Planificación que consiste en un conjunto de actividades que se encuentran interrelacionadas y coordinadas; la razón de un proyecto es alcanzar objetivos específicos dentro de los límites que imponen un presupuesto, calidades establecidas previamente y un lapso de tiempo previamente definidos. Wikipedia.
Quedan 351 días para que se inaugure la Exposición Universal de Shangai, el evento con el que China quiere volver a deslumbrar al mundo tras los Juegos Olímpicos de Pekín, y ya se está construyendo el pabellón de España. Este recinto de 7.000 metros cuadrados y formas curvas, al estilo del museo Guggenheim de Bilbao, promete ser uno de los más originales e innovadores de la Expo gracias a los más de 8.500 paneles de mimbre que cubrirán su fachada.
El “pabellón-cesto” ha sido diseñado por la arquitecta italiana Benedetta Tagliabue, que hoy presentó el proyecto a pie de obra junto al comisario designado por la Sociedad Estatal para las Exposiciones Internacionales (SEEI), Javier Conde. Dividido en tres capas, el edificio estará formado por una estructura de tubos de acero sobre los que se montarán los cestos de mimbre, que filtrarán la luz solar para que ilumine el interior, protegido por otra fachada de cristal.
‘The New York Times’ califica la obra de «monumento al ego» del arquitecto español
El arquitecto español Santiago Calatrava ha presentado en Nueva York una exposición sobre la impactante estación que ha diseñado para la zona de Manhattan destruida en los atentados del 11-S, y cuyo diseño original ha sufrido algunas modificaciones. «Éste es un proyecto fundamental para nosotros y, técnicamente, es uno de los mayores retos a los que me he enfrentado», reconoció Calatrava en la inauguración de la muestra, que se podrá visitar en el Instituto Español Reina Sofía hasta el 31 de agosto. Por su parte, el diario The New York Times, ha criticado abiertamente el proyecto, que considera «descorazonador».
Para el rotativo, que recuerda que el presupuesto ha pasado de casi 1.500 millones de euros a los 2.350 millones, el arquitecto valenciano «sigue siendo incapaz de superar el fatal error del proyecto: la llamativa incongruencia entre la extravagancia de la arquitectura y el limitado propósito al que sirve. El resultado es un monumento a un ego creativo que celebra la destreza ingenieril de Calatrava, pero poco más»
A Santiago Calatrava ‘The New York Times’ lo define como alguien borracho de ego, un artista/ingeniero que busca más la huella personal que el beneficio ciudadano. En un artículo incendiario, comenta que es «incapaz de superar el fatal error del proyecto: la incongruencia entre la extravagancia de la arquitectura y el limitado propósito al que sirve».
Como munición, utilizan Grand Central Station, musa del español. Dice el diario neoyorquino que, así como la estación de la 42 enlazó facilidad y belleza, las alas de Calatrava, ese interconectador que vertebrará la Zona Cero, apenas presenta soluciones: «Dentro de unas décadas ejemplificará nuestra incapacidad para dejar de lado los intereses particulares frente a una de las mayores tragedias vividas en América».
16 de Mayo de 2009.- Cuando ‘The New York Times’ disparó esta semana contra la estación de Calatrava en la ‘Zona Cero’ muchos recordamos cómo hace unos años el periódico lo celebraba. No parece ajeno a este volantazo la metralla arrojada por Bloomberg, alcalde de Nueva York, cuando lo acusaba de idear un proyecto faraónico. Carajo, entonces ¿Por qué lo aprobaron? ¿Por qué desplegaron la cansina fanfarria del triunfo si contemplaban una gaviota muerta?
El arquitecto español Santiago Calatrava ha presentado en Nueva York una exposición sobre la impactante estación que ha diseñado para la zona de Manhattan destruida en los atentados del 11-S, y cuyo diseño original ha sufrido algunas modificaciones.
«Éste es un proyecto fundamental para nosotros y, técnicamente, es uno de los mayores retos a los que me he enfrentado», reconoció Calatrava en la inauguración de la muestra, que se podrá visitar en el Instituto Español Reina Sofía hasta el 31 de agosto.
Explicó que, además de ser un enorme reto arquitectónico, puesto que se trata de un «gigantesco» intercambiador de transportes, se halla en el «corazón de Nueva York», por lo que no se puede interrumpir la circulación de trenes mientras se construye.
El Águila Alcatel, de Ezquiaga y Salmona, en el distrito de Arganzuela de Madrid.
ARQUITECTOS | VISITA A LA PROMOCIÓN EL ÁGUILA-ALCATEL
Homenaje al ladrillo y al aprovechamiento de los espacios en una promoción de autor
JOSE F. LEAL | MARIO VICIOSA
MADRID.- La expresión ‘culto al ladrillo’ no siempre hace referencia a oscuras ambiciones de promotores inmobiliarios. En ocasiones es sinónimo de homenaje y de obsesión por sacarle el mayor partido al material de construcción por excelencia.
La zona del deck con oportunas reposeras para disfrutar de una imponente vista.
Arquitectura paisajista: a la altura del paisaje
El proyecto fue diseñado e implementado por Adriana Llacer y el estudio Fernando Bortairy.
El contexto
Un club de campo de 200 hectáreas, con lotes en su mayoría con quebradas, como en este caso. Originalmente, los suelos fueron utilizados para cultivos agrarios, por lo que sufrieron mucho desgaste. Posteriormente, fueron rellenados para la venta, motivo por el cual hoy no retienen agua. La construcción de la casa exhibe las líneas de una geometría que decanta en modernidad. El desafío fue elegir especies que no requieran un buen desarrollo radicular para prosperar, de bajo mantenimiento y que se adaptaron al poco riego, y además acompañar la estructura geométrica de la casa.
Obra: jardín privado Proyecto de paisajismo: Adriana Llacer, Técnica Paisajista Estudio de arquitectura: Fernando Bortairy Año de ejecución: 2001 Superficie jardín: 15000 m2 Superficie lago: 1000 m2 Superficie casa: 600 m2
3 de mayo de 2009.- Cuando oí hablar de la campaña ‘Salvemos el Huevo’, pensé que se trataba de una broma. El equívoco no duró más de unos segundos, los necesarios para que cualquier persona familiar con Beirut repase mentalmente cuántos huevos conoce que deban ser rescatados. Solo hay uno: el Beirut City Center, un cine modernista levantado en los años 70, mutilado superviviente de la guerra, en contínuo peligro de derribo por su estratégico y codiciado emplazamiento. Conocido también como «la cúpula», «el jabón» o «la burbuja» por su forma ovalada, el Huevo se ha convertido en una parte inherente de Beirut como lo pueda ser la Corniche o la Plaza de la Estrella. Es una de las pocas construcciones previas al conflicto que perviven en el centro de Beirut y se ha convertido, con los años, en parte de su identidad cultural.
El estudio Antonini-Schön-Zemborain propuso un mix comercial y simbólico para la fusión de estos dos sectores de la capital del Líbano, castigados por 15 años de guerras internas
Un grupo de vecinos de la capital del Líbano busca salvar de su destrucción al Beirut City Center, un cine construido en los años 70 que está en terrenos de alto valor
Green Box, nuevo prototipo de vivienda sostenible diseñado por Luis Garrido
‘Hacia otra arquitectura’ Luis Garrido, el ‘Arquitecto del Año 2008’ (según la la International Steel Building Association ISBA y el American Institute of Architects AIA), ha diseñado un nuevo prototipo que podría ser un referente de la construcción residencial sostenible.
Casa Orquídea en Haras del Sol, de Andrés Remy Foto:Estudio Remy
La casa Orquídea en Haras del Sol, el prototipo Casa E-Basf y el hotel Casa Calma en el Centro (de la ciudad de Buenos Aires), son tres ejemplos locales que enseñan cómo se puede diseñar y construir edificios aplicando el diseño sustentable en toda su dimensión.
Lo cierto es que hoy no es posible pensar un proyecto sin considerar los aspectos que reducen el consumo energético y mejoran la calidad de vida de sus usuarios.
Con la vuelta al uso del sunfinder, tan caro a Wladimiro Acosta, vieja herramienta gráfica que mediante un simple diagrama permite conocer la incidencia de los rayos solares dentro de una vivienda en cualquier momento del año, y con la combinación de recursos, materiales y maneras de construcción específicas, entre otros factores, se consiguen respuestas sustentables.
Definida por el Green Building Council de la Argentina como la «arquitectura diseñada y construida según prácticas que reducen o eliminan el impacto negativo de la edificación sobre el medio ambiente y sus ocupantes en cuanto al uso racional del suelo, del agua, de la energía, de los materiales y la calidad del ambiente interior, intentando alcanzar la sustentabilidad ecológica y ambiental y las dimensiones económica y social», esta práctica se impone con creciente fuerza.
La existencia del sistema LEED (siglas en inglés de Liderazgo en Diseño Energético y Medioambiental) para certificar el diseño ecológico sostenible tiende a lograr estándares sobre los edificios llamados verdes, aunque en la Argentina, la certificación está recién en sus pasos iniciales.
USGBC: U.S. Green Building Council Non-profit organization dedicated to sustainable building design and construction. Developers of the LEED building rating system.
World Green Building Council A global not-for-profit organisation working to transform the property industry towards sustainability through its members.
Un viejo tanque australiano es un mirador en altura
Poeta y jardinera, Angélica Olcese nos abrió las puertas de casa en Colonia, un chacra de siete hectáreas, resultado de treinta años de trabajo.
Los cursos y talleres de la Sociedad Argentina de Horticultura le permitieron a la dueña de casa diseñar todos sus espacios verdes. La chacra, originalmente, tenía un monte de olivos, una palmera, unas higueras y un naranjal en mal estado. De a poco, Angélica fue animándose con canteros que fue ampliando y replicando en paralelo. Uno de sus máximos orgullos es el gran invernadero con una importante colección de cactus y suculentas.
El camino de entrada en la chacra fue diseñado por la paisajista Joyce Bell hace casi 15 años. El proyecto incluyó la ampliación del parque en unas cuatro hectáreas, y fue llevado a cabo por la propia dueña. El jardín de agapantos, casi punto focal entre tantos potreros, fue todo un desafío.
Torres muestra el primer unifamiliar de su corta pero intensa carrera como arquitecto
Su estudio, A-Cero, ha diseñado siete rascacielos en Dubai, donde ha abierto una oficina
JOSE F. LEAL | ITXASO GONZÁLEZ
MADRID.- Por el generoso tiempo que dedica Joaquín Torres a esta entrevista, nadie diría que dirige un estudio de arquitectura de los de altos vuelos, con más de 70 profesionales en plantilla y proyectos en medio planeta, desde Hong Kong a República Dominicana, de A Coruña a Emiratos Árabes Unidos.
El más conocido de todos, que le ha catapultado a la fama, tiene nombre de operación policial: «el proyecto Nébula«, nada menos que siete torres de entre 49 y 192 metros de altura sobre una superficie de 505.000 metros, en latercera palmera que se levanta en Dubai -un arenal en toda regla, todavía, según comenta-, el emirato de las inverosímiles promociones inmobiliarias.
El colorido y despoblado PAU de Vallecas ejerce de laboratorio arquitectónico de Madrid
Vallecas 16, un edificio de fachada mutante y escaleras que buscan el efecto corrala
JOSE F. LEAL, MARIO VICIOSA E ITXASO GLEZ.
MADRID.- Joven pero experto; fino y atrevido, pero sin ostentaciones. Javier Camacho, vitoriano de 35 años, defiende una idea particular de la Arquitectura y sus profesionales, pues cree que los arquitectos no dejan de ser «técnicos que aplican un poco de arte en su trabajo».
Aún así, sabe que para abrirse paso en el competitivo y endogámico mundo de ganar proyectos hay que venderse un poco como artista. Venderse, al fin y al cabo. Camacho ganó el año pasado el polémico Concurso de Ideas de la zona residencial de la Villa Olímpica de Madrid 2016 y, en el caso de que la capital se llevara los Juegos, construiría dos manzanas de viviendas junto al estadio de La Peineta.
En cmA Arquitectos comparte estudio con María Eugenia Maciá Torregrosa, y ambos forman parte de una nueva generación de profesionales que pisan fuerte. En Alcorcón, diseñan el Centro de Creación de las Artes de Alcorcón (Creaa), unos de los complejos de ocio más grandes España -62.000 metros cuadrados-, que integrará un auditorio, un circo estable y dos teatros en un solo edificio. El año pasado les encargaron el Teatro-Auditorio de Campo de Criptana (Ciudad Real) y se quedó a un paso de ganar el concurso para construir el velódromo de Madrid 2016, otra sede olímpica.
Camacho busca en Fisac, Sota y Oteíza, colegas de peso de las décadas de los años 50 y 60, la inspiración necesaria para sobrellevar estos tiempos de crisis. Una crisis que también pasaron ellos y que, como entonces, vio surgir a nuevos puntales de la profesión.
Un laboratorio de viviendas colectivas
Algún día, el Bulevard de la Naturaleza, en el Ensanche de Vallecas de Madrid, será una especie de parque temático de la Arquitectura, visitado con placer por estudiantes de todos los países. Ahora no. Su aspecto -sin gentes, con cierto abandono y flanqueado de solares que anuncian futuras promociones y bloques a medio construir- es un tanto desolador. Sólo algunos de los edificios -firmados por los reputados Pérez Arroyo, Mariano Bayón o Hugo Araújo– están habitados y sus vecinos sufren el ruido de las obras colindantes, ralentizadas por el parón de la construcción.
El Standard Hotel quiere ser epicentro de la modernidad
ANDREA AGUILAR – Nueva York
Carniceros de día y travestis de noche. Éste era el público habitual en las calles adoquinadas que se extienden al oeste del Greenwich Village, en el distrito Meat-pack. Poco queda de las fábricas de procesamiento de carne que dieron nombre a la zona. Los fashionistas que pueblan hoy sus aceras han acortado incluso el nombre del barrio; ahora lo llaman MePa. Hace tiempo que la piscina del ático del Soho Club, o el brunch en restaurantes como Merkato 55 son una parada imprescindible en la agenda de las vanidades neoyorquinas. Ahora, las 18 nuevas plantas de cemento y cristal del Standard Hotel -el nuevo proyecto de André Balazs, propietario de la cadena que nació en Hollywood en 1998- reivindican su lugar como epicentro de la modernidad. Es la nueva sensación en una isla plagada de hitos.
El imponente edificio de líneas depuradas y sabor sesentero ha sido saludado con entusiasmo por la crítica. En línea con Le Corbusier el diseño de Polshek Architects retoma la estética brutalista y hace virtud del cemento. La fachada, acristalada, hace un guiño al edificio de la ONU. Rotundo y sólido, el nuevo Standard, sin embargo, parece flotar gracias a los inmensos pilares que elevan sus plantas. El edificio crece por encima de las vías del viejo highline, el tren elevado de los años treinta que alejaba el trajín de vagones y mercancías de la calle. En los ochenta, las vías cayeron en desuso. Ahora la ciudad de Nueva York las está reconvirtiendo en un paseo público ajardinado cuyo primer tramo se inaugurará este verano.
Debe estar conectado para enviar un comentario.