MADRID.- La burbuja inmobiliaria ha explotado y con ella son muchas las empresas que se han visto arrastradas. Así, el consumo de cemento se desplomó un 44,8% en el conjunto de los cuatro primeros meses del año en comparación con el mismo periodo de 2008, hasta sumar 9,23 millones de toneladas, como consecuencia de la crisis y el parón en la construcción, según ha informado la patronal de cementeras Oficemen.
ARQUITECTOS | VISITA A LA ‘TORRE EN ESQUINA’ DE MADRID
JOSE F. LEAL | MARIO VICIOSA
MADRID.- Cree el arquitecto Andrés Cánovas que el modelo de «vivienda encorsetada» –burguesa, jerárquica– es algo a desterrar; que sólo un 1% de las 800.000 casas que se construyen son «buenas viviendas», es decir, reflejan las necesidades de sus inquilinos, y que lo que hoy llamamos sostenibilidad «no es más que humo. La buena arquitectura siempre ha sido sostenible».
Cánovas (Cartagena, 1958), del estudio Amann, Cánovas y Maruri, nos lleva a una de sus últimas creaciones, la Torre en Esquina o Torre de Zinc (2003), en el barrio de Argüelles de Madrid, para explicarnos que la arquitectura residencial de hoy no sólo debe resolver problemas de habitabilidad sino de encuentro entre lo público y lo privado y dar respuesta a una ciudad que ha perdido sus iconos en el mundo de la arquitectura.
* Nació en los años 50 junto a la base aérea y en 35 años fue habitado por 4.500 personas
* En 1992, los norteamericanos lo abandonaron y las casas pasaron a manos de los vecinos
* En los 120 chalés y 180 pisos no queda rastro de los inquilinos americanos originales
LAURA SANZ | ITXASO GLEZ. NAVIDAD (VÍDEO)
MADRID.- El año 1954 cambió la historia de Torrejón de Ardoz (Madrid, 116.500 hab.) cuando la dictadura franquista y el gobierno de EEUU acordaron la instalación de la base militar aérea en su término municipal. Para alojar a la tropa allí destinada, el ayuntamiento cedió 33.041 metros cuadrados a la construcción del barrio de El Saucar, donde levantó 287 viviendas en una primera fase, aunque finalmente fueron 300 -120 chalés y 180 inmuebles en altura- a imitación de las típicas urbanizaciones norteamericanas. En él, durante 35 años -hasta 1992- vivieron 4.500 militares y los 600 civiles que trabajaban a su servicio. Medio siglo después apenas queda rastro de aquella colonia militar ‘yanki’.
La semana pasada finalizó la edición 2009 del Salón Internacional del Mueble de Milán más conocido como Il Salone. La exposición no sólo reúne a los principales exponentes del mundo del diseño, sino que también sirve como plataforma para nuevas tendencias.
Recién llegado del Salón, el arquitecto Rubén Mochi compartirá con los lectores de epacioLiving.com algunas de sus experiencias dentro de la muestra. Rubén es arquitecto, profesor de la Universidad de Palermo y vivió varios años en Italia, donde llegó a diseñar algunos de los stands para ediciones anteriores de Il Saloni.
En una conferencia, el autor de Masdar, la primera ciudad sustentable en construcción, declaró que los arquitectos deben transformar su manera de proyectar en las ciudades, o se convertirán en dinosaurios.
Norman Foster tiene claro que la sustentabilidad «no es moda, es supervivencia», dijo el hombre que diseñó la primera ciudad ecológica del mundo, Masdar. Días atrás, informa EFE, lord Foster visitó Madrid para dar una conferencia sobre Arquitectura y sostenibilidad, en la que explicó el sentido de sus construcciones. Entre otras cosas, contó que mientras se hacían las obras de ampliación del aeropuerto de Pekín descubrió que un edificio más compacto gasta menos energía. Algo que también se aplica a las ciudades.
La construcción sostenible es la gran asignatura pendiente en España – Las casas adaptadas al clima y al ahorro energético llaman a la puerta
LLUÍS PELLICER
La construcción es una actividad en la que quienes más innovaron fueron los romanos. Y ahí se quedó, porque la técnica de ir poniendo ladrillo sobre ladrillo sigue imperando en un sector que apenas invierte en investigación, desarrollo e innovación (I+D+i). Y no le faltan ni motivos ni desafíos para hacerlo. La sociedad se transforma y da paso a nuevos modelos de hogares; el consumo energético en la vivienda genera una quinta parte de las emisiones de CO2, y falta por resolver los largos plazos de ejecución de una obra. Con todos estos deberes, ¿dónde quedan los prototipos de casas del futuro que se exhiben en las ferias del sector? ¿Será la recesión un revulsivo para invertir en I+D?
Carlos Cottet, Sebastián Colle y Rodolfo Croce - Foto: Edgardo Delfino
Arquitecto y Cliente
El arquitecto Carlos Cottet proyectó su vivienda y otras cuatro unidades en un edificio de PHs existente en Colegiales, que conservó sus patios y muros gruesos, e incorporó aberturas más grandes, lucarnas y terrazas con verde.
Tres puertas alineadas en una fachada que no dice mucho, y adentro un pasillo largo festoneado por enredaderas de un verde intenso que realza las diferentes escalas y visuales del acceso.
Bien al fondo vive el arquitecto Carlos Cottet, en la tercera unidad de un conjunto de cinco PHs que diseñó en 2003, asociado a los arquitectos Sebastián Colle y Rodolfo Croce.
El proyecto se inspira en la historia inmediata del lote (8,66 m x 23 m). Antes, en ese terreno hubo una típica casa chorizo del barrio de Colegiales, de la que se preservó la estructura muraria, clave para decifrar el lenguaje de estas viviendas estratégicamente pensadas para que los habitantes nunca perciban (ni padezcan) la proximidad con el vecino.
Las paredes son altas y las plantas de cada casa tienen tamaños ajustados, pero son simples y funcionales a la vida cotidiana. El Ph que ocupa Cottet comienza en un patio interior pequeño pero con lugar suficiente para incluir una escalera que va a la terraza, una mesa con dos sillas de chapa, macetas con flores, un fresno, un jazmín y una ampelopsis o enamorada del muro que por estos días brota confundida por el calor del otoño.
La arquitectura, reflejo de actividades sociales, no ha permanecido inmune a los efectos de la crisis mundial, mientras la sustentabilidad enfoca sus esfuerzos a la concientización ambiental y protección de vida silvestre. El arquitecto canadiense Christopher Fickert, experto en sustentabilidad, y coordinador del curso de actualización de Posgrado Diseño Sustentable ofrecido por la Facultad de Arquitectura de la Universidad de Palermo, está acreditado por LEED, entidad que lidera la implementación de criterio racional e integración práctica para el proyecto y acondicionamiento edilicio.
-¿Cómo fue su vinculación con la sustentabilidad?
-Desde mi formación académica en Inglaterra el entorno fue condicionante en el diseño. El estudio de la incidencia solar por heliodon y la iluminación natural por cielo artificial son solo dos ejemplos de mi formación. En mi trabajo en la arquitectura hospitalaria descubrimos el poder sanador de la naturaleza, corroborada en la relación con el exterior que ha contribuido en la mejoría de los internados. Es como profesional y como padre que siento debo colaborar a apaciguar los efectos de degradación del ambiente, producto de la negligencia social.
La sustentabilidad no es un valor agregado a la arquitectura, es, y siempre fue, una parte fundamental. Hoy difiere la conciencia del impacto de la edificación sobre el medio ambiente y eso debería evocar a la implementación del criterio por sobre las tendencias corporativas y estilísticas arquitectónicas.
La estructura apaisada y cubierta de cuadrículas de la imagen podría ser una obra de arquitectura efímera o una instalación de arte moderno. En realidad se trata de On&On, la visualización de una casa autosuficiente desde el punto de vista energético en cuya realización trabaja hace meses un equipo interdisciplinar de la Universidad Politécnica de Valencia.
Son unas 40 personas, profesores y estudiantes de distintos departamentos, que colaboran desde el pasado mes de febrero en un objetivo común, participar en la primera edición del Solar Decathlon (SD) Europe, que se celebrará en Madrid entre mayo y junio de 2010.
Un proyecto a largo plazo que culmina su primera fase en la Feria Sima 2009, del 26 al 29 de mayo, en Madrid, donde presentarán una maqueta de la casa, así como un audiovisual que describe su funcionamiento. Empresas como Rockwool, Gesfesa-Edifesa o Sonoide son los principales ‘sponsors’ de esta vivienda súper sostenible. Pese a su contribución, «la mayor dificultad que estamos encontrando es la financiación a causa de la crisis, pero tecnológicamente las cosas las tenemos bastante claras», comenta Ignacio Guillén, coordinador del trabajo.
Fotografía tomada el 14-05-1959 en la que se observa el emplazamiento del Lincoln Center de Nueva York.
La gran institución cultural celebra su 50º aniversario inmersa en los cambios
BARBARA CELIS – Nueva York
Cumplir cincuenta años no es fácil en el mundo de las instituciones culturales. Pero en el caso del Lincoln Center de Nueva York, cuyo señalado aniversario se celebró el lunes, la efeméride ha servido también para lanzar una mirada hacia el futuro. Este centro cultural, el más grande de Estados Unidos, donde residen 12 compañías, desde la Metropolitan Opera a la Orquesta Filarmonica de Nueva York o al New York City Ballet, está inmerso en una profunda remodelación. La aspiración de sus gestores es humanizar esta estructura gigantesca y fría de 64.000 metros cuadrados concebida en una época, los años cincuenta, en que la relación entre espacios públicos, ciudadanos y oferta cultural era muy diferente a la del siglo XXI. «Ahora es imprescindible pensar en cómo maximizar el uso de estos preciosos espacios públicos. Además, hay que conseguir que el visitante se sienta bienvenido», aseguraba recientemente Reynold Levy, presidente del Lincoln Center.
La producción de hábitat construido para un futuro sustentable implica una serie de desafíos a la creatividad y a la responsabilidad profesional en un marco legal e institucional sin el soporte de compromisos regionales ante el Protocolo de Kyoto de políticas nacionales, de normativas locales ni de incentivos económicos, sociales o ambientales. De modo que los hacedores de hábitat son los responsables de configurarlo en sus múltiples escalas de intervención. Tanto en el rol de proyectistas, desarrolladores como de administradores, las iniciativas y prácticas se realizan según cánones convencionales, sin motivaciones, exigencias institucionales y criterios de sustentabilidad.
* La autora integra el Programa de Trabajo Arquitectura para un futuro sustentable, UIA, Región 3 Las Américas
¿Se le va la calefacción por todas las esquinas? ¿Se asa en verano? ¿Tiene unas ventanas por las que siempre entra poca luz o demasiada? Entonces es uno de esos millones de españoles que padecen la ‘arquitectura basura’. Bloques antiguos, o levantados deprisa, sin mirar el diseño, la orientación y el clima local; con aislamientos que no evitan las fugas de energía y el ruido; sin medidas de generación de energía, como los paneles térmicos que convierten el sol en agua caliente.
Mejorar la eficiencia energética de los hogares, responsables de la tercera parte de las emisiones de gases de efecto invernadero del país, no sólo ahorraría electricidad, gas y dinero, sino que paliaría el cambio climático. El Código Técnico de la Edificación (CTE), la norma reguladora de la construcción en España, obliga a incluir medidas de ecoeficiencia, pero ha llegado tarde. El nuevo CTE, que obliga a emplear los sistemas de eficiencia más modernos, entró en vigor en 2007. Sólo las casas construidas a partir de 2008 incorporan esas exigencias. Y es tarde porque, ya se sabe, ahora mismo se inician muy pocas viviendas en España.
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