El templo, que podría ser de la época del Reino de los Partos (siglo III Después de Cristo), se encontraría dentro de la estructura medieval de Haroba Kosht (castillo en ruinas en lengua turcomana) cuya restauración fue encargada por el gobierno de Turkmenistán a la misión de Rossi Osmida.
«La construcción de un templo cristiano en tiempos tan antiguos y en el corazón de Asia central aparece en algunos textos del siglo IV y siglo VI que hablan de la predicación del apóstol Tomás (o de sus discípulos) en el oásis de Merv, por donde había pasado en su misión de evangelización que habría llegado hasta la India», explica el arqueólogo veneciano en la web Scienzaoline.com.
Trabajando en la restauración del edificio, la misión italiana se encontró con una cruz nestoriana en bronce. Después de esta, han aparecido diversas piezas de cerámica con símbolos paleocristianos: cruces, panes, peces, uvas, vides y corderos.
«Con este descubrimiento ya no hay ningún tipo de duda de que Haroba Kosht es la iglesia más antigua de Asia central», sostiene Rossi.
EL NUEVO. Así luce el estadio actual, que demandó casi 1.100 millones de euros para su construcción. Fue inaugurado en 2007. Clarín.com
El emblemático estadio de Londres será escenario de la final de la Champions. Fue fundado en 1923, demolido en 2002 y reinaugurado en 2007. Su versión actual costó casi 1.100 millones de euros y ahora es la cancha con más baños de todo el mundo.
En cada rincón catalán, una palabra de siete letras en idioma inglés se escucha en estos días bastante más que cualquier otra en cualquier idioma. «Wembley«, dicen, dicen y dicen. La palabra se reproduce en tapas de diarios y de revistas, en las radios y en los canales de televisión. Aunque no esté en ninguno de los diccionarios, ese nombre propio ya forma parte de la vida cotidiana de Barcelona. Sucede que allí, en ese estadio de leyendas y mitologías, el Barcelona disputará la final de la Champions League frente al Manchester United. No es un partido más: es el más importante del año a nivel de clubes; y allí estarán frente a frente el campeón de España y el de Inglaterra. No es un estadio más: allí, en 1992, Barcelona ganó frente a la Sampdoria su primer título en la Copa de Europa, en el último tramo del alargue; también allí, en 1968, el Manchester United resucitó su gloria una década después de la Tragedia de Munich.
Wembley Stadium, Estadio de categoría 4 de la UEFA - Wikipedia
Escribe el periodista Roberto Rodríguez, en el diario La Vanguardia: «Existen estadios de fútbol donde se respira historia, donde el asistir a un encuentro en sí mismo supone una experiencia inolvidable por mucho que el espectáculo no sea de máxima importancia. Esa sensación es fruto de la tradición, de las leyendas que a lo largo de los años se han escrito sobre un césped bendecido por numerosas estrellas. Uno de esos campos es sin duda alguna Wembley«.
Tiene magia y misterios el estadio de Wembley. Antes, ahora, siempre. Un arquero se puede transformar para siempre en León, como el argentino Miguel Rugilo; otro puede convertirse en Escorpión, como el colombiano René Higuita; un delantero como el inglés Geoffrey Hurst puede hacer lo que nadie hizo jamás: tres goles en una final de la Copa del Mundo; la duda respecto de un gol puede nacer en su suelo y puede durar para siempre, como ese grito vencedor de Inglaterra en la final del Mundial de 1966; y un mediocampista, como el argentino Antonio Rattín, puede animarse a desafiar a un Imperio entero al sentarse en la alfombra para la Reina.
Wembley fue fundado en 1923, demolido en 2002 y reinaugurado en 2007. En su largo recorrido albergó todas las grandes competencias. Entre ellas, los Juegos Olímpicos de 1948; el Mundial de 1966 y la Eurocopa de 1996. Ahora se permitirá otro lujo: ser la sede del mejor partido que el mundo del fútbol puede ofrecer a nivel de clubes. Y ya se prepara, claro, para los Juegos Olímpicos de 2012. La UEFA lo califica inevitablemente con la mayor valoración posible: cinco estrellas. La modernísima construcción actual tiene capacidad para 90.000 espectadores y costó cerca de 1.100 millones de euros. Una curiosidad que también habla de sus comodidades: es el estadio con más baños del mundo.
Una de las treinta láminas de «Arquitectura en los Alpes» - Foto: Akademie / LaRazón.es
Madrid, (EFE).- Más allá de los propósitos estéticos, Bruno Taut intentó cambiar el mundo con «Arquitectura Alpina«, una colección de treinta láminas que desde hoy se puede contemplar en la sala Goya del madrileño Círculo de Bellas Artes.
«Es una narración, casi un viaje iniciático, pero también una exposición de arquitectura y dibujo y una reflexión sobre la naturaleza. Sin olvidar la emoción que provoca el poder observar los originales», apuntó Iñaki Abalos, comisario de una muestra que estará abierta al público hasta el próximo 17 de julio.
Nacido en Königsberg (Alemania) en 1880, Taut alumbró estas láminas entre 1917 y 1918, cuando la Primera Guerra Mundial se acercaba a su fin. «Era un pacifista convencido, así que la guerra fue una pesadilla para él», recordó Eva María Barkhofen, directora del Archivo de Arquitectura de la Akademie der Künste de Berlín, institución propietaria de las obras expuestas en el CBA.
Bruno Taut - Wikipedia
Divididas en cinco apartados (Casa de Cristal, Arquitectura de las Montañas, Construcción Alpina, Construcción en la Corteza terrestre y Construcción en las Estrellas), las ilustraciones muestran un proyecto de ciudad utópica erigida sobre los Alpes, pero el significado es mucho más profundo, ya que estos dibujos funcionan como resumen de las ideas pacifistas y socialistas de su autor.
«Creía firmemente en la idea de que, si las personas estuvieran consagradas a edificar este proyecto urbano, no tendrían tiempo para pensar en hacer la guerra. Procedía de una familia muy pobre, y por eso dedicó su vida a la construcción de viviendas dignas para las masas», detalló Barkhofen.
Hombre de carácter fuerte, Taut no era ningún iluso. «La propuesta de la arquitectura en la cima de la montaña es claramente utópica, y Taut lo sabía mejor que nadie, porque no era naíf en absoluto, sino un intelectual de primera fila», puntualizó Juan Barja, director del CBA.
El arquitecto quería desarrollar sus ideas en base a un único elemento: el cristal. «Hay todo un grupo de autores que estaban fascinados por la arquitectura de cristal, un movimiento que cambiará por completo al ser humano y sin el que no podría entenderse nada de lo que se ha construido en el siglo XX», proclamó Barja.
La colección, que por primera vez abandona los archivos de la Akademie der Künste, fue el último proyecto utópico de Taut, que en el plazo de cinco años (1919-1924) construyó más de diez mil viviendas en Berlín.
Fue un hombre con un sueño: levantar una utópica ciudad en mitad de los Alpes suizos. Una metrópoli con casas que tuvieran paredes de cristal por las que se colara el sol.
«Medio milenio después, nuestras ciudades se han vuelto monstruosas. Interminables, imposibles de representar, incomprensibles y, enn gran medida, disfuncionales». Así escribe Rem Koolhaas, el gran arqitecto de nuestro tiempo, en la introducción de ‘Ciudades del mundo’, el libro que la editorial Taschen ha elaborado a partir de la colección ‘Civitates Orbis Terrarum‘, elaborada en 1575.
«Es imposible leer y mirar este libro sin sentir una profunda envidia por un pequeño equipo de editores, grabadores y testigos, por su habilidad para sintetizar una increíble cantidad de conocimiento e información concerniente a más de 450 ciudades, incluyendo sus planos, su historia, su razón de ser, sus puntos de referencia y costumbres… para crear un retrato completo del mundo en sólo seis volúmenes», escribe Koolhaas.
‘Civitates Orbis Terrarum‘ fue editada y comentada por el teólogo y editor Georg Braun, y grabada en gran parte por el cartógrafo Franz Hogenberg. Su primera edición se terminó en en Colonia, hacia 1617, poco antes de que la Guerra de los 30 Años terminara con parte del mundo que había retratado.
La actual reedición ‘Ciudades del mundo’ incluye 363 láminas con planos y panorámicas de ciudades y mapas de Europa, Asia, África y Centroamérica que realizaron Braun y Hogenberg. Y no sólo es una cuestión de cartografía: la colección también presenta tipismos, escenas políticas y domésticas, representaciones del poder naval y mercantil de las ciudades…
El Cairo entre dunas, Ciudad de México en medio de una laguna, Jerez de la Frontera rodeada de vinateros, Roma, igual que ahora… «El conocimiento acumulado y el que estos volúmenes representa contrasta con la ubicuidad virtual actual de la información. Nuestros sistemas de navegación hacen el mundo tangible e increíblemente concreto», expone Koolhaas. Ya no hay misterio. Y eso, que el dossier de prensa de Taschen habla de este ‘Ciudades del mundo’ como «un Google Earth del siglo XVI».
La obra Civitates fue concebida como un volumen complementario del atlas de Abraham Ortelius de 1570 Theatrum Orbis Terrarum. Para llevar a cabo este importante trabajo artístico fue vital la participación de un centenar de artistas y cartógrafos. «Tres colores dominan las imágenes: verde (la tierra); rojo (la ciudad); y azul (el agua).» No obstante, para el arquitecto holandés, «500 años después, el rojo sería el único color que queda».
El tenor Plácido Domingo quiere impedir que el asentamiento milenario de Allianoi, en Turquía, quede destruido por las aguas de una presa. El cantante ha dirigido una carta personalmente al primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogán, pidiéndole que ponga fin a esta construcción y salve la ciudad. Allianoi, construida en el siglo II d.C., que está considerada por los arqueólogos como el «spa» (o recinto termal) más antiguo del mundo.
«Somos muchos los que creemos que preservar el antiguo asentamiento de Allianoi traería beneficios duraderos a la población de Turquía», dice el tenor, que actualmente preside la ONG Europa Nostra, dedicada a la preservación del patrimonio cultural europeo. «Salvar este antiguo tesoro nos enriquecería a todos durante las generaciones venideras», asegura.
Allianoi está situado en la provincia turca de Izmir (Esmirna), junto a la antigua ciudad de Pérgamo. Pero mientras la supervivencia de este asentamiento arqueológico está bien asegurada, al igual que el de Éfeso, también en la región, Allianoi entra justo en el borde del trazado de la futura presa de Yortanli, cuya construcción terminó en 2010. Ahora mismo, el yacimiento arqueológico está completamente tapado por la arena, tal y como estaba previsto en el plan de obras.
We continue to believe that it is still not too late for Turkish political leaders to take necessary action to avoid such a cultural tragedy to take place. Allianoi need not be sacrificed
Allianoi – Threatened future for Ancient Roman Spa
The preparatory work, begun on 10 April 2010, is complete, fulfilling the technical requirements for the planned flooding of Allianoi, an outstanding Roman Bath complex and town situated near Bergama in western Turkey. The inundation of Allianoi, as a part of the Yortanli irrigation dam scheme, will result in the loss of the entire site, of the ancient spa town, including an impressive preserved thermal spa, dating from the 2nd century AD. Since 2005 Europa Nostra has repeatedly expressed deep concern at the alarming and immediate threat facing this important archaeological site, to the highest levels of the Turkish Government and to the Press.
Interior de la Basílica de la Natividad. Belén, Israel. Wikipedia
Sus «copropietarios» (las iglesias ortodoxa griega, ortodoxa armenia y católica) olvidan sus enfrentamientos y dan luz verde a la rehabilitación.
LAURA L. CARO / CORRESPONSAL
A los cristianos belenitas les gusta decir que Dios «les dio el gran regalo de que su hijo naciera en Belén hace dos mil años». La Biblia narra que lo hizo en un pesebre (Lucas 2:7), sobre el que Constantino erigió una iglesia en el siglo IV, que fue aniquilada por los samaritanos, y después el Emperador Justiniano (527-565) construyó una basílica, que ha llegado hasta nuestros días en un estado lamentable. La lluvia se cuela hace décadas por las cubiertas del siglo XV, como ha documentado la Unesco, hasta hacer charcos en el interior. Hay riesgo de que un cortocircuito provoque un incendio. La humedad se come la madera. Los frescos medievales pintados en las columnas de la nave central se borran, nublados entre la mugre y el humo de las velas, y los mosaicos se deshacen. Conmueven los estragos que en este edificio han causado el tiempo y la pobreza. Pero también el egoísta control —luego consolidado por el «statu quo» de los Santos lugares de 1852—, que desde las Cruzadas han ejercido sus «copropietarios»: las iglesias ortodoxa griega, ortodoxa armenia y católica, que, enfrentadas entre sí, han impedido reparar un templo que creen suyo.
«Esta basílica, muy antigua y necesitada de restauración, se había convertido en un símbolo de nuestra incapacidad de hablar», admitía en septiembre el franciscano Pierre Battista Pizzaballa, jefe de la Custodia de Tierra Santa, coincidiendo con el anuncio de que, por fin, las tres iglesias se han puesto de acuerdo y la Natividad va a ser renovada en profundidad. La Autoridad Nacional Palestina (ANP) ha aportado el primer millón de dólares para pagar los estudios previos. Pero harán falta de 12 a 20 más para ejecutar el plan. Está asumido que habrá que pedir «apoyo internacional» financiero y donaciones a los cristianos de todo el mundo para conseguirlos. El deterioro del santuario es inexplicable. Lo dice el profesor de Análisis Estructural y Diseño del Departamento de Arquitectura de la Universidad de Ferrara (Italia) Claudio Alessandro, que coordina el equipo científico internacional que desde octubre está ya realizando el diagnóstico anterior a las obras. «El edificio entero no está en riesgo de colapso, pero su tejado, sin duda, requiere una intervención rápida para evitar derrumbes parciales», ha explicado el experto a ABC. Preocupa la podredumbre de las vigas y sus cerchas de apoyo, particularmente en la estructura principal de la techumbre, que ya está registrando hundimientos localizados. Por encima, habrá que sustituir las planchas de plomo de la cubierta exterior para evitar que siga filtrándose el agua.
Una mujer cristiana y su hijo, en la basílica de la Natividad de Belén el pasado día 24 - Reuters / ABC.es
No más alentador es el estado de salud de los yesos interiores. «Desafortunadamente —señala el experto—, están gravemente dañados y muchas partes se han caído o se están convirtiendo en polvo». Los mosaicos, o lo que queda de ellos, han sufrido la misma mala suerte. Signo del antiguo esplendor de la basílica, la mayoría de ellos del siglo XII y trabajados con un primoroso fondo dorado, hoy es casi imposible distinguir las figuras de los antepasados de Cristo que representan. Las teselas «se han desprendido, están en peligro de ruina si no se consolidan ya y, además, han perdido su brillo debido a siglos de negligencia y abandono».
El único hallazgo positivo ha sido la ausencia de patologías severas en la estructura de mampostería. «Se ha conservado bastante bien, sin grietas significativas o deformaciones visibles», confirma Alessandri. El mérito es del «buen suelo de roca sobre el que descansa y la precisa técnica constructiva utilizada». Sus artífices fueron, en parte, los sucesivos ejércitos de musulmanes y cruzados que acabaron dando a la basílica un aspecto de fortaleza para defenderla, sin saber que con ello la estaban preparando para protegerse de los estragos y el olvido posteriores.
La Basílica de la Natividad, en Belén, es uno de los templos cristianos en uso más antiguos. El edificio original fue construido por el obispo Makarios deJerusalén, por órdenes del Emperador Romano Constantino I, bajo el primer Concilio de Nicea el año 325. En el año 529, durante la rebelión de lossamaritanos, fue quemado y destruido completamente.
«Lo envolvió en pañales y lo acostó en un pesebre, porque no había lugar para ellos en el mesón.»(Lucas 2:7)
La actual Basílica de la Natividad fue construida por el emperador Justiniano (527-565), en el lugar de la anterior basílica de Constantino (siglo IV) que había resultado severamente dañada durante la revuelta de los samaritanos en 529. La basílica está dedicada a la Santa Madre de Dios (Theotokos). El tradicional lugar de la Natividad está conservado en la gruta ubicada debajo del coro.
Durante el período de los reinos cruzados, cuando ellos controlaban efectivamente el área de Jerusalem (1099-1187), la Basílica de la Natividad en Belén fue utilizada para las ceremonias de investidura real.
El contorno del edificio es el de una basílica clásica, con un narthex, una nave, cuatro pasillos (dos a cada lado), un coro, cruceros y un ábside. La orientación es este-oeste, con el ábside y el santuario hacia el oriente. Monumentales escaleras a ambos lados del coro conducen hasta la gruta de la Natividad.
Las puertas en el lado sur de la basílica conducen a los adyacentes monasterios armenio y griego; las puertas en el lado norte del edificio conducen a la iglesia franciscana (católica romana) de Santa Catalina de Alejandría.
a Basílica o Iglesia de la Natividad se encuentra a un costado de la plaza de la Natividad en Belén y, según cuenta la historia, marca el sitio donde José y María llegaron sin tener hospedaje para dar a luz al hijo de Dios.
Una primera iglesia sobre la cueva del pesebre se construyó durante la primera mitad del siglo IV d.c. por Santa Helena, madre del emperador Constantino.
La segunda y actual iglesia fue construida en el año 530 d.c. por orden del emperador Justiniano quien quería una edificación de carácter imponente que marcara el sitio de nacimiento de Jesucristo, pues la antigua iglesia había sido destruida por invasores extranjeros.
El aspecto exterior de la iglesia parece como si se tratara de una antigua fortaleza, precisamente construida de esa manera para protegerla de agresiones e invasores foráneos.
Sin embargo, por dentro se aprecia una sobriedad y solemnidad en su construcción muy especial pudiendo percibirse los diferentes ornamentos religiosos que se le fueron agregando a través de los años y de las distintas culturas que dominaron la zona.
Podrían esperar un poquito para demolerla? La Casita Blanca - Joan Manuel
LA CASITA BLANCA | El mítico ‘meublé‘, expropiado por el Ayuntamiento
En marzo de 2011 se prevé que sus puertas se cierren tras un siglo de vida
Adiós a los secretos, las excusas, las tapaderas, el amor furtivo y el sexo
Serrat le dedicó una canción y los barceloneses han gozado de su discreción
Andrea Pelayo | Barcelona
Este es el último invierno en el que los clientes de La Casita Blanca se perderán entre sus cálidas sábanas. Desaparece la que para muchos amigos ha sido casi una segunda residencia. Porque, a pesar de su concurrencia, pocos se atreverían a manifestarse para que se mantuviera en pie este abrevadero, emblema de la discreción, del que hablaba Serrat en una canción homenaje.
Sea como fuere, a La Casita Blanca del barrio de Gràcia no le queda ni una sola primavera. En marzo de 2011 se prevé que sus puertas se cierren para siempre tras un siglo de vida y se vengan abajo las miles de historias que entrañan en silencio sus 43 habitaciones. Adiós, pues, a los secretos, a las excusas, a las tapaderas, al amor furtivo y al sexo a y con discreción.
Porque si de algo pueden estar convencidos los barceloneses es de que no existe otro lugar igual donde dar rienda suelta a sus deseos con la seguridad de no ser descubiertos y, además, hacerlo en un ambiente tan encantadoramente ‘kitsch’.
Ceniceros a espuertas para el cigarrillo de después
La Casita Blanca, es el establecimiento más antiguode estas características, del que se tiene noticia - Foto Soc. Marta Izquierdo, autora de la fotografía (referencia recibida por correo electrónico)
Demodé, pero siempre íntimo, en subidos tonos rojos combinados con madera. Un aire rococó que completan traviesos espejos a lado y lado, arriba y abajo, corazones incluso en la entrada de alguna habitación, lámparas modernistas bañadas en oro y un sinfín de ceniceros que confirman uno de los tópicos más extendidos en materia de sexo: el cigarrillo de después.
Sin embargo, quien camina por la zona -junto a Plaza Lesseps- y no conoce el edificio, no se fijaría en él por su barroquismo, precisamente. La fachada de La Casita Blanca responde a los dictados del silencio y se mueve en una sobriedad de principios de siglo -XX, claro- que también ha quedado obsoleta en un barrio siempre en reformas.
«Ecléctico, Serrat en el año 1975 en que Franco agoniza,no desperdicia oportunidad de retratar otro tabú escondido tras lasbuenas maneras burguesas de la oficialidad y dedica otra canción a unconocido meublé barcelonés llamado La casita Blanca, refugio de historias tan prohibidas, clandestinas y secretas como la buena parte de la realidad barcelonesa».
Así nos dibuja Margarita Riviére este tema de Serrat en su extenso libro «Joan Manuel Serrat«.
Y sigue…
«Franco se moría, pasó semanas agonizando y teniendo a losespañoles pendiente del parte firmado por el equipo médico habitual,pero los obreros iban a la obra y los burgueses perdían calzoncillos enla Casita Blanca«.
Luis García Gil en «Serrat, canción a canción» es un poco más preciso en cuanto a su ubicación:
«Este lugar se encuentra en la parte superior de la plaza deLesseps del lado que da a la Avenida del hospital Militar. Toda estageografía de sentimientos huidizos es transmitida en una canción deextraordinaria hondura que discurre con lentitud, sin prisa, como sitratase de un adagio, donde cada palabra halla su sentido lírico.»
Catedral de Santa María de la Sede de Sevilla, Patrimonio de la Humanidad - Wikipedia
El trascoro de la Catedral de Sevilla acoge desde hoy y hasta el próximo 6 de febrero la exposición Aedificare, Evangelizare, Servare. Cinco siglos de arquitectura en la catedral de Sevilla, una muestra que a través de documentos históricos, audiovisuales, objetos de arte, mobiliario y piezas arqueológicas explica la azarosa vida de este gigantesco templo.
La muestra incluye en sus 600 metros cuadrados 80 objetos que repasan la creación de la Magna Hispalensis en tres partes: una primera dedicada a la construcción del mayor edificio gótico del mundo, la segunda a las restauraciones sufridas entre los años 1775 y 1992, y la tercera sobre la conservación y el mantenimiento de la etapa actual.
Plano original inédito
De entre todos los objetos que se exponen destaca, por su importancia y porque es la primera vez que se muestra, el conocido como plano de Vidaurreta, primera representación técnica de la Catedral y que sirvió, hace cinco siglos, para que fuera levantada.
La exposición ‘Aedificare, evangelizare, servare‘ recorre cinco siglos de arquitectura en el templo sevillano.
EUROPA PRESS
La Catedral de Sevilla acoge hasta el próximo 6 de febrero la exposición ‘Aedificare, evangelizare, servare‘, un recorrido por cinco siglos de arquitectura en el templo de la capital andaluza, y que exhibe el plano completo más antiguo de la iglesia, hallado en el convento vasco de Bidaurreta por la historiadora de la Universidad de Cantabria (UC) Begoña Alonso Ruiz.
Este «tesoro», según su descubridora, está «excelentemente conservado» y tiene un «enorme grado de detalle» sobre la planta del mayor templo del gótico español, sólo superado en dimensiones por las catedrales de San Pedro del Vaticano y de San Pablo en Londres.
El descubrimiento fue realizado en la primavera de 2008 en colaboración con Alfonso Jiménez Martín, maestro mayor de la catedral metropolitana de Sevilla y arquitecto, y, un año después, ambos investigadores publicaron un libro en el que reconstruyen su hallazgo y el trabajo realizado para contextualizarlo, informa la UC en nota de prensa.
Según la tradición, la construcción se inició en 1401, aunque no existe constancia documental del inicio de los trabajos hasta 1433. La edificación se realizó en el solar que quedó tras la demolición de la antigua MezquitaAljama de Sevilla. 3
En el año 2008, la investigadora de la Universidad de Cantabria Begoña Alonso Ruiz encontró el plano más antiguo que se conoce de la Catedral de Sevilla en el Monasterio de Bidaurreta de Oñate (Guipúzcoa), fue realizado alrededor de 1490.4 Este plano, una vez estudiado, ha aportado importantes datos sobre la construcción del edificio.5
Operarios manipulan una de las doce estatuas halladas por una misión arqueológica en la avenida de las esfinges, que une los templos de Luxor y Karnak. (Imagen: EFE) 20minutos.es
Datan de la época del último rey de la XXX dinastía faraónica.
Descubierto también un nuevo camino que unía la avenida con el Nilo.
Un equipo de arqueólogos ha descubiertodoce nuevas esfinges, estatuas con cuerpo de león y cabeza humana o de carnero, en la antigua avenida que unía los templos faraónicos de Luxor y Karnak, a 600 kilómetros al sur de El Cairo.
La avenida, flanqueada por una doble fila de esfinges que representaban al dios Amón-Ra, tiene unos 2.700 metros de largo y 70 de ancho y fue construida por Amenhotep III (1372 – 1410 a.C.) y restaurada, posteriormente, por Nectanebo I (380-362 a.C.).
Por otra parte, los arqueólogos descubrieron también un nuevo camino que une la avenida donde fueron encontradas las estatuas, con el río Nilo.
Se encuentran en el camino que unía los templos de Luxor y Karnak, a 600 kilómetros de El Cairo. Datarían de la última dinastía faraónica (343-380 a.C).
Doce esfinges y nuevos caminos. Estos son los últimos descubrimientos en Egipto, que representan un nuevo hito para la arqueología mundial.
Francia celebra a Charles Garnier, el hombre que inventó el estilo de su capital.
Juan Manuel Bellver (Corresponsal) | París
Bajo el título de Garnier: un arquitecto para un Imperio, la Escuela Nacional Superior de Bellas Artes de París presenta, hasta el 9 de enero de 2011, la más grande exposición retrospectiva dedicada jamás a Jean-Louis Charles Garnier (1825-1898), el hombre que construyó la Ópera de París (hoy conocida popularmente como Ópera Garnier) y muchos otros edificios representativos de la grandeur de la ciudad del Sena en la época de Napoléon III.
La muestra, que reúne cerca de 300 obras del autor en las galerías del Quai Malaquais, se completa con L’Oeil et la plume, una recopilación de caricaturas que se exhibe en el cercano Gabinete de Dibujos de Jean Bonna. Con estas dos visiones del trabajo dual de Garnier, la escuela redunda en su política de ir mostrando parcialmente esa espléndida colección de obras de arte que atesora desde hace 400 años, al tiempo que rinde homenaje a quien el propio catálogo de la exposición define como «el más celebre y talentoso de cuantos alumnos han pasado por las aulas de la rue Bonaparte».
Charles Garnier. Wikipedia
Conocido mundialmente por la construcción de la ópera parisina durante el Segundo Imperio Francés, Garnier ganó el concurso promovido por el Emperador Napoleón III, tras haber obtenido meritoriamente en 1848 el prestigioso Prix Rome. En 1861, hubo de ponerse a las órdenes del Barón Haussmann, a quien el emperador había confiado el plan urbanístico de la ciudad, que incluía, además de un trazado circular de amplios bulevares, derrumbar 12.000 metros cuadrados en el noveno arrondissement, para construir al norte del Louvre un moderno teatro que albergara las reputadas compañías de ópera y ballet de París.
A su muerte, Charles Garnier (1825-1898) fue el arquitecto francés más conocido del siglo XIX, y uno de los más famosos del mundo. La Ópera Garnier, considerada incluso antes de su finalización como una obra maestra de la arquitectura de su tiempo, fue también uno de los primeros y uno de los pocos edificios en la historia francesa que llevan el nombre de su autor. Hoy una exposición en París recuerda al arquitecto y a su obra.
Francia celebra a Charles Garnier, el hombre que inventó el estilo de su capital.
Bajo el título de Garnier: Un arquitecto para un Imperio, la Escuela Nacional Superior de Bellas Artes de París presenta, hasta el 9 de enero de 2011, la más grande exposición retrospectiva dedicada jamás a Jean-Louis Charles Garnier (1825-1898), el hombre que construyó la Ópera de París (hoy conocida popularmente como Ópera Garnier) y muchos otros edificios representativos de la grandeur de la ciudad del Sena en la época de Napoléon III.
Concha de nautilus en espiral logarítmica. Wikipedia
NEOTEO
El número áureo es la relación o proporción que guardan entre sí dos segmentos de rectas. Fue descubierto en la antigüedad, y puede encontrarse no solo en figuras geométricas, sino también en la naturaleza. A menudo se le atribuye un carácter estético especial a los objetos que contienen este número, y es posible encontrar esta relación en diversas obras de la arquitectura u el arte. Por ejemplo, el Hombre de Vitruvio, dibujado por Leonardo Da Vinci y considerado un ideal de belleza, está proporcionado según el número áureo. ¿Cuál es el origen y la importancia de este valor matemático?
Hay números que han intrigado a la humanidad desde hace siglos. Valores como PI -la razón matemática entre la longitud de una circunferencia y su diámetro- o e -la base de los logaritmos naturales-, suelen aparecer como resultado de las más dispares ecuaciones o en las proporciones de diferentes objetos naturales. El número áureo -a menudo llamado número dorado, razón áurea, razón dorada, media áurea, proporción áurea o divina proporción– también posee muchas propiedades interesantes y aparece, escondido y enigmático, en los sitios más dispares.
El primero en hacer un estudio formal sobre el número áureo fue Euclides, unos tres siglos antes de Cristo, en su obra Los Elementos. Euclides definió su valor diciendo que «una línea recta está dividida en el extremo y su proporcional cuando la línea entera es al segmento mayor como el mayor es al menor.» En otras palabras, dos números positivos a y b están en razón áurea si y sólo si (a+b) / a = a / b. El valor de esta relación es un número que, como también demostró Euclides, no puede ser descrito como la razón de dos números enteros (es decir, es irracional y posee infinitos decimales) cuyo su valor aproximado es 1,6180339887498…
Casi 2000 años más tarde, en 1525, Alberto Durero publicó su “Instrucción sobre la medida con regla y compás de figuras planas y sólidas”, en la que describe cómo trazar con regla y compás la espiral basada en la sección áurea, la misma que hoy conocemos como “espiral de Durero”. Unas décadas después, el astrónomo Johannes Kepler desarrolló su modelo del Sistema Solar, explicado en Mysterium Cosmographicum (El Misterio Cósmico). Para tener una idea de la importancia que tenía este número para Kepler, basta con citar un pasaje de esa obra: “La geometría tiene dos grandes tesoros: uno es el teorema de Pitágoras; el otro, la división de una línea entre el extremo y su proporcional. El primero lo podemos comparar a una medida de oro; el segundo lo debemos denominar una joya preciosa”. Es posible que el primero en utilizar el adjetivo áureo, dorado, o de oro, para referirse a este número haya sido el matemático alemán Martin Ohm (hermano del físico Georg Simon Ohm), en 1835. En efecto, en la segunda edición de 1835 de su libro “Die Reine Elementar Matematik” (Las Matemáticas Puras Elementales), Ohm escribe en una nota al pie: “Uno también acostumbra llamar a esta división de una línea arbitraria en dos partes como éstas la sección dorada.» El hecho de que no se incluyera esta anotación en su primera edición es un indicio firme de que el término pudo ganar popularidad aproximadamente en el año 1830.
Chimenea con la secuencia de Fibonacci - Wikipedia
Serie de Fibonacci
El número áureo también está “emparentado” con la serie de Fibonacci. Si llamamos Fn al enésimo número de Fibonacci y Fn+1 al siguiente, podemos ver que a medida que n se hace más grande, la razón entre Fn+1 y Fn oscila, siendo alternativamente menor y mayor que la razón áurea. Esto lo relaciona de una forma muy especial con la naturaleza, ya que como hemos visto antes, la serie de Fibonacci aparece continuamente en la estructura de los seres vivos. El número áureo, por ejemplo, relaciona la cantidad de abejas macho y abejas hembras que hay en una colmena, o la disposición de los pétalos de las flores. De hecho, el papel que juega el número áureo en la botánica es tan grande que se lo conoce como “Ley de Ludwig”. Quizás uno de los ejemplos más conocidos sea la relación que existe en la distancia entre las espiras del interior espiralado de los caracoles como el nautilus. En realidad, casi todas las espirales que aparecen en la naturaleza, como en el caso del girasol o las piñas de los pinos poseen esta relación áurea, ya que su número generalmente es un término de la sucesión de Fibonacci.
Un proyecto de relanzamiento permite a los visitantes conocer cómo fue esta ciudad, enterrada bajo cenizas, a través de rutas por las casas de sus habitantes más ilustres.
Verónica Becerril / CORRESPONSAL EN ROMA
Pompeya está más viva que nunca. Desde aquel 24 de agosto del año 79, cuando la ciudad quedó cubierta bajo seis metros de cenizas, hoy Pompeya se puede conocer en todo su esplendor ya que este verano la ciudad a los pies del Vesubio ha abierto dos casas recién restauradas, las de Polibio y los Amantes Castos, ofrece un recorrido en bicicleta por las excavaciones, y da la posibilidad de conocer a través de hologramas a los habitantes de la época al mismo tiempo que se puede disfrutar de un concierto por las calles de Pompeya.
Este proyecto recibe el nombre de «Pompeya viva» y nace con el fin de valorar los restos de esta ciudad a través de un itinerario enriquecido con todo tipo de eventos. «Hemos querido poner a disposición del público una oferta cultural turística única en el mundo», explicaba a ABC el responsable de Bienes Arqueológicos de Nápoles y Pompeya, Marcello Fiori, quien ilustró las novedades del proyecto.
Sin duda, la apertura de dos nuevas casas en Pompeya ha sido uno de los atractivos más apreciados por los turistas. La visita a la domus de Giulio Polibio ofrece la posibilidad de conocer realmente al propietario de la casa quien recibe al visitante a través de un holograma. De este modo es el propio Polibio quien con su voz nos acompaña por su residencia, mientras de fondo se puede escuchar a los perros que ladran avisando de la inminente catástrofe que iba a ocurrir aquel fatídico año 79. «La tecnología se transforma en un instrumento de divulgación para hacer accesible a todos la historia», comentó Fiori.
El visitante conocerá a través de la voz del propietario de la casa cómo estaban distribuidas las habitaciones en la domus de un hombre rico y conocido en la ciudad. En su casa, además de todos los detalles que adornaban la mansión situada en la calle principal de la ciudad, los arqueólogos realizaron un descubrimiento sorprendente: en una de las habitaciones encontraron 13 esqueletos pertenecientes a la familia Polibio. Según los investigadores, el día de la fatídica erupción del Vesubio, la familia al completo —entre cuyos miembros estaba una mujer de entre 15 y 16 años embarazada— se reunió en esta habitación para salvarse.
De las últimas tecnologías se puede pasar a la tradición de las excavaciones, visitando la casa de los Amantes Castos. A través de un sistema de pasarelas suspendidas es posible observar desde lo alto el interior de la casa donde todavía los arqueólogos están trabajando, y ver los esqueletos de animales en el establo, el horno del pan, y el jardín reconstruido.
Otros espacios abiertos al público son la casa de Obellio Firmo, la casa de Marco Lucrezio Frontone, la de Sallustio y el Ara Massima. A este recorrido se une la restauración de la casa de los Amorini dorados, la casa de los Cuatro Estilos que resume a través de sus pinturas diferentes etapas pictóricas de la época, el thermopolium de Lucius Vetuius Placidus, y la casa del Menandro, una de las pocas «domus» con termas privadas que hasta ahora sólo se podía ver previa reserva y que ahora queda completamente abierta al público.
Pompeya está más viva que nunca. Desde aquel 24 de agosto del año 79, cuando la ciudad quedó cubierta bajo seis metros de cenizas, hoy Pompeya se puede conocer en todo su esplendor ya que este verano la ciudad a los pies del Vesubio ha abierto dos casas recién restauradas: las de Polibio y los Amantes Castos, que ofrecen un recorrido en bicicleta por las excavaciones, y da la posibilidad de conocer a través de hologramas a los habitantes de la época al mismo tiempo que se puede disfrutar de un concierto por las calles de Pompeya.
Este proyecto recibe el nombre de Pompeya viva y nace con el fin de valorar los restos de esta ciudad a través de un itinerario enriquecido con todo tipo de eventos. “Hemos querido poner a disposición del público una oferta cultural turística única en el mundo”, explicaba a ABC el responsable de Bienes Arqueológicos de Nápoles y Pompeya, Marcello Fiori, quien ilustró las novedades del proyecto.
This site hosts materials to accompany Penelope M. Allison, Pompeian Households: An Analysis of the Material Culture (Cotsen Institute of Archaeology, Monograph 42).
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