El abordaje de las problemáticas de los centros históricos y sus respuestas en distintas ciudades de América Latina concentraron el debate en las Jornadas realizadas a mediados del mes último en la Legislatura porteña, organizadas por la Dirección General Casco Histórico del GCBA. Temas como la residencialidad, el espacio público, la renovación, nuevas centralidades urbanas y la sustentabilidad fueron los ejes de las exposiciones. Las conferencias se acompañaron con la primera edición del Premio Gubbio para América Latina y el Caribe, que contó con 22 presentaciones, un récord para una primera convocatoria.
GRANADA (EFE).- El proceso de restauración de la fuente de los leones de la Alhambra, que culminará en 2010, ha desvelado que cada una de las piezas tiene un peso, perfil, cabeza y talla distintos, así como rasgos distintivos que diferencian a unos de otros, lo que lleva a pensar que fueron elaborados por varias manos.
Así lo ha adelantado hoy la directora del Patronato de la Alhambra y Generalife, María del Mar Villafranca, que ha considerado éste un importante avance en el conocimiento de los rasgos artísticos de estos doce leones que hacen las veces de surtidores de agua de la fuente del patio más famoso del monumento nazarí.
El momento de dinamismo de la arquitectura estadounidense – la explosión de museos de arte, salas de concierto y centros de artes escénicas que transformaron las ciudades del país en estos últimos diez años – se acaba oficialmente. Ya no hay más dinero y quien sabe cuándo habrá otra vez un auge semejante.
Y mientras el polvo se acumula en el último de estos proyectos, lo que empieza a surgir es una imagen más compleja de los valores culturales de los Estados Unidos en el inicio de un nuevo siglo. El fragor formal oculta una lucha más profunda de las ciudades y los arquitectos por crear un espacio público accesible en una época de encogimiento de la renta del gobierno y de privatización.
mjurado@clarin.com Existe la vieja idea de que los cisnes cantan, por única vez en su vida, minutos antes de morir. «El canto del cisne» se ha convertido en sinónimo de la última acción dramática y noble de un artista. Nicolai Ouroussoff, crítico de The New York Times, describe el momento actual como el final de una época. Que podríamos explicar como el canto del cisne de la arquitectura espectacular que caracterizó a la globalización. Las expresivas y rutilantes obras de Zaha Hadid, Frank Gehry, Daniel Libeskind o Massimiliano Fuksas fueron, varias veces, tildadas de vanidosas, egoístas, superficiales y efectistas, además de ser culpadas por un enorme derroche de recursos financieros y energéticos. Pero, para el neoyorquino, esos edificios ya forman parte de una época que acaba de sucumbir por la crisis económica.
Frank Gehry, winner of the National Medal of Art, applied his signature style to this revolutionary outdoor concert venue. The Pavilion stands 120-feet high, with a billowing headdress of brushed stainless steel ribbons that frame the stage opening and connect to an overhead trellis of crisscrossing steel pipes. The trellis supports the sound system, which spans the 4,000 fixed seats and the Great Lawn, which accommodates an additional 7,000 people.
Escritorio del siglo XVI que se expondrá en el Museo de Bellas Artes de Bilbao
La restauración de un escritorio del siglo XVI del Museo de Bellas Artes desvela su origen alemán.- La pieza se expondrá en diciembre
EVA LARRAURI – Bilbao –
La restauración de un escritorio del siglo XVI del Museo de Bellas Artes desvela su origen alemán P La pieza se expondrá en diciembre.
La restauración ha sacado del olvido un valioso escritorio antiguo de la colección del Museo de Bellas Artes de Bilbao. Después de más de una década en el fondo oculto de la pinacoteca, se halla casi listo para volver a las salas de exposición el próximo diciembre con mucha más información sobre su historia. El escritorio fue donado al museo en 1952 y catalogado como una pieza del siglo XVI, de 56 centímetros de alto por 82 de ancho, realizada en madera, hierro y alabastro.
Con la colaboración de expertos en distintas disciplinas del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) se ha comprobado que se trata de un mueble realizado en Alemania, en un taller de Augsburgo, un tipo de pieza escasa en España y muy cotizado en el mercado internacional.
Vista aérea del Centro Histórico de Ámsterdam, Holanda
La capital holandesa une a su legado histórico un sinfín de actividades culturales y de ocio que, además, están abiertas a todos los bolsillos. Desde mercadillos a cafés bohemios, restaurantes informales, zonas verdes y rincones románticos. La ciudad de los canales siempre sorprende.
Texto | Fotos: Nacho Ruiz
La capital de Holanda es una de las más bellas de Europa. Canales, puentes, iglesias y fachadas barrocas conservadas en formol bajo las que la late una ciudad apasionante, cuidada, viva y cívica en la que se respira un enorme amor por la belleza y el detalle. Ámsterdam une a su legado histórico un sinfín de actividades culturales y de ocio que, además, están abiertas a todos los bolsillos.
Ámsterdam[1] o Amsterdam [ɑmstər’dɑm] (nótese que la pronunciación neerlandesa del topónimo es, generalmente, aguda: Amsterdám) es la capital oficial de los Países Bajos. La ciudad está situada entre la bahía del IJ al norte y a las orillas del río Amstel al sureste. Fue fundada en el siglo XII como un pequeño pueblo pesquero. Sin embargo, en la actualidad es la ciudad más grande del país, y un gran centro financiero y cultural a un nivel internacional.
Las ciudades son como icebergs: esconden mucho más de lo que muestran. Amsterdam es una ciudad, luego también actúa como un inmenso bloque de hielo flotante. He aquí un paseo breve e intenso por la parte sumergida de la urbe que rinde culto a las bicicletas, la libertad y el agua.
DIARIO DE VIAJE :: HOLANDA Amsterdam, de día y de noche
Las zonas de moda y los circuitos secretos de la vibrante ciudad holandesa. De los bares y mercados a las tiendas de diseño y clubes nocturnos.
——————————————————————————– Juan Carlos Marino
ESPECIAL PARA CLARIN.
La zona de los Palacios Nazaríes de la Alhambra de Granada será el año que viene más transitable para todos, gracias a un proyecto que pretende mejorar la accesibilidad del conjunto histórico y monumental, en especial para las personas con discapacidad.
El proyecto, impulsado por la Junta de Andalucía, la Obra Social La Caixa y el Patronato de la Alhambra, está ya en marcha y quiere que las alrededor de 150 personas con discapacidad que pasan cada día por el conjunto monumental patrimonio de la humanidad hagan una visita más cómoda y autónoma a sus palacios y jardines.
Para ello, ha explicado Francisco Lamolda, arquitecto conservador de la Alhambra, se trabaja en soluciones de «arquitectura efímera», es decir, en las que hacen que un lugar sea accesible para todos sin que se note. Se trata, pues, de respetar el monumento, al tiempo que se le incorpora mobiliario urbano accesible o reparado, aseos también accesibles y señalizados, y accesos que incluyan las ayudas técnicas y nuevas tecnologías en la comunicación, para facilitar el tránsito a todo el mundo.
'GropiusTortenEstateRowHouseIsometric192628' de Walter Gropius. | EL MUNDOARTE | 90 aniversario
El MoMA de Nueva York muestra la historia de la escuela fundada por Walter Gropiusen una exposición que rompe todos los tópicos.
Julio Valdeón Blanco | Nueva York
La Bauhaus cumple 90 años y el MoMA lo ha celebrado con una exposición soberbia. Fundada por Walter Gropius en Weimar, trasladada a Dessau, donde también dejó varias obras maestras de la arquitectura, en 1925, y dirigida en sus estertores berlineses, de 1930 al 33, por Mies van der Rohe, hasta que los nazis decidieron cerrarla, aquella escuela de arte y diseño revolucionó el siglo XX.
Con más de 400 objetos, entre dibujos, planos, diseños, vidrieras, fotografías y muebles, la exhibición del MoMA trasciende la mera celebración para desarrollar una función pedagógica. Tal y como explica Nicolai Ouroussoff en ‘The New York Times‘, la exposición derriba prejuicios ya que demuestra que la congregación de talentos, por ingenuas que hoy resulten algunas de sus aspiraciones, iba a trastocar para siempre el mundo.
Esbozos multicolores de ataúdes pintados por Lothar Schereyer, pinturas alucinadas de Laszlo Moholy-Navy, obras de Kandinsky (que, por cierto, tiene una fastuosa retrospectiva en el Guggenheim) o Paul Klee o retratos de los estudiantes dinamitando convenciones, todo conspira para desmentir la visión aséptica previa de la escuela, para apabullar al visitante con tanto y tan variado arte, que nunca olvidaba su función utilitaria, sus ideales racionales conjugados con frecuentes ataques de colectivismo socialista y otras utópicas varicelas.
Los diez principios del buen diseño, según Dieter Rams
El buen diseño es innovador
El buen diseño hace útil al producto
El buen diseño es bello
El buen diseño ayuda a entender el producto
El buen diseño es discreto
El buen diseño es honrado
El buen diseño es durable
El buen diseño es coherente hasta el último detalle
El buen diseño es responsable con el medio ambiente El buen diseño es el menor posible
Rams fue una figura clave en el renacimiento del diseño Funcionalista alemán (la Gute form) de finales de la década de 1950s y 1960s. Cuando se convierte eventualmente en el jefe del equipo de diseño de la Braun, Rams influyó enormemente en la dirección estilística de la marca, llevándola a un Racionalismo que pronto caracterizaría los productos y la identidad de la compañía.
Rams explica su visión y aproximación al diseño según una frase muy famosa: «Weniger, aber besser» que en alemán significa «Menos, pero mejor«.
Un buen diseño es como una buena madre, uno no se da cuenta de lo que tiene hasta que le queda lejos. Cuando un objeto funciona, su diseño no se ve. Apenas reparamos en el clip con el que sujetamos folios, en el bolígrafo Bic o en los incombustibles exprimidores y batidoras que Dieter Rams diseñó para Braun: sin gotas, sin ruidos, con un hueco para ocultar el cable; todo en su sitio, año tras año sin que el tiempo les afecte.
Que la cosmética embellece pueda también ser verdad, pero la vida cotidiana recuerda sin piedad que todo exceso empalaga. Como cuesta afrontarlo, en la relación entre sutileza y diseño los nórdicos nos llevan décadas de ventaja. Sin embargo, en la relación entre invento y diseño España tiene muchos caballos ganadores. Piensen en la fregona, el palillo, la aceitera de Marquina o la aceituna rellena. Con esos arquetipos está escrita la mejor parte de la historia hispánica de la disciplina. Ahora parece que los premios decanos del diseño industrial español, los Delta, han decidido poner remedio a la falta de equilibrio entre imaginación y sutileza que caracteriza nuestro diseño.
Fachada restaurada del teatro Fígaro Adolfo Marsillach.
REPORTAJE: SI LOS EDIFICIOS HABLASEN
Tras décadas de olvido, el teatro luce de nuevo su fachada racionalista
PATRICIA GOSÁLVEZ – Madrid –
Es como jugar a las siete diferencias. Uno se coloca frente a la fachada del teatro Fígaro con dos fotos: una de su inauguración, en los años treinta, y otra de cómo estaba hace una década. En la primera, el Fígaro es un elegante ejemplo de racionalismo. En su fachada, un paño vertical de ladrillo visto juega con las líneas horizontales de tres grandes ventanales. Bajo la marquesina curva unas discretas luces iluminan la calle, y en lo alto hay un precioso cartel con vanguardista tipografía. Al pasar, la gente pensaría que estaba en Berlín o en Nueva York. Era una fachada limpia que miraba a un futuro luminoso.
En la foto de los noventa, el cartel del tejado ha desaparecido. A la fachada le ha crecido otro vertical, y bien feo, como de motel barato. También le ha salido una farola que cuelga sin sentido sobre la marquesina, donde se han sustituido las discretas luces por unos tremendos globos como de aplique de cuarto de baño.
La buena noticia es que el Fígaro actual se parece mucho más al de la foto de los años treinta. «Cuando lo compramos estaba hecho polvo, no entendías la arquitectura original de tantos pegotes como había», dice Antonio del Castillo, uno de los socios propietarios y el arquitecto que se encargó de devolver la dignidad al edificio. La restauración es una de sus aficiones, la otra, investigar la historia de los proyectos que ataca. Con el Fígaro se lo pasó pipa.
De entrada el Fígaro no se iba a llamar Fígaro y no iba a ser un teatro, sino un cine. El Cine Moderno: la primera sala de espectáculos proyectada según los principios del GATEPAC, el Grupo de Artistas y Técnicos Españoles para el Progreso de la Arquitectura Contemporánea. Básicamente: economía formal, asepsia higiénica, alegría en el diseño y democratización de una arquitectura asequible y sana para todos. Se fijaban en las formas funcionales de los barcos y aviones, y un cine era ideal para postular su fe en el futuro y la modernidad. Sin embargo, el dueño, Ildefonso Anabitarte -un pelotari casado con una cantante de zarzuela y propietario también del frontón de enfrente (que está siendo remodelado como hotel)- decidió convertirlo en cine-teatro. En la revista A.C., biblia del GATEPAC, parece que la concesión al pasado no sentó muy bien: «El Fígaro es teatro porque así lo decidió la propiedad cuando estaba avanzada la obra del local que había de llamarse Cine Moderno; es cine porque de cine es su trazado y para ese fin se proyectó, y se llama Fígaro porque lo han bautizado los hermanos Álvarez Quintero». El resultado del cambio fue un escenario enano «sólo apto para comedias y varietés» (según A.C.), que tras sucesivas reformas le ha ido ganando cachitos al patio de butacas.
Aliado de la línea y en el terreno que mejor conoce, Beto de Volder suma estrategias a sus construcciones gestuales; agrega volumen y espesor a su ideario estético
Por Alicia de Arteaga
De la Redacción de LA NACION
Más es el nombre de la última muestra de Beto de Volder, en la galería Palatina. El título ayuda a comprender la exquisita disposición con la que el artista hace suyo el mandato de la Bauhaus: «Menos es más«. Basta con la línea como principio rector, sucesión de puntos, cálculo matemático, posibilidad infinita y nula especulación. La expresión gestual es el módulo sobre el que De Volder activa con intensidad la fuerza acumulada.
Ese gesto tiene la potencia de un swing de golf, comparación nada casual y del todo intencional, porque el artista, que es un tenista tenaz, ha encontrado en la práctica del golf una coartada perfecta para divertirse y gozar con resultados que los entendidos atribuyen más a la intuición que a su condición de «dotado». El swing , esa técnica en la que se estira el brazo para despedir la pelota acompañado por la rotación de la cadera en un timing perfecto, es la imagen de la plasticidad, más aún cuando está ejecutado por un maestro como el estadounidense Tiger Woods. Aunque el lector se inquiete ante esta digresión golfística, de esto hablábamos con Beto de Volder en la trastienda de Palatina el día del vernissage , mientras los amigos, los artistas y los coleccionistas disfrutaban de la suma de factores que habían culminado en este Más , prologado por el filoso texto de Cintia Mezza en el catálogo de mano. Hablamos también de la muestra de Yente y Prati, de Vantongerloo, Víctor Magariños D., de Siquier y de la abstracción como una ilusión, una utopía; realidad construida frente al mundo destruido.
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