(Del lat. ars, artis, y este calco del gr. τέχνη). amb. Manifestación de la actividad humana mediante la cual se expresa una visión personal y desinteresada que interpreta lo real o imaginado con recursos plásticos, lingüísticos o sonoros. DRAE.
La Roma antigua ha recuperado hoy los colores originales de algunos de sus monumentos gracias, entre otros métodos, a los rayos ultravioleta para detectar la base orgánica de sus coloración, durante la conferencia internacional denominada «Los colores de Augusto«.
Arqueólogos italianos y de otros seis países han participado en la conferencia sobre policromía en los monumentos antiguos, que pretende resaltar la importancia que tuvo el color en los monumentos del mundo antiguo, del que ahora están despojados.
El encuentro se ha desarrollado en el Auditorio del Ara Pacis, o el Altar de la Paz, y se ha centrado especialmente en este monumento del reinado de Augusto (27 a.C.- 14 d.C.), que en época romana estaba decorado con intensos colores.
Museo dell’Ara Pacis Este museo es la primera obra arquitectónica realizada en el centro histórico de Roma desde la caída del fascismo hasta nuestros días – Autor: Richard Meier
«Si la Tierra fuera un sólo estado, Estambul sería su capital», Napoleón Bonaparte. «Mezquitas con enormes alminares que se perfilan sobre el color azufre del atardecer», Pierre Loti. «Mano antigua cubierta de anillos tendida hacia Europa», Jean Cocteau. Tres formas de definir esta ciudad entre las infinitas posibles. Desde la rotundidad del emperador y el apasionamiento del romántico, hasta la ambigüedad del polígrafo y cineasta.
Oriente y Occidente, dos puntos cardinales. Asia y Europa, dos continentes. Mármara y Negro, dos mares. Costantinopla y Estambul, dos nombres. Torres y alminares, dos símbolos del poder y de la fe. Eterna dualidad de una ciudad eterna. Constante ambivalencia de la más oriental de las ciudades occidentales (y viceversa).
Estambul es una mixtura sin divisiones claras. Una imprecisión mil veces definida por propios y extraños. Y entre los propios destaca el escritor Orhan Pamuk, premio Nobel en 2006, cuya obra refleja la yuxtaposición de las tradiciones orientales con las occidentales, la añoranza por un pasado perdido y anhelo por la modernidad inalcanzada. Otro ejemplo es el cineasta Fatih Akin, director y guionista de «Cruzando el puente», una lúcida aproximación a la música y la sociedad actual turca que, como el mismo Akin -un «kanak» nacido en Berlín(Nota del Editor: segun IMDb nacido en Hamburgo) de padres turcos- es la fusión de dos culturas.
Muchos edificios del régimen de Mussolini, desde monolitos a barrios enteros, siguen en pie en la Ciudad Eterna
Roma convive con un importante legado arquitectónico fascista y con numerosas referencias al Duce, Benito Mussolini 1883-1945, sin polémica alguna y sin mirar a otros países que intentan borrar su pasado más inmediato si se ha visto salpicado por la presencia de dictadores. Los romanos están habituados a la presencia del Duce 63 años después de su muerte y de la caída del fascismo, en zonas residenciales enteras como el barrio periférico EUR, en las casas populares del barrio de la Garbatella o en simples referencias en monumentos diseminados por la Ciudad Eterna.
Entre la Roma Imperial y la Renacentista, los mayores atractivos turísticos de la capital, se dedica un importante espacio a la llamada arquitectura fascista, donde el culto a la antigua Roma se aúna bien con la megalomanía del dictador. Además de obras como la estación ferroviaria de Termini, o el palacio de la Farnesina, que fue sede del Partido Fascista y ahora acoge al Ministerio de Exteriores, la máxima expresión del legado fascista en la capital es el barrio del EUR (en el sur), construido para albergar la Exposición Universal de Roma en 1942, que finalmente no se pudo realizar al estallar la II Guerra Mundial.
Pabellón alemán de Mies van der Rohe, en Montjüic, Barcelona
El artista especula sobre los años en que el edificio permaneció desmontado y sólo existió como una referencia en un archivo.
En la imagen: Pabellón alemán de Mies van der Rohe, en Montjüic, Barcelona. Construido en 1929 y reconstruido el 1986 por el arquitecto Solà Morales.- CONSUELO BAUTISTA
Antoni Muntadas (Barcelona, 1942) huele. Su instalación en el pabellón Mies van der Rohe de Barcelona se articula en torno al olor. Concretamente sobre dos perfumes: el de archivo, húmedo, terroso, cerrado, y el de imprenta, de papel y tinta. O en torno a dos texturas de papel: el viejo papel amarillento y el papel cuché de los libros de mesa de café.
Cuando, hace más de tres años, la Fundación Mies le propuso que se sumara a la lista de artistas que han trabajado en el reconstruido pabellón que diseñó el arquitecto alemán para la Exposición Universal de 1929, revolucionando de paso la arquitectura, Muntadas decidió que no era un espacio en el que exponer ni tampoco que modificar.
Los Príncipes de Asturias han presidido hoy en el Museo del Prado el acto de entrega del Premio Velázquez de Artes Plásticas 2009 a Antoni Muntadas, distinguido con este galardón «por su destacada e intensa trayectoria y contribución al arte contemporáneo nacional e internacional, como pionero de los nuevos comportamientos artísticos, así como por seguir en la actualidad explorando las experiencias ligadas a las nuevas tecnologías y las inquietudes sociales de nuestro tiempo», señala un comunicado difundido por el Ministerio de Cultura.
Madrid conmemora hoy el quinto aniversario del peor atentado de su historia: 191 personas murieron en los ataques terroristas en los trenes de Cercanías y 1.824 personas resultaron heridas. Un policía murió más tarde cuando se inmolaron los autores.
En un andén de la calle de Téllez, cerca de Atocha, la estación donde estalló la primera bomba, un niño huérfano de una víctima del 11-M, dejó ayer un cartel con un dibujo a lápiz de un automóvil. «Alonso 6 años. Para ti mamá», escribía.
Escultura en hierro por Shuichi Furugo (1990), "Completo e Incompleto"
Fundada por Patricia y Guillermo Bierregaard, se convirtió en un espacio de resguardo en Argentina para la cultura oriental
Los fundadores de este museo, Patricia y Guillermo Bierregaard, nacieron en la Argentina pero vivieron en Japón 32 años. Su encuentro inicial con la cultura japonesa, tan diferente a la de su país natal, los llevó a decidir compartir su experiencia con gente de otras naciones a través de una de las expresiones más representativas de Oriente: la artesanía.
Japón acá nomás Minka, Museo de Arte Moderno La Casa de Japón, además de un acervo cultural contundente es un referente para aprender y desmitificar cuestiones del país del Sol Naciente que aquí tiene tantos adeptos.
Gráfico de la nueva ordenación del museo del Prado
Desde hace semanas, el personal del Museo del Prado está atareado en lo que ya se ha bautizado como «la otra ampliación». No es que la pinacoteca planee expandirse arquitectónicamente pero, tras la inauguración de la estructura proyectada por Rafael Moneo, nada menos que 25 salas del edificio Villanueva, equivalentes a un 25% del espacio, han sido ya liberadas: es el momento, explicaba ayer Gabriele Finaldi, director adjunto de Conservación del Museo, de reorganizar la colección y de ampliar en unas 500 el millar de obras que actualmente se exponen. El proceso no se completará hasta el año 2012 y se llevará a cabo de forma «paulatina», sin que en ningún momento afecte al funcionamiento normal del museo.
El ministerio desestima la concesión del proyecto para el Centro Nacional de Artes Visuales a los arquitectos Nieto y Sobejano y se convoca un nuevo concurso
La cosa empezó mal y, al final, ha encallado con estrépito. El Centro Nacional de Artes Visuales CNAV -que habrá de acoger los futuros museos del cine y de la fotografía en el antiguo edificio de Tabacalera de Madrid- tendrá que sufrir otra demora más, tras la decisión del Ministerio de Cultura de desestimar la concesión del proyecto al estudio de arquitectos Fuensanta Nieto y Enrique Sobejano. Todo un freno y marcha atrás en el que sin duda es uno de los proyectos-estrella de la legislatura, presupuestado en 30 millones de euros. y
En Bélgica se conservan infinidad de muestras muy personales de Art Noveau, desde Victor Horta a Paul Hankar o Henry Van de Velve. En Bruselas la ruta por este estilo arquitectónico tan particular transcurre por el centro y por los barrios residenciales periféricos Bailli, Châtelain, Brugmann, Ixelles, Saint Gillis…. Pero la propuesta no se limita a ver o visitar los edificios: se puede entrar y conocerlos mientras toma un café o una cerveza, degusta un creativo menú…
En la imagen: Vista – Del conjunto, desde el Noreste. Una cáscara curva de hormigón blanco, interrumpida por bloques que se expanden con voladizos. A esa altura, y detrás de ella, se acomodan la recepción, la tienda, la librería, y el área educativa.
Abrió sus puertas en México DF el Museo Universitario de Arte Contemporáneo. Es la última creación de Teodoro González de León, que deja atrás a las ideas clásicas en museología y se concentra en generar espacios versátiles y adaptables. Un regalo para los artistas y el lucimiento de sus obras.
Inaugurará la UNAM el Museo de Arte Contemporáneo El recinto pretende constituirse como un espacio para que el público interactúe con las artes plásticas de modo que su visita resulte en una experiencia única
Medalla de Oro a Teodoro González de León La distinción de la Unión Internacional de Arquitectos, junto con el premio Pritzker, son quizá los reconocimientos más importantes que se otorgan para la arquitectura en el mundo
A finales del mes de septiembre, arrancó la apertura de la nueva sede del Museo de las Artes y Diseño de Nueva York. Cuando el restaurante de la última planta abra sus puertas el próximo verano terminará la larga y controvertida saga que ha rodeado las obras de remodelación de un mítico edificio: el Lollipop.
No era el más alto de la ciudad, ni el más espacioso, ni el más luminoso. Simplemente se trataba de uno de los más -si no el más- feo, según la crítica de arquitectura del Ada Louise Huxley, poco antes de su inauguración en los sesenta. La imponente masa de cemento recubierta de mármol blanco con fachada cóncava y esquinas de celosía, se apoyaba en unas características columnas: los lollipops. Huxley sentenció que se trataba de «un palacio veneciano de serie sostenido por piruletas».
Para algunos representaba el último rastro de romanticismo arquitectónico en Nueva York; una obra audaz y arriesgada. Otros, lo veían como un aberrante adefesio kitsch. Cuando el Museo de las Artes y el Diseño anunció sus planes de adquisición y remodelación del Lollipop en 2003, defensores y detractores del edificio piruleta se enfrentaron en manifestaciones, juicios, artículos y airadas columnas. El mismísimo Tom Wolfe escribió una de las más sonadas. «Un terrible bofetón se escuchará por todo Nueva York. No será fuego hostil. Será el sonido de la comisión de protección de edificios de la ciudad cayendo por el suelo de nuevo, mientras uno de los edificios más importantes de la historia de la arquitectura del siglo XX se esfuma y las pequeñas criaturas urbanitas esnifan el tufo que queda en el aire», vaticinó.
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