Los diez principios del buen diseño, según Dieter Rams
El buen diseño es innovador
El buen diseño hace útil al producto
El buen diseño es bello
El buen diseño ayuda a entender el producto
El buen diseño es discreto
El buen diseño es honrado
El buen diseño es durable
El buen diseño es coherente hasta el último detalle
El buen diseño es responsable con el medio ambiente El buen diseño es el menor posible
Rams fue una figura clave en el renacimiento del diseño Funcionalista alemán (la Gute form) de finales de la década de 1950s y 1960s. Cuando se convierte eventualmente en el jefe del equipo de diseño de la Braun, Rams influyó enormemente en la dirección estilística de la marca, llevándola a un Racionalismo que pronto caracterizaría los productos y la identidad de la compañía.
Rams explica su visión y aproximación al diseño según una frase muy famosa: «Weniger, aber besser» que en alemán significa «Menos, pero mejor«.
Un buen diseño es como una buena madre, uno no se da cuenta de lo que tiene hasta que le queda lejos. Cuando un objeto funciona, su diseño no se ve. Apenas reparamos en el clip con el que sujetamos folios, en el bolígrafo Bic o en los incombustibles exprimidores y batidoras que Dieter Rams diseñó para Braun: sin gotas, sin ruidos, con un hueco para ocultar el cable; todo en su sitio, año tras año sin que el tiempo les afecte.
Que la cosmética embellece pueda también ser verdad, pero la vida cotidiana recuerda sin piedad que todo exceso empalaga. Como cuesta afrontarlo, en la relación entre sutileza y diseño los nórdicos nos llevan décadas de ventaja. Sin embargo, en la relación entre invento y diseño España tiene muchos caballos ganadores. Piensen en la fregona, el palillo, la aceitera de Marquina o la aceituna rellena. Con esos arquetipos está escrita la mejor parte de la historia hispánica de la disciplina. Ahora parece que los premios decanos del diseño industrial español, los Delta, han decidido poner remedio a la falta de equilibrio entre imaginación y sutileza que caracteriza nuestro diseño.
Fachada restaurada del teatro Fígaro Adolfo Marsillach.
REPORTAJE: SI LOS EDIFICIOS HABLASEN
Tras décadas de olvido, el teatro luce de nuevo su fachada racionalista
PATRICIA GOSÁLVEZ – Madrid –
Es como jugar a las siete diferencias. Uno se coloca frente a la fachada del teatro Fígaro con dos fotos: una de su inauguración, en los años treinta, y otra de cómo estaba hace una década. En la primera, el Fígaro es un elegante ejemplo de racionalismo. En su fachada, un paño vertical de ladrillo visto juega con las líneas horizontales de tres grandes ventanales. Bajo la marquesina curva unas discretas luces iluminan la calle, y en lo alto hay un precioso cartel con vanguardista tipografía. Al pasar, la gente pensaría que estaba en Berlín o en Nueva York. Era una fachada limpia que miraba a un futuro luminoso.
En la foto de los noventa, el cartel del tejado ha desaparecido. A la fachada le ha crecido otro vertical, y bien feo, como de motel barato. También le ha salido una farola que cuelga sin sentido sobre la marquesina, donde se han sustituido las discretas luces por unos tremendos globos como de aplique de cuarto de baño.
La buena noticia es que el Fígaro actual se parece mucho más al de la foto de los años treinta. «Cuando lo compramos estaba hecho polvo, no entendías la arquitectura original de tantos pegotes como había», dice Antonio del Castillo, uno de los socios propietarios y el arquitecto que se encargó de devolver la dignidad al edificio. La restauración es una de sus aficiones, la otra, investigar la historia de los proyectos que ataca. Con el Fígaro se lo pasó pipa.
De entrada el Fígaro no se iba a llamar Fígaro y no iba a ser un teatro, sino un cine. El Cine Moderno: la primera sala de espectáculos proyectada según los principios del GATEPAC, el Grupo de Artistas y Técnicos Españoles para el Progreso de la Arquitectura Contemporánea. Básicamente: economía formal, asepsia higiénica, alegría en el diseño y democratización de una arquitectura asequible y sana para todos. Se fijaban en las formas funcionales de los barcos y aviones, y un cine era ideal para postular su fe en el futuro y la modernidad. Sin embargo, el dueño, Ildefonso Anabitarte -un pelotari casado con una cantante de zarzuela y propietario también del frontón de enfrente (que está siendo remodelado como hotel)- decidió convertirlo en cine-teatro. En la revista A.C., biblia del GATEPAC, parece que la concesión al pasado no sentó muy bien: «El Fígaro es teatro porque así lo decidió la propiedad cuando estaba avanzada la obra del local que había de llamarse Cine Moderno; es cine porque de cine es su trazado y para ese fin se proyectó, y se llama Fígaro porque lo han bautizado los hermanos Álvarez Quintero». El resultado del cambio fue un escenario enano «sólo apto para comedias y varietés» (según A.C.), que tras sucesivas reformas le ha ido ganando cachitos al patio de butacas.
Aliado de la línea y en el terreno que mejor conoce, Beto de Volder suma estrategias a sus construcciones gestuales; agrega volumen y espesor a su ideario estético
Por Alicia de Arteaga
De la Redacción de LA NACION
Más es el nombre de la última muestra de Beto de Volder, en la galería Palatina. El título ayuda a comprender la exquisita disposición con la que el artista hace suyo el mandato de la Bauhaus: «Menos es más«. Basta con la línea como principio rector, sucesión de puntos, cálculo matemático, posibilidad infinita y nula especulación. La expresión gestual es el módulo sobre el que De Volder activa con intensidad la fuerza acumulada.
Ese gesto tiene la potencia de un swing de golf, comparación nada casual y del todo intencional, porque el artista, que es un tenista tenaz, ha encontrado en la práctica del golf una coartada perfecta para divertirse y gozar con resultados que los entendidos atribuyen más a la intuición que a su condición de «dotado». El swing , esa técnica en la que se estira el brazo para despedir la pelota acompañado por la rotación de la cadera en un timing perfecto, es la imagen de la plasticidad, más aún cuando está ejecutado por un maestro como el estadounidense Tiger Woods. Aunque el lector se inquiete ante esta digresión golfística, de esto hablábamos con Beto de Volder en la trastienda de Palatina el día del vernissage , mientras los amigos, los artistas y los coleccionistas disfrutaban de la suma de factores que habían culminado en este Más , prologado por el filoso texto de Cintia Mezza en el catálogo de mano. Hablamos también de la muestra de Yente y Prati, de Vantongerloo, Víctor Magariños D., de Siquier y de la abstracción como una ilusión, una utopía; realidad construida frente al mundo destruido.
Sobre la foto: Jun 3 1950, Brazilian architect Oscar Niemeyer discusses one of his designs, 3rd June 1960. Original Publication : Picture Post – 4971 – Niemeyer: A South American Revolutionary – pub. 1950 (Photo by Kurt Hutton/Picture Post/Hulton Archive/Getty Images)
Oscar Niemeyer ha sido galardonado este viernes con la Orden de las Artes y las Letras de España, concedida por el Consejo de Ministros, a propuesta de la ministra de Cultura Ángeles González-Sinde. El arquitecto brasileño ha sido reconocido «por su trayectoria profesional y su contribución a la difusión internacional de la cultura española, fomentando su mejor conocimiento y apreciación por los ciudadanos de otros países», y en concreto por la relevante influencia de su obra en la configuración de la arquitectura contemporánea.
La Orden de las Artes y las Letras de España es una distinción de carácter honorífico, creada por el Ministerio de Cultura en julio del año pasado, con la que se pretende reconocer «la labor de personas o instituciones que con sus obras o mediante su participación activa en diversos ámbitos de la creación, contribuyan sustancialmente a la difusión internacional de nuestra cultura».
Nacido en Río de Janeiro (Brasil) en 1907, con más de 70 años de reconocida trayectoria internacional, Óscar Niemeyer es considerado uno de los personajes más influyentes en la arquitectura moderna por sus aportaciones pioneras en la exploración de las posibilidades constructivas, plásticas y expresivas del hormigón armado. Sus edificios se adaptan a las condiciones medioambientales en que se integran, creando una arquitectura orgánica.
El Consejo de Ministros, a propuesta de la ministra de Cultura Ángeles González-Sinde, ha concedido hoy la Orden de las Artes y las Letras de España a Oscar Niemeyer, según un comunicado oficial. El arquitecto brasileño ha sido reconocido por su trayectoria profesional y su contribución a la difusión internacional de la cultura española, fomentando su mejor conocimiento y apreciación por los ciudadanos de otros países, y en concreto por la relevante influencia de su obra en la configuración de la arquitectura contemporánea.
El Consejo de Ministros, a propuesta de la ministra de Cultura, Ángeles González-Sinde, ha concedido hoy la Orden de las Artes y las Letras de España al arquitecto brasileño Oscar Niemeyer.
Esta condecoración reconoce «su trayectoria profesional y su contribución a la difusión internacional de la cultura española, fomentando su mejor conocimiento y apreciación por los ciudadanos de otros países, y en concreto por la relevante influencia de su obra en la configuración de la arquitectura contemporánea», señala la nota del Consejo de Ministros.
La Orden de las Artes y las Letras de España es una distinción de carácter honorífico, creada por el Ministerio de Cultura en julio del año pasado, con la que se pretende reconocer la labor de personas o instituciones que, con sus obras o mediante su participación activa en diversos ámbitos de la creación, contribuyan sustancialmente a la difusión internacional de nuestra cultura.
José Luis López Vázquez durante un pase gráfico de la obra 'Cena para dos'.
Un historiador catalán ha encontrado una copia del largometraje de 1974 ‘Antonio Gaudí, una visión inacabada‘.
El filme, en el que López Vázquez da vida al arquitecto catalán, nunca fue estrenado por un problema de financiación.
La cinta ha permanecido más de 30 años en una caja de cartón.
AGENCIAS.
Un historiador catalán ha encontrado una copia del largometraje Antonio Gaudí, una visión inacabada, en la que el recientemente fallecido José Luis López Vázquez interpretaba al arquitecto catalán y que nunca llegó a estrenarse.
El filme, de 60 minutos de duración, ha sido localizado por Carles Querol después de pasar más de 30 años guardado en una caja de cartón en una entidad financiera. Querol ha asegurado que entregará la copia a la Filmoteca.
Rodada en 1974, la película nunca llegó a estrenarse porque los productores no pudieron devolver el préstamo de un millón de pesetas que habían pedido al banco para el rodaje. La cinta quedó entonces embargada, así como todas sus copias, los negativos y los derechos de reproducción.
En Antonio Gaudí, una visión inacabada, dirigida por el cineasta norteamericano John Alaimo, se muestran las creaciones del arquitecto y el significado de sus edificios a través de los escritos del propio Gaudí.
La película Antoni Gaudí, una visión inacabada, rodada en 1974, en la que José Luis López Vázquez interpretaba al arquitecto Antoni Gaudí nunca se llegó a estrenar en salas de cine comerciales (sólo se proyectó en algunos pases privados) ya que los productores no pudieron devolver el crédito de un millón de pesetas que habían pedido a una entidad financiera catalana.
Hallado un filme inédito de López Vázquez. La película fue rodada en 1974 e interpreta a Antonio Gaudí. Noticias Cuatro les ofrece las imágenes en exclusiva.
Para todos los que amen el mundo de la jardinería y del paisajismo la muestra es imperdible. Pero además, es un patrimonio cultural de nuestro país, apto para todo aquel que quiera ver una exquisita exposición y quiera saber más de cómo se proyectaron varios de los espacios públicos más importantes de la ciudad.
La muestra, que ocupa el Patio de los Tilos y tres grandes salas, ha sido montada con profesionalidad y perfección. Todos los detalles están bien cuidados, y se trata de un muestrario de la vasta obra del paisajista francésCarlos Thays en la Argentina. Pueden verse planos, maquetas, fotos antiguas, y hasta estatuas traídas del Parque Tres de Febrero. Toda la realización estuvo a cargo de Ana María Riccardi, quien coordino los grupos de trabajos, y la curaduría estuvo a cargo de Sonia Berjman, experta en patrimonio histórico y gran conocedora de la obra de Thays. Todo esto pudo llevarse a cargo gracias a la ayuda de la Embajada de Francia, el Gobierno de la Ciudad y particulares como la señora Amalia Lacroze de Fortabat que brindaron su apoyo.
Recorrer la muestra es sorprenderse a cada paso. Es que le debemos a Carlos Thays la mayoría de nuestros parques y plazas, y además nos ha dejado una descendencia de cuatro generaciones de paisajistas en nuestro país.
El embajador de Francia Frédéric Baleine du Laurens cerrará su gestión en Buenos Aires con la satisfacción de haber cumplido dos antiguas asignaturas pendientes: la reapertura de la Editorial Sur de Victoria Ocampo y el homenaje Carlos Thays, el paisajista francés que diseñó los parques de Buenos Aires. El viernes, en la embajada palaciega se sucedieron las palabras de Juan Javier Negri, Ubaldo Aguirre, Eduardo Paz Leston y Monseñor Eugenio Guasta destinadas a poner en valor la iniciativa editorial y el primer volumen consagrado a las «Cartas de posguerra», de Victoria, glosado con gracia por Monseñor Guasta al hablar del vocabulario de la gran dama de las letras, con «ecos de un lenguaje paisano y arcaico».
Imagen de La Masía, la vieja casona del Siglo XVIII, en las inmediaciones del Camp Nou.
En la última Eurocopa 2008, el seleccionado de España protagonizó el mayor éxito de su historia futbolística. Superior incluso al cuarto puesto en el Mundial de 1950, al título europeo de 1964 y a la medalla de oro olímpica de 1992, porque además del título se recibió de gran equipo. Luis Aragonés encontró una receta inmejorable para escaparles a las críticas y dosificar los efectos de la no convocatoria a Raúl: juntó en un mismo mediocampo a tres futbolistas forjados en la mejor cantera del mundo, La Masía, esa suerte de factoría que el Barcelona montó en una vieja edificación de principios del siglo XVIII. Xavi, Iniesta y Cesc Fabregas (ya entonces figura del Arsenal) le pusieron su impronta a un equipo que desterró la histórica furia y se animó a jugar para el aplauso.
El histórico edificio en el que el Barcelona deposita futuros fue construido en 1702 y está ubicado cerca del Camp Nou, su enorme estadio. Desde 1979 es la residencia de los jóvenes talentos del Barça. En los 610 metros cuadrados de superficie que ocupa (divididos en dos plantas) alberga, entre otras cosas, una gran cocina, un comedor, un inmenso salón, una biblioteca, los departamentos administrativos del club y dormitorios y vestuarios para 60 promesas.
Tuvo una prehistoria La Masía. Lo cuenta el club, desde su sitio oficial: «En un primer momento, la Masía se usó como taller para la confección de la maqueta y sala de trabajo de arquitectos y constructores del Camp Nou, así también como punto de partida de las visitas de altas personalidades y asociados a las obras de construcción. Una vez inaugurado el estadio del FC Barcelona, el 24 de septiembre del 1957, la Masía cerró sus puertas esperando un destino. En el periodo presidencial de Enric Llaudet este edificio se remodeló y al mismo tiempo se amplió para albergar la sede social del club, que dejaba la Via Laietana para trasladarse al lado del estadio. La nueva sede social fue inaugurada el 26 de septiembre de 1966″.
Sin embargo, la conducción del Barcelona ya proyecta más pasos. Se trata de la nueva Masía del siglo XXI, la que sustituya a la actual de Can Planes. Se ubicará en la Ciudad Deportiva Joan Gamper, un inmenso complejo deportivo ubicado en la localidad catalana de San Juan Despí. Tendrá un presupuesto de ocho millones de euros y contará con más de 6.000 metros cuadrados de superficie. La nueva residencia podría estar en marcha para la temporada 2010-2011.
«Hay que mirar hacia adelante, el cambio es bueno para todos porque las instalaciones son más modernas y funcionales», manifestó Rosell en la cena de fin de temporada.
En 12 años, el museo proyectado por Frank O. Gehry ha cambiado Bilbao. La casa madre neoyorquina celebra su 50º aniversario y el vástago vasco homenajea a Frank Lloyd Wright, arquitecto del museo en Manhattan.
EVA LARRAURI
El Guggenheim mira estos días a la historia de su propio nombre. Las dos exposiciones temporales que coinciden en sus salas hablan de los rasgos que marcaron la personalidad Guggenheim a lo largo del siglo XX, mucho antes de que cuajara la idea de exportar la marca fuera de Estados Unidos: la arquitectura de Frank Lloyd Wright, el autor del edificio en espiral del Guggenheim de Nueva York, y las aportaciones de los coleccionistas privados que se sumaron a los fondos de arte contemporáneo que atesoraba Solomon R. Guggenheim. El cruce de las exposiciones, en plena conmemoración del 50º aniversario del Guggenheim de Nueva York, revela el origen de la casa madre, que hace 12 años heredó el museo de Bilbao e incorporó con éxito a otro edificio de formas impactantes, el diseñado por Frank O. Gehry con sus formas curvas y su cubierta de titanio.
Wright, el arquitecto que buscaba la armonía física y espiritual entre los edificios, los seres humanos que los utilizaban y el entorno, creó al final de una prolífica carrera de siete décadas de duración un museo radicalmente diferente. La obra que cerró su trayectoria surgió de un proceso que se prolongó 16 años. En ese tiempo cambiaron aspectos fundamentales del proyecto, construido con acero y hormigón, pero desde los primeros bocetos estaba presente la rampa en espiral que aumentaba de tamaño al irse elevando. La exposición que se muestra en el Guggenheim de Bilbao recorre toda su carrera, con dibujos, fotografías, maquetas y vídeos de animación de más de 60 proyectos, incluidos los que no llegaron a realizarse. Detrás del talento de Wright en el proyecto del Guggenheim estaba el dinero de Guggenheim y el estímulo de Hilla Rebay, artista y mano derecha del magnate. Rebay encaminó la pasión coleccionista de Guggenheim hacia el arte no objetivo, hacia las nuevas manifestaciones que emergían en el convulso mundo de la primera mitad del siglo XX. La exposición De lo privado a lo público: las colecciones Guggenheim pone el foco de atención en las compras de Rebay que acabaron engrosando la colección y las que con el paso de los años fueron aportando los galeristas Karl Nierendorf y Justin Tannhauser; la sobrina del fundador, Peggy Guggenheim, y la mecenas Catherine S. Dreier, la creadora del primer museo de arte moderno de Estados Unidos. Con sus colecciones llegaron al Guggenheim las obras que configuraron su personalidad.
El buque USS New York, con los rascacielos del centro financiero de Manhattan al fondo.- REUTERS
El buque militar USS New York, construido con siete toneladas y media de acero de las torres gemelas, ha navegado hoy hasta la zona cero donde, hasta los atentados del 2001, se encontraba el World Trade Center, al sur de la isla de Manhattan. Equipos de rescate, familiares de las víctimas y demás invitados lo han recibido a orillas del río, desde donde han saludado a la tripulación de este barco que ha costado un millón de dólares, construido en Louisiana con 7,5 toneladas de acero del World Trade Center.
Atraca en la ‘zona cero’ el USS New York, hecho con restos del World Trade Center
El buque militar USS New York, un navío elaborado con siete toneladas y media de acero proveniente de las Torres Gemelas, ha navegado este lunes por el río Hudson hasta la llamada zona cero, el lugar donde se encontraba el World Trade Center, en la punta sur de la isla de Manhattan.
Los trabajadores de la «zona cero» del sur de Manhattan han encontrado los restos de un barco de casi diez metros de largo que podría ser del siglo XVIII y que se habría hundido en esa zona del sur de la ciudad cuando se amplió hacia el río Hudson, informó este miércoles el diario New York Times.
NUEVA YORK (EEUU).- ‘Devonshire House’, un edificio diseñado por Emery Roth en 1928 y situado en el distrito histórico de Greenwich Village en Nueva York (EEUU), ha sido reformado para crear viviendas de lujo. Una joya arquitectónica, inspirada en el hogar londinense de William Cavendish (duque de Devonshire), que destaca por su peculiar uso del ladrillo y la terracota, así como por sus detalles de la época victoriana.
«‘Devonshire House’ ofrece a los compradores lo mejor de ambos mundos«, afirma Jenifer Steig, desarrolladora y vicedirectora general de Devonshire Associates, LLC. «La sólida construcción previa a la guerra y el encantador diseño de Emery Roth han sido mejorados mediante una renovación que ha modernizado por completo el edificio y creado unas residencias de lujo de elegantes interiores».
Hace sólo un mes que estos inmuebles, a los que se prevé que se podrá entrar a vivir en primavera de 2010, se pusieron a la venta, pero ‘Devonshire House’ ya ha conseguido firmar siete contratos y mantiene cuatro a la espera. Una cifra muy positiva teniendo en cuenta que el precio mínimo de adquisición es de 1.050.000 dólares (711.623,18 euros). Actualmente, el edificio cuenta con 28 residencias disponibles y los posibles compradores pueden escoger entre viviendas de una a cuatro habitaciones, además de áticos dúplex con terrazas privadas.
Emery Roth & Sons
About the Company Formerly one of the five oldest American architectural companies, constructed the most buildings of all architects in Manhattan
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