Un proyecto de relanzamiento permite a los visitantes conocer cómo fue esta ciudad, enterrada bajo cenizas, a través de rutas por las casas de sus habitantes más ilustres.
Verónica Becerril / CORRESPONSAL EN ROMA
Pompeya está más viva que nunca. Desde aquel 24 de agosto del año 79, cuando la ciudad quedó cubierta bajo seis metros de cenizas, hoy Pompeya se puede conocer en todo su esplendor ya que este verano la ciudad a los pies del Vesubio ha abierto dos casas recién restauradas, las de Polibio y los Amantes Castos, ofrece un recorrido en bicicleta por las excavaciones, y da la posibilidad de conocer a través de hologramas a los habitantes de la época al mismo tiempo que se puede disfrutar de un concierto por las calles de Pompeya.
Este proyecto recibe el nombre de «Pompeya viva» y nace con el fin de valorar los restos de esta ciudad a través de un itinerario enriquecido con todo tipo de eventos. «Hemos querido poner a disposición del público una oferta cultural turística única en el mundo», explicaba a ABC el responsable de Bienes Arqueológicos de Nápoles y Pompeya, Marcello Fiori, quien ilustró las novedades del proyecto.
Sin duda, la apertura de dos nuevas casas en Pompeya ha sido uno de los atractivos más apreciados por los turistas. La visita a la domus de Giulio Polibio ofrece la posibilidad de conocer realmente al propietario de la casa quien recibe al visitante a través de un holograma. De este modo es el propio Polibio quien con su voz nos acompaña por su residencia, mientras de fondo se puede escuchar a los perros que ladran avisando de la inminente catástrofe que iba a ocurrir aquel fatídico año 79. «La tecnología se transforma en un instrumento de divulgación para hacer accesible a todos la historia», comentó Fiori.
El visitante conocerá a través de la voz del propietario de la casa cómo estaban distribuidas las habitaciones en la domus de un hombre rico y conocido en la ciudad. En su casa, además de todos los detalles que adornaban la mansión situada en la calle principal de la ciudad, los arqueólogos realizaron un descubrimiento sorprendente: en una de las habitaciones encontraron 13 esqueletos pertenecientes a la familia Polibio. Según los investigadores, el día de la fatídica erupción del Vesubio, la familia al completo —entre cuyos miembros estaba una mujer de entre 15 y 16 años embarazada— se reunió en esta habitación para salvarse.
De las últimas tecnologías se puede pasar a la tradición de las excavaciones, visitando la casa de los Amantes Castos. A través de un sistema de pasarelas suspendidas es posible observar desde lo alto el interior de la casa donde todavía los arqueólogos están trabajando, y ver los esqueletos de animales en el establo, el horno del pan, y el jardín reconstruido.
Otros espacios abiertos al público son la casa de Obellio Firmo, la casa de Marco Lucrezio Frontone, la de Sallustio y el Ara Massima. A este recorrido se une la restauración de la casa de los Amorini dorados, la casa de los Cuatro Estilos que resume a través de sus pinturas diferentes etapas pictóricas de la época, el thermopolium de Lucius Vetuius Placidus, y la casa del Menandro, una de las pocas «domus» con termas privadas que hasta ahora sólo se podía ver previa reserva y que ahora queda completamente abierta al público.
Pompeya está más viva que nunca. Desde aquel 24 de agosto del año 79, cuando la ciudad quedó cubierta bajo seis metros de cenizas, hoy Pompeya se puede conocer en todo su esplendor ya que este verano la ciudad a los pies del Vesubio ha abierto dos casas recién restauradas: las de Polibio y los Amantes Castos, que ofrecen un recorrido en bicicleta por las excavaciones, y da la posibilidad de conocer a través de hologramas a los habitantes de la época al mismo tiempo que se puede disfrutar de un concierto por las calles de Pompeya.
Este proyecto recibe el nombre de Pompeya viva y nace con el fin de valorar los restos de esta ciudad a través de un itinerario enriquecido con todo tipo de eventos. “Hemos querido poner a disposición del público una oferta cultural turística única en el mundo”, explicaba a ABC el responsable de Bienes Arqueológicos de Nápoles y Pompeya, Marcello Fiori, quien ilustró las novedades del proyecto.
This site hosts materials to accompany Penelope M. Allison, Pompeian Households: An Analysis of the Material Culture (Cotsen Institute of Archaeology, Monograph 42).
El Ayuntamiento de Roma y el Ministerio de Cultura de Italia han presentado este miércoles una convocatoria pública para buscar patrocinadores privados que financien parte de la restauración del Coliseo, valorada en 25 millones de euros.
El plan de trabajo, que pretende recuperar uno de los monumentos más visitados del mundo y el emblema de la capital italiana, contempla la restauración de las fachadas norte y sur del anfiteatro, las galerías y el hipogeo (galerías subterráneas).
Además, se mejorará el sistema de iluminación, se revisará la seguridad de las instalaciones sustituyendo las cancelas actuales por un nuevo modelo y se creará un centro de servicios de 1.500 metros cuadrados en el exterior del monumento que albergará taquillas, baños, librería y cafetería.
Para llevar a cabo estos trabajos se abrirá una convocatoria pública con la que se espera conseguir el apoyo económico de inversores privados que, a cambio, dispondrán de espacios en los que promover su imagen en las zonas inferiores del anfiteatro.
Los patrocinadores podrán presentar sus ofertas entre el 4 de agosto y el 15 de septiembre y los trabajos comenzarán previsiblemente en octubre.
«Este proyecto de restauración representa una transformación que abre las puertas a un nuevo mecenazgo, ya que pretende movilizar a las fuerzas privadas para que apuesten por el patrocinio», dijo en rueda de prensa el alcalde de Roma, Gianni Alemanno.
El mandatario explicó que el proyecto será «innovador pero no invasivo«, ya que no se admitirán mensajes publicitarios con una dimensión superior a los dos metros de altura para no dañar la imagen del monumento.
Estos trabajos continuarán la línea marcada por las intervenciones que se han realizado este año en el monumento, valoradas por el Ministerio de Cultura en 2,5 millones de euros, y que permitirán abrir al público varias zonas que hasta ahora habían permanecido cerradas.
El Coliseo de Roma (Colosseum en el latín original; Colosseo en el actual italiano) es un gran anfiteatro de la época del Imperio romano, construido en el siglo I en el centro de la ciudad de Roma. Originalmente era denominado Anfiteatro Flavio (Amphitheatrum Flavium), en honor a la Dinastía Flavia de emperadores que lo construyó, y pasó a ser llamado Colosseum por una gran estatua ubicada junto a él, el Coloso de Nerón, no conservada actualmente. Por sus características arquitectónicas, estado de conservación e historia, el Coliseo es uno de los monumentos más famosos de la antigüedad clásica.
En la antigüedad poseía un aforo para 50.000 espectadores, con ochenta filas de gradas. Los que estaban cerca de la arena eran el Emperador y los senadores, y a medida que se ascendía se situaban los estratos inferiores de la sociedad. En el Coliseo tenían lugar luchas de gladiadores y espectáculos públicos. Se construyó justo al Este del Foro Romano, y las obras empezaron entre el 70 d. C. y el 72 d. C., bajo mandato del emperador Vespasiano. El anfiteatro, que era el más grande jamás construido en el Imperio romano, se completó en el 80 d. C. por el emperador Tito, y fue modificado durante el reinado de Domiciano.1
Después de las reiteradas crisis económicas que sufrió (sobre todo) el Primer Mundo y del inevitable correlato cultural que tendrán, está por verse si quedará en pie algo de la arquitectura espectacular que caracterizó este principio de siglo. Pero, más allá de las dudas que pueda tener cualquier analista desinteresado, los grandes creadores del firmamento arquitectónico siguen dando batalla para mantener a flote el diseño de autor que tanto rédito les dió. Por caso, la inagotable Zaha Hadid promete dejar su sello en Jesolo, Italia, un pequeño balneario cercano a la laguna en la que se levanta la ciudad de Venecia.
A escasos meses de haber inaugurado su primera obra romana , el singular museo MAXXI, la iraquí insiste con la morfología que la hizo famosa en todo el mundo. Y, como no podía ser de otra manera, su futuro centro comercial, de negocios y salud mostrará una nueva vuelta de tuerca sobre las siempre retorcidas formas zahaianas y su característico espacio fluido. Ajena a todas las disquisiciones sobre el futuro de la arquitectura, Zaha parece decir “el futuro soy yo”. Así, emprendió con renovado optimismo el diseño de su nueva criatura, la que llevará el nombre de Jesolo Magica.
Zaha Hadid Architects have designed a retail and business centre for the resort of Jesolo near Venice in Italy. de zeen design magazine
Ahora, las formas líquidas de Zaha se aglutinarán en una suerte de caparazón zoomórfico que envolverá a los dos edificios que componen el complejo.
Apenas separadas, las dos partes del proyecto parecen pertenecer aun mismo organismo marino que permanece semienterrado. En la parte oeste estará el shopping de dos plantas, rodeado por espacios de uso público y estacionamiento. Allí también habrá un gimnasio de última generación y un club nocturno.
Al este de la Vía Roma, que vincula Venecia con Jesolo, se levantará la otra parte del conjunto en la que funcionará un hotel 5 estrellas con centro de conferencias y spa. El proyecto se completa con oficinas y restaurantes con vista panorámica sobre la laguna. Como si fuera un nudo de lombrices , la cáscara que aloja el centro comercial se retuerce para generar un espacio central en el que la circulación del público alimentará la sinergia interior.
Pero, sin tanto exhibicionismo como el que ya se puede ver en las entrañas del MAXXI, la nueva creación de Zaha promete más expresión en su exterior que en su interior. Los pisos y los techos de la envolvente se confundirán en una misma superficie ondulante y continua en la que las ventanas serán moderadas incisiones.
Por su lado, en el volumen del hotel, las aberturas serán más ambiciosas y buscarán capturar el paisaje de la laguna con la forma de las ventanillas del Nautilus, el mítico submarino de las novelas de Julio Verne.
Muy poco acostumbrada a repetirse a sí misma y refractaria a traicionar una sola de sus ideas, en el MAXXI, Zaha se vio tentada a reeditar la experiencia de la fábrica de la BMW en Leipzig, Alemania. Es que el museo de arte contemporáneo de Roma también le permitía tejer el edificio con las calles de alrededor, como lo hizo en Leipzig. En ambos casos, Zaha logra capturar la dinámica urbana para alimentar la idea de movimiento que tanto le gusta.
JESOLO MAGICA – RETAIL & BUSINESS CENTRE
2010 – 2014
PROGRAM: Retail, Bar, Gymnasium, Hotel, Restaurant, Offices, Congress and Wellness centre
CLIENT: HomeGroup
ARCHITECT: Zaha Hadid Architects
DESIGN: Zaha Hadid with Patrik Schumacher
PROJECT DIRECTOR: Gianluca Racana
Jesolo is one of Italy’s most established seaside resorts and the design of Jesolo Magica makes full advantage of its location near the Venice Lagoon. The project aims to be the catalyst for reinvention and regeneration – giving the of the town of Jesolo an excellent opportunity to further develop as a conference and holiday destination.
Una sala curva que potencia los sentidos - Foto: Clarin Arquitectura
“Dada la irregularidad del terreno –detalló el arquitecto brasileño al diario Corrieri del Mezzogiorno, donde ratificó su autoría del proyecto– hice construir una maqueta. Y el proyecto comenzó a surgir. La entrada del auditorio, un gran salón abierto al paisaje, un muro curvo y bajo que crea el escenario, la platea, el entrepiso y la cabina de proyección. (…) Pronto comprendí que la entrada del auditorio debía estar protegida y amplié la cobertura en forma espectacular, lo cual confirió al proyecto un aspecto nuevo, capaz de generar la sorpresa deseada.»
La última obra de Oscar Niemeyer es un auditorio que se integra a las colinas de la Costa Amalfitana, en Italia. Está pensada para disfrutar, al mismo tiempo, del paisaje y del arte.
El hombre ha festejado su propio centenario y puede darse el lujo de regalar proyectos a sus amigos. Es más, casi podría decirse que sólo proyecta aquello que le interesa, por cercanía ideológica o afectiva.
¿Qué ciudad podría negarse a incluir en su paisaje urbano un edificio de Oscar Niemeyer? Por extraño que parezca, algo de eso ocurrió con el Auditorio de Ravello, un pueblo de la Costa Amalfitana, uno de los lugares más bellos de Italia y del mundo. El proyecto original es de hace una década, y fue obsequiado a la ciudad por Niemeyer, a instancias de su amigo Domenico De Masi, presidente de la Fundación Ravello.
Pero antes de conseguir luz verde para la construcción, hubo una larga batalla legal , debido a la resistencia de los lugareños, que no querían ver alterado el paisaje, se oponían a que hubiera excavaciones sobre los acantilados y consideraban que la apertura de nuevas calles alterarían la idílica paz del pueblo, aumentando el tránsito. El auditorio, diseñado por Niemeyer e inaugurado a fines de enero con su nombre, aspira a convertir a Ravello en un destino turístico-cultural durante todo el año (el pueblo es famoso por su festival de verano) y revitalizar las cercanas Villa Rufolo y Villa Episcopio. Se trata de una pequeña sala curva y totalmente blanca, encastrada en el acantilado, con un gran voladizo . Una obra de vanguardia, con planta trapezoidal, cuyo costo fue de 18 millones de euros.
La ventana con forma de ojo , indudablemente sello de su autor, permite espiar el hermoso paisaje costero. Para acceder a la sala hay que cruzar una suerte de plaza, o hall a cielo abierto , también diseñado por Niemeyer, debajo de la cual hay un estacionamiento con capacidad para 80 vehículos. La sala puede utilizarse no sólo para música, sino también para ballet y cine y está equipada con la última tecnología: gracias a un sistema hidráulico de elevación, el escenario puede ubicarse en tres niveles, uno coincidente con la plaza de acceso, conformando un gran espacio para eventos.
Con sus 102 años, Oscar Niemeyer sigue dando sorpresas. A principios de año inauguró en la Costa Amalfitana, el Auditorio de Ravello. Una singular cáscara de hormigón blanca enclavada en el acantilado que caracteriza uno de los lugares más bellos de Italia. Ahora tiene en su tablero el proyecto para el Complejo Cultural Puerto de la Música en Rosario. Los planos van y vienen de su estudio en Río de Janeiro a Santa Fe para definir los últimos detalles de la documentación técnica que en poco saldrá a licitación.
Así quedarán las primeras viviendas que los vecinos reconstruyen con ayuda de dos arquitectos. | Fotos: http://eva.pescomaggiore.org
ITALIA | Los vecinos lo reconstruyen
Su primer inquilino, un agricultor de 52 años, llevaba un año en una caravana
Con 150.000 euros, el coste de un chalé en la zona, se construyen siete casas
El proyecto ha recibido ya 85.000 euros en donaciones privadas
Irene Hdez Velasco (Corresponsal) | Roma
En Pescomaggiore, una pequeña localidad de montaña a unos 10 kilómetros de L’Aquila, no olvidarán jamás la madrugada del 6 de abril del año pasado. A las 3,32 horas de ese día el terremoto que sacudió toda la región italiana de Los Abruzos causó también importantes estragos en este coqueto pueblo medieval.
Pero aquí lo tuvieron muy claro desde el principio: «Decidimos inmediatamente que no dejaríamos el destino de nuestras casas en manos de constructores y políticos sin escrúpulos», explica Antonio Cacio, presidente de Misa, una asociación de promoción social de Pescomaggiore.
Así las cosas, los vecinos de la localidad optaron por arremangarse y ponerse ellos mismos manos a la obra para construir viviendas en las que alojar a las personas que habían perdido su casa a causa del seísmo. La idea era aprovechar el terreno cedido por un lugareño para levantar ahí un poblado ecológico, que se integrara bien con el entorno del lugar, compuesto por casas provisionales de rápida construcción y de bajo impacto ambiental, lo suficientemente baratas como para que el proyecto pudiera ser autofinanciado por los paisanos de Pescomaggiore y de fáciles de realizar para permitir que los vecinos pudieran ponerlas ellos mismos en pie.
Muchos consideraron la idea la fantasía de un puñado de locos. Paro ahora el sueño se ha hecho realidad. En Pescomaggiore ya se han concluido las dos primeras viviendas en las que alojar a las familias a las que el terremoto dejó en la calle. Se trata de casa de dos o tres habitaciones, fabricadas sin apenas cemento y utilizando materiales naturales, procedentes de la zona y baratos: balas de paja y madera.
En realidad, no es nada habitual que en esta zona del centro de Italia se emplee paja para levantar viviendas. La idea se les ocurrió a Paolo Robazza y Fabrizio Savini, los arquitectos detrás del proyecto de Pescomaggiore, mientras contemplaban los numerosos campos de cereales que rodean esta localidad. La historia de la reconstrucción la cuentan en una web que traducida a seis idiomas.
En un día de niebla densa y escasa luz, apareció delante de la Punta de la Aduana, el Teatro del Mundo. Quienes lo vieron no podían creerlo: ¿Un teatro flotante?. De la noche a la mañana un pedazo de Venecia se había desprendido y se negaba a hundirse. En realidad se trataba de un nuevo espacio escenográfico, construido hace 30 años por el célebre arquitecto Aldo Rossi (Milán, 1931-1997), a quien la Bienal de Venecia dedica la exposición El Teatro del Mundo, edificio singular. Homenaje a Aldo Rossi, abierta al público hasta el 21 de julio en la sede de la institución cultural.
El Teatro del Mundo fue pensado para tener una vida corta y, sin embargo representa la permanencia de una arquitectura efímera. Rossi proyectó una torre de madera, sobre una estructura metálica, con capacidad para 200 personas. El gran arquitecto postmoderno y racionalista ideó una torre, coronada con una esfera metálica, que dialogaba con la gran esfera de oro del Seicento de la Punta de la Aduana. «He pensado en inserir un teatro en una ciudad vieja, en Venecia, la capital del agua, donde el paisaje no sólo lo forman el cielo y el agua. También el puente de Rialto es parte del paisaje, un mercado, un teatro», escribió Rossi en uno de los apuntes que ha reunido la muestra. Además de un modelo del Teatro de Rossi, se exponen fotografías, dibujos, documentales de la televisión italiana y reproducciones provenientes del Maxxi-museo nacional de las artes del siglo XXI, el Museo Correr y los archivos de la Rai.
El desprendimiento se produjo en la conocida como Galería Trajana, que da acceso al complejo arqueológico, y que se encuentra bajo unos jardines.
Unos sesenta metros cuadrados se desprendieron del techo de la galería debido a las filtraciones de agua a causa de las últimas lluvias. La zona afectada estaba cerrada al público en el momento del derrumbe, aunque los bomberos han establecido un perímetro de seguridad en la zona mientras determinan el alcance total del suceso.
Cerrado desde 2005Desde 2005, el «palacio dorado» permanecía cerrado al público por las labores de restauración a las que estaba siendo sometido y por el riesgo de desprendimientos por el agua que se filtra en la época de lluvias en los jardines que se encuentran sobre el monumento. En las inmediaciones del área arqueológica de la Domus Aurea, una de las zonas más turísticas de la capital italiana, se encuentran también importantes monumentos como el Coliseo, los Foros Imperiales y varias basílicas.
Construida por el emperador Nerón (37-68 d.C.) tras el gran incendio que asoló Roma en el año 64 d.C, la Domus Aurea fue concebida como una representación del cosmos y estaba vinculada al movimiento del sol y de las estrellas.
La bóveda de la Domus Aurea, el imponente palacio del emperador romano Nerón, en Roma, se ha desprendido parcialmente en una de sus galerías. El derrumbe afectó a unos 60 metros cuadrados en las galerías subterráneas, situadas muy cerca del Coliseo. El responsable de Cultura de la ciudad, Umberto Croppi, dijo que «no se trata de daños graves». El histórico complejo data del siglo I y está cerrado por obras de restauración. / Agencias
Teléfonos móviles, I-pad, 3-D, Internet. Tecnología, máquinas, nuevo, moderno, a la última. Han pasado ya 100 años desde que Filippo Tommaso Marinetti cantase «a las mareas multicolores y polifónicas de las revoluciones en las capitales modernas» en su ‘Manifiesto futurista‘ (1909).
Italia se enorgullece de una de sus exportaciones artísticas más importantes – mayoritariamente literaria -, de la vanguardia patria por excelencia que, un siglo después, se mantiene vigente y con una salud de hierro. Pero el Futurismo no es sólo Marinetti; también, entre otros, Papini o Palazzeschi.
Palabras, imágenes, sonidos, movimiento… Arte para todos los sentidos. Al ritmo de la potente voz de Finazzer Flory, las improvisadas notas del saxofón de Ricardo Bianco, los rápidos movimientos de la ‘danzatrice’ Michela Lucenti y los visuales de las coloridas pinturas de Balla, Carrá o Boccioli.
Lingotto es un barrio de Turín, Italia, pero el nombre se asocia más con el Edificio Lingotto, sito en la Via Nizza, que fue en su época una enorme fábrica de coches, construida por Fiat. La primera piedra fue colocada hacia 1916 y fue abierto en 1923; el diseño, del joven arquitectoGiacomo Mattè-Trucco, era raro ya que tenía hasta cinco pisos. La materia prima entraba por la parte inferior, y se iban transformando en automóviles mientras subían en espiral por el interior del edificio. El vehículo acabado aparecía en el terrado, donde se encontraba un circuito de pruebas oval con curvas peraltadas y esperaba un piloto de competición, para dar una nueva vuelta y comprobar su correcto funcionamiento. Fue, en su día, la mayor fábrica de automóviles del mundo, siendo considerado un edificio de vanguardia, muy influyente e impresionante; tanto que Le Corbusier le llamó »una de las mejores imágenes de la industria«, y una »guía a seguir para el diseño de las ciudades«. 80 modelos diferentes fueron fabricados a lo largo de su historia, incluyendo el famoso Fiat Topolino de 1936.
El blog Una breve historia dedica una entrada al edificio Lingotto, fábrica de automóviles FIAT en Turín, diseñada por el arquitecto Giacomo Mattè Trucco. Inaugurada en 1923, fue la mayor fábrica de automóviles de su época y funcionó hasta 1982, en que se transformó en museo. De sus muchas características peculiares destaca que poseía una pista de pruebas ubicada sobre su techo, a cinco pisos de altura. Leer más: Una breve historia: Un circuito en el tejado
La factoría de Fiat en Turín es uno de los iconos de la Italia contemporánea, del motor, y de todo lo que lo rodea. El «Lingotto» es un gran prisma, en su día la fábrica más grande del mundo, en cuyo techo, a seis grande plantas del suelo, se ubica una pista de pruebas de 2’4 km de largo y 24 m de ancho. Un edificio glosado por Le Corbusier, cantado por los futuristas, e inmortalizado para el cine y la publicidad por la película de Peter Collinson «The Italian Job» (1969). Demos una vuelta por la pista de pruebas más asombrosa del mundo.
La pista de pruebas construída por Giaccomo Matte – Trucco en lo alto de la planta de producción de Fiat en Turín es a día de hoy, sin ninguna duda, un icono de la ciudad en el exterior. Matte-Trucco era esencialmente un ingeniero, al que Giovanni Agnelli le encargó, después de quedar fascinado por las plantas de Ford en Estados Unidos, una factoría que fuese la envidia del mundo. La obra de Matte – Trucco, construída entre 1916 y 1923, fue rápidamente adoptada por los Futuristas como «La primera obra futurista construída en el mundo», y no resultaba difícil imaginar por qué (ver un dossier PDF de 1934 aqui). Aunque el arquitecto no estaba implicado en el Movimiento Futurista, la gran aportación de Italia a las vanguardias históricas que redibujaron el panorama del arte en el mundo hasta la Segunda Guerra Mundial, el Futurismo fue un movimiento esencialmente italiano. Los futuristas, para siempre vinculados al encendido manifiesto publicado por el poeta Filippo Marinetti en “Le Figaro” en 1909, glosaban las bondades de la modernidad, haciendo del maquinismo un nuevo icono de la belleza. Y en aquel éxtasis futurista, Marinetti parió aquella metáfora hiperbólica tantas veces aludida, de que es más bello un automóvil rugiente con sus tubos cromados al sol, que la Victoria Alada de Samotracia. Pero en el otro “Manifiesto Futurista”, el enunciado por el arquitecto Antonio Sant’ Elia, había mucho más de concreción y de formulación de un nuevo mundo, porque se trataba de concebir, con todo el delirio y el entusiasmo arrogado a la capacidad del progreso, las ciudades de un futuro que todos trataban de imaginar cómo sería. Por eso consideraron el «Lingotto» y su pista de pruebas un paradigma del futurismo. El edificio, después de que la producción cesara en 1982, fue rehabilitado por Renzo Piano, el arquitecto del Centro Pompidou de Paris, para instalar en él un gran centro cultural que alberga, entre otras cosas, la pinacoteca de la familia Agnelli.
The 11th Intl. Architecture Exhibition, Out There: Architecture Beyond Building, directed by Aaron Betsky, closed on 23rd November 2008. In the Arsenale venue, 23 Installations were set up, whereas in the Padiglione Italia at Giardini it was possible discover the experimental work of 55 international firms. The awards ceremony took place on 13th September 2008.
Cúpula y cascarón absidal de la iglesia de los Santos Apóstoles en Nápoles
REPORTAJE: ARTE – Exposiciones
Nápoles pone a la vista lo mejor de su amplio repertorio del barroco a través de media docena de exposiciones y una serie de obras restauradas, en itinerarios urbanos que refuerzan su identidad
ROBERTA BOSCO
Seis exposiciones en otras tantas sedes museales históricas (que de por sí solas, ya valen el viaje), centenares de obras (pinturas, dibujos, esculturas, muebles, joyas, tejidos, cerámicas y porcelanas) y 51 itinerarios urbanos y regionales en los lugares del barroco (iglesias, cartujas, palacios y jardines), conforman Retorno al Barroco.De Caravaggio a Vanvitelli, el más completo e importante proyecto de investigación y difusión de la producción artística en la ciudad de Nápoles a lo largo de 150 años, entre 1600 y 1750.
Treinta años después de la gran muestra sobre el barroco que tras el terremoto de 1980 dio la vuelta al mundo, Nápoles presenta un fascinante recorrido a través de historia, arte y arquitectura, que se propone restituir a la ciudad aquel conjunto de arte y cultura, símbolo de su originalidad y su identidad. «No se trata de una exposición filológica, estructurada por épocas y escuelas, sino de un gran proyecto territorial que, con el objetivo de recuperar la identidad napolitana, documenta los progresos de los últimos 30 años sobre aspectos, momentos y géneros de esta época de exuberancia y esplendor, cronológicamente comprendida entre la llegada de Caravaggio a Nápoles en 1606 y el regreso de Carlos de Borbón a España en 1759», explica Nicola Spinosa, el mayor especialista italiano de arte barroco, que fue durante más de dos décadas superintendente a las Bellas Artes de la región Campania.
La imagen forma parte del proyecto ‘Objetivo barroco’ del fotógrafo Luciano Pedicini, que reúne una serie de imágenes especialmente representativas del triunfo de la arquitectura barroca.- LUCIANO PEDICINI
Hay ciudades con personalidad propia y Bolonia es una de ellas. Rica en movimientos políticos y culturales durante décadas, la capital de Emilia Romaña, al norte de Italia, sigue atrayendo por deliciosa gastronomía, su ambiente envolvente y sus colecciones de arte.
Texto y fotos: Michele Azzu | Marco Nurra
Hay ciudades en el mundo que tienen personalidad, lugares que hasta el viajero menos habitual puede reconocer desde el avión por su silueta. Bolonia (en italiano Bologna, Bulåggna en dialecto boloñés), capital de Emilia Romaña (en el norte de Italia), es sin duda una de esas ciudades. La llaman la Ciudad Roja, por el color de sus tejados y de sus fachadas, pero también por haber sido núcleo del Partido Comunista Italiano y de la resistencia partisana contra los fascistas en la II Guerra Mundial.
Hoy en día, sigue siendo una ciudad rica en movimientos políticos y culturales. Es también conocida como Bolonia la Docta, gracias a su universidad, fundada en el 1088 (la más antigua de todo occidente). A su vez, por su economía floreciente y su deliciosa cocina, apreciada en toda Italia, se ganó el sobrenombre de Bolonia la Gorda. Al turista no le faltará nada: monumentos espectaculares, altas dosis de diversión, buena cocina y una fuerte identidad cultural. Perderse entre la gente, por las calles y travesías medievales, os hará daros cuenta de que no existe un lugar así en toda Italia.
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