Berlín conmemorará el vigésimo aniversario de la caída del Muro con la «Fiesta de la Libertad», un programa de actos festivos que arrancará con un concierto y culminará con el derribo de un dominó gigante. Cerca de un millar de piezas de dominó de unos 2,5 metros de alto serán derribadas en la tarde del 9 de noviembre en recuerdo de la caída del Muro de Berlín, que condujo a la reunificación alemana.
Ese muro artificial seguirá los pasos de la antigua división de hormigón, entre el Reichstag (sede del Parlamento alemán) y la Potsdamer Platz y discurrirá ante la emblemática Puerta de Brandeburgo, epicentro de los festejos.
A iniciativa del Instituto Goethe, el millar de piezas del dominó gigante han servido de lienzo para que unos 15.000 escolares alemanes y una veintena de artistas de países como México, China y los territorios palestinos plasmaran pictóricamente su experiencia de vivir en un país en el que pervive la división.
Las piezas, de unos veinte kilogramos cada una, serán ubicadas siguiendo las huellas del antiguo muro el próximo 7 de noviembre y podrán visitarse hasta dos días después, cuando caerán en la «Fiesta de la Libertad»
El 9 de noviembre de 1989, cayó el ícono más contundente de la Guerra Fría, el enfrentamiento que partió al mundo en dos mitades irreconciliables. Dos décadas después, la hoy vibrante capital de la Alemania reunificada no esconde las cicatrices de su pasado ni las dificultades del proceso de reintegración.
INVERSIÓN| Reapertura del Museo Romántico en diciembre
La rehabilitación de este inmueble se ha realizado en tres fases
Se exhibirán objetos personales pertenecientes a Larra
Europa Press | Madrid
La ministra de Cultura, Ángeles González-Sinde ha anunciado este jueves durante su comparecencia en la Comisión de Cultura del Senado la ampliación del Museo Sorolla con la adquisición, ayer mismo, de dos nuevos locales contiguos y la reapertura del Museo Romántico el próximo mes de diciembre.
González-Sinde se mostró partidaria de que el Gobierno mantenga la gestión y titularidad de estos dos museos así como del Museo Cerralbo y respondió que la Red de museos del Estado aún no ha tomado su forma definitiva por lo que calificó la petición de transferencia a la Comunidad de Madrid de «prematura» e insistió en que «no le faltan razones al Ministerio para seguir gestionando estos museos».
Acceder al museo cuesta 18 dólares. El día del aniversario ver a Kandinsky no costó un centavo.
Cientos de personas se concentraron hoy desde primera hora de la mañana en el museo Guggenheim de Nueva York, que este miércoles celebra sus 50 años para apreciar a Kandinsky en una jornada de puertas abiertas.
Por: Eva Font Mendiola / DPA
El carácter gratuito no dejó indiferente a muchos, teniendo en cuenta los 18 dólares que hay que pagar normalmente para acceder al recinto. El famoso edificio en forma de espiral, construido por el reconocido arquitecto estadounidense Frank Lloyd Wright, fue rodeado ya desde temprano por una larga cola de personas: turistas locales y extranjeros y los mismos neoyorquinos que no quisieron perder la oportunidad. Como Lian Livingston, que vive en Nueva York y que es visitante habitual del museo. «Nosotros venimos mucho porque amamos la arquitectura y este museo, con su espiral, es único».
«Creo que en tiempos de recesión como estos hoy la gente se animó bastante a venir». Pero no sólo el hecho que sea hoy la fecha especial del aniversario del museo fue el único atractivo: la culpa también la tuvo Kandinsky.
La exposición sobre el artista ruso inaugurada por el Guggenheim en septiembre y que se puede ver hasta enero, la primera de grandes dimensiones que se hacía en 30 años y que ya se vio en Múnich y París, atrajo a muchos como es el caso de Michael Lamp.
«Yo soy de Colorado y nunca había estado en Nueva York», explicaba a dpa. «Ayer llegué a la ciudad con la idea de ver la exposición de Kandinsky porque me encanta desde que lo descubrí en el colegio; no sé decir por qué me gusta tanto».
La Medalla de Oro del AIA es concedida por el Instituto Americano de Arquitectos (American Institute of Architects, AIA) otorgado «por el Comité nacional de Directores del AIA en reconocimiento de un significativo trabajo de influencia duradera en la teoría y en la práctica de la arquitectura«.
La casa de los Altos de Elorriaga, en la esquina noroeste de las calles Adolfo Alsina y Defensa. Buenos Aires, Argentina.
Son Altos de Elorriaga y de Ezcurra, en Alsina y Defensa, las dos viviendas más antiguas que quedan en pie.
Por: Nora Sánchez
En un mes, la fachada de losAltos de Elorriaga va a lucir como en el siglo XIX, cuando desde el mirador de su terraza se veía el río. Tras los andamios, en Defensa y Alsina, ya asoma el frente blanco pintado a la cal, tan reluciente como cuando la casa fue construida, en 1808. Sobre Alsina, también están restaurando la fachada de la casa de María Josefa Ezcurra, cuñada de Rosas, de 1830. Ambas casas, las viviendas más antiguas que se conservan en la Ciudad, son Monumentos Históricos Nacionales. Y su restauración forma parte de un programa del Gobierno porteño para recuperar fachadas de la calle Defensa.
Las casas forman parte del Museo de la Ciudad y, están organizadas en torno a dos patios, con planta baja, primer piso y terraza. A los 90 llegaron muy deterioradas, con derrumbes internos. El primer intento de restauración fue en la intendencia de De la Rúa, cuando se hicieron tareas de consolidación en la casa Ezcurra. En 2000, durante la gestión de Ibarra, la Secretaría de Cultura consolidó la estructura de Altos de Elorriaga y recuperó la terraza, incluyendo el mirador. Antes de la asunción de Macri, la gestión de la arquitecta Silvia Fajre en Cultura había encarado la conversión de la casa en museo. En cambio, en la casa Ezcurra un litigio con la contratista que había empezado trabajos en el 96 impidió avanzar hasta fines de 2006, cuando Cultura recién pudo entrar a la casa y hacer cateos para analizar su estado. En mayo, a través de la Jefatura de Gabinete, el Gobierno macrista empezó a restaurar las fachadas, con una inversión de $ 1.200.000.
La casa de Defensa y Alsina, de 1808, fue una de las primeras de altos. Su dueño era Juan Bautista Elorriaga, comerciante vasco que en el Cabildo Abierto del 22 de mayo de 1810 votó a favor de que el Gobierno siguiera en manos del virrey Cisneros. Sus hijas heredaron la casa y la dividieron en tres. La de la esquina, una de las pocas sin ochava de la Ciudad, quedó casi intacta. La entrada, en Defensa 183, conduce a una escalera de madera. En el primer piso, se suceden habitaciones con gruesas paredes de ladrillos unidos con barro. Los obreros pintan de un celeste verdoso las ventanas a la calle. «Es el color original», dice la arquitecta Camila Piris Machado, a cargo de la obra. Y detalla: «Limpiamos la fachada de vegetación, grasa y hollín. Sacamos las baldosas de los balcones, las restauramos y las recolocamos. Lo mismo hicimos con las ornamentaciones del frente». La segunda parte de la casa, que en 1890 fue modernizada según la moda, recuperó su fachada color barroso. El frente de la tercera, será restaurado próximamente.
Son Altos de Elorriaga y de Ezcurra, en Alsina y Defensa
Por: Nora Sánchez
En un mes, la fachada de los Altos de Elorriaga va a lucir como en el siglo XIX, cuando desde el mirador de su terraza se veía el río. Tras los andamios, en Defensa y Alsina, ya asoma el frente blanco pintado a la cal, tan reluciente como cuando la casa fue construida, en 1808.
El muro estrangulaba, entre otras cosas, el crecimiento de ambas mitades de la ciudad. La frontera de Postdmaster Platz, fotografíada por Norbert Enker en 1990
Berlín es la capital trágica del siglo XX. Ese muro que cayó la noche del 9 de noviembre de 1989 pone punto final a un periodo catastrófico en el que la capital prusiana y alemana fue menos la protagonista que la víctima. Esa ciudad que creció en una llanura fluvial y lacustre ha sido la capital más cambiante de la historia contemporánea europea. Corte del reino prusiano primero y de la Alemania unida en el primer imperio después, capital democrática de la República de Weimar ya bien entrado el siglo XX, se convirtió con Hitler en urbe imperial y militarizada desde donde se controlaba un imperio totalitario en constante expansión y después en ciudad dividida, símbolo y víctima de la guerra fría hasta 1989, año de su auténtica liberación.
Los doce años de nazismo fueron un martirio para la ciudad y sus habitantes. Era la capital del III Reich, pero Hitler no tenía más que desprecio y rencor contra el símbolo del cosmopolitismo y de la vida urbana moderna y democrática. Había sido una de las grandes capitales del movimiento obrero europeo a principios de siglo, hasta culminar en la efímera revolución espartaquista de 1919 en la que por unos breves días los consejos de trabajadores y soldados tomaron el poder. Pocas ciudades en el mundo tuvieron en los años veinte la vitalidad y el dinamismo cultural, científico e industrial de Berlín. También fue, con la depresión económica, capital de la miseria y del paro, y caldo de cultivo del populismo extremista rampante, que llevaría a sangrientos enfrentamientos entre izquierdistas y nazis. De haber podido elegir, Hitler habría preferido Múnich como capital. Y aunque Berlín fue metrópoli nazi, lo fue a contrapelo: también fue ahí donde más cuajó la resistencia, donde conspiraron los conjurados con Claus von Stauffenberg, el militar aristócrata que intentó asesinar al Führer, y donde fueron sumariamente ejecutados.
Earlier this week, 1.5 million people filled the streets of Berlin, Germany to watch a several-day performance by France’s Royal de Luxe street theatre company titled “The Berlin Reunion”. Part of the celebrations of the 20th anniversary of the fall of the Berlin Wall, the Reunion show featured two massive marionettes, the Big Giant, a deep-sea diver, and his niece, the Little Giantess. The storyline of the performance has the two separated by a wall, thrown up by “land and sea monsters”. The Big Giant has just returned from a long and difficult – but successful – expedition to destroy the wall, and now the two are walking the streets of Berlin, seeking each other after many years apart. I’ll let the photos below tell the rest of the story. (35 photos total)
El Museo Santiago Graffigna fue reconocido por la Unesco por revalorizar y respetar el patrimonio edilicio, la identidad, y la esencia del lugar y las personas. Ya había sido declarado de interés por la Secretaría de Turismo y Cultura de San Juan, considerado ejemplo de turismo cultural sostenible.
El diseño, la dirección y conducción del museo estuvieron a cargo de la arquitecta Adriana Piastellini, que sobre la base de la antigua bodega hizo una cautelosa restauración logrando conservar los sistemas constructivos tradicionales de paredes de adobe y ladrillo, y el techo de cañizo, constituido por un armazón de cañas entretejidas.
Las antiguas bovedillas de ladrillo y perfiles de hierro pueden observarse a través de un piso de vidrio sobre el sector de guarda de vinos.
El tradicional establecimiento vitivinícola sanjuanino lanzó al mercado un vino de gran categoría de edición limitada llamado «Santiago Graffigna 135to Aniversario». Quiere con ello rendir un homenaje a su fundador por su enorme pasión por el vino. HUGO CARMONA TORRES
SIGEFREDO Amalio de Marichalar junto al yacimiento arqueológico de Numancia
TULIO DEMICHELI | MADRID
El vicepresidente segundo y consejero de Economía y Empleo de la Junta de Castilla y León, Tomás Villanueva, manifestó ayer que está dispuesto a valorar un cambio de ubicación del Polígono Industrial Soria II, siempre y cuando el Ayuntamiento de Soria le haga llegar la propuesta, según informa la agencia Ical.
La empresa pública Gesturcal tenía previsto ejecutar ese polígono industrial en terrenos de la familia Marichalar. Sin embargo, el proceso judicial que se ha emprendido -y del que ABC viene informando puntualmente- ha provocado que el equipo de Gobierno del Consistorio soriano solicite a la Junta de Castilla y León que la empresa pública Gesturcal construya un nuevo polígono industrial en otra zona o apoye el desarrollo del de Valcorba, como solicitan desde el mes de julio numerosos agentes sociales, sobre todo a partir de que los Tribunales paralizaran la expropiación de la finca El Cabezo, propiedad de la familia Marichalar, llevada a cabo por el Ayuntamiento socialista de Soria.
La Sala de lo Contencioso Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León ha dictado una nueva sentencia en la que confirma las medidas cautelares solicitadas por Ignacio de Marichalar contra el acuerdo del Consistorio soriano, que hace unos meses aprobó la expropiación de la finca El Cabezo, donde se pretende construir el polígono industrial Soria II, colindante al yacimiento arqueológico de Numancia.
La sentencia desestima los recursos de apelación interpuestos por ese Ayuntamiento y por la empresa pública Gesturcal, dependiende de la Junta de Castilla y León, y rechaza «la totalidad» de sus pretensiones, imponiendo, además, las costas del juicio a los apelantes.
Los ecologistas defienden Numancia
Hasta ahora, las asociaciones defensoras de la Naturaleza no estaban en primera línea de lucha contra el asedio urbanístico que padece el entorno de Soria, donde se hallan siete Bienes de Interés Cultural. WWF lo hace contra la Ciudad del Medio Ambiente.
El Juzgado de lo Contencioso Administrativo de Soria dictó una nueva sentencia que anula el acuerdo del Ayuntamiento de la capital que autorizó la expropiación de los terrenos situados en la finca conocida como «El Cabezo», propiedad de la familia Marichalar, para la construcción del polígono industrial Soria II, conocido por su polémico impacto sobre el sitio arqueológico de Numancia. Se trata del tercer auto de este juzgado, aunque es el primero tras el fallo del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León que consideró no conforme a derecho la modificación del PGOU (Plan General de Ordenación Urbana) necesaria para construir el citado polígono.
Estación de Metro del Monumento más visitado en Madrid - Darío Álvarez, 2007
Fue inaugurado por el rey Alfonso XIII.
En sus inicios tenía 3,48 kilómetros.
Ahora es uno de los más grandes del mundo.
OCTAVIO FRAILE.
Este sábado hará ya 90 años que el rey Alfonso XIII inauguraba la primera línea del metro de Madrid. Eran apenas 3,48 kilómetros divididos en dos estaciones que no tardaban ni 10 minutos en recorrerse.
Hoy son 294 estaciones y 284 kilómetros, cifras que sitúan a este suburbano como el tercero del mundo en número de estaciones, por detrás de Nueva York y París; y como el cuarto en extensión, sólo superado por los de Nueva York, Londres y Moscú.
Hoy cumple 90 años y, por imposible que parezca, cada día se muestra más joven, más moderno y más vital. Sí. Hablamos del Metro de Madrid. De aquel «tranvía» o «ferrocarril Metropolitano» que el rey Alfonso XIII inauguró un 17 de octubre de 1919. ABC y Blanco y Negro estaban allí y lo contaron con pelos y señales.
Fue un espectáculo. La primera línea de Metro, la 1, entre Puerta del Sol y Cuatro Caminos, con sus 3,8 kilómetros de longitud y sus 8 estaciones, echó a andar para jolgorio de todos los madrileños.
En su página 5, el ABC del 18 de octubre de 1919 ofrecía una fotografía a toda página muy especial del día anterior: el rey posaba junto al vagón real del Metropolitano, al que también llamaban tranvía, a punto de iniciarse el recorrido inaugural. Rostros de indudable satisfacción.
Seis páginas más allá, en la 11, a sus tres columnas de antaño completas, nuestro diario relataba, en crónica amena y detallada, cómo había sido el antológico acontecimiento. Allí estaban todos. Cerca de sesenta nombres, entre realeza, nobleza, iglesia, los arquitectos -imposible no citar a Otamendi-, así como «representantes literarios, artísticos de la Prensa». Y, por supuesto, se nombraba, a «Luca de Tena (Don Fernando), en representación de Prensa Española».
Edificios giratorios, que albergan ciudades enteras o que incluyen jardines… Nuevas construcciones que van a cambiar el horizonte de muchas ciudades. Apenas quedan límites en la arquitectura.
Muchos proyectos se quedan en el baúl de los recuerdos después de que el cliente los rechace, salga otro más novedoso o las estrecheces pecuniarias impidan su desarrollo. Para rescatarlos del olvido y con motivo de la Semana de la Arquitectura, que ha tenido lugar en Madrid, se han recogido en la exposición on line International Collection of Potential Architectura.
Precisamente, engrosando parte de esta muestra podría estar el proyecto Penang Global City Center, que se está construyendo en Malasia, pero que ha tenido que sortear infinidad de contrariedades para comenzar a materializarse.
Otras edificaciones, sin embargo, a pesar de lo arriesgadas por su diseño y construcción (por ejemplo, latorre giratoria de Dubai), están a punto de convertirse en realidad. Repasamos a continuación algunos de esos grandes proyectos arquitectónicos que están en fase de construcción.
Oscar Niemeyer Foto: ARCHIVO (La Nación, Argentina)
Fue trasladado de la unidad de cuidados intensivos a una habitación en la que podrá recibir visitas. Había sido operado para extraerle la vesícula y un tumor.
SAN PABLO (EFE). -Los médicos que tratan al centenario arquitecto brasileño Oscar Niemeyer, hospitalizado desde hace dos semanas, decidieron trasladarlo el 10 de octubre de la unidad de cuidados intensivos a una habitación en la que podrá recibir visitas.
El Hospital Samaritano de Río de Janeiro informó que el traslado se produjo en la mañana del sábado 10 porque el estado de salud de Niemeyer, que cumplirá 102 años el próximo diciembre, es estable, según informa el sitio en internet del diario O Globo.
El que fuera responsable hace medio siglo de los principales edificios de Brasilia, la capital del país, además de cientos de otras obras a lo largo del mundo, había regresado a la unidad de cuidados intensivos después de presentar problemas cardiacos.
A finales de septiembre pasado, el arquitecto fue sometido a dos intervenciones quirúrgicas, una para retirarle la vesícula biliar y drenar un absceso de pus detectado en el hígado, y otra, cinco días después, para retirarle un tumor en el colon.
Hasta su hospitalización, y pese a su edad, Niemeyer se mantenía profesionalmente activo, con varios proyectos en ejecución o en la fase de diseño.
En los últimos meses ha dedicado su tiempo a los proyectos de construcción de una torre de 60 metros en la ciudad de Niteroi, a 15 kilómetros de Río de Janeiro, y de la biblioteca Árabe-Suramericana, en Argel (Argelia).
Iglesia del Jubileo (1996-2003), de Richard Meier . Foto: Richard Meier
El 12 de octubre cumplió años el arquitecto norteamericano de origen alemán Richard Meier, apodado The White Guy por su predilección por los edificios blancos. Proyectó el Museo de Arte Contemporáneo de Barcelona, entre otras obras.
NUEVA YORK (dpa). -La luz es para el arquitecto Richard Meier «el material de construcción más querido y maleable«. Él diseña los ambientes de tal manera que son «escenificados de una forma nueva» por las distintas maneras en que ingresa la luz en el transcurso de un día. Por fuera, sus edificios son reconocibles por su estructura clara y su superficie parecida a la porcelana. Su predilección por las superficies blancas hizo que sus colegas lo apodaran «The White Guy» (El Hombre Blanco). El 12 de octubre este estadounidense nacido en Newark cumplió 75 años. A los 49 años, ya había ganado el premio Pritzker, el mayor honor para un arquitecto. Creó el Museo de Arte Moderno en la Ciudad Vieja de Barcelona. En Tor Tre Teste, un suburbio pobre de Roma, erigió la iglesia «di Dio Padre Misericordioso», un diseño de tres placas de hormigón arqueadas, colocadas como si fueran velas hinchadas por el viento, y un techo de vidrio que lleba de luz durante todo el día el salón interior blanco. Para el Vaticano, Meier creó diseños para renovar el altar de paz de Augusto («Ara Pacis«) y el vecino mausoleo de Augusto. Meier se crió en el barrio judío de Newark, en el estado de Nueva Jersey, separado de Nueva York tan sólo por el río Hudson. Sus raíces se encuentran en la arquitectura funcional de Le Corbusier. Es considerado un «purista» entre los arquitectos estrella del presente. En su mesa de trabajo nació en 1984 el Museo de Artesanía, en la ciudad alemana de Fráncfort del Meno, una mezcla de la clásica Mansión Metzler y una construcción nueva en forma de cubos atravesada por la luz. Es considerado uno de los mejores ejemplos de protección patrimonial. Sin embargo, su renovación de la plaza Münsterplatz en la ciudad alemana de Ulm generó grandes discusiones. Su alcaldía, directamente al lado de la catedral, fue criticada por algunos por parecer un «acorazado». Le siguieron otros proyectos como uno de 1800 millones de dólares en las colinas de Los Angeles, el museo Getty, y el Museo para Radio y Televisión en Los Angeles. Hace unos dos años, Meier creó en un pabellón del barrio neoyorquino de Queens un pequeño «museo» donde los interesados pueden ver todos los viernes, con previa reserva anticipada, los modelos de sus múltiples construcciones.
Nota del Editor: tuve el honor a finales de los años ochenta, en el marco de una semana del Arquitecto (su Día en Venezuela es cada 4 de julio) de asistir junto a varios compañeros de carrera, a una conferencia que el Maestro Meier dictó en el complejo de Museos del Parque Los Caobos (Caracas) Sencillamente magistral. Reseñó recibir una lección de buena arquitectura adecuada al clima y los elemento en la Casa Anauco (colonial) y los Bloques del Silencio (del Maestro Carlos Raúl Villanueva) Lección de raíces hispánicas, presente en muchos complejos de España y que, lamentablemente, muchos de sus arquitectos han olvidado obnubilados por los muros cortinas y los macizos muros de carga en piedra u hormigón armado…
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