lanacion.com| Cultura | Viernes 10 de julio de 2009
Era de esperar, o, en todo caso, decir que es la cereza el postre. Con sus petrodólares en la mano, los árabes han observado a Thomas Krens, director del Guggenheim de Nueva York durante los últimos veinte años, para levantar la nueva sede con la marca Guggenheim en Abu Dhabi, una ciudad de 400.000 habitantes que produce el 10 por ciento del petróleo mundial.
El experto dice que será «el museo del siglo XXI» y aplicará sus fórmula ganadora: un edificio firmado por un arquitecto mediático, la base de una colección permanente y muestras itinerantes que garanticen la renovación de las audiencias.
El gran desafío de los tiempos actuales, lo sabemos todos, será el precio de las entradas y la caída en la recaudación de la taquilla con la merma del turismo que amenaza ser mayor en los próximos años.
Viejo conocido en el mundo museístico, Krens impulsó la creación del Guggenheim de Bilbao, que ha sido, sin duda, su iniciativa más audaz y más lograda.
La Fundación Guggenheim de Nueva York firmó un memorando de entendimiento con los Emiratos Árabes Unidos para abrir un museo de arte moderno y contemporáneo en Abu Dhabi.
Se estima que su construcción sobre un predio de 30.000 metros cuadrados en la isla de Saadiyat, demandará unos cinco años.
FIETTA JARQUE Y ANATXU ZABALBEASCOA
Los grandes museos continúan construyendo impresionantes franquicias de su marca bajo el efecto Guggenheim, mientras desarrollan en Internet formas de ampliar su público en lugares remotos. El arte tiende hacia la experiencia global.
Esto sucedió en 1957. La primera exposición importante en varios años estaba a punto de inaugurarse en un señorial museo canadiense, los visitantes esperaban en la puerta impacientes -cuenta Duncan Cameron, entonces nuevo director del Royal Ontario Museum, en su texto ¡Al cuerno con el público!-, cuando entra a verlo presa de la indignación el jefe de las salas. Furioso, expresa su descontento: «Hay que detener esto. Todas esas sandeces en la prensa, en la radio, y toda esa propaganda a propósito de la exposición…». Por lo visto, los empleados del museo habían desarrollado a lo largo de décadas un profundo orgullo por el magnífico brillo del parqué en las salas que ocupaba la muestra y toda esa avalancha de gente que se preveía era una amenaza mortal para su mantenimiento. ¡Había que evitar la afluencia de público!
La obra de la brasileña Christina Oiticica, elaborada «a medias con la naturaleza», llega a Madrid
JAVIER HERAS– Madrid
Todo empezó por accidente. Había pintado un lienzo tan grande que no cabía en su casa en el Pirineo francés y tuvo que dejarlo secar en el monte. A la mañana siguiente, la tela estaba recubierta de polvo, insectos y hojas; pero el estropicio, lejos de desagradarle, la fascinó. Desde entonces, Christina Oiticica (Rio de Janeiro, 1951) ha hecho partícipe de sus obras a la naturaleza. En el mismo lugar donde elabora el cuadro, lo planta bajo tierra. Meses después regresa para desenterrarlo. «Siempre te llevas una sorpresa», explica la artista. «Algunos cuadros se estropean sin saber por qué. Otros se transforman de manera maravillosa».
Después de experimentar con el entorno (lo que se conoce como Land art) en la India y el Amazonas, Oiticica se embarcó en 2006 en un proyecto cuyo resultado, una selección de 34 obras, llega hoy lunes a la galería Biondetta de Madrid. La exposición se desarrolla en torno al Camino de Santiago, un lugar que determinó las vidas de la pintora y de su marido, Paulo Coelho. A él le inspiró su primera novela, El peregrino de Compostela (1987). A ella, arquitecta de profesión, la motivó en 1990 a dedicarse íntegramente a la pintura. «Este camino de historias seculares, sueños y esperanzas es sagrado para Christina y para mí», señala el escritor en el prólogo del libro que recoge la historia del proyecto, Camiño Peregrino, editado por Fundación Via Galego.
Todavía no se comprende la importancia de la arquitectura en el mejoramiento de la calidad de vida de la gente. La responsabilidad e importancia de estos profesionales, hoy.
Daniel Silberfaden.
Durante años, se celebró el 1º de julio como el Día del Arquitecto, así lo había instituido la Unión Internacional de Arquitectos (UIA). Hasta que, en julio de 1996, durante el Congreso celebrado en Barcelona, la UIA resolvió trasladar la celebración al primer lunes de octubre, en coincidencia con el Día Internacional del Hábitat. Sin embargo, el 1º de julio fue rescatado por la Federación Argentina de Entidades de Arquitectos (FADEA) como el Día del Arquitecto Argentino. Más allá de las fechas, en los últimos años, la arquitectura ha sustituido a otras artes de la cultura urbana ya que es un arte obligado, público y gratuito. Al margen de la tradición de un trabajo bien hecho, a los arquitectos se nos exige innovación, actualización y significación. La arquitectura es una actividad que enriquece a los ciudadanos, mejora sus vidas y está destinada, desde su origen, a construir un mundo mejor. De ahí nuestra importancia, de ahí también nuestra responsabilidad.
Situada en las tierras altas de Etiopía, la placentera población de Lalibela guarda en su interior una de las grandes maravillas hechas por el hombre; once iglesias monolíticas talladas en la roca a golpe de martillo y cincel.
Gerardo Olivares
La pista que une las ciudades de Gondar y Lalibela está cortada al tráfico por los desprendimientos que han provocado las últimas lluvias, toda una bendición para estas tierras secas y sedientas durante muchos meses al año. Regresamos con nuestro camión a Gondar, desde donde intentaremos llegar a Lalibela vía aérea.
Tres días más tarde sobrevolamos las espectaculares montañas Simiens a bordo de un pequeño avión de hélices de Ethiopían Airlines, una de las mejores líneas aéreas de África. Somos los únicos viajeros, así que el piloto antes de aterrizar nos regala un par de pasadas a vuelo rasante por encima de las iglesias. Cada uno de nosotros pegamos la frente al cristal de la ventanilla intentando no perder detalle de la maravilla que estamos contemplando a vista de pájaro. Somos unos privilegiados.
Desde el aire se observan claramente dos grupos de iglesias separadas por un riachuelo que recibe el nombre de Jordán. En un grupo están las iglesias de San Salvador (que con 33 metros de largo, 23 de ancho y 11 de alto es la más grande de todas), Santa María, San Miguel, Santa Cruz, Santas Vírgenes y Golgota. El otro grupo lo forman las iglesias de San Manuel, San Mercurio, Líbano y San Gabriel. La undécima iglesia, la más espectacular de todas y que recibe el nombre de San Jorge, está separada del resto.
La histórica arteria cumplió 115 años - Foto: Archivo La Nación (Argentina)
Desde 1894 es el símbolo de la historia moderna de la Argentina; fue escenario de múltiples festejos y protestas.
Fue la primera avenida del país y de toda América del Sur. Escenario de múltiples manifestaciones y celebraciones patrióticas, la Avenida de Mayo fue inaugurada en 1894.
Su diseño se basó en los tradicionales bulevares parisinos, aunque la inmigración española fue dejando su impronta con tanta fuerza que finalmente la caracterización hispánica ganó protagonismo en la estética de esta vía, la columna vertebral del centro histórico porteño.
Por sus diez cuadras, que van desde la Plaza de Congreso hasta la histórica Plaza de Mayo, desfilaron numerosas movilizaciones, tanto de protesta como de celebración, convirtiéndola en el escenario de la historia moderna de la Argentina.
En toda su traza se fueron emplazando tradicionales cafés y edificios que sobreviven al día de hoy, como el Café Tortoni, los hoteles Astoria y Castelar, el Teatro Avenida y hasta el mismo Cabildo, eje de los primeros pasos de la República.
Pero su historia no se manifiesta sólo en la superficie: por debajo de ella, circula la primer línea de subterráneos de la ciudad, inaugurada en diciembre de 1913, que es también la primera de todo el hemisferio sur.
Además, es cortada a la mitad por la Avenida 9 de Julio, otra arteria tradicional de la ciudad en la cual se encuentra emplazado el Obelisco, monumento construido con motivo del cuarto centenario de la primera fundación de Buenos Aires.
Marruecos, Túnez y Argelia pueden acoger proyectos de construcción a corto plazo
Se necesitan profesionales con capacidad de gestión en diferentes entornos
EFE
VALENCIA.- Los expertos que participan en el Congreso de Arquitectos de España, que se celebra en Valencia, apuestan por buscar mercados fuera de nuestro país durante los próximos años como medida para hacer frente a la repercusión de la crisis financiera en el sector de la construcción española. Así lo ha puesto de manifiesto el profesor Gonzalo García, director del MBA para Arquitectos del Centro Superior de Edificación de la Universidad Europea de Madrid.
En su opinión, Marruecos, Túnez y Argelia son algunos de los países en los que hoy en día es factible emprender proyectos de construcción. Asimismo, America Latina, y más concretamente Panamá o Colombia, podría suponer una oportunidad para el desarrollo profesional de los arquitectos. «En estos lugares están surgiendo proyectos de gran envergadura como hoteles, hospitales, universidades, etc. que les facilitarán el sostenimiento del estudio durante una larga temporada», ha señalado este experto
«Una ciudad no es sólo un lugar en el tiempo sino un drama en el espacio«, afirmó Patrick Geddes, autor del planeamiento de la ciudad de Tel Aviv, para destacar lo que la arquitecta valenciana Marilda Azulay, comisaria de la muestra, explicó ayer con otras palabras al presentar la exposición que el Museu Valencià de la Il·lustració i la Modernitat (Muvim) dedica a la «ciudad blanca», el ámbito de la urbe israelí que la Unesco declaró en 2003 Patrimonio de la Humanidad. «No sólo la hicieron con ideas», dijo Azulay, «sino con ladrillos. Tel Aviv es un hecho construido y también habitado». Esa urbe donde se plasmaron los planteamientos de la Bauhaus, de Le Corbusier o de Erich Mendelsohn, es hoy en día el mayor conjunto de arquitectura del movimiento moderno que hay en el mundo. Levantada junto al Mediterráneo como una «ciudad jardín», actualmente alberga a más de 400.000 habitantes y cumple su primer centenario.
Se unificaron ambientes para el living comedor Foto: Ignacio Cirio
La arquitecta Angeles Aguirre reformó su casa recuperando el patio y la luz natural de los ambientes.
Por Marina Gambier
LA NACION
Nuestro lugar en el mundo es aquel en el que podemos imaginarnos comprándonos una parte», escribió Truman Capote. Y algo de verdad hay en eso.
Cuando la arquitecta Angeles Aguirre dio con este PH en Palermo Viejo, la propiedad estaba ocupada por una familia numerosa que la tenía en lamentables condiciones.
Sin embargo, pudo verse a sí misma viviendo entre esas paredes, y por mucho tiempo, al punto que la recicló pensando en la comodidad de su futura familia.
La propiedad pertenece a un conjunto de tres viviendas a las que se accede por un pasillo común desde la calle.
Fue construida en 1921 según la tipología de la casa chorizo, aunque luego la construcción sufrió sendas transformaciones, no muy felices.
Tres habitaciones comunicadas por puertas interiores daban a un patio de acceso, que entonces estaba techado e incluía una escalera que conducía a la terraza donde había una pequeña habitación.
«El objetivo fue recuperar su amplitud y carácter, buscando fragmentos de cielo y luz», describe la autora y nueva propietaria.
El vidrio inteligente transformará los rayos de sol en luz gracias a la fotosíntesis
Las ‘ventanas fotovoltaicas’ serán un 30% más baratas que las placas de silicio
Un grupo de científicos de la UPO investiga desde 2007 la eficiencia de esta tecnología
CLARA FAJARDO
SEVILLA.- En un máximo de 10 años, la energía solar que consumen nuestras casas no procederá de grandes placas localizadas en azoteas y tejados o en vastos huertos solares que afean el paisaje, sino en las mismas ventanas de las casas por donde entra la luz. Al menos eso creen científicos de la Universidad sevillana Pablo de Olavide (UPO), inmersos desde 2007 en la investigación sobre la eficiencia de una célula de tercera generación en busca de materiales más baratos que ayuden a generar energía solar fotovoltaica competitiva. Este trabajo se engloba en el proyecto CONSOLIDER, denominado HOPE, en el que toman parte varias universidades españolas.
Se trata de una exploración de la célula de Grätzel, un tipo de célula solar que reproduce de forma artificial el fenómeno de la fotosíntesis. Es pues, un dispositivo que, mediante la combinación de un colorante y un óxido metálico, consiguetransformar la luz de sol en electricidad. Juan Antonio Anta, profesor del Departamento de Sistemas Físicos, Químicos y Naturales de la UPO trabaja sobre la parte líquida de dicha célula encargada de regenerar el colorante cuando ésta está en funcionamiento.
Además, habrá en oferta otras viviendas habilitadas o renovadas, pero más caras
EFE
SIDNEY (AUSTRALIA).- Atención aventureros con escasos recursos económicos. A años luz del ‘boom’ inmobiliario, una remota población del sureste de Australia alquila sus casas por un dólar local (80 centavos de dólar estadounidense -60 céntimos de euro-) a la semana en un intento de incrementar su población. Una idea muy parecida a la que puso ya en marcha hace casi dos años el Gobierno macedonio, que regala viviendas para evitar que desaparezcan sus aldeas.
Las autoridades de Whicheproof, de apenas 750 habitantes y situado a 177 kilómetros de la ciudad de Melbourne, han visto en esta iniciativa una oportunidad para atraer nuevos vecinos. El pueblo, de 160 años de edad, se encuentra en una zona aislada del interior del estado de Victoria, afectado desde hace 13 años por la sequía.
Teatro Colón: uno de los teatros más importantes de Latinoamerica y el mundo
LA RECUPERACION DE UN SIMBOLO PORTEÑO
Además de intervenir la sala principal y el foyer, como preveía el Master Plan, también trabajarán sobre las áreas laterales. Y eliminarán parte de los talleres.
Por: Eduardo Slusarczuk
El análisis de los planos oficiales de las reformas del Teatro Colón, a los que accedió Clarín después de varios meses de haberlos solicitado, ratifican los lineamientos del proyecto presentado en septiembre de 2008 por Mauricio Macri y el Director General, Horacio Sanguinetti. A diferencia del Master Plan, que intervenía la sala principal y la maquinaria escenotécnica, el foyer y el Salón Dorado, el actual plan de trabajo abarca también las áreas laterales del edificio histórico y las ubicadas bajo la calle Cerrito y la Plaza Vaticano.
Las críticas que despertó, nueve meses atrás, la sustancial reducción de los espacios destinados a la producción técnica y escenográfica a menos de la mitad del que disponen en la actualidad, a cambio de una mayor superficie para los cuerpos estables del Teatro motorizaron, en parte, la salida del director ejecutivo Martín Boschet, y obligaron a Sanguinetti a poner la propuesta en un compás de espera.
Me emocionó cruzar a cientos de obreros y orfebres concentrados en la delicada restauración de uno de los más importantes teatros líricos mundo. Pude percibir el amor que fogoneaba su tarea. Estaban concentrados en cada detalle, como duendes a cargo de un prodigio. Interrumpirlos o sabotearlos sonaba a pecado capital. Las obras siguen planes minuciosos de ingenieros, arquitectos y técnicos, impulsados por la decisión política de concluir una obra que nos devolverá parte del orgullo nacional en materia de cultura. Se quiere realizar la apertura, pese a múltiples dificultades, el 25 de Mayo del año próximo. Y es probable que podamos entonces gritar nuestro júbilo. Quedarán subsuelos para terminar, pero la mayor parte del Teatro Colón volverá a encenderse como un opulento faro.
Recomendaciones y controles de veedores externos y locales, conservacionistas, expertos y jefes de diversas áreas mantienen el ojo alerta sobre la limpieza, fumigado, traslado y estibaje de gran parte del patrimonio que existe en ese lugar, tales como textiles, plataformas, maderas de eslavonia, estucos, maquinaria escénica, sastrería, corredores, mosaicos, mármoles, espejos, vitrales, lámparas y así en adelante.
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