Fotografía tomada el 14-05-1959 en la que se observa el emplazamiento del Lincoln Center de Nueva York.
La gran institución cultural celebra su 50º aniversario inmersa en los cambios
BARBARA CELIS – Nueva York
Cumplir cincuenta años no es fácil en el mundo de las instituciones culturales. Pero en el caso del Lincoln Center de Nueva York, cuyo señalado aniversario se celebró el lunes, la efeméride ha servido también para lanzar una mirada hacia el futuro. Este centro cultural, el más grande de Estados Unidos, donde residen 12 compañías, desde la Metropolitan Opera a la Orquesta Filarmonica de Nueva York o al New York City Ballet, está inmerso en una profunda remodelación. La aspiración de sus gestores es humanizar esta estructura gigantesca y fría de 64.000 metros cuadrados concebida en una época, los años cincuenta, en que la relación entre espacios públicos, ciudadanos y oferta cultural era muy diferente a la del siglo XXI. «Ahora es imprescindible pensar en cómo maximizar el uso de estos preciosos espacios públicos. Además, hay que conseguir que el visitante se sienta bienvenido», aseguraba recientemente Reynold Levy, presidente del Lincoln Center.
Hubo 7.000 invitados a la fiesta de apertura de Dot Baires, con famosos y fuegos artificiales.
Por: Nora Sánchez
Buenos Aires ya tiene su shopping número 15. Ayer, en el barrio de Saavedra, abrió el Dot Baires con una fiesta tan fastuosa que recordó aquellas inauguraciones de centros de compras de los 90. Hubo 7.000 invitados, incluyendo a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner (que no asistió), al jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri y su novia Malala Groba, Karina Rabolini y Beatriz Nofal, a cargo de la Agencia Nacional de Desarrollo de Inversiones. Los asistentes se convirtieron en los primeros en recorrer los 160 locales del ahora shopping más grande de la Ciudad, con 189.000 m2 repartidos en cuatro niveles. El último que había abierto fue el Abasto, hace ya 10 años.
El 12 de mayo inauguró el nuevo centro comercial Dot Buenos Aires, desarrollado por IRSA y Grupo San José, con proyecto de PFZ Arquitectos y Fernández Prieto Arquitectos
Hasta los McDonald’s son discretos en el Casco Histórico mexicano...
Un viaje a Ciudad de México permitió ver la eficiencia e inteligencia con que se administra el Casco Histórico en particular y el patrimonio edificado en general. Leyes claras, entidades específicas y sensibilidad al tema.
En noviembre visité Ciudad de México para conocer de cerca la experiencia que desde hace más de 20 años se desarrolla para revitalizar el Centro Histórico. La importancia del proyecto que desarrollan el sector público y el privado nos impulsó a invitar al director general del Centro Histórico y al director ejecutivo de la Fundación del Centro Histórico para compartir la experiencia. Dictarán una conferencia que se llevará a cabo el mes próximo en la Legislatura porteña.
Visitamos el Centro Histórico de México junto a Facundo de Almeida, mi jefe de asesores, guiados por las máximas autoridades del área: Alejandra Moreno Toscano, titular de la Autoridad de Centro Histórico, e Inti Muñoz, director general del Fideicomiso del Centro Histórico. Mientras caminábamos, una vecina, propietaria de un pequeño local gastronómico, salió para agradecer a los funcionarios el trabajo que han realizado y relatarnos cómo este cambio en el barrio había impulsado su comercio.
Era la dueña de La Sirenita, un modesto restaurant al paso. Estaba muy elegante, ya que había participado de un programa de formación destinado a mejorar la calidad de la atención y de los servicios en el Centro Histórico. Las autoridades habían retirado la marquesina del frente de su negocio, porque no cumplía con las normas vigentes, pero ella no estaba molesta. Al contrario, hizo notar que ya habían pasado los arquitectos a tomar medidas para hacer una nueva, adecuada a las características del Centro Histórico.
Las marquesinas, carteles y anuncios están prohibidos en el área y sólo pueden colocarse pequeñas letras aplicadas sobre la fachada, de color y tamaño uniforme y sin salientes, que hasta las grandes empresas respetan, dejando de lado sus logotipos y colores institucionales.
* Diputada porteña (CC), Presidente de la Comisión de Patrimonio Arquitectónico y Paisajístico de la Legislatura porteña.
Atentos, turistas: Londres tiene la peor comida y es la más sucia; París, lejos la más sobrevalorada y Bruselas la más aburrida. Así las calificaron los 2.400 internautas que contestaron una encuesta de la web TripAdvisor en la que se preguntó la opinión de los viajeros respecto a las ciudades europeas.
Entrando en detalles, la capital británica, además de ser considerada la más sucia de Europa, fue elegida como el lugar donde la gente va peor vestida y la más cara. Mientras tanto, otro de los destinos más famosos del viejo continente tampoco salió bien parado: París es visto, por los ojos de los turistas, como la ciudad menos hospitalaria y la segunda más cara.
El puente unirá, en pleno centro, la orilla sur del río capitalino, por el «muelle» de Sir John Rogerson’s, con la norte, por el «muelle» de North Wall. Esta obra de ingeniería y arquitectura, valorada en más de 60 millones de euros, es el segundo hito diseñado por Calatrava para Dublín, cinco años después de la inauguración del Puente de James Joyce, situado frente a la estación de Heuston y la emblemática fábrica de Guinness.
El edificio de la Gestapo, ubicado en la Prinz Albert Strasse, 8, Berlín, hacia 1945.
El antiguo edificio de la Gestapo en Berlín albergará un centro de documentación sobre la represión de las SS.
Un nuevo centro de documentación emplazado sobre la antigua cárcel de la policía secreta nazi, la Gestapo, ofrecerá a partir de 2010 una disección del aparato de represión estatal orquestado por las temidas SS. Tras doce años de exhibición al aire libre junto a un fragmento del muro de Berlín (1961-1989), Topografía del terror se hará un hueco definitivo en el panorama museístico de la ciudad para mostrar los crímenes de las tropas de elite de Adolf Hitler.
La fundación ha celebrado hoy la colocación del techo del edificio de acuerdo con la tradición, en la que el capataz de la obra brinda con los presentes por que el proyecto llegue a buen término y estrella la copa contra la estructura inacabada. El inmueble, una construcción cuadrada y diáfana, tendrá una superficie de 3.546 metros cuadrados, repartidas entre la planta baja y el sótano. El proyecto ha supuesto una inversión de 38 millones de euros, asumida por el Estado y por el gobierno regional de Berlín.
‘The New York Times’ califica la obra de «monumento al ego» del arquitecto español
El arquitecto español Santiago Calatrava ha presentado en Nueva York una exposición sobre la impactante estación que ha diseñado para la zona de Manhattan destruida en los atentados del 11-S, y cuyo diseño original ha sufrido algunas modificaciones. «Éste es un proyecto fundamental para nosotros y, técnicamente, es uno de los mayores retos a los que me he enfrentado», reconoció Calatrava en la inauguración de la muestra, que se podrá visitar en el Instituto Español Reina Sofía hasta el 31 de agosto. Por su parte, el diario The New York Times, ha criticado abiertamente el proyecto, que considera «descorazonador».
Para el rotativo, que recuerda que el presupuesto ha pasado de casi 1.500 millones de euros a los 2.350 millones, el arquitecto valenciano «sigue siendo incapaz de superar el fatal error del proyecto: la llamativa incongruencia entre la extravagancia de la arquitectura y el limitado propósito al que sirve. El resultado es un monumento a un ego creativo que celebra la destreza ingenieril de Calatrava, pero poco más»
A Santiago Calatrava ‘The New York Times’ lo define como alguien borracho de ego, un artista/ingeniero que busca más la huella personal que el beneficio ciudadano. En un artículo incendiario, comenta que es «incapaz de superar el fatal error del proyecto: la incongruencia entre la extravagancia de la arquitectura y el limitado propósito al que sirve».
Como munición, utilizan Grand Central Station, musa del español. Dice el diario neoyorquino que, así como la estación de la 42 enlazó facilidad y belleza, las alas de Calatrava, ese interconectador que vertebrará la Zona Cero, apenas presenta soluciones: «Dentro de unas décadas ejemplificará nuestra incapacidad para dejar de lado los intereses particulares frente a una de las mayores tragedias vividas en América».
16 de Mayo de 2009.- Cuando ‘The New York Times’ disparó esta semana contra la estación de Calatrava en la ‘Zona Cero’ muchos recordamos cómo hace unos años el periódico lo celebraba. No parece ajeno a este volantazo la metralla arrojada por Bloomberg, alcalde de Nueva York, cuando lo acusaba de idear un proyecto faraónico. Carajo, entonces ¿Por qué lo aprobaron? ¿Por qué desplegaron la cansina fanfarria del triunfo si contemplaban una gaviota muerta?
Diseño y arquitectura en tiempos de desafíos. Ambientaciones que fusionan estilos y la búsqueda del equilibrio entre lo estético y lo posible
Hubo el tiempo de la sencillez y la religiosidad colonial; luego, el de las influencias italianas y francesas, el de los imponentes palacios de inspiración neoclásica. En 1936, la construcción del edificio Kavanagh anticipó el ansia de modernidad que marcaría a la arquitectura argentina de los años 60. Durante esa década, los trabajos de Clorindo Testa, Mario Roberto Alvarez, Justo Solsona y Horacio Baliero, entre otros, demostraron que surgía una escuela argentina de arquitectura dispuesta a poner en crisis el clasicismo imperante hasta ese momento, influyente en el exterior y lista para plasmar sus principios en proyectos tales como los del Banco de Londres, la Biblioteca Nacional, Argentina Televisora Color, el Centro Cultural General San Martín.
La globalización y el cambio tecnológico de fines del siglo XX se cristalizaron en las espectaculares torres levantadas a partir de 2003: un auge constructivo que en su momento sorprendió a muchos de los implicados pero que hoy, en plena debacle económica internacional, llegó a su fin. ¿Qué esperar, entonces? A juzgar por las respuestas de los profesionales consultados por LNR, nada que no implique una confiada expectativa. «No hay duda de que la crisis está establecida y va a obligar a terminar con los desmanes y locuras propuestos por un mercado a veces frívolo y caprichoso -asegura Ignacio Lopatín, docente desde hace 40 años en la FADU-UBA, ex director de Planeamiento Urbano de la Ciudad de Buenos Aires (entre 2002 y 2004) y creador del estudio que lleva su nombre-.
La escritora barcelonesa dibuja un mapa para disfrutar la esencia de la cultura lusa
Subiendo la Rua de Santa Cruz do Castelo se llega al Castillo de San Jorge, cumbre del barrio de Alfama. Lisboa es el refugio que elige Ana María Matute. No ha sido una decisión fácil. Ella, viajera infatigable, presume de haber dado tantas vueltas al mundo como sus 82 años han dado de sí. En cada lugar ha sido tan bien recibida que cuesta escoger uno sólo. Pero la capital lusa «respira otro aire» y «la amabilidad y cercanía de su gente» acaba por vencer la balanza.
«Alfama sabe a fado«, la expresión artística portuguesa más internacional. El fado es pena, música que nace del duelo y la aflicción y, sin embargo, Alfama «es auténtica felicidad». Esta contradicción bebe de las callejuelas de un barrio viejo que resiste a la modernidad en sus cafés, parapetado en el eco de la voz de Amália Rodrigues. Si el día es claro, desde lo alto de la colina sobre la que se asienta se puede ver toda la ciudad. «Es la madre de Lisboa«, asegura la autora de Paraíso Inhabitado (Ed. Destino), su última obra.
Esta entrada con sabor portugués fue programada hace unos días; salió publicada y sin planificarlo, hoy domingo, almorzamos la exquisita, sincera, honesta y suculenta comida portuguesa a precio solidario que bien se agradece en estos tiempo de crisis y luego de tantos meses de estar en paro… una muy agradable sorpresa, el Restaurante del Hotel Lusitano en Lobios, Orense (Galicia) en la poco contaminada zona del Parque del Baixo Limia – Serra do Xurés, inmenso enclave natural que une a España y Portugal. Alimentos que se agradecen, luego de tantos años viviendo en Caracas y preguntándome porque si alli tanto portugués se dedica a la restauración se mimetizan tras las fachadas italiana, francesa, argentina, española o internacional… apenas un par de restaurantes en Caracas (algo escondidos, por cierto) ofrecen viandas lusitanas si excluímos el «guetto» del Centro Portugués en Baruta. En fin, que esta es la auténtica gastronomía ibérica peninsular, hispano – lusa, tan distante del esnobismo mercadeado por Adríá y sus exégetas…
Perrault, que siente gran vocación y respeto por el paisaje, destacó «la figura de las vallas metálicas y las grandes vidrieras -su seña de identidad- para mantener el contacto con el entorno». Requisito que cumple la Caja Mágica.
La ‘arcilla azul’ e instalaciones aún no finalizadas no gustan a los tenistas
Robredo se queja de cosas aún no ‘rematadas’: ‘Da la sensación que les ha pillado el toro’
DPA | AGENCIAS
MADRID.- ‘Blue’ significa ‘azul’ en inglés, pero también ‘triste’. Y tristeza es lo menos que deben estar sintiendo los organizadores del torneo de tenis de Madrid, bombardeados con destempladas negativas a su proyecto de jugar sobre una arcilla azul que sustituya al tradicional naranja. Robredo también se quejó de algunas incomodidades y la sensación de que algunas instalaciones de la ‘bonita’ Caja Mágica aún no están completamente finalizadas. [Opinión de Javier Martínez]
«Estamos en contra», dijo enfático el suizo Roger Federer, siguiendo los pasos del español Rafael Nadal, que el sábado sacudió al torneo con una enumeración de críticas y puntos débiles que irritó a sus organizadores. Ion Tiriac, el empresario más poderoso e imaginativo del tenis mundial, dueño del torneo de Madrid, fracasó esta vez, precisamente en el día de su cumpleaños número 70, el que marcó el inicio del torneo.
Seis años atrás su mano derecha, Gerard Tsobanian, sorprendió al mundo con la introducción de las modelos recogepelotas, una innovación aceptada de buen grado por los jugadores. Años más tarde, durante los dos Masters femeninos jugados en Madrid, los modelos fueron masculinos. Y nadie se quejó, todos contentos.
JOSÉ MANUEL CUÉLLAR | MADRID
Domingo, 10-05-09
Ver para no creer. Rafa Nadal aparece por la Caja Mágica y su rostro es un rictus de amargura. Contraído, casi feroz, parece un personaje salido de «Apocalypto», la narración de Mel Gibson. No está contento el número uno del mundo. Se rumorea que, de haber sido por él y por su equipo, no habría venido al torneo, que no le gusta la altura, ni el bote de la bola, ni tampoco su fecha (poco antes de Roland Garros) e, incluso, que no habría asistido si no llega a ser por la presión de los patrocinadores.
Diseñado por el arquitecto francés Dominique Perrault, estará en el Parque Lineal del Manzanares, tendrá 3 estadios cubiertos más otras instalaciones, y costará 150 millones de euros
El arquitecto español Santiago Calatrava ha presentado en Nueva York una exposición sobre la impactante estación que ha diseñado para la zona de Manhattan destruida en los atentados del 11-S, y cuyo diseño original ha sufrido algunas modificaciones.
«Éste es un proyecto fundamental para nosotros y, técnicamente, es uno de los mayores retos a los que me he enfrentado», reconoció Calatrava en la inauguración de la muestra, que se podrá visitar en el Instituto Español Reina Sofía hasta el 31 de agosto.
Explicó que, además de ser un enorme reto arquitectónico, puesto que se trata de un «gigantesco» intercambiador de transportes, se halla en el «corazón de Nueva York», por lo que no se puede interrumpir la circulación de trenes mientras se construye.
Este año el 4 de julio, Día de la Independencia de EE UU, tendrá una sorpresa, ya que ese día se reabrirá al público la corona de la Estatua de la Libertad de Nueva York, que ha permanecido cerrada desde los atentados del 11-S, anunció el secretario de Interior, Ken Salazar.
El acceso a la corona de la Estatua de la Libertad será reabierta al público por primera vez tras los atentados del 11-S el próximo 4 de julio, Día de la Independencia en EEUU, según ha anunciado este mismo viernes Ken Salazar, secretario de Interior.
Salazar ha comentado en televisión que en los primeros días sólo podrán acceder los turistas en grupos de 10 personas, hasta los 30 por hora, y con la guía de un guardia de seguridad.
Fue cerrada durante casi ocho años tras los atentados del 11 de septiembre de 2001; unas 14.000 personas visitan el regalo entregado por el gobierno francés en 1886
La Estatua de la Libertad reabrió sus puertas después de ocho años La corona de la estatua permanecía cerrada al público desde los atentados del 11 de septiembre de 2001. Para subir, habrá que comprar los tickets por Internet, que ya están agotados hasta el próximo invierno.
Debe estar conectado para enviar un comentario.