Vista con el río Duero en primer plano y la Catedral al fondo.
En esta ciudad se puede palpar la evolución de la Historia y el Arte, pisando la misma tierra que vio pasar a romanos, visigodos o musulmanes. Arrasada y reconstruida en varias ocasiones, su veintena de templos románicos han sido testigos de guerras, pugnas nobiliarias y tradiciones que permanecen vivas en el quehacer diario de sus habitantes.
Almudena Ávalos | Fotos: Sara Janini
En esta ciudad es importante estar con los ojos bien abiertos para rellenar el capítulo de Historia y Arte olvidado desde el colegio. Aparte de la veintena de templos románicos cuenta con importantes vestigios de otras épocas, pues Zamora fue habitada por los vacceos, los romanos, visigodos, fue amurallada bajo las órdenes de Alfonso I, arrasada por los musulmanes, fortificada de nuevo con Alfonso el Magno, tomada por Almanzor y repoblada por Fernando I.
Pero si hay una figura clave en Zamora esa es Viriato. Este guerrero lusitano plantó cara a los romanos y dio la bandera a la ciudad, representada en ocho tiras rojas y un fajín verde, cada tira por cada una de las legiones romanas a las que vencía y a las que arrancaba un trozo de tela; y el fajín, regalo del rey Fernando el Católico.
Conocer Zamora
Rutas, monumentos, fiestas, alojamientos, restaurantes, servicios, etc… son los ingredientes de esta página para dar a conocer Zamora y su provincia.
El diseño, el arte, la funcionalidad y el confort se conjugan de forma magistral en St. Martins Lane, un hotel boutique que el audaz empresario neoyorquino Ian Schrager proyectó en el West End londinense y en el que ha dejado su inconfundible sello el polifacético diseñador Phillip Starck.
Patricia Osuna
Una loa al surrealismo, puro elogio del arte y del diseño. Así fue concebido en 1999 el St. Martins Lane, un hotel boutique del West End londinense que luce sin ambages la etiqueta de provocador, original, elegante y armónico. Eso sí, no se trata de un mero escaparate. St. Martins Lane es capaz de conjugar la decoración —de un gusto exquisito— con la funcionalidad y el confort.
El artífice de tan innovadora fórmula no es otro que Ian Schrager, empresario neoyorquino y promotor —junto a Steve Rubell— de las célebres discotecas Studio 54 y Palladium, templos del hedonismo y la psicodelia donde lo más granado de la jet set norteamericana y europea dio rienda suelta a sus excesos nocturnos en los 70 y 80.
Impulsado por el éxito que cosechó en Manhattan, Schrager decidió entonces introducir el avant-garde en el anquilosado sector hotelero. Morgans, en Nueva York, encabezaría una larga lista de hoteles con personalidad propia: el Delano en Miami, el Mondrian en Los Ángeles, Hudson en Nueva York o el Clift en San Francisco. Después llegó el momento de cruzar el charco. Recaló en Londres y, con la mejor tarjeta de presentación posible -la de haber sido el acuñador del concepto de boutique hotel– inauguró St. Martins Lane.
Para su proyecto londinense contó con la colaboración del polifacético diseñador francés Phillip Starck. El resultado: un hotel as theatre en el que los espacios comunes son improvisados escenarios teatrales donde el cliente —un amplio espectro de trotamundos y viajeros de la upper class— actúa sin guión.
Detalle fachada Museo del Romanticismo. Foto: Web Oficial
Nueve años de esperaHa permanecido cerrado más de nueve años, pero los madrileños no han olvidado el Museo Romántico (perdón, Del Romanticismo, su nuevo nombre oficial). Y es que no son pocos los que se acercan cada día para preguntar cuándo se abre. Bien, pues ese día ha llegado y la espera ha merecido la pena. El precioso edificio del siglo XVIII ha sido transformado de arriba abajo con una reforma valorada en siete millones de euros. Convertido ahora en Museo Nacional, dispone de un 40% de obras inéditas, tres jardines, auditorio, biblioteca…
El 11 de noviembre de 1776, el arquitecto Manuel Rodríguez presentó, en el Ayuntamiento de Madrid, la solicitud de licencia para edificar un palacio en la calle San Mateo, en un terreno propiedad del marqués de Matallana. Diseñado en estilo neoclásico, cuenta con dos fachadas de marcada simetría y escasa decoración, limitándose ésta a las molduras de granito que rodean los vanos. La distribución interior se dispuso en torno a tres patios, permitiendo una abundante iluminación.
A comienzos del siglo XIX, el palacio fue adquirido por los condes de la Puebla Maestre. Es en este momento cuando se introducen algunas renovaciones estéticas, dotando de una mayor ornamentación a la fachada principal, cuyo balcón central incorporó el escudo nobiliario de la familia.
El 21 de junio de 1921, Vega Inclán instaló la Comisaría Regia de Turismo en el palacio. En 1927 el Estado lo adquirió, como sede definitiva del Museo Romántico, que se había inaugurado en 1924.
El Museo ha pasado por diferentes fases de rehabilitación y restauración. En 1944 se acometió una restauración que afectó a la fachada, crujía de la calle Beneficencia, escalera y decoración de las salas, así como el arreglo de los pasillos y del pequeño jardín. Desde este año, la exposición permanente no ha sufrido apenas cambios hasta la actualidad. Posteriormente, en el año 1996, se terminó otra fase de restauración, que afectó especialmente a los espacios bajo cubierta y a la planta baja.
Interior Palacio del Marqués de Matallana, Museo Romántico. Foto: Ministerio de Cultura, España
Estilo: Neoclásico
El Museo Romántico está situado desde sus orígenes en el antiguo palacio del marqués de Matallana, construido por el discípulo de Ventura Rodríguez, Manuel Rodríguez. A principios del siglo XIX fue comprado por el marqués de la Puebla del Maestre y en 1923 pasó a albergar la Comisaría Regia de Turismo, organismo creado por el Marqués de Valle-Inclán, quien en 1921 donó al Estado los fondos de su colección. El edificio fue adquirido por el Estado en 1927.
El edificio fue construido entre 1776 y 1779 dentro de unas líneas clasicistas en las que se mantienen ciertas reminiscencias barrocas, como se pueden comprobar en el uso de molduras en forma de orejas que adornan los balcones. Cuenta con una doble fachada, siendo la de la calle San Mateo la que contiene las estancias principales. La estructura del edificio está organizada en torno a dos patios cuadrados y cuenta además con un interesante jardín romántico.
A pesar de que conserva perfectamente la estructura y organización en planta, el edificio ha sido restaurado en varias ocasiones, estando en la actualidad cerrado por las obras de renovación de su instalación permanente.
Vista del Lago Nahuel Huapi desde la Isla Victoria
La arquitectura vernácula del Parque Nacional Nahuel Huapi también forma parte de nuestro patrimonio. Estas construcciones, realizadas por pobladores pioneros, resultan intuitivamente bioclimáticas.
Veronica Skvarca . *A cargo del Area de Conservación del Patrimonio Arquitectónico del Parque Nacional Nahuel Huapi.
Según el diccionario de la Real Academia, «vernáculo» significa doméstico, nativo, de nuestra casa o país. Por extensión, se denomina vernácula al tipo de arquitectura que ha sido realizada por los habitantes de una región o periodo histórico determinado mediante el conocimiento empírico, la experiencia de generaciones anteriores y la experimentación. Existen parámetros reconocidos para catalogar algo construido como «arquitectura vernácula»: debe tener un modo de construir emanado de la propia comunidad, un reconocible carácter local o regional ligado al territorio, coherencia de estilo, forma y apariencia, así como el uso de tipos arquitectónicos tradicionalmente establecidos, sabiduría tradicional en el diseño y en la construcción (que es trasmitida informalmente), una respuesta directa a los requerimientos funcionales, sociales y ambientales, y la aplicación de sistemas, oficios y técnicas tradicionales de construcción.
Estas construcciones, algunas muy modestas, también son patrimonio. Tal como ha enunciado la Carta de Venecia (1964) del ICOMOS, la noción de monumento se refiere no sólo a las grandes creaciones sino igualmente a las obras modestas que han adquirido, con el tiempo, un significado cultural. Más tarde, la Carta del Patrimonio Vernáculo Construido, también del ICOMOS (1999), ha establecido que lo vernáculo es la expresión de la identidad de una comunidad, de sus relaciones con el territorio y al mismo tiempo, la expresión de la diversidad cultural del mundo, constituyendo el modo natural y tradicional en que las comunidades han producido su propio hábitat.
Debido a su profunda vinculación con lo natural, la arquitectura vernácula está profundamente relacionada con el ambiente geográfico y con el clima, es decir con el hábitat humano.
Hoy, la arquitectura bioambiental estudia y trata de entender los vínculos entre el medio natural –sea este urbano o rural– y el hombre, a fin de lograr una optimización de los recursos, teniendo en cuenta parámetros como la adaptación a la temperatura, las características térmicas de los materiales, la orientación, el efecto invernadero y utilización de ventilación cruzada.
At TEDGlobal U, Cameron Sinclair shows the unreported cost of real estate megaprojects gone bust: thousands of migrant construction laborers left stranded and penniless. To his fellow architects, he says there is only one ethical response.
Africaan – gelukkige nuwejaar Albanés – Gëzuar vitin e ri Alemán – ein gutes neues Jahr / prost Neujahr Alsaciano – e glëckliches nëies / güets nëies johr Árabe – (pronunciación aprox: aam saiid / sana saiida) Armenio – shnorhavor nor tari Azerbayano – yeni iliniz mubarek Bamanankan (Malí) – bonne année Belga – gelukkig Nieuwjaar Bengalí – subho nababarsho Berber (Marruecos) – asgwas amegas Beti-Pahuin (Guinea, Congo, Camerún) – mbembe mbu Bieloruso – З новым годам (pronunciación: Z novym hodam) Bobo Madaré (Burkina Faso) – bonne année Bosnio – sretna nova godina Bretón – bloavezh mat / bloavez mad Búlgaro – честита нова година (pronunciación: chestita nova godina) Birmano – hnit thit ku mingalar pa Cantonés – kung hé fat tsoi Catalán – bon any nou Chino – (pronunciación: xin nian kuai le / xin nian hao) Corso – pace e salute Creole hatiano – bònn ané Croata – sretna nova godina Checo – šťastný nový rok Danés – godt nytår Eslovaco – stastlivy novy rok Esloveno – srečno novo leto Esperanto – feliæan novan jaron Estonio – head uut aastat Faroese (escandinavo de las islas Faroe) – gott nýggjár Finés – onnellista uutta vuotta Francés- bonne année Friulano (ladino oriental) – bon an Gallego – feliz aninovo Galés – blwyddyn newydd dda Georgiano – gilotsavt aral tsels Griego -kali chronia / kali xronia Guaraní – rogüerohory año nuévo-re Holandés – gelukkig Nieuwjaar Hawaiano – hauoli makahiki hou Hebreo – shana tova Hindi – nav varsh ki subhkamna Húngaro – boldog új évet Islandés – farsælt komandi ár Indonesio – selamat tahun baru Inglés – Happy New Year Irlandés – ath bhliain faoi mhaise Italiano – felice anno nuovo, buon anno Jamaiquino – bon lanné Japonés – (pronunciación: akemashite omedetô) Mapuche – K’me amupe We Xipantu Mong (Tailandia, Vietnam, Laos) – nyob zoo xyoo tshiab Kabyle (Argelia) – asseguèsse-ameguèsse Kannada (India) – hosa varshada shubhaashayagalu Khmer (Cmaboya, Vietnam, Tailandia) – sur sdei chhnam thmei Kirundi (Burundi) – umwaka mwiza Coreano – (pronunciación: seh heh bok mani bat uh seyo) Kurdo – sala we ya nû pîroz be Laosiano – sabai di pi mai Latín – felix sit annus novus Letón – laimīgu Jauno gadu Lingala (Congo) – bonana / mbula ya sika elamu na tonbeli yo Lituano – laimingų Naujųjų Metų Sajón – gelükkig nyjaar Luxemburgués – e gudd neit Joër Macedonio – srekna nova godina Malgache (Madagascar) – arahaba tratry ny taona Malayo – selamat tahun baru Maltés – sena gdida mimlija risq Maorí – kia hari te tau hou Mongol – shine jiliin bayariin mend hurgeye (Шинэ жилийн баярын мэнд хvргэе) Noruego – godt nytt år Occitano (Langue d’oc) – bon annada Persa – sâle no mobârak Polaco – szczęśliwego nowego roku Portugués – feliz ano novo Romaní – bangi vasilica baxt Rumano – un an nou fericit / la mulţi ani Ruso – Новым Годом (pronunciación: S novim godom) Samoano – ia manuia le tausaga fou Sango (República Centroafricana) – nzoni fini ngou Sardú – bonu annu nou Escocés – bliadhna mhath ur Serbio – srecna nova godina Shona (Zimbabwe) – goredzwa rakanaka Sindhi (India, Pakistán) – nain saal joon wadhayoon Sinhala (Sri Lanka ) – suba aluth avuruddak vewa Sobota – dobir leto Surinam – wan bun nyun yari Swahili (Tanzania) – mwaka mzuri Suizo – Hgott nytt år Suizo alemán – es guets Nöis Tagalogt (Indonesia) – manigong bagong taon Tahitiano – ia orana i te matahiti api Tami – iniya puthandu nalVazhthukkal Tártaro – yana yel belen Telugu (India) – nuthana samvathsara subhakankshalu Thai – สวัสดีปีใหม่ (sawatdii pimaï) Tibetano – tashi délek Turco – yeni yiliniz kutlu olsun Udmurt – Vyľ Aren Ucraniano – Z novym rokom Urdú – naya saal mubarik Vasco – urte berri on Vietnamita – Chúc Mừng Nǎm Mới / Cung Chúc Tân Niên / Cung Chúc Tân Xuân Walon – bone annéye / bone annéye èt bone santéye Yiddish – a gut yohr
Bodegas centenarias, almenas y torreones, humedales inundados de aves migratorias y hasta desiertos en pleno corazón de Navarra. La villa de Olite ofrece multitud de posibilidades alrededor de su majestuoso parador. Alojado en el Palacio Viejo de su histórico Castillo, que data del siglo XV y es Monumento Nacional.
Entre sus sólidos muros, vidrieras y arcadas se conserva prácticamente intacto la atmósfera medieval de su real origen: fue mandado construir por el rey Carlos III.
La tradición y la historia también se conservan en la mesa, pues su restaurante tiene muy presente en la carta los productos autóctonos y más típicos de la comunidad foral, como espárragos, pimientos de piquillo, el cordero al chilindrón o el bacalao ajoarriero.
AFP Imagen del interior del mausoleo donde los arqueólogos creen haber encontrado los restos de Cao Cao
Presente en óperas y libros como el «Romance de los Tres Reinos», es uno de los personajes más famosos de China.
PABLO M. DÍEZ | PEKÍN
Su nombre aparece en el «Romance de los Tres Reinos», una de las novelas históricas más famosas de China; es protagonista de numerosas óperas tradicionales y está presente en dichos populares como «hablando de Cao Cao, por la puerta asoma». Pero nadie sabía dónde reposaban sus restos. Ahora, un grupo de arqueólogos cree haber descubierto la tumba de Cao Cao, legendario militar y estadista chino del siglo III que vivió entre los años 150 y 220. General y poeta, Cao Cao fue un reputado estratega que se convirtió en el último ministro de la dinastía Han y dirigió el Estado más próspero durante la turbulenta época de los Tres Reinos (208-220).
La tumba de Cao Cao, un célebre general y gobernante de siglo III, ha sido descubierta en Anyang, en la provincia central de Henan, según anunciaron el pasado domingo los arqueólogos responsables del hallazgo. Liu Qingzhu, director del Comité Académico de la Academia de Ciencias Sociales de China, fue el encargado de anunciar el hallazgo en una rueda de prensa en Beijing.
Cao Cao (155-220), quien creó el estado de Wei, el más fuerte y próspero durante el Periodo de los Tres Reinos (220-280) de la historia china, es recordado en los anales de la historia por su excelente talento en lo militar y en lo político. Cao Cao también era conocido por sus poemas, que reflejaban su carácter fuerte. Algunos de sus poemas forman parte del corpus de los libros de texto en las escuelas secundarias de la China de hoy.
En la tumba de dos cámaras se encontraron los restos de tres cuerpos, un hombre y dos mujeres. El enterramiento se halla en el pueblo de Xigaoxue, en Anyang. Se cree que el hombre pudo morir rondando los 60 años de edad, lo cual coincide con la edad a la que murió Cao Cao, según se tiene constancia.
Desde sus orígenes, esta villa medieval fue un bastión del catolicismo y aún tiene a gala contar entre sus hijos a todos los jefes de la Guardia Suiza del Vaticano. Jesuitas, franciscanos, cistercienses… casi no hay orden religiosa que no tenga un pie, un convento o una iglesia allí.
Francisco López-Seivane
Es imposible acercarse a Friburgo, atravesando el viejo puente medieval de madera sobre las aguas del Sarín, sin pensar de inmediato en Cuenca. La amplia hoz del río ha comido la piedra arenisca hasta formar un profundo tajo que la defiende naturalmente. Las casas se levantan arriscadas en lo alto del farallón, como si fueran una continuación de éste, de tal manera que las fachadas, que lucen los mismos tonos grises y verdosos de las piedras del entorno, cuelgan sobre el abismo igual que las de la bella ciudad española.
Desde el río, la ciudad alta parece una fortaleza inexpugnable. Y digo la ciudad alta porque abajo, en la suave ladera que se extiende entre la pared del cañón y la amplia ballesta del río, ha nacido una nueva ciudad que antaño ocupaban los pobres y ahora alberga las casas de los pudientes y los mejores restaurantes. Entre ambas, hay una caída de más de cincuenta metros que sus ingeniosos habitantes han salvado por medio de un funicular que funciona desde hace cien años utilizando las aguas residuales.
El mecanismo no puede ser más práctico y sencillo: el alcantarillado vierte en un depósito que hace de contrapeso y, a medida que éste desciende, va tirando del funicular hacia arriba. Cuando el contrapeso vacía sus aguas en el río, se invierte el proceso y entonces el funicular baja, elevando el depósito vacío hasta el punto de partida.
La Gran Vía de Madrid, vista desde Callao - Foto: Wikipedia
Reportaje radiofónico sobre los acontecimientos y personajes que han pasado por una de las calles más emblemáticas de Madrid
ANA CASAL / ELENA HIDALGO / ANNA-MARIA HOLLAIN
Nació para poner a Madrid al nivel de Berlín o París. Hace cien años Londres ya poseía calles anchas gracias al fuego; París, gracias a un prefecto de policía que deseaba controlar a futuras masas revolucionarias con una sencilla batería de cañones desde una plaza en forma de estrella. Berlín tenía también una amplia avenida que Hitler soñó que fuera la arteria principal de Germania, capital del mundo. Madrid, sin embargo, sólo disponía de una calle, la Mayor, por donde apenas podían cruzarse dos coches de caballos. Donde con una bomba, en cualquier desfile, era posible arruinar el orden del Estado.
La nueva vía de Madrid creció despacio. Sería necesario casi medio siglo para enlazar la calle de Alcalá con la Plaza de España. La agitada política del siglo XX le cambiaría el nombre varias veces, a tramos y en su totalidad. Pero eso no hizo mella en los madrileños, que la sentían su calle más importante, y nunca dejaron de llamarla la Gran Vía.
Enrique Villalba – Fotografías: Juan Luis Jaén / Antonio Castro
El primer pensamiento que viene a cualquier persona cuando se habla de la Gran Vía es la cultura. Cines, teatros, musicales, cabarets. La historia de la calle está en la vanguardia cultural de toda España en este siglo. Madridiario comienza su especial sobre el centenario de esta arteria de la capital recorriendo su vida cultural.
La Gran Vía tuvo esencia cultural antes de existir. Las callejuelas donde se ubicaría esta arteria centenaria eran un zona de actividad escénica desde finales del siglo XIX. El Alhambra de Libertad, el Salón Capellanes en Maestro Victoria o el Calderón de la calle de la Madera, entre otros, configuraban una red lo bastante intrincada para ser referencia en el Madrid efervescente de principios del siglo XX.
Desde la subasta de la obras (1908) y la inauguración de Alfonso XIII (1910), hasta su 100 cumpleaños… ABC siempre ha estado ahí, como testigo de excepción, en la vida de esta calle centenaria.
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