* Nació en los años 50 junto a la base aérea y en 35 años fue habitado por 4.500 personas
* En 1992, los norteamericanos lo abandonaron y las casas pasaron a manos de los vecinos
* En los 120 chalés y 180 pisos no queda rastro de los inquilinos americanos originales
LAURA SANZ | ITXASO GLEZ. NAVIDAD (VÍDEO)
MADRID.- El año 1954 cambió la historia de Torrejón de Ardoz (Madrid, 116.500 hab.) cuando la dictadura franquista y el gobierno de EEUU acordaron la instalación de la base militar aérea en su término municipal. Para alojar a la tropa allí destinada, el ayuntamiento cedió 33.041 metros cuadrados a la construcción del barrio de El Saucar, donde levantó 287 viviendas en una primera fase, aunque finalmente fueron 300 -120 chalés y 180 inmuebles en altura- a imitación de las típicas urbanizaciones norteamericanas. En él, durante 35 años -hasta 1992- vivieron 4.500 militares y los 600 civiles que trabajaban a su servicio. Medio siglo después apenas queda rastro de aquella colonia militar ‘yanki’.
La semana pasada finalizó la edición 2009 del Salón Internacional del Mueble de Milán más conocido como Il Salone. La exposición no sólo reúne a los principales exponentes del mundo del diseño, sino que también sirve como plataforma para nuevas tendencias.
Recién llegado del Salón, el arquitecto Rubén Mochi compartirá con los lectores de epacioLiving.com algunas de sus experiencias dentro de la muestra. Rubén es arquitecto, profesor de la Universidad de Palermo y vivió varios años en Italia, donde llegó a diseñar algunos de los stands para ediciones anteriores de Il Saloni.
Fotografía tomada el 14-05-1959 en la que se observa el emplazamiento del Lincoln Center de Nueva York.
La gran institución cultural celebra su 50º aniversario inmersa en los cambios
BARBARA CELIS – Nueva York
Cumplir cincuenta años no es fácil en el mundo de las instituciones culturales. Pero en el caso del Lincoln Center de Nueva York, cuyo señalado aniversario se celebró el lunes, la efeméride ha servido también para lanzar una mirada hacia el futuro. Este centro cultural, el más grande de Estados Unidos, donde residen 12 compañías, desde la Metropolitan Opera a la Orquesta Filarmonica de Nueva York o al New York City Ballet, está inmerso en una profunda remodelación. La aspiración de sus gestores es humanizar esta estructura gigantesca y fría de 64.000 metros cuadrados concebida en una época, los años cincuenta, en que la relación entre espacios públicos, ciudadanos y oferta cultural era muy diferente a la del siglo XXI. «Ahora es imprescindible pensar en cómo maximizar el uso de estos preciosos espacios públicos. Además, hay que conseguir que el visitante se sienta bienvenido», aseguraba recientemente Reynold Levy, presidente del Lincoln Center.
La obra del maestro ha pasado por un proceso de depuración similar al que los cubistas sometían a los elementos de sus naturalezas muertas.
Marcelo Faiden . Arquitecto y docente *
Las naturalezas muertas resultaron ser uno de los medios más fértiles para muchos de los pintores cubistas. Con ellas lograron desplazar el interés que hasta el momento suponía el motivo o el tema a retratar, para concentrarse definitivamente en la consistencia visual que presentaba el lienzo.
El proceso de construcción resultaba aparentemente simple. En primer lugar seleccionaban una serie de objetos cuyas formas ya depuradas por el tiempo traían asociado un alto grado de estabilidad…
… Existen ya una serie de indicios que nos llevan a pensar que el trabajo de Mario Roberto Alvarez ha comenzado a pertenecer al universo de las guitarras, las botellas y las pipas. En primer lugar, cabe mencionar que el paso del tiempo ha hecho un trabajo impecable sobre su obra. (Precisamente, para verificar la acción del tiempo, el autor hace referencia a la obra construida hasta el año 1988.)
Lentamente ha erosionado todo lo que en algún momento se nos presentó como heroico, ideológico o racional, para dejarnos sin antesalas ni argumentos con fecha de caducidad, frente a un modelo de belleza que hoy más que nunca nos resulta propio.
Por otra parte, la universalidad de sus soluciones ha generado un catálogo latente, un material de paso obligado para gran parte de sus colegas.
Quien deba insertar una torre en una manzana consolidada sabe que podrá comenzar estudiando el edificio Panedile I o el Club Alemán; o quien desee diluir la ochava de los bajos de un edificio en altura sabe que en Posadas y Schiaffino encontrará un ejemplo canónico. Pero también estará disponible la obra de Alvarez para quien quiera verificar las múltiples maneras de resolver con criterios de precisión, economía y consistencia tanto un edificio como una cortina de enrollar, una escalera, un pasamano, una carpintería…
* El autor es titular del estudio Adamo-Faiden, profesor de la UBA, UP y doctorando de la ESTA Barcelona.
El edificio de la Gestapo, ubicado en la Prinz Albert Strasse, 8, Berlín, hacia 1945.
El antiguo edificio de la Gestapo en Berlín albergará un centro de documentación sobre la represión de las SS.
Un nuevo centro de documentación emplazado sobre la antigua cárcel de la policía secreta nazi, la Gestapo, ofrecerá a partir de 2010 una disección del aparato de represión estatal orquestado por las temidas SS. Tras doce años de exhibición al aire libre junto a un fragmento del muro de Berlín (1961-1989), Topografía del terror se hará un hueco definitivo en el panorama museístico de la ciudad para mostrar los crímenes de las tropas de elite de Adolf Hitler.
La fundación ha celebrado hoy la colocación del techo del edificio de acuerdo con la tradición, en la que el capataz de la obra brinda con los presentes por que el proyecto llegue a buen término y estrella la copa contra la estructura inacabada. El inmueble, una construcción cuadrada y diáfana, tendrá una superficie de 3.546 metros cuadrados, repartidas entre la planta baja y el sótano. El proyecto ha supuesto una inversión de 38 millones de euros, asumida por el Estado y por el gobierno regional de Berlín.
Nacido en 1902, Jacobsen ingresó al mundo del diseño por la arquitectura.
Sus primeros pasos fueron como albañil hasta que a los 22 años ingresa en Real Academia de Artes de Copenhague (donde años después se formaría su par Verner Panton). Como estudiante de arquitectura se embebe de las ideas de la Bauhaus, la vanguardia que prima por aquella época.
Diseño y arquitectura en tiempos de desafíos. Ambientaciones que fusionan estilos y la búsqueda del equilibrio entre lo estético y lo posible
Hubo el tiempo de la sencillez y la religiosidad colonial; luego, el de las influencias italianas y francesas, el de los imponentes palacios de inspiración neoclásica. En 1936, la construcción del edificio Kavanagh anticipó el ansia de modernidad que marcaría a la arquitectura argentina de los años 60. Durante esa década, los trabajos de Clorindo Testa, Mario Roberto Alvarez, Justo Solsona y Horacio Baliero, entre otros, demostraron que surgía una escuela argentina de arquitectura dispuesta a poner en crisis el clasicismo imperante hasta ese momento, influyente en el exterior y lista para plasmar sus principios en proyectos tales como los del Banco de Londres, la Biblioteca Nacional, Argentina Televisora Color, el Centro Cultural General San Martín.
La globalización y el cambio tecnológico de fines del siglo XX se cristalizaron en las espectaculares torres levantadas a partir de 2003: un auge constructivo que en su momento sorprendió a muchos de los implicados pero que hoy, en plena debacle económica internacional, llegó a su fin. ¿Qué esperar, entonces? A juzgar por las respuestas de los profesionales consultados por LNR, nada que no implique una confiada expectativa. «No hay duda de que la crisis está establecida y va a obligar a terminar con los desmanes y locuras propuestos por un mercado a veces frívolo y caprichoso -asegura Ignacio Lopatín, docente desde hace 40 años en la FADU-UBA, ex director de Planeamiento Urbano de la Ciudad de Buenos Aires (entre 2002 y 2004) y creador del estudio que lleva su nombre-.
GRANADA.- Los arquitectos Juan Miguel Hernández de León y Mikel Landa y el historiador de esta disciplina artística William J.R. Curtis han criticado la proliferación de edificios «icono» en medio mundo. Los tres han pedido que, en tiempos de crisis, se busque una arquitectura sostenible y comprometida socialmente.
Estas opiniones forman parte del debate sobre arquitectura sostenible que sirvió de pistoletazo de salida para el encuentro cultural ‘Hay Festival Alhambra 2009‘, que durante cuatro días reunirá en Granada a escritores, intelectuales, periodistas y artistas, procedentes de numerosos países, en esa fiesta de la palabra que es cada edición de este festival.
La Alhambra es, según Curtis, «un microcosmos de mundos y culturas solapadas, un mito edificado, un poema en tres dimensiones», y en uno de los palacios más significativos de este recinto, el de Carlos V, se habló de arquitectura y se planteó la necesidad de alcanzar nuevos modelos, más adecuados a los tiempos que corren.
Una grúa eleva la cruz recién restaurada para colocarla en la Torre de Bellesguard.
La cruz modernista vuelve a su lugar original tras invertir 600.000 euros en su restauración
JOSÉ ÁNGEL MONTAÑÉS – Barcelona
El jardín de la Torre de Bellesguard construida por Antoni Gaudí a principios del siglo XX permanece abierto a todas las personas que quieran visitarlo, pero la mayoría de los que suben a esta parte de la ciudad para admirar la obra del arquitecto son turistas. Este miércoles tuvieron premio. Pudieron ver y fotografiar cómo una enorme grúa elevaba a más de 30 metros de altura la cruz de cuatro caras y cinco toneladas creada por Gaudí para coronar este edificio modernista tras permanecer un año en tierra. En mayo de 2008 los dueños de la vivienda y los responsables municipales de patrimonio decidieron que era mejor bajarla y proceder a reparar las fisuras y deformaciones observados en su estructura.
A 40 años de su presentación, sigue siendo uno de los diseños más reconocidos del último siglo. Entrá y conocé la historia de la silla S – incluye fotogalería
ESPACIOLIVING.com | Living | Martes 28 de abril de 2009
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