Fachada principal del Museo (Arqueológico Nacional, Madrid - España) Wikipedia
REPORTAJE: El ‘lifting’ de un tesoro cultural
El museo de la Dama de Elche y otros tesoros de la antigüedad se sacuden el polvo con una radical renovación – Nuevos accesos y techos de cristal, entre las novedades
ÁNGELES GARCÍA– Madrid
Cuando hace dos años comenzaron las obras de restauración del Museo Arqueológico Nacional , el edificio sufría todas las deficiencias imaginables. Era un coloso repleto de tesoros, sí, pero un coloso obsoleto, un gigante dormido y anclado en el pasado. Y, sobre todo, un museo incómodo y démodé. No sólo sus magníficas piezas (las damas de Elche y Baza, el tesoro de Guarrazar….) se estaban exponiendo en deficientes condiciones: también se contravenían las más elementales normas de seguridad (incendios, accesos…) en un edificio que comparte estructura con la Biblioteca Nacional (un tercio es museo y el resto Biblioteca), algo que complicaba la rehabilitación del espacio.
Pero por fin ha sonado la hora del renacimiento para el (Museo) Arqueológico Nacional. El museo, que exhibirá su nueva cara a partir del verano de 2011 pero mostrará al público una de sus remodeladas alas el próximo mes de octubre, presenta ya un aspecto que corta definitivamente con su pasado y entra de lleno en el siglo XXI. Para resolver el espinoso tema de las colecciones y su necesaria reordenación, el Ministerio de Cultura abrió el 3 de agosto un concurso museográfico público que deberá resolverse también en el próximo mes.
El responsable de esta radical transformación es el arquitecto Juan Pablo Rodríguez Frade (Madrid, 1957), cuya rehabilitación del Palacio de Carlos V, en la Alhambra granadina, logró el Premio Nacional de Restauración en 1995. Las cifras básicas dan idea de la envergadura del proyecto: el espacio del museo ha pasado de 14.350 metros a 20.510, y el espacio expositivo que existía, 7.300 metros, ha aumentado hasta 9.715. El presupuesto límite es de 35 millones de euros y la fecha de terminación se ha dilatado un año.
Concha de nautilus en espiral logarítmica. Wikipedia
NEOTEO
El número áureo es la relación o proporción que guardan entre sí dos segmentos de rectas. Fue descubierto en la antigüedad, y puede encontrarse no solo en figuras geométricas, sino también en la naturaleza. A menudo se le atribuye un carácter estético especial a los objetos que contienen este número, y es posible encontrar esta relación en diversas obras de la arquitectura u el arte. Por ejemplo, el Hombre de Vitruvio, dibujado por Leonardo Da Vinci y considerado un ideal de belleza, está proporcionado según el número áureo. ¿Cuál es el origen y la importancia de este valor matemático?
Hay números que han intrigado a la humanidad desde hace siglos. Valores como PI -la razón matemática entre la longitud de una circunferencia y su diámetro- o e -la base de los logaritmos naturales-, suelen aparecer como resultado de las más dispares ecuaciones o en las proporciones de diferentes objetos naturales. El número áureo -a menudo llamado número dorado, razón áurea, razón dorada, media áurea, proporción áurea o divina proporción– también posee muchas propiedades interesantes y aparece, escondido y enigmático, en los sitios más dispares.
El primero en hacer un estudio formal sobre el número áureo fue Euclides, unos tres siglos antes de Cristo, en su obra Los Elementos. Euclides definió su valor diciendo que «una línea recta está dividida en el extremo y su proporcional cuando la línea entera es al segmento mayor como el mayor es al menor.» En otras palabras, dos números positivos a y b están en razón áurea si y sólo si (a+b) / a = a / b. El valor de esta relación es un número que, como también demostró Euclides, no puede ser descrito como la razón de dos números enteros (es decir, es irracional y posee infinitos decimales) cuyo su valor aproximado es 1,6180339887498…
Casi 2000 años más tarde, en 1525, Alberto Durero publicó su “Instrucción sobre la medida con regla y compás de figuras planas y sólidas”, en la que describe cómo trazar con regla y compás la espiral basada en la sección áurea, la misma que hoy conocemos como “espiral de Durero”. Unas décadas después, el astrónomo Johannes Kepler desarrolló su modelo del Sistema Solar, explicado en Mysterium Cosmographicum (El Misterio Cósmico). Para tener una idea de la importancia que tenía este número para Kepler, basta con citar un pasaje de esa obra: “La geometría tiene dos grandes tesoros: uno es el teorema de Pitágoras; el otro, la división de una línea entre el extremo y su proporcional. El primero lo podemos comparar a una medida de oro; el segundo lo debemos denominar una joya preciosa”. Es posible que el primero en utilizar el adjetivo áureo, dorado, o de oro, para referirse a este número haya sido el matemático alemán Martin Ohm (hermano del físico Georg Simon Ohm), en 1835. En efecto, en la segunda edición de 1835 de su libro “Die Reine Elementar Matematik” (Las Matemáticas Puras Elementales), Ohm escribe en una nota al pie: “Uno también acostumbra llamar a esta división de una línea arbitraria en dos partes como éstas la sección dorada.» El hecho de que no se incluyera esta anotación en su primera edición es un indicio firme de que el término pudo ganar popularidad aproximadamente en el año 1830.
Chimenea con la secuencia de Fibonacci - Wikipedia
Serie de Fibonacci
El número áureo también está “emparentado” con la serie de Fibonacci. Si llamamos Fn al enésimo número de Fibonacci y Fn+1 al siguiente, podemos ver que a medida que n se hace más grande, la razón entre Fn+1 y Fn oscila, siendo alternativamente menor y mayor que la razón áurea. Esto lo relaciona de una forma muy especial con la naturaleza, ya que como hemos visto antes, la serie de Fibonacci aparece continuamente en la estructura de los seres vivos. El número áureo, por ejemplo, relaciona la cantidad de abejas macho y abejas hembras que hay en una colmena, o la disposición de los pétalos de las flores. De hecho, el papel que juega el número áureo en la botánica es tan grande que se lo conoce como “Ley de Ludwig”. Quizás uno de los ejemplos más conocidos sea la relación que existe en la distancia entre las espiras del interior espiralado de los caracoles como el nautilus. En realidad, casi todas las espirales que aparecen en la naturaleza, como en el caso del girasol o las piñas de los pinos poseen esta relación áurea, ya que su número generalmente es un término de la sucesión de Fibonacci.
Tras años de polémica sobre cómo sustituir a las Torres Gemelas, el ambicioso proyecto urbanístico en el bajo Manhattan empieza.
PEDRO RODRÍGUEZ / NUEVA YORK
Estados Unidos es un país que construye y avanza bastante rápido. Un buen ejemplo fue la reconstrucción del Pentágono tras los extensos daños sufridos en el 11-S, con unas obras terminadas antes de lo previsto y, para colmo, por debajo de lo presupuestado. Pero el maldito solar dejado por las Torres Gemelas en el bajo Manhattan no se ha beneficiado de toda esa expeditiva arquitectura americana. Años de polémica y batallas burocráticas sobre qué hacer en lugar del World Trade Center han dificultado un proyecto que finalmente empieza a cobrar forma.
Aunque la planificación de este ambicioso proyecto urbanístico empezó casi inmediatamente después de la ofensiva terrorista de Al Qaida, hace tan sólo un par de años era bastante difícil imaginarse cómo Nueva York iba a recuperar su desdentado perfil a partir de un terreno polvoriento en verano y un profundo lodazal en invierno. Ahora existen evidencias y previsiones viables de que todo este alarde de construcción se complete para el décimo aniversario del 11-S.
Las obras en el bajo Manhattan incluyen cinco edificios comerciales nuevos, con dos rascacielos en construcción, un enorme intercambiador de transporte público, un memorial de 30.000 metros cuadrados en el que ya se han empezado a plantar los primeros cuatrocientos robles previstos, la mayor cascada artificial de Estados Unidos, dos estanques en las superficies ocupadas por las “Twin Towers” y un museo subterráneo que contendrá la simbólica última columna de esas torres. Con detalles que el público ya puede visitar y financiar con donativos.
El año que viene se inaugurará el monumento a las 2.982 víctimas del 11-S
Carlos Fresneda | Nueva York
Ajena al fuego que se ha desatado a sus espaldas, la zona cero ha levantado por fin el vuelo. La fosa aséptica ha dejado paso al hervidero apabullante de grúas y hormigoneras. Más de dos mil trabajadores se dejan la piel todo los días en la construcción del enorme ‘rompecabezas’, con la torre ‘uno’ del futuro World Trade Center (antes conocida como Torre de la Libertad) descollando ya por encima de los treinta pisos y creciendo al trepidante ritmo de una planta por semana.
«La gente quiere saber lo que pasó, pero también quiere mirar hacia adelante e imaginar cómo va a quedar esto«, afirman al unísono Eduardo Manuel y José González, dos hispanos que hacen su septiembre particular vendiendo libros con fotos de la tragedia y del futuro World Trade Center.
11S. Se cumple el noveno aniversario de los ataques que mataron a casi 3.000 personas en Nueva York, Washington y Shanksville, Pensilvania. Foto: Clarín.com
Dos manifestaciones a favor y en contra de la construcción de una mezquita en la ‘zona cero’ recorren esta tarde la ciudad.- Obama reitera que no fue «un ataque de una religión, sino de Al Qaeda»
Obras en la Zona Cero, este 11 de septiembre de 2010. (Imagen: BEATRIZ CASTRILLO) 20minutos.es
Nueva York se acostumbra al 11-S
Nueve años después de los atentados la ciudad fluye ajena a la fecha.
Han pasado ya nueve años desde que aquel fatídico 11 de septiembre de 2001 un avión impactara contra las Torres Gemelas de Nueva York.
El terrible atentado conviritó a los Estados Unidos y,en especial a la City,en un auténtico búnker. Entrar al país parecía y sigue siéndolo una especie de odiesea llena de restricciones en el equipaje y controles y más controles de los que 20minutos.es fue testigo en el día del noveno aniversario.
El interminable vuelo trasatlántico (de unas ocho horas de duración) parece corto en comparación con la espera en la aduana.
Pasaporte y autorización de entrada cumplimentada, que también tiene que solicitarse por internet (por 14 dólares desde el pasado 8 de septiembre), los turistas empiezan su peregrinaje para poder entrar en Norteamerica.
Al menos una hora en la que tras mostrar el pasaporte al agente aduanero, tomar las huellas dactilares de ambas manos, ser fotografiados y contestar a un breve cuestionario sobre el motivo de la vista a New York, el visitante logra poner pie en suelo norteamericano.
Las medidas de seguridad, son quizá lo único que ha quedado en el aeropuerto JFK, de la barbarie terrorista. Ni rastro de flores ni fotografías de los fallecidos.
Ya en pleno Manhattan, la frenética vida de la Gran Manzana continúa. Tan solo los turistas hacen fotos a la Zona Cero, acordonada y vigilada por varios policías con motivo del aniversario.
Entre los 127 trabajos presentados en el concurso de ideas para la Biblioteca Central del Bicentenario (BCB), en Rosario, el jurado se inclinó por una propuesta osada: un edificio resuelto íntegramente con madera, donde los sectores de guardado de los libros funcionan a la vez como circulaciones y organizadores del espacio.
La BCB forma parte del Plan Estratégico Rosario Metropolitana. Estará ubicada en la zona sur de la ciudad, en un terreno de 15,4 hectáreas adyacente al Centro Municipal de Distrito Sur proyectado por Alvaro Siza. Buscará erigirse como un polo cultural y educativo barrial, un lugar de encuentro para los vecinos. Todo esto apoyado sobre de tres ejes conceptuales planteados desde las bases del llamado a concurso: innovación tecnológica, inclusión social y sustentabilidad.
La propuesta ganadora de Atelman, Fourcade y Tapia, se valió de una estrategia que sus autores comparan con un “caballo de Troya”. A partir de un edificio muy permeable , el estudio cordobés imaginó una arquitectura capaz de albergar actividades con alta convocatoria y complementarias a la biblioteca: deportes tradicionales y alternativos, áreas verdes, parque para niños, salas de cine y de eventos culturales, cafeterías. “Estos estímulos se convertirían en el primer atractivo para aquellos que difícilmente visitarían una biblioteca, para después desarrollar naturalmente un interés genuino”, explican los autores en la memoria del proyecto.
A partir de este concepto de “ancla” pensado sobre todo para los más jóvenes, el proyecto ganador entrelaza de forma indisoluble sus dos componentes, edificio y espacio público , deshaciendo los límites entre ellos. “Desde el emplazamiento y sus accesos cualificados y la conformación de espacios exteriores útiles a usos de distintas generaciones, que convergen en compartir la cubierta como expansión integrada , el edificio se luce como una continuidad externa de solados, texturas y sorpresas”, sentenció el jurado.
El equipo ganador resolvió el programa prácticamente en una sola planta , un dato que el jurado destacó como beneficioso tanto para la accesibilidad como para la relación con el entorno. Las actividades de carácter público se distribuyen en la fachada norte para retroalimentarse con el flujo de personas que genera el Centro Municipal. A su vez, el sector para niños y jóvenes se concentra en el corazón del edificio y las aéreas de lectura, en la cara sur, para aprovechar la luz natural.
La estructura espacial se organiza a partir de una grilla de columnas y vigas que constituye el esqueleto principal: “Unos entramados ortogonales de tableros contrachapados de madera sirven simultáneamente como estanterías para los libros y dividen los ambientes”, explican los autores. Estos entramados, dispuestos en sentido norte-sur, también funcionan como un brise soleil .
La madera en sus diferentes formatos es el material elegido para esta biblioteca de vanguardia. Además de contrachapados para los cerramientos y el equipamiento, la propuesta incluye madera laminada para la estructura y maciza certificada para otros detalles. Al respecto, uno de los jurados, el arquitecto Jorge Hampton, explica que el material elegido fue objeto de un arduo debate por su “connotación de fragilidad” y eventuales problemas de mantenimiento. Finalmente, y dejando de lado los prejuicios respecto de la materialidad propuesta (particularmente en sus aspectos estructurales), el jurado recomienda en el dictamen: “es una oportunidad única para generar un edificio calificable LEED en Rosario y el uso extendido de la madera es el vehículo adecuado”.
La ministra de Cultura española le entrega el galardón honorífico en Río
‘Su larga vida ha dado sentido a muchas personas’, dice el embajador español
Luis Tejero (Corresponsal) | Río de Janeiro
«Agradezco mucho el cariño de España. Es un poco exagerado». Así de humilde se mostró este viernes el arquitecto brasileño Oscar Niemeyer, de 102 años, al recibir en Río de Janeiro la Medalla de las Artes y las Letras de España por «su trayectoria y su contribución a la difusión internacional de la cultura» de ese país.
La ministra de Cultura española, Ángeles González-Sinde, fue la encargada de colocarle el galardón honorífico a Niemeyer en su estudio de Copacabana. «Es la primera vez que entregamos la medalla a un arquitecto», recordó. «Se la damos a alguien que se distingue de los demás, que ha conservado su estudio en el mismo sitio durante años y que se inspira dibujando frente a este paisaje de playa y curvas».
También asistió al acto el embajador español en Brasil, Carlos Alonso Zaldívar, quien elogió al veterano creador de algunos de los edificios más emblemáticos del gigante sudamericano. «Él siempre ha dicho que la vida tiene poco sentido, pero su larga y rica vida ha dado sentido a muchas personas», afirmó.
La ministra de Cultura, Ángeles González-Sinde, viaja a Brasil para condecorar al arquitecto, de 102 años
La ministra de Cultura, Ángeles González-Sinde, ha impuesto hoy en Río de Janeiro al arquitecto brasileñoOscar Niemeyer la medalla de las Artes y la Letras. Niemeyer, que a sus 102 años sigue en activo, es uno de los arquitectos más prestigiosos del mundo. En Avilés (Oviedo) ha concebido el Centro Cultural Internacional Oscar Niemeyer, su mayor proyecto europeo, que previsiblemente se inaugurará el próximo año.
RIO DE JANEIRO — El centenario arquitecto brasileño Oscar Niemeyer dijo que considera una tarea fundamental «dar conocimiento a la juventud», al recibir este viernes la medalla «de las artes y las letras» entregada por el gobierno español en su estudio de Rio de Janeiro.
A sus 102 años, dueño de una vastísima obra esparcida por todo el mundo y que tiene en Brasilia, la capital brasileña, a uno de sus mayores símbolos, el arquitecto fue homenajeado por su tarea de «promoción» de la cultura española y por su trayectoria, según la presentación hecha por funcionarios de gobierno.
Niemeyer, de traje negro, camisa amarilla y sin corbata, agradeció el reconocimiento y aprovechó para reiterar su defensa de una «arquitectura diferente» en la que «no alcanza resolver el problema presentado correctamente», sino que es necesaria «la sorpresa».
Con la vista a playa de Copacabana desde los ventanales de su famoso estudio, Niemeyer recordó algunos aspectos de su vida y destacó: «La vida es más importante que la arquitectura. (…) Nuestra tarea es dar a la juventud conocimiento».
Asymptote Architecture‘s ecological improvement proposal for the capital city of Azerbaijan features a new cultural causeway linking its historic district to new architectural landmarks. The master plan uses natural remediation to refurbish the ecological environment of Baku Bay reviving the city’s coastline and the Caspian Sea.
Asymptote’s master plan and building design for Azzano Bergamo Italy. The project contains retail, medical and commercial centers and projected to open spring 2012.
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ARQUITECTURA | El Banco Central de Irak
Uno de los objetivos del futuro diseño será evitar los ataques terroristas
ELMUNDO.es | Madrid
La arquitecto angloiraquí Zaha Hadid pondrá un pica en su país de origen, Iraq, donde construirá la sede del Banco Central de Irak (CBI, en sus siglas en inglés), el primer concurso gana en su país de nacimiento.
El gobierno iraquí se decantó por Hadid y su equipo de arquitectos a finales de julio, momento desde el cual trabajan en un plan de viabilidad y los primeros esbozos. Los primeros pasos del proyecto se discutieron a principios de agosto en Estambul, donde Hadid y sus equipos se reunieron con el Gobernador de la entidad iraquí Sinan al-Shabibi.
Hadid (Bagdag, 1950, residente en Londres), fue la primera mujer en ganar el premio Pritzker en 2004 -en 2003 ganó en Mies van der Rohe- y en España tiene obras terminadas en Zaragoza (el Pabellón Puente de la Exposición Internacional 2008). En Madrid, diseñó uno de los edificios del Campus de la Justicia en Madrid -actualmente en suspenso- y la primera planta del Hotel Puerta América. En Barcelona puso su granito de arena en el barrio del 22. Suyo es también el ‘master plan’ de reestructuración del barrio bilbaíno de Zorrozaurre, el proyecto de la Biblioteca de la Universidad de Sevilla y el museo de Arte Contemporáneo de Roma, recien inaugurado.
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MUESTRA | Del 9 de septiembre al 30 de octubre
"Bucky" Fuller ante dos de sus diseños más famosos. Foto: IvoryPress / La Noche en Blanco 2010
La exposición, comisariada por Norman Foster y por su colega Luis Fernández-Galiano, revisa la obra del estadounidense Buckminster Fuller a través de un recorrido biográfico completo que va desde la pionera ‘Dymaxion House’ hasta sus conocidas cúpulas geodésicas.
La obras seleccionadas, cortesía de universidades e instituciones como la Stanford University o el Art Institute Chicago y también de coleccionistas privados, reflejan los capítulos clave de la trayectoria del arquitecto a través de sus bocetos originales.
El … 9 de septiembre, Norman Foster inaugurará esta exposición de manera oficial mediante un debate abierto con el público en el que también intervendrán la hija de Buckminster Fuller, Allegra; su socio y colega, Thomas Zung, y Luis Fernández-Galiano.
Siluetas de las edificaciones ocultas bajo el sembrado (Cuaderno de Ciencias)
Los ingleses los llaman «cropmarks«, que literalmente significa marcas en las cosechas. Y no, no tienen nada que ver con los tristemente famosos y pseudocientíficos círculos en los sembrados, sino con esa otra noble y distinguida ciencia auténtica llamada arqueología.
Pero antes de entrar en detalle, dejadme explicar brevemente los conceptos básicos de lo que es una marca en la cosecha y su relación con la arqueología aérea.
Cuando el suelo en el que se cultiva algún cereal esconde restos de edificaciones enterradas a pocos centímetros del suelo, los desniveles de estas estructuras pueden provocar leves variaciones en la velocidad de crecimiento de las plantas cultivadas sobre ellas.
Es sencillo entender que cuanto más se adentre en el mantillo la edificación enterrada, menos espacio deja a las raíces de las plantas, y por tanto, menos crecen los cereales sobre ellas (véase diagrama de vegetación superior).
La diferencia de altura puede ser mínima e imperceptible cuando uno camina por el sembrado, pero en años muy secos como este 2010, un arqueólogo que sobrevuele a baja altura los campos en una avioneta, podrá divisar fácilmente en los campos las siluetas de las edificaciones ocultas bajo el sembrado (véase imagen inferior).
En un reciente artículo de la BBC, Dave MacLeod, veterano investigador de English Heritage (una organización que promueve y protege los espacios históricos de Inglaterra), comenta que los últimos veranos habían sido bastante decepcionantes en cuanto a descubrimientos arqueológicos, pero que el 2010 ha sido el mejor año desde la fructífera campaña de la sequía de 1976.
El edificio, ubicado sobre la colina Nakkastepe, en la zona asiática de la ciudad, posee dos prismas encastrados y traslúcidos que conforman un nuevo hito urbano. Clarín.com, Arquitectura
El estudio REX adaptó un proyecto destinado a un centro educativo en California para un edificio de oficinas, showroom y cadena de TV, en Turquía.
La casualidad hizo que varias piezas encajaran a la perfección en un edificio inaugurado hace pocos meses en Estambul. Por empezar, no alberga a una empresa si no a dos, que tienen el mismo CEO: Vakko Fashion Center (una firma de indumentaria de diseño y alta calidad) y Power Media Center (algo así como la MTV de Turquía).
El edificio, ubicado sobre la colina Nakkastepe, en la zona asiática de la ciudad, posee dos prismas encastrados y traslúcidos que conforman un nuevo hito urbano. Pero más allá de sus virtudes arquitectónicas, lo más llamativo del VFC-PMC es que fue construido sobre una estructura de hormigón preexistente y, además, con un proyecto originalmente concebido para otro fin, en otro continente.
Los responsables de esta suerte de “reuso arquitectónico” son los diseñadores de REX, la oficina neoyorquina desprendida hace unos años de la sucursal de OMA en la Gran Manzana. Joshua Prince-Ramus, su líder, fue discípulo y socio de Rem Koolhaas y parece haber aprendido muy bien el discurso del holandés. Sostiene, que el “ethos” de su estudio no es diseñar objetos, sino “diseñar procesos” y lograr lo que él llama “el arte de perder el control productivamente”. ¿La fórmula? Estar seguros de que “con la gente suficiente, la suficiente inteligencia y energía suficiente, ese proceso nos llevará a una conclusión que excederá por lejos cualquier croquis inicial, o iniciativa individual”.
VAKKO FASHION CENTER AND POWER MEDIA CENTER Istanbul, Turkey. Imagen: REX - Architecture PC
Algo de eso ocurrió con este encargo, que venía fuertemente condicionado : por un lado, el comitente pedía que el programa se desarrollara sobre el esqueleto de hormigón de lo que iba a ser un hotel y nunca terminó de construirse. Por el otro, diseño y construcción no debían llevar más de un año porque ese era el plazo para mudar las oficinas.
Así fue como REX Architecture recogió el guante y recicló un proyecto que tenía listo y que acababa de cancelarse: el Annenberg Center, un instituto de ciencia y tecnología de una universidad californiana. Gracias a un diseño semicocinado , la construcción del VFC-PMC comenzó apenas cuatro días después de recibido el encargo. Sólo alguien como Prince-Ramus, para quien la arquitectura se parece mucho al remo (el deporte de sus amores) porque “se apoya mucho en el talento, pero hasta determinado punto, a partir del cual todo depende de la determinación, la concentración y la disciplina ”, pudo haber terminado un proyecto tan complejo en tan poco tiempo.
Tomando en cuenta que dos empresas convivirían en un mismo edificio, Prince-Ramus y los suyos dividieron el proyecto en dos componentes estructuralmente independientes . El esqueleto de hormigón del frustrado hotel, que tenía forma de U, se completó hasta formar un cuadrilátero en cuyos lados se ubicaron las oficinas para los administrativos, en espacios flexibles de planta libre. En el centro del cuadrilátero, en tanto, se insertó una nueva torre de acero de seis pisos, bautizada “showcase” (vitrina). Esos seis bloques apilados irregularmente , algunos inclinados, contienen un auditorio, showrooms de la empresa de indumentaria, museo, biblioteca, una gran sala de reuniones y las circulaciones verticales. En el remate espejado de la torre, que sobresale por encima del cuadrilátero como la c abeza de un tornillo , están las oficinas de los directivos. En tanto, en buena parte de los dos subsuelos ya construidos , que iban a ser destinados a estacionamiento, se dispusieron los estudios de televisión, que cuentan de este modo con aislación sonora y lumínica.
Al separar la estructura en estos dos componentes, los REX ahorraron tiempo y dinero . Mientras que el cuadrilátero del Annenberg Center era de hormigón postesado que dependía del acero interior como soporte, la estructura del hotel había sido diseñada siguiendo normas antisísmicas, por lo era un soporte mucho más que suficiente. Así que la construcción arrancó en paralelo con el diseño del resto del edificio . Para acelerar aún más el proceso, los ingenieros del estudio diseñaron para el showcase una serie de cajones de acero capaces de ser ensamblados en distintas configuraciones y encargaron su fabricación antes de tener el diseño definitivo. La disposición final de los elementos se determinó en base a los requerimientos de uso, las restricciones del código y las circulaciones.
Quedaba entonces por resolver la fachada, el aspecto exterior del edificio. El CEO de VFC-PMC, Cem Hakko, había solicitado que la obra transmitiera una imagen bella, refinada y actual, acorde con el perfil de sus empresas. Sin embargo, dado lo perentorio de los plazos, resultaba imposible ocultar totalmente la desangelada estructura de hormigón. Los proyectistas optaron entonces por revestir el cuadrilátero con un muro cortina muy delgado, que deja ver algo del interior y convierte al edificio en un faro iluminado, que, junto con su ubicación en lo alto de la colina, acentúa su condición de hito urbano.
Kowloon Walled City was a loophole, a glitch never meant to exist. It grew organically devoid of building codes and largely absent of legal oversight, a kind of organic tent city times one thousand. As it grew without rules some areas were cut off entirely from natural light and air, crime ebbed and flowed and everything grew densely packed until the government finally intervened – evacuating the city and demolishing what remained.
In January 1987, the Hong Kong government announced plans to demolish the Walled City. After an arduous eviction process, demolition began in March 1993 and was completed in April 1994. Kowloon Walled City Park opened in December 1995 and occupies the area of the former Walled City. Some historical artifacts from the Walled City, including its yamen building and remnants of its South Gate, have been preserved there.
Kowloon Walled City - The most dense human habitation in world history. Foto: SkyscraperPage Forum
The Kowloon Walled City was an urban «megablock» in Hong Kong, comprised of 500 buildings that housed approximately 50,000 residents. For decades, the walled city was the last vestige of Chinese territory in British Hong Kong before it was occupied by the Japanese during the Second World War. After the Japanese deserted Kowloon, it became a hotbed for illegal activity and was the site forbrothels, casinos, opium dens, secret factories, unlicensed clinics and cocaine parlors.
Hak Nam, City of Darkness, the old Walled City of Kowloon was finally demolished ten years ago, in 1993, and to the end it retained its seedy magnificence. Rearing up abruptly in the heart of urban Hong Kong, 10, 12 and in some places as many as 14 storeys high, there was no mistaking it: an area 200 metres by 100 metres of solid building, home to some 35,000 people, not the largest, perhaps, but certainly one of the densest urban slums in the world. It was also, arguably, the closest thing to a truly self-regulating, self-sufficient, self-determining modern city that has ever been built.
The City in its final form went back barely 20 years. In origin, however, Kowloon City was much the oldest part of Hong Kong, and one of the few areas in the vicinity populated when the British first arrived in 1841 to claim Hong Kong Island and the southern-most tip of the Kowloon Peninsula for their own. It was a proper Chinese town, laid out with painstaking attention to eternal principles. The Chinese believed that a town should face south and overlook water with hills and mountains protecting its rear, and in these terms the City was very happily placed, with the great Lion Rock just to the north of it and Kowloon Bay immediately to the south.
Nuevas tecnologías en combinación con técnicas tradicionales con un único objetivo: lograr que las viviendas tengan el menor impacto posible en el medioambiente, al tiempo que piensa en la salud de sus ocupantes. La arquitectura basada en criterios bioclimáticos marca el futuro de las casas. Arquitectura bioclimática, green building, eco-viviendas… son conceptos y disciplinas con pequeñas diferencias y mucho en común: proponer soluciones concretas de diseño, adaptadas a factores como la ubicación de la parcela o el clima de la zona, para logar que la construcción ahorre toda la energía posible aportando mayores niveles de confort a los usuarios. Un diseño exhaustivo siguiendo criterios bioclimáticos puede lograr ahorros de hasta el 70% en el consumo de energía. ¿Qué elementos hacen que una casa sea bioclimática?
Algunas viviendas se levantan con materiales ecológicos, pero su proyecto de obras no establece características como la orientación y la distribución de los distintos espacios para aprovechar el calor diurno, la luz y el frescor nocturno, y conseguir así una utilización eficaz de la energía. Otras por el contrario han tenido muy en cuenta los últimos aspectos pero esta preocupación no se traslada al empleo de materiales sostenibles. Es imprescindible que los dos conceptos, bioconstrucción y bioclimático, caminen juntos para hablar de viviendas ecológicas. La casa sostenible se plantea teniendo en cuenta ambos condicionantes.
La arquitectura bioclimática aprovecha la capacidad natural del edificio en aras de lograr el máximo confort, sin recurrir a medios artificiales para mantener una temperatura agradable, una luminosidad suficiente y un ambiente saludable.
Según la Asociación Española de Bioconstrucción (AEB), la clave de la arquitectura bioclimática es considerar al edificio como un ser vivo que tiene alma y respira, por lo que la planificación del mismo se cuida en extremo, desde la elección del terreno (valorando sus posibles imprecisiones geológicas, que terminarán afectando a la construcción y, por lo tanto, a sus inquilinos), hasta los materiales, pasando por las estructuras, las cubiertas, la orientación, la eficiencia energética (Pdf) y el equipamiento interno, pues la atmósfera interior de un inmueble puede contener infinidad de sustancias tóxicas que repercuten en la salud humana. Así, una de las máximas de la bioconstrucción es la utilización de productos no contaminantes, biodegradables y reciclables, que en su proceso de elaboración precisen de los mínimos consumos energéticos y ambientales.
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