Utilizado habitualmente en el contexto de las artes aplicadas, ingeniería, arquitectura y otras disciplinas creativas, diseño se define como el proceso previo de configuración mental, «pre-figuración», en la búsqueda de una solución en cualquier campo.
Etimológicamente derivado del término italiano disegno dibujo, designio, signare, signado «lo por venir», el porvenir visión representada gráficamente del futuro, lo hecho es la obra, lo por hacer es el proyecto, el acto de diseñar como prefiguración es el proceso previo en la búsqueda de una solución o conjunto de las mismas.
Wikipedia.
FUTURO SKYLINE LONDINENSE. EL “PINÁCULO” (KPF), EL “WALKIE TALKIE” (VIÑOLY) Y EL “PEPINO” (FOSTER) Clarin.com
Arquitectura
Arquitectos y desarrolladores auguran el fin de las grandes torres de acero y vidrio en la capital británica. Aseguran que los rascacielos de KPF, Renzo Piano y Rafael Viñoly serán los últimos íconos que cambiarán el skyline londinense. Ahora apuntan a edificios más modestos y a reciclajes.
El arquitecto del Gherkin declaró que la “era de la ostentación” ha finalizado en la City londinense, anunciando el fin del boom de los rascacielos en la ciudad. La recién terminada Torre Heron, del estudio Kohn Pedersen Fox (KPF); junto con los The Shard of Glass, de Renzo Piano; el Cheesegrater, de Gollins Melvin Ward Partnership, y el Walkie Talkie, de Rafael Viñoly (que todavía están en construcción y se inaugurarán en 2014) serán la última generación de rascacielos icónicos. Esa es la tesis de Ken Shuttleworth, mano derecha de Norman Foster, quien opina que los desarrolladores inmobiliarios se van a volcar a planes más modestos y menos costosos.
La verdad es que todas estas torres fueron concebidas antes de la crisis financiera, y algunas de ellas estuvieron a punto de ser desechadas debido a la caída de la compraventa de propiedades. “La era de la ostentación se terminó”, confirmó a Bloomberg News, Ken Shuttleworth, el arquitecto del estudio de Norman Foster que diseñó el Gherkin. Explicó que la torre de 40 pisos, que se inauguró en 2004, nunca habría arrancado en la situación actual. “Hoy el dinero mueve todo, y si alguien puede construir algo por la mitad del precio, lo hace. Los inquilinos piden edificios austeros y eficientes, que pueden ser rasca-tierras en lugar de rascacielos. La torre de vidrio está muerta”, dijo.
En estas épocas de crisis, muchos inquilinos son reacios a pagar más por estar en una torre. En ese sentido, el magnate inmobiliario Gerald Ronson reconoció que llevará unos 18 meses alquilar todo el espacio disponible en su Torre Heron. Allí los pisos más bajos cuestan casi mil dólares el metro cuadrado, y los más altos mucho más. Hoy, los alquileres están al mismo nivel de 1980.
Lo que es indudable es que la demanda de espacio para oficinas en la City nuevamente está en alza. Los expertos calculan que los bancos y otras instituciones financieras contratarán a 11.500 nuevos empleados en los próximos tres años, y necesitarán 150.000 metros cuadrados de espacio: el equivalente a cuatro Shards y cinco Torres Heron. En tanto, las investigaciones de Rees muestran que en la City se ocupan habitualmente 288.000 metros cuadrados por año, y que la expansión de los bancos necesitará otros 52.000 metros cuadrados anuales hasta 2014. Pero dos de los mayores edificios de oficinas nuevos, el Cheesegrater y el Walkie Talkie, no estarán terminados hasta 2014.
Torre Espacial, también conocida como Torre de la Ciudad o Torre de Interama. Wikipedia
Es la estructura más alta de América latina y está en Villa Soldati. La última de sus plataformas, a 176 metros del suelo, ofrece una vista panorámica que, en un día claro, permite ver la costa uruguaya. La torre del Parque de la Ciudad reabriría en junio.
Desde arriba, a 176 metros, en el mirador más alto de América latina , en la torre del Parque de la Ciudad, Buenos Aires sorprende y se ve ordenada y tranquila, sin el infierno del tránsito y sin los contrastes entre riqueza y pobreza que se aprecian de cerca, desde el piso. Ese gran descampado verde que es el Parque Indoamericano se asemeja a un lugar prolijo, y hasta a la Villa 21 y a su cementerio de autos contiguo cuesta reconocerlos. En el horizonte se ven, muy chiquitas, las torres de Puerto Madero. Y más cerca, donde el Riachuelo se junta con el Río de La Plata, se divisan con claridad las chimeneas del Polo Petroquímico de Dock Sud, echando humo negro y contaminación sobre la Ciudad. Los estadios del Deportivo Español y de San Lorenzo, y el de tenis del Parque Roca parecen maquetas de un juego infantil, y la Villa 1-11-14, luce, por sorpresa, como un barrio residencial similar a los que existen en cualquier ciudad.La torre del Parque de la Ciudad, con sus más de 200 metros de altura, es a la vez el punto más elevado de Buenos Aires y, en su propio abandono, el símbolo del largo olvido de la zona Sur.Inaugurada el 9 de julio de 1985 se presentó como la torre más alta jamás levantada en un parque de diversiones en el mundo .
Inaugurada el 9 de julio de 1985 se presentó como la torre más alta jamás levantada en un parque de diversiones en el mundo . Pero nunca se terminó y, cuando funcionó, sólo pudo hacerlo a medias.
El año pasado fue reparada luego del profundo deterioro que llevó a su cierre y ahora estaría lista para ser abierta a visitas del público por primera vez desde que fue cerrada en 2003.
La reinauguración oficial podría hacerse el 20 de junio , según la directora del Parque, Claudia Strapko.
Agradezco a la Secretaria General EUROPAN / España el envío de esta importante información.
EUROPAN es una federación europea de organizaciones nacionales que rigen concursos de arquitectura y las realizaciones que se deriven de los fallos de los jurados.
Los concursos son lanzados simultáneamente por los países organizadores en torno a un tema, un calendario y unos objetivos comunes.
EL NUEVO. Así luce el estadio actual, que demandó casi 1.100 millones de euros para su construcción. Fue inaugurado en 2007. Clarín.com
El emblemático estadio de Londres será escenario de la final de la Champions. Fue fundado en 1923, demolido en 2002 y reinaugurado en 2007. Su versión actual costó casi 1.100 millones de euros y ahora es la cancha con más baños de todo el mundo.
En cada rincón catalán, una palabra de siete letras en idioma inglés se escucha en estos días bastante más que cualquier otra en cualquier idioma. «Wembley«, dicen, dicen y dicen. La palabra se reproduce en tapas de diarios y de revistas, en las radios y en los canales de televisión. Aunque no esté en ninguno de los diccionarios, ese nombre propio ya forma parte de la vida cotidiana de Barcelona. Sucede que allí, en ese estadio de leyendas y mitologías, el Barcelona disputará la final de la Champions League frente al Manchester United. No es un partido más: es el más importante del año a nivel de clubes; y allí estarán frente a frente el campeón de España y el de Inglaterra. No es un estadio más: allí, en 1992, Barcelona ganó frente a la Sampdoria su primer título en la Copa de Europa, en el último tramo del alargue; también allí, en 1968, el Manchester United resucitó su gloria una década después de la Tragedia de Munich.
Wembley Stadium, Estadio de categoría 4 de la UEFA - Wikipedia
Escribe el periodista Roberto Rodríguez, en el diario La Vanguardia: «Existen estadios de fútbol donde se respira historia, donde el asistir a un encuentro en sí mismo supone una experiencia inolvidable por mucho que el espectáculo no sea de máxima importancia. Esa sensación es fruto de la tradición, de las leyendas que a lo largo de los años se han escrito sobre un césped bendecido por numerosas estrellas. Uno de esos campos es sin duda alguna Wembley«.
Tiene magia y misterios el estadio de Wembley. Antes, ahora, siempre. Un arquero se puede transformar para siempre en León, como el argentino Miguel Rugilo; otro puede convertirse en Escorpión, como el colombiano René Higuita; un delantero como el inglés Geoffrey Hurst puede hacer lo que nadie hizo jamás: tres goles en una final de la Copa del Mundo; la duda respecto de un gol puede nacer en su suelo y puede durar para siempre, como ese grito vencedor de Inglaterra en la final del Mundial de 1966; y un mediocampista, como el argentino Antonio Rattín, puede animarse a desafiar a un Imperio entero al sentarse en la alfombra para la Reina.
Wembley fue fundado en 1923, demolido en 2002 y reinaugurado en 2007. En su largo recorrido albergó todas las grandes competencias. Entre ellas, los Juegos Olímpicos de 1948; el Mundial de 1966 y la Eurocopa de 1996. Ahora se permitirá otro lujo: ser la sede del mejor partido que el mundo del fútbol puede ofrecer a nivel de clubes. Y ya se prepara, claro, para los Juegos Olímpicos de 2012. La UEFA lo califica inevitablemente con la mayor valoración posible: cinco estrellas. La modernísima construcción actual tiene capacidad para 90.000 espectadores y costó cerca de 1.100 millones de euros. Una curiosidad que también habla de sus comodidades: es el estadio con más baños del mundo.
Una cucha fashion para el perrito, un reloj de pared hecho con miles de botones y una mini fundita para el celular hecha con fieltro. Juguetes, vajilla, accesorios, indumentaria y mobiliario con diseño innovador, divertido y muy colorido, es la propuesta de la Feria Puro Diseño 2011, que puede visitarse hasta el miércoles en La Rural (Pabellón Amarillo, de 13 a 22, $ 25) y donde se pueden conseguir objetos desde $ 20.
Como en ediciones anteriores la combinación de texturas, los materiales ecológicos y las técnicas de reciclado son las grandes protagonistas. En la sección Puro Verde se destacan bolsas de tela reutilizables, pañales acuáticos y sillas encastrables para chicos, “con un impacto positivo en el medio ambiente”, según explica Angeles Estrada, diseñadora de Masekos, que además vende billeteras y fundas para la notebook en fieltro, el material estrella de esta edición. Entre hoy y el martes habrá un laboratorio con el fin de revalorizar este material ecológico que volvió al ruedo en indumentaria, en joyería y en accesorios. Además de las charlas y workshops previstos (www.feriapurodiseno.com.ar), se puede recorrer el Museo Sustentable o participar del taller Joyeros en acción . Con cintas, pegamentos y ¡pan!, los visitantes pueden diseñar su propia joya, bajo la mirada atenta de expertos.
Entre las propuestas lúdicas, que arrancan una sonrisa, Baja Rubén se lleva todos los aplausos. Este “portero de barrio” blandito y redondo lleva en su boca las llaves que la gente suele tirar por la ventana cuando vienen visitas. “Vivimos en un PH, 3° piso por escalera. Y nos cansamos de meter las llaves en repasadores o en medias”, dicen Juliana Raffa y Nicolás Ferrari, los diseñadores. En tanto, las chatitas de lona de Valeria Nicali –distintas entre sí– también convocan al juego, ya que vinculan las estampas entre un pie y el otro. La diseñadora gráfica además realiza carteras y bolsos con rafia plástica. “Como usaban nuestras abuelas para ir al mercado”, cuenta. La reinterpretación de materiales y objetos icónicos también está a la orden del día. Las escarapelas de María Picci, con cintas y tela, o las alpargatas de Paez, por ejemplo, recuperan la tradición con una vuelta de tuerca: más de 35 modelos de las clásicas alpargatas vienen en colores y estampados de todo tipo, hechas por un equipo de jóvenes sub 35 que exporta cerca de 200 mil pares por año a 32 países. “Quisimos ofrecerle al usuario de alpargata, comodidad más diseño”, revelan.
La imagen de portada es de una exposición sobre el proyecto China Hills.
La arquitectura y el urbanismo del nuevo paradigma es el título del acto que ha tenido lugar en la jornada Ideas para un futuro más sostenible, celebrada en el marco del salón Construmat en Fira de Barcelona. Cinco arquitectos de primera fila han expuesto cómo entienden el presente y sobre todo el futuro de la arquitectura sostenible. Más allá de las diferencias, todas las visiones han coincidido en que se está produciendo un cambio de paradigma en la edificación que conducirá a un escenario muy distinto del que hemos conocido en el siglo XX.
Enviado por: Sostenible.cat – Albert Punsola – ecoticias.com
Edificación como extensión de la biosfera
Felipe Pich Aguilera ha dicho que «la arquitectura y la edificación se han de plantear en términos positivos como una prolongación racional de la acción de la biosfera«. Según él esta afirmación es necesaria después de que el exceso de construcción haya hecho que esta actividad haya adquirido un aire negativo en los últimos años. Dentro de esta visión destaca el hecho de que las soluciones ambientales pasan «por construir eliminando las prácticas nocivas y potenciando las positivas». Y como ejemplo destacado la posibilidad de que los edificios se conviertan en productores de energía.
En opinión de Pich Aguilera, la arquitectura no debería ayudarse de máquinas para crear su propio clima interno, unas máquinas que ha calificado de «prótesis». También ha reivindicado la reutilización frente al derribo. Una muestra de esta filosofía se encuentra en el proyecto de transformación de los antiguos cuarteles militares de Gardeny en Lleida que se han reciclado en un nuevo uso que es el Parque Científico Tecnológico y Agroalimentario. Este complejo no tiene climatización artificial de ningún tipo y se mantiene a una temperatura constante superior a 22 grados gracias al diseño arquitectónico.
Según Pich Aguilera, «la arquitectura del futuro tiene más que ver con el equilibrio que con la fuerza» y subrayó que la arquitectura ligada a la academia también es resistente al cambio pero, a pesar de todo, puede llegar a ser una palanca para el cambio por su potencial de conocimiento.
La importancia del entorno local Bruno Stagno, director del Instituto de arquitectura Tropical de Costa Rica ha hecho una apología de la arquitectura vernácula del trópico y defendió que la arquitectura sostenible es aquella que está mejor adaptada a su entorno climático, frente a la homogeneidad del estilo internacional.
Stagno dijo que «incluso la arquitectura colonial europea reconoció las especificidades del trópico y las necesidades constructivas que se derivan». Costa Rica quiere ser neutral en emisiones de carbono para el 2021 y uno de los objetivos es hacer que los requisitos para los edificios sostenibles y adaptados al clima se conviertan en una norma nacional
En unos lugares con elevadas temperaturas y humedad, un buen ejemplo lo constituye el uso de vegetación recubriendo los edificios. Esta vegetación crece muy rápido y condiciona la temperatura del edificio sin necesidad de sistemas activos, además de captar CO2. «Tras una pantalla vegetal la temperatura puede llegar a bajar hasta 4 grados», indicó Stagno. Según el director del Instituto de arquitectura Tropical la alta tecnología puede ser muy útil pero no más que un buen concepto y un buen diseño.
Reinventar el lenguaje constructivo César Ruiz Larrea, de Ruiz Larrea y Asociados, dijo que la técnica sí era importante entendida como «la capacidad de resolver un problema». A continuación, hizo un símil para expresar la idea de que la arquitectura sostenible ya tiene contenido pero todavía no ha encontrado su forma. El símil es el siguiente: en un principio los coches fueron como diligencias sin caballos o los aviones imitaciones artificiales de las alas de los pájaros. Igualmente sabemos los objetivos que queremos alcanzar en edificación sostenible, «pero todavía no hemos sido capaces de expresarlo en unas formas diferentes de la arquitectura que conocemos».
Ruiz Larrea ha sido muy crítico con los profesionales que adoptan formas repetitivas que quieren imitar la naturaleza para venderse como sostenible cuando muchas veces no lo son. Igualmente dijo que «mucha arquitectura contemporánea que tiene mucho éxito entre el poder político cae a menudo en un formalismo vacío».
El arquitecto español ha hablado de la aportación de luz natural al interior de los edificios en los que su equipo está trabajando. «Tenemos que hacer pozos de luz con sistemas de reflexión que pueden hacer entrar bien adentro del edificio la luz del exterior», dijo. Y ha añadido que «se pueden llevar hasta 500 lux en los espacios interiores y hacerlo con elementos que formen parte de la estructura básica de los edificios». Este sería un ejemplo de la búsqueda de nuevas formas a partir de unos contenidos. Ruiz Larrea ha reivindicado la arquitectura islámica que se hacía en la España musulmana en la edad media como un referente en el tratamiento de los espacios interiores, y como un valioso elemento de inspiración para las realizaciones actuales.
La escala de ciudad Fernando Navarro, miembro de la Comisión de futuro sostenible del RIBA ha observado que mientras muchos objetos cotidianos como el calzado deportivo o las bicicletas han hecho un gran avance a lo largo del tiempo, «los edificios en comparación no han evolucionado mucho».
Navarro indicó que para mirar al futuro primero es preciso recuperar a los clásicos. Así citó al arquitecto y pensador romano Vitruvio que definió la arquitectura como solidez, utilidad y belleza y la ratio entre estas tres cosas, que en el sentido etimológico quería decir la proporción entre ellas. Con ello ha querido decir que los fundamentos de la arquitectura siguen intactos en el nuevo contexto porque «si hablamos de proporción, hablamos de equilibrio y también lo hacemos de sostenibilidad»
Fernando Navarro cree que ya tenemos el conocimiento suficiente para saber hacer sostenibles los edificios y que nos falta la escala de la ciudad. Según él, uno de los retos creativos de nuestro tiempo es «que las ciudades generen su propia energía y sus propios alimentos». También dijo que en el siglo XX nos hemos pasado el tiempo haciendo divisiones funcionales del espacio y en el siglo XXI se tratará de deshacer estas divisiones y volver a la mezcla de usos.
Ecociudades no utópicas Jacob Van Rijs, fundador del estudio MVRDV ha hablado de urbanismo y en concreto del concepto de ecociudades. Para este arquitecto holandés «hoy en día sufrimos de un exceso de greenwashing», es decir de marketing verde. Según él, existe una opinión colectiva en el sentido de que los edificios sostenibles son feos y que esto ocurre precisamente porque se hacen añadidos basados en el marketing que no aportan valor.
Jacob Van Rijs apuesta por la creación ex novo de ciudad de emisiones cero que supongan concepciones nuevas e incluso revolucionarias del urbanismo y la edificación y sobre todo que sean realizables. Citó como ejemplos el proyecto Ecociudad Montecorvo en Logroño y la espectacular propuesta conocida como China Hills que tiene como objetivo aportar soluciones a los problemas demográficos y ambientales de China agrupando en poco espacio, y en altura, viviendas, cultivos y centros de producción a fin de contener el consumo de recursos.
* La imagen de portada es de una exposición sobre el proyecto China Hills.
La iniciativa analizará la relación entre la densidad urbana y la sostenibilidad de las ciudades.
El Adelantado – Segovia
El Colegio de Arquitectura del Instituto de Tecnología de Illinois, Chicago, y la Escuela de Arquitectura y Diseño de IE Universidad, Madrid / Segovia, lanzan de manera conjunta la escuela de verano IE / IIT, que tendrá lugar del 8 al 15 de julio de 2011. El curso, titulado “Atlas de densidad”, explorará las implicaciones de los niveles de densidad urbana y de sostenibilidad, desde la expansión de los suburbios estadounidenses a la extrema densidad de las ciudades asiáticas.
El taller intensivo de ocho días, que se llevará a cabo en Madrid, proporcionará a estudiantes de arquitectura de grado y de posgrado de todo el mundo un escenario para debatir ideas arquitectónicas y urbanas contemporáneas, técnicas digitales y analógicas, con énfasis en el diseño creativo y la comunicación.
Los participantes explorarán las implicaciones arquitectónicas, urbanas y ambientales de la densidad teniendo a Madrid como modelo para sus estudios. Tutores de Chicago, Madrid y Singapur usarán su propia experiencia metropolitana para enriquecer la posible evolución de la capital de España.
Madrid servirá, pues de sede, caso de estudio y lugar de investigación; allí los estudiantes analizarán los desafíos específicos del desarrollo urbano. El taller promoverá un debate sobre el futuro de las ciudades basado en las consecuencias positivas o negativas de la densidad, teniendo muy en cuenta la sostenibilidad en el proceso de diseño.
«El nivel mejoró, siguiendo esas peticiones de innovación» dice la arquitecta sobre la arquitectura icónica | «Lo que me interesa de la arquitectura es cómo hace pensar a la gente»
De origen iraní, Farshid Moussavi ha sido durante 16 años la mitad –la otra era el español Alejandro Zaera – de Foreign Office Architects (FOA), uno de los más creativos despachos arquitectónicos, con sede en Londres, que acaba de partirse por la mitad. Moussavi, que el viernes conferenció en el Institute for Advanced Architecture of Catalonia (IAAC), en Barcelona, afronta ahora una nueva etapa, y lo hace con un recuerdo amable para los años de la arquitectura icónica.
La primera pregunta es obligada: ¿Qué va a pasar con FOA?
Alejandro montará su propia oficina y yo la mía, con mi nombre. Vamos a intentar movernos por separado hacia el futuro sobre la base de lo que aprendimos juntos en el pasado.
¿Qué balance hace de FOA?
Excelente. Nuestras diferencias son sólo personales. En lo profesional, estamos muy orgullosos. No seríamos los mismos si no hubiéramos hecho lo que hicimos juntos.
¿Qué ocurrirá con los proyectos en marcha de FOA?
Nos los hemos repartido equitativamente. Alejandro seguirá con el proyecto de la estación de Birmingham, por ejemplo, yo con del museo en Cleveland, etcétera.
¿Cree que su arquitectura será ahora distinta?
Siempre se puede evolucionar. Las buenas parejas profesionales no son las de miembros idénticos, sino complementarios. Nosotros lo hemos sido. Ahora nuestras personalidades aflorarán quizás más. Pero, de hecho, ninguno de los dos intentó imponer nunca ideas preconcebidas. Preferíamos aprender y decidir trabajando. El trabajo es lo que más nos ha enseñado. El modo en que cambiaremos dependerá de qué proyectos hagamos y de donde los construyamos.
¿Cuáles son sus prioridades como arquitecto?
Lo que a mí me interesa de la arquitectura es cómo hace pensar a la gente. O cómo afecta mi obra a la percepción del entorno que tiene la gente. La arquitectura tiene una dimensión abstracta. Esa es su fuerza. Los arquitectos, que somos muy apasionados, debemos hallar el modo de llevar esa fuerza de la arquitectura a sus usuarios.
¿Qué edificios le han hecho pensar a usted?
Cualquiera que te revele sensaciones o usos insospechados, sin olvidar los propios de su programa, claro. Nuestra terminal portuaria de Yokohama tiene algo de eso. Sirve para que los viajeros embarquen, pero hay quien va allí a tomar el sol, a descansar bajo una sombra o a pintar. Ese rol múltiple de un edificio es el que puede hacerlo grande.
Este blog siempre cuenta con espacio para la innovación y las tendencias; así que por un momento, hago un paréntesis en temas de arquitectura y urbanismo para comentar los diseños de la completa gama de calzado accesible a la juventud urbana que presenta NewFeel con su nuevo OneMany.
Los zapatos de esta colección están compuestos por One, que es una suela cómoda, ergonómica y con muy buenas prestaciones, y por Many, que son los diferentes calzados de esta innovadora colección de NewFeel que pueden ser adaptados a la suela intercambiable.
¡Guarda tu suela y combina tu calzado a tu gusto, de acuerdo con la ropa del día o la combinación de tu preferencia! Las suelas One son un producto de una tecnología avanzada que permite adecuarlas a todos los calzados Many.
Me parece una idea muy novedosa y un uso innovador de algo ya tan tradicional como el calzado deportivo; impresión que refuerzo al ahondar algo más en las características de la propuesta:
Cada One (suela) cuesta 9 euros;
Cada Many (zapato) se vende a 10 euros;
De estilo Unisex, modernos y disponibles a partir del número 36 y hasta el número 46;
NewFeel los presenta como simples, cómodos y muy urbanos.
Variedad de Modelos, disponibles en varios colores.
Dirigidos a Mentalidad Joven, colorida, deportiva y urbana.
ManyOne ofrece a cada uno innovar con su estilo, adaptado a cada persona y válido para cada estilo de vida.
Para el lanzamiento de esta línea NewFeel presenta el juego interactivo "OneMany" (enlaces en el vídeo promocional en YouTube y la página en Facebook)
El patrocinante de esta entrada me indica que los lectores de mi Blog podrán ganar, gracias a un sorteo, a partir de los comentarios, su par de "OneMany", que el ganador podrá elegir en su tienda Decathlon más cercana.
El mes pasado, Kevin Costner se compró una casa en el barrio berlinés de Händelalle, en pleno Tiergarten. Se trata de una casa de dos pisos diseñado en la década de los 60 y en el centro de la capital alemana que reúne las dos características básicas del mercado inmobiliario residencial de esta ciudad: la posibilidad de habitar espacios urbanos imbricados en la naturaleza boscosa incluso en pleno centro y unos precios cuya media ronda los 1.500 euros el metro cuadrado en viviendas de alto standing.
A esto hay que añadir que el traslado de la capital de Bonn a Berlín, que tuvo lugar en 2000, sirvió de efecto llamada a los mejores arquitectos del mundo. Durante la última década, no ha quedado un arquitecto de prestigio que no haya querido firmar un proyecto en Berlín y los inmuebles residenciales también se han beneficiado de ese lujo. Un rápido recorrido por la ciudad ofrece suficientes pruebas de ello.
Una de la de las obsesiones de la arquitectura residencial berlinesa el alejarse todo lo posible de las convenciones. A diez minutos caminando desde la casa de Kevin Costner encontramos una fabulosa vivienda flotantes instalada en un viejo barco 30 metros de eslora que una anterior reencarnación trabajó transportando grano y grava hasta 1944. El escultor americano Brad Hwang lo remodeló y convirtió en casa de forma que el Odin, ese es su nombre, es ahora una original vivienda flotante en la que se han solventado con bastante maestría la esperable falta de luz en la bodega gracias a un techo de cristal dotado de cubiertas automáticas de madera que permiten una sala de estar directamente bajo las estrellas.
Ciertas argucias decorativas, como el uso de butacas plegables estilo sala de cine, solventan la escasez de espacio y resulta imaginar que el hecho de dormir mecidos por el movimiento de las aguas del Spree es un plus a la hora de establecer el precio de esta vivienda que no está en venta, al menos hasta que la mujer de Hwang se niegue a seguir viviendo sin su tocador.
Columbia Heights, número 142, casi en la esquina con Pinneaple Street. Una casa de ladrillo, un ‘brownstone‘ de esos que se ven por todas partes en Brooklyn. Un cartel de ‘Se vende’. Escaleras arriba, el piso en el escaparate. ¿Piso? Pero si parece un barco…
Un barco, sí, con sus camarotes, sus paredes de madera de teca… Y eso, por culpa de los ataques de vértigo de su último propietario, ya fallecido, que reformó la la casa hace más de cuatro décadas con inspiración marinera… para disimular las barandillas y los espacios reducidos que le ayudaban a soportar sus ataques.
¿Y quién era el pobre hombre? Norman Mailer, el escritor más importante de su generación en Estados Unidos.
Los nueve hijos del autor de ‘El negro blanco’ han acordado la venta de la casa de su padre, fallecido en 2007, ahora que su última mujer (que se quedó a vivir en Columbia Heights) muriera. La casa ha aparecido en los canales inmobiliarios de Nueva York para deleite de los mitómanos. Las fotos que la promocionan ilustran la intimidad de Mailer: su bibioteca, las fotografías que lo rodeaban (los retratos dedicados de Marilyn Monroe incluidos), sus trofeos (por ejemplo, las máscaras que compró en Zaire tras asistir al famoso combate Ali-Foreman), la hamaca en la que se aliviaba el dichoso vértigo…
Michael Mailer, uno de los hijos de Norman, se ha encargado de promocionar la casa a través de la inmobiliaria Corcoran y en los periódicos neoyorquinos. Michael, por ejemplo, se ha detenido en la hamaca de Mailer, testigo de las grandes fiestas que el escritor dio en Columbia Heghts en los buenos tiempos. Hunter S. Thompson, por ejemplo, se quedó dormido en ella después de una noche de juerga por la que también pasaron John Lennon y Bob Dylan.
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