El Museo del Prado celebra mañana su 190 aniversario con el acceso gratuito a su colección permanente y a la exposición temporal «Juan Bautista Maíno (1581-1649)», así como con la posibilidad de participar en una serie de itinerarios guiados programados para este día.
La exposición dedicada a Maíno, inaugurada el pasado 20 de octubre, reúne en primicia casi toda la producción conocida de uno de los artistas más originales del siglo XVII y está compuesta por 35 de las cuarenta obras atribuidas al pintor y 31 pinturas de los autores que más influyeron en su formación, entre ellos Caravaggio, Guido Reni y Carracci.
El público que acuda al Prado mañana tendrá además la oportunidad de participar gratuitamente en los itinerarios guiados para visitar tanto la exposición dedicada a Maíno, como las nuevas salas dedicadas al siglo XIX.
La celebración del 190 aniversario del Museo del Prado finalizará a las 19.00 horas con un concierto extraordinario en el que Agustín Álvarez, especialista en música antigua, interpretará obras francesas y españolas del siglo XVIII.
El museo no cobrará entrada mañana y organiza visitas guiadas para el público
Bajo el nombre de Museo Real de Pinturas, el Prado abrió sus puertas por primera vez al público el 19 de noviembre de 1819. Considerada como la colección de pintura antigua más importante del mundo, mañana cumpliría 190 años. Y para celebrarlo, nada mejor que ofrecer una jornada de puertas abiertas durante la que los visitantes no sólo no pagarán entrada, sino que disfrutarán de visitas guiadas.
El Museo Guggenheim Bilbao ha organizado un concurso fotográfico sobre arquitectura en el que los participantes deberán «colgar» sus imágenes en la página que el museo tiene en la red social Facebook.
Según ha informado hoy en una nota este centro de arte moderno, el certamen forma parte de las actividades organizadas con motivo de la exposición del arquitecto estadounidense Frank Lloyd Wright (1867-1959), autor del edificio Solomon R.Guggenheim Museum de Nueva York.
El concurso, dirigido tanto a aficionados como a profesionales y de carácter internacional, premiará las fotografías que mejor reflejen la integración de construcciones, edificios o elementos arquitectónicos en el paisaje, siguiendo uno de los principales axiomas de la
carrera de Wright.
El plazo para «subir» las imágenes a la página del Guggenheim en la red social Facebook comienza hoy y se prolongará hasta el 31 de enero de 2010.
Hay tiempo hasta el 31 de enero próximo para colgar en la página del Museo en la red social, fotos que reflejen la integración de edificios con el paisaje
Teatro Colón: uno de los teatros más importantes de Latinoamerica y el mundo.
Después de sucesivas dilaciones y de idas y venidas del faraónico master plan, la reapertura del Teatro Colón tiene fecha: será el 25 de mayo de 2010 para celebrar el Bicentenario de la República.
Lo dijo anoche un atildado Mauricio Macri en el estrado de hotel Panamericano, frente aun audiencia calificada y entusiasta a la hora de los aplausos. Las demoras, que le jugaron una mala pasada en el comienzo de su administración tras el súbito alejamiento del ex director Sanguinetti, fueron en realidad tiempo políticamente ganado.
Sacar las castañas del fuego y ver la importancia que tenía el Colón en el imaginario colectivo resultaron acciones simultáneas. Al sentar a Pedro Pablo García Caffi en el sillón de director Macri sabía que tenía que llegar a 2010 con la sala en condiciones para la función del Bicentenario.
(12/11/2009) Las puertas se reabrirán el 25 de mayo de 2010. La opera La bohème, de Puccini, estará en la gala de reapertura.
Finalmente en la jornada de ayer miércoles se presentó la temporada 2010 del Teatro Colón, así como también se confirmó que la reapertura de la sala será el 25 de mayo en coincidencia con los festejos por el Bicentenario. Entre los artistas que estarán el próximo año en el Colón se destaca la actuación de Daniel Barenboim.
'GropiusTortenEstateRowHouseIsometric192628' de Walter Gropius. | EL MUNDOARTE | 90 aniversario
El MoMA de Nueva York muestra la historia de la escuela fundada por Walter Gropiusen una exposición que rompe todos los tópicos.
Julio Valdeón Blanco | Nueva York
La Bauhaus cumple 90 años y el MoMA lo ha celebrado con una exposición soberbia. Fundada por Walter Gropius en Weimar, trasladada a Dessau, donde también dejó varias obras maestras de la arquitectura, en 1925, y dirigida en sus estertores berlineses, de 1930 al 33, por Mies van der Rohe, hasta que los nazis decidieron cerrarla, aquella escuela de arte y diseño revolucionó el siglo XX.
Con más de 400 objetos, entre dibujos, planos, diseños, vidrieras, fotografías y muebles, la exhibición del MoMA trasciende la mera celebración para desarrollar una función pedagógica. Tal y como explica Nicolai Ouroussoff en ‘The New York Times‘, la exposición derriba prejuicios ya que demuestra que la congregación de talentos, por ingenuas que hoy resulten algunas de sus aspiraciones, iba a trastocar para siempre el mundo.
Esbozos multicolores de ataúdes pintados por Lothar Schereyer, pinturas alucinadas de Laszlo Moholy-Navy, obras de Kandinsky (que, por cierto, tiene una fastuosa retrospectiva en el Guggenheim) o Paul Klee o retratos de los estudiantes dinamitando convenciones, todo conspira para desmentir la visión aséptica previa de la escuela, para apabullar al visitante con tanto y tan variado arte, que nunca olvidaba su función utilitaria, sus ideales racionales conjugados con frecuentes ataques de colectivismo socialista y otras utópicas varicelas.
«El Paseo del Prado y el Paseo de Recoletos desde la Fuente de los Cuatro Estaciones», obra de Antonio González Velázquez
SUSANA GAVIÑA | MADRID
«El dibujo es, por lo general, el nexo de unión entre lo que el arquitecto sueña y lo que realiza», reza una de las páginas del catálogo de la exposición «Dibujo de arquitectura y ornamentación del siglo XVIII», organizada por la Biblioteca Nacional (BN) que hasta el 22 de noviembre, tiende ciento setenta puentes, entre lo soñado y lo construido, aunque algunos no fueron más que fantasías efímeras. Estos puentes están firmados por arquitectos españoles, franceses e italianos, como Isidro Velázquez, Silvestre Pérez, Filippo Juvarra, Ventura Rodríguez, Juan de Villanueva, Jean-Françoise Blondel y Giovanni Battista Sacchetti.
La muestra, que ha contado con la colaboración de la Fundación Banco de Santander, reúne una pequeña selección de todos los fondos que reúne la BN. En total son 1.200 dibujos, recopilados ahora en un volumen que verá la luz el próximo 21 de octubre. Este amplio trabajo es también la continuación de otro sueño que comenzó hace casi veinte años, «cuando Fusi era director de la BNE», recuerda Delfín Rodríguez, historiador del Arte y comisario de esta exposición. El sueño consistía en reunir en tres volúmenes todos los dibujos e ilustraciones, del siglo XVI al XIX, relacionados con la arquitectura, que la BN albergaba entre sus muros.
Sobre la foto: Jun 3 1950, Brazilian architect Oscar Niemeyer discusses one of his designs, 3rd June 1960. Original Publication : Picture Post – 4971 – Niemeyer: A South American Revolutionary – pub. 1950 (Photo by Kurt Hutton/Picture Post/Hulton Archive/Getty Images)
Oscar Niemeyer ha sido galardonado este viernes con la Orden de las Artes y las Letras de España, concedida por el Consejo de Ministros, a propuesta de la ministra de Cultura Ángeles González-Sinde. El arquitecto brasileño ha sido reconocido «por su trayectoria profesional y su contribución a la difusión internacional de la cultura española, fomentando su mejor conocimiento y apreciación por los ciudadanos de otros países», y en concreto por la relevante influencia de su obra en la configuración de la arquitectura contemporánea.
La Orden de las Artes y las Letras de España es una distinción de carácter honorífico, creada por el Ministerio de Cultura en julio del año pasado, con la que se pretende reconocer «la labor de personas o instituciones que con sus obras o mediante su participación activa en diversos ámbitos de la creación, contribuyan sustancialmente a la difusión internacional de nuestra cultura».
Nacido en Río de Janeiro (Brasil) en 1907, con más de 70 años de reconocida trayectoria internacional, Óscar Niemeyer es considerado uno de los personajes más influyentes en la arquitectura moderna por sus aportaciones pioneras en la exploración de las posibilidades constructivas, plásticas y expresivas del hormigón armado. Sus edificios se adaptan a las condiciones medioambientales en que se integran, creando una arquitectura orgánica.
El Consejo de Ministros, a propuesta de la ministra de Cultura Ángeles González-Sinde, ha concedido hoy la Orden de las Artes y las Letras de España a Oscar Niemeyer, según un comunicado oficial. El arquitecto brasileño ha sido reconocido por su trayectoria profesional y su contribución a la difusión internacional de la cultura española, fomentando su mejor conocimiento y apreciación por los ciudadanos de otros países, y en concreto por la relevante influencia de su obra en la configuración de la arquitectura contemporánea.
El Consejo de Ministros, a propuesta de la ministra de Cultura, Ángeles González-Sinde, ha concedido hoy la Orden de las Artes y las Letras de España al arquitecto brasileño Oscar Niemeyer.
Esta condecoración reconoce «su trayectoria profesional y su contribución a la difusión internacional de la cultura española, fomentando su mejor conocimiento y apreciación por los ciudadanos de otros países, y en concreto por la relevante influencia de su obra en la configuración de la arquitectura contemporánea», señala la nota del Consejo de Ministros.
La Orden de las Artes y las Letras de España es una distinción de carácter honorífico, creada por el Ministerio de Cultura en julio del año pasado, con la que se pretende reconocer la labor de personas o instituciones que, con sus obras o mediante su participación activa en diversos ámbitos de la creación, contribuyan sustancialmente a la difusión internacional de nuestra cultura.
Escultor, pintor, arquitecto y teórico del arte, Georges Vantongerloo es un ejemplo de que son posibles «otras modernidades» reivindicadas por el director del Museo Reina Sofía, Manuel Borja-Villel, para quien la muestra que esta institución dedica al creador belga «es una joya».
«Georges Vantongerloo. Un anhelo infinito» muestra más de ochenta obras realizadas entre 1917 y 1965 que suponen un amplio recorrido por la obra de un «gran desconocido» en España a pesar de ser uno de los más relevantes artistas y pensadores del pasado siglo, que buscó el infinito a través de esculturas creadas con la humildad del plexiglás.
Abordar el estudio de su obra bajo el prisma de sus últimas producciones «significa desplazar el acento que la historiografía del arte moderno había puesto sobre momentos sucesivos», según Borja-Villel, para quien «abrir el espectro a una visión del arte contemporáneo más heterogénea y acorde a nuestro presente forma parte de la voluntad del museo».
Atrapado entre «la modernidad y el modernismo«, desde unas propuestas transversales que tienen que ver con el diseño y la arquitectura, «evolucionó hacia un arte más ambiguo e indefinido. No quiso representar lo real, sino el cosmos y el infinito. No fue de lo individual a lo público, sino que, por el contrario, evolucionó hacia lo humilde».
Vantongerloo (Amberes,1886 – París,1965), inscrito en la experiencia de las vanguardias históricas y marcado por la invención de la abstracción, «firmó el manifiesto del grupo De Stijl, junto a Mondrian y Van Doesburg«, ha recordado Borja Villel para quien la introducción de la curva en sus pinturas le permitió crear un espacio más libre y abierto. «A través de la curva encuentra una orientación propia y busca reflejar el elemento del infinito a través de algo muy moderno: la creación de diagramas para entender este mundo».
Alcalá de Henares es una ciudad con una gran historia a sus espaldas. Una ciudad de renombre en la que nació Miguel de Cervantes, autor de «Don Quijote de La Mancha», en 1547.
Una ruta tras la que descansar probrando la rica gastronomía de esta ciudad en la que prima la cocina castellano – manchega. Sopas de ajo, migas manchegas con chorizo o huevos fritos, y una variedad de platos preparados con verduras frescas de la vega del Henares, además de los más sabrosos asados de cordero y cabritillo.
Su oficina de Londres es casi una torre de Babel, donde además del inglés se hablan 45 idiomas. Sin embargo, aunque a buen seguro la construcción de aquella mítica y bíblica torre le habría supuesto un apetitoso reto, las torres que diseña Norman Foster, Premio Príncipe de Asturias de las Artes, son de otro tipo, como la de Caja Madrid, en la capital española. O como la torre de comunicaciones Collserola en el Tibidabo barcelonés y la cúpula de vidrio y acero del Reichstag berlinés (Parlamento alemán).
Su cabeza levanta muros, imagina materiales y dibuja también el plano de la ciudad del futuro: «Veremos una transición hacia edificios que consuman menos energía, y no sólo eso, sino que también sean capaces de recopilarla y regenerarla». Esa ciudad no será un ente aislado, una simple recopilación de edificaciones, ya que como explica el arquitecto inglés, «los edificios tendrán que estar unidos a las infraestructuras, como el transporte, porque no podemos olvidar que las infraestructuras son el auténtico pegamento urbano».
Berlín conmemorará el vigésimo aniversario de la caída del Muro con la «Fiesta de la Libertad», un programa de actos festivos que arrancará con un concierto y culminará con el derribo de un dominó gigante. Cerca de un millar de piezas de dominó de unos 2,5 metros de alto serán derribadas en la tarde del 9 de noviembre en recuerdo de la caída del Muro de Berlín, que condujo a la reunificación alemana.
Ese muro artificial seguirá los pasos de la antigua división de hormigón, entre el Reichstag (sede del Parlamento alemán) y la Potsdamer Platz y discurrirá ante la emblemática Puerta de Brandeburgo, epicentro de los festejos.
A iniciativa del Instituto Goethe, el millar de piezas del dominó gigante han servido de lienzo para que unos 15.000 escolares alemanes y una veintena de artistas de países como México, China y los territorios palestinos plasmaran pictóricamente su experiencia de vivir en un país en el que pervive la división.
Las piezas, de unos veinte kilogramos cada una, serán ubicadas siguiendo las huellas del antiguo muro el próximo 7 de noviembre y podrán visitarse hasta dos días después, cuando caerán en la «Fiesta de la Libertad»
El 9 de noviembre de 1989, cayó el ícono más contundente de la Guerra Fría, el enfrentamiento que partió al mundo en dos mitades irreconciliables. Dos décadas después, la hoy vibrante capital de la Alemania reunificada no esconde las cicatrices de su pasado ni las dificultades del proceso de reintegración.
INVERSIÓN| Reapertura del Museo Romántico en diciembre
La rehabilitación de este inmueble se ha realizado en tres fases
Se exhibirán objetos personales pertenecientes a Larra
Europa Press | Madrid
La ministra de Cultura, Ángeles González-Sinde ha anunciado este jueves durante su comparecencia en la Comisión de Cultura del Senado la ampliación del Museo Sorolla con la adquisición, ayer mismo, de dos nuevos locales contiguos y la reapertura del Museo Romántico el próximo mes de diciembre.
González-Sinde se mostró partidaria de que el Gobierno mantenga la gestión y titularidad de estos dos museos así como del Museo Cerralbo y respondió que la Red de museos del Estado aún no ha tomado su forma definitiva por lo que calificó la petición de transferencia a la Comunidad de Madrid de «prematura» e insistió en que «no le faltan razones al Ministerio para seguir gestionando estos museos».
El muro estrangulaba, entre otras cosas, el crecimiento de ambas mitades de la ciudad. La frontera de Postdmaster Platz, fotografíada por Norbert Enker en 1990
Berlín es la capital trágica del siglo XX. Ese muro que cayó la noche del 9 de noviembre de 1989 pone punto final a un periodo catastrófico en el que la capital prusiana y alemana fue menos la protagonista que la víctima. Esa ciudad que creció en una llanura fluvial y lacustre ha sido la capital más cambiante de la historia contemporánea europea. Corte del reino prusiano primero y de la Alemania unida en el primer imperio después, capital democrática de la República de Weimar ya bien entrado el siglo XX, se convirtió con Hitler en urbe imperial y militarizada desde donde se controlaba un imperio totalitario en constante expansión y después en ciudad dividida, símbolo y víctima de la guerra fría hasta 1989, año de su auténtica liberación.
Los doce años de nazismo fueron un martirio para la ciudad y sus habitantes. Era la capital del III Reich, pero Hitler no tenía más que desprecio y rencor contra el símbolo del cosmopolitismo y de la vida urbana moderna y democrática. Había sido una de las grandes capitales del movimiento obrero europeo a principios de siglo, hasta culminar en la efímera revolución espartaquista de 1919 en la que por unos breves días los consejos de trabajadores y soldados tomaron el poder. Pocas ciudades en el mundo tuvieron en los años veinte la vitalidad y el dinamismo cultural, científico e industrial de Berlín. También fue, con la depresión económica, capital de la miseria y del paro, y caldo de cultivo del populismo extremista rampante, que llevaría a sangrientos enfrentamientos entre izquierdistas y nazis. De haber podido elegir, Hitler habría preferido Múnich como capital. Y aunque Berlín fue metrópoli nazi, lo fue a contrapelo: también fue ahí donde más cuajó la resistencia, donde conspiraron los conjurados con Claus von Stauffenberg, el militar aristócrata que intentó asesinar al Führer, y donde fueron sumariamente ejecutados.
Earlier this week, 1.5 million people filled the streets of Berlin, Germany to watch a several-day performance by France’s Royal de Luxe street theatre company titled “The Berlin Reunion”. Part of the celebrations of the 20th anniversary of the fall of the Berlin Wall, the Reunion show featured two massive marionettes, the Big Giant, a deep-sea diver, and his niece, the Little Giantess. The storyline of the performance has the two separated by a wall, thrown up by “land and sea monsters”. The Big Giant has just returned from a long and difficult – but successful – expedition to destroy the wall, and now the two are walking the streets of Berlin, seeking each other after many years apart. I’ll let the photos below tell the rest of the story. (35 photos total)
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