FIETTA JARQUE Y ANATXU ZABALBEASCOA
Los grandes museos continúan construyendo impresionantes franquicias de su marca bajo el efecto Guggenheim, mientras desarrollan en Internet formas de ampliar su público en lugares remotos. El arte tiende hacia la experiencia global.
Esto sucedió en 1957. La primera exposición importante en varios años estaba a punto de inaugurarse en un señorial museo canadiense, los visitantes esperaban en la puerta impacientes -cuenta Duncan Cameron, entonces nuevo director del Royal Ontario Museum, en su texto ¡Al cuerno con el público!-, cuando entra a verlo presa de la indignación el jefe de las salas. Furioso, expresa su descontento: «Hay que detener esto. Todas esas sandeces en la prensa, en la radio, y toda esa propaganda a propósito de la exposición…». Por lo visto, los empleados del museo habían desarrollado a lo largo de décadas un profundo orgullo por el magnífico brillo del parqué en las salas que ocupaba la muestra y toda esa avalancha de gente que se preveía era una amenaza mortal para su mantenimiento. ¡Había que evitar la afluencia de público!
Todavía no se comprende la importancia de la arquitectura en el mejoramiento de la calidad de vida de la gente. La responsabilidad e importancia de estos profesionales, hoy.
Daniel Silberfaden.
Durante años, se celebró el 1º de julio como el Día del Arquitecto, así lo había instituido la Unión Internacional de Arquitectos (UIA). Hasta que, en julio de 1996, durante el Congreso celebrado en Barcelona, la UIA resolvió trasladar la celebración al primer lunes de octubre, en coincidencia con el Día Internacional del Hábitat. Sin embargo, el 1º de julio fue rescatado por la Federación Argentina de Entidades de Arquitectos (FADEA) como el Día del Arquitecto Argentino. Más allá de las fechas, en los últimos años, la arquitectura ha sustituido a otras artes de la cultura urbana ya que es un arte obligado, público y gratuito. Al margen de la tradición de un trabajo bien hecho, a los arquitectos se nos exige innovación, actualización y significación. La arquitectura es una actividad que enriquece a los ciudadanos, mejora sus vidas y está destinada, desde su origen, a construir un mundo mejor. De ahí nuestra importancia, de ahí también nuestra responsabilidad.
La histórica arteria cumplió 115 años - Foto: Archivo La Nación (Argentina)
Desde 1894 es el símbolo de la historia moderna de la Argentina; fue escenario de múltiples festejos y protestas.
Fue la primera avenida del país y de toda América del Sur. Escenario de múltiples manifestaciones y celebraciones patrióticas, la Avenida de Mayo fue inaugurada en 1894.
Su diseño se basó en los tradicionales bulevares parisinos, aunque la inmigración española fue dejando su impronta con tanta fuerza que finalmente la caracterización hispánica ganó protagonismo en la estética de esta vía, la columna vertebral del centro histórico porteño.
Por sus diez cuadras, que van desde la Plaza de Congreso hasta la histórica Plaza de Mayo, desfilaron numerosas movilizaciones, tanto de protesta como de celebración, convirtiéndola en el escenario de la historia moderna de la Argentina.
En toda su traza se fueron emplazando tradicionales cafés y edificios que sobreviven al día de hoy, como el Café Tortoni, los hoteles Astoria y Castelar, el Teatro Avenida y hasta el mismo Cabildo, eje de los primeros pasos de la República.
Pero su historia no se manifiesta sólo en la superficie: por debajo de ella, circula la primer línea de subterráneos de la ciudad, inaugurada en diciembre de 1913, que es también la primera de todo el hemisferio sur.
Además, es cortada a la mitad por la Avenida 9 de Julio, otra arteria tradicional de la ciudad en la cual se encuentra emplazado el Obelisco, monumento construido con motivo del cuarto centenario de la primera fundación de Buenos Aires.
«Una ciudad no es sólo un lugar en el tiempo sino un drama en el espacio«, afirmó Patrick Geddes, autor del planeamiento de la ciudad de Tel Aviv, para destacar lo que la arquitecta valenciana Marilda Azulay, comisaria de la muestra, explicó ayer con otras palabras al presentar la exposición que el Museu Valencià de la Il·lustració i la Modernitat (Muvim) dedica a la «ciudad blanca», el ámbito de la urbe israelí que la Unesco declaró en 2003 Patrimonio de la Humanidad. «No sólo la hicieron con ideas», dijo Azulay, «sino con ladrillos. Tel Aviv es un hecho construido y también habitado». Esa urbe donde se plasmaron los planteamientos de la Bauhaus, de Le Corbusier o de Erich Mendelsohn, es hoy en día el mayor conjunto de arquitectura del movimiento moderno que hay en el mundo. Levantada junto al Mediterráneo como una «ciudad jardín», actualmente alberga a más de 400.000 habitantes y cumple su primer centenario.
Se unificaron ambientes para el living comedor Foto: Ignacio Cirio
La arquitecta Angeles Aguirre reformó su casa recuperando el patio y la luz natural de los ambientes.
Por Marina Gambier
LA NACION
Nuestro lugar en el mundo es aquel en el que podemos imaginarnos comprándonos una parte», escribió Truman Capote. Y algo de verdad hay en eso.
Cuando la arquitecta Angeles Aguirre dio con este PH en Palermo Viejo, la propiedad estaba ocupada por una familia numerosa que la tenía en lamentables condiciones.
Sin embargo, pudo verse a sí misma viviendo entre esas paredes, y por mucho tiempo, al punto que la recicló pensando en la comodidad de su futura familia.
La propiedad pertenece a un conjunto de tres viviendas a las que se accede por un pasillo común desde la calle.
Fue construida en 1921 según la tipología de la casa chorizo, aunque luego la construcción sufrió sendas transformaciones, no muy felices.
Tres habitaciones comunicadas por puertas interiores daban a un patio de acceso, que entonces estaba techado e incluía una escalera que conducía a la terraza donde había una pequeña habitación.
«El objetivo fue recuperar su amplitud y carácter, buscando fragmentos de cielo y luz», describe la autora y nueva propietaria.
Teatro Colón: uno de los teatros más importantes de Latinoamerica y el mundo
LA RECUPERACION DE UN SIMBOLO PORTEÑO
Además de intervenir la sala principal y el foyer, como preveía el Master Plan, también trabajarán sobre las áreas laterales. Y eliminarán parte de los talleres.
Por: Eduardo Slusarczuk
El análisis de los planos oficiales de las reformas del Teatro Colón, a los que accedió Clarín después de varios meses de haberlos solicitado, ratifican los lineamientos del proyecto presentado en septiembre de 2008 por Mauricio Macri y el Director General, Horacio Sanguinetti. A diferencia del Master Plan, que intervenía la sala principal y la maquinaria escenotécnica, el foyer y el Salón Dorado, el actual plan de trabajo abarca también las áreas laterales del edificio histórico y las ubicadas bajo la calle Cerrito y la Plaza Vaticano.
Las críticas que despertó, nueve meses atrás, la sustancial reducción de los espacios destinados a la producción técnica y escenográfica a menos de la mitad del que disponen en la actualidad, a cambio de una mayor superficie para los cuerpos estables del Teatro motorizaron, en parte, la salida del director ejecutivo Martín Boschet, y obligaron a Sanguinetti a poner la propuesta en un compás de espera.
Me emocionó cruzar a cientos de obreros y orfebres concentrados en la delicada restauración de uno de los más importantes teatros líricos mundo. Pude percibir el amor que fogoneaba su tarea. Estaban concentrados en cada detalle, como duendes a cargo de un prodigio. Interrumpirlos o sabotearlos sonaba a pecado capital. Las obras siguen planes minuciosos de ingenieros, arquitectos y técnicos, impulsados por la decisión política de concluir una obra que nos devolverá parte del orgullo nacional en materia de cultura. Se quiere realizar la apertura, pese a múltiples dificultades, el 25 de Mayo del año próximo. Y es probable que podamos entonces gritar nuestro júbilo. Quedarán subsuelos para terminar, pero la mayor parte del Teatro Colón volverá a encenderse como un opulento faro.
Recomendaciones y controles de veedores externos y locales, conservacionistas, expertos y jefes de diversas áreas mantienen el ojo alerta sobre la limpieza, fumigado, traslado y estibaje de gran parte del patrimonio que existe en ese lugar, tales como textiles, plataformas, maderas de eslavonia, estucos, maquinaria escénica, sastrería, corredores, mosaicos, mármoles, espejos, vitrales, lámparas y así en adelante.
El edificio del distrito de Minhang (Shanghai) que se vino abajo el pasado 27 de junio | Ap
LA CONSTRUCCIÓN DE LOS PISOS EN EL GIGANTE ASIÁTICO DEJA MUCHO QUE DESEAR
Un edificio de 13 alturas y 629 apartamentos, el último en derrumbarse, el 27 de junio
La baja calidad de los materiales hace que cada cierto tiempo se produzcan hundimientos
Las autoridades han prohibido los inmuebles tipo ‘tofu’, un postre parecido al flan español
ANA PÉREZ (Especial para EL MUNDO)
HONG KONG (CHINA).- Exceptuando las urbanizaciones de ultra mega lujo, la calidad en la construcción de las viviendas de China, el gigante asiático, sigue dejando mucho que desear. Y si no, que se lo pregunten a las decenas de familias que el pasado sábado, 27 de junio, vieron cómo su futuro bloque de pisos, yacía sobre uno de los costados, con los cimientos arrancados de cuajo.
El edificio, de 13 alturas y 629 apartamentos en el que empezarían a vivir a partir de mayo del próximo año, se venía abajo. La construcción estaba prácticamente acabada -ventanas incluidas-, a la espera de los últimos retoques. De hecho, en el momento del colapso (en torno a las 5.30 de la madrugada, hora local), seis decoradores trabajaban en el interior del edificio. Uno de ellos falleció.
Situado en el distrito de Minhang, en el suroeste de Shanghai, este edificio destinado a la clase media-baja se derrumbó en cuestión de medio minuto, según han declarado testigos presenciales al periódico local Xinmin Evening News. Sin embargo, el problema que ahora más preocupa a los residentes vecinos es que el edificio caído es sólo una de las 11 torres que componen el complejo residencial Lotus Riverside. El resto, son exactamente iguales y construidos con idénticos materiales.
Cocina. Se intervino el edificio, además de reveer la colección. Cortesía Museo Pueyrredón
Arte
El lugar que sirvió para el desarrollo de Prilidiano Pueyrredón acaba de ser restaurado, informatizado y provisto de un nuevo guión. Así se aprecian las ideas de la época y un algarrobo bajo el que estuvo San Martín.
Por: Federico Romani. Especial para Clarín
Desde el taller construido como mirador al río, la vista del parque y la barranca da un apacible e inspirador estado de ánimo. La casa que lo contiene y perteneciera al Director Supremo de las Provincias Unidas del Río de la Plata, Juan Martín de Pueyrredón, fue el lugar ideal para el desarrollo de uno de los artistas más importantes de la Argentina: su hijo Prilidiano (1823-1870).
Tras la restauración que se le hizo recientemente, el Museo Pueyrredón convierte la historia argentina en una sensación a experimentar. Los expertos Roberto Amigo y Patricio López Méndez así se lo propusieron al diseñar un guión y un montaje que sumergen al espectador en una trayectoria estética del siglo XIX, que da cuenta de los cambios en el gusto burgués entre 1810 y 1910. Y lo hace a través de imágenes religiosas, pinturas, miniaturas, mobiliario y documentos en papel, todas piezas de muy distinto origen que han sido cuidadosamente restauradas, organizadas y dispuestas.
Se le conoce como el último humanista. Así se le ha definido por su creencia en la sociedad civil y en la relación existente entre el espacio constructivo y la inclusión social. Caixaforum Madrid recoge la primera retrospectiva en España de Richard Rogers, un recorrido desde sus primeros trabajos en los años setenta hasta sus proyectos actuales. Desde el edificio Lloyd’s de Londres hasta la Terminal 4 del aeropuerto de Barajas la exposición (del 9 de julio al 18 de octubre) presenta un amplio espectro de proyectos que permiten al público conocer el papel social que Rogers atribuye a la arquitectura. [VÍDEO: ATLAS]
En 2007 obtuvo el Pritzker, el Premio Nobel de la arquitectura, galardón que le coronó como uno de los grandes de nuestro tiempo. A la altura de sus dos antiguos compañeros de equipo: Norman Foster, con el que formó el estudio Team 4, o Renzo Piano, con quien diseñó el célebre Pompidou. Ideólogo del nuevo Londres, la obra de Richard Rogers, Lord Rogers of Riverside (Florencia, 1933) asume su interés por la sostenibilidad y su apuesta por un uso social de la arquitectura.
REPORTAJE Richard Rogers, entre la T-4 y el Pompidou
CaixaForum Madrid expone hasta el 18 de octubre 60 maquetas firmadas por este arquitecto a lo largo de 40 años
ÁNGELES GARCÍA – Madrid
El arquitecto Richard Rogers (Florencia, 1933) es una de las grandes estrellas de la élite de los arquitectos. La Terminal 4 de Barajas, el Centro Pompidou de París (en colaboración con Renzo Piano), el Tribunal de Burdeos, la Asamblea Nacional de Gales (en Cardiff), la Cúpula del Milenio (Londres), las bodegas de Protos en Peñafiel (Valladolid) son algunas de las construcciones que han contribuido a darle fama en todo el planeta.
Proponen concursar el diseño de una estructura para el icono londinense, para marcar en 2013 el sexagésimo aniversario de la llegada al trono de la reina Isabel II. Será la primera modificación del edificio en 200 años.
LONDRES (EFE). -La Abadía de Westminster, el templo gótico en el que son coronados los monarcas británicos en Londres, tendrá en su exterior una gran corona para marcar en 2013 el sexagésimo aniversario de la llegada al trono de la reina Isabel II.
Esta será la primera estructura que se construirá en la abadía en más de 200 años, según los planes arquitectónicos divulgados hoy.
El reverendo John Hall, Deán de la Abadía de Westminster, calificó el plan de «extremadamente emocionante», pues será «el primer desarrollo de construcción en el lugar en mucho tiempo».
La nueva corona -que sustituirá a la linterna, el área exterior correspondiente al altar donde son coronados los reyes- formará parte de un plan de arreglo de la abadía estimado en unos 23 millones de libras (unos 26,9 millones de euros).
Vista panorámica de York y sus idílicos alrededores
Hay otras ciudades en Inglaterra con dos mil años de historia pero York quizás sea con Londres la única con un papel protagonista de forma ininterrumpida durante todo ese tiempo y que además, permita al viajero, ser testigo privilegiado de sus momentos más apasionantes.
Javier Mazorra
Con menos de 200.000 habitantes y un casco antiguo perfectamente conservado, York ofrece las condiciones perfectas para zambullirse en un apasionante viaje por la Historia. Lo primero que llama la atención, incluso mucho antes de llegar, es su hermosa y esbelta catedral, para muchos especialistas, el ejemplo más perfecto del estilo gótico en Inglaterra.
Sus torres se divisan a muchos kilómetros a la redonda, anunciando la importancia y el poderío de esta ciudad, a medio camino entre Londres y Edimburgo. Su posición estratégica, muy cerca del mar y frente al norte de Europa, ha sido un atractivo irresistible para todos los grandes invasores de Gran Bretaña.
Paula Lestard, Tristán Dieguez, Sebatián Adamo, Martín Torrado y Lucio Morini son parte de la generación de arquitectos que tiene entre 30 y 40 años. Un debate sobre la actualidad y el futuro de la profesión.
Cristian Scarpetta.
Hablan de construir redes digitales de información para mejorar los proyectos, entienden a la arquitectura en escala global y le escapan a los pensamientos demasiado dogmáticos. Son una nueva generación de jóvenes profesionales que hacen ruido con sus proyectos, ganan concursos y empiezan a definir el ser arquitecto siglo XXI. Tristán Dieguez, Sebastián Adamo, Paula Lestard, Lucio Moroni y Martín Torrado son cinco representantes de esta nueva camada, reunidos por Diario de Arquitectura para analizar la actualidad de la arquitectura y proyectar las posibles influencias de las nuevas generaciones. Para ellos los cambios y algunas rupturas forman parte de las prioridades. Esto se nota ante los primeros interrogantes.
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