La participación de los destinatarios en el diseño de sus viviendas es imprescindible para generar compromiso. Los profesionales tienden a reproducir modelos jibarizados de su propia clase social.
«Queda fatal en una plaza de estilo isabelino», «parece una oruga», «desde dentro es estupendo, desde fuera horroroso». Éstas son algunas frases rescatadas del foro de elmundo.es sobre la nueva estación de Cercanías de Sol, que se inaugura este domingo. Muchos han sido los edificios, monumentos o construcciones que han levantado polémica en la historia reciente de Madrid porque no se adecuaban a la estética de la zona, no eran funcionales, perjudicaban el tráfico o simple y llanamente, eran más feos que Picio.
Según el Colegio de Arquitectos de Madrid, muchas veces estas actuaciones habrían sido evitadas si se hubieran hecho estudios previos de los ámbitos en los que se construían. «Antes de iniciar cualquier actuación urbana hay que hacer un análisis medioambiental de todo el ámbito que incorpore los aspectos históricos y circulatorios«, sostiene Paloma Sobrini, decana del Colegio.
A homage toJ G Ballard, the writer who saw terror and poetry in the city landscape
I am glad I didn’t ask to interview JG Ballard at his home in Shepperton in 2003, and instead chose to meet him at the Hilton hotel on Holland Park Avenue, West London – ironically a far more Ballardian building than his own home. “We could be anywhere!” he said to me, approvingly.
La nueva estación de Sol, Se inaugura con dos años de retraso pero con la caverna más grande del mundo
La entrada de la estación de Cercanías de Sol ha levantado un debate estético: «No sé si decir si es fea o muy fea». «Al final, no nos imaginaremos la Puerta del Sol sin ella». Los comerciantes protestan por la luz solar reflejada por los cristales de la cúpula.
LUIS CANO | MADRID
La cúpula de entrada a la estación de Cercanías en la Puerta del Sol no deja indiferente a nadie. Martín, de 26 años, resume el arco de la opinión mayoritaria: «No sé si decir si es fea o muy fea». La construcción en pleno kilómetro cero llama la atención de los viandantes. Algunos lo califican con un melancólico «no está mal», o emiten un «es moderno», sin especificar si eso significa estéticamente agradable.
La obra del arquitecto Antonio Fernández Alba contrasta con el estilo homogéneo del resto de la Puerta del Sol. «Tendrían que haber hecho una consulta para que decidamos cómo tenía que ser el diseño. O haber hecho una estación normal y corriente. Ha sido una sorpresa desagradable», se lamenta Sonia, de 48 años.
Pedro, de 22 años, prefiere tomárselo con humor: «Deberían cambiar el nombre a la Puerta del Sol por el de Arca de Noé. Ya teníamos a la osa y el madroño, al rey en su caballo, y ahora una ballena». La estación, según Pedro, parece un cetáceo: «Mira, ahí, la cabeza, detrás la cola, y la otra mitad del cuerpo bajo el agua». Otros prefieren llamarlo «oruga» o «caparazón».
Actualización: sábado 27 de junio de 2009 Zapatero y Aguirre ponen fin a seis años de confrontación con la inauguración de la estación de Sol En la inauguración de la nueva estación han estado presentes el presidente del Gobierno, la presidenta regional y el ministro de Fomento, José Blanco.- La nueva conexión permite llegar a los viajeros desde la estación de Chamartín hasta Atocha sin realizar ningún trasbordo
AGENCIAS – Madrid
Además de galardones como el Pritzker, deberían instaurarse distinciones que apunten a los valores solidarios, el respeto ecológico y el respeto por los materiales y los recursos constructivos de cada lugar.
ROBERTO FRANGELLA – ARQUITECTO.
La buena arquitectura es siempre buena arquitectura. Aquella expresión que en función del hombre le construye su hábitat, satisfaciendo sus necesidades, respetando su idiosincracia, en su paisaje natural, y con los medios constructivos que se dispone. Cuando estos espacios habitables se conjugan con armonía, valores estéticos y vuelo poético, estamos seguros de haber diseñado la mejor arquitectura. Estos valores son independientes del tamaño de la obra y de su programa arquitectónico. Deben estar presentes tanto en un gran edificio como en la encomienda mas pequeña. Y son independientes de los presupuestos o recursos disponibles.
Peter Zumthor recibió la medalla dorada del Premio Pritzker 2009 en Buenos Aires
Maestros
Durante la entrega del premio Pritzker en Buenos Aires, Zumthor contó cómo es el trabajo día a día en su estudio en Haldenstein, su visión de la arquitectura, y sus próximos proyectos.
Por Marta García Falcó
Para LA NACION
El 29 de mayo, el arquitecto suizo Peter Zumthor recibió en la Legislatura de Buenos Aires el Premio Pritzker, que la Fundación Hyatt otorga todos los años a un arquitecto por su trayectoria. La entrega se realiza en un lugar distinto cada año, y 2009 fue la primera en América del Sur, en consonancia con el elegido: Zumthor es un laureado que escapa al circuito central de la arquitectura internacional. Un día antes de recibir el premio, Zumthor recibió a LA NACION en la sede porteña de Hyatt, el palacio Duhau.
-¿Cuánto hace que trabaja en su estudio de Haldenstein?
-Siempre trabaje allí. Desde el aeropuerto Internacional de Zurich, viajando 75 minutos en círculo, se llega a una de las típicas villas suizas, donde vivo y trabajo. En cualquier otra ciudad del mundo, en 75 minutos, imagínate adónde llegas. Eso enseña algo sobre mi país. Estoy en los Alpes, en medio de la naturaleza.
-¿Cómo es un típico día de Peter Zumthor en Haldenstein?
-Vivo en una vieja granja, y cruzando la calle se llega al atelier de los ?80, donde desde hace 4 años hay un nuevo edificio; es como un campus, con 20 colaboradores de 7 distintas nacionalidades, que comparten durante el día
No podemos renunciar a la emoción en la arqui- tectura. Más allá de normas, leyes o modas, lo que importa es que nos haga sentir bien.
Xerardo Estevez . Arquitecto español*
Al contrario de la economía financiera, el urbanismo y la arquitectura han estado regulados por detalladas leyes del suelo y normas edificatorias de todo tipo. La minuciosidad ha llegado a ser tal, que los planes y proyectos casi los podría dibujar el Autocad sin intervención humana. La experiencia nos enseña que todo ello no ha sido suficiente para evitar la especulación y que si el mercado por sí solo no produce ciudad, el exceso de normas y leyes tampoco lo garantiza.
* Ganador junto a Jean Nouvel del proyecto de reforma del puerto de Vigo.
El arquitecto chileno Borja Huidobro, que reside en Francia y construye en distintas partes del mundo, dice haber construido un edificio high tech en 1967 «cuando los Fosters no existían»
Emilia Pérez
Madrid, 19 may (EFE).- El arquitecto chileno Borja Huidobro, autor de edificios como el Ministerio francés de Finanzas en París y la embajada gala en la India, siente que «siempre» ha tenido «mala suerte», porque «siempre» ha hecho cosas «que están a destiempo».
Premio Nacional de Arquitectura en Chile y Medalla de Honor de la Academia de la Arquitectura de Francia, donde está radicado desde hace casi medio siglo, Huidobro aseguró estar «con la mezcla de las dos cosas, entre ser chileno y ser francés».
«Yo emigré de Chile a Francia cuando tenía 26 años y he vivido más en Francia que en Chile. Casi el doble», destacó en una entrevista con Efe en Madrid, donde hoy participa en la Casa de América en un coloquio sobre arquitectura contemporánea con el arquitecto español Rafael de la Hoz.
Visita ilustre en nuestro país: el chileno Borja Huidobro El arquitecto chileno Borja Huidobro, famoso en Francia por crear el edificio del Ministerio de Finanzas y la embajada gala en India, está en Chile para presentar junto a su hija Claudia Huidobro una exposición conjunta. Se trata de “Pinturas de Borja y Claudia Huidobro”, que se inaugura el martes 7 de agosto en la galería Isabel Aninat.
Apenas veinticuatro horas después del anuncio de que se le otorgaba el Premio Príncipe de Asturias de las Artes, hablando desde Nueva York, en la voz de Norman Foster reverbera aún la satisfacción por este reconocimiento. «Me siento verdaderamente feliz de haber recibido este premio», afirma.
-¿Lo esperaba?
-En absoluto, por ese motivo se trata de algo mucho más especial.
-Cuatro décadas dedicadas a la arquitectura, ¿cuál ha sido el impulso o ambición que ha conducido su carrera y que ha seguido persistiendo?
-Nada se ha alterado a lo largo de este tiempo. El desafío de diseñar sigue resultándome igual de emocionante. Diseñar tiene como fin mejorar la calidad de nuestras vidas, sea diseñar un edificio, un puente, un mueble, el tirador de una puerta, la infraestructura de una ciudad, un parque… Todo es un acto consciente de diseño que podemos hacer bien o no, y lo que me ha motivado permanentemente ha sido el deseo de hacerlo bien en todo momento. Primordialmente se ha tratado de esa voluntad, no de la ambición de ganar dinero. El diseño incide sobre nosotros a diferentes niveles: material, emocional… El diseño arquitectónico incide sobre nuestro espíritu y nuestra vida cotidiana, y ésa es una visión que define mi propia actitud y la de mi equipo
Instalación de Hito Steyerl en los edificios Brückenkopf, en Linz (Austria)
En principio parecería haber sólo dos formas de enfrentarse a un edificio nazi: derribarlo o conservarlo. Sin embargo, las intervenciones artísticas surgen como una alternativa simbólica para no olvidar el pasado sin dejar de mirar al futuro. Aquí, el testimonio de una experiencia.
Por: Hito Steyerl*
En realidad, ninguna de las dos posibilidades originales es viable. Dejar semejante edificio tal como está significa estar implícitamente de acuerdo con su estética y su mensaje político. Por otra parte, derribarlo supone borrar un testimonio de un período histórico del que muchos – por diferentes razones-prefieren hacer caso omiso. Derruirlo no sólo equivale a quitar importancia a la historia fascista sino que – de modo más importante-minimiza su legado en el presente. ¿Echarlo abajo o conservarlo? Las dos opciones son pésimas. ¿Y entonces qué? Analicemos una obra de arte que he instalado hace poco en Linz, El edificio, en los edificios Brückenkopf.
*Hito Steyerl (Munich, 1966) es autora de videos documentales, entre los que destacan ‘November’ (2003) y ‘Lovely Andrea’ (2007) con los que ha participado en numerosas exposiciones. Recientemente ha publicado un libro que recoge sus ensayos, ‘Die Farbe der Wahrheit’ (El color de la verdad, Turia + Kant, 2008)
Jardín en Briones (La Rioja). Amurallado de 300m² situado en el casco medieval
La dupla española conversó con Jardín y nos contaron sobre la actualidad de la actividad en la península Ibérica.
Iñigo es Ingeniero Técnico Agrícola y Graduado Superior en Arquitectura del Paisaje, mientras Juan es Licenciado en Publicidad y Relaciones Públicas y también Graduado Superior en Arquitectura del Paisaje. En 1994 fundaron LUR Paisajistak S. L., una empresa dedicada al paisajismo. Además, ambos desarrollan una actividad docente en temas relacionados con esta disciplina. Hacen colaboraciones y asesoría en diferentes medios de comunicación. www.lurpaisajistak.com
¿Hacia dónde creen que va el paisajismo en su país?
El paisajismo en España está intentando salir de una situación en la cual su oficialidad es inexistente. Al no existir estudios oficiales de paisajismo desde las instituciones, no se reconoce ni se potencia esta profesión y eso hace difícil que el paisajista ejerza como tal en muchos ámbitos laborales que corresponden a esta profesión.
¿Cuál es la situación de su país en cuanto a clima, suelos, urbanismo?
Nosotros (LUR Paisajistak) estamos ubicados cerca de San Sebastián, en el País Vasco. Aquí el clima es templado y húmedo (1.800 mm/año), lo que ayuda al cultivo de gran variedad de plantas. Las ciudades vascas se preocupan mucho por el urbanismo, con la peatonalización de muchos espacios urbanos.
¿Qué tipo de trabajos realizan con mayor frecuencia?
En nuestro estudio trabajamos tanto en proyectos de plazas y parques públicos como en colaboraciones con arquitectos e ingenieros y en la proyección de jardines privados y corporativos.
“Siempre se está a tiempo de haber tenido una infancia feliz.” La frase cuadra para los que requieren un nuevo libro que barra con su historia y ordene el trabajo desarrollado desde sus inicios, en busca de coherencias. Tal parece ser el caso de Tony Díaz, que estuvo hace un par de semanas en Buenos Aires.
En este nuevo Tiempo y arquitectura, de Ediciones Infinito, aparecen diferentes temas: obras en sociedad con Baudizzone, Erbin, Lestard, Varas, a pesar de no estar nombrados en conjunto con el propio Díaz; la década del ochenta, con la resistencia arquitectónica y la ya mítica “La Escuelita” en épocas de la dictadura –en la que se organizó a modo de una respuesta alternativa y un espacio para la reflexión y la enseñanza por fuera de la Facultad de Arquitectura– compartida con sus ex socios y figuras del momento como Jujo Solsona, a quien Díaz le dedica una fe de erratas de su libro Hacer y decir, escrito por Vivian Acuña.
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