Una de las propuestas para Estambul . Foto: Estambul
Perspectivas
Estambul emprendió un programa de proyectos urbanos para revitalizar zonas degradadas, donde participaron arquitectos como Massimiliano Fuksas y Zaha Hadid.
El 2010 será el año de Estambul, ya que la bella capital de Turquía será sede de la Cultura Europea, encuentro en el que participarán importantes personalidades del viejo continente. Para darle un aspecto aun más cosmopolita, las autoridades municipales emprendieron un programa de proyectos urbanos destinados a solucionar viejos problemas y refuncionalizar áreas que estaban descuidadas. Hubo llamados a concurso y obras adjudicadas.
ARQUITECTOS | VISITA A LA ‘TORRE EN ESQUINA’ DE MADRID
JOSE F. LEAL | MARIO VICIOSA
MADRID.- Cree el arquitecto Andrés Cánovas que el modelo de «vivienda encorsetada» –burguesa, jerárquica– es algo a desterrar; que sólo un 1% de las 800.000 casas que se construyen son «buenas viviendas», es decir, reflejan las necesidades de sus inquilinos, y que lo que hoy llamamos sostenibilidad «no es más que humo. La buena arquitectura siempre ha sido sostenible».
Cánovas (Cartagena, 1958), del estudio Amann, Cánovas y Maruri, nos lleva a una de sus últimas creaciones, la Torre en Esquina o Torre de Zinc (2003), en el barrio de Argüelles de Madrid, para explicarnos que la arquitectura residencial de hoy no sólo debe resolver problemas de habitabilidad sino de encuentro entre lo público y lo privado y dar respuesta a una ciudad que ha perdido sus iconos en el mundo de la arquitectura.
Carlos Cottet, Sebastián Colle y Rodolfo Croce - Foto: Edgardo Delfino
Arquitecto y Cliente
El arquitecto Carlos Cottet proyectó su vivienda y otras cuatro unidades en un edificio de PHs existente en Colegiales, que conservó sus patios y muros gruesos, e incorporó aberturas más grandes, lucarnas y terrazas con verde.
Tres puertas alineadas en una fachada que no dice mucho, y adentro un pasillo largo festoneado por enredaderas de un verde intenso que realza las diferentes escalas y visuales del acceso.
Bien al fondo vive el arquitecto Carlos Cottet, en la tercera unidad de un conjunto de cinco PHs que diseñó en 2003, asociado a los arquitectos Sebastián Colle y Rodolfo Croce.
El proyecto se inspira en la historia inmediata del lote (8,66 m x 23 m). Antes, en ese terreno hubo una típica casa chorizo del barrio de Colegiales, de la que se preservó la estructura muraria, clave para decifrar el lenguaje de estas viviendas estratégicamente pensadas para que los habitantes nunca perciban (ni padezcan) la proximidad con el vecino.
Las paredes son altas y las plantas de cada casa tienen tamaños ajustados, pero son simples y funcionales a la vida cotidiana. El Ph que ocupa Cottet comienza en un patio interior pequeño pero con lugar suficiente para incluir una escalera que va a la terraza, una mesa con dos sillas de chapa, macetas con flores, un fresno, un jazmín y una ampelopsis o enamorada del muro que por estos días brota confundida por el calor del otoño.
La estructura apaisada y cubierta de cuadrículas de la imagen podría ser una obra de arquitectura efímera o una instalación de arte moderno. En realidad se trata de On&On, la visualización de una casa autosuficiente desde el punto de vista energético en cuya realización trabaja hace meses un equipo interdisciplinar de la Universidad Politécnica de Valencia.
Son unas 40 personas, profesores y estudiantes de distintos departamentos, que colaboran desde el pasado mes de febrero en un objetivo común, participar en la primera edición del Solar Decathlon (SD) Europe, que se celebrará en Madrid entre mayo y junio de 2010.
Un proyecto a largo plazo que culmina su primera fase en la Feria Sima 2009, del 26 al 29 de mayo, en Madrid, donde presentarán una maqueta de la casa, así como un audiovisual que describe su funcionamiento. Empresas como Rockwool, Gesfesa-Edifesa o Sonoide son los principales ‘sponsors’ de esta vivienda súper sostenible. Pese a su contribución, «la mayor dificultad que estamos encontrando es la financiación a causa de la crisis, pero tecnológicamente las cosas las tenemos bastante claras», comenta Ignacio Guillén, coordinador del trabajo.
La obra del maestro ha pasado por un proceso de depuración similar al que los cubistas sometían a los elementos de sus naturalezas muertas.
Marcelo Faiden . Arquitecto y docente *
Las naturalezas muertas resultaron ser uno de los medios más fértiles para muchos de los pintores cubistas. Con ellas lograron desplazar el interés que hasta el momento suponía el motivo o el tema a retratar, para concentrarse definitivamente en la consistencia visual que presentaba el lienzo.
El proceso de construcción resultaba aparentemente simple. En primer lugar seleccionaban una serie de objetos cuyas formas ya depuradas por el tiempo traían asociado un alto grado de estabilidad…
… Existen ya una serie de indicios que nos llevan a pensar que el trabajo de Mario Roberto Alvarez ha comenzado a pertenecer al universo de las guitarras, las botellas y las pipas. En primer lugar, cabe mencionar que el paso del tiempo ha hecho un trabajo impecable sobre su obra. (Precisamente, para verificar la acción del tiempo, el autor hace referencia a la obra construida hasta el año 1988.)
Lentamente ha erosionado todo lo que en algún momento se nos presentó como heroico, ideológico o racional, para dejarnos sin antesalas ni argumentos con fecha de caducidad, frente a un modelo de belleza que hoy más que nunca nos resulta propio.
Por otra parte, la universalidad de sus soluciones ha generado un catálogo latente, un material de paso obligado para gran parte de sus colegas.
Quien deba insertar una torre en una manzana consolidada sabe que podrá comenzar estudiando el edificio Panedile I o el Club Alemán; o quien desee diluir la ochava de los bajos de un edificio en altura sabe que en Posadas y Schiaffino encontrará un ejemplo canónico. Pero también estará disponible la obra de Alvarez para quien quiera verificar las múltiples maneras de resolver con criterios de precisión, economía y consistencia tanto un edificio como una cortina de enrollar, una escalera, un pasamano, una carpintería…
* El autor es titular del estudio Adamo-Faiden, profesor de la UBA, UP y doctorando de la ESTA Barcelona.
‘The New York Times’ califica la obra de «monumento al ego» del arquitecto español
El arquitecto español Santiago Calatrava ha presentado en Nueva York una exposición sobre la impactante estación que ha diseñado para la zona de Manhattan destruida en los atentados del 11-S, y cuyo diseño original ha sufrido algunas modificaciones. «Éste es un proyecto fundamental para nosotros y, técnicamente, es uno de los mayores retos a los que me he enfrentado», reconoció Calatrava en la inauguración de la muestra, que se podrá visitar en el Instituto Español Reina Sofía hasta el 31 de agosto. Por su parte, el diario The New York Times, ha criticado abiertamente el proyecto, que considera «descorazonador».
Para el rotativo, que recuerda que el presupuesto ha pasado de casi 1.500 millones de euros a los 2.350 millones, el arquitecto valenciano «sigue siendo incapaz de superar el fatal error del proyecto: la llamativa incongruencia entre la extravagancia de la arquitectura y el limitado propósito al que sirve. El resultado es un monumento a un ego creativo que celebra la destreza ingenieril de Calatrava, pero poco más»
A Santiago Calatrava ‘The New York Times’ lo define como alguien borracho de ego, un artista/ingeniero que busca más la huella personal que el beneficio ciudadano. En un artículo incendiario, comenta que es «incapaz de superar el fatal error del proyecto: la incongruencia entre la extravagancia de la arquitectura y el limitado propósito al que sirve».
Como munición, utilizan Grand Central Station, musa del español. Dice el diario neoyorquino que, así como la estación de la 42 enlazó facilidad y belleza, las alas de Calatrava, ese interconectador que vertebrará la Zona Cero, apenas presenta soluciones: «Dentro de unas décadas ejemplificará nuestra incapacidad para dejar de lado los intereses particulares frente a una de las mayores tragedias vividas en América».
16 de Mayo de 2009.- Cuando ‘The New York Times’ disparó esta semana contra la estación de Calatrava en la ‘Zona Cero’ muchos recordamos cómo hace unos años el periódico lo celebraba. No parece ajeno a este volantazo la metralla arrojada por Bloomberg, alcalde de Nueva York, cuando lo acusaba de idear un proyecto faraónico. Carajo, entonces ¿Por qué lo aprobaron? ¿Por qué desplegaron la cansina fanfarria del triunfo si contemplaban una gaviota muerta?
Diseño y arquitectura en tiempos de desafíos. Ambientaciones que fusionan estilos y la búsqueda del equilibrio entre lo estético y lo posible
Hubo el tiempo de la sencillez y la religiosidad colonial; luego, el de las influencias italianas y francesas, el de los imponentes palacios de inspiración neoclásica. En 1936, la construcción del edificio Kavanagh anticipó el ansia de modernidad que marcaría a la arquitectura argentina de los años 60. Durante esa década, los trabajos de Clorindo Testa, Mario Roberto Alvarez, Justo Solsona y Horacio Baliero, entre otros, demostraron que surgía una escuela argentina de arquitectura dispuesta a poner en crisis el clasicismo imperante hasta ese momento, influyente en el exterior y lista para plasmar sus principios en proyectos tales como los del Banco de Londres, la Biblioteca Nacional, Argentina Televisora Color, el Centro Cultural General San Martín.
La globalización y el cambio tecnológico de fines del siglo XX se cristalizaron en las espectaculares torres levantadas a partir de 2003: un auge constructivo que en su momento sorprendió a muchos de los implicados pero que hoy, en plena debacle económica internacional, llegó a su fin. ¿Qué esperar, entonces? A juzgar por las respuestas de los profesionales consultados por LNR, nada que no implique una confiada expectativa. «No hay duda de que la crisis está establecida y va a obligar a terminar con los desmanes y locuras propuestos por un mercado a veces frívolo y caprichoso -asegura Ignacio Lopatín, docente desde hace 40 años en la FADU-UBA, ex director de Planeamiento Urbano de la Ciudad de Buenos Aires (entre 2002 y 2004) y creador del estudio que lleva su nombre-.
Perrault, que siente gran vocación y respeto por el paisaje, destacó «la figura de las vallas metálicas y las grandes vidrieras -su seña de identidad- para mantener el contacto con el entorno». Requisito que cumple la Caja Mágica.
La ‘arcilla azul’ e instalaciones aún no finalizadas no gustan a los tenistas
Robredo se queja de cosas aún no ‘rematadas’: ‘Da la sensación que les ha pillado el toro’
DPA | AGENCIAS
MADRID.- ‘Blue’ significa ‘azul’ en inglés, pero también ‘triste’. Y tristeza es lo menos que deben estar sintiendo los organizadores del torneo de tenis de Madrid, bombardeados con destempladas negativas a su proyecto de jugar sobre una arcilla azul que sustituya al tradicional naranja. Robredo también se quejó de algunas incomodidades y la sensación de que algunas instalaciones de la ‘bonita’ Caja Mágica aún no están completamente finalizadas. [Opinión de Javier Martínez]
«Estamos en contra», dijo enfático el suizo Roger Federer, siguiendo los pasos del español Rafael Nadal, que el sábado sacudió al torneo con una enumeración de críticas y puntos débiles que irritó a sus organizadores. Ion Tiriac, el empresario más poderoso e imaginativo del tenis mundial, dueño del torneo de Madrid, fracasó esta vez, precisamente en el día de su cumpleaños número 70, el que marcó el inicio del torneo.
Seis años atrás su mano derecha, Gerard Tsobanian, sorprendió al mundo con la introducción de las modelos recogepelotas, una innovación aceptada de buen grado por los jugadores. Años más tarde, durante los dos Masters femeninos jugados en Madrid, los modelos fueron masculinos. Y nadie se quejó, todos contentos.
JOSÉ MANUEL CUÉLLAR | MADRID
Domingo, 10-05-09
Ver para no creer. Rafa Nadal aparece por la Caja Mágica y su rostro es un rictus de amargura. Contraído, casi feroz, parece un personaje salido de «Apocalypto», la narración de Mel Gibson. No está contento el número uno del mundo. Se rumorea que, de haber sido por él y por su equipo, no habría venido al torneo, que no le gusta la altura, ni el bote de la bola, ni tampoco su fecha (poco antes de Roland Garros) e, incluso, que no habría asistido si no llega a ser por la presión de los patrocinadores.
Diseñado por el arquitecto francés Dominique Perrault, estará en el Parque Lineal del Manzanares, tendrá 3 estadios cubiertos más otras instalaciones, y costará 150 millones de euros
El autor del prototipo de Casa E para la firma Basf explica porqué el concepto de arquitectura sustentable «hoy se encuentra vacío de contenido«, y cómo es posible reconocer los ejemplos legítimos
Por Pablo Azqueta*
Especial para LA NACION
Con frecuencia pienso que la arquitectura padece de un exceso de adjetivación. Si además lo que califica es su condición de sustentable, el problema se agrava. Lo sustentable, expresión que comenzó a aplicarse en los años 70 asociada con el desarrollo, nació con el estigma de la ambigüedad.
Hoy, su uso se ha generalizado de tal modo que resulta casi imposible no encontrar a diario el término aplicado arbitrariamente a infinidad de productos o procesos, y que lo han ido vaciando de contenido.
Un enfoque sustentable de la arquitectura se apoya en dos aspectos: el uso eficiente y racional de los recursos tanto energéticos como materiales y la minimización del impacto ambiental de la implantación, producción y el uso de los edificios.
* El autor es arquitecto y profesor adjunto de la UNR. Master en Restauración Arquitectónica. Universidad Politécnica de Madrid. www.aape.com.ar
El arquitecto español Santiago Calatrava ha presentado en Nueva York una exposición sobre la impactante estación que ha diseñado para la zona de Manhattan destruida en los atentados del 11-S, y cuyo diseño original ha sufrido algunas modificaciones.
«Éste es un proyecto fundamental para nosotros y, técnicamente, es uno de los mayores retos a los que me he enfrentado», reconoció Calatrava en la inauguración de la muestra, que se podrá visitar en el Instituto Español Reina Sofía hasta el 31 de agosto.
Explicó que, además de ser un enorme reto arquitectónico, puesto que se trata de un «gigantesco» intercambiador de transportes, se halla en el «corazón de Nueva York», por lo que no se puede interrumpir la circulación de trenes mientras se construye.
El Águila Alcatel, de Ezquiaga y Salmona, en el distrito de Arganzuela de Madrid.
ARQUITECTOS | VISITA A LA PROMOCIÓN EL ÁGUILA-ALCATEL
Homenaje al ladrillo y al aprovechamiento de los espacios en una promoción de autor
JOSE F. LEAL | MARIO VICIOSA
MADRID.- La expresión ‘culto al ladrillo’ no siempre hace referencia a oscuras ambiciones de promotores inmobiliarios. En ocasiones es sinónimo de homenaje y de obsesión por sacarle el mayor partido al material de construcción por excelencia.
Debe estar conectado para enviar un comentario.