(Del lat. civĭtas, -ātis). 1. f. Conjunto de edificios y calles, regidos por un ayuntamiento, cuya población densa y numerosa se dedica por lo común a actividades no agrícolas. 2. f. Lo urbano, en oposición a lo rural. DRAE.
Google ha ofrecido 1.900 millones de dólares (1.400 millones de euros) por un edificio de oficinas en el barrio neoyorquino de Chelsea, lo que supone el precio más elevado por un sólo inmueble en este país durante el último año, según The Wall Street Journal.
Ese diario asegura en su web, sin identificar sus fuentes, que Google ha firmado ya el contrato de compraventa del edificio de 15 plantas. Ubicado en la Octava Avenida entre las calles 15 y 16 de Manhattan, cerca de donde también tiene sus oficinas la firma deportiva Nike, el inmueble ocupa una manzana entera y, pese a que no es muy alto, ofrece más espacio de oficinas que el propio Empire State Building.
La compra del inmueble que en su día fue sede la Autoridad Portuaria de Nueva York y Nueva Jersey -tal y como aún se puede leer en la fachada del edificio en unas enormes letras doradas- se ha hecho mediante subasta y, aunque aún no está completamente cerrada, la empresa quería sellar la operación antes de que acabara el año, por lo que ha entregado un cuantioso depósito.
Según los datos recabados por el diario, una tercera parte del inmueble -propiedad de un grupo de entidades, entre ellas The New York State Common Retirement Fund, Jamestown y Taconic Investment Partners- está alquilada por firmas de telecomunicaciones y la propia Google ocupa 46.400 metros cuadrados del edificio, levantado en 1932.
Está valuado en US$ 2.000 millones. Es de estilo Art decó y tiene 280 mil metros cuadrados de oficinas.
El rey de los buscadores de Internet, Google, anunció la compra en Nueva York de uno de los edificios de oficinas más prestigiosos de Manhattan.
La compañía no dio a conocer el precio pagado por la propiedad ubicada en el 111 de la Octava Avenida (111 Eight Avenue), pero varios diarios de Estados Unidos calcularon su valor en 2.000 millones de dólares.
La empresa dijo que más de 2.000 empleados trabajarán en el edificio de 18 pisos, que ocupa toda una manzana y tiene unos 280.000 metros cuadrados de espacio para oficinas en el corazón del barrio de Chelsea, en el oeste de Manhattan.
El proyecto ganador del concurso para el edificio del Consejo de la Magistratura de la Ciudad genera un bloque atravesado por calles peatonales que lo vinculan a la trama urbana. Todos los premiados.
Ya están los ganadores del Concurso Nacional de Anteproyectos para el edificio del Consejo de la Magistratura de la Nación y Justicia Penal Ordinaria de la Ciudad de Buenos Aires; un complejo que, de construirse, se levantará en Av. De los Inmigrantes 1.905, en el predio del ex Hospital Aeronáutico.
El proyecto elegido en primer lugar fue el de los arquitectos Roberto S. Germani, Evohé S. Germani, Pablo J. Germani, Horacio J. Morano e Inés Rubio. El certamen planteó reunir en un mismo complejo a dependencias de la Justicia en lo criminal y correccional, que actualmente funcionan en distintos edificios porteños. Y también, que el nuevo edificio tuviese una relación funcional con otros dos bloques que albergan más cámaras y juzgados: el de la ex sede de Vialidad Nacional y el de la ex sede de Ferrocarriles Argentinos. El terreno asignado para el nuevo conjunto, con casi 21.000 m2, linda además con el del futuro Instituto Técnico Judicial Dra. Cecilia Grierson (Morgue Judicial).
La idea ganadora del 1° premio tomó como punto de partida la implantación del bloque. Según sus autores, “una de las zonas mas conflictivas y degradadas del centro metropolitano”. Así, apuntó a incorporarla a la continuidad del tejido urbano. Para eso, planteó un edificio longitudinal , de lectura integrada
Todo lo que hagamos hoy hablará de cómo fue nuestro tiempo. Obras, ideas, logros y frustraciones son el material que mejor explicará las cualidades y defectos de nuestra generación frente a las oportunidades del tiempo que le tocó vivir. Visto en estos términos, lo que diga de nuestra época el proyecto que ganó el concurso del Consejo de la Magistratura no parece lo mejor. Las virtudes más evidentes de la propuesta ganadora son su etapabilidad, sus aparentes funcionalidad y sustentabilidad, y la innegable escala monumental que resulta más que acorde al conjunto de bodoques que componen su entorno inmediato en el antepuerto de Buenos Aires, a metros de Retiro. Otras supuestas virtudes destacadas por sus autores, como promover la continuidad del tejido urbano con tres calles transversales pasantes, se ven contradichas por la realidad del proyecto: su nivel “urbano” está a más de 3 metros de la vereda y tiene una endeble caracterización espacial. Tampoco es buena la imagen institucional que se pretende adecuada para representar a la Magistratura.
No lo terminaron porque el arquitecto le erró al cálculo”, dijo uno. “Y por eso está sin revoque; si le ponen la cubierta se viene abajo”, agregó otro. Un tercero completó el cuadro: “Ni hablar si construyen las cúpulas previstas en el diseño original; se convierte en escombros”. El remate lo aportó el primero: “por eso, el arquitecto se suicidó pegándose un tiro dentro de la oficina que tenía en el edificio”. El diálogo, en un bar de las inmediaciones de Las Heras y Azcuénaga, aludía a otro de los tantos mitos de la ciudad: el inconcluso edificio de la Facultad de Ingeniería, uno de los símbolos de la zona de Recoleta que ocupa la media manzana que forman esas dos calles junto con Pacheco de Melo y Cantilo.
Pensado en los años del primer centenario de la Revolución de Mayo como sede de la Facultad de Derecho (por eso en algunos de sus vitrales aún se ve la balanza, símbolo de la Justicia) el edificio es una especie de “sinfonía inconclusa para obra neogótica”.
La piedra fundamental se colocó en 1912. La idea era plasmar en ladrillos lo que había proyectado el ingeniero civil y arquitecto Arturo Prins (1877-1939), el mismo que en 1926 diseñó el bello edificio Menéndez Behety, ese que en Diagonal Norte 547, a metros de la Plaza de Mayo, luce seis columnas monumentales. Pero volvamos al edificio de Las Heras. La construcción tenía previstas varias plantas que se remataban con tres cúpulas: una central y dos laterales, que en los papeles hacían recordar a las que proyectó el gran Antoni Gaudí para La Sagrada Familia de Barcelona. Así, el edificio de la Facultad empezó a desarrollarse. Pero, como muchas veces ocurrió en nuestro país, los fondos empezaron a faltar. Para colmo, por la Primera Guerra Mundial, el costo de los materiales importados se disparó, sumándoles otros dolores de cabeza a Prins. Hacia 1919, con el final de la guerra, una inyección de unos tres millones de pesos generó nuevas expectativas para que la obra avanzara. Se construyeron las aulas y el sector destinado a la administración, aunque para entonces, las proyectadas cúpulas ya se habían convertido en torres. El 17 de noviembre de 1925 (el último miércoles se cumplieron 85 años) se hizo la inauguración oficial de la parte del edificio, tal como se lo ve ahora. Pero en la calle ya estaba impuesta la sensación de que la obra nunca se completaría. Y algunos empezaron a denominarla como “el monumento al ladrillo”.
Así se denomina a la inconclusa sede del anexo de esa casa de altos estudios, de la avenida Las Heras.
«Enciclopedia de obras inconclusas y proyectos que nunca se concretaron.» Podría titularse así un extenso volumen sobre emprendimientos frustrados o que quedaron a medio camino en la Argentina. Por problemas económicos, o éstos, como «efectos colaterales» de peores asuntos.
No debería faltar, en semejante compendio, un monumental icono: el edificio de la Facultad de Ingeniería, también conocido como la Catedral,que ocupa la media manzana comprendida entre la avenida Las Heras y las calles Pacheco de Melo, Azcuénaga y Cantilo, en Recoleta. Es un anexo de la casa central, situada en la avenida Paseo Colón. Décadas atrás, fue sede de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales.
Posee una historia tan ajetreada como interesante, desde la colocación de la piedra fundamental, en 1912, al aprobarse el proyecto del ingeniero Arturo Prins.
Prins nació en Montevideo en 1877. Adoptó la nacionalidad argentina y en 1900 se graduó aquí como ingeniero civil. Realizó numerosos viajes a Europa, perfeccionándose en la arquitectura gótica de varias de sus capitales.
Su firma figura en no pocos edificios de significativo carácter, como el Banco Nación de Santa Fe y Azcuénaga, la refacción de la iglesia de San Nicolás de Bari y del Archivo General de la Nación o el tradicional club 20 de Febrero, de Salta, entre muchos más. También es autor de numerosas viviendas privadas, entre ellas, los palacetes de Manuel Quintana y de Norberto Quirno Costa. Fue miembro creador de la Academia Nacional de Bellas Artes y de Amigos de la Ciudad.
Al iniciar la construcción de la sede universitaria, hizo levantar una casona a metros de ella, en Las Heras 2166. Tiene dos plantas. La superior, propiedad de la familia Quaranta, posee 17 habitaciones, que incluye ámbitos destinados a tintorerías, lavaderos y residencia de cocheros.
«Una parte la ocupaban capataces que trabajaban en la facultad. Como vivían en la provincia, Prins concibió esto para que no se fueran», apunta Jorge Quaranta.
Arturo Prins murió el 5 de octubre de 1939. En 1938 se había decidido dejar sin efecto la construcción, y en enero del año siguiente se resolvió incluir en el presupuesto de la Nación una partida de 6 millones de pesos para erigir otra sede, la actual, sobre la avenida Figueroa Alcorta. La suma era prácticamente igual a la asignada en el proyecto de Prins.
La construcción de la facultad de ingeniría de la avenida Las Heras guarda una leyenda por más intrigante, aunque muchos conocedores de la historia dicen que contrasta con la realidad.
En el barrio de la Recoleta se levantan leyendas alrededor de su cementerio, se admiran los palacetes que sobreviven a lo largo de la avenida Alvear y los paseantes disfrutan de sus amplios paseos y parques.
Un edificio ícono del barrio se ubica en la avenida Las Heras al 2200, es el anexo de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Buenos Aires conocida como “La Catedral”. Su nombre se debe al estilo gótico o “neogótico” –como lo llaman los especialistas- de la construcción.
El edificio es admirado por todo aquel que pasa por allí, diariamente ingresan alumnos para los cursos de la carrera de ingeniería que se dan en ese lugar como así también su sede central ubicada en la avenida Paseo Colón.
El Vaticano acogerá la exposición «Gaudí y la Sagrada Familia. Arte, ciencia y espiritualidad» del 1 de abril al 15 de mayo del año 2011 en la Plaza de San Pedro, a petición del mismo presidente de Consejo Pontificio de la Cultura de la Santa Sede, Gianfranco Ravasi.
Barcelona/Roma – Ep
Organizada por la Fundación Joan Maragall y la Fundación de la Junta constructora del Templo de la Sagrada Familia junto al Consejo Pontificio, la exposición dará a conocer los diferentes aspectos de la cultura y de la Iglesia catalana.
En un almuerzo con medios de comunicación, el presidente de la Fundación Joan Maragall, Antoni Matabosch, ha explicado cómo se fraguó la idea en marzo de 2009, con motivo de una visita de Ravasi a la fundación. «Deberíamos montar un evento que representara la cultura catalana», señaló el arzobispo italiano en esa ocasión.
La muestra presentará los aspectos técnicos de la Sagrada Familia, el mensaje religioso de Gaudí, su unión de ciencia, tecnología y fe, su vertiente como diseñador de objetos litúrgicos, así como las diferentes obras del arquitecto catalán.
El presidente delegado del Patronato de la Sagrada Familia, Joan Rigol, acompañado por el cardenal arzobispo de Barcelona, Lluís Martínez Sistach, han señalado que de esta manera será posible «encuadrar históricamente» la figura del genial arquitecto catalán y su obra.
La exposición, de 850 metros cuadrados, es «austera pero de impacto» que pretende ser «una introducción, seducción y explicación» de Gaudí y su obra, ha explicado el comisario de la exposición, que fue el comisario también del Año Gaudí en 2002, Daniel Giralt-Miracle.
Paralelamente, se organizarán actividades entre las que destaca un encuentro entre Ravasi y el arquitecto español Santiago Calatrava para conversar sobre arquitectura y fe y arquitectura y trascendencia. Además, se celebrará una conferencia sobre ‘Gaudí y su tiempo’, en la Embajada de España ante la Santa Sede el 12 de abril.
Para concluir los actos de la cultura catalana en Italia y la Ciudad del Vaticano, el 12 de mayo la Escolania de Montserrat ofrecerá un concierto en la Iglesia de Montserrat en Roma.
La dedicación al culto de la Sagrada Familia de Barcelona, presidida por Benedicto XVI el 7 de noviembre, ha disparado un 23 por ciento las visitas, sobre todo de catalanes, a la basílica, que suma 2.800.000 visitantes en lo que va de año.
Así lo ha manifestado este miércoles el presidente delegado del Patronato de la Sagrada Familia, Joan Rigol, acompañado del cardenal arzobispo de Barcelona, Lluís Martínez Sistach, durante un almuerzo para presentar una exposición de Antoni Gaudí la próxima primavera en el Vaticano.
Los ecos de la visita del Papa a Barcelona se dejarán sentir en Roma en primavera. Del 1 de abril al 15 de mayo del 2011, los fieles y turistas que acudan a la basílica de San Pedro del Vaticano verán en el lado izquierdo de la columnata de Bernini carteles de unaexposición sobre la Sagrada Família y su arquitecto, Antoni Gaudí. Allí, en el llamado Brazo de Carlomagno, se podrá ver la muestra Gaudí y la Sagrada Família de Barcelona: arte, ciencia y espiritualidad.
Después de tres años de remodelación, el Royal Shakespeare Theatre estrena un impresionante edificio en un idílico enclave al borde del río Avon.
EMILI J. BLASCO / LONDRES
La cuna de William Shakespeare vuelve a celebrar los dramas y las comedias del bardo con la reapertura del Royal Shakespeare Theatre después de tres años de remodelación. Mejor acústica, aforo más próximo al escenario y una alta torre con vistas a todo Stratford-upon-Avon (se divisa la casa en la que nació y vivió el dramaturgo y la iglesia en la que fue enterrado) son los elementos más destacados del nuevo complejo, que engloba tanto la sala principal como el más reducido auditorio de The Swan.
En ese idílico enclave al borde del río Avon, junto a calles de casas de estilo Tudor, con travesaños de madera en sus fachadas, ha habido un teatro desde 1769. En 1932 se levantó una gran construcción, donde creció y se desarrolló la afamada Royal Shakespeare Company. Demolido lo que había envejecido en exceso y rescatados los valiosos elementos art-déco, como la puerta de entrada y la ventanilla para la venta de entradas, el nuevo teatro asegura un nuevo salto en la proyección de la RSC, que cumple 50 años de historia. La puesta de largo de una modernización que ha costado 112,8 millones de euros (unos 140 millones de euros) está corriendo a cargo de un ‘Macbeth’ dirigido por Michael Boyd, director artístico de la compañía.
UNA RELIQUIA. DOS IMAGENES DE LOS TRABAJOS EN EL INTERIOR DEL TEMPLO, EN PLENA MANZANA DE LAS LUCES. DESDE 1942 FUE DECLARADO MONUMENTO HISTORICO NACIONAL.
Los que pasaban en las inmediaciones de la Plaza de Mayo no entendían nada. Un sacerdote parado en el medio de la calle Bolívar y Alsina, delante de laiglesia de San Ignacio, con las manos en alto trataba de detener a los colectivos.
¿Se había vuelto loco? No. Era un intento desesperado, allá por 2003, para que se cumpliera con la norma que prohíbe la circulación del transporte público por el Casco Histórico porteño. La desesperación del padre Francisco Delamer tenía su razón: las vibraciones que se producían ponían en peligro la estructura del templo. Si continuaban, la primera iglesia porteña y, a la vez, el edificio más antiguo de Buenos Aires, que está celebrando 300 años, se vendría abajo.
El padre Delamer, por entonces párroco de San Ignacio, logró su objetivo. La disposición comenzó cumplirse. Pero la iglesia seguía amenazada. En 2007, su sucesor, el padre Francisco Baigorria, consiguió poner en marcha la restauración luego de una carrera contra el tiempo para conseguir los fondos. Los estudios habían confirmado los peores presagios. “Deben encararse con urgencia los trabajos porque de milagro la iglesia aún no se cayó”, dictaminó el arquitecto Jorge Fontán Balestra. “El templo estaba quebrado por el medio”, dice hoy Baigorria.
La iglesia había comenzado a construirse en 1710 por impulso de los jesuitas luego de que a comienzos del 1600 levantaran un primer templo en lo que es hoy la Plaza de Mayo, pero que, por razones de defensa del fuerte, debió derribarse en 1661 y volver a construirse. Casi un siglo después empezó la edificación del templo que aun perdura. A su lado, los jesuitas levantaron el colegio Grande (luego San Carlos y hoy el Nacional Buenos Aires).
Entre los materiales, se emplearon piedras traídas de la isla Martín García. La nave central está flanqueada por cinco capillas, sobre las que corre una galería alta, detalle poco común, que permite una mayor capacidad. Ello posibilitó que allí se realizaran numerosos actos e incluso cabildos abiertos y que la iglesia tuviera un papel central en la historia argentina.
Por ejemplo, el retablo del altar mayor, tallado en las reducciones jesuíticas, tiene láminas de oro. Las imágenes religiosas son de variado origen y se destaca la de Nuestra Señora de las Nieves, que se cree que es la primera que fue traía a Buenos Aires durante la expedición de Pedro de Mendoza. En 1955, durante el conflicto entre Perón y la Iglesia, el templo fue uno de los más dañados por los incendios intencionales y parte de su valioso archivo y varias de sus imágenes se quemaron.
La iglesia “oculta” otro patrimonio: bajo el edificio se conservan dos tramos de los míticos túneles de la ciudad construidos en tiempos de la colonia para escapar ante una eventual invasión extranjera.
Se acabó lo de ver la Torre Eiffel dominando desde las alturas el paisaje parisino poblado de tejados y buhardillas. En los próximos años, el símbolo por excelencia de la capital francesa tendrá que compartir ‘skyline‘ con otras construcciones. El Ayuntamiento de París ha desvirgado su cielo y ha aprobado la construcción de torres de hasta 180 metros de altura (50 metros para las de pisos y 180 para las de oficinas). Eso sí, la estructura de hierro seguirá siendo la reina, con sus 330 metros.
A diferencia de la mayoría de las capitales europeas, el cielo de París permanecía aún virgen. En 1977, año en el que se construyó la torre Montparnasse – la más alta de la ciudad tras la de Eiffel, con 210 metros -, el techo se fijó en 37 metros y desde entonces no se había modificado. Más de un cuarto de siglo después, el cambio de la normativa urbanística permitirá elevar hasta cuatro veces el horizonte del ‘skyline’ galo.
Esta decisión responde a una necesidad y no a un capricho. Y es que, a falta de espacio a lo ancho, París ha decidido expandirse a lo alto. El Ayuntamiento precisa que el hecho de quitarle el freno a las alturas favorecerá la construcción de viviendas, atajando así uno de los principales problemas que sufre París: la falta de pisos.
La construcción de rascacielos se producirá, eso sí, con cuentagotas. De momento, la modificación de la norma afecta al barrio de Masséna, (el distrito número 13). Sus vecinos serán los primeros en estrenar cielo. Según los planes del Ayuntamiento, se liberará hacia arriba una superficie de 178.000 metros cuadrados, de los cuales el 50% se destinará a la construcción de pisos sociales. Este distrito se convertirá en el área con un mayor número de viviendas protegidas, ya que aquí el 30% del parque inmobiliario ya es de este tipo.
Lost for 1600 years the fabled city of Alexandria was lost – until just 16 years ago. The famed stage of historic interactions between Cleopatra, Julius Caesar, Marc Antony and Octavius was lost under the water. The royal residences, as archeologists discovered, were slowly sent to the bottom of the sea after a series of earthquakes and tsunamis. The ancient Alexandria had over 500,000 residents and was known for its library with over 700,000 scrolls.
El equipo internacional está excavando trabajosamente uno de los sitios arqueológicos submarinos más ricos del mundo y recobrando valiosos artefactos de la última dinastía que gobernó el antiguo Egipto antes de que el imperio romano lo anexara en el año 30 aC.
«LA VULNERABILIDAD SÍSMICA EN LA CIUDAD CONTEMPORÁNEA»:
Estudio de caso: Las edificaciones hospitalarias”
Dirigido a: Arquitectos, urbanistas, ingenieros y profesionales afines vinculados con el diseño, construcción, remodelación y mantenimiento de las edificaciones modernas y en el control y gerencia de las ciudades.
Profesores y especialistas:
Dra. Arq. Teresa Guevara (Coordinadora del curso)
Ing. Arnaldo Gutiérrez
Ing. Alfredo Urich
Dra Sonia Cedres de Bello
Fecha: 18 de noviembre al 3 de diciembre de 2010
Duración: 45 hora lectivas. (6 sesiones presenciales) y actividades a distancia
Inscripciones: Hasta el 17 de noviembre de 2010
Costo de la Matrícula:
Bs. 2000,00
DPP (*) Bs. 1600,00
(*) Los cursos de ampliación de conocimiento tienen un descuento de 20% cuando son cursados bajo la modalidad de DPP, según lo establecido por la Comisión de Estudios de Postgrado de la FAU UCV.
Información y Contacto:
Instituto de Desarrollo Experimental de la Construcción IDEC. Planta Baja, Facultad de Arquitectura y Urbanismo, UCV, Los Chaguaramos Caracas.
Publicación efectuada por solicitud expresa del Profesor Antonio Conti – Coordinador de Extensión del IDEC, así como por envío del Profesor Argenis Lugo.
Una de las imágenes que exhibe la exposición 'Modernización'. El Periódico, Barcelona (España)
EXPOSICIONES // CAMBIOS EN EL PAISAJE URBANO DE LA EUROPA DEL ESTE
Dos exposiciones, Modernización y Casas sin acabar, muestran, a través de la fotografía, los procesos que ha experimentado la arquitectura en la Europa del Este en los últimos 60 años.
El espacio de creación La Nau Ivanow, en la Sagrera, acoge Modernización, que se centra en el cambio radical que tuvo lugar en las ciudades de la Europa central y del Este en la segunda mitad del siglo XX visto a través del objetivo de una docena de fotógrafos de cinco países: Austria, República Checa, Eslovaquia, Hungría y Polonia. La reconstrucción tras la segunda guerra mundial y la rápida urbanización de estos territorios fue hecha según un estilo nuevo e internacional, un modernismo de grandes bloques de oficinas y viviendas sociales, fábricas y polideportivos que ignoraban el contexto histórico y la tradición local para imponer un nuevo orden a mayor escala. Las cámaras de los fotógrafos de Modernización, de hecho, se acercan a esta arquitecturacon un ojo crítico que valora, sobre todo, la influencia que tuvo y tiene en el paisaje y la vida cotidiana de sus países.
La ciudad de Madrid ha recibido el Premio Verde Buen Diseño 2010 -«Green Good Design«-, como reconocimiento por los grandes espacios verdes con los que cuenta y por el desarrollo de iniciativas urbanas de carácter sostenible.
El prestigioso galardón internacional ha sido recogido por la delegada de Urbanismo y Vivienda, Pilar Martínez, en un acto celebrado en los Jardines de Cecilio Rodríguez, en el Parque del Retiro.
Otorgan el premio el Museo de Arquitectura y Diseño «The Chicago Athenaeum«, de Estados Unidos, y el Centro Europeo para la Arquitectura, Arte de Diseño y Estudios Urbanos.
El premio «Green Good Design», que el año pasado recayó en el Reino de Suecia, tiene por objeto reconocer a las ciudades, gobiernos e instituciones que incorporan criterios de sostenibilidad en sus actuaciones.
En el caso de Madrid, además de las grandes superficies verdes con las que ya contaba la ciudad, se han tenido en cuenta las incorporadas tras el soterramiento de la M-30 en el marco de Madrid Río.
Escrito por Gabinete de Prensa-Ayuntamiento de Madrid
Madrid – Actualidad
La Ciudad de Madrid ha sido galardonada con el prestigioso premio «Green Good Design«, que concede «The Chicago Athenaeum» y «The European Centre for Architecture Art Design and Urban Studies», como reconocimiento por su liderazgo en el desarrollo de iniciativas urbanas de carácter sostenible.
El galardón ha sido recogido hoy, en nombre del Gobierno de la ciudad, por la delegada de Urbanismo y Vivienda, Pilar Martínez, quien ha puesto de relieve la importancia de que «instituciones independientes y conocedoras de lo que está sucediendo en la principales ciudades del mundo fijen su atención en Madrid y en los proyectos de arquitectura y urbanismo desarrollados en nuestra capital».
«Es, sin duda, muy gratificante y nos estimula a continuar por los caminos ya trazados», continuó Martínez, durante la entrega del premio «Green Good Design«, que ha tenido lugar en un «escenario verde» como los Jardines de Cecilio Rodríguez del Parque de El Retiro. El acto se enmarca en la cumbre internacional de arquitectura que se celebra en Madrid del 4 al 7 de noviembre bajo el lema «The city and the world: Madrid Symposium», que organizan «The Chicago Athenaeum» y «The European Centre for Architecture Art Design and Urban Studies» y cuenta con la colaboración de la Fundación del Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid.
Tiempo atrás, en ocasión de la Bienal de Arquitectura de Buenos Aires 2005, el arquitecto y urbanista Roberto Converti compartió por primera vez con ARQ su entusiasmo por formar parte de la Asociación Internacional de Ciudades y Puertos (AIVP), como miembro de su Comité de Expertos. “El solo hecho de que unos cien especialistas de todo el mundo se reúnan para debatir una problemática en común, como lo es vivir en ciudades con puerto, puede derivar en intercambio de información y en la generación de nuevos conocimientos de un valor incalculable”, sostuvo entonces Converti, palabra más o menos.
Cinco años más tarde, esta experiencia tendrá lugar en la Argentina, cuando la 12° Conferencia Internacional de Ciudades y Puertos sesione entre el lunes 15 y el jueves 18 de noviembre, en Buenos Aires y Rosario, bajo el lema “Nuevo mundo/Nuevos desafíos”. Habrá 70 conferencistas internacionales de los cinco continentes, además de la plana mayor de la AIVP, asociación fundada en 1988 con sede en Le Havre, Francia, cuya misión consiste en “favorecer la cooperación entre los actores del desarrollo de los puertos y ciudades portuarias”.
Según explica Jean-Pierre Lecomte, presidente de la AIVP, el objetivo de la conferencia –al igual que en las dos anteriores, Sidney 2006 y Estocolmo 2008– es “debatir el rol que deberían cumplir las ciudades con puerto en su misión local y global, como sitios portadores de identidad ciudadana fronteras adentro, y la cara más expuesta del comercio, la logística y el turismo internacional”.
En su opinión, las ciudades portuarias constituyen “un magnífico laboratorio de innovaciones para proyectos modernos de desarrollo sostenible”, tal como lo demostraron en las últimas dos décadas casos paradigmáticos como la reconversión del puerto de Bilbao o el Canary Wharf de Londres. Que, a su vez, fueron imitados a veces mal y otras bien por muchos otros proyectos en todo el mundo, incluido Puerto Madero.
Converti enfatiza la importancia del reordenamiento urbano en las ciudades con puerto: localización de las zonas logística, infraestructura y servicios, y establecimiento de interfases y terminales multimodales para el transporte de cargas y pasajeros. “Son cuestiones que tienen una importancia crucial en el desarrollo sostenible de las ciudades, así que la Argentina debería poder aprovechar esta oportunidad excepcional para debatir estos temas”, asegura. Y agrega, optimista: “Muchos problemas sociales se evitarían si la planificación estratégica de un país se realizara con el tiempo y la eficiencia necesarias”.
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