Hasta hace poco, si ponía en el buscador de mi archivo la palabra «monoblock«, aparecían notas referidas a los típicos bloques de vivienda construidos en nuestro país en los años 40 y 50. Pero desde 2008, lo que aparece con recurrencia es un colectivo de jóvenes arquitectos que figura premiado en muchos de los últimos concursos nacionales. Sacaron 2° premio en el concurso del Parque Lineal y el del Banco Central; 3° mención en la Morgue Judicial y 3° premio en el reciente certamen de Dársena Norte. Finalmente les llegó el gran momento: ganaron el concurso para el Museo de Arte Contemporáneo de Mar del Plata. Un certamen muy exigido por el tema y por su gran convocatoria. Lo han conseguido a costa de perseverancia e ingenio. En el caso del museo, la clave triunfadora fue que le encontraron la vuelta al crecimiento que pedían las bases del concurso.
Plantearon un museo-célula que podría crecer casi indefinidamente si no fuera por las limitaciones del terreno. Una idea que recuerda el museo de crecimiento ilimitadoque planteó Le Corbusier para el Museo de Tokio.
En la edición del 25 aniversario de Casa FOA conviven la tecnología de última generación con propuestas sustentables. Un recorrido por los 47 espacios, que se pueden ver hasta el 18 de octubre en el Hipódromo.
Vivian Urfeig y Daniel Moya.
Espacios de reunión y descanso. Areas domésticas y puestos de trabajo conforman la edición número 25 de Casa FOA, la muestra de arquitectura y diseño interior que celebra su aniversario en la Tribuna II del Hipódromo de Palermo, un edificio emblemático que vuelve a prestar su arquitectura para la muestra, como lo hizo cinco años atrás. A través de los 47 espacios se aprecian las nuevas tendencias en cuanto a materiales y soluciones de diseño. Este año conviven lo high tech junto a propuestas sustentables que cuidan el medio ambiente. Dispositivos ultra tecnológicos que controlan la intensidad de la luz o el audio se llevan tantas miradas como la casa construida en un container, con materiales reciclables. Hay mesas italianas y banquetas de autor, pero también hay lugar para espacios poco convencionales, como una garita que, con humor e ironía advierte sobre la inseguridad. Aquí, un panorama de las novedades que a lo largo y a lo ancho del emblemático edificio recuperado se imponen como cita obligada de arquitectura interior, paisajismo y diseño local.
El ingreso por la plaza seca que Diana Cabeza tituló Encuentros funciona como la mejor antesala de la muestra. Los bancos / esculturas están inspirados en rocas graníticas de Tierra del Fuego. En rojo y marrón, «se combinan formando múltiples configuraciones de uso y logrando una ocupación topográfica para albergar los rituales del encuentro», señala Cabeza, convocada por FOA y Redimat para donar estos bancos a una plaza porteña. Como en la edición anterior la Medalla de Oro al Paisajismo recayó en la propuesta de Marta Carena, Florencia Calvella, Susana Furtado y Verónica Lorenzo. Verde al cielo se inspira en el 25 aniversario de Foa, en clara fusión de lo clásico y moderno. «La organización de su trama es clásica, ortogonal, con un eje central y perfecta simetría, en la que lo moderno se apoya en las técnicas de green wall, la iluminación y el equipamiento», explican. El eje central está marcado por un camino que cruza el espacio, materializado en piedra binder gris.
A ambos lados del eje se suceden una serie de espacios ajardinados, de los que surgen paneles con transparencias del cielo, en referencia al logo de la muestra. La propuesta está «atada a lo sustentable, pero no por eso luce silvestre», advierten las autoras. El paseo sigue por un espacio que fue diseñado en 2004, y que hoy permanece casi intacto. Entre los árboles, de Gabriela Barrionuevo, Adriana Sierchuk, Diana Cabeza y Andrea Saltzman mantiene la esencia a partir de un plano verde donde un solado de hormigón determina una plaza seca que se abre camino por los árboles. El deck genera curvas. Una suerte de «corsé» viste de rojo los árboles. «Se humanizan y proponen un soporte para descansar y contemplar la naturaleza del lugar», apuntan las autoras, que eligieron la misma tonalidad del corset para la iluminación del espacio.
Marca Tucumán, de Bernardo + Celis / Estudio Visual Foto:Bernardo + Celis / Estudio Visual
Los estudios Bernardo + Celis y Estudio Visual diseñaron la identidad visual de la provincia, elogiada por César Pelli, integrante del jurado
Los estudios Bernardo + Celis (Buenos Aires) y Estudio Visual (Tucumán), especialistas en marcas, obtuvieron el primer premio del concurso nacional Identidad Visual Marca Tucumán, organizado por el Instituto de Desarrollo Productivo (IDEP) dependiente del Ministerio de Desarrollo Productivo del Gobierno de Tucumán.
El arquitecto tucumano César Pelli, integrante del jurado, definió la propuesta como «elegante, simple y memorable». Se destacó del proyecto ganador su capacidad para dar respuesta gráfica a tres Areas / Públicos: Cultura / Tucumanos; Turismo / Argentinos, y Negocios / Extranjeros.
Le Petit Prince de Martin Miklica, Brno University of Technology
Presentaron los 8 finalistas del concurso anual Electrolux Design Lab 09, donde se buscan nuevas tecnologías para el hogar. Mirá la galería
Por séptimo año consecutivo, la firma de electrodomésticos sueca presentó su concurso internacional de diseño. El objetivo de esta competencia es promover a nuevos diseñadores y encontrar formas innovadoras de electrodomésticos.
Así como en la edición 2008 la consigna del fue el almacenaje de comida y lavado, este año el concepto guía es «electrodomésticos para los próximos 90 años». La idea está basada en el 90 aniversario que la marca festeja en 2009.
Ahora, luego de una primera preselección, se dieron a conocer los 8 diseños finalistas.
Primer Premio Concurso Nacional de Anteproyectos Sede Corporativa del Correo Oficial de la República Argentina
Arquitectura | Concurso Nacional | Correo Oficial
Detalles del proyecto ganador del Concurso para la sede del Correo Oficial, en Retiro. Una propuesta de fuerte presencia y doble piel de vidrio. Los premios de un certamen que hizo eje en la sustentabilidad.
Elena Peralta.
eperalta@clarin.com
Leer 200 años de historia con una mirada contemporánea, diseñar un ícono urbano y, al mismo tiempo, construir ciudad. Los tres desafíos guiaron el Concurso Nacional de Anteproyectos para la sede corporativa del Correo Oficial Argentino, cuyos resultados acaban de conocerse.El certamen planteaba el reto de reemplazar el actual Centro Postal Internacional (CPI) del Correo Argentino, en la esquina de Comodoro Py y Antártida Argentina, en Retiro, donde hoy funcionan sectores operativos del Correo, una sucursal comercial y las oficinas de la Aduana.Las bases pedían que la nueva sede corporativa incluyera los actuales usos del CPI, pero que, además, unificara una serie de oficinas de la empresa (incluyendo la presidencia y todas las direcciones administrativas) hoy distribuidas en distintos edificios de la ciudad y el Gran Buenos Aires. Las propuestas debían plantear una concreción por etapas y una reubicación temporal de oficinas para que el CPI pudiera funcionar durante la obra.
Si bien no era un requisito excluyente, las propuestas sumaban puntos si los edificios eran capaces de calificar para certificado de normas LEED o BREEAM. Todo, en un contenedor con suficiente presencia urbana como para suceder al antiguo edificio del Correo Central, proyectado en 1888 por Norbert Maillart.Triunfó el anteproyecto con mayor vocación icónica. El primer premio fue para una propuesta diseñada por el estudio B4FS (Enrique Bares, Federico Bares, Nicolás Bares, Daniel Becker, Claudio Ferrari y Florencia Schnack) con Alejandro Casas como asociado.Los autores plantearon un prisma vidriado de gran caracter. «Sin dudas, la presencia urbana es la gran fortaleza del proyecto. Y lo bueno es que se fija su caracter icónico de entrada, aún cuando se proponen etapas de ejecución. Una gran virtud en un obra pública tan grande», califica Alberto Varas, jurado por la SCA.
Concursos Ganadores Concurso Sede Correo Oficial La SCA anunció la nómina completa de ganadores del concurso de anteproyectos para la sede corporativa del Correo Oficial de la República Argentina. Los autores del primer premio son Bares-Bares-Bares-Becker-Ferrari-Schnack-Casas
El primer premio del concurso nacional de anteproyectos de la sede corporativa del Correo Oficial, proyectado en la zona de Retiro, fue para el estudio B4FS. Nómina completa de premiados.
La creatividad japonesa destaca en la 30ª edición del festival, que estrena centro de exposiciones
R. BOSCO / S. CALDANA
Una modelo se pasea luciendo en la piel de sus brazos y piernas un dibujo geométrico que recuerda las pinturas corporales de las mujeres norteafricanas o del teatro kabuki; pero la tintura es un potente conductor de electricidad, por lo que la mujer se convierte en una especie de interruptor, capaz de comunicar directamente con aparatos electrónicos.
Esta pintura, junto a unos pequeños electrodos que completan el circuito, permite encender una bombilla tan sólo sujetándola con las manos, transmitir datos de una persona a un ordenador o crear composiciones audiovisuales. Según sus creadores, «su potencial es ilimitado y en el futuro se empleará en el campo de la creación artística, la comunicación y la medicina».
El proyecto, desarrollado por un grupo de posgraduados del Royal College of Art de Londres, se presenta en Human Nature, la principal exposición del festival Ars Electronica, que se celebra del 3 al 8 de septiembre, en la ciudad austriaca de Linz.
Triple fiesta
La exhibición promete estar a la altura de la triple celebración: el 30º aniversario del festival, la primera edición en el nuevo edificio (que pone a disposición de la creatividad de los artistas los 40.000 LED de su fachada) y la capitalidad cultural de Linz.
La creatividad y habilidad japonesas protagonizan un programa que analiza la relación entre el ser humano, la naturaleza y la tecnología, en el Antropoceno, una nueva era que se caracteriza no sólo por el masivo e irreversible impacto del hombre en el planeta, sino en los fundamentos de la propia vida humana, tal como demuestran la biotecnología y la ingeniería genética.
Arranca hoy la 30ª edición de Ars Electrónica en Linz (Austria), lugar en el que se van a dar encuentro algunas de las mejores propuestas actuales que aunan los tres conceptos principales de la muestra: arte, tecnología y sociedad. Este año la creatividad y habilidad de los artistas e investigadores japonenes son las protagonistas de un programa que en esta edición analiza la relación entre el ser humano, la naturaleza y la tecnología, en el Antropoceno, una nueva era marcada no sólo por el tremendo impacto del hombre en el planeta Tierra, sino también por los propios fundamentos de la vida humana. Ejemplos de ello son la biotecnología y la ingeniería genética, dos materias en pleno desarrollo en nuestro tiempo.
Esquema tipo de la Ciudad Jardín de Ebenezer Howard (1850-1928)
Editorial
Berto González Montaner. Editor jefe ARQ
bmontaner@clarin.com
Apenas llega del exterior alguna nueva tendencia o corriente de pensamiento, conquista entre nosotros fervientes seguidores. Sea con el tema de la conservación del patrimonio, el desarrollo sustentable o la otrora reluciente globalización, llegamos a veces a ser más papistas que el Papa.
La historia no es nueva. En nuestras ciudades tenemos vestigios de las más variadas ideologías importadas: desde la cuadrícula de las Leyes de India, los trazados arbolados de la Ciudad Jardín y los edificios Beaux Arts para sacar pecho, a las «modernas» autopistas que en vez de circular por amplios espacios verdes, irrumpieron en el tejido destrozándolo.
En contrapartida, nos hemos venido haciendo los distraídos con los problemas que son absolutamente propios. Uno de los más graves es el de la vivienda para sectores de menores recursos. Sean 2 o 3 millones el déficit habitacional actual, es escandaloso. El Plan Federal de Viviendas arrancó en 2003 con buenas intenciones atacando el tema de la cantidad. Desde la disciplina se reclamaron concursos para lograr propuestas de mayor calidad urbano-arquitectónicas.
De un total de 204 propuestas recibidas, fue elegido ganador el estudio Monoblock. El edificio estará frente al mar en un predio de 2 hectáreas y antes de fin de año se licitará la construcción. Nómina completa de premiados.
Con más de 200 propuestas enviadas desde Santa Fe, Córdoba, Tucumán, Jujuy y Buenos Aires para el Concurso Museo provicnial de Arte Contemporáneo de Mar del Plata, fue elegido ganador el anteproyecto del estudio Monoblock, integrado por Fernando Cynowiec, Marcos Amadeo, Alexis Schachter, Juan Granara, Adrian Russo, Yesica del Barrio, Lucila Pugni Reta, Sofia Parodi, Ana Lordi, Luz Aguerre, Martin Mayan, Osvaldo Cheula, Natalia Martín, Fabian Bellamore.
Esta iniciativa, que fue impulsada por el Ministerio de Infraestructura y el Colegio de Arquitectos de la Provincia, y organizada y patrocinada por la Federación Argentina de Entidades de Arquitectos, es destacable porque en la actualidad se organizan muchos concursos pero éste será uno de los pocos que finalmente se construyan. La ministra de Infraestructura Crsitina Alvarez Rodríguez aseguró que se licitará la obra antes de fin de año.
El Museo estará frente al mar, en un predio de 2 hectáreas (Rocha y Boulevard Marítimo) cedido por el gobierno nacional a la provincia. Según el informe del jurado, «museológica y museográficamente están logradas la integración de las áreas públicas de exposición y recorridos con las áreas de conservación y depósito de obras. Asimismo las áreas administrativas y de gestión se encuentran adecuadamente localizadas, así como las zonas de servicios para el público (cafetería, tienda, microcine, biblioteca).
Elemento expositivo desmontable. 15.000BF al ganador y 15.000BF al proyecto.
Itinerará por Venezuela en el 2010. Las inscripciones están abiertas ya: www.espacioannafrank.org/concurso. Click en historia – bases – inscripciones
El certamen es organizado y promovido por el Espacio Anna Frank, con el apoyo del Colegio de Arquitectos del Estado Carabobo, La Fundación Bancaribe, la revista Entre Rayas, 800-christy, la Asociación Amigos de la Porteñidad, Universidad Central de Venezuela y Universidad Simón Bolívar.
El Concurso Nacional de Diseño: “Proyecto elemento expositivo desmontable: homenaje al pueblo venezolano, generoso y hospitalario”, es una iniciativa de carácter cultural-educativo y, surge de la voluntad de reconocer las virtudes sociales de los antiguos habitantes de Puerto Cabello.
Primer Premio: arquitecta Sara Claudia Ciocca (autora) y el equipo de proyecto de los arquitectos Gabriela Cragnolino y Juan Pablo Margenat
El equipo ganador, formado por los arquitectos Sara Claudia Ciocca y Gabriela Cragnolino y Juan Pablo Margenat, propone conectar peatonalmente el área de Catalinas Norte con el río mediante un basamento elevado sobre el espacio verde que los separa, con pasarelas que cruzan la avenida Alem.
Proyectos y nómina completa de premiados. (En el artículo, seguir el enlace)
Como se anticipó el miércoles último, el ganador del Concurso Nacional e Internacional de Ideas para el Sector Urbano del Entorno de Dársena Norte, que propone el contacto de la ciudad con el río mediante la incorporación del polígono Catalinas Norte, la organización del sector Retiro, el completamiento de la autopista Ribereña y la reorganización del puerto, incluyendo áreas de circulación peatonal, espacios públicos y nueva edificación con usos mixtos de hasta 31 metros de altura sobre la franja verde. La nueva normativa determina fisonomía y envolventes de las futuras construcciones que consolidarán el tejido de Catalinas, con una planta baja permeable y un primer piso de usos mixtos que recibirá las pasarelas que cruzan la avenida Alem, similares a las del proyecto original de la década del 60.
Vista. Desde el río, el edificio Balcón de Buenos, recompone un frente urbano.
Urbano | Concurso Nacional | Dársena Norte
Los proyectos premiados en el concurso para reurbanizar Dársena Norte. Cómo son las estrategias para la integración del área costera con el Microcentro porteño.
El concurso internacional para el sector urbano del entorno de Dársena Norte ya tiene un ganador: se llevó el primer premio la idea de Sara Claudia Ciocca que utiliza pasarelas peatonales elevadas para sortear las barreras urbanas de Avenida Madero y Catalinas Norte.
El propósito del certamen, promovido por el Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (GCABA), organizado por la Sociedad Central de Arquitectos (SCA) y auspiciado por la Federación Argentina de Entidades de Arquitectos (FADEA); fue evaluar propuestas para la integración y el desarrollo del área urbana que rodea a ese sector portuario. Acuaron como asesores del concurso Heriberto Allende (SCA) y Antonio Ledesma (GCABA).
Arq. Antonio Ledesma
Dársena Norte se emplaza en un punto cercano al área central de la ciudad y es la continuación norte de Puerto Madero. Se trata de un sitio clave, en el que convergen importantes sistemas de transporte y vías de comunicación. Además, está muy próximo a la zona de mayor concentración comercial, financiera y administrativa del país.
Básicamente, el área es una franja de tierra que rodea, por tres lados, al cuadrilátero de agua que oficiaba de entrada a los diques del viejo Puerto Madero. Ese espacio navegable tiene 1.400 metros por 1.100 y es usado por la Prefectura Naval y embarcaciones que brindan servicios fluviales hacia Uruguay. En la actualidad, la franja de tierra que rodea a la dársena exhibe una variedad de situaciones con usos consolidados y áreas en transformación. Entre los sectores destacados cuentan el predio de los ex talleres de Tandanor, el Hotel de los Inmigrantes, el Apostadero Naval y el conjunto edilicio de Catalinas Norte.
El jurado del concurso, presidido por el arquitecto Héctor Lostri e integrado por los arquitectos Alvaro Arrese (por los participantes), Mario Sabugo (por la SCA), Alberto Sbarra (por FADEA), Mónica Giglio, Horacio Barcellandi y Pablo Ibáñez (por el GCABA), y Pablo Katz (jurado internacional), otorgó además un segundo y tercer premio, tres menciones sin orden de mérito y una mención de honor.
Los tres trabajos premiados en el concurso internacional para Dársena Norte apuestan fuerte. No es para menos. Es una oportunidad única de terminar de definir un enclave excepcional de la ciudad.
Ya lo entendió así Eduardo Le Monnier cuando proyectó en 1913 el Yatch Club Argentino, esa joya de nuestra arquitectura que jalona uno de los extremos de este singular patio de agua. El otro está ocupado por el no menos emblemático Hotel de Inmigrantes, primera morada en nuestro suelo de muchos de nuestros antecesores. También había entendido la importancia de este sitio el equipo del Plan Regulador, cuando en los 60 pensó para Catalinas Norte un conjunto de torres con basamento recorrible, lleno de funciones y unido al Microcentro por puentes peatonales elevados.
Solo se hicieron las torres, pero el basamento, que le daba urbanidad y posibilitaba la visión pública del río, no prosperó por la presión de los inversores.
El primer premio recupera esta idea. Arma un edificio petiso, largo (unas cinco cuadras) y permeable en la planta baja, que desde el río recordará el proyecto del Plan Regulador y, desde la ciudad, oficiará de gran balcón público para disfrutar de las vistas al río. El segundo pone el acento en el Puerto de Cruceros. Coloca un imponente edificio transparente al borde del Antepuerto, con la virtud de generar un lugar estratégico y único para admirar, casi desde el río, el majestuoso perfil de la ciudad. Pero de alguna manera subutiliza las posibilidades funcionales y paisajísticas del singular cuadrilátero de agua. El tercer premio es el más jugado de todos. Tal vez imposible de realizar. Su postura es radical. En vez de hacer que la ciudad llegue al río, invierte la ecuación y hace que el río llegue a la ciudad, casi hasta ahí no más de las torres de Catalinas.
Un ‘parking’ con plasma, sofá, librería, cocina y baño gana el premio ‘Design Driven‘
EFE
LOS ÁNGELES (EEUU).- El garaje suele ser uno de los espacios peor aprovechados de una vivienda. ¿Por qué no disfrutar de él como del resto de la casa? Más aún, ¿por qué no hacer de él una extensión de ella? Eso debió de pensar el artquitecto Holger Schubert, cuyo aparcamiento – salón ha merecido el premio al mejor diseño de garajes «Design Driven», organizado por el fabricante de lujo Maserati y la revista Architectural Digest.
Se trata de un espacio de diseño minimalista de más de 110 metros cuadrados ubicado en el piso superior de un módulo nacido como anexo a un rancho de 1953. Dispone de dos largos ventanales que miran a la ciudad de Los Ángeles y que cuenta junto a la plaza de aparcamiento con una sala de estar equipada con pantalla plana de televisión, varios sofás y una mesa, así como una librería, una pequeña cocina y un baño.
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