se refiere a cualquier acontecimiento, circunstancia, suceso o caso posible. Así, se dice eventualmente o ante todo evento en previsión de algo que, conjetural o previsiblemente, pudiera ocurrir en una circunstancia determinada y es generalmente un hecho imprevisto.
Fuente: Wikipedia en Español.
The VIUE and DICTAP proceedings will be published in the “Communications in Computer and Information Science” (CCIS) Series of Springer LNCS (indexed in ISI Proceedings and Scopus), and in addition, selected and extended papers of VIUE session, will be published in a special issue of the UBICC Journal
Authors are invited to submit full papers describing original research. Areas of interest includes, but are not limited to the following symposium tracks:
– Educational software
– Multimedia tools for the disabled users
– Serious Games
– New technologies and their approaches to the elderly people
– Quality of the image evaluation
– Ambient intelligence and emotional response
– 3D and visual technologies applied to architecture, cinema..
– User Experience and Accessibility studies.
Submission Format :
To submit paper go to submission paper website http://www.sdiwc.net/fr/openconf/openconf.php, or send your manuscript by email to di [@] sdiwc.net (subject: DICTAP 2011 Paper Submission to Special Session).
Please provide in the on-line system or in the mail, information about that your paper is for VIUE Special Session (you can put it as “Comments to Chair”).
Recoge 12 figuras en 3D creadas a partir del diálogo entre geometría y álgebra
Teresa Guerrero | Madrid
¿Qué tienen en común un limón, un cruasán y una peonza? ¿Por qué un árbitro de fútbol evita situarse en el centro del estadio cuando el público grita desde las gradas? Las respuestas están en las matemáticas. La asignatura que tantos quebraderos de cabeza da a muchos estudiantes es una disciplina esencial para entender el mundo que nos rodea y las formas de los objetos que tenemos alrededor.
A pesar de su mala fama, las matemáticas no son aburridas ni difíciles si se explican bien. De hecho, se trata probablemente de uno de los campos en los que la imaginación desempeña un papel más destacado. La Fundación La Caixa y la Real Sociedad Matemática Española se han propuesto demostrarlo con su exposición ‘Imaginary. Una mirada matemática‘, que podrá visitarse hasta el 6 de junio en la sede de Cosmocaixade Alcobendas (Madrid).
A menudo oímos tópicos sobre lo complicadas que son las matemáticas, pero lo cierto es que nos ayudan a entender la complejidad del mundo de la manera más simple posible. En esta exposición vamos a descubrir que, debido a la convergencia entre álgebra y geometría, cualquier ecuación puede dibujarse en el espacio y la figura así generada puede comprenderse a través de su ecuación.
Zitrus. x² + z² = y³ (1 – y)³
Esta figura no es un limón. Es un modelo matemático que nos ayuda a entender mejor las propiedades de la forma que tiene el limón. Las ecuaciones nos permiten construir modelos matemáticos que nos ayudan a estudiar mejor la forma de las cosas.
To celebrate the role of the public domain in our societies
On this day of great celebrations worldwide, we also invite to celebrate the impressive wealth of knowledge, information and beauty that today, like every year on this day, becomes freely available to humankind. Every year on New Year’s Day, in fact, due to the expiration of copyright protection terms on works produced by authors who died several decades earlier, thousands of works enter the public domain – that is, their content is no longer owned or controlled by anyone, but it rather becomes a common treasure, available for anyone to freely use for any purpose.
Me encuentro, con mi Blog, entre los primeros 100 firmantes en adscribir a este Manifiesto y tuve el honor de colaborar con la traducción de alguna de sus versiones.
Alrededor de una docena de galerías de arte de todo el mundo celebrarán, del 22 al 30 de enero próximo, su primera gran feria del arte exclusivamente por internet, bajo el nombre VIP Art Fair, anunciaron hoy en Berlín sus organizadores.
El propósito de la feria, en la que participarán las galerías estadounidense Gagosian y David Zwirnre, la londinense White Cube y la berlinesa Max Hetzler, entre otras, es facilitar a los galeristas el máximo de comunicación e intercambio sin salir de sus sedes. Con ello se pretende crear una «comunidad virtual«, accesible tanto a galeristas como a coleccionistas, comisarios de exposiciones y responsables de museos, indicaron fuentes de la organización.
La plataforma que se usará para la VIP Art Fair estará dotada de alta tecnología, para difundir las obras con el máximo de precisión y en diversos formatos, acompañadas de la correspondiente documentación sobre su autor, incluida su cotización.
Para darle al sarcófago un digno lugar, en 1248 empezaron a construir la catedral de Colonia.
En 1164, el emperador alemán Federico Barbarroja regaló a la ciudad de Colonia las reliquias de los Reyes Magos, mismas que fueron trasladadas desde la Tierra Santa a Milán, y desde ahí a Colonia. Miles de peregrinos empezaron a llegar a Colonia para ver el rico tesoro de los legendarios Reyes Magos. Así, en 1248 inició la construcción de una catedral que estaría a la altura de tal tesoro, la de Colonia. Hoy, dicha catedral es uno de los monumentos góticos más impresionantes de Europa cuya construcción duró más de 600 años.
Fue largo el camino que recorrieron las reliquias antes de llegar a su actual hogar. Todo inició en el año 300 de nuestra era cuando la emperatriz Elena —madre del emperador romano Constantino— se dedicó a rescatar reliquias religiosas. Aunque no se sabe cómo, en Saba localizó los cadáveres de los Reyes Magos y ordenó su traslado a Constantinopla —la actual Estambul— donde permanecieron durante tres siglos en una capilla ortodoxa. Después, las reliquias fueron trasladadas a Milán para dar prestigio a dicha ciudad. Pero fue Federico Barbarroja quien, en sus guerras de conquista, saqueó el norte de Italia y la ciudad de Milán, y se llevó consigo las reliquias a Colonia en un accidentado viaje.
Los peregrinos, como los turistas en la actualidad, se asombraban al ver las dimensiones y los fastuosos decorados de la iglesia. Y es que sus torres se elevan 157 metros por encima de la ciudad, sus puertas de bronce son colosales, y su longitud es de 144 metros por 45 de ancho y 43 de altura, lo que la coloca entre las 10 iglesias más grandes del planeta. Además de todos los datos arquitectónicos colosales de la catedral, el Tesoro de los Reyes Magos es igualmente importante. Está situado detrás del altar mayor y es una pieza de orfebrería medieval en oro macizo finamente decorada con personajes bíblicos. Contiene los restos y reliquias de Melchor, Gaspar y Baltasar, los Reyes Magos.
Arqueta gótica con las supuestas reliquias de los Reyes Magos, en la Catedral de Colonia. Wikipedia
El relicario en forma de basílica tiene proporciones gigantescas para esta clase de urnas: dos metros 20 centímetros de longitud de oro y plata macizos, esmaltes y joyas de incalculable valor. El relicario fue realizado por el mejor artista francés de la época, Nicolás Verdún, y los maestros orfebres de Colonia la terminaron hace 800 años. Dentro del relicario reposan los cráneos de Melchor, Gaspar y Baltasar, en tres cajas forradas de terciopelo y brocado. Cada hueso está envuelto en la seda más fina y se considera que es el sarcófago más grande del mundo, domina toda la catedral. Su peso es de 350 kilos de oro, plata y vermeil —una mezcla de metales perciosos—, incrustaciones con piedras preciosas, esmaltes y figuras de marfil ricamente adornadas que representan a la Virgen María, a los Reyes Magos y a los profetas.
La catedral de Colonia está considerada como una obra maestra de la arquitectura góticamundial, aunque buena parte de sus estructura fuese terminada en tiempos relativamente modernos.
La Catedral de Colonia (Kölner Dom en alemán), de estilo neogótico, comenzó a construirse en 1248 y no se terminó hasta 1880. Está situada en el centro de la ciudad de Colonia. Es el monumento más visitado de Alemania. Con sus 157 metros de altura fue el edificio más alto del mundo hasta la culminación del Monumento Washington en 1884, con 170 metros.
«… Sus restos fueron trasladadas de Milán a la ciudad alemana en 1164, un hecho histórico considerado por sus habitantes como un gran honor y una inversión muy rentable …» (ABC.es)
Cuando en 1999 la Xunta de Galicia convocó un concurso internacional para seleccionar al arquitecto que se haría cargo de la construcción de la Ciudad de la Cultura, doce profesionales presentaron sus diseños. La idea de partida, un complejo museístico que abarcaría más de 265.000 metros cuadrados y que convertiría a Galicia en faro de la cultura, se reveló como un reto al que los profesionales más señeros del ámbito arquitectónico no se pudieron resistir. Personalidades internacionales de la talla de Jean Nouvel o Daniel Libeskind y también nacionales —es el caso de César Portela, Ricardo Boffil, Juan Navarro Baldeweg o Manuel Gallego—, participaron en la convocatoria. Finalmente, Peter Eisenman, creador del mítico Memorial del Holocausto de Berlín, fue el elegido por el tribunal. La singularidad conceptual de la construcción que este arquitecto neoyorquino plasmó sobre el papel convenció —y cautivó— al comité de selección.
Tradición y modernidad
El desafío del proyecto Gaiás radicaba en su ubicación, una pequeña colina situada al este de Santiago de Compostela con una superficie aproximada de 70 hectáreas, que da nombre al complejo. La construcción debía sintonizar con este espectacular mirador, por lo que Eisenman tomó como fuente de inspiración las cinco calles medievales que desembocan en la ancestral Plaza del Obradoiro. Al contemplar el resultado final, no cabe duda alguna de que el paso de este emblemático creador por las aulas de la Facultad de Filosofía de Cambridge dejó huella en un proyecto que conjuga, de modo singular, tradición y modernidad. Así, partiendo de la estética deconstructivista que define su estilo, Eisenman moldeó un imponente complejo cuyas particulares ondulaciones son visibles desde numerosos puntos de la ciudad. A la hora de explicar el cometido de su obra, el estadounidense comenta que ha primado el conjunto por encima de todo «buscando generar condiciones en las que el fondo pueda elevarse y la ciudad se deje caer contra él».
Las magnitudes de esta innovadora urbe conllevaron que las obras de construcción se dilatasen diez años en el tiempo. Desde entonces, 100 personas han visitado los siete edificios que componen el macrocomplejo, dentro de un programa de visitas organizado por la Fundación Ciudad de la Cultura. El objetivo de este plan —que sigue activo a día de hoy a través de la página www.cidadedacultura.org/— es aproximar al público a la realidad de una ciudad que muchos sienten lejana. Éste, el sentimiento de desapego, ha sido el principal escollo que el gobierno gallego ha debido salvar durante el último año. Un período en el que la celebración del Año Santo —como el conselleiro de Cultura, Roberto Varela, explicó a ABC— lejos de ensombrecerlo, ha dado vida al proyecto.
FREDY MASSAD
Una reflexión crítica acerca del monumental proyecto de la Ciudad de la Cultura de Santiago de Compostela supone integrar dos puntos de partida divergentes: por un lado, la desaforada carrera emprendida por muchas ciudades españolas para proveerse de edificios emblemáticos firmados por arquitectos de renombre en la estela del «efecto Bilbao»; y, por otro, cómo este proyecto supuso la oportunidad clave para materializar un manifiesto conceptual de uno de los mayores y consistentes teóricos de la arquitectura de finales del siglo XX, Peter Eisenman.
Situada en Santiago de Compostela, emblema de la tradición cultural europea y cuya ciudad histórica fue declarada Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO en 1985, la Ciudad de la Cultura de Galicia se yergue en la cima del monte Gaiás como un hito arquitectónico del nuevo siglo. Mañana martes los Príncipes de Asturias inaugurarán oficialmente este gigantesco complejo, diseñado por el arquitecto estadounidense Peter Eisenman inspirándose en la concha de una vieira peregrina, de 148.000 metros cuadrados, que ha costado 11 años de trabajo y más de 400 millones de euros. Aunque en realidad, solo dos de sus cinco edificios – la Biblioteca de Galicia y el Archivo – comenzarán a funcionar con regularidad. El Museo de Galicia, el Centro de la Música y de las Artes Escénicas y el Centro de Arte Internacional tendrán que esperar.
EL SUEÑO DEL GAIÁS Es difícil saber premonitoriamente si serán precisos esos cincuenta años de andadura para que la sociedad civil toda se sienta orgullosa, en el decir de uno de los miembros del jurado que aprobó el proyecto de Peter Eisenman, Luis Fernández Galiano, de la obra que parcialmente inauguran hoy en el monte Gaiás los Príncipes de Asturias. De atenernos a la primera evidencia ya contrastada por centenares de personas, parece que será mucho antes, a medida que esa misma sociedad contemple en su plena magnificencia artística y arquitectónica el complejo que se erige rivalizando visualmente con la basílica compostelana, ya que cuantos tuvieron esa oportunidad, en todos ellos el criterio es unánime.
El complejo de Peter Eisenman abre este martes, tras más de diez años
Sólo dos de los seis edificios proyectados están terminados
Desde el propio concurso suscitó críticas de técnicos por su grandiosidad
Hasta ahora se han gastado 351 millones; la cifra final alcanzará los 475
Socialistas y nacionalistas intentaron sin éxito redefinir el proyecto
Montse Dopico | Santiago de Compostela
Para algunos, un hito arquitectónico del siglo XXI y una oportunidad para dinamizar Galicia. Para otros, un símbolo del despilfarro y de la concepción de la cultura como espectáculo. La Cidade da Cultura nació rodeada de polémicas. Hoy, más de una década después, abrirán sus puertas dos de los seis edificios que la integrarán: la Biblioteca y el Archivo. El resto tendrá que esperar. El Museo y las oficinas de Servicios Centrales, a la vuelta del verano. El Centro de la Música y las Artes Escénicas, y el Centro de Arte Internacional, lo que haga falta según la disponibilidad presupuestaria.
TRIBUNA | JOSÉ CARLOS BERMEJO BARRERA CATEDRÁTICO DE HISTORIA, UNIVERSIDADE DE SANTIAGO
He tenido el privilegio de recorrer la Ciudad de la Cultura, un auténtico hito en la historia de la arquitectura, pues en ella se ha conseguido superar todo lo que se sabía en el campo de las Bellas Artes. A lo largo de su historia, la humanidad fue construyendo con diferentes tipos de materiales edificios de distintas formas y usos, ya fuese para habitarlos, para albergar fábricas o talleres, o para exhibir el poder, la riqueza y el orgullo de quienes ordenaron construirlos. Todo ello ya no será más que una banalidad.
2010 cierra una década pero también un centenario, el de la madrileña que mejor se conserva, la Gran Vía. Clausura el centenario un recorrido en la memoria y en los afectos que homenajea también a sus viandantes, la segunda exposición dedicada a la calzada que exhibe la Galería Estampa, de nuevo mostrando la visión de un pintor de arquitecturas, Damián Flores Llanos.
«Como con Luis Mayo (artífice de la anterior serie sobre la avenida), la iniciativa partió del director de la galería, Manolo Cuevas», cuenta Flores, que ha dedicado el último año a patear, fotografiar y documentarse sobre su excepcional modelo.Si en el caso de Mayo asistíamos a una serie de instantáneas al óleo de aceras desiertas y aires oníricos, en esta ocasión el pincel se ha detenido en los rostros, famosos o anónimos, reales o imaginados, que poblaron la arteria de la capital: «No quería realizar un catálogo de vistas, sino atrapar la atmósfera de la memoria». Y de ahí su particular homenaje a los fotógrafos: «a esos que llamaban minuteros» y que se recorrían la Gran Vía robándoles instantes a sus peatones, y a los ilustres, a los que le han facilitado su labor de documentación: «Aparecen Catalá Roca, el holandés Cas Oorthuys«, retratistas de la calle durante los cincuenta, una época de posguerra y modernidad floreciente en la que el pincel de Flores se detiene a menudo.
Frank Gehry llegó a realizar más de 30.000 dibujos hasta dar con la versión definitiva del Auditorio de Walt Disney en Los Ángeles. A pesar de todo, si mantuviéramos una conversación con el arquitecto seguramente nos diría que ya no le gusta. «Cuando acabo de construir un edificio, veo todas las cosas que debería haber hecho y no he hecho», ha dicho más de una vez.
Ésas son algunas de las curiosidades que nos desvela el Vitra Design Museum a través de una exposición sobre Frank Gehry en la que se muestra una selección de 12 proyectos concebidos desde 1997. Dibujos y maquetas originales de gran formato ayudan a comprender el proceso creativo de Gehry, desde que idea el boceto con cuatro garabatos sobre un papel blanco hasta que coloca la última piedra sobre el terreno. Y el lugar en el que se exhiben no podía ser más adecuado: el primer edificio que Gehry hizo en Europa, situado en el campus-fábrica del fabricante suizo de muebles de diseño.
El año de partida de la exposición coincide con el de la inauguración del Museo Guggenheim de Bilbao, que le catapultó a las mieles de la fama arquitectónica internacional. Fue el primero que construyó íntegramente utilizando CATIA, un software pensado para la construcción de aviones y que él mismo adaptó para facilitar la transición de la maqueta a la obra final. Hoy, ese programa es utilizado por centenares de arquitectos en todo el mundo, entre ellos la consagrada Zada Hadid.
A pesar de recurrir a la tecnología, el resultado de sus trabajos parece hecho con cincel y martillo. Como ya hiciera Antoni Gaudí un siglo antes, Gehry disfruta sobrepasando los límites de su disciplina, rompiendo la tradición, imitando las formas de la naturaleza y sorprendiendo con composiciones que a simple vista parecen insostenibles. El arquitecto asentado en California multiplica las maneras de concebir el espacio, el tiempo, los materiales, las formas y cualquier otro elemento que forme parte de la identidad de una construcción. Su objetivo es comunicar un mensaje convirtiendo sus diseños en emociones, como en el caso del Ray and Maria Stata Center del Instituto Tecnológico de Massachusetts. Sus muros, todos diferentes, parecen improvisados. La flexibilidad del repertorio de Gehry se traslada a su interior, donde los tabiques son móviles para permitir que las salas se configuren en función de las necesidades. Esa ductilidad, fruto de juegos visuales inteligentes, se observa también en el edificio de viviendas de Beekman Street, que finalizará en 2011 en Nueva York. El último tramo de sus 260 metros de altura estará cubierto por un manto de acero ondulado que a modo de tela de seda acaricia el cemento. Es revelador ver el resultado final tras estudiar las decenas de modelos a escala reducida que muestra el Vitra Museum.
Otro de los elementos característicos de las construcciones de Gehry es la combinación de materiales, que le permite hacer transiciones no sólo entre varios elementos de un mismo edificio, sino entre los diferentes bloques. Se observa en la mezcla de ladrillos, acero y yeso del Neue Zollhof de Dusseldorf, o en la de vidrio y madera del DZ Bank de Berlín.
El Ray and Maria Stata Center, 1996-2001. ElMundo.es
Con las formas y las texturas, Gehry siempre busca integrar sus construcciones en el paisaje, para que sean una extensión más de sus alrededores. Así será también en la Fundación Louis Vuitton de París, un complejo de edificios que destila fantasía por los cuatro costados. Grandes extensiones de cristal cubrirán fachadas y techos para que el entorno natural pueda fundirse con el interior del museo, una gran nube blanca en medio del bosque.
Prototipo de los refugios de Shigeru Ban para Haití.| Abitare - ElMundo.es
URBANISMO | Crea refugios temporales con cartón a un coste mínimo
Efe | Tokio
El japonés Shigeru Ban, que ha alcanzado lo más alto de la arquitectura con obras emblemáticas, trata de obtener un «equilibrio» en su profesión con su trabajo solidario en lugares como Haití, Ruanda, Turquía o la India.
Este arquitecto, autor, entre otros edificios, del Centro Pompidou-Metz, y jurado del premio Pritzker (el ‘Nobel’ de Arquitectura) entre 2006 y 2009, construyó este año medio centenar de viviendas provisionales para familias de Puerto Príncipe que quedaron sin hogar a causa del terremoto del pasado enero.
Y lo hizo con el material que es seña de identidad de su trabajo: el papel, o más concretamente cilindros de cartón que, tras recibir un tratamiento con poliuretano, convierte en una sólida base para levantar refugios o viviendas temporales con un coste mínimo.
Shigeru Ban en 2005 durante el acto de colocación de la primera piedra en el Centro Pompidou-Metz. Wikipedia
«El principal desafío en Haití fue logístico, porque casi no había gente que se hubiera librado de los daños del terremoto», explica en una entrevista Ban, de 53 años, desde su despacho de Tokio, sentado en una silla fabricada con cartón.
Casas de papel con coste mínimo
En Haití, detalla, contó con la ayuda de unos 25 estudiantes de la vecina República Dominicana, a los que formó en su pionera «arquitectura de papel» para levantar este verano las casas temporales, ocupadas desde septiembre.
La de Puerto Príncipe no fue su primera experiencia en lugares devastados: en 1994, tras conocer las míseras condiciones de los desplazados en Ruanda, Shigeru Ban llamó a las puertas de la ACNUR (la Agencia de la ONU para los Refugiados) en Ginebra para ofrecerse como consultor.
Así comenzó en 1995 en el país africano su trabajo para dar techo a los más necesitados construyendo refugios y viviendas extraordinarias con materiales ordinarios, principalmente cartón.
Kobe (Japón) tras el gran terremoto de 1995, Turquía en 1999, la India en 2001, Sumatra en 2004, Sichuan (China) en 2008 o L’Aquila (Italia) en 2009 fueron otros lugares a los que Ban llevó su innovadora arquitectura solidaria.
Su próxima meta es abrir una fábrica para producir en serie las viviendas temporales; aún está buscando el lugar para instalarla, pero sería «algún país como Bangladesh», adelanta.
De momento, ya ha hecho llegar la propuesta al bangladeshí Mohamed Yunus, Nobel de la Paz en 2006, cuyo respaldo impulsaría un proyecto para crear «refugios listos para usar inmediatamente después de los desastres naturales», y, a la vez, útiles «para mejorar las condiciones de vida en los barrios de chabolas».
Y es que para Shigeru Ban la arquitectura debe contribuir a mejorar la sociedad, pese a que tradicionalmente los arquitectos trabajan para «enseñar el poder y el dinero de la gente privilegiada a través de sus construcciones», asegura.
«Eso no era lo que yo realmente quería hacer, así que tuve que buscar mi propio equilibrio», insiste Ban, reconocido con galardones como la Gran Medalla de la Academia de Arquitectura de Francia.
El arquitecto italiano exhibe en una retrospectiva en el IVAM las maquetas y los bocetos de sus proyectos.
J. R. S. VALENCIA
«La arquitectura es una aventura que une arte, abismo, poesía… Cuando un arquitecto crea no puede fallar. No es como cuando un pintor se equivoca y tira un cuadro, sino una responsabilidad privada del hombre con su entorno y sin vía de retorno», afirmaba ayer el arquitecto italiano Paolo Riani-su obra se reparte entre Japón, Estados Unidos, Arabía, Rusia o Italia- a quien el IVAM le dedica una retrospectiva.
Dibujos- nueve de ellos donados al instituto valenciano por el creador-, fotografías de sus proyectos realizadas por él mismo, objetos, maquetas originales o diseños se reparten por el museo como homenaje a este creador admirador de Le Corbusier, Alto Mies van der Rohe, Alvar Aalto o Frank Lloyd Wright, quien en una momento de su vida dejó de lado su carrera como arquitecto para ocupar una plaza de senador italiano.
De líneas rectas y claras, formal, un trabajo que renuncia del riesgo para estar al servicio del ciudadano, la obra de Riani era definida ayer por el Catedrático de Arquitectura José María Lozano, comisario de la muestra, como un trabajo «participativo y sostenible».
El IVAM recurre a la arquitectura para su última exposición del año. Después de Félix Candela, el museo dedica la sala 5 a los proyectos del italiano Paolo Riani, quien confesó ayer que desde que salió del vientre de su madre quiso ser arquitecto.
Para Riani, la arquitectura es «una aventura en un territorio desconocido», «una ciencia», «poesía», pero sobre todas las cosas es «un arte».
«La arquitectura es sobre todo aventura», aseguró ayer el arquitecto italiano Paolo Riani durante la inauguración de la exposición que le dedica el Institut Valencià d’Art Modern (IVAM). Y a juzgar por los bocetos, maquetas y fotografías que conforman la muestra, para él eso ha sido, una aventura, toda su trayectoria creativa. Riani explicó que ha intentado hacer «una arquitectura como escenario adecuado a la vida de los hombres», y para ello ve imprescindible viajar por el mundo, mejor dicho, «vivir en el mundo, que es distinto de viajar». En Paolo Riani, un mundo de arquitecturas, se exhiben sus trabajos en Italia, Japón, Rusia, Libia, Estados Unidos…
Paolo Riani, a la izquierda junto a la directgora del IVAM, Consuelo Císcar y el comisario de la exposición, José María Lozano, a la derecha. - IVAM / La Vanguardia
Arquitecto y urbanista, político, creador de iconos en todo el mundo, y también en su país natal, Italia; con obra en Florencia y Pisa. La obra de Paolo Riani bebe del arte y de la literatura; y se contextualiza en la “situación real” de cada país. Lo dijo hoy Consuelo Císcar, directora del IVAM de Valencia, al presentar la muestra “Un mundo de arquitecturas” dedicada al arquitecto italiano, que estará en el museo hasta el próximo 13 de febrero. Una exposición que reúne 60 piezas: fotografías realizadas a través de Europa, América, Japón, Rusia y Arabia, una selección de proyectos arquitectónicos y colecciones de objetos (miniaturas de aviones de madera o bellísimas piezas de factura y tamaño original, barcos y piezas de barcos, maquetas de trabajo, etc ) que nos permiten acercarnos a la poliédrica personalidad de Riani, que ha sido senador de la República Italiana, y que ha desarrollado su profesión de arquitecto y profesor universitario en Tokio, Nueva York, y en diversas ciudades italianas como Florencia y Pisa.
Rio de Janeiro. A punto de cumplir 103 años, el arquitecto brasileño Óscar Niemeyer celebra más de siete décadas de carrera y decenas de imponentes edificaciones construidas por todo el mundo con un único propósito: transmitir la belleza de la arquitectura.
«En la arquitectura que yo hago no me limito a procurar la solución correcta. Yo quiero que mi trabajo sea hermoso, que aproxime a las personas a una obra de arte, porque la arquitectura es un arte«, aseguró Niemeyeren una de sus últimas apariciones públicas.
Las curvas femeninas como inspiración, caminos sinuosos para adentrarse en los edificios, palacios compactos que parecen suspendidos en el aire, todo construido a base de cemento armado, material que acabaría definiendo su obra, hacen parte de su legado.
La historia de Niemeyer parecería propia de una novela si no fuera porque su biografía y su obra arquitectónica hace años que se han ganado el respeto del público y de la crítica, tanto de admiradores como de detractores.
Nacido el 15 de diciembre de 1907 en el seno de una familia acomodada de Río de Janeiro, Óscar Ribeiro de Almeida Niemeyer Soares Filho es nieto de Antonio Augusto Ribeiro de Almeida, quien a finales del siglo XIX fuera ministro del Supremo Tribunal Federal (STF).
«Mi abuelo fue un hombre útil y murió pobre», declaró una vez. Tal vez ese ejemplo de honradez, en una época de incipiente corrupción política fue lo que empujó a Niemeyer a creer en el ideal de la izquierda e impregnarlo en toda su obra.
De todos es sabido su precoz militancia comunista, por la cual llegó a ceder su estudio en Río de Janeiro al Partido Comunista de Brasil para que éste lo utilizara como sede. Ese gesto idealista le valió enemistades y recelos en plena Guerra Fría cuando, en 1952, participaba junto con arquitectos de todo el mundo en la creación del edificio de la ONU en Nueva York.
A punto de cumplir 103 años, premio Pritzker de arquitectura ’87 y con un apabullante curriculum de obras de arquitectura internacionalmente reconocidas, sigue estando en activo.
Una de las líneas de su pensamiento artístico, reflejado a lo largo de su obra, se resume en esta frase :
No es el ángulo recto que me atrae, ni la línea recta, dura, inflexible, creada por el hombre. Lo que me atrae es la curvalibre y sensual, la curva que encuentro en las montañas de mi país, en el curso sinuoso de sus ríos, en las olas del mar, en el cuerpo de la mujer preferida. De curvas es hecho todo el universo, el universo curvo de Einstein. —Oscar Niemeyer
Oscar Niemeyer, en septiembre, durante la presentación del séptimo número de la revista «Nosso Caminho». Antonio Lacerda - lne.esOscar Niemeyer, Arquitecto
«Pocas veces, en mi larga trayectoria de arquitecto, constaté tanto respeto por un proyecto como en el centro cultural de Avilés» – «Me hace feliz la presentación del programa de la ONU, la educación tiene mucho que contribuir a la emancipación de los hombres»
Elisa CAMPO Oscar Niemeyer (Rio de Janeiro, 1907) es la leyenda viva del mundo de la arquitectura, el soñador que vio Brasilia, el ateo que dibujó la catedral más impresionante del último siglo, el idealista que sigue fumando habanos cuando ya superó la barrera de los cien años, el hombre que transforma en curvas de mujer las superficies duras del hormigón. Hace cinco años, este brasileño universal ligó su nombre al de Avilés cuando, en agradecimiento por el premio «Príncipe de Asturias» de las artes, decidió ceder un proyecto que los devenires políticos hicieron aterrizar junto a la ría avilesina. El arquitecto respondió un cuestionario que LA NUEVA ESPAÑA le remitió a través de su colaborador más inmediato, el arquitecto Jair Valera. La próxima semana, el día 15 (coincidiendo con su 103.º cumpleaños) parte de las instalaciones del Centro Cultural Internacional Oscar Niemeyer se abrirán para acoger el primer acto oficial, la presentación de un acto educativo de la ONU.
Museo de Arte Contemporáneo de Niterói. Brasil, Oscar Niemeyer - Wikipedia
El Museo de Arte Contemporáneo de Niterói (Museu de Arte Contemporânea de Niterói), situado en la ciudad de Niterói, Estado de Río de Janeiro, Brasil, es una de las señales principales de la ciudad.
Diseñado por el arquitecto Oscar Niemeyer con la ayuda de ingeniero estructural Bruno Contarini, es una de las ultimas obras realizadas por Niemeyer a sus 100 años, El Museo de Arte Contemporáneo de Niterói tiene 16 metros de alto y su cúpula un diámetro de 50 metros con tres pisos. Los proyectos de museo en sí mismo sobre la Boa Viagem (» on el Viaje», «el Viaje Bueno «), 817 metros cuadrados que reflejan el fondo que rodea la base cilíndrica «como una flor» en las palabras de Niemeyer.
DE CHILE HASTA COLOMBIA. EL CAMINO DEL INCA ERA LA COLUMNA VERTEBRAL DEL IMPERIO INCAICO: CONECTABA CENTROS RELIGIOSOS, ADMINISTRATIVOS Y COMERCIALES. Clarín.com
Esta semana es especial para los pueblos originarios de América latina. En Mar del Plata, durante la XX Cumbre Iberoamericana, los cancilleres y representantes de Argentina, Chile, Bolivia, Perú, Colombia y Ecuador firmaron un compromiso formal con la directora general de la Unesco, Irina Bokova, para elevar una nominación conjunta para que al Camino del Inca (“Qhapaq Ñan”) sea declarado Patrimonio de la Humanidad. Es la primera vez que seis países presentan una candidatura conjunta.
El camino –que se extiende de Colombia a Chile– ingresa a la Argentina por Salta y recorre el camino cordillerano hasta Mendoza.
Era la columna vertebral del imperio incaico, ya que permitía el control económico y político en una longitud territorial de 6.000 kilómetros que, con sus vías secundarias, totalizaban más de 20.000 km.
La nominación incluirá “tramos visibles”, es decir aquellos que están asociados a sitios arqueológicos. Así, de los 2.000 km que hay en la provincia de Salta, se presentarán tres trayectos de 40, 8 y 3,5 kilómetros .
El miércoles por la noche, Irina Bokova llegó a Salta acompañada por el senador Daniel Filmus. El viernes, muy temprano y por tierra, viajaron hacia la puna salteña junto al coordinador de Qhapaq Ñan en Salta, Mario Lazarovich, para conocer un tramo del Camino del Inca. Visitaron las ruinas preincaicas de Santa Rosa de Tastil, a 90 km de la capital salteña.
“Esta visita a Santa Rosa de Tastil, sirvió de mucho porque explicamos cómo era Tastil antes y después de la llegada de los incas”, le dijo Lazarovich a Clarín.
“La señora Bokova quedó encantada con el sitio arqueológico que está muy ligado al sistema vial andino”. El funcionario salteño, destacó que “in situ, Bokova se interiorizó de la importancia que tiene el proyecto Qhapaq Ñan (Camino del Inca)”, señaló Lazarovich.
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