Realizaron un show de acrobacias, en el que pintaron los colores de las banderas francesa y argentina.
Los que este mediodía circularon por la 9 de Julio, Puerto Madero, Plaza de Mayo y otros puntos de la Capital tuvieron el privilegio de disfrutar de un espectáculo memorable: el cielo quedó dibujado con los colores de las banderas francesa y argentina por las estremecedoras y ajustadas piruetas de la célebre Patrouille Acrobatique de France (Patrulla Acrobática de Francia, conocida también como PAF). Se trata del equipo especial de demostraciones aeronáuticas de la Fuerza Aérea francesa, creado en 1931 y reconocido como uno de los más antiguos y mejores del mundo, que volará por primera vez en la Ciudad.
Una selección de las propuestas de la ‘madrugada blanca’
P. O. D. – Madrid –
Es difícil saber por dónde empezar esa noche en la que todo parece ocurrir a la vez. Con un programa modelo sábana en el que se comprimen (en letra imposible no sólo para hipermétropes) las 200 actividades programadas, La Noche en Blanco, que este año se celebrará el próximo 19 de septiembre, obliga a realizar un importante ejercicio de selección. Para ponerlo un poco más fácil, a continuación presentamos algunas de las propuestas más novedosas de esta cuarta edición.
Interior del nuevo Centro Darwin en el Museo de Historia Natural de Londres.
Londres estrena un moderno centro dedicado al evolucionista para 2.500 visitantes diarios – El público podrá interactuar con 200 investigadores
WALTER OPPENHEIMER – Londres
La segunda fase del llamado Centro Darwin, en los locales del Museo de Historia Natural de Londres, abrirá sus puertas desde hoy a 2.500 visitantes diarios que podrán interactuar no sólo con los instrumentos científicos y de comunicación puestos a su disposición, sino con los 200 científicos que tendrá su laboratorio en las nuevas instalaciones y que, si quieren y pueden, podrán dialogar con los visitantes.
El nuevo edificio es una espectacular estructura vertical con forma de capullo de gusano de seda de 60 metros de alto, 12 metros de ancho y paredes de 30 centímetros de grosor capaces de mantener en el interior del edificio una temperatura de 17 grados y una humedad relativa del 45%, consideradas condiciones ideales para el trabajo de los científicos. Diseñado por el despacho escandinavo de arquitectos C.F. Møller, con sede en Åarhus (Dinamarca), el edificio está cubierto por una inmensa urna de vidrio que lo une a las viejas instalaciones victorianas del museo, uno de los más característicos de los varios que se levantan en esa zona de Londres, en el selecto barrio de South Kensington.
La primera fase del Centro Darwin se inauguró en septiembre de 2002 y permitió conservar en alcohol un total de 22 millones de especímenes zoológicos. La segunda fase, adjudicada a C. F. Møller en 2001 tras convocarse un concurso internacional, ha costado 78 millones de libras (88,5 millones de euros), se ha construido en 25 meses y permite mantener 17 millones de ejemplares entomológicos y tres millones de muestras botánicas. Sus 16.000 metros cuadrados se distribuyen en ocho plantas que contienen unos 3,3 kilómetros de aparadores y pueden acomodar a 220 empleados y científicos visitantes.
El llamado Cocoon por su forma como la crisálida de muchos insectos, como el gusano de seda, contiene 40 instalaciones de alta tecnología para que los visitantes puedan interactuar con un mundo científico que hasta ahora trabajaba a espaldas del público. Podrán ver cómo viajan, cómo nombran nuevas especies, cómo preparan especímenes y organizan colecciones y cómo todo ese trabajo puede ser utilizado para estudiar problemas reales como pueden ser la malaria o el cambio climático.
El Centro Darwin de Londres es el último estadio en la evolución de los museos de ciencias naturales. Abierto hoy al público, está lejos de la prehistoria que hasta ayer separaba a científicos, por un lado, encerrados en sus laboratorios, y a un público con acceso restringido a una mínima parte de los fondos de las colecciones, por otro.
En la nueva ala del Museo de Historia Natural de Londres, investigadores y visitantes comparten espacio en un edificio ahuevado de hormigón de ocho pisos de altura, concebido como un inmenso capullo que actúa de «larvario» de 17 millones de especímenes de insectos y tres millones de ejemplares de plantas. La instalación de 3.500 metros cuadrados, en la que la temperatura se mantiene a 17 grados y la humedad relativa es del 45 por ciento, coordenadas ideales para la conservación de una de las mayores colecciones de entomología y botánica del mundo, ha permitido sacar de los almacenes gran parte de los fondos del museo y abrirlos al público, al tiempo que éste camina entre unos doscientos científicos en plena actividad.
Apuesta estética
Los investigadores han recibido cursos de comunicación para saber intercalar en su jornada algunos parones para explicar su trabajo a quienes discurren por el camino en espiral que desciende desde la parte superior del capullo (así, con el inglés «cocoon», se ha bautizado al edificio), que tiene una altura de 65 metros. El acceso es gratuito, pero el número de visitas se mantiene dentro de un límite para poder asegurar la interacción que se busca.
Obra del estudio de arquitectura escandinavo C. F. Moler, la estructura ahuevada está dentro de un armazón exterior de acero y vidrio. Todo ello supone una apuesta estética del siglo XXI para un museo tan característico del arte decorativo victoriano del siglo XIX.
En el complejo existe una muro de doce metros de altura en el que se proyectan imágenes del cambio climático, con gráficos interactivos que muestran la desertización de la Tierra. Otro rincón es el Estudio Attenborough, donde las más innovadoras tecnologías ofrecen una experiencia virtual en la exploración de la naturaleza. El propio David Attenborough, gran divulgador de la vida natural, participó ayer, junto con el Príncipe de Gales, en la inauguración de la extensión del museo.
En la edición del 25 aniversario de Casa FOA conviven la tecnología de última generación con propuestas sustentables. Un recorrido por los 47 espacios, que se pueden ver hasta el 18 de octubre en el Hipódromo.
Vivian Urfeig y Daniel Moya.
Espacios de reunión y descanso. Areas domésticas y puestos de trabajo conforman la edición número 25 de Casa FOA, la muestra de arquitectura y diseño interior que celebra su aniversario en la Tribuna II del Hipódromo de Palermo, un edificio emblemático que vuelve a prestar su arquitectura para la muestra, como lo hizo cinco años atrás. A través de los 47 espacios se aprecian las nuevas tendencias en cuanto a materiales y soluciones de diseño. Este año conviven lo high tech junto a propuestas sustentables que cuidan el medio ambiente. Dispositivos ultra tecnológicos que controlan la intensidad de la luz o el audio se llevan tantas miradas como la casa construida en un container, con materiales reciclables. Hay mesas italianas y banquetas de autor, pero también hay lugar para espacios poco convencionales, como una garita que, con humor e ironía advierte sobre la inseguridad. Aquí, un panorama de las novedades que a lo largo y a lo ancho del emblemático edificio recuperado se imponen como cita obligada de arquitectura interior, paisajismo y diseño local.
El ingreso por la plaza seca que Diana Cabeza tituló Encuentros funciona como la mejor antesala de la muestra. Los bancos / esculturas están inspirados en rocas graníticas de Tierra del Fuego. En rojo y marrón, «se combinan formando múltiples configuraciones de uso y logrando una ocupación topográfica para albergar los rituales del encuentro», señala Cabeza, convocada por FOA y Redimat para donar estos bancos a una plaza porteña. Como en la edición anterior la Medalla de Oro al Paisajismo recayó en la propuesta de Marta Carena, Florencia Calvella, Susana Furtado y Verónica Lorenzo. Verde al cielo se inspira en el 25 aniversario de Foa, en clara fusión de lo clásico y moderno. «La organización de su trama es clásica, ortogonal, con un eje central y perfecta simetría, en la que lo moderno se apoya en las técnicas de green wall, la iluminación y el equipamiento», explican. El eje central está marcado por un camino que cruza el espacio, materializado en piedra binder gris.
A ambos lados del eje se suceden una serie de espacios ajardinados, de los que surgen paneles con transparencias del cielo, en referencia al logo de la muestra. La propuesta está «atada a lo sustentable, pero no por eso luce silvestre», advierten las autoras. El paseo sigue por un espacio que fue diseñado en 2004, y que hoy permanece casi intacto. Entre los árboles, de Gabriela Barrionuevo, Adriana Sierchuk, Diana Cabeza y Andrea Saltzman mantiene la esencia a partir de un plano verde donde un solado de hormigón determina una plaza seca que se abre camino por los árboles. El deck genera curvas. Una suerte de «corsé» viste de rojo los árboles. «Se humanizan y proponen un soporte para descansar y contemplar la naturaleza del lugar», apuntan las autoras, que eligieron la misma tonalidad del corset para la iluminación del espacio.
La apertura del espacio coincide con el 400 aniversario de la publicación de su obra fundamental Astronomia nova, en la que enunció dos de sus leyes físicas más famosas.
La casa de Johannes Kepler en la capital checa, donde el astrónomo alemán vivió los últimos cinco años de su estancia en esa ciudad, fue hoy abierta al público con una muestra sobre su legado.
La apertura de este modesto Museo de Kepler, en un espacio de 22 metros cuadrados, coincide con el 400 aniversario de la publicación de su obra Astronomia nova.
Este período en la capital de Bohemia fueron «los doce años más importantes de su vida», ya que entre los 30 escritos publicados entonces aquí se encuentra ese trabajo crucial, explicó Pavel Suchan, de la Sociedad Astronómica checa.
Las dos primeras leyes de Kepler están contenidas precisamente en laAstronomia nova, publicada en Praga en 1609, a partir de las mediciones sobre la órbita del planeta Marte realizadas por Tycho Brahe.
Kepler (1571-1630) fue un científico polifacético que revolucionó la astronomía con sus leyes sobre el movimiento de los planetas y, tras la muerte de Brahe, se convirtió en el matemático y astrónomo principal de la corte. «La aplicación de sus saberes llevó al desarrollo de la mecánica celeste, que constituye la base de la cosmonáutica actual», señaló por su parte Petr Hadrava, del Instituto Astronómico de la Academia de Ciencias checa.
Praga conmemora la estancia del astrónomo alemán Kepler en la ciudad
Mientras vivía en un elegante edificio propiedad de la corona francesa, situado junto al praguense Puente de Carlos, el alemán Johannes Kepler completó en 1609 su ‘Astronomía Nova’, un libro que revolucionó la astronomía con las dos primeras leyes sobre el movimiento de los planetas en la órbita solar.
EXPOSICIÓN ITINERANTE: MADRID DESDE 1890 HASTA 1985 | Dónde: Varias localidades de la Comunidad de Madrid
EUROPA PRESS
Una exposición fotográfica itinerante llevará a 30 localidades de la región un total de 81 fotografías en las que se muestra la vida, costumbres y paisajes de la Comunidad desde 1890 hasta 1985, la exhibición comenzará su andadura en Móstoles.
La exhibición, comisariada por Chema Conesa, muestra retratos personales, instantáneas del día a día, fotos relacionadas con el ocio, las fiestas y los ritos, y otras infantiles y sobre oficios.
Por ejemplo, puede verse un retrato de 1900 de la Reina María Cristina dedicado, otro de 1920 coloreado de un soldado con sus mejores galas posando en un estudio, niños en las calles en 1936 días antes de la Guerra Civil, Pío Baroja paseando en 1955 por la Puerta de Alcalá, Sofía Loren en 1962 en la grabación de la película El Cid en unos estudios en Arturo Soria, un tranvía de 1957, o una familia disfrutando en 1959 de uno de los primeros televisores.
Norman Foster se licenció en arquitectura por la Universidad de Manchester y culminó sus estudios en Yale. Poco después, empezó a trabajar con Richard Buckmister Fuller. Y unos años mas tarde, fundó su primer estudio junto a Richard Rogers y las esposas de ambos. Finalmente, creo su actual estudio, Foster and Partners, que ya cuenta con oficinas en Londres, Berlín y Singapur.
El Tribunal Superior de Justicia de Madrid está alojado en un edificio de 74 metros de diámetro caracterizado por una dramática entrada alta y estrecha.
MADRID.- Desde que en 1906 se construyó el Hotel Du Parc, situado en la misma cima del Monte Pèlerin, en Chardonne (Suiza), a orillas del Lago Lemán -o Ginebra-, por sus habitaciones han pasado adinerados y personalidades de todas las nacionalidades.
A lo largo del siglo XX, el hotel -uno de los más lujosos y conocidos del país- cambió de manos en varias ocasiones hasta que, en 2007, Swiss Development Group, un grupo de inversores locales especializados en el desarrollo de proyectos inmobiliarios de lujo, se propuso convertirlo en un residencial sólo apto para los bolsillos más pudientes.
En su remodelación, que se inciará este otoño bajo el nombre de Du Parc – Kempinski Private Residences, se invertirán 79 millones de euros – sin contar los 11,86 millones que ha costado adquirir la propiedad-, que servirán para transformar sus 140 habitaciones en 24 residencias privadas, distribuidas en nueve pisos.
Arquitectura tradicional
El proyecto pretende respetar la arquitectura tradicional del complejo, cuyo estilo combina la arquitectura vernácula con el de los grandes hoteles de finales del siglo XIX y principios del XX de centros costeros de Deauville y Biarritz y el de las suntuosas villas alzadas en los Alpes de Vaud.
El proyecto contempla viviendas de múltiples tamaños. Según explica Nicolas Garnier, director ejecutivo de Swiss Development: «Las de dos habitaciones tendrán entre 180 y 320 m2 y un coste de entre 1,71 y 3,96 millones de euros, mientras que las de tres habitaciones dispondrán de una superficie de entre 390 y 500 m2 y costarán en torno a 7,9 millones de euros. Los tres áticos, de entre 620 y 700 metros cuadrados, no bajarán de 12,5 millones de euros».
El atractivo del residencial no se centra sólo en su privilegiado emplazamiento ni en las excelencias de su estructura. Quienes compren uno de estos inmuebles estará adquiriendo también un particular modo de vida, pues con la entrega de las llaves se adquiere el derecho al disfrute de multitud de servicios personales.
El presupuesto del evento se ha reducido un 21,3 por ciento.
Aún así, habrá 196 propuestas en 276 instituciones el sábado 19.
La música, el teatro y la danza volverán a llenar las calles de Madrid.
Las música, el cine, la pintura y las artes escénicas vuelven a inundar un año más las calles de la capital. La Noche en Blanco, que se celebrará el próximo sábado 19 desde 21 horas hasta la madrugada del domingo, llega con un presupuesto menor pero con mucho talento y grandes propuestas. El tema principal: el regalo.
El evento no se ha salvado de la crisis, y ha reducido su presupuesto un 21,3 por ciento respecto al año anterior, alcanzando la suma de 1,28 millones de euros. Sin embargo, la oferta cultural vuelve a ser amplia y con actividades variadas: 196 propuestas en 276 instituciones. «Éste es un año difícil en el que la imaginación y la inteligencia han superado la falta de dinero», aseguró Alberto Ruiz-Gallardón durante la presentación del acontecimiento.
Así, la noche girará en torno a tres ejes: un Programa Comisariado, dirigido por el comisario invitado, Rafael Doctor; los circuitos de cine, música, artes escénicas y artistas independientes, basado en la creación local; y el Programa Abierto, con actividades en diferentes entidades de la ciudad.
Ha tenido que crear un traje artístico para una ciudad entera por 300.000 euros. Se ha inventado una manera de engalanar Madrid por una noche guiado por un concepto: el regalo, el leitmotiv que él mismo eligió para esta cuarta edición de la Noche en Blanco que se celebrará el próximo sábado. Rafael Doctor (Calzada de Calatrava, Ciudad Real, 1967), fundador y ex director del Musac (Museo de Arte Contemporáneo de Castilla y León), asegura que «quería que éste fuera un año tranquilo», pero aceptar su condición de comisario para esa noche, con un presupuesto «que es la mitad de cualquiera de los montajes que desarrollaba en el centro de León», le ha llevado de cabeza desde hace meses. Ahora, con el trabajo hecho, sólo le queda esperar el éxito o el fracaso.
El proyecto de venta de obras de arte ha levantado una fuerte polémica en medios artísticos del Reino Unido.
El Ayuntamiento de Southampton, al sur de Inglaterra, proyecta desprenderse de varias obras de arte, entre ellas un desnudo escultórico de August Rodin, que podría ser Mujer que se agacha, y una pintura de Alfred Munnings, a fin de financiar la construcción de un nuevo museo dedicado alTitanic.
Por: EFE / La Vanguardia
El Ayuntamiento de Southampton, al sur de Inglaterra, proyecta desprenderse de varias obras de arte, entre ellas un desnudo escultórico de August Rodin, que podría ser Mujer que se agacha (en la foto), y una pintura de Alfred Munnings, a fin de financiar la construcción de un nuevo museo dedicado al Titanic. El transatlántico, el mayor de su época, salió del puerto de Southampton el 10 de abril de 1912 con destino a Nueva York para no regresar jamás, y las autoridades locales prevén abrirle nuevo museo en el año 2012.
El proyecto de venta de obras de arte ha levantado una fuerte polémica en medios artísticos del Reino Unido. Entre los que critican la proyectada operación, que se complementaría con fondos de la Lotería Nacional, está el ex director de la National Gallery of Art y actual ejecutivo de la Royal Academy of Arts londinense, Charles Saumarez. Los críticos temen que si el Consejo de Museos, Archivos y Bibliotecas, que preside el poeta Andrew Motion, aprueba la venta, sentará un peligroso precedente, ya que animará a otras autoridades municipales a desprenderse de parte de sus colecciones públicas.
«Las directrices de la Asociación de Museos exigen que toda venta de una obra de arte beneficie directamente a la colección de la que se trate, y no parece que este sea el caso», declaró Saumarez al dominical The Independent on Sunday.»Los fondos van a utilizarse para un museo marítimo. No creo que la Lotería Nacional debiera financiar una nueva atracción turística que exija la venta de obras importantes del legado cultural», agregó el experto.
El concejal responsable del Ayuntamiento de Southampton, John Hannides, insistió, sin embargo, en que la construcción del Museo del Titanic servirá al mismo tiempo para ampliar la superficie del museo, que tiene una de las mejores colecciones de arte, sobre todo británico, fuera de Londres, pero que sólo puede exponer por falta de espacio 250 de las 3.500 que posee.
Comparación entre la isla de Manhattan en la actualidad y en 1609, cuando era un territorio virgen con una flora y una fauna abundante.
Nueva York celebra los 400 años de la llegada a Manhattan del navegante inglés Henry Hudson, el 11 de septiembre de 1609, que inauguró la colonia de la que nacería la ciudad
ABEL GRAU – Madrid
Era un puerto natural, un impresionante estuario que parecía creado para el comercio. Los primeros exploradores europeos debieron de quedar fascinados: era una isla que daba acceso a todo un continente: Manhattan, la Mannahatta de los indios, una isla que con el tiempo se situaría en el centro del mundo.
Para hacerse una idea de lo que encontraron es necesario retroceder en el tiempo. El trazado urbano va desapareciendo de norte a sur y surge la salvaje vegetación original de la isla. Desde Harlem se borran las calles y los bloques de pisos, luego desaparece Central Park y las lujosas residencias del Park Avenue. Los rascacielos del Midtown quedan allanados a medida que se desdibujan las grandes avenidas que recorren la metrópolis. Hasta llegar más allá de Canal Street, atravesando Wall Street y desbrozando la jungla de gigantes de acero y cristal del centro financiero, hasta desembocar en la punta sur de la isla, cerca de Battery Park.
Desaparecido el cemento, el acero y el cristal, el paraje es ahora una masa esmeralda, indócil y exuberante. Es un entorno con praderas, campos de fresas salvajes, rápidos arroyos, pinos, robles, castaños. Algo similar a lo que debió de encontrar el explorador inglés Henry Hudson cuando arribó a esa misma costa el 11 de septiembre de 1609, a bordo del navío Halve Maen (Media luna), a las órdenes del imparable poder comercial holandés. Fue el acto fundacional oficioso de la colonia de Nueva Ámsterdam, que andando el tiempo se convertiría en la ciudad más vigorosa, dinámica, poderosa, cambiante y caótica del mundo: Nueva York.
Este viernes se cumplen 400 años de aquella hazaña, lograda de manera algo imprevista mientras el explorador buscaba un paso por el norte hacia las Indias orientales, financiado por la Compañía Holandesa de las Indias Occidentales. Para conmemorar aquel episodio, la ciudad de Nueva York celebra esta semana un programa de actividades culturales y actos oficiales , que incluye desde la exposición de ‘La lechera’, de Johannes Vermeer, en el Museo Metropolitano, procedente del Rijksmuseum, hasta la exposición de una réplica real del navío que condujo a Hudson al Nuevo Mundo.
Incluso la Manhattan primigenia, la Mannahatta (o isla de las muchas colinas) de los indios, se puede recorrer en una recreación virtual puesta en marcha por la Wildlife Conservation Society a partir del trabajo del investigador Erich W. Sanderson. «Si Mannahatta existiera hoy tal como era entonces, sería un paque nacional», ha escrito Sanderson en el estudio Mannahatta: A Natural History of New York City. «Sería la joya de la corona de los parques nacionales de Estados Unidos».
Aspecto de las obras de reconstrucción de la zona cero en Nueva York, en una imagen tomada el pasado martes.
La reconstrucción del World Trade Center está paralizada por la burocracia – En vísperas del octavo aniversario del 11-S, se esperan retrasos de cinco años
BARBARA CELIS – Nueva York
Para estadounidenses como Dave VanKampen, que ayer trataba de vislumbrar a través de la valla el corazón de la zona cero, reconstruir sobre el vacío dejado por las Torres Gemelas de Nueva York significa demostrarle al mundo que su país «apoya la democracia y el capitalismo». Mañana se conmemora el octavo aniversario de los ataques del 11-S en los que murieron cerca de tres mil personas. Y en el solar de 64.000 metros cuadrados que dejó tras de sí aquella mañana de destrucción apenas se adivinan avances. Casi ninguno, desde la última conmemoración de la tragedia. Una situación escandalosa para una ciudad tan dinámica, incluso aunque VanKampen la excuse: «Es un lugar único y muy complejo».
Lo cierto es que la población de la Gran Manzana asiste hace ocho años abrumada a los enfrentamientos entre políticos, burócratas, arquitectos, familiares de las víctimas y un sinfín de protagonistas de un proyecto que iba a costar 9.600 millones de euros y ya va por los 12.350. Además de su peso simbólico y económico, la zona cero también iba a darle un nuevo impulso cultural a la ciudad. Pero los problemas presupuestarios y políticos han eliminado del proyecto original -en el que se citaban arquitectos de la talla de Santiago Calatrava o Daniel Libeskind– un centro cultural diseñado por Frank Gehry, un Museo del Dibujo y hasta un espacio abierto al pensamiento global, fulminado por la oposición de los familiares de las víctimas.
En una encuesta reciente, el 63% de los neoyorquinos consideraba que, ocho años después de los ataques, los trabajos de reconstrucción de la zona cero iban «muy mal» y el 60% vaticinó que no se cumplirán los plazos previstos para la inauguración de las dos piezas más simbólicas, el monumento a las víctimas, que debería abrirse en 2011 y la Torre de la Libertad, en 2013.
En realidad, ni siquiera los implicados en la reconstrucción lo creen. Esta semana, un informe confidencial elaborado por el Lower Manhattan Construction Command Center, (una de las 19 agencias implicadas en la reconstrucción), filtraba sus predicciones para el fin de las obras: ninguna de ellas coincidía con las fechas anunciadas en 2008 por la Lower Manhattan Development Corporation, la agencia que supervisa todo el proyecto.
Misión imposible
– El ataque a las torres dejó un solar de 64.000 metros cuadrados.
– Para los trabajos se calculó un presupuesto inicial de 9.600 millones de euros. Hoy asciende a 12.350.
– El 63% de los neoyorquinos cree que la reconstrucción va «muy mal».
– El monumento a las víctimas no estará terminado hasta 2013.
– El WTC 7, único edificio en pie, aún no ha logrado inquilinos en todas sus plantas.
Pertenecían a un equipo de filmadores dedicados a recolectar imágenes de los ataques terroristas.
El 11 de septiembre de 2001, unos vecinos de Manhattan están grabando una de las Torres Gemelas tras el impacto del primer avión. Repentinamente, entra en el campo visual de la cámara la segunda aeronave, que se estrella contra la otra torre. «¡Mierda, mierda! ¿has grabado eso?», le preguntan al videoaficionado.
Coincidiendo con el octavo aniversario del 11-S, los responsables del futuro complejo monumental y museo conmemorativo han lanzado un nuevo sitio web en el que esperan que todo el mundo “cuelgue” sus imágenes, vídeos o relatos personales de lo que ocurrió aquel día. La web, ya activa, se llama «Make History«.
Se calcula que unos 2.000 millones de personas siguieron los atentados de 2001 en tiempo real. “El 11-S es el evento más digitalmente documentado de todos los tiempos” explicó hoy en rueda de prensa Alice Greenwald, directora del museo, “lo que queremos es que gente de todo el mundo que nos cuente su historia sobre aquel día”.
Para empezar ya se han reunido 500 horas de vídeo casero. Hay imágenes de bomberos en pleno fragor del rescate, primeros planos de personas mirando horrorizadas a lo alto de las Torres, viendo como algunas de las víctimas allí atrapadas optan, en su desesperación, por saltar al abismo.
Este es uno de los retos éticos que afronta tanto el sitio web como el museo mismo, en su afán de documentar el 11-S con la mayor precisión posible. ¿Es lícito difundir una imagen donde se reconozca a una víctima tirándose por la ventana? ¿Qué pasa con el dolor de las familias?
Múltiples actos conmemoran el 8vo. aniversario del ataque terrorista a las Torres Gemelas; «Nunca vacilaremos en la persecución de Al Qaeda», sostuvo Obama ; imágenes del horror
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