El acto de entrega del mayor galardón de arquitectura se realizará en Argentina y contará con la presencia de algunos de los profesionales más destacados del mundo.
El arquitecto suizo Peter Zumthor fue seleccionado como el ganador del Premio Pritzker de Arquitectura 2009. La ceremonia de lo que se conoce en todo el mundo como la máxima distinción en arquitectura se llevará a cabo el próximo 29 de mayo en Buenos Aires.
El Premio Pritzker de Arquitectura se entrega anualmente a aquellos arquitectos cuya obra demuestra una combinación de las cualidades de talento, visión y compromiso y que haya contribuido de manera constante y significativa a la humanidad y al entorno edificado a través del arte de la arquitectura.
La familia Pritzker, creadores de la cadena de hoteles Hyatt, eligió el campo de la arquitectura debido a su marcado interés en la construcción. El premio buscaba galardonar a una de las pocas manifestaciones creativas que no está incluida en los Premios Nobel. Los procedimientos de los premios Nobel sirvieron de modelo para el premio Pritzker: un jurado internacional realiza la selección final y tanto las deliberaciones como la votación se llevan a cabo en secreto. Las postulaciones se suceden de año a año y son cientos los postulantes de países de todo el mundo que se consideran todos los años.
Acabamos de subir al barco, que zarpa del muelle de Uribitarte, y el arquitecto Iñaki Uriarte coge el micrófono y advierte: «Ésta es una lectura subjetiva de la historia de la ría de Bilbao, que he estudiado durante once años. No represento a nadie y mis opiniones son sólo mías».
IÑAKI URIARTE, Arquitecto «Asistimos a un descalabro mayúsculo del patrimonio industrial, que explica la identidad de nuestro país»
Ruth Pérez de Anucita Donostia. Miembro las comisiones de defensa del patrimonio arquitectónico de Barcelona y Bilbao, el arquitecto Iñaki Uriarte ha sido galardonado por sus numerosos estudios y artículos sobre los centros históricos y el patrimonio cultural. Ayer intervino en las jornadas organizadas por la Asociación en Defensa del Patrimonio Cultural de Donostia, cuya existencia cree debidamente justificada. «No sólo pueden, sino que deben existir esas asociaciones para conseguir irradiar entre la gente la creencia, el sentimiento de que el patrimonio es un bien cultural, de inmenso valor, irrepetible y cuya destrucción es irreversible», señala.
Un equipo hispano-egipcio, liderado por José Manuel Galán, descubre en Luxor la cámara mortuoria de Djehuty, escriba de Hatshepsut hacia el 1500 a.C. La sala está decorada con los textos y las imágenes policromadas del «Libro de los Muertos»
El «PROYECTO DJEHUTY» … patrocinado por Telefónica Móviles, tiene como objetivo la excavación, restauración y publicación de las tumbas de Djehuty y de Hery, ubicadas en la orilla occidental de Luxor, la antigua Tebas, en Egipto. La necrópolis se denomina Dra Abu el-Naga y está integrada por numerosas tumbas excavadas en la falda de una colina rocosa.
Un gran descubrimiento La camara mortuoria de Djehuty, o la «capilla sixtina» de Luxor El equipo del «Proyecto Djehuty» patrocinado en exclusiva desde 2004 por la Fundación Caja Madrid, y dirigido por el arqueólogo del CSIC José Manuel Galán, ha descubierto una cámara sepulcral pintada en su totalidad con 3.500 años de antigüedad en Luxor. La cámara, que perteneció a un tal Djehuty, un alto cargo de la época, tiene las paredes y el techo completamente pintados con dibujos y jeroglíficos del Libro de los Muertos.
Actualización: 19 de mayo de 2009
«La tumba de Djehuty revela nuevos datos sobre la construcción del Imperio Egipcio» El prestigioso arqueólogo José Manuel Galán detalla hoy en el Aula de Cultura de ABC las claves de su insólito hallazgo en Luxor «… El descubrimiento de la cámara mortuoria fue, en palabras del investigador del CSIC, un tanto «laberíntico», pues ésta se hallaba a 12 metros de profundidad, escondida detrás de una maraña de salas y pozos cubiertos de tierra y piedras. Pero la insistente búsqueda mereció la pena. «Su cámara es como un libro de Historia abierto; ahora conocemos todo sobre su vida, sus creencias o sus ritos religiosos. También están inscritos en ella detalles de la vida cotidiana de la época. …»
Resulta casi improbable encontrar a un solo arquitecto que no mencione a Frank Lloyd Wright como una de las figuras cuya obra ha constituido a lo largo del tiempo una perdurable referencia. Transcurridos cincuenta años desde su fallecimiento, el día 9 de abril de 1959, a sólo seis meses de la apertura del que sería su último edificio, el Museo Solomon R. Guggenheim en Nueva York, la trascendencia de la visión arquitectónica que Wright desarrolló a lo largo de su vida sigue manteniendo su fuerza y carácter de energía precursora.
En el Guggenheim, una vez más, Wright quiso ir adelante, a la búsqueda y afirmación de lo que él denominó una «arquitectura orgánica», un término que aludía a numerosos conceptos pero en la que se sintetizaba una predisposición sensorial e intelectual hacia los elementos e impulsos vitales emanados por la naturaleza y mediante la que se trataba de imbuir a la arquitectura de una trascendencia cuasi espiritual que la hiciera no sólo símbolo sino cauce de vínculo con éstos.
Peter Zumthor, en 2008, con la medalla imperial del Japón
El suizo se hace con el máximo galardón de arquitectura
El arquitecto suizo Peter Zumthor (Basilea, 1943) ha sido el galardonado con el Premio Pritzker de Arquitectura 2009, según ha hecho pública la organización del premio hoy. Es el máximo reconocimiento en el mundo de la arquitectura, un galardón que será entregado en una ceremonia que tendrá lugar el próximo 29 de mayo en Buenos Aires, Argentina. Aunque Zumthor ha desarrollado la mayor parte de su trabajo en Suiza, también ha diseñado proyectos en Alemania, Austria, Holanda, Inglaterra, España, Noruega, Finlandia y EE UU.
La distinción, que es considerada como equivalente al Premio Nobel, es uno de los mayores reconocimientos dentro de la profesión.
LOS ANGELES, (Reuters).- El arquitecto suizo Peter Zumthor, un diseñador que desdeña ser el foco de atención mientras crea un grupo de artesanales edificios en su retiro alpino, ganó el mayor honor de su profesión el domingo, el Premio Pritzker de Arquitectura.
Zumthor, de 65 años, se transformó así en el tercer nativo de Suiza en recibir lo que ha sido descrito a veces como el equivalente del mundo de la arquitectura al Premio Nobel.
Muchos de los trabajos de Zumthor salpican la zona montañosa donde ha vivido y trabajado durante los últimos 30 años, incluyendo su proyecto más conocido Therme Vals .
El lujoso «spa» que abrió en 1996 después de una década de trabajo cuenta con 60.000 cortes de precisión de lozas de piedra cuarcita instaladas en la ladera de una colina rodeada de altas cumbres. Un par de trabajos en Alemania evocan una espiritualidad similar: el museo de arte Kolumba en Colonia y una austera capilla en una granja cercana. En Austria, diseñó el museo Kunsthaus Bregenz, que luce como una lámpara desde el exterior
El arquitecto suizo se ha alzado con el premio Pritzker, considerado el ‘Nobel’ de la arquitectura. El jurado ha destacado su trabajo «centrado, inflexible y excepcionalmente determinado»
Por su trabajo artesano, el arquitecto suizo Peter Zumthor fue galardonado con el Premio Pritzker 2009, que en arquitectura equivale al Premio Nobel.
MADRID. -El Pritzker ha vuelto a premiar a un solitario. El jurado lo ha descrito como un ´creador de lugares más que de simples edificios ´, pero Peter Zumthor (Basilea, 1943) fue ebanista antes que arquitecto . Y esa huella está presente en todos sus edificios. Incluso en los que no son de madera. Hijo de carpintero, estudió diseño en el Pratt Institute de Nueva York antes de convertirse en arquitecto. Allí quedó fascinado por el movimiento moderno . Y decidió reparar sus errores: incorporarle calidad. Y calidez.
No hace mucho que está on line el sitio oficial que contiene información completa sobre la vida y la obra del arquitecto argentino Amancio Williams (1913-1989). Creado por el Archivo Williams, el sitio pone a mano de los interesados una colección completa de los documentos originales del archivo, y que fueron digitalizados.
Es difícil organizar una exposición de arquitectura que resulte amena al visitante no especializado. Dominique Perrault, arquitecto, que hasta el 17 de mayo se puede visitar en el Museo Colecciones ICO (Zorrilla, 3 – Madrid, España) es una excepción a esta regla. Famoso en todo el mundo por la construcción de la Biblioteca Nacional de Francia en París, (Dominique Perrault, Auvernia, 1953) muestra en Madrid 25 proyectos realizados después de su obra más faraónica, hecha a imagen y semejanza de la reconocida megalomanía cultural de François Mitterrand. Y es aquí donde de verdad se puede ver la originalidad de un arquitecto que ha construido su marca a base de paisajes y materiales especiales como mallas metálicas, vidrios o maderas.
La historia a veces hunde en el desprestigio a figuras que poco antes había encumbrado. Sólo el filtro del tiempo consigue poco a poco valorar a aquellas figuras vapuleadas por sus contemporáneos. Es el caso del arquitecto finlandés Eero Saarinen (1910-1961), que hizo carrera en Estados Unidos, al que hoy se mira como un innovador de las formas a través de una exposición que irá de gira por varias ciudades hasta 2010.
Eero Saarinen: Shaping the Future is a comprehensive project exploring the work of one of the most prolific, unorthodox, and controversial masters of 20th-century architecture.
Se cumplen 50 años del primer edificio que emplea la técnica de ‘fachada suspendida’
JOSE F. LEAL | MARIO VICIOSA | ITXASO GONZÁLEZ
MADRID.- El encuentro con Antonio Lamela tiene lugar a las 11 de la mañana, delante del número 33 de la calle O’Donnell de Madrid, a escasas dos manzanas del Parque del Retiro. No hemos terminado de presentarnos y ya ha empezado la clase. «En 1958 Madrid prácticamente acababa aquí. Nada de lo que veis a vuestro alrededor estaba construido», afirma, mientras explica en qué consiste la técnica de la «fachada suspendida«, aplicada en el edificio que tenemos delante.
Este mes se cumple medio siglo desde que terminó de construirlo, el segundo de toda su carrera. Entre otros muchos, después vinieron la Torres Colón, el nuevo traje para el Santiago Bernabéu (1998 y 2002) o la Terminal 4de Barajas. En él vive desde entonces y en él fijó el primer estudio de arquitectura donde trabajó hasta 1964, tan distinto del actual. «Ni yo mismo, ni mis colegas contemporáneos de entonces, supimos calibrar la importancia que iba a adquirir», dice, y «es ahora cuando se empiezan a apreciar las novedades que introdujo». El edificio apenas ha experimentado cambios desde entonces.
El pasado jueves falleció el arquitecto Luis Peña Ganchegui Oñati, Guipúzcoa, 1926 en su domicilio de San Sebastián. Peña ha sido el gran animador y referente de la modernidad en la arquitectura del País Vasco desde que finalizara sus estudios en la Escuela de Madrid en 1959. Pertenecía a aquella generación que tan bien encarnó el movimiento moderno de la arquitectura en una España que trataba de aprovechar el mínimo resquicio de libertad en el páramo cultural franquista. Nombres importantes de la arquitectura como Eduardo Mangada, Miguel Oriol, Fernando Higueras, entre otros, conforman aquella generación que se enraizó en la lección de los maestros Sáenz de Oiza, De la Sota y algunos pocos más. Peña Ganchegui pronto conectó, a través de aquellos legendarios Pequeños Congresos (1960-1969), con lo mejor de la arquitectura catalana y europea. Fueron casi constantes los encuentros lúdico-profesionales entre Oriol Bohigas, Federico Correa, Vázquez de Castro, Giancarlo di Carlo, Vittorio Gregotti, Alvaro Siza, Nuno Portas y tantos otros referentes de la arquitectura desde la segunda mitad del pasado siglo. Fueron importantes sus aportaciones humanas y profesionales en aquellos encuentros a los que, sucesivamente, se fueron incorporando quienes luego conformarían lo mejor de las arquitecturas de la modernidad en España: Rafael Moneo, Óscar Tusquets y algunos otros más.
El arquitecto Wang Shu defiende construcciones basadas en la naturaleza y en los materiales vivos
La mayor parte de las imágenes que nos llegan de las ciudades chinas se componen de enormes densidades de edificios. De mastodontes como Shanghai, donde viven la friolera de 33 millones de habitantes (diez veces Madrid) o Pekín. Pero la arquitectura china no se reduce a esas construcciones a gran escala que sólo representan a un país levantado hace cosa de 40 años.
Wang Shu está a sus 46 años entre los cinco mejores arquitectos chinos. La primera vez que China acudió a la Bienal de Venecia, en 2006, Shu fue elegido para construir el pabellón que representó a su país. También ha expuesto su obra en el Centro Pompidou. Estos días ha visitado por primera vez España, invitado por la cátedra de Cerámica de la Escuela de Arquitectura de Madrid. Y quizás porque los técnicos chinos no se prodigan mucho por el mundo, el salón de actos estaba lleno de alumnos y algún colega. «Los arquitectos importantes no aceptan encargos pequeños porque aún se construyen muchos complejos grandes. Sobran viviendas, pero se sigue edificando para ganar dinero. Eso ha logrado un desarrollo económico muy fructífero, pero un crecimiento urbanístico feroz, y el arquitecto no puede eludir su responsabilidad», apuntó Shu.
«… Pareciera que uno de los secretos de (Iván) Robredo pasa por invertir mucho tiempo en conocer la idea que tiene el chef del lugar, sobre lo que debe ser la cocina y el salón, «el que diseña tiene que conocer al que va a cocinar».
Pero sobre todo, en lo que no puede haber heterodoxia es en la cocina. Que tiene que haber una razonable separación entre la cocina fría y de postres, y la caliente, es algo que no se discute – hasta ahora que están empezando a aparecer algunos aparatos de la cocina molecular que embarran un poquito los criterios, porque ahí entra a jugar fuerte el tener en cuenta los procesos….»
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