The Haus der Deutschen Kunst was built in 1933-37 to replace the Munich "Glass Palace" Art Gallery
Fue construido en Munich por Hitler para exhibir 2.000 años de arte germano. Desde el fin de la guerra atraviesa distintas etapas, sin abandonar nunca la discusión de su propia historia. El arte que hoy exhibe interviene su arquitectura, pensada desde el nazismo.
Por: Alberto Giudici
Fue uno de los edificios preferidos de Adolf Hitler. No sólo porque controló obsesivamente cada detalle de su diseño, sino porque la Haus der Deutschen Kunst (Casa del Arte alemán), en Munich, reuniría en su interior dos mil años de la producción artística germana: toda una exaltación del genio ario a lo largo de su historia. De proporciones monumentales, sólo el pórtico medía, y mide hoy, 175 metros de largo. En cada uno de sus extremos había un fóculo, cavidad inmensa para encender el fuego sobre un basamento de piedra: un panteón del arte donde la llama sagrada iluminaba el ideario nazi. Hoy, el fóculo no existe, la solemne escalinata que llevaba al Salón de entrada, el Ehrenhalle, fue eliminada y el pórtico está tapado por una espesa arboleda que recorre la fachada. Difícil ubicarlo si uno va distraído, salvo que detrás del tupido follaje asome como en estos días, algo que parece un interminable edredón de estridentes colores, en azul y rojo. Se trata de una intervención del artista y arquitecto chino Ai Weiwei para su muestra So Sorry (Cuánto lo siento, sería la irónica traducción), abierta hasta el 17 de enero. Salvo en las esquinas, donde tampoco hay arboleda, pero sí pósteres gigantescos del artista con aires de mandarín, la instalación recorre buena parte del frente. Titulada «Remembering» (Recordando), mide 100 m de largo por 10 de alto y 9.000 mochilas de colores, una evocación de los escolares muertos por el derrumbe de colegios, durante el terremoto en la ciudad china de Sichuan, en 2008.
La Fundación ICO inaugura la exposición ‘Desafiando la arquitectura moderna’ sobre la obra de la pareja de arquitectos fineses Reima y Raili Pietilä, en colaboración con el Museo de Arquitectura Finlandesa de Helsinki. En la imagen, la zona residencial de Suvikumpu, en Finlandia, diseñada por los Pietilä. Foto: Simo Rista / MFA
La Fundación ICO ha inaugurado su nueva temporada con la primera exposición retrospectiva que se realiza en España sobre Raili y Reima Pietilä, pareja de arquitectos finlandeses que alcanzó su prestigio internacional en los años 60. Además, junto a ésta, se expondrá también la Suite Vollard de Pablo Picasso, que forma parte de las Colecciones ICO y es una de las pocas series completas que hay en el mundo de esta obra.
AFP Imagen del interior del mausoleo donde los arqueólogos creen haber encontrado los restos de Cao Cao
Presente en óperas y libros como el «Romance de los Tres Reinos», es uno de los personajes más famosos de China.
PABLO M. DÍEZ | PEKÍN
Su nombre aparece en el «Romance de los Tres Reinos», una de las novelas históricas más famosas de China; es protagonista de numerosas óperas tradicionales y está presente en dichos populares como «hablando de Cao Cao, por la puerta asoma». Pero nadie sabía dónde reposaban sus restos. Ahora, un grupo de arqueólogos cree haber descubierto la tumba de Cao Cao, legendario militar y estadista chino del siglo III que vivió entre los años 150 y 220. General y poeta, Cao Cao fue un reputado estratega que se convirtió en el último ministro de la dinastía Han y dirigió el Estado más próspero durante la turbulenta época de los Tres Reinos (208-220).
La tumba de Cao Cao, un célebre general y gobernante de siglo III, ha sido descubierta en Anyang, en la provincia central de Henan, según anunciaron el pasado domingo los arqueólogos responsables del hallazgo. Liu Qingzhu, director del Comité Académico de la Academia de Ciencias Sociales de China, fue el encargado de anunciar el hallazgo en una rueda de prensa en Beijing.
Cao Cao (155-220), quien creó el estado de Wei, el más fuerte y próspero durante el Periodo de los Tres Reinos (220-280) de la historia china, es recordado en los anales de la historia por su excelente talento en lo militar y en lo político. Cao Cao también era conocido por sus poemas, que reflejaban su carácter fuerte. Algunos de sus poemas forman parte del corpus de los libros de texto en las escuelas secundarias de la China de hoy.
En la tumba de dos cámaras se encontraron los restos de tres cuerpos, un hombre y dos mujeres. El enterramiento se halla en el pueblo de Xigaoxue, en Anyang. Se cree que el hombre pudo morir rondando los 60 años de edad, lo cual coincide con la edad a la que murió Cao Cao, según se tiene constancia.
El Palacio de Los Patos tuvo su origen en París, según el comentario que hiciera el señor Manuel Chopitea, hijo de don Alfredo Chopitea, propietario original del monumental edificio. Don Alfredo viajaba de manera habitual a Europa con toda su familia. En uno de esos recorridos quedó fascinado con un edificio que vio en la Ciudad Luz y pergeñó la idea de construir uno igual en Buenos Aires. Entonces, ubicó y contrató al arquitecto francés que lo había construido para lograr su sueño. Se trataba de Henri Azière, que sobre los datos del terreno porteño disponible, confeccionó los planos del nuevo edificio.
Pero Don Alfredo consideró que podían aprovecharse mejor los espacios. Entonces contrató al arquitecto Julio Senillosa y modificó el proyecto original. Alcanzaron así las 144 unidades funcionales, que combinaron el diseño original de Azière, el interés de Chopitea y el valioso aporte de Senillosa.
La tradición dice que los primeros inquilinos fueron familias de buena cuna y delgada billetera. La leyenda cuenta que en este edificio encontraron el lugar ideal para disimular sus penurias y aparentar que todo seguía igual. En el lunfardo porteño, la palabra «pato» expresa a la persona carente de dinero. Es que el plumaje del pato, aún estando en el agua, siempre está «seco».
Tapizado en jacquard color oro, mantas de lana de la India, sofá "Bhakti" tipo mariposa diseñado por Mochi y producido por Gruppo Industriale Busnelli
El arquitecto Rubén Mochi encontró en Buenos Aires un refugio con reminiscencias de la ciudad italiana donde vivió y trabajó durante 25 años.
A principios de los 80 y recién recibido de arquitecto, Rubén Mochi se instaló en Milán, el sitio indicado para alimentar su vocación de diseñador. Enseguida, sus buenas ideas le abrieron las puertas de la tradicional casa de accesorios Trussardi, para la que realizó una línea de muebles. A la vez, se sumó al Grupo Zeus, uno de los principales movimientos conceptuales de Milán, que entonces proponía el uso de piezas de hierro en color negro en la decoración de interiores, una idea revolucionaria en esos años. Si bien Mochi se especializa en la creación de divanes y lámparas como la ‘Ñandú’, por la que ganó el premio Young Design en Italia, es también reconocido por la realización de tiendas, stands y showrooms para firmas como Dolce & Gabbana, Chanel, Lee o la empresa india de textiles Synergy Home.
La 'marquesina' de Fernández Alba - Foto: lainformacion.com
Fotogalería: Hitos feístas de la arquitectura madrileña (o no)
Arquitectura
La estructura, por la que se sale a la Puerta del Sol desde la estación de cercanías, rompe (¿demasiado?) con los edificios del entorno. Es «una parábola deslizante sobre una circunferencia que se apoya a su vez en un rectángulo», según Antonio Fernández Alba. A los viandantes, en general, no les gusta, y muchos intelectuales se han mostrado críticos. La ‘marquesina’ es rompedora, no hay duda. Pero eso es lo que busca, con frecuencia, el arte ¿no?
La Gran Vía de Madrid, vista desde Callao - Foto: Wikipedia
Reportaje radiofónico sobre los acontecimientos y personajes que han pasado por una de las calles más emblemáticas de Madrid
ANA CASAL / ELENA HIDALGO / ANNA-MARIA HOLLAIN
Nació para poner a Madrid al nivel de Berlín o París. Hace cien años Londres ya poseía calles anchas gracias al fuego; París, gracias a un prefecto de policía que deseaba controlar a futuras masas revolucionarias con una sencilla batería de cañones desde una plaza en forma de estrella. Berlín tenía también una amplia avenida que Hitler soñó que fuera la arteria principal de Germania, capital del mundo. Madrid, sin embargo, sólo disponía de una calle, la Mayor, por donde apenas podían cruzarse dos coches de caballos. Donde con una bomba, en cualquier desfile, era posible arruinar el orden del Estado.
La nueva vía de Madrid creció despacio. Sería necesario casi medio siglo para enlazar la calle de Alcalá con la Plaza de España. La agitada política del siglo XX le cambiaría el nombre varias veces, a tramos y en su totalidad. Pero eso no hizo mella en los madrileños, que la sentían su calle más importante, y nunca dejaron de llamarla la Gran Vía.
Enrique Villalba – Fotografías: Juan Luis Jaén / Antonio Castro
El primer pensamiento que viene a cualquier persona cuando se habla de la Gran Vía es la cultura. Cines, teatros, musicales, cabarets. La historia de la calle está en la vanguardia cultural de toda España en este siglo. Madridiario comienza su especial sobre el centenario de esta arteria de la capital recorriendo su vida cultural.
La Gran Vía tuvo esencia cultural antes de existir. Las callejuelas donde se ubicaría esta arteria centenaria eran un zona de actividad escénica desde finales del siglo XIX. El Alhambra de Libertad, el Salón Capellanes en Maestro Victoria o el Calderón de la calle de la Madera, entre otros, configuraban una red lo bastante intrincada para ser referencia en el Madrid efervescente de principios del siglo XX.
Desde la subasta de la obras (1908) y la inauguración de Alfonso XIII (1910), hasta su 100 cumpleaños… ABC siempre ha estado ahí, como testigo de excepción, en la vida de esta calle centenaria.
Algunos «han transformado la ciudad donde ese ubican», dice la editora
La nueva arquitectura será ecológica está enraizada en su entorno
María Pérez | Madrid
Edificios que nacen del paisaje o que se camuflan en él, enormes construcciones de estructuras que desafían la gravedad, como los estudios de la televisión china en Pekín (OMA), o viviendas que regalan espacios casi irreales, como la casa-linterna anillada que habita en el bosque Karuizawa (Japón) gracias a la imaginación de Makoto Takei+Chie Nabeshima y TNA.
Las 36 viviendas y 38 edificios (estadios de fútbol, museos, rascacielos…) seleccionados por la señera editorial Phaidon en ‘Construir el nuevo milenio‘ y ‘Vivir el nuevo milenio‘ son, según la directora de la firma, Emilia Terragni, las mejores creaciones de la última década, los exponentes de las tendencias del nuevo siglo.
Hay obras arriesgadas y otras con un aire más tradicional, con innovaciones aparentemente menos espectaculares, pero que constituyen grandes piezas arquitectónicas. Por ejemplo, la Casa Du Plessis, guarecida en una moderna caja de roca que Márcio Kogan ‘camufló’, mimetizada con el entorno de selva, mar y montaña que la rodea en Brasil, explica Terragni.
Casa ‘al revés’, ventana al mar
«Nos interesaban las áreas que no son tan populares, como Latinoamérica. Ver si los edificios seguían las tendencias del resto del mundo», cuenta la editora.
Y descubrieron que en esas zonas «están desarrollando una arquitectura muy relacionada con los paisajes y con los materiales típicos del país», como la Casa Larrain, que Cecilia Puga Larrain diseñó en Bahía Azul (Chile) como una ventana al mar y que desde fuera aparenta ser una casa al revés que hace equilibrios sobre otra exactamente igual pero en posición ‘normal’.
«En China se tendía a los edificios grandes y espectaculares y ahora están volviendo a la tradición, pero con una visión moderna«, cuenta Terragni.
Ya no se trata de aplicar los preceptos del estilo internacional a pies juntillas. Este nuevo siglo es el de la combinación de la tradición local y los preceptos aprendidos, que tenían menos que ver con el entorno y su gente, cuenta Terragni: «No es una reacción de rechazo, los arquitectos simplemente aplican lo que funciona».
Construcciones «de ciencia ficción»
El presente de la arquitectura es, además, verde. Los nuevos edificios son energéticamente eficientes y están moldeados con los materiales que abundan a su alrededor, algo que se nota especialmente en las viviendas, en cuyo diseño está cada vez más presente la preocupación por sus moradores.
El Camino de Santiago del Norte, el que pasa por Euskadi, es valorado cada vez por más peregrinos. Unos 8.000 recorrieron el año pasado alguno de los dos ramales vascos de la ruta jacobea, el Camino de la Costa o el del Interior, una cifra que se ha ido prácticamente duplicando año a año desde el último jacobeo, en 2003, cuando sólo un millar de personas recorrieron estas sendas.
Para el próximo Año Santo, 2010, los Gobiernos de las cuatro autonomías atravesadas por la variante norteña de la ruta -Galicia, Asturias, Cantabria y País Vasco- se han propuesto atraer todavía a más peregrinos y, para ello, no sólo van a realizar actividades desde el punto de vista de la promoción turística y de la mejora de los servicios y actividades culturales a lo largo del camino, sino que pedirán su declaración como Patrimonio de la Humanidad
La construcción está formada por dos habitaciones y un patio que incluía una cisterna para almacenar agua
EFE – Nazaret
Arqueólogos israelíes han hecho público este lunes el hallazgo de la primera casa de la época de Jesús que se ha localizado en Nazaret, de donde procedía la familia del Mesías para los cristianos y situada en el norte de Israel. A sólo unas decenas de metros de la Basílica de la Anunciación, epicentro de culto popular a la Virgen María, la construcción está formada por dos habitaciones y un patio que incluía una cisterna excavada en piedra donde se almacenaba el agua de la lluvia. «Lo que hemos hallado es básicamente una casa típica judía de la época, con habitaciones conectadas», ha apuntado en rueda de prensa la arqueóloga Yardena Alexandre, responsable de las excavaciones.
Arqueólogos israelíes hicieron público ayer el hallazgo de la primera casa en Nazaret, en el norte de Israel, que data de la época de Jesús, situada a apenas decenas de metros de la Basílica de la Anunciación.
Esta tarde el Rey Don Juan Carlos ha inaugurado sobre las 17.30 horas la famosa «columna» de plaza de Castilla que ha regalado Caja Madrid a la ciudad como homenaje a su tercer centenario. Le han acompañado la ministra de Vivienda, Beatriz Corredor; el presidente de Caja Madrid, Miguel Blesa; el alcalde de la capital, Alberto Ruiz-Gallardón y varios consejeros de la entidad bancaria.
El monolito, en cuya inauguración se ha recordado que «no se trata de un obeslico, sino de una columna» mide 93 metros, tiene un diámetro de 2 metros y pesa 572 toneladas; la recubren 493 lamas de bronce revestidas de pan de oro y se apoya sobre tres patas que descansan en el túnel bajo el que circula el tráfico.
Tras algunos discursos de agradecimiento y la descripción de la obra, el rey ha accionado mediante una palanca el mecanismo eléctrico que pone en funcionamiento la columna.
Acompañados por Alberto Ruiz-Gallardón y el presidente de Caja Madrid, Miguel Blesa Los Reyes inauguran el Obelisco de Calatrava en Plaza de Castilla
El monumento es un homenaje al tercer centenario de la caja madrileña, así como la primera obra de Calatrava en la capital. El obelisco mide 93 metros de altura y dos metros de diámetro, y está construido con acero de espesores variables.
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