Más de 2.000 años después de su desaparición, la civilización egipcia sigue captando la atención de historiadores y turistas. La espiritualidad de sus templos, los misterios de las pirámides y la riqueza cultural de sus ciudades hacen de Egipto un país de visita obligada. La mejor manera de descubrir sus secretos es realizar un crucero por el río Nilo, que nos llevará desde Luxor a Alejandría, pasando por Assuán, Gizeh y, por supuesto, El Cairo.
EFE Stella (Massachusetts, 1936), ayer en el IVAM ante una obra suya
MARTA MOREIRA | VALENCIA
Como admirador de la idea de dibujar en el aire que acuñara Julio González en los años 30, a Frank Stella le «ha llegado al corazón» la concesión del premio internacional del IVAM. El norteamericano -nombre indispensable en la Historia del Arte del siglo XX por su valor como precursor del minimalismo y la abstracción geométrica- dedicó al escultor catalán sus primeros pensamientos cuando supo que el museo le había concedido su galardón más preciado. González «puso los cimientos de la mejor y más radical escultura norteamericana», por eso «su obra está en el corazón de todos los artistas de mi generación».
Horas antes de recibir el premio, Stella compartió sus opiniones sobre los «nuevos» artistas – nómina en la que él destaca a Tim Hawkinson o Cai Guo-Qiang – o sobre la crisis económica, cuyos tentáculos también alcanzan a los más consagrados. «Me ha afectado mucho porque no puedo pedir préstamos para mis proyectos». Sin embargo, no coincide con el pronóstico de que la estética del arte cambiará como resultado de la debacle económica: «El arte evoluciona a un ritmo mucho más lento que el de la política y la economía».
Después de la retrospectiva del Reina Sofía en 1996, Stella volverá a España en 2011 con ocasión de una exposición en el Pablo Serrano de Zaragoza que estará centrada en sus obras «sobredimensionadas». Incluirá piezas antiguas y recientes, entre ellas una pintura para la que Calatrava ha diseñado un estrambótico marco. Como escultor interesado en la arquitectura, Stella defiende con denuedo al valenciano, cuyos edificios son criticados por la preeminencia de la forma sobre la funcionalidad: «Muchos deberían morderse la lengua. Las formas de Calatrava se inspiran en la naturaleza, y yo pienso como él que las líneas hermosas se justifican en sí mismas, y que es más fácil adaptarse a una forma bonita y hacerla funcional, que hacer que algo funcional parezca hermoso».
Desde que la tarde comenzó a declinar entre nubes de plomo y cobre ardiente, un tropel de gente dispuesta a todo ocupó ayer las calles de Madrid. Chaquetones, buen calzado y mucha marcha fue la tríada elegida para responder a la invitación municipal a trasnochar. Y, de paso, saldar la deuda de cada cual con los espectáculos y la cultura.
La noche brindaba una ocasión inmejorable en 196 focos de atracción dispersos por la ciudad. Pequeños grupos familiares con las cabezas pegadas encima de los programas de mano, intentaban trazar itinerarios viables y compatibles dado lo apretado de los horarios y el aluvión de oportunidades simultáneas.
Carmen y Miguel, cuarentones, y Samuel, Michi y Laura, veinteañeros, optaron por un trayecto familiar musical pero comenzaron por visitar el burro de Atocha, iluminado por ocho focos halógenos de 400 vatios cada uno. Luego, casi al trote, subieron por la Cuesta de Moyano y se adentraron en el Retiro. En la Chopera, un camión de donación de sangre abría las puertas al público hasta la una. Una vez en el templete de la centenaria Banda Sinfónica Municipal, Enrique García Asensio dirigía una primorosa interpretación de bandas sonoras de filmes como Un hombre y una mujer, La vaquilla o Los siete magníficos.
Cuenta la leyenda que una noche al año las calles del centro de la capital se llenan de criaturas mágicas que hipnotizan a todos con su arte. Como surgidas de la nada aparecen pintores, escultores, artistas, bailarines… para crear un mundo imaginario en una noche en la muy pocos evitaron frotarse los ojos. Todo eso ocurrió ayer, dicen, mientras usted dormía.
La Noche en Blanco volvió a conquistar en su cuarta edición la mente y los corazones de un millón y medio de madrileños. Todos ellos salieron a la calle para admirar, disfrutar y vivir de cerca la cultura. Una oportunidad única. Ninfas de la literatura esperaban tras una esquina para leer unos versos. Sirenas de secano acampaban junto a la plaza de España para ofrecer su música al común de los mortales. Diosas de la danza que invitaban al baile en la cuesta de Moyano o ante la mismísima Cibeles. También alguna criatura maligna que invitó a pescado a cambio de tu sangre… Fue el sueño de una noche que está a punto de despedir el verano.
… Y el peatón conquistó la ciudad de los coches
La Noche en Blanco fue ayer la noche del peatón. Durante unas horas mágicas la cultura y el ocio barrieron los coches de las calles y el ciudadano de a pie conquistó el sueño de un centro peatonalizado. Decenas de miles de personas patearon la noche en busca de las propuestas artísticas más vanguardistas, del asombro, de la música callejera, de la poesía nocturna, de imágenes impactantes, de espadachines, de danzas exóticas… En definitiva, de poesía. Un incesante hormiguero formado por decenas de miles de personas en vela discurrió durante horas por la calle Mayor, Gran Vía, calle Fuencarral, los paseos del Prado y Recoletos, la calle Alcalá…
Quizás llegue el día en que esta escena, que hoy nos resulta tan extraordinaria, sea una realidad. Mientras, habrá que disfrutar de oportunidades como la de ayer, pese a los inevitables problemas que un evento de esta magnitud causa para la movilidad.
ABC.es te trae una selección de una veintena de las actividades más destacadas que este sábado inundarán las calles de la capital en la Noche en Blanco madrileña.
Decía Oscar Wilde que «ningún artista ve las cosas como son en realidad, puesto que si lo hiciera, dejaría de ser un artista». Por eso la Noche en Blanco (la velada por excelencia de los artistas contemporáneos) se ha convertido en una especie de ensoñación de universos paralelos al nuestro al que los ciudadanos asisten a veces cómplices. A veces perplejos…
Madrid vivió anoche la cuarta edición de esta fiesta cultural por excelencia que, envuelta en el tafetán de la noche, se ofreció a la ciudad con la generosidad de un regalo sofisticado puesto, durante unas horas, al alcance de cualquiera. Sobre las 22.00 horas había ya 350.000 personas en el centro, que disfrutaron de una noche mucho más templada que la de la pasada edición.
Como la idea original era hacer que la gente se echara a la calle para vivir una madrugada de interacciones y espectáculos, el alcalde Alberto Ruiz-Gallardón dejó el coche oficial (y su séquito el autobús) y recorrió andando el centro aprovechando, de paso, para darse un baño de multitudes. Y también, por qué no reconocerlo, porque ésta es ya la única forma sensata de moverse entre las obras (no artísticas) que puede que algún día conviertan a Madrid en un espectáculo de puro arte urbano.
La cita comenzó en la Casa de la Panadería, donde se reunieron autoridades y artistas para participar en el arranque de un maratón que por momentos se conviertió en una carrera de obstáculos a la caza y captura del alcalde. «En tiempos de crisis no hay que abandonar la cultura, sino apoyarla» asevera Gallardón, antes de soltar los globos con poemas de la poetisa Ajo y el escritor Benjamín Prado, que llenaron el cielo de la Plaza Mayor y acompañaron a muchos ciudadanos en su colapsado paseo por el centro.
La nueva estación de tren Guillemins de Lieja / AFP
ENRIQUE SERBETO | BRUSELAS
Hecha con 11.000 toneladas de acero y 32.000 metros cuadrados de vidrieras, ayer se inauguró la nueva estación de tren de la ciudad belga de Lieja, diseñada por el arquitecto Santiago Calatrava. Para la ciudad ha sido un esfuerzo enorme, puesto que los trabajos se han prolongado durante 12 años y se calcula que ha costado 400 millones de euros, exactamente el doble de lo que se había presupuestado. Solamente la fiesta de inauguración de ayer costó la friolera de seiscientos mil euros.
La ciudad, cuna de la siderurgia valona hoy en la mayor decadencia, había elegido este gigantesco proyecto que ha modificado radicalmente su silueta, para lograr, como decía ayer la prensa belga, «imitar a Bilbao y al impulso que le ha dado a la ciudad el Museo Guggenheim». Sin embargo, otros comentarios han empezado ya a preguntarse «después de la estación de Calatrava, ¿qué?», en referencia a que la rutilante estación no tendrá probablemente el mismo atractivo turístico a pesar de que la estación construida por Calatrava trae a esta ciudad el Tren de Alta Velocidad y la conecta con ciudades como París y Londres. A la puesta de largo de «Les Guillemins», como se llama oficialmente, asisteron más de veinte mil personas. Los grupos ecologistas de la región han protestado por «la inversión de una suma faraónica en una estación, cuando el resto de la red ferroviaria está en una situación lamentable»
La colocación de la última piedra en la estación de Lieja, en el este de Bélgica, diseñada por el arquitecto español Santiago Calatrava ha puesto fin a una década de obras, un período en el que la circulación ferroviaria nunca se ha interrumpido. Concebida a partir de la imagen de una mujer tumbada, su imponente estructura arqueada de vidrio y acero se eleva hasta los 40 metros de altura y se extiende a lo largo de 200 metros.
El ambicioso proyecto del arquitecto valenciano ha necesitado más de 300 millones de euros y una década de trabajos para convertirse en realidad pero, según ha explicado el administrador de la red nacional ferroviaria belga (SNCB), Jannie Haek, hay que recordar que «no es sólo una estación». Haek ha recalcado que esta infraestructura será una «vitrina al exterior» y «un instrumento de publicidad» para Lieja, ya que ha sido diseñada para permitir que los trenes de alta velocidad puedan llegar «al corazón de la ciudad»Una vez que entren en funcionamiento a finales de año todas las líneas de alta velocidad que tienen previsto pasar por Lieja, la ciudad quedará conectada en sólo 20 minutos con ciudades como Bruselas, Aquisgrán y Colonia (Alemania), y en unas horas con Fráncfort, París y Londres.
Una estación de ferrocarril puede llegar a convertirse en el motor de una ciudad. Este slogan es el que formó parte de la presentación oficial de la Euro Lieja TGV, y personifica totalmente el espíritu del proyecto. Diseñada por Santiago Calatrava, la nueva estación de ferrocarril de Lieja se ha convertido en una atracción turística y un símbolo del renacimiento de esta ciudad belga, que ahora actúa como un vínculo estratégico con el norte de Europa.
El arquitecto e ingerniero valenciano Santiago Calatrava puede dar solución a muchas funcionalidades arquitectónicas. La funcionalidad en la estación de ferrocarril de Lieja se basa en un fácil acceso, conexión directa con la red de carreteras, mejora de los servicios de trenes de alta velocidad y mejores instalaciones.
La nouvelle gare des Guillemins, prouesse architecturale due à l’Espagnol Santiago Calatrava, a été inaugurée vers 21h30 par le prince Philippe. Face à la nouvelle gare, 30.000 personnes ont ensuite assisté gratuitement au show orchestré par Franco Dragone. Budget du spectacle : 650.000 euros.
En images : le spectacle de Franco Dragone, l’inauguration et la nouvelle gare / Lire aussi : visite simultanée des gares de Liège et d’Anvers
Aunque operativa desde junio de 2008, la flamante estación de trenes de Lieja, galardonada con el Golden Belgian Building y obra del arquitecto Santiago Calatrava, será inaugurada este verano de 2009.
Estacion de tren Guillemins en Lieja (Belgica) / Santiago Calatrava cc by nc =: Kristo
Y ya van cuatro. La noche en blanco vuelve un año más para ofrecer a todos los habitantes o visitantes de la capital una noche de cultura y actividades gratuitas bajo la luz de la luna. Teatro, música, danza, artes plásticas y visuales, nuevas tecnologías, circo, poesía y arquitectura; un sinfín de disciplinas para otras tantas propuestas dirigidas a todos los públicos y con el objetivo de vivir la cultura de una forma diferente.
Todo empezará sobre las 20.30 del sábado 19 de septiembre y durará hasta la mañana del domingo. La cita no es en ningún punto en concreto, prácticamente todo el centro de la ciudad se verá inundado por agentes nocturnos ofreciendo algún tipo de espectáculo o experiencia. Este año la noche tiene como motivo el regalo, entendido como la base esencial del acto creador; la obra de arte como una necesidad de poner en relación al creador con el otro.
Pero hay un peligro: puede ser muy fácil marearse con tanta oferta, tantas cosas interesantes que hacer, tantos lugares a los que ir. Desde aquí sugerimos, además de echar un vistazo al programa, unas cuantas actividades para no perderse demasiado.
El genio creador de Oscar Niemeyer plasmado en siete décadas de trabajo queda patente en la mayor retrospectiva vista en España del revolucionario arquitecto brasileño, en la que el longevo artista, de 102 años, da fe de sus ganas de seguir trabajando.
En la exposición, organizada por la Fundación Telefónica en colaboración con la Fundación Cultural Hispano-Brasileña, abundan las maquetas, los dibujos y los croquis, además de una serie de libros, fotografías, una escultura y distintas proyecciones, y se podrá ver en Madrid hasta el próximo 22 de noviembre.
Desde sus primeros proyectos de arquitectura moderna en Brasil, allá por 1936 con la construcción del Ministerio de Educación y Sanidad en Río de Janeiro, el primer edificio moderno y a gran escala de la ciudad, hasta su producción de los últimos años, se aprecia la evolución de una arquitectura libre que huye del excesivo racionalismo.
Fascinación por las curvas
En una entrevista con el artista, impresa en las paredes de la Fundación Telefónica, éste deja clara su admiración por las curvas femeninas y las sinuosas montañas de Río, aspecto que ha podido influir -según explicó hoy el comisario de la muestra, el arquitecto Lauro Cavalcanti– en su exploración de las posibilidades del hormigón armado y su adaptación a líneas curvas.
Cavalcanti, amigo personal de Niemeyer desde hace más de treinta años, se congratuló de que España cuente con esta retrospectiva del hombre que revolucionó los conceptos arquitectónicos allá por los años cuarenta, y recordó que la misma llega justo cuando está próximo a inaugurarse el primer edificio del artista en España, el Centro Cultural Internacional de Avilés (Asturias).
Recordó que sus innovadoras propuestas le valieron las críticas de muchos colegas, que llegaron a considerarle más un escultor que un arquitecto, y destacó el hecho de que, a pesar de su longevidad, Niemeyer ha tenido más repercusión a partir de los años noventa que en la década de los sesenta, lo que pone de manifiesto su contemporánea forma de trabajar.
Este arquitecto, que se define apasionado de Mattise y Picasso en pintura, y Gabriel García Márquez o Baudelaire en literatura, y que no esconde sus debilidades ideológicas al citar a Marx o Lenin entre sus «héroes», sigue trabajando a diario en su estudio de Copacabana, donde a la pregunta de cómo le gustaría morir reconoce que «nadie quiere morir».
La Fundación Telefónica recorre la obra del arquitecto brasileño
ÁNGELES GARCÍA
Las formas de la mujer, la ciudad de Río y los vaivenes de la política son las curvas que han inspirado la monumental obra, en generosidad y en tiempo, de Oscar Niemeyer (Río de Janeiro, 1907). Una obra en la que, así lo decidió el artista un buen día, la vida manda sobre la arquitectura. Y esa premisa inspira sus 457 construcciones dispersas por todo el mundo. Entre otros, el primer edificio del artista en España, el Centro Cultural Internacional de Avilés (Asturias), hoy en construcción.
Su fenomenal peripecia vital y ese rotundo compromiso con las curvas centran la exposición que le dedica hasta el 22 de noviembre la Fundación Telefónica de Madrid. En ella, dibujos, croquis, textos y fotografías cuentan una vida que ya surca rumbo a los 102 años.
Lauro Cavalcanti, arquitecto y amigo de Niemeyer desde hace más treinta, ha sido el encargado de comisariar la exposición. Está convencido de que su trabajo es un calco de lo que hubiera querido contar Niemeyer. Cuenta que el artista se recupera de la rotura de una vértebra, pero que ni eso le impide seguir trabajando a diario en su estudio de Río de Janeiro.
Una mega exposición retrospectiva en Madrid reúne las siete décadas de trayectoria del arquitecto brasileño de 102 años, que manifiesta otra vez sus ganas de seguir trabajando.
La Fundación Telefónica recorre la obra del arquitecto brasileño que con sus 101 años sigue trabajando en su estudio, a pesar de que se recupera de una lesión en una vértebra.
Madrid vuelve a tomar aire para pasar la noche en vela en la cuarta edición de ‘La noche en blanco’ -que se celebra el 19 de septiembre-. El arte de la capital permanecerá despierto hasta el amanecer.
El director de ‘La noche en blanco‘, Pablo Berástegui, y el comisario invitado este año, Rafael Doctor -ex director del Museo de Arte Contemporáneo de Castilla y León (MUSAC)- han querido diseñar un circuito temático de artes escénicas, música y cine que aporte «riqueza, pluralidad y novedad» a la vez que «promueva a los creadores locales».
Por eso desde las 21.00 horas Madrid transformará sus calles en arte vivo e imaginación, pero sin alejarse de la realidad actual, marcada por la crisis. Y es que Doctor comprende que en estos momentos «cualquier gesto en cultura podría entenderse como un despilfarro», por eso, el tema central de la edición de 2009 será «el regalo» del arte.
En total, 196 propuestas gratuitas mantendrán despiertos a los ciudadanos y visitantes de Madrid, quienes también podrán redescubrir una calle tan emblemática como la Gran Vía transformada por múltiples luces de colores.
Hasta altas horas de la madrugada, ‘La noche en blanco‘ ofrecerá gran variedad de actividades que unirán las tendencias más atractivas para el público para no dejar un minuto «en blanco» .
Beziers, en el bajo Languedoc, es de origen romano
En el extremo sur de Francia se ubica esta región que, por su situación, muchos comparan con un anfiteatro que mira al mar. Posee un largo litoral mediterráneo con playas arenosas que se extienden 180 kilómetros desde la frontera española hasta Camargue. El Languedoc es una tierra con fuerte personalidad y horizontes diversos.
Texto | Fotos: Pedro Madera
Los que disfrutan con las carreteras estrechas y los pueblos escondidos detrás de una curva tienen lugares míticos. El slow drive está de moda. El Languedoc es un lugar perfecto para nuestro propósito, a sus increíbles paisajes suma su ritmo tranquilo de vida. Este sitio hay que conocerlo sin prisas, paladeando cada reflejo del sol en el agua, saboreando cada destello en sus viñedos, degustando cada conversación con los lugareños… Un sitio donde volver es casi obligación.
La región de Languedoc–Rousillon se encuentra situada en el extremo sur de Francia y limita con los Pirineos, Andorra y España por la parte inferior; y con Provenza y los Pirineos Centrales al norte, hasta Auvergne. Por su situación muchos se refieren a esta región como un anfiteatro que mira al mar. Posee un largo litoral mediterráneo con playas arenosas que se extienden 180 kilómetros desde la frontera española hasta Camargue. El Languedoc es una tierra con fuerte personalidad, donde sus horizontes son tan diversos que la región no puede reducirse a un solo destino.
Fernando Sánchez Castillo, con la obra el 'Burro Grande'
Una fundición de Rivas fabrica la escultura de 14 metros de alto que el artista Fernando Sánchez Castillo colocará en Atocha para celebrar la Noche en Blanco
PATRICIA GOSÁLVEZ – Madrid
«El mito romántico del artista solitario es basura; detrás siempre ha habido empresas, encargos, ayudantes…». Fernando Sánchez Castillo (Madrid, 1970) destroza el mito del creador único entre hierros y chispas de soplete, rodeado de los obreros que ultiman su nueva obra. En el taller de la fundición Capa en Rivas el ruido es ensordecedor. Es el sonido que convierte las ideas en cosas a golpe de sierra, fuego y pintura.
La idea se titula Burro grande y es la obra más espectacular de esta edición de la Noche en Blanco: un pollino de chapa de 14 metros de alto y 9,50 de ancho que recuerda al mítico toro de Osborne. «Una obra así crea puestos de trabajo, no la puedes hacer tú solo», dice Sánchez Castillo paseando por el interior de la estructura de acero inoxidable que sujetará su creación. «Me gusta venir a ver cómo se hace realidad», dice el artista, «y ver qué opinan todos los implicados en el proceso, del concejal al soldador, aunque luego no haga caso a ninguno».
Puede que acabe siendo un trabajo colectivo, pero las obras siempre empiezan con un papel, un lápiz y una idea: crear una obra de arte inspirada en un cartel publicitario, el toro diseñado en 1956 por Manolo Prieto, «que a su vez se ha convertido en patrimonio y parte del paisaje de la… Península», dice el artista. No ha escogido la palabra «península» al azar. «Burro grande reflexiona sobre la animalidad de los nacionalismos». En el trasfondo de la obra está la polémica en torno al toro de Osborne como símbolo de españolismo repetido mil veces en camisetas y pegatinas para el coche sobre la bandera. En Cataluña, donde el único cartel taurino ha sido reiteradamente derribado, se creó como alter ego del toro el ruc catalá (la silueta en negro de un burro autóctono).
Para velar satisfactoriamente una noche inolvidable, buena idea acercarse a la luna sin necesidad de vagar por las nubes. En el Museo Naval de Madrid, una piedra a la vista de todos los terrícolas que quieran volverse algo más lunáticos, asumiendo el riesgo de convertirse en hombre lobo sin esperarlo. «Es del valle de la luna Taurus-Littrow», asegura el capitán Enrique Jarque, concretando aún más esa etérea cartografía de la galaxia.
El marino español comenta que esta «joya» no se recibió en 1969, cuando el hombre puso el pie en la luna por primera vez. «Fue el viaje del Apolo-17, misión entre el 7 y el 19 de diciembre de 1972», aclara siguiendo la documentación oficial. Un regalo de Nixon al almirante Carrero Blanco en 1973, por entonces presidente del Gobierno. A la muerte de Carrero Blanco, su hijo -almirante también llamado Luis- heredó esta roca que donó al museo. La piedra permanecerá expuesta junto a un distintivo del almirante Jefe del Estado Mayor de la Armada que Pedro Duque llevó (y trajo de vuelta) en una misión de la Agencia Espacial europea a la Estación Espacial Internacional. El Museo Naval también expondrá la carta de Juan de la Cosa, el primer mapa que representa América cuando fue descubierta por Colón.
Gwyneth Paltrow en una escena de «Shakespeare in Love» / ABC
EMILI J. BLASCO | LONDRES
El teatro isabelino recreado para la película «Shakespeare in Love» será levantado de nuevo y abierto al público como sede de la British Shakespeare Company (BSC) en el norte de Inglaterra, en competencia con «The Glove», reproducción también de un teatro del siglo XVI en Londres. Aunque el bardo inglés trabajó sobre todo en «The Glove», algunas de sus obras subieron al escenario en el vecino «The Rose», igualmente entonces cerca del Támesis.
Las vigas y columnas de madera de la reproducción de «The Rose» utilizadas en 1998 para la película de John Madden, ganadora de siete Oscar, fueron regaladas al final de la filmación a Judi Dench, que encarnó a Isabel I en el filme protagonizdo por Gwyneth Paltrow y Joseph Fiennes. Dench, cuya carrera ha estado ligada a históricas producciones de obras de Shakespeare, ha guardado el material durante diez años sin saber muy bien qué hacer con él.
Ahora que el proyecto de levantar de nuevo «The Rose» ha tomado cuepo, Dench ha anunciado que regala la instalación a la fundación que promueve un teatro permanente dedicado a Shakespeareen el norte de Inglaterra. De él se hará cargo la BSC, el segundo cuadro teatral más importante del país dedicado a representar la producción del padre de las letras inglesas, después de la Royal Shakespeare Company (RSC). A diferencia de ésta, que tiene su sede permanente en Stradford-upon-Avon, la ciudad de Shakespeare, y cuenta con constantes producciones en el West End londinense, la BSC carece de un lugar propio. El proyecto cuenta con el empuje del principal promotor de la BSC, el actor Ben Kingsley, otro grande de la escena inglesa.
El presupuesto del evento se ha reducido un 21,3 por ciento.
Aún así, habrá 196 propuestas en 276 instituciones el sábado 19.
La música, el teatro y la danza volverán a llenar las calles de Madrid.
Las música, el cine, la pintura y las artes escénicas vuelven a inundar un año más las calles de la capital. La Noche en Blanco, que se celebrará el próximo sábado 19 desde 21 horas hasta la madrugada del domingo, llega con un presupuesto menor pero con mucho talento y grandes propuestas. El tema principal: el regalo.
El evento no se ha salvado de la crisis, y ha reducido su presupuesto un 21,3 por ciento respecto al año anterior, alcanzando la suma de 1,28 millones de euros. Sin embargo, la oferta cultural vuelve a ser amplia y con actividades variadas: 196 propuestas en 276 instituciones. «Éste es un año difícil en el que la imaginación y la inteligencia han superado la falta de dinero», aseguró Alberto Ruiz-Gallardón durante la presentación del acontecimiento.
Así, la noche girará en torno a tres ejes: un Programa Comisariado, dirigido por el comisario invitado, Rafael Doctor; los circuitos de cine, música, artes escénicas y artistas independientes, basado en la creación local; y el Programa Abierto, con actividades en diferentes entidades de la ciudad.
Ha tenido que crear un traje artístico para una ciudad entera por 300.000 euros. Se ha inventado una manera de engalanar Madrid por una noche guiado por un concepto: el regalo, el leitmotiv que él mismo eligió para esta cuarta edición de la Noche en Blanco que se celebrará el próximo sábado. Rafael Doctor (Calzada de Calatrava, Ciudad Real, 1967), fundador y ex director del Musac (Museo de Arte Contemporáneo de Castilla y León), asegura que «quería que éste fuera un año tranquilo», pero aceptar su condición de comisario para esa noche, con un presupuesto «que es la mitad de cualquiera de los montajes que desarrollaba en el centro de León», le ha llevado de cabeza desde hace meses. Ahora, con el trabajo hecho, sólo le queda esperar el éxito o el fracaso.
Lo que más impresiona de Ávila son sus murallas. Sobre su origen se ha escrito mucho. La versión más tradicional asegura que las obras comenzaron en el año 1090 tras la bendición del obispo Pelayo. Los autores serían, según la leyenda de Ávila, los «maestros de jometría» Casandro Colonio y Florín de Pituenga. Bajo sus órdenes, 2000 hombres levantarían esta estructura artística en nueve años.
Otros estudios más recientes defienden la construcción románica de las murallas pero en lo que todas coinciden es en que se trata del recinto amurallado mejor conservado de España y probablemente de Europa, y es el monumento completamente iluminado más grande del mundo.
Pero Ávila posee un centro histórico muy rico. Además, de su catedral, de estilo gótico y renacentista que alberga en su interior un monumental retablo realizado por Pedro Berruguete, Ávila cuenta con numerosas iglesias, basílicas y monasterios de gran valor artístico, como la basílica de San Vicente (siglo XV); la iglesia de San Pedro (siglo XII); la ermita de San Segundo o el monasterio de Santo Tomás.
Ávila también fue, y continúa siendo, la ciudad de la mística y de la espiritualidad. En ella nació, se educó, se convirtió e inició su obra reformadora y escritora, Santa Teresa de Jesús. También fue en Ávila, donde inicio su labor el místico poeta, San Juan de la Cruz. Existe una ruta turística, la ruta de Santa Teresa de Jesús, que nos lleva por los monumentos más importantes en la vida de esta santa. Comenzaríamos visitando el convento de Santa Teresa, su casa natal, que se compone de iglesia y convento. Continuaríamos por el Monasterio de la Encarnación, en el que ingresó Teresa de Jesús en 1535 y finalizaríamos en el Convento de San José donde vivió la santa desde 1562 hasta 1567.
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