(Del lat. civĭtas, -ātis). 1. f. Conjunto de edificios y calles, regidos por un ayuntamiento, cuya población densa y numerosa se dedica por lo común a actividades no agrícolas. 2. f. Lo urbano, en oposición a lo rural. DRAE.
Benedicto XVI quiere reestablecer un diálogo con artistas contemporáneos para promover obras apropiadas para las iglesias modernas construidas por arquitectos como Renzo Piano y Richard Meier.
CIUDAD DEL VATICANO (AP). -La antigua tradición del Vaticano de patrocinar las artes ha posibilitado la existencia de monumentos a la cristiandad como la Basílica de San Pedro y piezas renacentistas como la Capilla Sixtina.
Bajo el papa Benedicto XVI, la Santa Sede buscando revivir su papel cultural, con planes para montar su propio pabellón durante la Bienal de Venecia en 2011, el mayor festival internacional de arte contemporáneo, y comenzar un «diálogo´´ con artistas contemporáneos que no ha existido durante décadas.
«Entendemos la necesidad urgente de un diálogo renovado entre estética y ética, entre belleza, verdad y bien, no sólo por el arte contemporáneo, sino por la realidad diaria´´, dijo el papa Benedicto XVI en un mensaje a las academias pontificias en noviembre.
El monseñor Gianfranco Ravasi, que encabeza el Consejo Pontificio para la Cultura, dijo que el objetivo es restablecer los lazos con el mundo del arte contemporáneo para el beneficio tanto de la fe como del arte.
«Los grandes símbolos religiosos, las grandes historias y las grandes figuras de la espiritualidad pueden estimular un arte que carece de mensaje cada vez más´´ o es blasfemo, dijo Ravasi en una entrevista reciente.
Ravasi agregó que espera inspirar un arte que sea apropiado para las numerosas iglesias modernas construidas en décadas recientes por arquitectos como Renzo Piano y Richard Meier.
Museo Guggenheim de Bilbao, obra de Frank Gehry . Foto:EFE
Por la crisis, el prestigioso arquitecto Frank Gehry abandonó la construcción de varios edificios, entre otros, de un estadio de basquet para los Nets en Nueva York, que ahora costará 200 millones de dólares menos.
NUEVA YORK (EFE). -Los diseños del aclamado arquitecto Frank Gehry son demasiado caros para un Nueva York azotado por la crisis, por lo que el autor del museo Guggenheim de Bilbao (España) ha sido alejado de la construcción de varios edificios, entre ellos un nuevo estadio, en la ciudad.
Gehry (1929), reconocido mundialmente por sus trabajos modernos y experimentales, iba a diseñar, entre otros edificios, un nuevo estadio que debe acoger en el barrio de Brooklyn los juegos del equipo de baloncesto de los Nets, pero, según informó hoy The New York Times, el arquitecto fue apartado del proyecto
Arquitectura – Proyecto Internacional – NH Fiera Milano – Dominique Perrault
El NH Fiera Milano, proyectado por Dominique Perrault, se compone de dos torres macizas e inclinadas, revestidas en mármol negro. La obra forma parte de un nuevo polo arquitectónico en Milán.
por Ariel Hendler.
ahendler@clarin.com
Más torres inclinadas en Italia? ¿La nueva versión de las torres gemelas? Probablemente, ni una cosa ni la otra, pero tal vez un poco de ambas. El recién inaugurado hotel NH Fiera Milano, proyectado por el arquitecto francés Dominique Perrault, reparte sus 23.800 metros cuadrados y casi 400 habitaciones en dos volúmenes macizos de 18 y 19 pisos (60 y 63 metros de altura, respectivamente), que no constituyen un exabrupto en altura demasiado alevoso –como lo hubiese sido una única torre que sumara la altura de las dos– para el paisaje plano del complejo ferial de Rho Pero, en las afueras de Milán, frente al extenso y extrachato edificio Fiera Milano, ideado por Massimiliano Fuskas (ver ARQ del 20.12.05).La obra de Perrault (que en 2006 ganó el encargo por concurso) es un moderno complejo hotelero formado por dos volúmenes desplomados, o para ser más exactos, dos paralelepípedos oblicuos de base cuadrada; ambos con ángulo de 5 grados respecto a la vertical, pero inclinados de forma tal que generan un hiato en tres dimensiones, a diferencia de las Torres Kio de Philip Johnson y John Burgee, en Madrid (otra referencia ineludible), cuyas pendientes vertiginosas se enfrentan proyectadas sobre un mismo eje generando un gran portal.
Miembros de Rebiennale desmontando la Bienal de Arquitectura de 2008.
REPORTAJE: Estilos
Un colectivo plantea un futuro para las infraestructuras de una gran cita de arte
ROBERTA BOSCO – Venecia
¿Qué pasará con todas las estructuras de la Bienal de Venecia, pensadas para acoger miles de visitantes, cuando se cierre el próximo 22 de noviembre? ¿Cuál es el impacto sobre la ciudad de este multitudinario evento, que se alterna anualmente con la Bienal de Arquitectura? «Las bienales duran entre tres y cinco meses. A su clausura todas las estructuras, y a menudo las propias obras, concluyen su ciclo vital como inútiles desechos que alimentan la insostenibilidad ambiental. De ahí la idea de reutilizar estos materiales en un proyecto colectivo de regeneración urbana, que convierte la Bienal en un laboratorio de ideas y prácticas, llevando la interacción con la ciudad mas allá de las visitas a las exposiciones».
Quien así habla es la antropóloga y documentalista Marina Nebbiolo, miembro de Rebiennale (www.rebiennale.org), un colectivo de arquitectos, diseñadores, artistas, profesores, estudiantes e investigadores varios, que se dedica, por un lado, a estudiar el impacto y la sostenibilidad de los pabellones y los propios proyectos artísticos y, por otro, a reciclar en iniciativas tanto sociales como artísticas todo el material (desde ordenadores y clavos hasta instalaciones efímeras) que queda inutilizado cuando se acaba la Bienal.
«El proyecto, que nació en 2008, en ocasión de la 11ª Bienal de Arquitectura, ha sido posible gracias a la sinergia entre los comisarios y arquitectos participantes y varias asociaciones comprometidas con la autorecuperación y autoconstrucción como soluciones innovadoras a la crisis de la vivienda, reunidas en la plataforma Commons Beyond Building«, explica Nebbiolo. Los resultados de esta estrategia aplicada a la muestra de arquitectura se presentaron la semana pasada en Venecia, durante los días reservados a los profesionales, la denominada vernice de la Bienal, cuando la ciudad bate todo récord de concentración de personas vinculadas al arte por metro cuadrado.
Hasta el 4 de octubre se proyectarán documentales de Walter Gropius, László Moholy-Nagy, Wassily Kandisnky y Oskar Schlemmer dentro de la exposición Bauhaus in Aktion, en el mítico edificio de la ciudad de Dessau.
DESSAU-ROALAU, Alemania (dpa). -El arquitecto Walter Gropius y su equipo son los protagonistas de una serie de películas que a partir del lunes podrán verse en la Bauhaus de la ciudad germano-oriental de Dessau, informaron los organizadores.
Las cintas se mostrarán en el marco de la exposición «Bauhaus in Aktion«, que será inaugurada el lunes en el edificio de la antigua Universidad Bauhaus en Dessau, considerado como la obra maestra del racionalismo europeo.
La exposición mostrará documentales de los maestros y estudiantes de esta escuela de arte, diseño y arquitectura fundada en Weimar en 1919 por Gropius. Hasta el 4 de octubre, los visitantes podrán hacerse una idea del trabajo y la vida que se llevaba en la Universidad Bauhaus de Dessau, donde fue trasladada la escuela en 1925.
Casa del artista Marino Santa María: según TNYT un ejemplo de cómo Barracas está transformando su perfil de barrio
La zona, por lo general ignorada como paseo o área turística, es resaltada como un destino cultural notable en el diario más importante de los Estados Unidos.
Según el autor del texto, el resurgimiento de San Telmo y Puerto Madero tuvo un efecto de carambola en Barracas, hasta ahora conocido más por ser un barrio fabril y de clase media.
Nuevos emprendimientos como el Centro Cultural Moca, el bar Ingrata o elRestaurante Caseros, según enumera el artículo, son lugares que han transformado a Barracas en un destino deseable y hasta en una excusa más para viajar a Buenos Aires desde el exterior.
Una estadounidense expatriada desde febrero del 2008 –diseñadora de interiores–, Pamela Murphy, abrió una especie de Bed and Breakfast en la calle Piedras al 1677 llamado Garden Buenos Aires. Murphy dijo: «Tengo una suerte increíble de vivir aquí.»
Efectivamente, el barrio está en transformación, lo que no siempre se traduce como un beneficio: se nota la tendencia de pensar en el corto plazo y derrumbar antiguos edificios para subir McTorres que destruyen el carácter del barrio.
Aunque sobran los motivos para desear viajar a la capital de la Toscana, y aun a riesgo de padecer el síndrome de Stendhal, esa enfermedad psicosomática que causa un elevado ritmo cardíaco y confusión cuando el individuo es expuesto a una sobredosis de belleza artística, éstas son ocho razones para deleitarse en ella.
María Fluxá
«Saliendo de Santa Croce me latía el corazón, la vida estaba agotada en mí, andaba con miedo a caerme…», confesó Stendhal en su obra Nápoles y Florencia: Un viaje de Milán a Reggio. De este modo el escritor decimonónico Henri Beyle, autor de las célebres novelas El Rojo y el Negro y La Cartuja de Parma, definía el síndrome que un siglo más tarde recibiría el nombre de su pseudónimo: la reacción romántica ante la acumulación de belleza y la exuberancia del goce artístico.
Era lógico que lo padeciera en Florencia. Y es que son muchos los atractivos con los que deleitarse en la capital de la Toscana, cuna del Renacimiento y patria de Dante, cuyo legado del pasado es el más bello testimonio de todo lo sublime que es capaz de crear el hombre.
La muestra no se publicitó hasta unas horas antes de su inauguración
Se recogen más de 100 obras del esquivo artista, incluyendo 70 inéditas
Él mismo insistió en montar la exhibición en Bristol, su ciudad natal
Reuters | Londres
El grafitero anónimo Banksy, genuino artista de culto, regresa a su Bristol natal para lanzar su mayor exposición hasta la fecha. Y como era de esperar en un hombre que mantiene su identidad en secreto, el proyecto ha estado envuelto en misterio: ni los medios, ni los políticos locales, ni siquiera los trabajadores del museo han tenido noticia del evento hasta este viernes, sólo un día antes de la inauguración de la muestra.
Más de 100 obras, incluyendo 70 trabajos inéditos, conforman esta enigmática exhibición. La BBC parece haber conseguido una cita de Banksy, quien ha declarado: «Es la primera muestra en la que el dinero del contribuyente se utiliza para colgar mis pinturas, en lugar de para rasparlas y borrarlas de la pared. Esta exposición es mi visión del futuro».
Muchas de las obras de Banksy están ocultas entre las más tradicionales pinturas del museo de Bristol, emulando un truco que el propio artista utilizó en 2003 para infiltrar uno de sus trabajos en la Tate Britain londinense. El engaño pasó inadvertido durante horas, en las que la obra permaneció orgullosamente colgada en la pared de la prestigiosa galería.
El artista callejero expondrá por primera vez en un museo del Reino Unido
EFE – Londres
Las obras del grafitero inglés Banksy han llegado por primera vez a un museo del Reino Unido, en una exposición cuya preparación ha estado rodeada del secretismo que siempre acompaña a esta figura internacional cuya identidad sigue siendo un misterio . El museo municipal de Bristol (la ciudad donde se crió) ha sido el lugar elegido por Banksy. Hasta ahora nunca había realizado una exposición de estas características en su país, aunque sus obras, expuestas previamente en museos de Estados Unidos e Israel, son iconos mundiales tras aparecer en las calles de numerosas ciudades, especialmente en Londres.
El museo municipal de Bristol ha sido el lugar elegido por Banksy, seudónimo de este popular artista del graffiti cuya identidad se desconoce pese a ser una de las grandes figuras internacionales de la cultura pop de las últimas décadas.
Hasta ahora nunca había realizado una exposición de estas características en su país, aunque sus obras, expuestas previamente en museos de EE.UU. e Israel, son iconos mundiales tras aparecer en las calles de numerosas ciudades, especialmente en Londres.
Un centenar de trabajos ocupan ahora el museo de Bristol, donde muy pocas personas sabían que la razón por la que se habían cerrado sus instalaciones era que Banksy preparaba una exposición.
Una de ellas era la directora del museo, Kate Brindley, que en declaraciones a la BBC reconoció «la ironía» de que el Ayuntamiento esté sufragando los gastos de la exposición de la persona a la que «persiguió» durante años por sus graffitis en lugares públicos.
En una declaración, Banksy destacó que «este es el primer espectáculo que monto en el que el dinero de los contribuyentes se utiliza para colgar mis obras en vez de para borrarlas».
Nadie conoce a Banksy, el grafitero de Bristol que se ha convertido en el más grande artista de su calle… Y de cualquier calle del mundo. Hoy ha presentado en el Festival de Berlín su primera película, “Exit through the gift shop”, y seguirá siendo un desconocido, pues, como era previsible, no vino, y si vino, nadie se enteró.
Antes de la proyección, un vídeo en el que salía un tipo camuflado que decía ser él se excusaba por no estar allí con la película. Él se lo perdió, pues obtuvo un gran éxito y nadie sabía a quién felicitar por ello.
¿Es un pájaro? ¿Es un avión? ¿Es Superman? No. Tiene algo de las tres cosas, pero en realidad es la nueva Terminal 1 del aeropuerto de Barcelona, que ha diseñado Ricardo Bofill (Barcelona, 1939) y que algunos ya consideran una de las mejores obras de su larga trayectoria como arquitecto. Lo de Superman es broma, aunque teniendo en cuenta que el edificio, que se inaugura el próximo martes, tiene una superficie de medio millón de metros cuadrados, capacidad para acoger 55 millones de pasajeros al año y una amplísima área de servicios, mucho de super sí tiene. Lo que es más cierto son las otras referencias. «La forma es vagamente metáforica, entre un avión y un pájaro, aunque las metáforas en arquitectura no pueden ser exactas», explicaba ayer el arquitecto en su despacho, frente a una mesa amplia y casi vacía en la que sólo destacaban las hojas en blanco en las que dibuja sus proyectos.
«Empiezo a trabajar siempre con un lápiz y una página en blanco. Me encierro dos días aquí, en el despacho, y sin otras referencias me pongo a trabajar. Solo, porque la arquitectura es cosa de equipo, pero cuando defines el concepto y tienes que plasmar en una línea la síntesis de las ideas de un proyecto estás solo, contigo mismo, con tu experiencia y lo que sabes. Esta parte de definir mentalmente lo que quieres es lo que más me gusta de mi trabajo, lo más difícil y lo más bonito. Es la parte mágica de la arquitectura, lo más creativo».
La nueva terminal de El Prat, la T-1, que empezará a funcionar el próximo miércoles, supondrá en la práctica el estreno de un nuevo aeropuerto para Barcelona, ya que la instalación es cuatro veces mayor que la T-2, donde se concentran las antiguas terminales, y podrá atender a 30 millones de pasajeros.
Como una proa que se yergue en el cruce del Canal Grande con el de la Giudecca –las dos grandes vías que surcan Venecia–, el nuevo Centro de Arte Contemporáneo de la Fundación Pinault en la Punta Della Dogana, (los viejos depósitos de la aduana) ha sido el eje de todos los comentarios a favor y en contra en estos días previos a la apertura oficial de la Bienal.
Nunca la democrática parada del «vaporetto» en iglesia de La Salute, frente a la plaza de San Marcos, se vio tan perturbada por lanchas taxis y gente glamorosa que subía y bajaba de las embarcaciones con vestidos Prada y bolsos Louis Vuitton.
«Me piace molto este Pinaultbourg», aprobó displicente uno de esos elegantísimos italianos con acceso irrestricto al nuevo espacio de arte contemporáneo que desde ahora tendrá a cargo el millonario francés François Pinault, cuyas inversiones cubren un rango tan diverso como la casa de subastas Christie’s, el Carrefour y la cadena de librerías FNAC. Su irónica alusión al Pompidou, que los franceses llaman familiarmente Beaubourg tiene que ver con que fue este centro el primero en priorizar la atención en el edificio más que en la colección.
Con el centro que se inauguró ayer en Venecia ocurre algo parecido. Por largos años en desuso, este edificio del Siglo XVI, magníficamente acondicionado por el arquitecto japonés Tadao Ando, vuelve a escena para convertirse en el «símbolo veneciano del nuevo milenio». Sus amplias salas de piedra y ladrillo centenario, con vista al Gran Canal, lucen magníficas debajo de las vigas de pinotea de la estructura original. En el interior, y ante la tremenda expectativa generada por la arquitectura, las obras, por último, empiezan a ser relegadas a un segundo plano. Podría decirse, por otro lado, que el conjunto de obras de la colección exhiben una singularidad: representan a la constelación de artistas estrellas pero no siempre sus obras más rutilantes.A la entrada, la muestra impacta con un caballo tamaño natural que incrusta su cabeza en uno de esos muros, obra emblemática del italiano Maurizio Cattelan. Más adelante una escena dantesca de los ingleses Jack & Dinos Chapman. Se trata de Fucking Hell (maldito infierno) una escena de guerra en miniatura. Diríase que un infierno de Bosch en registro contemporáneo que vale la visita por sí mismo.
Un niño de plástico observa asombrado la rana que sostiene en la mano derecha. Está allí, blanco, mirando la plaza San Marcos, ajeno a los turistas. Lo fotografían desde el vaporetto porque saben que será un nuevo icono, esta vez moderno, de Venecia, esa «señora» harta ya de que la consideren un parque temático de lo viejo.
El niño de la rana está en la punta del triángulo que forma la antigua aduana del mar reconvertida ahora en museo de arte contemporáneo tras una brillante intervención del arquitecto japonés Tadao Ando. Parece una escultura clásica, alejandrina, pero su autor es un artista californiano actual (Charles Ray), que ha tenido el privilegio de dejar su sello en la desembocadura del Gran Canal gracias al multimillonario francés François Pinault. Éste se mostraba exultante ayer en la presentación del nuevo centro de arte, que exhibe parte de su colección y que abrirá al público el sábado, víspera del inicio de la 53ª edición de la Bienal de Venecia.
Pinault, de 72 años, tiene que demostrar varias cosas estos días. En 2007 ganó el concurso convocado por el Ayuntamiento de Venecia, empeñado en darle vida a este antiguo edificio del siglo XVII, abandonado y casi en ruinas, que durante siglos fue aduana de mar. Competía por dotar al lugar de un nuevo museo con la Fundación Guggenheim, que aportaba un proyecto de Zaha Hadid, y las controversias fueron fuertes. Ayer, pues, era su día. Más importante incluso que cuando en 2006 presentó por primera vez su colección en el Palazzo Grassi de Venecia, antes emblema de Fiat y desde entonces propiedad de un hombre que comenzó siendo empresario de maderas y se ha retirado como dueño de un imperio que incluye desde Gucci a la FNAC pasando por un equipo de fútbol o la casa de subastas Christie’s. Este último aspecto, por cierto, justifica -más que su propia colección- que algunos medios consideren a Pinault la persona más influyente del arte contemporáneo.
En realidad, Cuenca son dos ciudades unidas entre sí, la alta y medieval y la baja y moderna
La urbe manchega es, en realidad, dos ciudades. Una es la baja, moderna y actual. Y otra la alta, donde se ubica su admirable casco antiguo, con ese aire medieval todavía impreso en cada calle, cada iglesia y cada plaza, todas acomodadas a las dificultades geográficas del lugar.
Celia Rivera
Bien podría decirse que Cuenca son dos ciudades. La primera, la monumental, está allá arriba, en la parte alta, ubicada en un espolón largo y escarpado en la confluencia de dos cursos fluviales. El trazado de sus enigmáticas calles es fruto de las dificultades del lugar, pero sigue conservando ese aire medieval y los edificios característicos, tanto civiles como religiosos, que le han dado fama. La segunda Cuenca, la de la ciudad baja, es la zona moderna surgida de los ensanches acometidos a partir del siglo XIX. De momento, nos quedamos con esa urbe alta que bien merece una ruta por esos enclaves que resultan de la perfecta fusión entre ciudad y paisaje.
El recorrido por el casco antiguo de esta ciudad Patrimonio de la Humanidad desde 1996 comenzaría (siempre a pie) por las hermosas plazas y calles que dejan entrever en cada rincón sus muchos lustros de historia. Junto a la catedral, la Plaza Mayor es una parada obligada, con su superficie irregular, simulando casi un trapecio, auténtico nudo de coumnicaciones entre los diversos elementos urbanísticos de la parte antigua. Y es que allí está el Ayuntamiento rococó, construido en la época de Carlos III sobre tres arcos de medio punto.
Representación del último gran incendio de la Plaza Mayor, el 16 de agosto de 1790. El fuego dejó a 1.302 personas con su hogar reducido a cenizas, aunque no hubo víctimas mortales
La muestra recoge en paneles reproducciones históricas de la Plaza Mayor, como este grabado de 1862, cuyo original está en el Museo de Historia
El Salón de Bóvedas de la Casa de la Panadería de Madrid albergará, desde finales de mes y hasta el 31 de julio, una exposición con las propuestas planteadas por técnicos expertos y sectores implicados para mejorar la calidad y accesibilidad de la plaza Mayor, dentro de la elaboración del Plan Integral de Calidad Urbana de la zona.
Debe estar conectado para enviar un comentario.