Rafael Viñoly completó su primera obra en el Reino Unido. El teatro Curve parte de la base de revolucionar la noción tradicional de espacio teatral, crear un lugar adaptable a cualquier tipo de espectáculo y eliminar todas las barreras entre el público, los técnicos y los actores.
«…Pero, cuando falla la arquitectura, la única solución es más arquitectura. Rafael Viñoly, en su teatro Curve de Leicester, Inglaterra, nos da algunas claves. Convencido de que «lo fundamental es repensar ciertas cosas que parecen inmutables», hizo más palpable la relación entre el público y los actores, estableció sistemas transformables que generan más variedad en el espacio escénico, aportó novedad y cambio sin exhibicionismos arquitectónicos. Para su proyecto encontró una curva elegante que soluciona la relación con la calle, colgó la piel exterior, estriada con parasoles, de una estructura superior y evitó, así, la aparición de columnas que entorpecieran la visión de los vestíbulos y escaleras. Puso arquitectura donde necesitaba arquitectura. …»
Iglesia del Divino Redentor, Fruto Vivas - foto Arq. María Eugenia Niño Berti
Agradecemos al Profesor Antonio Conti (IDEC – FAU, UCV) el envío de esta nota, cuyo autor también es Profesor de tan prestigiosa Casa de Estudios. Transcribimos su totalidad dado el valor de los contenidos.
«… Arquitectura / Ciudad Un Honoris Causa para Fruto Vivas El honor que la UCV le concede en tiempos difíciles, es también un llamado Oscar Tenreiro
tenreiro.oscar@gmail.com
Varias de las obras de José Fructuoso Vivas, Fruto Vivas, ocuparán sitio relevante en el patrimonio construido de esta sociedad y eso es mérito suficiente para el doctorado Honoris Causa que le concede el próximo jueves la UCV.
Recuerdo con claridad la atmósfera que respecto a su paso por las aulas y sus logros, pude percibir a mi entrada en la Escuela de Arquitectura en 1955. Se hablaba mucho de sus proyectos, ilustrados por hábiles dibujos, y una pasión por el uso de materiales naturales. Se admiraban sus casas de techos inclinados cubiertos con teja criolla, con espacios internos fluidos, cambios de niveles, abiertas al exterior a través de rejillas de madera para filtrar la luz, de muros blancos y pisos de arcilla o piedra bruta o pulida. Eran celebraciones de una forma de elaborar la herencia moderna que estaba en el ambiente (las muchas casas de Carbonell y Sanabria por ejemplo) pero que él realizaba con lo que los españoles llaman un «canto» muy especial que las convertía en comentario de todos. De esa época era la famosísima casa para Pérez Jiménez en Tanaguarena. Y unos años después la casa de Inocente Palacios en Río Chico. Dos obras patrimoniales. En esos tiempos de juventud se forjó sin duda alguna la fama de Fruto, de esas que, como en el dicho, pueden permitir acostarse a dormir De los años finales de Pérez Jiménez recuerdo especialmente la enorme mansión de la familia Ro en Colinas de Bello Monte, que quedó casi terminada a la caída del Dictador, con una estructura de concreto armado llena de fragmentos memorables. Obra más o menos contemporánea con el Club Táchira, proyecto asesorado por el gran ingeniero español Eduardo Torroja. De ese tiempo fue también su propia casa en Los Chorros que conocí cuando fui a invitarlo a participar en un programa de radio del Centro de Estudiantes de Arquitectura. La casa, con su estructura metálica, su rigor geométrico y esa concepción espacial tan de nuestro clima me causó una impresión imborrable.
Con la llegada de la democracia en 1958, su trayectoria cambió.
La atmósfera política, lo escribí la semana pasada, movió disensiones y desencuentros. De esos primeros años son sus interesantes Parques de Recreación Dirigida, llamado por el ilustre médico Gustavo H. Machado. Culminó el muy exitoso Hotel Moruco y respondió a su pasión por la vivienda social diseñando un sistema de prefabricación que una vez estudiamos detenidamente. Se construyó la Iglesia del Divino Redentor en la Unidad Vecinal de San Cristóbal, una envolvente de ladrillo que siguen una trayectoria ondulada que remata en el campanario, con una muy inteligente estructura de madera y cables que por sí sola justifica al edificio.
En esos años su vida estaría marcada por su afiliación a la insurrección armada contra la naciente democracia. Estuvo un tiempo fuera del país, rehuyendo persecuciones, pero retornó para, a partir de los setenta, ser buscado de nuevo por numerosos clientes deseosos de servirse de su talento. Se mantuvo muy activo y durante las tres últimas décadas de siglo veinte fue asesor del Poder político en distintos momentos y circunstancias. Siguió construyendo casas pequeñas y grandes, la última de las grandes casas de la que tengo referencias es la del dueño del diario El Universal, en altos de Oripoto.
Su obra de esta etapa es más disímil. Siguió apoyándose en su gran experticia constructiva pero con principios más asociados al uso del metal. Algunas de sus construcciones importantes dejan preguntas sin contestar, como el gran edificio de viviendas de Lecherías y el Museo que construyó cercano a él.
También el Pabellón venezolano para la Feria de Hannover, ahora reconstruido en Barquisimeto. En tiempos del deslave, su propuesta de hacer viviendas usando los containers del puerto de La Guaira padecía de ser «respuesta rápida» con todas las cargas que, en arquitectura, esa condición implica. Al igual que las ideas que lanzó al vuelo para el aeropuerto de La Carlota. De los diversos encargos públicos que ha recibido en los últimos años, poco se conoce. Y la escasez de publicaciones, asociada al secreto que ahora rodea lo público, no ayuda mucho.
La obra de este tachirense excepcional es nuestra porque la arquitectura, en proyecto o construida, nos pertenece a todos. Cuando un arquitecto se expresa con la palabra oral o escrita para describir su obra o su método de trabajo en términos «técnicos» que podemos utilizar, puede ser, además, un aporte inestimable para la disciplina. Pero cuando ese discurso «explica» la arquitectura, cuando adquiere ropajes filosóficos y se convierte en justificación de un modo personal de ver el mundo, se hace testimonio individual, que puede o no pertenecernos. Fruto Vivas se mueve con frecuencia en este último espacio. Su discurso se impregna de frases afines a la vetusta herencia del populismo latinoamericano. Pese a que suenan frágiles a medida que avanza nuestra historia, siempre seducen al que la escucha desde una justa inconformidad. Y Fruto Vivas es obra y discurso a la vez. Nunca sería el mismo si lo separamos de su discurso.
Por esto último alimentamos la esperanza de que ahora, cuando su persona se hace centro de atención, decida acercarse con su palabra a lo que esta sociedad exige en un momento político y social signado por la confusión y el peso de la amenaza autoritaria. Los derechos democráticos del pueblo están amenazados. La violencia general y el llamado a la exclusión desde lo más alto han dejado huellas en la Casa que le rinde homenaje. Más allá de la retórica y la explicación esperamos de Fruto Vivas una palabra guía. …»
Biblioteca Nacional de Francia, París - Dominique Perrault
El autor de la Biblioteca Nacional de Francia expone 25 proyectos en la Fundación ICO
Si hubiera que buscar una imagen para ilustrar la megalomanía cultural de François Miterrand, nada mejor que el edificio de la Biblioteca Nacional de Francia en París. Sus cuatro torres en forma de libros hicieron famoso en todo el mundo a su autor, el arquitecto Dominique Perrault (Auvernia, 1953). Pero como el propio artista dice, hay vida más allá de la Biblioteca, y para demostrarlo inaugura hoy en las salas de la Fundación ICO de Madrid una exposición donde muestra 25 proyectos creados después de su faraónica Biblioteca.
A través de su programa filantrópico, la empresa relojera suiza financiará proyectos de viviendas con materiales reciclados en Paraguay, protegerá a la antigua ciudad de Petra, y preservará el patrimonio cultural de tribus del Tíbet
«Sólo la arquitectura comprometida con el medio ambiente está en condiciones de sobrevivir al futuro». Así de contundente se mostró ayer el arquitecto estadounidense Steven Holl (Washington, 1947) tras conocer que había sido el ganador del I Premio Fundación BBVA Fronteras del Conocimiento de las Artes, dotado con 400.000 euros. El crítico de música clásica Reinhard Bremeck, presidente del jurado, justificó el fallo señalando la forma en que Holl ha sido capaz de conjugar el espíritu de vanguardia con las necesidades sociales del edificio y el entorno ambiental.
El arquitecto estadounidense Steven Holl ha ganado el Premio Fundación BBVA Fronteras del Conocimiento en la categoría de Artes, dotado con 400.000 euros, por «el equilibrio de su obra», que conjuga «un espíritu de vanguardia» con las necesidades sociales y del entorno, según ha destacado el jurado.
Con una desafiante estructura que vuela sobre un terreno vecino, el primer edificio residencial de OMA en Manhattan busca ganar luz, vistas y protagonismo. Además, tendrá cine , bar y un lounge. Detalles de este nuevo y saludable «delirium» de Rem Koolhaas.
Soledad Aguado.
Especial para Clarín La primera torre que OMA diseña para Nueva York es un tributo a lo que su titular, Rem Koolhaas, llama «la cultura neoyorkina de la congestión».El nuevo proyecto de este famoso arquitecto holandés, socio principal de un estudio que sigue teniendo su base en Rotterdam, Holanda, pero trabaja en todo el mundo, es un juego de piezas encaramadas de manera atectónica. De hecho, es difícil descifrar cómo se mantiene en equilibrio.
Opinión Cuestión de porcentajes
Miguel Jurado. EDITOR DE CLARIN «… Más acorde a los tiempos que corren, el recientemente desaparecido Shigeo Fukuda afirmaba que el diseño necesita un 30% de dignidad, un 20% de belleza y un 50% de absurdo. Una definición que le cabe perfectamente a las obras de la mayoría de los arquitectos del jet set internacional. Por ejemplo, la sentencia del japonés no le caería mal al edificio que acaba de proyectar Rem Koolhaas para Manhattan: una torre que se desplaza hacia un costado con inquietantes escalonamientos atectónicos. La estrategia de Koolhaas fue ganar vistas, luz y presencia urbana. En este caso, lo «absurdo» de su propuesta es lo que le brinda belleza y dignidad …»
Hubo un personaje, Fernando García Mercadal (1896-1985), gran viajero, que conoce a los protagonistas de las vanguardias europeas. Y los aglutina (en un papel similar al jugado por Pepín Bello junto a los escritores) con el fin de difundir las ideas del Movimiento Moderno. Era la España de los años 30.
Architectural Review premió por segunda vez a Anna Heringer, por sus casas con fosa séptica; también se eligió un hotel prefabricado, en España, y oficinas desmontables, en Chile.
«…Esta casa prefabricada se ha construido en Rockport (Maine, EE.UU.) como un prototipo de vivienda ecológica e inteligente lista para poder replicarse. Ha nacido de la colaboración de un innovador fabricante, otros tantos expertos y técnicos, y del empuje de un cliente visionario, que la utilizará como espacio de estudio, pero las siguientes réplicas que se hagan de esta Brightbuilt se construirán de uno o dos dormitorios.
La intención de sus autores es demostrar que con métodos alternativos se puede ir más allá en flexibilidad y sostenibilidad que con los sistemas tradicionales de construcción de viviendas. Para conseguir estos niveles se ha estudiado al detalle muchos aspectos de esta casa, a la vez que se le ha dotado de una monitorización en tiempo real de su balance energético. …»
En Puerto Norte, Gerardo Caballero usó las morfologías de silos y docks existentes para proyectar un complejo residencial con mix de usos que no violenta el paisaje urbano y respeta la memoria del lugar.
Ariel Hendler.ahendler@clarin.com con una libertad limitada por el respeto lógico a la edificación histórica existente, sumado a una normativa municipal que regula no sólo las alturas y la ocupación del suelo sino también las formas volumétricas permitidas, el estudio del arquitecto rosarino Gerardo Caballero proyectó en la zona emergenge de Puerto Norte, en Rosario, el complejo residencial y mix de usos Ciudad Ribera.
Crecer de cara el río Ciudad Ribera es un proyecto mixto, de 52.000 m2, compuesto por viviendas, oficinas, centro comercial y hotel de primer nivel
CIUDAD RIBERA, RECORD DE VENTAS EN ROSARIO En los cinco últimos meses el grupo desarrollador Ingeconser -a cargo de Ciudad Ribera, en Puerto Norte, Rosario- mantuvo un sostenido ritmo de ventas, logrando concretar cerca de 120 operaciones inmobiliarias, entre unidades de viviendas, locales comerciales y cocheras.
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