(Del lat. cultūra). 2. f. Conjunto de conocimientos que permite a alguien desarrollar su juicio crítico. 3. f. Conjunto de modos de vida y costumbres, conocimientos y grado de desarrollo artístico, científico, industrial, en una época, grupo social, etc. DRAE.
Grandes cubos iluminados que sugieren contenedores de mercancías portuarias conforman la exposición permanente, en la que podemos ver documentos de video y audio, pantallas interactivas y objetos originales relacionados con la historia de la pesca. Pero el Museo do Mar no sólo es la colección permanente: explora también las exposiciones temporales.
Bienvenidos al Museo do Mar de Galicia, un lugar donde comprender la enorme vinculación histórica de los gallegos con el mar a través de su aprovechamiento y conocimiento.
El Escritor, en 2004 - Foto Archivo LaNacion.com.ar
Tenía 75 años; era columnista de los diarios LA NACION, The New York Times y El País de España; el autor de la novela Santa Evita padecía cáncer.
Fue columnista de los diarios LA NACION, The New York Times y El País de España. También escribió libretos de cine y televisión, y fue crítico cinematográfico, además de integrar el equipo de dirección del semanario Primera Plana. También dirigió la Opinión Cultural y la revista Panorama. Además, formó parte del equipo creador del diario Página 12.
Su vida y obra
«Las ficciones son nuestra forma de rebelión.» La relación del periodista y escritor Tomás Eloy Martínez con la escritura comenzó con una transgresión. Escribió su primer cuento cuando tenía menos de diez años para burlar el castigo de sus padres, que le habían prohibido leer. Ese gesto, el de llevar al máximo los límites, caracterizó toda su trayectoria.
El fallecimiento del extraordinario escritor y periodista generó conmoción; el velatorio será mañana en Parque Memorial de Pilar desde las 8.30; diarios del mundo reflejaron la noticia; mensajes de afecto de lectores
Escribió La pasión según Trelew, mandado a quemar durante la dictadura, y Santa Evita, la novela argentina más traducida de la historia. En 2002 obtuvo el Premio Alfaguara por El vuelo de la reina. También fue autor de ensayos y guiones de cine.
@darioalvarez «Murió Tomás Eloy Martinez :: Notife.com -» http://bit.ly/cHXIyp Adiós a un Maestro de periodistas, escritor brillante, tucumano universal
Mi comentario en Facebook: Dario Alvarez recuerdo su valioso trabajo en los días fundacionales del «Diario de Caracas»… y la cantidad de claves que encontré en sus escritos de esa vivencia en el exilio… gracias Maestro TEM, descansa en paz (maldito cáncer, se lleva a los mejores antes de tiempo y con tanto dolor ;-(
En la confluencia de los ríos Eresma y Clamores, al pie de la sierra de Guadarrama, se encuentra Segovia una de las ciudades españolas que mejor conserva el espectacular legado que dejaron en ella los romanos.
El mayor reclamo turístico de Segovia es su acueducto construído en época romana para trasladar el agua desde el río Acebeda, aunque la leyenda asegura algo bien distinto. Según ésta una joven aguadora, cansada de arrastrar el cántaro por las empinadas y angostas calles de la ciudad, aceptó un trueque con el diablo. Éste dispondría del alma de la muchacha si, antes de que cantara el gallo, el agua llegaba hasta la puerta de su casa. El diablo trabajo a destajo. Debía construirlo en menos de 24 horas y por una piedra no lo consiguió.
Leyendas a parte, el acueducto constituye una majestuosa obra de ingeniería romana construído con sillares de granito unidos sin ningún tipo de argamasa entre ellos y colocados a hueso. Nace en La Acebeda, paraje próximo a La Granja, desde donde conduce el agua hasta la capital durante un tramo de 15 kilómetros, de los cuales aproximadamente 728 metros van al descubierto y el resto de forma subterránea. Esta compuesto por 163 arcos y alcanza su altura máxima en la Plaza del Azogue.
Una cantera abandonada en la isla griega de Creta, atravesada por una complicada red de túneles subterráneos, podría ser el lugar del mítico laberinto diseñado por Dédalo para encerrar al Minotauro. Un equipo anglo-británico de expertos que llevó a cabo una expedición a esa cantera el pasado verano cree que el lugar, próximo a la ciudad de Gortina, en el sur de la isla, tiene tanto derecho a esa reivindicación como el palacio de Cnossos, situado en el norte.
Los arqueólogos creen que ese complejo de cuevas próximo a Gortina, que fue la antigua capital romana de Creta, es un candidato muy plausible a haber sido en la antigüedad el lugar del laberinto de la leyenda griega, según informa hoy el diario británico «The Independent».
Según esa leyenda, el rey Minos mandó construir el laberinto para encerrar allí al minotauro, una bestia feroz nacida de la unión entre su esposa, Parsifae, y un toro del que ella se había enamorado por intervención de un Poseidón enfurecido con el monarca.
Nicholas Howarth, geógrafo de la Universidad de Oxford, que encabezó la expedición, dijo que la asociación de Cnossos con el Laberinto se vio reforzada por la reconstrucción que hizo a principios del siglo XX de las ruinas de su palacio minoico. «La gente va allí no sólo a ver esas polémicas ruinas excavadas y reconstruidas por Evans sino también en busca de una conexión del palacio con el pasado mítico de la Época Heroica. Es una vergüenza que quienes visitan Cnossos no hayan oído hablar de que hay otros posibles candidatos a haber albergado el mítico laberinto», declaró Howarth al periódico inglés.
Más de 4.500 fotos y dibujos en color ilustran este manual de 800 páginas
Amaya García | Madrid
Casas particulares, embajadas, centros comerciales, aeropuertos, museos, cafés… La editorial Phaidon vuelve con un proyecto a lo grande, el volumen ‘Atlas de arquitectura mundial del siglo XXI‘, un apasionante recorrido por más de mil edificios reflejo de la ebullición creativa que ha acompañado este siglo.
El libro, que espera continuar con el éxito cosechado por el ‘Atlas Contemporáneo de la Arquitectura Moderna‘ (2004), recoge 1037 edificios de 89 países firmados por 653 arquitectos. Una completa radiografía que pone sobre la mesa cada tipología de edificio que existe en el mundo.
Los cuatro mapamundis de gran escala que recoge el volumen, todos basados en datos de la London School of Economics, ayudan a contextualizar la información y acercarse a aspectos tan interesantes como el crecimiento del gasto en construcción y la renta per cápita de cada país.
Manual imprescindible para arquitectos, estudiantes de la materia y diseñadores, este atlas también ha querido conquistar a un amplio abanico de lectores presentando la información de una manera útil y sencilla. Sus extensos índices son excelentes aliados en esta tarea.
Más de 4.500 fotos y dibujos en color ilustran la obra, que muestra edificios de Oceanía, Asia, Europa, Norteamérica y Suramérica. Los que quieran ir un paso más allá de las páginas del libro también pueden (ver su descripción en línea aquí).
La Alhambra y Sierra Nevada son la imagen por antonomasia de Granada.
Granada se merece una reconquista pacífica y abierta. Toda ciudad esconde varias ciudades. Y proponemos descubrir este otoño la Granada de los cuatro elementos. Tierra, aire, agua y fuego y sin coger el coche.
Hasta el siglo XVI fue la capital del antiguo Reino de Granada y en el escudo municipal ostenta los títulos de «Muy noble, muy leal, nombrada, grande, celebérrima y heroica ciudad de Granada».
DIARIO DE VIAJE :: ESPAÑA Granada, tierra de moros y poetas
La Alhambra, la vieja Catedral y otros tesoros de la mítica ciudad andaluza, punto de encuentro de culturas y cuna de García Lorca.
Un recorrido cultural y gastronómico por la comunidad autónoma gracias a las recomendaciones de los lectores
EL VIAJERO
Una escapada por varios rincones de Navarra para descubrir una tierra llena de encanto en la que su cultura, sus paisajes urbanos y naturales, y su gastronomía dejan huella en los viajeros.
Está compuesta por 272 municipios y cuenta con una población de 629.569 habitantes (2009),3 de la que aproximadamente un tercio vive en la capital, Pamplona (195.769 hab.), y más de la mitad en el área metropolitana de la misma (328.511 hab.).
Los que creen que ya lo han visto todo que se apunten dar una vuelta por Washington en mayo de 2011. Para entonces está prevista la inauguración de la próxima gran travesura arquitectónica en el marco de un gran museo norteamericano: un pabellón inflable y translúcido de casi 50 metros de altura cubrirá temporalmente el patio central del Museo Hirshhorn, en el paseo nacional de Washington. Será como un grandioso monumento a la burbuja inmobiliaria…y a la artística, que también pincha de vez en cuando. Entonces los museos plantan cara a la crisis con imaginación.
El Museo Hirshhorn y su Jardín de Esculturas se empezó a proyectar en los años 60 para dar salida a la colección de impresionistas franceses, modernistas americanos y escultura de Joseph Hirshhorn, un inmigrante de Letonia que llegó a los Estados Unidos con su madre viuda cuando tenía 6 años, a los 14 entró a trabajar en Wall Street y a los 40 ya era un hombre rico y un mecenas respetado.
Esta americanísima historia fue destacada por el propio Hirshhorn en la inauguración del museo, en 1974: «para mí es un honor haber entregado mi colección de arte al pueblo de los Estados Unidos como una pequeña retribución por lo mucho que esta nación ha hecho por mí y por otros que como yo llegaron aquí como inmigrantes; lo que yo he conseguido en los Estados Unidos no habría podido conseguirlo en ninguna otra parte del mundo».
SARRAMONE busca las huellas del fenómeno en la literatura, el ensayo y el tango, entre otras fuentes posibles. (Archivo Gral de la Nación)
El escritor Alberto Sarramone investigó el impacto inmigratorio a principios del siglo XX. Allí rastreó los orígenes de una nacionalidad argentina que se presenta como una pregunta de respuesta incierta.
En Inmigrantes y criollos en el Bicentenario, bajo la égida de un enfoque predominantemente sociológico, Alberto Sarramone se aboca a la tarea de mensurar el impacto inmigratorio en la formación de la nacionalidad argentina, ese aluvional crisol de razas que torna temeraria y, en muchas ocasiones, imposible de responder la pregunta por el ser nacional (una extraña quintaesencia que se pretende prototipo de rasgos y características singulares y, a un tiempo, compartidas). El peso que comportó el carácter inmigratorio se ilustra con clari dad en la progresión de carácter numérico: en el Censo Nacional de 1895, una de cada cuatro per sonas era extranjera; en el Censo de 1914, una de cada tres, pero los dos tercios de argentinos res tantes eran hijos o nietos de inmigrantes. Pero si en el resto de América latina hay fundamentos suficientes para hablar –según la expresión ya consagrada de Haya de la Torre– de «pueblos indoamericanos», en Argentina, señala el autor, se torna inevitable la expre sión «euro-americano» en virtud de la genealogía inmigratoria.
En términos generales, indica Sarramone, no sería un error des estimar la figura paradigmática del inmigrante que arriba «con una mano atrás y otra adelante», tal y como reza el lugar común, no pudieron salir de su tierra quienes eran extremadamente pobres en tanto que el pasaje en barco había que pagarlo y no era barato, aun viajando en clase hacinada y económica.
Según las cifras del Censo de 1914, el cincuenta por ciento de la población que moraba en Bue nos Aires era inmigrante; no en vano unos años antes, en 1887, Sarmiento se interroga: «¿Estamos en Italia o en Buenos Aires?, ¿en Europa o en América?» Julio Argentino Roca reflexiona: «Buenos Aires no es la Nación porque es una provincia de extranjeros», y Juárez Celman abunda: «Seré el presidente de la inmigración». Notablemente, nada afectó la intensidad del flujo inmigratorio, ni siquiera la tristemente célebre Ley de Residencia, promulgada en 1902 (y recién abolida en 1958) e inspirada en las huelgas de fines del siglo XIX, que autorizaba al Poder Ejecutivo a expulsar del país a cualquier extranjero que «comprometa la seguridad o perturbe el orden público». El sentimiento enraizado en una genuina xeno fobia, el temor a lo radicalmente otro, la inmigración externa o la migración interna contempladas como una de las formas más vejatorias de invasión al espacio propio y (en principio) intocado alimentaron manifestaciones lite rarias tan disímiles en tiempos y ejecución como las novelas En la sangre (Eugenio Cambaceres), La Bolsa (Julián Martel) y los cuentos «Casa tomada» (Julio Cortázar) y «Cabecita negra» (Germán Roz enmacher). No menos evidentes resultan los aportes inmigratorios a la formación del porteño de fines del siglo XIX y principios del XX, nacido y crecido –como bien apunta Sarramone– al calor de movimientos socioculturales propios y extraños; la presencia de la inmigración italiana en los nombres del tango es considerable: D’Arienzo, De Caro, Piazzo lla, Franchini, Di Sarli, Discépolo, Pugliese, Troilo, Canaro, Bassi y un larguísimo etcétera. Así como los títulos de algunas letras: des de «Giusseppe el zapatero» hasta «Canción del inmigrante». En este marco resulta, cuanto menos, astigmático el fervoroso anhelo de Ricardo Rojas proponiendo «restaurar el alma nacional» o la malhadada descripción de Leopoldo Lugones definiendo a los grupos inmigratorios como «la plebe ultramarina».
La aventura de uno de los centros sociales okupados (CSO) más emblemáticos de Madrid llega a su fin. Agentes de la Policía Nacional han desalojado el Patio Maravillas, un espacio polivalente autogestionado ubicado en el edificio de la calle Acuerdo, número 8, después de que un juzgado diera orden de dejar libre esta zona, informaron los afectados.
El desalojo se ha producido sin ningún incidente después de que la Policía y los activistas negociaran una salida pactada del edificio. En el momento del desalojo sólo tres personas se encontraban en el centro, que lo han abandonado sin oponer resistencia alguna.
La rápida y pacífica resolución de la actuación contrata on el fuerte dispositivo desplegado en los alrededores de este centro social.
Según relatan los activistas a través de la red social Twitter, los agentes ya se encuentran dentro del edificio y han procedido a identificar a quienes se encontraban en el interior, así como a varias de las personas que se concentran en los alrededores.
Cúpula y cascarón absidal de la iglesia de los Santos Apóstoles en Nápoles
REPORTAJE: ARTE – Exposiciones
Nápoles pone a la vista lo mejor de su amplio repertorio del barroco a través de media docena de exposiciones y una serie de obras restauradas, en itinerarios urbanos que refuerzan su identidad
ROBERTA BOSCO
Seis exposiciones en otras tantas sedes museales históricas (que de por sí solas, ya valen el viaje), centenares de obras (pinturas, dibujos, esculturas, muebles, joyas, tejidos, cerámicas y porcelanas) y 51 itinerarios urbanos y regionales en los lugares del barroco (iglesias, cartujas, palacios y jardines), conforman Retorno al Barroco.De Caravaggio a Vanvitelli, el más completo e importante proyecto de investigación y difusión de la producción artística en la ciudad de Nápoles a lo largo de 150 años, entre 1600 y 1750.
Treinta años después de la gran muestra sobre el barroco que tras el terremoto de 1980 dio la vuelta al mundo, Nápoles presenta un fascinante recorrido a través de historia, arte y arquitectura, que se propone restituir a la ciudad aquel conjunto de arte y cultura, símbolo de su originalidad y su identidad. «No se trata de una exposición filológica, estructurada por épocas y escuelas, sino de un gran proyecto territorial que, con el objetivo de recuperar la identidad napolitana, documenta los progresos de los últimos 30 años sobre aspectos, momentos y géneros de esta época de exuberancia y esplendor, cronológicamente comprendida entre la llegada de Caravaggio a Nápoles en 1606 y el regreso de Carlos de Borbón a España en 1759», explica Nicola Spinosa, el mayor especialista italiano de arte barroco, que fue durante más de dos décadas superintendente a las Bellas Artes de la región Campania.
La imagen forma parte del proyecto ‘Objetivo barroco’ del fotógrafo Luciano Pedicini, que reúne una serie de imágenes especialmente representativas del triunfo de la arquitectura barroca.- LUCIANO PEDICINI
Detalle fachada Museo del Romanticismo. Foto: Web Oficial
Nueve años de esperaHa permanecido cerrado más de nueve años, pero los madrileños no han olvidado el Museo Romántico (perdón, Del Romanticismo, su nuevo nombre oficial). Y es que no son pocos los que se acercan cada día para preguntar cuándo se abre. Bien, pues ese día ha llegado y la espera ha merecido la pena. El precioso edificio del siglo XVIII ha sido transformado de arriba abajo con una reforma valorada en siete millones de euros. Convertido ahora en Museo Nacional, dispone de un 40% de obras inéditas, tres jardines, auditorio, biblioteca…
El 11 de noviembre de 1776, el arquitecto Manuel Rodríguez presentó, en el Ayuntamiento de Madrid, la solicitud de licencia para edificar un palacio en la calle San Mateo, en un terreno propiedad del marqués de Matallana. Diseñado en estilo neoclásico, cuenta con dos fachadas de marcada simetría y escasa decoración, limitándose ésta a las molduras de granito que rodean los vanos. La distribución interior se dispuso en torno a tres patios, permitiendo una abundante iluminación.
A comienzos del siglo XIX, el palacio fue adquirido por los condes de la Puebla Maestre. Es en este momento cuando se introducen algunas renovaciones estéticas, dotando de una mayor ornamentación a la fachada principal, cuyo balcón central incorporó el escudo nobiliario de la familia.
El 21 de junio de 1921, Vega Inclán instaló la Comisaría Regia de Turismo en el palacio. En 1927 el Estado lo adquirió, como sede definitiva del Museo Romántico, que se había inaugurado en 1924.
El Museo ha pasado por diferentes fases de rehabilitación y restauración. En 1944 se acometió una restauración que afectó a la fachada, crujía de la calle Beneficencia, escalera y decoración de las salas, así como el arreglo de los pasillos y del pequeño jardín. Desde este año, la exposición permanente no ha sufrido apenas cambios hasta la actualidad. Posteriormente, en el año 1996, se terminó otra fase de restauración, que afectó especialmente a los espacios bajo cubierta y a la planta baja.
Interior Palacio del Marqués de Matallana, Museo Romántico. Foto: Ministerio de Cultura, España
Estilo: Neoclásico
El Museo Romántico está situado desde sus orígenes en el antiguo palacio del marqués de Matallana, construido por el discípulo de Ventura Rodríguez, Manuel Rodríguez. A principios del siglo XIX fue comprado por el marqués de la Puebla del Maestre y en 1923 pasó a albergar la Comisaría Regia de Turismo, organismo creado por el Marqués de Valle-Inclán, quien en 1921 donó al Estado los fondos de su colección. El edificio fue adquirido por el Estado en 1927.
El edificio fue construido entre 1776 y 1779 dentro de unas líneas clasicistas en las que se mantienen ciertas reminiscencias barrocas, como se pueden comprobar en el uso de molduras en forma de orejas que adornan los balcones. Cuenta con una doble fachada, siendo la de la calle San Mateo la que contiene las estancias principales. La estructura del edificio está organizada en torno a dos patios cuadrados y cuenta además con un interesante jardín romántico.
A pesar de que conserva perfectamente la estructura y organización en planta, el edificio ha sido restaurado en varias ocasiones, estando en la actualidad cerrado por las obras de renovación de su instalación permanente.
Debe estar conectado para enviar un comentario.