Jardín Japonés en Palermo (Buenos Aires, Argentina)
Tras anunciar que lo cederán por otros 20 años
Diputados del PRO y el Frente para la Victoria firmaron un despacho de mayoría en la Legislatura, para que se otorgue el Jardín Japonés por otros 20 años, en forma gratuita, a la fundación que actualmente lo explota.
«Con esta ley será posible preservar los estándares de conservación y el buen mantenimiento del Jardín Japonés. Resulta imposible ofrecer un paseo de esas características y de esa calidad sin el cobro de una entrada», dijo el diputado Alvaro González (PRO).
De todas maneras, el tema sigue generando polémica y hubo 14 diputados de las comisiones de Espacio Público y Presupuesto que firmaron el despacho y otros 10 que no lo hicieron. Facundo Di Filippo (Coalición Cívica) presentó un proyecto alternativo para que el Jardín sea administrado por el Estado y que no se cobre entrada, lo mismo que propone la Asociación Amigos del Lago de Palermo, que señaló que una ordenanza vigente impide dar en concesión espacios verdes.
La apacible ciudad suiza en la que Calvino predicó sus dogmas y teorías celebra los 500 años de su nacimiento
JORGE EDUARDO BENAVIDES
Ginebra es una de esas ciudades extrañas que puebla el imaginario de muchos de nosotros como una estampa inmóvil y elaborada por multitud de tópicos: sede de las Naciones Unidas y de prácticamente todo el espectro burocrático mundial, así como encrucijada de las grandes multinacionales, cuartel general de los bancos más poderosos y cuna de las más prestigiosas casas relojeras. Y lo es, pero como casi siempre ocurre, apenas rascamos ligeramente en esa estampa capitalista y feroz encontramos una ciudad apacible, recostada indolentemente a orillas del lago Leman, llena de historia, eclosionada de flores en primavera, bulliciosa y -en contra de lo que nos dice el tópico- divertida y con mucho encanto.
The Council on Tall Buildings and Urban Habitat studies and reports on all aspects of the planning, design, and construction of tall buildings. Also of a major concern is the role and impact of tall buildings on the urban environment. Our membership — uniquely interdisciplinary — includes some of the worlds top authorities in their specific profession.
A building demolition in Turkey went seriously wrong on Saturday when, instead of collapsing, it rolled over onto its roof. However, there were no reported injuries. (Aug. 1, 2009)
Alfredo y Verónica ante su chalé de paja | Cristóbal Lucas.
VIVIENDA | En Alicante
Una pareja alicantina se construye un chalé de paja y materiales ecológicos
En EEUU hay al menos una docena de estas casas con un siglo de existencia
Es ‘muy difícil quemar una casa de paja’ por el prensado de los fardos
En la clásica fábula de Los tres cerditos, al Lobo Feroz no le supone gran esfuerzo derribar de un soplido la casa de paja del primer constructor. También es cierto que el mayor de los protagonistas construye su casa sin ayuda, ya que sus hermanos están ocupados levantando sus propias moradas, por lo que el resultado de su obra es una endeble choza que hasta un perro bufador es capaz de tumbar.
Alfredo y Verónica, conocedores del peligro de los lobos malintencionados, decidieron construirse su propia casa de pajatomando las precauciones necesarias para que ningún mal soplido se la derruya. Para su objetivo eligieron un terreno cercano al paraje de ‘La Ofra’, a medio camino entre Aspe y Hondón de las Nieves.
Buscaron ayudantes, para que no les pasara lo que al primer cerdo, y a finales de 2008 comenzaron a construirse ellos mismos su propio chalé a base de fardos de paja. Esperan concluirlo en un año.
La pareja, que está edificando su vivienda unifamiliar durante el tiempo libre, ya que ambos trabajan, decidió optar por utilizar la paja en la construcción ante los abusos inmobiliarios de los últimos tiempos, entre otras razones. «Nos decantamos por la paja porque, aparte de la especulación inmobiliaria, queríamos construirnos una casa ecológica que respete el medio ambiente».
Para ello, apenas han utilizado cemento, las vigas están tratadas con barnices naturales y los revocos (enlucidos) de las paredes los están haciendo con diferentes tipos de barro mezclándolo con arcilla en diferentes proporciones, con mortero de cal, etc.
Rescatan en Azul el legado de Francisco Salamone, el arquitecto que conquistó Buenos Aires en los años 30 con decenas de obras monumentales devenidas objeto de culto.
Por Fabio Grementieri
Para LA NACION – Buenos Aires, 2009
En la Argentina hay valiosos «sistemas patrimoniales» integrados por obras construidas con una misma estética, derivadas de una misma tecnología o diseñadas para una misma función. Es el caso del patrimonio art nouveau , del ferroviario o del escolar, por citar algunos grupos. Son muy pocos, en cambio, los casos de conjuntos patrimoniales notables compuestos por una gran cantidad de piezas erigidas por un solo proyectista. Entre ellos descuella la impresionante colección de edificios y espacios diseñados por Francisco Salamone en la Provincia de Buenos Aires, entre 1936 y 1940.
Hijo de un constructor italiano, Salamone nació en Sicilia en 1897 y arribó al país de pequeño. Estudió en el colegio Otto Krause y posteriormente se radicó en Córdoba; allí se recibió de ingeniero y arquitecto, realizó obras menores e intentó una carrera política en el Partido Radical. Su gran oportunidad llegó de la mano del autoritario Manuel Fresco, gobernador de Buenos Aires en la segunda mitad de los años treinta. Dentro del amplio plan de obras públicas de matriz keynesiana y fascista encarado por el caudillo conservador, Salamone construyó sedes municipales, plazas, mataderos y portales de cementerios en localidades de la mitad sudeste del territorio provincial. En sólo cuatro años desplegó una fantasía inagotable y una capacidad de trabajo frenética. Esta erupción de creatividad se extinguió en 1940, cuando Fresco dejó el poder y Salamone se instaló definitivamente en la ciudad de Buenos Aires. Hasta su muerte, en 1959, dirigió una empresa de pavimentación urbana y construyó apenas un par de edificios más.
La Fundación Espacio se complace en invitarle al evento
ARQUITECTURA Y LUGAR. Conferencias 2009 CCS
Martes 25 y miércoles 26 de agosto de 2009
Auditorio Torre CorpBanca, 6 pm
Conferencistas Invitados:
MARTES 25 DE AGOSTO. 6 pm.
Nader Tehrani – Boston / USA
Junto a la venezolana Mónica Ponce de León ha desarrollado a través de Office da en Boston, una gran obra que les ha permitido ser considerados como representantes de las nuevas generaciones de arquitectos en los Estados Unidos y con gran reputación a nivel mundial tanto por su trabajo docente como profesional.http://www.officeda.com
Giancarlo Mazzanti – Bogotá / COLOMBIA
Con su firma personal ha sido ganador de la Bienal de Quito y la Bienal de Lisboa, ambas en 2008, por el proyecto para La Biblioteca España Santo Domingo Savio en Medellín, entre otros tantos premios que ha recibido esta notable obra de transformación del tejido de los barrios en esa ciudad colombiana. En la ciudad de Barranquilla acaba de terminar el Museo del Caribe, elegido por concurso internacional.http://www.giancarlomazzanti.com/
MIERCOLES 26 DE AGOSTO. 6 pm.
Alexia León – Lima / PERÚ
Trabajó junto al Arq. Juvenal Baracco. Su proyecto de la casa en Playa Bonita ha sido finalista en la I Bienal Iberoamericana, Madrid, 1998, y finalista en el segundo premio Mies van der Rohe de Arquitectura Latinoamericana, 2001. Incluida en la lista de los cien arquitectos colaboradores de Herzog & De Meuron en el proyecto para la ciudad de Ordos en China, además de haber sido profesora en varias universidades americanas y europeas de gran importancia sobre sus investigaciones sobre la arquitectura en el desierto del Perú.
Angelo Bucci – Sao Paulo / BRASIL
Desde 2003, con su firma SPBR ha sido ganador del último premio Holcim sobre arquitectura sostenible por el proyecto para la Nova Biblioteca da PUC-RIO. Anteriormente con la firma MMBB, colaboró con el Arq. Paulo Mendes Da Rocha, (ganador del premio Pritzker), y también fue finalista del concurso Elemental en Chile.http://www.spbr.arq.br/
Valor de la entrada por día: BsF. 150 (general) / BsF. 100 (estudiantes)
Para mayor información sobre cómo adquirir sus entradas, escribir un correo a contacto@espacio.net.ve
Tombuctú fue en su día una de las ciudades más cultas y prósperas de África
Durante muchos siglos la ciudad africana de Tombuctú fue un enigma para el hombre blanco; un lugar muy lejano, inaccesible, misterioso y mágico donde se escondía un mundo fascinante de sabiduría y espiritualidad.
Texto|Fotos: Gerardo Olivares
Sí Samarcanda representa ese lugar mítico, evocador y cargado de leyendas para el continente asiático, Tombuctú lo es para el continente negro. Estas dos ciudades con nombres tan sugerentes y que siempre despertaron la fascinación de occidente, tienen mucho en común aunque se encuentren separadas por miles de kilómetros de distancia. Si durante siglos Samarcanda fue un eje crucial en la ruta de las caravanas entre Oriente y Occidente, Tombuctú lo fue en la ruta transahariana que unía de norte a sur el Mediterráneo con el África negra.
Las dos ciudades se convirtieron en importantes centros intelectuales y espirituales del islam (Tombuctú tuvo una de las primeras universidades en el mundo), y siempre han estado rodeadas de ese halo de misterio y exotismo. A pesar de esa tradición de lugar aislado, perdido y de difícil acceso que aun arrastra, a Tombuctú se puede llegar por tierra, agua y aire. No existen muchas poblaciones en el interior del Sahara que puedan presumir de esto. Pero sin duda alguna que hay que hacerlo navegando en un fascinante viaje siguiendo el curso del Níger, el río culpable de muchos de los mitos y leyendas que se escucharon en Europa de esta ciudad.
Inserto en el imponente paisaje árido se alza este jardín, el marco de una obra de estilo criollo
Ubicado al pie de las sierras cordobesas, este lote de diez hectáreas con pendientes naturales alberga un cuidado parque. Era un monte cerrado y espeso, con vegetación autóctona, aunque con pocos ejemplares de gran porte. Con machete en mano fueron abriendo camino. Así fue que rescataron un añejo algarrobo en el centro de un gran bajo, alrededor del cual comenzaron a limpiar.
El trabajo fue minucioso, marcaron cada arbolito que debía quedarse por su tamaño, su forma y su ubicación, entre ellos: chañares, algarrobos, molles, quebrachos blancos, talas, cocos y espinillos. Alrededor de un viejo tala se construyó la primera casa. Luego vinieron el taller de trabajo, la pileta, la casa de los caseros, el estanque y los corrales.
Las especies que resistían las condiciones del lugar –suelo pobre, fuertes vientos, largos períodos de sequía, crudos inviernos y altas temperaturas estivales– comenzaron a volverse las figuras principales del diseño. Lavandas, bulbines, euriops y teucrium. Plantaron nuevos árboles, como aguaribay, cina cina, orcos, quebrachos y algarrobos, además de un sector con pinos eliotis. En cada roquerío fueron armando los canteros y rocallas de estilo natural.
Diagramaron senderos peatonales, sorteando los desniveles con escalones de durmientes en quebracho. En la primera parte del ingreso plantaron plátanos, luego dejaron un gran vacío para destacar un algarrobo y un quebracho blanco y continuaron el camino con Fagara coco trasplantados del monte preexistente.
Los castores abrevaban en Times Square. Los osos negros campaban a sus anchas por los altos de Harlem. Y los pumas y los lobos acechaban a los 5.000 indios Lenape que se abrían paso a duras penas en la fronda selvática de Mannahatta, la isla de «muchas colinas».
Así era la Gran Manzana, emparentada en la lejanía con el jardín del Edén, cuando la vislumbró por primera vez Henry Hudson en 1609. Y así la ha reimaginado cuatro siglos después Eric Sanderson, en ese fascinante proyecto que recupera el nombre y el espíritu original de Manhattan, increíblemente reverdecida ante nuestros ojos.
«Como Henry Hudson, vine a Nueva York buscando algo, pero una vez aquí he encontrado algo distinto, algo que no esperaba», confiesa Sanderson, ecologista del paisaje, que ha logrado trazar un puente inaudito entre la jungla de asfalto y el bosque impenetrable de robles y castaños.
Primero fue un libro, ‘Mannahatta’, un canto ecológico y poético, deudor de Henry David Thoreau y Walt Whitman. La idea se desborda ahora en una de las exposiciones imprescindibles del verano, en el Museo de la Ciudad de Nueva York de la Quinta Avenida y la calle 103. Aunque el prodigio visual llega hasta internet, donde cualquier neoyorquino puede ver cómo era la vida en su manzana hace 400 años con un simple click .
«En Mannahatta había 627 especies diferentes de plantas, 233 variedades de pájaros y una biodiversidad por hectárea superior a la de Yellowstone o Yosemite», asegura Sanderson. «Si hubiera subsistido como tal, la isla sería hoy en día la auténtica joya de los parques naturales».
Los propios indios Lenape, con los incendios controlados y la agricultura incipiente, fueron los primeros en alterar el paisaje con prácticas que hoy se considerarían ‘sostenibles’.
El Bajo Manhattan encajó en el siglo XVII la huella de la civilización, encarnada en los pioneros de Nueva Ámsterdam. Los británicos arrasaron gran parte de la isla y la convirtieron en fortín durante la Guerra de la Independencia. Pero el golpe de gracia llegó en 1811, con la rejilla urbana que convirtió la isla en una lacónica sucesión de calles y avenidas.
A golpe de dinamita, se allanaron gran parte de las 500 colinas. Hasta lo que hoy es Central Park pasó por un meticuloso proceso de reducción topográfica. Con el tiempo llegarían los rascacielos, anclados en la roca granítica.
La construcción ha sido galardonada con el premio Best Tall Building
LAURA CASO
Madrid.- Los vecinos del Linked Hybrid, una ‘pequeña ciudad’ recientemente inaugurada en Pekín, pueden caminar 60 metros por encima del asfalto. Y no es que tengan alas o poderes sobrenaturales, es que viven en un complejo residencial cuyos edificios se conectan entre sí por pasarelas voladizas. Este original proyecto, inaugurado el pasado mes de julio, fue concebido por el arquitecto estadounidense Steven Holl, ha sido premiado con el galardón Best Tall Building que distingue a las construcciones en altura con mejor diseño en cada uno de los cinco continentes. [ALBUM DE IMÁGENES]
«Pekín vive un frenesí caótico», afirma Holl en una entrevista en el francés ‘Les Heures’, en la que rechaza el modelo constructivo chino, lleno de «edificios mole junto a autopistas, en los que no hay lugar para espacios públicos ni zonas verdes», señala.
Su ‘híbrido conectado’ pretende cambiar ese rumbo. Además de esta ‘interconexión aérea’, la ‘miniurbe’ es también autosuficiente. 220.000 metros cuadrados acogen 750 apartamentos un parque (con lago incluido), zonas comerciales, cines, guarderías, un colegio y un aparcamiento subterráneo. Además, la construcción cuenta con un hotel, para los turistas que quieran darse una vuelta por esta ciudad del futuro.
Arquitecto, representante del movimiento romántico-nacional finlandés, padre de Eero, y autor de obras simbólicas en ciudades como Helsinki y Chicago, se radicó en Estados Unidos, donde hizo escuela.
Entre 1893 y 1897 estudió pintura y arquitectura en la Universidad y el Politécnico de Helsinki, y enseguida se asoció con Herman Gesellius y Armas Lindgren en la firma Gesellius, Lindgren y Saarinen.
Fue con ellos que dio vida al movimiento finlandés conocido como romántico-nacional, en el que al naturalismo romántico tradicional se incorporan motivos provenientes del art nouveau y elementos eclécticos y prerracionalistas, como los de Berlage, al que, por ejemplo, aludía la estación de trenes de Helsinki, obra principal de su estudio y de la escuela romántica nacional, realizada entre 1910 y 1914.
Considerado uno de sus proyectos más innovadores, la Estación Central de Helsinki consiguió un interesante contraste entre la pureza de la torre vertical y las nobles proporciones del volumen horizontal que la rodea.
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