(Del lat. cultūra). 2. f. Conjunto de conocimientos que permite a alguien desarrollar su juicio crítico. 3. f. Conjunto de modos de vida y costumbres, conocimientos y grado de desarrollo artístico, científico, industrial, en una época, grupo social, etc. DRAE.
Cúpula y cascarón absidal de la iglesia de los Santos Apóstoles en Nápoles
REPORTAJE: ARTE – Exposiciones
Nápoles pone a la vista lo mejor de su amplio repertorio del barroco a través de media docena de exposiciones y una serie de obras restauradas, en itinerarios urbanos que refuerzan su identidad
ROBERTA BOSCO
Seis exposiciones en otras tantas sedes museales históricas (que de por sí solas, ya valen el viaje), centenares de obras (pinturas, dibujos, esculturas, muebles, joyas, tejidos, cerámicas y porcelanas) y 51 itinerarios urbanos y regionales en los lugares del barroco (iglesias, cartujas, palacios y jardines), conforman Retorno al Barroco.De Caravaggio a Vanvitelli, el más completo e importante proyecto de investigación y difusión de la producción artística en la ciudad de Nápoles a lo largo de 150 años, entre 1600 y 1750.
Treinta años después de la gran muestra sobre el barroco que tras el terremoto de 1980 dio la vuelta al mundo, Nápoles presenta un fascinante recorrido a través de historia, arte y arquitectura, que se propone restituir a la ciudad aquel conjunto de arte y cultura, símbolo de su originalidad y su identidad. «No se trata de una exposición filológica, estructurada por épocas y escuelas, sino de un gran proyecto territorial que, con el objetivo de recuperar la identidad napolitana, documenta los progresos de los últimos 30 años sobre aspectos, momentos y géneros de esta época de exuberancia y esplendor, cronológicamente comprendida entre la llegada de Caravaggio a Nápoles en 1606 y el regreso de Carlos de Borbón a España en 1759», explica Nicola Spinosa, el mayor especialista italiano de arte barroco, que fue durante más de dos décadas superintendente a las Bellas Artes de la región Campania.
La imagen forma parte del proyecto ‘Objetivo barroco’ del fotógrafo Luciano Pedicini, que reúne una serie de imágenes especialmente representativas del triunfo de la arquitectura barroca.- LUCIANO PEDICINI
Detalle fachada Museo del Romanticismo. Foto: Web Oficial
Nueve años de esperaHa permanecido cerrado más de nueve años, pero los madrileños no han olvidado el Museo Romántico (perdón, Del Romanticismo, su nuevo nombre oficial). Y es que no son pocos los que se acercan cada día para preguntar cuándo se abre. Bien, pues ese día ha llegado y la espera ha merecido la pena. El precioso edificio del siglo XVIII ha sido transformado de arriba abajo con una reforma valorada en siete millones de euros. Convertido ahora en Museo Nacional, dispone de un 40% de obras inéditas, tres jardines, auditorio, biblioteca…
El 11 de noviembre de 1776, el arquitecto Manuel Rodríguez presentó, en el Ayuntamiento de Madrid, la solicitud de licencia para edificar un palacio en la calle San Mateo, en un terreno propiedad del marqués de Matallana. Diseñado en estilo neoclásico, cuenta con dos fachadas de marcada simetría y escasa decoración, limitándose ésta a las molduras de granito que rodean los vanos. La distribución interior se dispuso en torno a tres patios, permitiendo una abundante iluminación.
A comienzos del siglo XIX, el palacio fue adquirido por los condes de la Puebla Maestre. Es en este momento cuando se introducen algunas renovaciones estéticas, dotando de una mayor ornamentación a la fachada principal, cuyo balcón central incorporó el escudo nobiliario de la familia.
El 21 de junio de 1921, Vega Inclán instaló la Comisaría Regia de Turismo en el palacio. En 1927 el Estado lo adquirió, como sede definitiva del Museo Romántico, que se había inaugurado en 1924.
El Museo ha pasado por diferentes fases de rehabilitación y restauración. En 1944 se acometió una restauración que afectó a la fachada, crujía de la calle Beneficencia, escalera y decoración de las salas, así como el arreglo de los pasillos y del pequeño jardín. Desde este año, la exposición permanente no ha sufrido apenas cambios hasta la actualidad. Posteriormente, en el año 1996, se terminó otra fase de restauración, que afectó especialmente a los espacios bajo cubierta y a la planta baja.
Interior Palacio del Marqués de Matallana, Museo Romántico. Foto: Ministerio de Cultura, España
Estilo: Neoclásico
El Museo Romántico está situado desde sus orígenes en el antiguo palacio del marqués de Matallana, construido por el discípulo de Ventura Rodríguez, Manuel Rodríguez. A principios del siglo XIX fue comprado por el marqués de la Puebla del Maestre y en 1923 pasó a albergar la Comisaría Regia de Turismo, organismo creado por el Marqués de Valle-Inclán, quien en 1921 donó al Estado los fondos de su colección. El edificio fue adquirido por el Estado en 1927.
El edificio fue construido entre 1776 y 1779 dentro de unas líneas clasicistas en las que se mantienen ciertas reminiscencias barrocas, como se pueden comprobar en el uso de molduras en forma de orejas que adornan los balcones. Cuenta con una doble fachada, siendo la de la calle San Mateo la que contiene las estancias principales. La estructura del edificio está organizada en torno a dos patios cuadrados y cuenta además con un interesante jardín romántico.
A pesar de que conserva perfectamente la estructura y organización en planta, el edificio ha sido restaurado en varias ocasiones, estando en la actualidad cerrado por las obras de renovación de su instalación permanente.
Bodegas centenarias, almenas y torreones, humedales inundados de aves migratorias y hasta desiertos en pleno corazón de Navarra. La villa de Olite ofrece multitud de posibilidades alrededor de su majestuoso parador. Alojado en el Palacio Viejo de su histórico Castillo, que data del siglo XV y es Monumento Nacional.
Entre sus sólidos muros, vidrieras y arcadas se conserva prácticamente intacto la atmósfera medieval de su real origen: fue mandado construir por el rey Carlos III.
La tradición y la historia también se conservan en la mesa, pues su restaurante tiene muy presente en la carta los productos autóctonos y más típicos de la comunidad foral, como espárragos, pimientos de piquillo, el cordero al chilindrón o el bacalao ajoarriero.
The Haus der Deutschen Kunst was built in 1933-37 to replace the Munich "Glass Palace" Art Gallery
Fue construido en Munich por Hitler para exhibir 2.000 años de arte germano. Desde el fin de la guerra atraviesa distintas etapas, sin abandonar nunca la discusión de su propia historia. El arte que hoy exhibe interviene su arquitectura, pensada desde el nazismo.
Por: Alberto Giudici
Fue uno de los edificios preferidos de Adolf Hitler. No sólo porque controló obsesivamente cada detalle de su diseño, sino porque la Haus der Deutschen Kunst (Casa del Arte alemán), en Munich, reuniría en su interior dos mil años de la producción artística germana: toda una exaltación del genio ario a lo largo de su historia. De proporciones monumentales, sólo el pórtico medía, y mide hoy, 175 metros de largo. En cada uno de sus extremos había un fóculo, cavidad inmensa para encender el fuego sobre un basamento de piedra: un panteón del arte donde la llama sagrada iluminaba el ideario nazi. Hoy, el fóculo no existe, la solemne escalinata que llevaba al Salón de entrada, el Ehrenhalle, fue eliminada y el pórtico está tapado por una espesa arboleda que recorre la fachada. Difícil ubicarlo si uno va distraído, salvo que detrás del tupido follaje asome como en estos días, algo que parece un interminable edredón de estridentes colores, en azul y rojo. Se trata de una intervención del artista y arquitecto chino Ai Weiwei para su muestra So Sorry (Cuánto lo siento, sería la irónica traducción), abierta hasta el 17 de enero. Salvo en las esquinas, donde tampoco hay arboleda, pero sí pósteres gigantescos del artista con aires de mandarín, la instalación recorre buena parte del frente. Titulada «Remembering» (Recordando), mide 100 m de largo por 10 de alto y 9.000 mochilas de colores, una evocación de los escolares muertos por el derrumbe de colegios, durante el terremoto en la ciudad china de Sichuan, en 2008.
AFP Imagen del interior del mausoleo donde los arqueólogos creen haber encontrado los restos de Cao Cao
Presente en óperas y libros como el «Romance de los Tres Reinos», es uno de los personajes más famosos de China.
PABLO M. DÍEZ | PEKÍN
Su nombre aparece en el «Romance de los Tres Reinos», una de las novelas históricas más famosas de China; es protagonista de numerosas óperas tradicionales y está presente en dichos populares como «hablando de Cao Cao, por la puerta asoma». Pero nadie sabía dónde reposaban sus restos. Ahora, un grupo de arqueólogos cree haber descubierto la tumba de Cao Cao, legendario militar y estadista chino del siglo III que vivió entre los años 150 y 220. General y poeta, Cao Cao fue un reputado estratega que se convirtió en el último ministro de la dinastía Han y dirigió el Estado más próspero durante la turbulenta época de los Tres Reinos (208-220).
La tumba de Cao Cao, un célebre general y gobernante de siglo III, ha sido descubierta en Anyang, en la provincia central de Henan, según anunciaron el pasado domingo los arqueólogos responsables del hallazgo. Liu Qingzhu, director del Comité Académico de la Academia de Ciencias Sociales de China, fue el encargado de anunciar el hallazgo en una rueda de prensa en Beijing.
Cao Cao (155-220), quien creó el estado de Wei, el más fuerte y próspero durante el Periodo de los Tres Reinos (220-280) de la historia china, es recordado en los anales de la historia por su excelente talento en lo militar y en lo político. Cao Cao también era conocido por sus poemas, que reflejaban su carácter fuerte. Algunos de sus poemas forman parte del corpus de los libros de texto en las escuelas secundarias de la China de hoy.
En la tumba de dos cámaras se encontraron los restos de tres cuerpos, un hombre y dos mujeres. El enterramiento se halla en el pueblo de Xigaoxue, en Anyang. Se cree que el hombre pudo morir rondando los 60 años de edad, lo cual coincide con la edad a la que murió Cao Cao, según se tiene constancia.
Desde sus orígenes, esta villa medieval fue un bastión del catolicismo y aún tiene a gala contar entre sus hijos a todos los jefes de la Guardia Suiza del Vaticano. Jesuitas, franciscanos, cistercienses… casi no hay orden religiosa que no tenga un pie, un convento o una iglesia allí.
Francisco López-Seivane
Es imposible acercarse a Friburgo, atravesando el viejo puente medieval de madera sobre las aguas del Sarín, sin pensar de inmediato en Cuenca. La amplia hoz del río ha comido la piedra arenisca hasta formar un profundo tajo que la defiende naturalmente. Las casas se levantan arriscadas en lo alto del farallón, como si fueran una continuación de éste, de tal manera que las fachadas, que lucen los mismos tonos grises y verdosos de las piedras del entorno, cuelgan sobre el abismo igual que las de la bella ciudad española.
Desde el río, la ciudad alta parece una fortaleza inexpugnable. Y digo la ciudad alta porque abajo, en la suave ladera que se extiende entre la pared del cañón y la amplia ballesta del río, ha nacido una nueva ciudad que antaño ocupaban los pobres y ahora alberga las casas de los pudientes y los mejores restaurantes. Entre ambas, hay una caída de más de cincuenta metros que sus ingeniosos habitantes han salvado por medio de un funicular que funciona desde hace cien años utilizando las aguas residuales.
El mecanismo no puede ser más práctico y sencillo: el alcantarillado vierte en un depósito que hace de contrapeso y, a medida que éste desciende, va tirando del funicular hacia arriba. Cuando el contrapeso vacía sus aguas en el río, se invierte el proceso y entonces el funicular baja, elevando el depósito vacío hasta el punto de partida.
Panel de los bisontes de la Cueva de Altamira (Cantabria)
La Comunidad de Cantabria cuenta con la mayor concentración de cuevas naturales de la península y una de las más importantes en toda Europa, sobre todo en lo que se refiere a arte rupestre paleolítico.
Javier Mazorra
Con más de sesenta cuevas (nueve de ellas Patrimonio Mundial de la Humanidad), Cantabria cuenta con la mayor concentración de cuevas naturales de la península. Desde su apertura al público, la Cueva del Soplao se ha convertido en todo un reclamo. No en vano está considerada una de las grandes maravillas de la geología. Eso sí, para casi todas las cuevas es necesario reservar con antelación ya que suelen ser visitas guiadas y el número de personas en cada grupo es muy restringido.
La Gran Vía de Madrid, vista desde Callao - Foto: Wikipedia
Reportaje radiofónico sobre los acontecimientos y personajes que han pasado por una de las calles más emblemáticas de Madrid
ANA CASAL / ELENA HIDALGO / ANNA-MARIA HOLLAIN
Nació para poner a Madrid al nivel de Berlín o París. Hace cien años Londres ya poseía calles anchas gracias al fuego; París, gracias a un prefecto de policía que deseaba controlar a futuras masas revolucionarias con una sencilla batería de cañones desde una plaza en forma de estrella. Berlín tenía también una amplia avenida que Hitler soñó que fuera la arteria principal de Germania, capital del mundo. Madrid, sin embargo, sólo disponía de una calle, la Mayor, por donde apenas podían cruzarse dos coches de caballos. Donde con una bomba, en cualquier desfile, era posible arruinar el orden del Estado.
La nueva vía de Madrid creció despacio. Sería necesario casi medio siglo para enlazar la calle de Alcalá con la Plaza de España. La agitada política del siglo XX le cambiaría el nombre varias veces, a tramos y en su totalidad. Pero eso no hizo mella en los madrileños, que la sentían su calle más importante, y nunca dejaron de llamarla la Gran Vía.
Enrique Villalba – Fotografías: Juan Luis Jaén / Antonio Castro
El primer pensamiento que viene a cualquier persona cuando se habla de la Gran Vía es la cultura. Cines, teatros, musicales, cabarets. La historia de la calle está en la vanguardia cultural de toda España en este siglo. Madridiario comienza su especial sobre el centenario de esta arteria de la capital recorriendo su vida cultural.
La Gran Vía tuvo esencia cultural antes de existir. Las callejuelas donde se ubicaría esta arteria centenaria eran un zona de actividad escénica desde finales del siglo XIX. El Alhambra de Libertad, el Salón Capellanes en Maestro Victoria o el Calderón de la calle de la Madera, entre otros, configuraban una red lo bastante intrincada para ser referencia en el Madrid efervescente de principios del siglo XX.
Desde la subasta de la obras (1908) y la inauguración de Alfonso XIII (1910), hasta su 100 cumpleaños… ABC siempre ha estado ahí, como testigo de excepción, en la vida de esta calle centenaria.
La Iglesia quiere que sus fieles sufraguen con donaciones la reforma de la estatua, deteriorada por las inclemencias del tiempo.
Es una de las nuevas maravillas del mundo y la afluencia de turistas aumentará por el mundial de fútbol de 2014 y los JJ OO de 2016.
EFE.
La Iglesia católica brasileña lanzó una campaña para recaudar con sus fieles fondos para la reforma de la estatua del Cristo Redentor, uno de los iconos postales del país y que requiere inversiones por siete millones de reales (unos 2,7 millones de euros), informaron este sábado fuentes religiosas.
La campaña «Yo soy de Cristo» promueve la donación de siete reales (unos 2,7 euros) por persona en las 252 parroquias de la Arquidiócesis de Sao Sebastiao, en Río de Janeiro, según informaciones del portal católico Soudecristo.net.
«La construcción del ‘Cristo Redentor‘ sólo sucedió porque fieles hicieron donaciones en la década del 20, atendiendo al apelo de una grande campaña popular y es por eso clamamos nuevamente al pueblo para su mantenimiento», comentó el sacerdote Omar Raposo, director del Santuario Cristo Redentor.
El Camino de Santiago del Norte, el que pasa por Euskadi, es valorado cada vez por más peregrinos. Unos 8.000 recorrieron el año pasado alguno de los dos ramales vascos de la ruta jacobea, el Camino de la Costa o el del Interior, una cifra que se ha ido prácticamente duplicando año a año desde el último jacobeo, en 2003, cuando sólo un millar de personas recorrieron estas sendas.
Para el próximo Año Santo, 2010, los Gobiernos de las cuatro autonomías atravesadas por la variante norteña de la ruta -Galicia, Asturias, Cantabria y País Vasco- se han propuesto atraer todavía a más peregrinos y, para ello, no sólo van a realizar actividades desde el punto de vista de la promoción turística y de la mejora de los servicios y actividades culturales a lo largo del camino, sino que pedirán su declaración como Patrimonio de la Humanidad
Cardiff Bay, símbolo del crecimiento económico de la ciudad.
Joven y luminosa, la capital galesa ha dejado atrás su imagen de puerto oscuro. El día arranca con un contundente desayuno; sigue con arte y arquitectura de Richard Rogers, y termina en el Zink Bar.
ÓSCAR ALEGRÍA
Si París es una mujer, y Londres, un hombre, lo de Cardiff no está tan claro. Desde su ventana a la bahía, el poeta local Peter Finch lo explica así: «Si me preguntas por el sexo de Cardiff, te diré que ahora mismo es un travesti. Mira, hasta hace bien poco, todos nuestros edificios eran industriales y opacos, es decir, muy masculinos; pero ahora la ciudad se ha vuelto más transparente, el cristal le va ganando terreno al ladrillo y, además, a todo le están saliendo curvas. Por fin esta ciudad se ha hecho mujer».
Capital del carbón, capital del acero y, sobre todo, capital de Gales, Cardiff estrena imagen, y lo hace muy lejos de aquella fama que ostentó de ciudad oscura y portuaria. De aquellos lodos hoy nacen pubs luminosos, bibliotecas con techos vegetales, capillas que organizan showrooms y estadios de rugby futuristas. A todo hay que añadir el colorido de las 45 etnias diferentes que conviven por estas calles desde la época industrial. El resultado es una ciudad en femenino, pero en femenino plural, y con una operación que ha resultado todo un éxito. Éste es un recorrido por los aciertos del bisturí.
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