Gehry, adiós al polémico museo · ELPAÍS.com


Proyecto de Frank Gehry para el Museo de la Tolerancia en Jerusalén.-
Proyecto de Frank Gehry para el Museo de la Tolerancia en Jerusalén.-

Reportaje

El arquitecto abandona el proyecto del edificio de la Tolerancia en Jerusalén – Su patrocinador, el Centro Simon Wiesenthal, ha reducido el presupuesto

JUAN MIGUEL MUÑOZ – Jerusalén

Sobre el proyecto para construir el denominado Museo de la Tolerancia de Jerusalén, una iniciativa que no hace sino desatar furias por diversos motivos, se amontonan los escollos. El último, pero de gran relevancia, la espantada del arquitecto Frank Gehry, cuya empresa advirtió al Centro Simon Wiesenthal, patrocinador del museo, de que no podrá utilizar su diseño de titanio, cristal y piedra. El motivo de la retirada: la petición de la fundación para que el arquitecto redujera la magnitud de la obra y su coste financiero, que en plena crisis económica rondaba los 175 millones de euros. «Ya no estamos implicados en el proyecto», ha afirmado Craig Webb, uno de los socios de la firma Gehry Partners. Y, en efecto, en la página web del Centro Simon Wiesenthal, el apartado dedicado al Museo de la Tolerancia está en construcción. Cualquier referencia al proyecto inicial ha desaparecido. Mientras, los responsables de las instituciones, de la fundación y de la empresa del laureado arquitecto guardan silencio

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Una cruzada de desventuras

Frank Gehry no diseñará el Museo de la Tolerancia en Jerusalén

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El museo judío de la discordia – Proyecto de Frank Gehry en Jerusalén

Biografías: Rem Koolhaas – Arquitecto


Rem Koolhas (Rotterdam, 1944), fue periodista antes de ser arquitecto y fundar el estudio OMA, donde divide su tiempo entre escribir ensayos y proyectar edificios Foto:Pritzker Prize
Rem Koolhas (Rotterdam, 1944), fue periodista antes de ser arquitecto y fundar el estudio OMA, donde divide su tiempo entre escribir ensayos y proyectar edificios Foto:Pritzker Prize

Nacido en Rotterdam en 1944, fue periodista antes de ser arquitecto y fundar el estudio OMA, donde divide su tiempo entre escribir ensayos y proyectar obras de pequeña, mediana y gran escala

Por Alejandro Rapetti
Para LA NACION

Remmet Koolhaas nació el 17 de noviembre de 1944 en Rotterdam, Holanda, y en su adolescencia vivió en Indonesia. En sus inicios se dedicó al periodismo, trabajó en el rotativo de La Haya para luego dedicarse a estudiar Arquitectura en la Architectual of Association de Londres. De regreso a los Países Bajos, en 1975 junto a tres socios abrió su estudio al que bautizó Office for Metropolitan Architecture (OMA), hoy convertido en una destacada firma internacional con oficinas en Europa (OMA Rotterdam), América del Norte (OMA Nueva York) y Asia (OMA Pekín).

Koolhaas es también un destacado teórico de la arquitectura que ha publicado numerosas obras. Entre las más destacadas se encuentran S, M, L, XL, Mutaciones, Content y Delirious New York: A Retroactive Manifesto for Manhattan. A Koolhaas le interesan, sobre todo, los proyectos a gran escala y siempre ha defendido la libertad de modelos y una arquitectura de lo esencial que manifiesta su interés por el futuro, en estrecha comunicación con su ritmo vertiginoso y sus configuraciones en cambio permanente. No es casual que sus escritos ganaran importante repercusión aun antes de ser volcados a la construcción, y muchos de sus más celebrados diseños jamás salieron del tablero de su estudio. Distinguido por sus proyectos edilicios de clara consistencia física, en los que la masa adquiere un carácter predominante, en 2000 recibió el Premio Prizker, máximo galardón internacional de arquitectura. En el momento de otorgarle el premio, el jurado lo  describió como un visionario y un filósofo.

Desde entonces, Koolhaas es profesor invitado en la Universidad de Harvard y se ha convertido en uno de los arquitectos más influyentes y destacados del ámbito internacional.

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Desde el puente más alto del mundo en El Viajero – Obra de Norman Foster


Viaducto de Millau, Francia - el puente de carretera más alto del mundo.  Foto: www.urbanity.es
Viaducto de Millau, Francia - el puente de carretera más alto del mundo. Foto: http://www.urbanity.es

El viaducto de Millau, obra de Norman Foster, se convierte en privilegiado mirador de las gargantas del Tarn y de La Jonte. Bienvenidos a la tierra del roquefort, los templarios y las grandes ‘causses

JORDI PASTOR

Incrustada en el macizo central de Francia, la ciudad de Millau se ha convertido en el epicentro de un interesante plan de huida: una región lejos de todo -incluso de la cobertura telefónica en algunas de sus gorges-, pero igualmente cercana a la frontera pirenaica y repleta de posibilidades.

Reservas naturales, actividades al aire libre, rutas históricas en ciudades templarias, una exquisita degustación de auténtico queso Roquefort y una de las grandes obras de un arquitecto con estrella, Norman Foster: el puente más alto del mundo.

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Francia: Viaducto de Millau, el puente de carretera más alto del mundo – Foro Urbanity

Demasiado Munch para Oslo · ELPAÍS.com


Simulación del futuro Museo Munch (el edificio inclinado de la izquierda), proyectado por Juan Herreros, enfrente del edificio de la Ópera y el Ballet Nacional de Oslo.-
Simulación del futuro Museo Munch (el edificio inclinado de la izquierda), proyectado por Juan Herreros, enfrente del edificio de la Ópera y el Ballet Nacional de Oslo.-

El proyecto del arquitecto español Juan Herreros para el nuevo museo del autor de ‘El grito‘ suscita una fuerte controversia a causa de sus dimensiones

ISABEL LAFONT – Madrid

Los críticos de arte aullaron en 1893 cuando vieron por primera vez El grito, la obra más famosa de Edvard Munch. Más de un siglo después, también se han alzado voces contra el proyecto del nuevo museo que albergará el legado artístico del pintor noruego. El debate, en esta ocasión, tiene que ver con el impacto urbanístico del edificio proyectado por el arquitecto español Juan Herreros que, en 2013 según los plazos previstos, se alzará en el barrio de Bjorvika, en la bahía de Oslo. Es parte de un gran plan de remodelación que pretende abrir la capital noruega al mar.

El director general de Patrimonio Nacional en Noruega, Jorn Holme, ha sido el último en expresar sus reservas sobre el proyecto, que el pasado mes de abril se adjudicó Herreros tras ganar un concurso internacional al que también se presentaron superestrellas como Zaha Hadid o Tadao Ando. El plan, llamado Lambda, abarca, además del Museo Munch, una playa, un barrio residencial y una biblioteca.

Según declaraciones de Holme, sus objeciones se refieren a la totalidad del proyecto urbanístico de la capital noruega, que afecta a la zona en la que Oslo fue fundada en la Edad Media y que contiene un importante patrimonio cultural. «La intención del director general nunca ha sido suscitar o participar en un debate arquitectónico», puntualiza Margrethe Tviberg, directora general en funciones de Patrimonio Nacional. «Jorn Holme no tiene nada que decir respecto a Lambda, el proyecto para el Museo Munch, o la arquitectura del reconocido Juan Herreros como tal. Patrimonio Nacional ha expresado su objeción al emplazamiento del edificio, no al edificio en sí mismo». Tviberg insiste en que esa preocupación se encuadra en la discusión sobre la remodelación urbanística de la capital noruega que tiene como interlocutor al Ayuntamiento de Oslo -que es quien lo ha promovido- y que «no se trata de un debate sobre el nuevo Museo Munch específicamente».

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Un arquitecto español para la nueva Oslo · Juan Herreros

Stabilimenti Fiat Lingotto, Turín


Vista de la espiral interior del Lingotto
Vista de la espiral interior del Lingotto

Lingotto es un bar­rio de Turín, Italia, pero el nom­bre se aso­cia más con el Edificio Lingotto, sito en la Via Nizza, que fue en su época una enorme fábrica de coches, con­stru­ida por Fiat. La primera piedra fue colo­cada hacia 1916 y fue abierto en 1923; el dis­eño, del joven arquitecto Giacomo Mattè-Trucco, era raro ya que tenía hasta cinco pisos. La materia prima en­traba por la parte in­fe­rior, y se iban trans­for­mando en au­tomóviles mien­tras sub­ían en es­pi­ral por el in­te­rior del edificio. El ve­hículo acabado aparecía en el ter­rado, donde se encon­traba un cir­cuito de prue­bas oval con cur­vas peraltadas y es­per­aba un pi­loto de com­peti­ción, para dar una nueva vuelta y com­pro­bar su cor­recto fun­cionamiento. Fue, en su día, la mayor fábrica de au­tomóviles del mundo, siendo con­sid­er­ado un ed­i­fi­cio de vanguardia, muy in­fluyente e im­pre­sio­n­ante; tanto que Le Corbusier le llamó »una de las mejores imá­genes de la industria«, y una »guía a seguir para el dis­eño de las ciudades«. 80 mod­e­los difer­entes fueron fab­ri­ca­dos a lo largo de su his­to­ria, in­cluyendo el famoso Fiat Topolino de 1936.

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Agradezco al Doctor Marcelo Alvarez por el dato (experto en automovilismo)

Lingotto: circuito de carreras en la azotea

El blog Una breve historia dedica una entrada al edificio Lingotto, fábrica de automóviles FIAT en Turín, diseñada por el arquitecto Giacomo Mattè Trucco. Inaugurada en 1923, fue la mayor fábrica de automóviles de su época y funcionó hasta 1982, en que se transformó en museo. De sus muchas características peculiares destaca que poseía una pista de pruebas ubicada sobre su techo, a cinco pisos de altura. Leer más: Una breve historia: Un circuito en el tejado

Visita el FORO DE INGENIEROS DE CAMINOS, CANALES Y PUERTOS

El Oro de Fiat: El «Lingotto» de Turin y los ladrones ingleses de «The Italian Job»

La factoría de Fiat en Turín es uno de los iconos de la Italia contemporánea, del motor, y de todo lo que lo rodea. El «Lingotto» es un gran prisma, en su día la fábrica más grande del mundo, en cuyo techo, a seis grande plantas del suelo, se ubica una pista de pruebas de 2’4 km de largo y 24 m de ancho. Un edificio glosado por Le Corbusier, cantado por los futuristas, e inmortalizado para el cine y la publicidad por la película de Peter Collinson «The Italian Job» (1969). Demos una vuelta por la pista de pruebas más asombrosa del mundo.

La pista de pruebas construída por Giaccomo Matte – Trucco en lo alto de la planta de producción de Fiat en Turín es a día de hoy, sin ninguna duda, un icono de la ciudad en el exterior. Matte-Trucco era esencialmente un ingeniero, al que Giovanni Agnelli le encargó, después de quedar fascinado por las plantas de Ford en Estados Unidos, una factoría que fuese la envidia del mundo. La obra de Matte – Trucco, construída entre 1916 y 1923, fue rápidamente adoptada por los Futuristas como «La primera obra futurista construída en el mundo», y no resultaba difícil imaginar por qué (ver un dossier PDF de 1934 aqui). Aunque el arquitecto no estaba implicado en el Movimiento Futurista, la gran aportación de Italia a las vanguardias históricas que redibujaron el panorama del arte en el mundo hasta la Segunda Guerra Mundial, el Futurismo fue un movimiento esencialmente italiano. Los futuristas, para siempre vinculados al encendido manifiesto publicado por el poeta Filippo Marinetti en “Le Figaro” en 1909, glosaban las bondades de la modernidad, haciendo del maquinismo un nuevo icono de la belleza. Y en aquel éxtasis futurista, Marinetti parió aquella metáfora hiperbólica tantas veces aludida, de que es más bello un automóvil rugiente con sus tubos cromados al sol, que la Victoria Alada de Samotracia. Pero en el otro “Manifiesto Futurista”, el enunciado por el arquitecto Antonio Sant’ Elia, había mucho más de concreción y de formulación de un nuevo mundo, porque se trataba de concebir, con todo el delirio y el entusiasmo arrogado a la capacidad del progreso, las ciudades de un futuro que todos trataban de imaginar cómo sería. Por eso consideraron el «Lingotto» y su pista de pruebas un paradigma del futurismo. El edificio, después de que la producción cesara en 1982, fue rehabilitado por Renzo Piano, el arquitecto del Centro Pompidou de Paris, para instalar en él un gran centro cultural que alberga, entre otras cosas, la pinacoteca de la familia Agnelli.

Plataforma en viaje: Lingotto, Torino

Por andrés besomi [peng!]


Architecture and the car: as the automobile evolved in tandem with modern architecture, it created myths, legends and new building types

Fábrica FIAT Lingotto en UrbiPedia

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«Una ciudad segregada en barrios es explosiva» · ELPAÍS.com


Jose María Ezquiaga Domínguez
Jose María Ezquiaga Domínguez

Entrevista: Almuerzo con … J. María Ezquiaga

José María Ezquiaga (Madrid, 1957) eligió el restaurante por sus raíces guipuzcoanas. Le recuerda a su padre, empleado en una papelera de Tolosa, y cuánto le hubiera gustado saber que el hijo, que no se arredra fácilmente y pide chuletón poco hecho, ha vuelto de alguna forma a los orígenes. Su estudio ha sido el único español de cuatro seleccionados (incluida Zada Hadid) para el gran proyecto de regeneración urbana de la bahía de Pasajes (Guipúzcoa). Tiene otro motivo de celebración: ha ganado, junto a Richard Rogers (Terminal T4 de Barajas) y Luis Vidal, el primer premio para urbanizar La Marina, en San Sebastián de los Reyes (Madrid).

Este arquitecto, que pronto se decantó por el urbanismo, es responsable de los planes territoriales y generales de media España: Menorca, Lanzarote, Gernika (Vizcaya), León, Ávila, Córdoba, Burgos, Logroño y Parla (Madrid), entre otros. Además de la prolongación de la Castellana, en Madrid. De esta ciudad defiende que su gracia no está en ser castiza, sino en su carácter global. «Reúne las condiciones ideales para afrontar el futuro. Una identidad más metropolitana que cultural y su facilidad para incorporar a todo el mundo. La ciudad del futuro tiene que ser global y, a la vez, atenta a las raíces. Como París o Londres, de las que nadie discute su papel planetario, pero a la vez amigable».

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Un exquisito palacio porteño, cuna de ricos y «patos» – lanacion.com


Foto: LA NACION   /   Patricia Di Pietro
Foto: LA NACION / Patricia Di Pietro

Confesiones de un taxista

Un exquisito palacio porteño, cuna de ricos y «patos»

Por Carlos Guarella

Especial para lanacion.com

El Palacio de Los Patos tuvo su origen en París, según el comentario que hiciera el señor Manuel Chopitea, hijo de don Alfredo Chopitea, propietario original del monumental edificio. Don Alfredo viajaba de manera habitual a Europa con toda su familia. En uno de esos recorridos quedó fascinado con un edificio que vio en la Ciudad Luz y pergeñó la idea de construir uno igual en Buenos Aires. Entonces, ubicó y contrató al arquitecto francés que lo había construido para lograr su sueño. Se trataba de Henri Azière, que sobre los datos del terreno porteño disponible, confeccionó los planos del nuevo edificio.

Pero Don Alfredo consideró que podían aprovecharse mejor los espacios. Entonces contrató al arquitecto Julio Senillosa y modificó el proyecto original. Alcanzaron así las 144 unidades funcionales, que combinaron el diseño original de Azière, el interés de Chopitea y el valioso aporte de Senillosa.

El origen del nombre Palacio de Los Patos es bastante controversial. No hay datos fehacientes, pero contaré lo que pude obtener basándome en el libro Historia del Palacio de Los Patos, del escritor Jorge Ercasi.

La tradición dice que los primeros inquilinos fueron familias de buena cuna y delgada billetera. La leyenda cuenta que en este edificio encontraron el lugar ideal para disimular sus penurias y aparentar que todo seguía igual. En el lunfardo porteño, la palabra «pato» expresa a la persona carente de dinero. Es que el plumaje del pato, aún estando en el agua, siempre está «seco».

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Diseño de vanguardia: Una propuesta que recuerda a Milán | arquitecto Rubén Mochi


Tapizado en jacquard color oro, mantas de lana de la India, sofá "Bhakti" tipo mariposa diseñado por Mochi y producido por Gruppo Industriale Busnelli
Tapizado en jacquard color oro, mantas de lana de la India, sofá "Bhakti" tipo mariposa diseñado por Mochi y producido por Gruppo Industriale Busnelli

El arquitecto Rubén Mochi encontró en Buenos Aires un refugio con reminiscencias de la ciudad italiana donde vivió y trabajó durante 25 años.

A principios de los 80 y recién recibido de arquitecto, Rubén Mochi se instaló en Milán, el sitio indicado para alimentar su vocación de diseñador. Enseguida, sus buenas ideas le abrieron las puertas de la tradicional casa de accesorios Trussardi, para la que realizó una línea de muebles. A la vez, se sumó al Grupo Zeus, uno de los principales movimientos conceptuales de Milán, que entonces proponía el uso de piezas de hierro en color negro en la decoración de interiores, una idea revolucionaria en esos años. Si bien Mochi se especializa en la creación de divanes y lámparas como la ‘Ñandú’, por la que ganó el premio Young Design en Italia, es también reconocido por la realización de tiendas, stands y showrooms para firmas como Dolce & Gabbana, Chanel, Lee o la empresa india de textiles Synergy Home.

desde Diseño de vanguardia: Una propuesta que recuerda a Milán | ESPACIO LIVING.

Una piel verde para el Mamba – Entrevista al arquitecto Emilio Ambasz


El Mamba tendrá balcones con árboles en la fachada de la avenida San juan, y enredaderas en la opuesta, hacia la autopista 25 de mayo Foto: Emilio Ambasz
El Mamba tendrá balcones con árboles en la fachada de la avenida San juan, y enredaderas en la opuesta, hacia la autopista 25 de mayo Foto: Emilio Ambasz

Avanza el proyecto de ampliación del Museo de Arte Moderno de Buenos Aires, del arquitecto Emilio Ambasz, que podría inaugurarse en un año y medio. Tendrá balcones con árboles en la fachada de la avenida San Juan, y enredaderas en la opuesta, hacia la Autopista 25 de mayo.

Finalmente avanzan las obras de ampliación del Museo de Arte Moderno de Buenos Aires, 12 años despúes de que el arquitecto Emilio Ambasz donara el proyecto y de que una saga de idas y vueltas, y falta de efectivo, retrasaran la ejecución.

Ahora por los andamios se ve circular a los obreros, en plena tarea, gracias -al decir de sus mecenas- a los diez millones de pesos destinados al plan, y a la voluntad política del actual jefe de gobierno que se propone inaugurar las salas en al menos año y medio, lo que llena de expectativa a los vecinos del barrio.

El proyecto casi no ha sido modificado, y parte de la reutilización de las estructuras existentes de la ex fábrica de la tabacalera Nobleza Picardo, construída en el siglo XIX, y del edificio lindero levantado en la década del 50 en hormigón armado. Ambos quedarán unificados y envueltos en una piel verde lograda mediante balcones cubiertos de plantas, una forma de rendirle homenaje al caracter residencial del barrio donde está emplazado el edificio, donde aun quedan casas de patios en flor y terrazas con geranios. Sobre av San Juan la fachada tendrá balcones verdes y la parte trasera que mira a la autopista presentará, según explica la memoria descriptiva, «un muro poroso, a traves del cual crecerán enredaderas, y del cual emergerá una neblina de agua para refrescar las plantas».

Para Emilio Ambaz, que vive y trabaja en Nueva York, lo importante es que finalmente el edificio está en marcha, y que con un poco más de viento a favor (fondos), estará a la altura de los museos internacionales.

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El arquitecto uruguayo Rafael Viñoly critica el proyecto de la «zona cero» – Opinión


Foto:  WTC
Foto:WTC

«Hacer simbolismo de un proyecto comercial es prácticamente imposible», dijo Viñoly, que fue finalista en el concurso para rehabilitación del WTC convocado en 2003. Y responsabilizó por la demora de las obras a la administración del gobierno anterior.

NUEVA YORK (EFE).- El arquitecto uruguayo Rafael Viñoly, que tras acabar las obras del aeropuerto internacional de Montevideo ve en Latinoamérica un gran potencial arquitectónico, criticó el 27 de noviembre al plan de reconstrucción de la «zona cero» de Nueva York porque «hacer simbolismo de un proyecto comercial es prácticamente imposible».

«Si el proyecto de la ´zona cero´ se hubiera basado en algo que no fueran oficinas, ya estaría construido, pero hacer simbolismo de un proyecto comercial es prácticamente imposible», afirmó en una entrevista con Efe Viñoly, cuyo proyecto de rehabilitación del World Trade Center (WTC) fue uno de los finalistas del concurso que se convocó en 2003.

En opinión de este arquitecto afincado en Nueva York, la demora de estas obras es consecuencia de «la gran ineficacia y el mal uso de esta tragedia» por parte de la Administración de George W. Bush y el anterior gobernador del estado de Nueva York George Pataki.

«El problema del WTC no proviene de lo que el plan inicial quería obtener, que es un resultado arquitectónico, sino de que en realidad todo el proyecto está basado en un desarrollo comercial en el que la persona a quien se le adjudicó el proyecto no tenía ni voz ni voto», agregó.

El proyecto inicial del WTC contemplaba la construcción de cinco edificios de oficinas, una terminal de transporte diseñada por el arquitecto español Santiago Calatrava, y espacio para locales comerciales, además de un monumento y un museo dedicado a las casi tres mil personas que murieron en los atentados terroristas de 2001.

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“Zona cero”: zona de actividad cero · Reportaje – Nuevo aniversario del 11-S

Reconstruirán parcialmente el palacio de los Hohenzollern en Berlín – Alemania


Vista del palacio en 1900.  Foto:  Wikipedia
Vista del palacio en 1900. Foto: Wikipedia

Lo habían dañado durante la II Guerra Mundial y fue dinamitados por la extinta República Democrática Alemana. La puesta en valor de fachadas y los interiores nuevos se adjudicarían al arquitecto italiano Franco Stella.

BERLIN (EFE). -La Audiencia Superior de Düsseldorf dio hoy luz verde a la reconstrucción del Palacio Real de los Hohenzollern en Berlín, que resultó parcialmente destruido en la II Guerra Mundial y cuyos restos fueron dinamitados por la extinta República Democrática Alemana en 1950.

Aunque el citado tribunal declaró formalmente nulo por un error informativo el contrato con el arquitecto italiano Franco Stella para la reconstrucción del edificio, señaló que la adjudicación del mismo había sido correcta y que sólo será necesario mejorar y corregir el documento contractual.

Contra la adjudicación del proyecto a Stella había presentado denuncia el alemán Hans Kollhof, arquitecto que había perdido el concurso público y puesto en duda el derecho del italiano y su estudio a participar en el proceso de selección.

El edificio de estilo barroco será reconstruido respetando únicamente sus fachadas exteriores y patios, aunque sus interiores tendrán nuevo diseño y podrán ser aprovechados para distintas funciones, todas culturales, como la de albergar varios museos.

La previsiones actuales son que el edificio, cuya reconstrucción tendrá un coste inicial de 550 millones de euros, pueda estar acabado en 2016, dos años más tarde de lo previsto debido a los retrasos acumulados.

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Reconstrucción del Palacio Real de los Hohenzollern de Berlín es autorizada por Tribunal alemán
El lugar resultó parcialmente destruido durante la II Guerra Mundial y luego sus restos fueron dinamitados por la extinta República Democrática Alemana en 1950.
Aunque el citado tribunal declaró formalmente nulo por un error informativo el contrato con el arquitecto italiano Franco Stella para la reconstrucción del edificio, señaló que la adjudicación del mismo había sido correcta y que sólo será necesario mejorar y corregir el documento contractual.

LA 0.3
Retroarquitectura en Berlín

La idea de reconstruir viejos edificios genera polémica en la capital alemana. La ciudad ya no es un exponente de la arquitectura de vanguardia.

Marc Bassets (*)

Hubo un tiempo en que Berlín fue uno de los centros de la vanguardia arquitectónica mundial. Ya no. Fatigada de tanta modernidad e innovación, la ciudad vuelve la vista al pasado. Y se lanza a lo que algunos llaman la retroarquitectura y a la reconstrucción de edificios antiguos que terminarán de darle forma a la capital de Alemania.

Las autoridades alemanas están enfrascadas en un proyecto ambicioso:completar el viejo centro, que aún exhibe las cicatrices de la Segunda Guerra Mundial y de cuarenta años de comunismo. La plaza donde se encontraba el palacio de los Hohenzollern «y los edificios de la época» deben conformar el núcleo de este nuevo Berlín. Una iniciativa controvertida que se impone con el apoyo de los grandes partidos políticos.

Herencia de voluntad y visión creativa


Titular del estudio chileno que fundó su padre, Pedro Gubbins detalla la características de su trabajo, sus obsesiones y su manera de enfrentar la realidad.

Miguel Jurado. mjurado@clarin.com

Invitado a participar de la XII Bienal Internacional de Arquitectura de Buenos Aires, el chileno Pedro Gubbins estuvo en Buenos Aires. Su presencia fue oportuna para hablar del alto nivel que muestra la arquitectura chilena de los últimos años. Como heredero de una tradición familiar ligada a la arquitectura, Gubbins tiene una visión extrageneracional que resulta más abarcativa. Minutos después de su conferencia en el Centro Cultural Recoleta, Gubbins recibió a ARQ para hablar de sus comienzos, su forma de trabajar y las obras que mejor lo representan.
—¿Cómo descubriste tu vocación?
—La verdad es que me surgió naturalmente. Mi padre es arquitecto, lo vi trabajando de eso toda la vida, así que nunca tuve que hacer una elección. Se dio sola.
—Siendo así, tu papá debe haber influido mucho en tu forma de proyectar
—Bueno, es el culpable de que haya estudiado arquitectura, además, estamos trabajando juntos ahora hace diez años ¿En qué me influenció? En cortarme los dedos con los cuchillos de tanto hacer maquetas…(risas). Es muy trabajador, apasionado, un tipo que todo el día está midiendo cosas, tratando de meterse con los temas nuevos de la arquitectura. Es por eso que nuestra oficina abarca de todo, hacemos ampliaciones, metros (subtes), canales de televisión y hasta planes maestros, desarrollos urbanos y bordes costeros. Este perfil heterogéneo hace que el estudio sea como una escuela. No somos especialistas en nada y en todo. Lo que no sabemos, lo aprendemos. Yo diría que el legado que me transmitió mi padre es ese: no transformar la arquitectura en una industria, resolverla para quienes debe servir con una visión lo más amplia posible.
—Viniendo de una familia de arquitectos, muchas veces la relación con la facultad resulta problemática ¿Cómo fue tu caso?
—Bueno. Me metí en la Facultad de Arquitectura de la Universidad de Chile porque, en los años 80, tenía algo que ha ido perdiendo: heterogeneidad en la gente, en su clase social, en su lugar de origen. Me recibí en el 85, después fui ayudante. Me gustaba dar clase, actualmente soy profesor en la Universidad de Chile (hace como diez años) y además doy clase en una privada, la Universidad de San Sebastián. Dar clases te mantiene vivo. En ese sentido, junto con la mayor producción arquitectónica que hemos tenido en Chile en los últimos diez años, las oficinas se han transformado en lugares de mayor experimentación-que las universidades. Se ha producido un fenómeno curioso.

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