¿Es arte una obra de arquitectura?


Arquitectura

  • La 0.3

  • La Arquitectura pertenece a las Artes Mayores y es también una de las Artes Visuales. Cualquiera se ha conmovido con una obra: la Arquitectura es arte inevitable, ya que habitamos espacios construidos.

    Por Graciela de Kuna, arquitecta y magister en educacion por el arte

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    Una arquitecta del equipo que emplea Casinos de Misiones para la reforma del Hotel de Turismo de Posadas preguntó irónicamente: “Y qué, ¿acaso es una obra de arte?” El edificio de Hotel y Oficinas para el IPSM (Instituto de Previsión Social de Misiones) fue proyectado por los arquitectos Mario Soto y Raúl Rivarola. Se terminó de construir en 1964 y desde entonces se ha transformado en un referente de la arquitectura del Movimiento Moderno en Argentina.

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    Su concepción puede ser leída en el contexto de la provincialización de Misiones (1953) anteriormente Territorio Nacional dependiente de Corrientes. En ese marco, con la participación de Testa, Dabinovic, Rossi, Gaido, Sigal, Vapñarsky, Winograd, entre otros, se concursaron edificios contenedores de anhelos de progreso y resultantes de diversos programas, entre ellos el Parador Turístico de San Javier, sobre el río Uruguay y la Escuela Normal N° 1.

    Educación y turismo fueron los ejes impulsores que encontraron en Soto y Rivarola representantes dignos de formalizarlos.

    “Y qué, ¿acaso es una obra de arte?”, preguntó con fastidio la arquitecta del equipo que lo reestructura ante el requerimiento de los colegas reunidos en torno al nuevo proyecto. La tensa reunión, convocada por el presidente del Colegio de Arquitectos de Misiones, era para que presentaran su propuesta de reformulación. Es que el Hotel (foto) debía ser actualizado según las normas de seguridad, a casi 60 años de su construcción, hay nuevas funciones, necesidades y requerimientos que solicitaban de una espacialidad diferente, más todo ello no amerita su casi destrucción para ser utilizado como mera estructura de soporte del nuevo y lujoso hotel para el IPSM.

    No se trata de una obra cualquiera, sino de la actualización de una acreditada obra de arquitectura del Movimiento Moderno en nuestra tierra, que figura en los libros de Historia de la Arquitectura Argentina, se estudia en la mayoría de las facultades del país y es reconocida nacional e internacionalmente. En 2008, la lucha para rescatarlo y evitar su fatal casi desaparición recibió apoyo importante de la comunidad arquitectónica, de ICOMOS (Consejo Internacional de Monumentos y Sitios), DO.CO.MO.MO. (Comité Internacional de Documentación y Conservación de Edificios, Sitios y Desarrollos Urbanos del Movimiento Moderno), entre otros.

    La pregunta del comienzo, tan despectiva, disparó otra: ¿es el Hotel una obra de arte? O para ir un poco más allá y generalizar: ¿es la obra de arquitectura, arte? Es una pregunta que atraviesa su historia, la Arquitectura, perteneciente a las llamadas Artes Mayores, luego del Renacimiento (junto con la Pintura y la Escultura) también se diferenciaba por ser un Arte Utilitario. En tiempos de la industrialización, inclinándose por la segunda en el contraste entre “Arte por el Arte” o “Arte para la Sociedad”, será madre de las Artes del Diseño, desarrollando el Textil, de Indumentaria, de Moda, Teatral, Gráfico, Industrial, etc.; pero también ancla en las Artes Visuales. En fin, pertenece a distintos órdenes y sobre todos, sin dudar, a las Artes. De hecho, es usual hablar de la emoción, la fruición, la alegría que una inesperada o pequeña obra puede suscitar.

    vía ¿Es arte una obra de arquitectura?.

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    Restauración y puesta en valor de la sala del teatro Colón


    ARQUITECTURA / CONSTRUCTORA SAN JOSE S.A

    El emblemático Teatro Colon, vuelve hoy a nacer. Constructora San José S.A. (CSJ) tuvo a cargo los trabajos principales para devolverle el esplendor a su Sala, recuperando además su acústica. Un equipo interdisciplinario de técnicos y artesanos realizó los trabajos de restauración y puesta en valor. Después de cuatro años de intensa actividad, el Teatro Colón reabre sus puertas con la ventaja de desplegar toda la tecnología constructiva del siglo XXI, en una envolvente de estilo manierista del siglo pasado.

    El arquitecto Jorge C. Pignataro, Gerente de Proyecto de la Constructora San José, describió el alcance y desarrollo de los trabajos recientemente finalizados, destacando la importancia de una labor donde cada uno de los profesionales intervinientes dejó plasmada su especialidad, en el rescate del edificio. La tarea desarrollada fue intensiva y minuciosa. Los responsables de CSJ tuvieron que trabajar a partir de una situación de gran deterioro y falta de mantenimiento del edificio, sabiendo desde un principio que toda la intervención debía respetar la esencia de la obra. La consigna era devolver a todos los argentinos esta joya de la arquitectura con todo su esplendor, pero al mismo tiempo sumarle tecnologías actuales.
    El arquitecto Jorge Pignataro hizo hincapié en el proceso de puesta en valor pues, si bien se trata de un proyecto del Siglo XVIII, la restauración sigue los conceptos del XXI. Haciendo referencia a la historia, el arquitecto Meano escribió en la presentación del proyecto lo siguiente: “el Teatro Colón no tiene un estilo concreto y único por ser muy Manierato, ha adoptado caracteres generales del Renacimiento Italiano, alternados con la buena distribución de la arquitectura alemana, y la gracia de variedad, y bizarría de ornamentación propia de la arquitectura francesa”.

    El Teatro Colón: uno de los teatros más importantes del mundo.  Wikipedia.
    El Teatro Colón: uno de los teatros más importantes del mundo. Wikipedia.

    El compromiso de CSJ fue respetar estrictamente la acústica, la estética, los materiales y la disposición originales, la esencia del edificio debía estar presente en cada decisión. “Cuando recibimos el edificio –explica Pignataro–, comprobamos que el deterioro era muy avanzado: tanto la sala, los palcos, los deambulatorios, los baños, las escaleras y ascensores mostraban la falta de mantenimiento de años”. Las instalaciones estaban caducas, eran además de insuficientes y peligrosas. Por ejemplo, la instalación eléctrica tenía cables de goma y tela que se distribuían por dentro de los conductos de aire; tampoco existían instalaciones de detección de incendio. Los sanitarios estaban prácticamente fuera de servicio, y sus cañerías tapadas o destruidas por la corrosión: además, el acondicionamiento de aire era indiscutiblemente deficiente.
    Según Pignataro, el Teatro Colón era un paciente grave “en estado de coma y, si bien su corazón aún latía, tenía todas sus arterias tapadas, su cuerpo envejecido, todos sus sistemas estaban gravemente afectados. Hubo entonces que realizar cirugías profundas para restablecer sus arterias, recuperar sus signos vitales, devolver lozanía a su cuerpo y finalmente recuperar la estética de su juventud, volviéndolo a la actividad con todo su esplendor”.

    vía Restauro y puesta en valor de la sala del teatro Colón.

    Grandes oportunidades


    Berto González Montaner. Editor jefe ARQ

    bmontaner@clarin.com

    Llegó la fecha tan esperada. Los 200 años de la Revolución de Mayo. Una fecha que además, para la arquitectura nacional, tiene un significado especial. Al primer centenario se llegó con un país pujante enmarcado por una impresionante cantidad de obras de embergadura que dibujaron definitivamente la identidad de la ciudad. Entre ellas, en 1908 se inauguró el Teatro Colón. Hoy, 102 años después, luego de casi 10 años de obras, esta magnífica fábrica de producción teatral está nuevamente a punto.

    Detrás de los muros cargados de prestigio, el Colón guardaba insospechadas sorpresas. Mederico Faivre cuenta que el teatro tenía un “buen lejos”, pero en realidad había zonas de una fragilidad increíble, algunas soluciones originales no entraban en el más elemental manual del constructor… Después de todo, a esta maravilla la construyeron seres humanos. Sí, de otra época, pero no por eso exentos de los mismos vicios y virtudes que los constructores y profesionales de hoy. No obstante, el resultado fue una pieza icónica de nuestra arquitectura.
    Luego de esta profunda intervención, los muros de nuestro coliseo mayor recuperaron el antiguo esplendor; la acústica, a pesar de los pronósticos agoreros, está intacta y sigue siendo de las mejores del mundo y toda su infraestructura, la compleja maquinaria escénica y las áreas destinadas a los artistas fueron renovadas completamente.

    La nueva sala del teatro Colón

    Cómo se hizo la actualización tecnológica y estructural sin afectar el sonido.

    Materialidad y contexto, en pequeña escala


    ARQUITECTURA / PROTAGONISTA / DAIGO ISHII

    Representante de la tradición intermedia japonesa, Daigo Ishii concibe sus proyectos, generalmente viviendas unifamiliares, equilibrando tradición y nuevas tecnologías.


    Norberto Feal. Especial para Clarín

    El problema de la tradición en la arquitectura contemporánea ocupa un lugar central en el trabajo de Daigo Ishii. Titular del estudio Future-scape desde 1999 y discípulo de Hiroshi Hara, Ishii es cabal representante de la generación intermedia japonesa. Graduado en 1983 en la Universidad de Waseda, desarrolla su práctica en pequeña escala: gran parte de su obra está compuesta por viviendas unifamiliares. Las casas de Ishii suelen mostrar las condiciones que le impone el proyecto, el tironeo que se produce entre las tradiciones constructivas y las nuevas tecnologías, entre el paisaje y la pieza arquitectónica.

    En Tsumari, una pequeña aldea rural cerca de la ciudad de Nigata, en el borde de un bosque público de hayas, Daigo Ishii proyectó para el gobierno regional una cabaña de bajo costo para uso temporal de viajeros y visitantes. Al diseñar la “Cottage C”, Ishii se ciñó a las características tipológicas de las casas de la aldea, sencillos volúmenes de madera cubiertos por techos con fuerte pendiente, apropiados para las intensas nevadas.
    El clima riguroso y la sencillez de la tradición constructiva local fueron las líneas sobre las que trabajó Ishii al diseñar una gran caja negra, de madera teñida con tina china. Ishii proyectó el mayor volumen que le permitía el presupuesto y repitió los rasgos de las viejas casas de madera oscura que soportan, aisladas y sin mantenimientos especiales, los duros inviernos de Tsumari.
    En una segunda estructura, colocó, alineadas y ocupando el menor espacio posible, las funciones domésticas básicas: cocinar, comer, bañarse y dormir. El resultado es un tubo de madera clara incrustado en el volumen indiferenciado de la caja negra. La intersección entre ambas estructuras, el tubo blanco y la caja negra, da como resultado lo que Ishii llama “el lugar inesperado de la cabaña”. Sin embargo, el tubo se complica al ajustarlo a las restricciones de la caja; y el desajuste queda expuesto en la gran ventana que toma el ángulo y parte de dos muros de la caja, coincidente con el espacio intersectado de ambas estructuras.

    La ventana, que enfoca e introduce en la cabaña las vistas del bosque de hayas, es por una parte la emergencia de la fricción entre dos estructuras, y por otra, es la mínima expresión que diferencia a la cabaña de las viejas casas de la aldea.
    También en Nigata, pero en la ciudad, Ishii proyectó una casa, que si bien en apariencia se diferencia de la cabaña de Tsumari, en una visión más detallada muestra los rasgos familiares y las preocupaciones del proyecto de Ishii. La casa está situada en un terreno justo en el límite del tejido urbano, al borde de unos campos de cultivo de arroz.
    De alguna manera, los sitios de Tsumari y de Nigata presentan aspectos comunes. Ambas casas están situadas en el deslinde entre dos paisajes diferenciados y de intenso valor visual.
    Como en Tsumari, en Nigata Ishii plantea dos sistemas intersectados: un cuerpo chato, paralelo a la calle, que funciona como una plataforma de apoyo y tres volúmenes independizados que Ishii llama las “cabañas”. La planta baja es un largo prisma de cristal que contiene el living, con la cocina en un extremo y el complejo baño japonés en el otro.
    Por un lado, el living se abre a un jardín, separado de la calle por una pared metálica, y hacia el otro, al escenario de los campos de arroz. Las “cabañas” están diseñadas como piezas independientes abiertas por los cuatro lados, apoyadas en forma levemente desordenada sobre la cubierta del living. Las de los extremos contienen, al oeste, el dormitorio principal con un pequeño estudio, y al este, un segundo dormitorio. La “cabaña” del centro es una habitación para el goce del paisaje, una caja de madera perforada, barrida por el viento, que enmarca las vistas de la ciudad y de los campos de arroz.

    vía Materialidad y contexto, en pequeña escala.

    EDITORIAL

    La nueva agenda


    Berto González Montaner . Editor jefe ARQ
    bmontaner@clarin.com

    La arquitectura seduce por distintos motivos. Jujo Solsona cuenta que el despertar de su vocación estuvo marcado por una experiencia de niño. Le picó el bicho cuando diariamente pasaba de la mano de su padre frente al impactante Concejo Deliberante porteño. A los Vila-Sebastian-Vila, la arquitectura los atrapó por otro lado. Formados entre los últimos años de la dictadura y los primeros de la democracia, el tema ideológico no podía quedar afuera. Cuando tuvieron que decidir su futuro como docentes entre las cátedras “lápiz de oro” de Solsona y la “nac & pop” (nacional y popular) de Jorge Moscato se inclinaron por la última. Pero luego concentraron su atención en construir, junto a otros arquitectos de la región, un lugar alternativo para su generación.

    A otros los seduce la construcción. Como al japonés Daigo Ishii que reelaborando las tradiciones constructivas locales concibe obras de pequeña escala con exquisitas estructuras de madera. El terreno de la historia también tiene sus cantos de sirena. Como los que descubrieron Ramón Gutierrez y Patricia Méndez al investigar las huellas de arquitectos alemanes en la Argentina, que luego volcaron en un libro y una muestra que viaja a la exposición de Frankfurt en noviembre.
    Hay otra mirada, más macro que también tiene sus seguidores: los temas urbanos, quizás uno de los más gravitantes de este siglo.

    AC Interview: Ishii Daigo + Future-scape Architects – Architect / Japan

    Promesa de felicidad


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    Editorial

    Miguel Jurado – Editor de ARQ.

    La arquitectura no es garantía de felicidad, es una promesa. Puede provocar mayor o menor goce visual, puede tener mayor o menor utilidad funcional, pero (para ser considerada arquitectura) debe tratar de acercarse a esa sintonía que nos hace sentir bien. Claro que, como toda promesa, el problema de la arquitectura es la distancia entre las expectativas que despierta y la posibilidad real de satisfacerlas. Un riesgo que vale la pena correr.

    Hoy, la imagen ha eclipsado a las otras cualidades de los edificios y las promesas que la arquitectura solía hacer parecen menos comprometedoras. Una imagen fuerte y llamativa alcanza para satisfacer a muchos.

    Peter Eisenman asegura que lo que llevó a que los edificios sean cada vez más mediáticos es que los inversores quieren que salgan en los diarios, los periodistas necesitan noticias y los arquitectos les siguen el juego a los dos. “Nos hemos obsesionado con el deseo de algo material que palpar, gozar”, asegura Eisenman y dictamina que no se puede entrar en un edificio, tomar imágenes y salir sin pensar sobre él. Pero, mal que le pese a Eisenman, cuando la voracidad informativa carece de sentido crítico, la gente prefiere imágenes fáciles de digerir y suficientemente fuertes como para recordar. Entendida así, la arquitectura es una promesa fácil pero efímera, un placebo que nos hace felices por un momento y nos deja huérfanos después.

    desde Promesa de felicidad.

    Unos días atrás os recomendábamos una entrevista a Peter Eisenman en inglés realizada por Designboom. Esta vez os la ofrecemos totalmente en Español, cortesía de Kredo quien se tomó el tiempo de realizar la traducción.
    Peter Eisenman
    Arquitecto y Educador, nació en 1932 en Newark, New Jersey, EE.UU. Recibió un grado de Bachillerato en Arquitectura de la Universidad de Cornell en 1955, una Maestría de Arquitectura de la Universidad de Columbia, postgrados M.A. y Ph.D. de la Universidad de Cambridge, y Doctor Onoris Causa por la facultad de Bellas Artes de la Universidad de Illinois, Chicago.

    Retrato de la mejor arquitectura del siglo XXI | Cultura | elmundo.es


    La nueva terminal 5 de Heathrow en Londres. Foto: infolondres.es
    La nueva terminal 5 de Heathrow en Londres. Foto: infolondres.es

    LIBRO | Editado por Phaidon

    Amaya García | Madrid

    Casas particulares, embajadas, centros comerciales, aeropuertos, museos, cafés… La editorial Phaidon vuelve con un proyecto a lo grande, el volumen ‘Atlas de arquitectura mundial del siglo XXI‘, un apasionante recorrido por más de mil edificios reflejo de la ebullición creativa que ha acompañado este siglo.

    El libro, que espera continuar con el éxito cosechado por el ‘Atlas Contemporáneo de la Arquitectura Moderna‘ (2004), recoge 1037 edificios de 89 países firmados por 653 arquitectos. Una completa radiografía que pone sobre la mesa cada tipología de edificio que existe en el mundo.

    Los cuatro mapamundis de gran escala que recoge el volumen, todos basados en datos de la London School of Economics, ayudan a contextualizar la información y acercarse a aspectos tan interesantes como el crecimiento del gasto en construcción y la renta per cápita de cada país.

    Manual imprescindible para arquitectos, estudiantes de la materia y diseñadores, este atlas también ha querido conquistar a un amplio abanico de lectores presentando la información de una manera útil y sencilla. Sus extensos índices son excelentes aliados en esta tarea.

    Más de 4.500 fotos y dibujos en color ilustran la obra, que muestra edificios de Oceanía, Asia, Europa, Norteamérica y Suramérica. Los que quieran ir un paso más allá de las páginas del libro también pueden (ver su descripción en línea aquí).

    En las 800 páginas del libro se pueden encontrar nombres ya conocidos, como el (de) Norman Foster, Richard Rogers, Álvaro Siza o Frank Gehry, pero también centra la atención en otros profesionales que van consolidando su posición (Not Vital, TNA…) o que se están dando a conocer, caso de Nikos Ktenàs y Claudio Vekstein.

    desde Retrato de la mejor arquitectura del siglo XXI | Cultura | elmundo.es.

    PUBLICACION DE ARQUITECTURA
    Un atlas censa los mil edificios más impactantes del mundo
    Foster, Herzog & de Meuron y Moneo encabezan la lista de mejores arquitectos

    El Aeropuerto Heathrow de Londres inaugura la nueva Terminal 5

    GESTIONARÁ 30 MILLONES DE PASAJEROS
    Inaugurada la gigantesca Terminal 5 de Heathrow

    • Ha costado 6.100 millones de euros y equivale a 50 campos de futbol en sus cinco plantas
    • British Airways utilizará controles de huellas dactilares para agilizar la seguridad
    • Las instalaciones cuentan con una estación de tres seis andenes y otra de autobuses

    Unos pocos triunfos, en un año sombrío


    [picapp align=”center” wrap=”false” link=”term=Maxxi%2bRome&iid=7059315″ src=”5/7/5/e/National_Museum_of_307a.JPG?adImageId=8822282&imageId=7059315″ width=”500″ height=”756″ /]

    Pese a la poca producción, en Europa y Asia, Zaha Hadid, Jean Nouvel y Toyo Ito tienen motivos para festejar. Frank Gehry, Thom Mayne y Steven Holl están llamados a renovar el panorama arquitectónico de los EE.UU.

    por Nicolai Ouroussoff. Crítico de arquitectura y periodista

    Quizá el futuro sea sombrío pero al menos algunos arquitectos pueden recordar el año con sensación de triunfo. Tras más de una década de demoras en el diseño y la construcción, Zaha Hadid terminó su museo de arte contemporáneo Maxxi en Roma, uno de los proyectos más ambiciosos de la ciudad desde 1960, cuando Pier Luigi Nervi completó su Palazzetto dello Sport.

    Las sinuosas formas de hormigón del museo, que parecen extraer energía de las calles circundantes, juegan a las escondidas con el barrio. Emplazado a mitad de cuadra entre hileras de edificios indefinidos, el Maxxi apuesta a la seducción lenta.

    Jean Nouvel terminó la Sala de Conciertos de Copenhague, una reluciente caja azul adornada con imágenes fragmentadas de músicos que flotan como en un sueño. La cualidad etérea de su piel, hecha de una tela de alta resistencia, crea un inquietante contraste con la solidez de la sala que parece tallada en un enorme bloque de madera dura.

    Y Toyo Ito, un arquitecto cuyo trabajo ha sido injustamente relegado fuera de su Japón natal, recibió un reconocimiento por el nuevo estadio de Kaohsiung, Taiwán, construido para los Juegos Mundiales. Su forma serpenteante, que se despliega sobre un parque urbano hasta ahora olvidado para enmarcar uno de los lados de una vibrante plaza pública, crea una reconfortante sensación de recogimiento al tiempo que ofrece vistas lejanas de la ciudad.

    desde Unos pocos triunfos, en un año sombrío.

    Editorial

    Platos fuertes

    Berto González Montaner . Editor jefe ARQ
    bmontaner@clarin.com

    Parece mentira, finalizó la primera década del nuevo siglo. La empezamos cuando se cocinaba la crisis 2001-2002 y la terminamos tratando de salir no muy heridos de otra crisis, la internacional. A pesar del sacudón, el último año trajo para el crítico del The New York Times, Nicolai Ouroussoff algunas obras para recordar: el Museo de Arte Contemporáneo Maxxi, de Zaha Hadid en Roma; la Sala de Conciertos de Jean Nouvel en Copenhague; el nuevo estadio de Kaohsiung, de Toyo Ito en Taiwán; y en Nueva York, la High Line, el edificio académico para la Cooper Union de Morphosis y la Beekman Tower de Frank Gehry, aún en construcción. Según parece para los registros de Ouroussoff, debajo del trópico de Cáncer, no pasó nada.

    Simplemente parecer – Editorial


    [picapp align=”left” wrap=”true” link=”term=Norman+Foster&iid=6896590″ src=”1/f/1/f/Norman_Foster_Press_b883.jpg?adImageId=8473761&imageId=6896590″ width=”234″ height=”189″ /]

    Miguel Jurado. Editor de ARQ

    Norman Foster asegura que las restricciones se pueden convertir en fuente de inspiración para la arquitectura. No es una declaración menor, el británico está acostumbrado a contar con presupuestos enormes y ubicaciones privilegiadas. Sin embargo, ahora, eufórico por haber encontrado la forma de convertir en algo memorable una pequeña obra (para lo que él está acostumbrado), Foster celebra el optimismo que, asegura, necesitan siempre los arquitectos. A la falta de espacio, en un lote chico de Manhattan, inventó una sala-ascensor que recorrerá buena parte de los 8 pisos que tendrá su edificio. De alguna manera, Foster emplea una de las mejores herramientas modernas: la imaginación. Y, aunque su edificio no mostrará una imagen rutilante, tendrá su punto álgido puertas adentro.

    desde Simplemente parecer.

    «Las catedrales crearon su propia tecnología» – Cultura – Arquitectura :: Norman Foster

    El final de una época


    The Walt Disney Concert Hall, home to the Los Angeles Philharmonic, by Frank Gehry
    The Walt Disney Concert Hall, home to the Los Angeles Philharmonic, by Frank Gehry

    Dos edificios de Frank Gehry, el Pritzker Pavillion y el Walt Disney Concert Hall, reflejan los valores que intentó imponer la arquitectura de la última década. Porqué sólo el primero tuvo éxito.

    El momento de dinamismo de la arquitectura estadounidense – la explosión de museos de arte, salas de concierto y centros de artes escénicas que transformaron las ciudades del país en estos últimos diez años – se acaba oficialmente. Ya no hay más dinero y quien sabe cuándo habrá otra vez un auge semejante.

    Y mientras el polvo se acumula en el último de estos proyectos, lo que empieza a surgir es una imagen más compleja de los valores culturales de los Estados Unidos en el inicio de un nuevo siglo. El fragor formal oculta una lucha más profunda de las ciudades y los arquitectos por crear un espacio público accesible en una época de encogimiento de la renta del gobierno y de privatización.

    desde El final de una época.

    El canto del cisne

    por Miguel Jurado. Editor de ARQ

    mjurado@clarin.com

    Existe la vieja idea de que los cisnes cantan, por única vez en su vida, minutos antes de morir. “El canto del cisne” se ha convertido en sinónimo de la última acción dramática y noble de un artista. Nicolai Ouroussoff, crítico de The New York Times, describe el momento actual como el final de una época. Que podríamos explicar como el canto del cisne de la arquitectura espectacular que caracterizó a la globalización. Las expresivas y rutilantes obras de Zaha Hadid, Frank Gehry, Daniel Libeskind o Massimiliano Fuksas fueron, varias veces, tildadas de vanidosas, egoístas, superficiales y efectistas, además de ser culpadas por un enorme derroche de recursos financieros y energéticos. Pero, para el neoyorquino, esos edificios ya forman parte de una época que acaba de sucumbir por la crisis económica.

    Jay Pritzker Pavilion

    Frank Gehry, winner of the National Medal of Art, applied his signature style to this revolutionary outdoor concert venue. The Pavilion stands 120-feet high, with a billowing headdress of brushed stainless steel ribbons that frame the stage opening and connect to an overhead trellis of crisscrossing steel pipes. The trellis supports the sound system, which spans the 4,000 fixed seats and the Great Lawn, which accommodates an additional 7,000 people.

    FRANK GEHRY: WALT DISNEY CONCERT HALL en Mi Moleskine Arquitectónico

    Walt Disney Concert Hall por FRANK GEHRY en arquimaster

    Sin recetas – XII Bienal de Buenos Aires (Cronograma)


    XII_Bienal_Arquitectura_logoEDITORIAL

    Sin recetas

    Berto González Montaner. Editor jefe ARQ

    bmontaner@clarin.com

    Se viene la XII Bienal de Buenos Aires. El espacio que gracias a la tenacidad de Jorge Glusberg tenemos los arquitectos para ver y debatir la arquitectura que se hace en el mundo (pág. 6). Esta vez, las conferencias, mesas redondas y muestras serán en el Centro Cultural Recoleta, donde ARQ presentará la muestra “Sillas de Autor”. Con el apoyo de la firma Santorini, auspiciante de la colección, hemos fabricado las 13 sillas publicadas, en escala 1:3,33 y serán exhibidas del 3 al 12 de octubre. Para esta edición, que seguramente leerán muchos de los invitados extranjeros, hemos preparado una oferta de temas muy variados. Sacamos pecho mostrando el proyecto de Hampton-Rivoira y Carnicer para el aviario del Bioparque Temaikén … Una obra que se aleja bastante de “nuestra elogiable y democrática ‘mediocridad'” a la que dice adscribir Emilio Rivoira. También tiene lo suyo la mini-casa que armaron Oyharzabal-de Souza-Sanguinetti en un container en desuso (ver Coleccionable M2 Casa FOA). En tan sólo 24 m2 resuelven una vivienda con todos los adelantos tecnológicos; y además tiene el valor agregado de haber sido pensada con criterios sustentables.

    desde Sin recetas.

    Cronograma de la Bienal

    A continuación, la agenda con los invitados confirmados de la XII Bienal Internacional de Arquitectura de Buenos Aires, que se realizará del 3 al 12 de octubre en el Centro Cultural Recoleta (Junín 1930)

    lanacion.com | Arquitectura | Miércoles 30 de setiembre de 2009

    Se viene la bienal – Bienal Internacional de Arquitectura BA 09
    Del 3 al 12 de octubre se realizará la XII Bienal de Arquitectura de Buenos Aires, que como todos los años reúne en charlas, conferencias y exposiciones a los representantes de estudios de arquitectura del mundo

    desde Se viene la bienal – lanacion.com.

    Entrevista

    Además de haber fundado el CAYC, Jorge Glusberg promovió la obra de muchos profesionales

    lanacion.com | Arquitectura | Miércoles 9 de setiembre de 2009

    Vivienda a fondo


    Esquema tipo de la Ciudad Jardín de Ebenezer Howard (1850-1928)
    Esquema tipo de la Ciudad Jardín de Ebenezer Howard (1850-1928)

    Editorial

    Berto González Montaner. Editor jefe ARQ

    bmontaner@clarin.com

    Apenas llega del exterior alguna nueva tendencia o corriente de pensamiento, conquista entre nosotros fervientes seguidores. Sea con el tema de la conservación del patrimonio, el desarrollo sustentable o la otrora reluciente globalización, llegamos a veces a ser más papistas que el Papa.

    La historia no es nueva. En nuestras ciudades tenemos vestigios de las más variadas ideologías importadas: desde la cuadrícula de las Leyes de India, los trazados arbolados de la Ciudad Jardín y los edificios Beaux Arts para sacar pecho, a las “modernas” autopistas que en vez de circular por amplios espacios verdes, irrumpieron en el tejido destrozándolo.

    En contrapartida, nos hemos venido haciendo los distraídos con los problemas que son absolutamente propios. Uno de los más graves es el de la vivienda para sectores de menores recursos. Sean 2 o 3 millones el déficit habitacional actual, es escandaloso. El Plan Federal de Viviendas arrancó en 2003 con buenas intenciones atacando el tema de la cantidad. Desde la disciplina se reclamaron concursos para lograr propuestas de mayor calidad urbano-arquitectónicas.

    desde Vivienda a fondo.

    Las casas del año 2009: del autismo a la conexión


    Casa Vignolo. El proyecto de Sebastián Adamo y Marcelo Faiden
    Casa Vignolo. El proyecto de Sebastián Adamo y Marcelo Faiden

    En la imagen: Casa Vignolo. El proyecto de Sebastián Adamo y Marcelo Faiden ocupa un extremo arbolado en una gran parcela multifamiliar, en Benavidez, Provincia de Buenos Aires. Las aberturas establecen conexiones con el jardín. La articulada volumetría hace gala de una ausencia total de gestos arquitectónicos y concesiones figurativas.

    Los proyectos elegidos

    Para esta edición de Las Casas del Año, los lectores de Diario de Arquitectura postularon más de 60 proyectos. La calidad de las casas presentadas obligó a ampliar la selección de obras a publicar de las diez originalmente pensadas, a 15. Los proyectos seleccionados son:

    Casa RC, en Castelar (estudio Geya)
    – Casa en Neuquén (Ibarroule-Aprea-Gradel Arquitectos)
    Casa Vignolo, en Benavídez (Sebastián Adamo, Marcelo Faiden, Carolina Leveroni, Luciano Intile y Pula Müller)
    –Casa Caja, en Funes, Santa Fe (Estudio Aire)
    – Casa MCK, en el country Santa Bárbara (Andrés Remy Arquitectos)
    – Casa Lote, 311 en Santa Bárbara (Carluccio-Lebuis-Casano)
    Casa Maggi-Bondone, en la ciudad de Córdoba (Esteban Bondone)
    Casa XS, en Mar Azul (BAK)
    – Casa Tapiales, en Vicente López (Paula Lavarello y Javier Zas)
    – Casa MP, en Hudson, Pcia. de Buenos Aires (Estudio GMARQ)
    –Casa González, en Río Cuarto, Córdoba (Altamira-Paschett)
    –Casa II Greenlands, San Fernando (Pablo Paczy)
    –Casa de Cristal, en Moreno (Erica Arcuri y Cristian Ricci-A+R Arquitectos)
    –Casa en Ingeniero Maschwitz (Verardo-Alice-Bunge y Aramouni-Engelhard-Paz)
    –Casa La Ronda-Médanos, en Punta Médanos, Pcia. de Buenos Aires (Gronberger Arquitectura)

    desde Las casas del año 2009: del autismo a la conexión.

    EDITORIAL Casas con buenos lugares

    Actualización: 17 de marzo de 2009
    EDITORIAL
    Metáforas peligrosas
    Miguel Jurado. Editor de ARQ
    mjurado@clarin.com
    La semana pasada, titulé la nota sobre las Casas del Año con una metáfora sobre el mayor y menor vínculo que puede tener un proyecto con su entorno. Utilicé la poco feliz expresión “del autismo a la conexión”. El martes mismo recibí algunos mails que me explicaban, de la mejor manera, lo hiriente que puede ser usar incorrectamente el nombre de una enfermedad que padecen muchos chicos y sus familias. A todos los que se sintieron tocados por mi ignorancia, a los que escribieron y a los cientos que no lo hicieron, perdón.