, Bulåggna en dialecto boloñés), capital de Emilia Romaña (en el norte de Italia), es sin duda una de esas ciudades. La llaman la Ciudad Roja, por el color de sus tejados y de sus fachadas, pero también por haber sido núcleo del Partido Comunista Italiano y de la resistencia partisana contra los fascistas en la II Guerra Mundial.
Hoy en día, sigue siendo una ciudad rica en movimientos políticos y culturales. Es también conocida como Bolonia la Docta, gracias a su universidad, fundada en el 1088 (la más antigua de todo occidente). A su vez, por su economía floreciente y su deliciosa cocina, apreciada en toda Italia, se ganó el sobrenombre de Bolonia la Gorda. Al turista no le faltará nada: monumentos espectaculares, altas dosis de diversión, buena cocina y una fuerte identidad cultural. Perderse entre la gente, por las calles y travesías medievales, os hará daros cuenta de que no existe un lugar así en toda Italia.
André Ricard repasa los hitos del diseño que han marcado época
MARÍA JOSÉ DÍAZ DE TUESTA – Madrid –
André Ricard (Barcelona, 1929), uno de los grandes pioneros del diseño español, está de mudanza. Como su actividad se centra fundamentalmente en impartir conferencias, ya no necesita un gran estudio para trabajar y ha instalado su despacho debajo de su casa. «Así ya no tengo que coger el coche».
Acaba de publicar su octavo libro, Hitos del diseño (Ariel), en el que explica a través de 100 objetos y sus correspondientes imágenes -desde el reloj Swatch hasta el coche monovolumen- cómo entiende el diseño. «Me decidí a escribir cuando me di cuenta de la importancia y la necesidad de los objetos. De lo decisivo que resulta para la especie humana crear esas prótesis cuando el ser humano no alcanza a todo. Si nos dejan en una isla desierta lo primero que hacemos es diseñar», afirma sin dudar. Por ejemplo, un peine: «Son dedos más finos que peinan mejor que la mano».
Creador de objetos tan familiares -y celebrados- como el cenicero Copenhague, la vajilla Compact o los interruptores de luz Ibiza, Ricard, hombre cosmopolita y viajero, iba para pintor. Hasta que a mediados de los años cincuenta, en Nueva York, se enteró de que existía el diseño. Y lo importó a España. «Entonces éramos un país acomplejado y de segunda fila, pero no lo éramos intelectualmente y vimos que podíamos hacer cosas con personalidad propia, como demostraron Miguel Milá con su lámpara TMM o las vinagreras de Ramón Marquina».
Titular del estudio chileno que fundó su padre, Pedro Gubbins detalla la características de su trabajo, sus obsesiones y su manera de enfrentar la realidad.
Miguel Jurado. mjurado@clarin.com
Invitado a participar de la XII Bienal Internacional de Arquitectura de Buenos Aires, el chileno Pedro Gubbins estuvo en Buenos Aires. Su presencia fue oportuna para hablar del alto nivel que muestra la arquitectura chilena de los últimos años. Como heredero de una tradición familiar ligada a la arquitectura, Gubbins tiene una visión extrageneracional que resulta más abarcativa. Minutos después de su conferencia en el Centro Cultural Recoleta, Gubbins recibió a ARQ para hablar de sus comienzos, su forma de trabajar y las obras que mejor lo representan.
—¿Cómo descubriste tu vocación?
—La verdad es que me surgió naturalmente. Mi padre es arquitecto, lo vi trabajando de eso toda la vida, así que nunca tuve que hacer una elección. Se dio sola.
—Siendo así, tu papá debe haber influido mucho en tu forma de proyectar
—Bueno, es el culpable de que haya estudiado arquitectura, además, estamos trabajando juntos ahora hace diez años ¿En qué me influenció? En cortarme los dedos con los cuchillos de tanto hacer maquetas…(risas). Es muy trabajador, apasionado, un tipo que todo el día está midiendo cosas, tratando de meterse con los temas nuevos de la arquitectura. Es por eso que nuestra oficina abarca de todo, hacemos ampliaciones, metros (subtes), canales de televisión y hasta planes maestros, desarrollos urbanos y bordes costeros. Este perfil heterogéneo hace que el estudio sea como una escuela. No somos especialistas en nada y en todo. Lo que no sabemos, lo aprendemos. Yo diría que el legado que me transmitió mi padre es ese: no transformar la arquitectura en una industria, resolverla para quienes debe servir con una visión lo más amplia posible.
—Viniendo de una familia de arquitectos, muchas veces la relación con la facultad resulta problemática ¿Cómo fue tu caso?
—Bueno. Me metí en la Facultad de Arquitectura de la Universidad de Chile porque, en los años 80, tenía algo que ha ido perdiendo: heterogeneidad en la gente, en su clase social, en su lugar de origen. Me recibí en el 85, después fui ayudante. Me gustaba dar clase, actualmente soy profesor en la Universidad de Chile (hace como diez años) y además doy clase en una privada, la Universidad de San Sebastián. Dar clases te mantiene vivo. En ese sentido, junto con la mayor producción arquitectónica que hemos tenido en Chile en los últimos diez años, las oficinas se han transformado en lugares de mayor experimentación-que las universidades. Se ha producido un fenómeno curioso.
Capilla Nuestra Señora del Rosario del Milagro de Characato, fue construida en 1895
Rescatada por una familia con profundo amor por la vida de campo, la Estancia Characato nos sumerge en días de austeridad y tradición.
Para quien vive enfrascado en el ruido y la prisa de la ciudad, llegar a este paraje tan remoto es, cuando menos, desconcertante. En un primer momento, descolocan la lejanía y la austeridad del modo de vida, pero pronto dan lugar a la placidez, ayudados por el sabor de una comida preparada como ritual y homenaje, de la lectura a la luz de las velas y del silencio profundo.
La hora y media que separa la ruta de asfalto que va a La Falda de la estancia es un camino de tierra, a lo largo del que se suceden cañadones y vertientes naturales. «Este inhóspito rincón del mundo tiene, para nosotros, el atractivo de la contienda diaria con la naturaleza. Además, nos cautivó la idea de rescatar un lugar que se estaba diluyendo en la historia» , explican los dueños de casa, que llegaron hace más de diez años desde Córdoba capital a este rancho y su estancia, en el que podrían cumplir el sueño de llevar una vida retirada y tener un establecimiento agropecuario.
Si bien los terrenos originalmente pertenecieron a los jesuitas, la estancia, desde fines del siglo XVIII hasta el siglo mediados del siglo XIX, fue propiedad de los descendientes del teniente coronel Francisco Antonio Díaz. Luego pasó a manos de la familia Peralta que, en 1895, construyó la capilla. Sus instalaciones fueron concebidas a lo grande, con coro, confesionario y sacristía para recibir al cura que venía periódicamente a celebrar misa.
Los edificios se mantenían inhabitables desde la tragedía en 1999 (Nicola Rocco)
La gobernación del estado Vargas realizó hoy la implosión de dos edificios del sector Los Corales que habían quedado fracturados luego de la tragedia del deslave y que habían sido invadidos en varias oportunidades.
La Tragedia de Vargas, denominada también como el Desastre de Vargas o los Deslaves de Vargas, es como se le conoce al conjunto de deslaves, corrimientos de tierras e inundaciones ocurridas en las costas caribeñas de Venezuela en diciembre de 1999 y especialmente trágica en el estado Vargas, en donde recibe la denominación, pero que afecta a otras regiones del país. Éste es considerado el peor desastre natural ocurrido en Venezuela durante el siglo XX. Las cifras de fallecidos aunque sin carácter oficial se calculan en miles (van de 10.000 hasta 50.000 muertos dependiendo de la fuente), mientras que los damnificados tampoco confirmadas oficialmente se cuentan en decenas de miles.
(Puerto Madero, 2009). “Menos espacios de libertad que espacios donde cada uno es prisionero de la mirada ajena” (Marc Augé).
Los arquitectos – sugiere el autor de Los no lugares – quedaron fascinados con la posibilidad de marcar con su impronta los ámbitos privilegiados del planeta, quizás descuidando los problemas sociales que plantea la urbanización del mundo.
Por: Marc Augé
Los nombres de los grandes arquitectos son casi tan conocidos en el mundo como los nombres de los grandes futbolistas. La arquitectura goza actualmente de un estatuto absolutamente particular. ¿Surge una amenaza de reducir algunos metros la torre que Nouvel va a construir en Manhattan? La prensa se levanta.
¿Un gran vino de Burdeos quiere aumentar el prestigio de su producción? Confía al constructor de la catedral de Evry la tarea de diseñar su nueva bodega. ¿Un nuevo museo abre sus puertas en Bilbao o Chicago? Multitudes se precipitan para descubrirlo, menos atraídas por lo que contiene que por el edificio en sí.
Los arquitectos más visibles son celebrados en el mundo entero y hay ciudades de mediana importancia que tratan de conseguir que alguno de ellos, al menos, implante una de sus obras en su territorio para permitirles acceder a la dignidad planetaria y turística. Conviene interrogarse acerca de las razones y las consecuencias de este entusiasmo.
El Rey Alfonso X el Sabio pisó el mismo suelo que hoy, casi 800 años después, atraviesan atareados los arqueólogos que investigan el descubrimiento -«inusitado por su extensión»- del céntrico solar de San Esteban. Aquí, casi en el ombligo de Murcia, han aparecido en los últimos meses los muros de 48 casas árabes, siete palacios y hasta una pequeña mezquita con la base de su minarete. Los restos se extienden por debajo del Palacio de San Esteban, un convento del siglo XVII que actualmente es sede del Gobierno regional. Todo en una hectárea de terreno.
En ese mismo lugar hay proyectado, desde hace varios años, un aparcamiento subterráneo que el Consistorio de Miguel Ángel Cámara (PP) dice querer compatibilizar con el hallazgo. El método elegido es desmontar los restos para reconstruirlos sobre el aparcamiento. La polémica, y el hallazgo, nació hace seis meses con las obras de construcción del aparcamiento que promueve el Ayuntamiento, apoyado en la empresa La Generala. Tras las primeras catas arqueológicas, los restos de la Murcia árabe empezaron a aflorar.
Los ciudadanos se organizaron contra el proyecto a través de la Red
JAVIER RUIZ – Murcia
«La magnitud e importancia del yacimiento arqueológico de San Esteban hace imposible la construcción en ese lugar». La frase no es de ningún miembro de la plataforma en defensa de los restos, crítico con la decisión del Ayuntamiento y la comunidad autónoma de construir un aparcamiento bajo los restos de un barrio árabe en Murcia. Las declaraciones son del presidente de la comunidad autónoma de Murcia y del alcalde de la capital. Hasta ayer, los dos apostaban por construirlo. Las obras de dicho aparcamiento descubrieron hace meses un barrio árabe del siglo XIII con mas de 50 casas, siete palacios y una mezquita.
«Hemos ganado todas las batallas y también la guerra». Es la frase de un veterano miembro de la plataforma en defensa del yacimiento de San Esteban (Murcia) que junto a una veintena de compañeros esperaban ayer por la tarde con una pancarta que rezaba «¡BIC [Bien de Interés Cultural] ya!» a las puertas del palacio del gobierno regional. En el interior, el Catedrático de Historia Medieval de la Universidad de Granada Antonio Malpica, ejercía de portavoz de la comisión de expertos que ayer se reunió con el presidente murciano Valcárcel. Malpica ha confirmado que, «la lluvia de estos días ha afectado al yacimiento». Sin embargo, dice que «son daños recuperables» sobre los que hay que empezar a trabajar «cuanto antes».
Google, el gigante informático, está consciente del consumo de electricidad intenso que representan sus operaciones. Hace unos días comunicó públicamente vía la agencia de noticias Reuters su decepción respecto de los cortos avances tecnológicos que se están logrando en ciertas áreas de las energías renovables. Por lo tanto, la compañía decidió hacerse cargo de algunos proyectos relacionados.
Uno de los objetivos que se propuso es inventar su propia tecnología para los espejos de plantas de energía solar térmicas (CSP del inglés Concentrated Solar Power) de manera a reducir los costos de estas últimas en un porcentaje igual o superior al 25 por ciento. Las plantas solares térmicas no utilizan paneles fotovoltaicos sino que a través de numerosos espejos, concentran la energía del sol en un punto (algo parecido a lo que hacíamos de niños al prender fuego un pedazo de papel con una lupa) en el cuál se encuentra un reservorio de agua que es calentado hasta el punto de ebullición. El vapor de agua hace girar una turbina y a través de un generador se obtiene electricidad. Se trata de un concepto similar a las centrales térmicas a gas que se encuentran en nuestra costanera pero en vez de quemar gas para obtener el calor, se utilizan los rayos del Sol.
A través de avances en los espejos, Google apunta a lograr ahorros de al menos 50 por ciento y de hasta 75 por ciento en los costos de la fabricación de helióstatos que es el conjunto de espejos que se mueven de manera inteligente para maximizar la cantidad de radiación solar que incide sobre el reservorio de agua. Actualmente el costo de capital es de 2,50 a 4,00 dólares por Watt, y una instalación de 250 MW costaría entre 600 a 1000 millones de dólares. Estos montos se trasladan en 12 a 18 centavos de dólar por kW/h. La compañía estadounidense estima poseer en los próximos meses una tecnología viable en la mejora de estos espejos para demostrar internamente.
Una muralla de piedras y una placa que indica “Quinta La Colina”, ubicada en la avenida La Salle, da la bienvenida a lo que será la nueva sede del Ateneo de Caracas “María Teresa Castillo”.
La casa de paredes blancas, pisos de mármol y granito y lámparas de cristal estará completamente activa para enero de 2010, anunció ayer su directora general, Carmen Ramia.
“Estamos aquí, vivos, fuertes y con muchas ganas de trabajar. Se cierra una puerta y se abre otra. Quisiera hacer un recuento de la la historia del Ateneo, la cual he dividido como si fuera una obra de teatro”, afirmó Ramia.
El primer acto, recordó la directora general del Ateneo, fue el 20 de enero cuando la institución fue “asediada” por Lina Ron y el colectivo La Piedrita quienes, asegura, llegaron atropellando, apuntando a los guardias y robando a los trabajadores de la fundación cultural. “Este acto fue denominado por ellos mismos como la toma del Ateneo por la revolución y eso fue exactamente lo que ocurrió”, resaltó.
Ateneo de Caracas iniciará campaña por una nueva sede
La presidenta del Ateneo de Caracas, Carmen Ramia, advirtió hoy que si a pesar de los esfuerzos, la institución no encuentra un nuevo lugar para continuar en funcionamiento el Gobierno tendrá que expulsar a sus trabajadores por la fuerza, ya que no tienen a dónde ir.
El Ateneo de Caracas queda en La Colina
En una casa digna de ser descrita por Boris Izaguirre, de arquitectura años 40 o 50, se erige la nueva sede del Ateneo de Caracas, que desde ahora llevará el nombre de «María Teresa Castillo».
Fue Carmen Ramia, directora de la institución, quien abrió la puerta para que la gente vea «que el Ateneo sigue vivo», en la quinta La Colina, ubicada al lado de Venevisión. Es una casona de mil metros de construcción, donde están las oficinas del centro cultural y la emisora Ateneo 100.7 FM. Además, se habilitarán espacios para talleres, conferencias, café concierto, exposiciones y más.
Ateneo de Caracas estrena nueva sede en Colinas de Los Caobos
Será en enero cuando se abran las puertas al público de la Quinta La Colina, lugar que ya ocupa la instución cultural que fue desalojada en julio pasado. Los montajes teatrales y conciertos serán presentados en auditorios de la UCV.
Mi Opinión: es una vergüenza que la obra del Arquitecto Gustavo Legórburu en Plaza Morelos haya sido tomada violentamente por las turbas «revolucionarias»; pero más aberrante es que el régimen, sustentado en armas y milicias, haga oficial su posesión de esta infraestructura cultural. En cierta manera, quienes apoyaron a Chavez en su primer momento (llegaron a ser sus ministros) y le dieron su primer baño de masas democrático al ser electo – donde todo eran promesas de cambio y pureza, diametralmente opuestas a su actual rostro totalitario – están pagando el alto precio; quien pierde es toda Caracas.
Regresa entonces, el Ateneo de Caracas, a la tipología en que lo conocí, de una quinta – inmueble en la Alta Florida a una infraestructura similar, ahora en Colinas de Los Caobos, cercano a Venevisión (circunstancia similar a otro ejemplo de cultura y comunicación, Vale TV)
El arquitecto tiene previsto lanzar su revista trimestral Nosso Caminho - Foto: Archivo EL UNIVERSAL
the famous 101-year-old brazilian architect is supposedly back at work,
following surgery for gallstones and an intestinal tumor in late september.
Niemeyer was recovering in hospital from september 23rd to october 17th, and while there o globo has quoted him as saying that being hospitalized is «a very lonely thing. I needed to keep busy, keep in touch with friends, maintain my rhythm of life»; he is currently working on a collection of buildings outside of Rio de Janeiro, in the city of Niteroi.
on december 15th, he will celebrate his 102nd birthday.
congratulations on more than 50 years of architectural achievements.
El renombrado arquitecto brasileño reanudó sus actividades laborales después de cuatro semanas internado en un hospital
AP
El Universal (México) Brasilia
El renombrado arquitecto brasileño Oscar Niemeyer, a un mes de completar los 102 años de edad, reanudó sus actividades laborales después de cuatro semanas internado en un hospital.
»La internación es muy solitaria, yo necesitaba ocuparme, reencontrar a los amigos, mantener mi ritmo de vida», declaró el arquitecto en una entrevista publicada el sábado por el diario O Globo.
El creador de los edificios faraónicos de la capital brasileña, Brasilia, fue internado el 23 de septiembre para una revisión y permaneció en el hospital hasta el 17 de octubre, período en el cual fue operado por un cálculo de vesícula y un tumor intestinal.
En el imaginario colectivo de la mayoría, Canadá está a asociado a las imágenes de sus preciosos parques naturales, con sus bucólicos paisajes de lagos y montañas. Sin embargo, la ciudad de Quebec merece hacerse un hueco en nuestra memoria, y estar incluida en el itinerario de todo viaje a este inmenso país.
Texto | Fotos: Ricard González
Por su historia y personalidad, Quebec es una ciudad única en Norte América. Fundada en 1608 por el navegante y explorador francés Samuel Champlain, es la ciudad más antigua al norte del Río Grande, y su casco antiguo conserva intacto el encanto de una ciudad europea de la Edad Moderna. Quebec exuda historia por todos sus poros, y ostenta multitud de récords en el subcontinente, testigos de su añeja vitalidad económica, social y cultural.
Por ejemplo, además de poseer el primer museo, el primer hospital, y la primera iglesia de América del Norte, fue en un edificio adjunto al convento de las hermanas ursulinas donde se inauguró la primera escuela para niñas del Nuevo Mundo. Si bien aún hay docenas de monjas que habitan el complejo, es posible visitar su bonita capilla y su museo, que narra la historia de la primera orden de monjas en poner sus pies en el norte del continente.
El casco antiguo, declarado por la UNESCO Patrimonio de la Humanidad, está dividido en dos partes, la ciudad baja, y la ciudad alta, unidas por un funicular, y centenares de escalones.
Se calcula que las construcciones son responsables en gran medida de la producción de residuos, polución del aire y consumo de energía. Es por eso que aplicar criterios sustentables no sólo al desarrollo de la obra, sino también estrategias que logren disminuir el impacto de la operación del edificio terminado al medio ambiente, a lo largo de su vida útil, es hoy por hoy una meta necesaria y también posible de alcanzar.
Si bien la sustentabilidad no nace con LEED, este es uno de los sistemas de calificación más difundidos mundialmente, con más de 47.527 proyectos registrados para certificar bajo sus normas. LEED ha demostrado ser una herramienta eficaz para medir y evaluar la performance en sustentabilidad de los edificios.
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