Planificación que consiste en un conjunto de actividades que se encuentran interrelacionadas y coordinadas; la razón de un proyecto es alcanzar objetivos específicos dentro de los límites que imponen un presupuesto, calidades establecidas previamente y un lapso de tiempo previamente definidos. Wikipedia.
Each year the organization awards accolades to a host of British architects for their built work in the field, seeking the edifice that made the “greatest contribution to British architecture in the past year.” Of its 102 honorees in the 2010 RIBA Awards, 93 are in the UK, with the remaining 9 sprinkled across Europe.
And despite economic woes, the show will go on. President Ruth Reed said, “In the midst of the deepest recession in the 45 year history of the RIBA Awards, this year’s awards demonstrate that although times might be hard for architects, there are still great buildings being built throughout the country and overseas.”
Unlike its cousin the Stirling Prize, also awarded by RIBA and pulled from the larger list of 102, the honorees comprise a handy reference guide to emerging and mid-career practices-to-watch: “Far from being a size prize, the RIBA Awards are for buildings that offer value to people’s lives.” Examples of “gem-like” projects that made the shortlist include a small circular restroom for bus drivers in London, a zero-carbon house, and the energy substation for the 2012 Olympics.
Implantación. En sombreado, el edificio existente de la Universidad. El nuevo bloque recompone las circulaciones de todo el conjunto. Foto: Clarin Arquitectura
En Santa Fe, un proyecto que amplía al edificio de la Universidad Católica parte de la idea de que un ámbito educativo debe promover la interacción entre los profesores, los alumnos y el entorno.
PorDaniel Moya
En Guadalupe, un barrio jardín ubicado en las afueras de Santa Fe, los arquitectos Javier Mendiondo y Lucila Gómez proyectaron un nuevo bloque aulario que amplía al edificio de la Universidad Católica de esa provincia. Lo hace sumando al edificio existente 11 aulas y un Salón de usos múltiples.
La obra, que se emparenta con la escala del entorno en el que se emplaza, fue seleccionada por el jurado argentino de la Bienal Iberoamericana de Arquitectura y Urbanismo, que este año se realizará en el mes de octubre, en Medellín; y quedó en la primera selección de obras del jurado iberoamericano.
“Proyectar un edificio educativo requiere una primera reflexión sobre el rol que tiene la educación en la sociedad, y sobre el entendimiento de la capacidad que tiene la arquitectura para transmitir valores fundantes”, adelantan los proyectistas. En la explicación de su propuesta, que ganó el concurso interno realizado por la Universidad, en 2004; los autores parafrasean al pedagogo Franceso Tonucci, cuando él afirma que sólo los educadores autoritarios niegan la solidaridad entre el acto de educar y el acto de ser educados por los educandos. Además, este pedagogo señala que todos sabemos algo, que todos ignoramos algo y que, por eso, aprendemos siempre.
“En ese sentido, un edificio universitario debe garantizar, con su espacialidad, que el proceso educativo se desarrolle en un marco de apertura hacia la interacción de las partes; y en donde los actores participen con sus propios saberes, ignorancias y aprendizajes”, explican Mendiondo y Gómez.
A partir de estos conceptos fue concebido el bloque que amplía al edificio de la universidad Católica de Santa Fe. Desde la idea de que la educación universitaria es un hecho colectivo en donde este diálogo entre las partes manifiesta el hecho mismo del aprendizaje y de la enseñanza.
El edificio preexistente, de 12.000 m2, se emplaza en un barrio ajardinado, cuyas características distintivas son la densa forestación, la baja densidad edilicia y el uso de la calle como espacio de encuentro de los vecinos. “El programa planteaba sumarle al bloque 2.000 m2 más. Para los autores, “todo un desafío para el proyecto ya que no queríamos acentuar esa relación discordante entre el entorno y el edificio universitario”, resaltan los autores.
Una sala curva que potencia los sentidos - Foto: Clarin Arquitectura
“Dada la irregularidad del terreno –detalló el arquitecto brasileño al diario Corrieri del Mezzogiorno, donde ratificó su autoría del proyecto– hice construir una maqueta. Y el proyecto comenzó a surgir. La entrada del auditorio, un gran salón abierto al paisaje, un muro curvo y bajo que crea el escenario, la platea, el entrepiso y la cabina de proyección. (…) Pronto comprendí que la entrada del auditorio debía estar protegida y amplié la cobertura en forma espectacular, lo cual confirió al proyecto un aspecto nuevo, capaz de generar la sorpresa deseada.»
La última obra de Oscar Niemeyer es un auditorio que se integra a las colinas de la Costa Amalfitana, en Italia. Está pensada para disfrutar, al mismo tiempo, del paisaje y del arte.
El hombre ha festejado su propio centenario y puede darse el lujo de regalar proyectos a sus amigos. Es más, casi podría decirse que sólo proyecta aquello que le interesa, por cercanía ideológica o afectiva.
¿Qué ciudad podría negarse a incluir en su paisaje urbano un edificio de Oscar Niemeyer? Por extraño que parezca, algo de eso ocurrió con el Auditorio de Ravello, un pueblo de la Costa Amalfitana, uno de los lugares más bellos de Italia y del mundo. El proyecto original es de hace una década, y fue obsequiado a la ciudad por Niemeyer, a instancias de su amigo Domenico De Masi, presidente de la Fundación Ravello.
Pero antes de conseguir luz verde para la construcción, hubo una larga batalla legal , debido a la resistencia de los lugareños, que no querían ver alterado el paisaje, se oponían a que hubiera excavaciones sobre los acantilados y consideraban que la apertura de nuevas calles alterarían la idílica paz del pueblo, aumentando el tránsito. El auditorio, diseñado por Niemeyer e inaugurado a fines de enero con su nombre, aspira a convertir a Ravello en un destino turístico-cultural durante todo el año (el pueblo es famoso por su festival de verano) y revitalizar las cercanas Villa Rufolo y Villa Episcopio. Se trata de una pequeña sala curva y totalmente blanca, encastrada en el acantilado, con un gran voladizo . Una obra de vanguardia, con planta trapezoidal, cuyo costo fue de 18 millones de euros.
La ventana con forma de ojo , indudablemente sello de su autor, permite espiar el hermoso paisaje costero. Para acceder a la sala hay que cruzar una suerte de plaza, o hall a cielo abierto , también diseñado por Niemeyer, debajo de la cual hay un estacionamiento con capacidad para 80 vehículos. La sala puede utilizarse no sólo para música, sino también para ballet y cine y está equipada con la última tecnología: gracias a un sistema hidráulico de elevación, el escenario puede ubicarse en tres niveles, uno coincidente con la plaza de acceso, conformando un gran espacio para eventos.
Con sus 102 años, Oscar Niemeyer sigue dando sorpresas. A principios de año inauguró en la Costa Amalfitana, el Auditorio de Ravello. Una singular cáscara de hormigón blanca enclavada en el acantilado que caracteriza uno de los lugares más bellos de Italia. Ahora tiene en su tablero el proyecto para el Complejo Cultural Puerto de la Música en Rosario. Los planos van y vienen de su estudio en Río de Janeiro a Santa Fe para definir los últimos detalles de la documentación técnica que en poco saldrá a licitación.
El emblemático Teatro Colon, vuelve hoy a nacer. Constructora San José S.A. (CSJ) tuvo a cargo los trabajos principales para devolverle el esplendor a su Sala, recuperando además su acústica. Un equipo interdisciplinario de técnicos y artesanos realizó los trabajos de restauración y puesta en valor. Después de cuatro años de intensa actividad, el Teatro Colón reabre sus puertas con la ventaja de desplegar toda la tecnología constructiva del siglo XXI, en una envolvente de estilo manierista del siglo pasado.
El arquitecto Jorge C. Pignataro, Gerente de Proyecto de la Constructora San José, describió el alcance y desarrollo de los trabajos recientemente finalizados, destacando la importancia de una labor donde cada uno de los profesionales intervinientes dejó plasmada su especialidad, en el rescate del edificio. La tarea desarrollada fue intensiva y minuciosa. Los responsables de CSJ tuvieron que trabajar a partir de una situación de gran deterioro y falta de mantenimiento del edificio, sabiendo desde un principio que toda la intervención debía respetar la esencia de la obra. La consigna era devolver a todos los argentinos esta joya de la arquitectura con todo su esplendor, pero al mismo tiempo sumarle tecnologías actuales.
El arquitecto Jorge Pignataro hizo hincapié en el proceso de puesta en valor pues, si bien se trata de un proyecto del Siglo XVIII, la restauración sigue los conceptos del XXI. Haciendo referencia a la historia, el arquitecto Meano escribió en la presentación del proyecto lo siguiente: «el Teatro Colón no tiene un estilo concreto y único por ser muy Manierato, ha adoptado caracteres generales del Renacimiento Italiano, alternados con la buena distribución de la arquitectura alemana, y la gracia de variedad, y bizarría de ornamentación propia de la arquitectura francesa».
El Teatro Colón: uno de los teatros más importantes del mundo. Wikipedia.
El compromiso de CSJ fue respetar estrictamente la acústica, la estética, los materiales y la disposición originales, la esencia del edificio debía estar presente en cada decisión. «Cuando recibimos el edificio –explica Pignataro–, comprobamos que el deterioro era muy avanzado: tanto la sala, los palcos, los deambulatorios, los baños, las escaleras y ascensores mostraban la falta de mantenimiento de años». Las instalaciones estaban caducas, eran además de insuficientes y peligrosas. Por ejemplo, la instalación eléctrica tenía cables de goma y tela que se distribuían por dentro de los conductos de aire; tampoco existían instalaciones de detección de incendio. Los sanitarios estaban prácticamente fuera de servicio, y sus cañerías tapadas o destruidas por la corrosión: además, el acondicionamiento de aire era indiscutiblemente deficiente.
Según Pignataro, el Teatro Colón era un paciente grave «en estado de coma y, si bien su corazón aún latía, tenía todas sus arterias tapadas, su cuerpo envejecido, todos sus sistemas estaban gravemente afectados. Hubo entonces que realizar cirugías profundas para restablecer sus arterias, recuperar sus signos vitales, devolver lozanía a su cuerpo y finalmente recuperar la estética de su juventud, volviéndolo a la actividad con todo su esplendor».
Llegó la fecha tan esperada. Los 200 años de la Revolución de Mayo. Una fecha que además, para la arquitectura nacional, tiene un significado especial. Al primer centenario se llegó con un país pujante enmarcado por una impresionante cantidad de obras de embergadura que dibujaron definitivamente la identidad de la ciudad. Entre ellas, en 1908 se inauguró el Teatro Colón. Hoy, 102 años después, luego de casi 10 años de obras, esta magnífica fábrica de producción teatral está nuevamente a punto.
Detrás de los muros cargados de prestigio, el Colón guardaba insospechadas sorpresas. Mederico Faivre cuenta que el teatro tenía un «buen lejos», pero en realidad había zonas de una fragilidad increíble, algunas soluciones originales no entraban en el más elemental manual del constructor… Después de todo, a esta maravilla la construyeron seres humanos. Sí, de otra época, pero no por eso exentos de los mismos vicios y virtudes que los constructores y profesionales de hoy. No obstante, el resultado fue una pieza icónica de nuestra arquitectura.
Luego de esta profunda intervención, los muros de nuestro coliseo mayor recuperaron el antiguo esplendor; la acústica, a pesar de los pronósticos agoreros, está intacta y sigue siendo de las mejores del mundo y toda su infraestructura, la compleja maquinaria escénica y las áreas destinadas a los artistas fueron renovadas completamente.
El Pabellón de España para la Expo de Shanghái 2010 ha obtenido el Premio Internacional de Arquitectura del Royal Institute of British Architects (RIBA) 2010. La construcción fue diseñada por el estudio Miralles Tagliabue EMBT.
El aspecto de este pabellón combina novedades en tecnología con la utilización del mimbre. Su apariencia orgánica se ha logrado a través de 8. 524 paneles de mimbre de gran tamaño que cubren la fachada y que ocultan un esqueleto de 25. 000 metros de acero tubular, ha recibido el apodo del «pabellón cesto».
Según explica la responsable actual del estudio EMBT, Benedetta Tagliabue, «el material es una fibra natural, una artesanía manual de tradición común a Oriente y Occidente y que, por lo tanto, se convierte en la principal conexión entre España y China». En su propuesta, Tagliabue también intentó apartarse del concepto tradicional de edificio como contenedor y abrió camino a espacios a modo de grandes cestos de mimbre que permiten el flujo sencillo de los visitantes.
El Pabellón de España en Expo Shanghai 2010 diseñado por el estudio de arquitectura Miralles Tagliabue EMBT ha obtenido el permio internacional de arquitectura del Royal Institute of British Architects (RIBA) 2010.
Estos galardones premian la excelencia en el trabajo de sus miembros en todo el mundo y se otorgan a empresas de fuera del Reino Unido, a construcciones en el exterior de las islas y a empresas británicas que construyen fuera de la Unión Europea.
ARQUITECTURA | PROYECTO INTERNACIONAL | GREEN POINT STADIUM
El nuevo estadio de Ciudad del Cabo es una obra monumental que, a pesar de eso, busca ser amigable con el paisaje natural. Fue ideado para ser la «postal» del Mundial de fútbol, en un sitio turístico emblemático.
Es lo normal, o debería serlo, que una obra de arquitectura considere el entorno urbano en que se emplaza, ya sea para adaptarse o sobresalir en él, e incluso modificarlo. Mucho menos frecuente, en cambio, es que el proyectista deba operar directamente sobre un entorno natural imponente con un proyecto de gran escala. Esto último es lo que sucede con el estadio de Green Point, en Ciudad del Cabo, donde el 11 de junio se jugará el partido inaugural de la Copa del Mundo Sudáfrica 2010.
Ubicada en una franja vecina a la playa sobre el Océano Atlántico, que baña al Cabo de Buena Esperanza por el oeste, y enmarcada por la cadena de elevaciones (Table Mountain, Devil’s Peak y Signal Hill) que rodea a la ciudad, la zona de Green Point Common, donde ya existía un viejo estadio destinado al rugby, fue elegida por la FIFA y el gobierno sudafricano para que fuera la «postal» del campeonato. De hecho, ese mismo paisaje, con el telón de fondo de Table Mountain y su cúspide amesetada, ya era una de las imágenes turísticas más famosas del país sin necesidad de ninguna obra humana.
Nuevo estadio de Ciudad del Cabo, situado en el barrio de Green Point (Foto: FIFA)
Por eso, el estadio fue concebido «como un objeto escultural, pero con un respeto genuino por la belleza del paisaje natural de la ciudad», según cuenta Henning Rasmuss, socio de Paragon Architects, uno de los cinco estudios locales (los otros son Comrie + Wilkinson, Jakupa, Munnik +Visser y Louis Karol) y uno alemán (GMP Architekten, de Hamburgo, líder del proyecto) que se asociaron a los alemanes en el equipo Stadium Architects Joint Venture, después de haber sido elegidos en concurso de antecedentes. Efectivamente, este cuenco abierto hacia afuera, etéreo y con un techo ondulante que suaviza la lógica volumétrica, intenta no competir con lo que Rasmuss llama «el dramatismo» de Table Mountain pero sí mimetizarse con el océano.
Con el mismo criterio de discreción, su fachada continua, leve y etérea, una membrana uniforme confeccionada con tiras horizontales de fibra de vidrio, parece fundirse en el paisaje más que violentarlo. «La carcaza traslúcida absorbe y refleja la luz solar, se vuelve roja al atardecer, azul de noche y plateada en los días nublados», explican en GMP, el único del equipo con expertise en estadios, y responsable también de la sede en Durban.
Por otra parte, su techo constituye la «quinta fachada» del estadio, casi como un requerimiento del programa, ya que fue concebido para que las cámaras de televisión lo filmen desde el cielo para transmitir las imágenes a todo el planeta, sobre todo durante la ceremonia de apertura. Su forma sutil de amplias curvas y contracurvas, que alternan superficies cóncavas y convexas, fue realizada con piezas de vidrio laminado sostenidas por cables de acero (aseguran que es la estructura más grande del mundo con estas características) y está recubierto con una membrana en su interior.
Para el interior del estadio, explican que se siguieron los principios del diseño de salas de teatro, donde la distancias desde el espectador hasta el escenario (el campo de juego en este caso) se acortan lo máximo posible, las líneas de visión se maximizan y, sobre todo, los niveles de luz se concentran en la cancha, dejando a las tribunas en una semioscuridad con luz natural o artificial.
Jacob Zuma, el presidente de Sudáfrica, inauguró el Soccer City, el estadio donde se disputará el primer partido y también la final. Allí se jugó el primer partido de fútbol profesional antes el comienzo del Mundial. Un detalle: hubo demoras por la cantidad de gente que asistió al encuentro.
La sala exposiciones del Ministerio de Vivienda, La Arquería de Nuevos Ministerios, acoge del viernes 14 de mayo al domingo 13 de junio una exposición de los ganadores del último Premio Mies van der Rohe, que reconoce la mejor arquitectura europea contemporánea.
La exposición recoge maquetas, fotografías, planos y dibujos del proyecto que resultó ganador, La Ópera y Ballet Nacional de Noruega, así como de la Mención Especial Arquitecto Emergente, y las 48 obras que resultaron seleccionadas, entre ellas, 11 españolas.
Son una muestra de las 50 mejores obras, seleccionadas en la última edición de este certamen bienal que organiza la Comisión Europea y la Fundación Mies van der Rohe para premiar las mejores obras arquitectónicas contemporáneas de la Unión Europea.
La exposición se completa con dos audiovisuales, el primero de los cuales incluye entrevistas a los ganadores de los premios, mientras el segundo narra cómo se desarrolló el proceso de selección del galardón: desde las visitas a las obras seleccionadas hasta la ceremonia de entrega.
Vista del emplazamiento y del barrio sant Joan. | Elmundo.es.
ARQUITECTURA | ‘B14 Matet entre Vies‘ constará de 500 viviendas
El 30% de los hogares será de renta libre y un 70% de protección oficial
Europa Press | Tarragona
El proyecto de viviendas ‘B14 Matet entre Vies‘ llevado a cabo por el equipo francés formado por Aurélien Delchet, Gimena Repetto y Alexis Traficante en el noreste de Reus ha sido ganador de la décima edición del Concurso internacional de arquitectura Europan 10.
La propuesta premiada tiene como objetivo convertir una zona principalmente rural sin acceso posible debido a la existencia de dos vías ferroviarias en un nuevo barrio residencial.
El proyecto arquitéctonico cuenta con la construcción de al menos 500 viviendas, de las cuales un 30% serán de renta libre, otro 30% de viviendas de protección oficial en régimen general y un 40% en régimen concertado.
Un proyecto de viviendas en Reus, del equipo francés formado por Aurélien Delchet, Gimena Repetto y Alexis Traficante y promovido por la Generalitat y el Ayuntamiento, ha sido uno de los ganadores del X Concurso internacional de arquitectura Europan 10.
La propuesta premiada tiene como objetivo convertir una zona de Reus, situada entre vías, en un nuevo barrio residencial con unos 500 viviendas, el 70% de protección oficial
Uno de los proyectos del arquitecto Rem Koolhaas en Dubai, en este caso una isla ecológica con capacidad para un millón de personas, presentado en 2008. (Imagen: ARCHIVO)
Los Gobiernos recuperan proyectos urbanísticos y arquitectónicos, algunos utópicos, cuando más difícil parece lograr financiación.
Los Estados saben que la arquitectura es un arma poderosa de propaganda y buscan en ella legitimidad, aunque luego no cumplan.
Un repaso a algunos proyectos enfangados por la crisis económica.
NACHO SEGURADO.
El Estado necesita al arquitecto para que glorifique sus virtudes, caso de tenerlas, o que las invente, si es que anduviera escaso de ellas. El arquitecto necesita al Estado para que le extienda un cheque en blanco a sus proyectos, excesivos o sensatos. Nada nuevo desde Amenhotep. «Pon un [Norman] Foster en tu programa, y tendrás al pueblo de tu lado«, le dijo un día cierto alcalde al arquitecto Oriol Bohigas.
La crisis es una oportunidad; también para la arquitectura. Un buen momento, dice Ignacio Alcalde, director del Master de Urbanismo de la Escuela de Negocios del CEU, para prescindir de los «proyectos que engrandecen el ego» y de «los fuegos artificiales».
Pero, salvo excepciones que todavía no son la norma, la megalomanía sigue siendo un vicio terco. Como escribió en La arquitectura del poder el crítico Deyan Sudjic, «la forma de la arquitectura sigue dependiendo de los poderosos».
En los últimos años, los Gobiernos han desempolvado proyectos que en el pasado fueron rechazados por utópicos, costosos o dudosamente útiles (bastantes de ellos, por las tres cosas a la vez). En otros casos, planes radicalmente nuevos han sido presentados a la opinión pública como la receta mágica para regenerar un territorio yermo o embellecer una ciudad obsesionada por convertirse en la nueva Samarcanda. Algunos de estos proyectos aún no conocen otra realidad que el plano.
Con los estadios para los IX Juegos Sudamericanos de Medellín, Felipe Mesa reafirma su idea de la profesión como agente del cambio social.
Rosario Betti. Especial para Clarín
Felipe Mesa pertenece a esa joven generación de arquitectos colombianos que realmente cree en lo que está haciendo y, además, lo disfruta. Sabe que Medellín –su ciudad natal y sede de su estudio, Plan: b– está cambiando saludablemente su perfil y que, como resultado de políticas inteligentes que incluyen a la arquitectura y al diseño del espacio urbano, se están corrigiendo problemas sociales de larga data. También sabe que, en alguna medida, sus trabajos han sido cómplices de este proceso sin duda ejemplar. Sus ideas y sus proyectos arquitectónicos –incluidos los nuevos escenarios deportivos para los IX Juegos Sudamericanos, que realizó con Giancarlo Mazzanti, autor de la Biblioteca Parque España – fueron protagonistas de la conferencia que recientemente ofreció en la Universidad de Palermo. Y tambiérn sobre ellos se explayó en la entrevista con ARQ.
–¿Inscribirías tu obra en alguna tendencia arquitectónica?
–En principio quiero sacarle el cuerpo a las categorizaciones formales estrictas o a la palabra estilo; creo que ese concepto se ha vuelto caduco y ya no es operativo. Mi posición está ligada a la de un grupo de arquitectos que entiende que la arquitectura es reflexiva y pura acción de manera simultánea. Creo que la arquitectura es un problema unitario en la medida en que implica reflexiones muy concretas, operativas y materiales a la par que otras, conceptuales, teóricas y hasta sociales; no creo que estas cuestiones se puedan separar. Mi perfil es el de un arquitecto colombiano en proceso, que prefiere una arquitectura necesaria antes que una excesiva o suntuaria, y que se localiza en el contexto latinoamericano. Entiendo esto como un posicionamiento frente a la disciplina.
–¿Cómo ves el panorama arquitectónico de Colombia en relación al contexto internacional?
–Colombia es un país muy estigmatizado, muy separado y aislado de todo: de turismo, de relaciones, de políticas con los vecinos, y esto se ha dado por la situación de violencia ligada al narcotráfico. Pero también tiene todo lo otro, como cualquier país. Y una producción alta en muchos campos. En medicina se ha trabajado bastante y muy bien, y en arquitectura, al menos creo yo y con modestia, también.
Las ciudades se levantarán sobre terrenos vírgenes en Pekín, Shanghai, Shenzhen y Hainan. (Imagen: EFE)
El proyecto de Dataga requerirá una inversión de 2.000 millones.
Supone la construcción de cuatro nuevas ciudades en el país asiático, con una inversión inicial de 500 millones de euros cada una.
Tendrán 50.000 viviendas de lujo, dirigidas a la población más rica.
EP.
La empresa española Dataga promueve en China el que, según sus datos, es el mayor proyecto residencial, turístico y de ocio de Asia, que requerirá una inversión de unos 2.000 millones de euros, informó la compañía.
El proyecto supone la construcción de cuatro nuevas ciudades, con una inversión inicial de 500 millones de euros cada una, y que sumarán unas 50.000 viviendas de lujo, dirigidas a los segmentos más ricos de la sociedad china. Se trata de ciudades de nueva construcción que se levantarán sobre terrenos vírgenes en Pekín, Shanghai, Shenzhen y Hainan, esta última, importante destino turístico.
Los nuevos núcleos urbanísticos contarán con todos los servicios con que cuenta una ciudad, dado que se les dotará de centros deportivos, colegios, hospitalesy oferta de ocio, turística y cultural. Dataga ha acordado el desarrollo del proyecto con autoridades chinas, organismos públicos y privados, fondos y bancos asiáticos.
La promotora inmobiliaria española Dataga ha iniciado la tarea de sondear el interés de fondos e inversores privados asiáticos sobre su plan de levantar cuatro macrocomplejos residenciales en las áreas chinas de Pekín, Shanghai, Shenzhen y Hainan. La inversión inicial es de 2.000 millones de euros y está prevista la habilitación de 50.000 viviendas con las consiguientes dotaciones comerciales, sanitarias, educativas, deportivas, hoteleras o de ocio.
Controlada por el empresario David Taboada, Dataga dirigirá su oferta a la clase alta del país asiático, con precios a partir de tres millones de euros por villa. Los primeros desarrollos, con arranque previsto para el último trimestre del año, serán los de Pekín y Hainan, sobre 2.100 hectáreas de suelo. Cada uno contará con 13.600 viviendas, cinco hoteles de lujo, campos de golf y parques temáticos.
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