(Latin architectura, from the Greek ἀρχιτέκτων – arkhitekton, from ἀρχι- «chief» and τέκτων «builder, carpenter») is the art and science of designing buildings and other physical structures. Wikipedia.
Más de 200 personas han asistido al Gran Debate de Arquitectura Sostenible Energy3 Innovation-Days 2011 organizado por el proveedor de envolventes para edificiosSchüco para abordar los nuevos retos de una edificación en España que contribuya de forma decisiva a la protección del medio ambiente, según informa la compañía.
Los arquitectos Shuichi Kobari, Enric Massip-Bosch y Xavier Ferrés han presentado su visión de la sostenibilidad en este encuentro. Por su parte, el director de la Oficina Catalana de Cambio Climático, Salvador Samitier, ha puesto de manifiesto «el gran esfuerzo que está haciendo la Administración española y catalana en este aspecto». Además, ha subrayado la «necesidad» de un cambio de mentalidad en la sociedad y normativas internacionales unificadas.
Igualmente, el director del Estudio Toyo Ito en España, Shuichi Kobari, el director del Estudio EMBA, Enric Massip-Bosch, el director de Ferrés Arquitectos y Consultores, Xavier Ferrés y el director de la Oficina Catalana de Cambio Climático, Salvador Samitier, han expuesto sus puntos de vista a partir de una serie de bloques temáticos: introducción al concepto de arquitectura sostenible, aspectos clave, la relación entre arquitectura, energía y economía, la normativa actual y futura y la utilización y gestión de la energía, a partir de los cuales se generó una gran controversia.
FUTURO SKYLINE LONDINENSE. EL “PINÁCULO” (KPF), EL “WALKIE TALKIE” (VIÑOLY) Y EL “PEPINO” (FOSTER) Clarin.com
Arquitectura
Arquitectos y desarrolladores auguran el fin de las grandes torres de acero y vidrio en la capital británica. Aseguran que los rascacielos de KPF, Renzo Piano y Rafael Viñoly serán los últimos íconos que cambiarán el skyline londinense. Ahora apuntan a edificios más modestos y a reciclajes.
El arquitecto del Gherkin declaró que la “era de la ostentación” ha finalizado en la City londinense, anunciando el fin del boom de los rascacielos en la ciudad. La recién terminada Torre Heron, del estudio Kohn Pedersen Fox (KPF); junto con los The Shard of Glass, de Renzo Piano; el Cheesegrater, de Gollins Melvin Ward Partnership, y el Walkie Talkie, de Rafael Viñoly (que todavía están en construcción y se inaugurarán en 2014) serán la última generación de rascacielos icónicos. Esa es la tesis de Ken Shuttleworth, mano derecha de Norman Foster, quien opina que los desarrolladores inmobiliarios se van a volcar a planes más modestos y menos costosos.
La verdad es que todas estas torres fueron concebidas antes de la crisis financiera, y algunas de ellas estuvieron a punto de ser desechadas debido a la caída de la compraventa de propiedades. “La era de la ostentación se terminó”, confirmó a Bloomberg News, Ken Shuttleworth, el arquitecto del estudio de Norman Foster que diseñó el Gherkin. Explicó que la torre de 40 pisos, que se inauguró en 2004, nunca habría arrancado en la situación actual. “Hoy el dinero mueve todo, y si alguien puede construir algo por la mitad del precio, lo hace. Los inquilinos piden edificios austeros y eficientes, que pueden ser rasca-tierras en lugar de rascacielos. La torre de vidrio está muerta”, dijo.
En estas épocas de crisis, muchos inquilinos son reacios a pagar más por estar en una torre. En ese sentido, el magnate inmobiliario Gerald Ronson reconoció que llevará unos 18 meses alquilar todo el espacio disponible en su Torre Heron. Allí los pisos más bajos cuestan casi mil dólares el metro cuadrado, y los más altos mucho más. Hoy, los alquileres están al mismo nivel de 1980.
Lo que es indudable es que la demanda de espacio para oficinas en la City nuevamente está en alza. Los expertos calculan que los bancos y otras instituciones financieras contratarán a 11.500 nuevos empleados en los próximos tres años, y necesitarán 150.000 metros cuadrados de espacio: el equivalente a cuatro Shards y cinco Torres Heron. En tanto, las investigaciones de Rees muestran que en la City se ocupan habitualmente 288.000 metros cuadrados por año, y que la expansión de los bancos necesitará otros 52.000 metros cuadrados anuales hasta 2014. Pero dos de los mayores edificios de oficinas nuevos, el Cheesegrater y el Walkie Talkie, no estarán terminados hasta 2014.
Torre Espacial, también conocida como Torre de la Ciudad o Torre de Interama. Wikipedia
Es la estructura más alta de América latina y está en Villa Soldati. La última de sus plataformas, a 176 metros del suelo, ofrece una vista panorámica que, en un día claro, permite ver la costa uruguaya. La torre del Parque de la Ciudad reabriría en junio.
Desde arriba, a 176 metros, en el mirador más alto de América latina , en la torre del Parque de la Ciudad, Buenos Aires sorprende y se ve ordenada y tranquila, sin el infierno del tránsito y sin los contrastes entre riqueza y pobreza que se aprecian de cerca, desde el piso. Ese gran descampado verde que es el Parque Indoamericano se asemeja a un lugar prolijo, y hasta a la Villa 21 y a su cementerio de autos contiguo cuesta reconocerlos. En el horizonte se ven, muy chiquitas, las torres de Puerto Madero. Y más cerca, donde el Riachuelo se junta con el Río de La Plata, se divisan con claridad las chimeneas del Polo Petroquímico de Dock Sud, echando humo negro y contaminación sobre la Ciudad. Los estadios del Deportivo Español y de San Lorenzo, y el de tenis del Parque Roca parecen maquetas de un juego infantil, y la Villa 1-11-14, luce, por sorpresa, como un barrio residencial similar a los que existen en cualquier ciudad.La torre del Parque de la Ciudad, con sus más de 200 metros de altura, es a la vez el punto más elevado de Buenos Aires y, en su propio abandono, el símbolo del largo olvido de la zona Sur.Inaugurada el 9 de julio de 1985 se presentó como la torre más alta jamás levantada en un parque de diversiones en el mundo .
Inaugurada el 9 de julio de 1985 se presentó como la torre más alta jamás levantada en un parque de diversiones en el mundo . Pero nunca se terminó y, cuando funcionó, sólo pudo hacerlo a medias.
El año pasado fue reparada luego del profundo deterioro que llevó a su cierre y ahora estaría lista para ser abierta a visitas del público por primera vez desde que fue cerrada en 2003.
La reinauguración oficial podría hacerse el 20 de junio , según la directora del Parque, Claudia Strapko.
Agradezco a la Secretaria General EUROPAN / España el envío de esta importante información.
EUROPAN es una federación europea de organizaciones nacionales que rigen concursos de arquitectura y las realizaciones que se deriven de los fallos de los jurados.
Los concursos son lanzados simultáneamente por los países organizadores en torno a un tema, un calendario y unos objetivos comunes.
De arriba a derecha: Centro de Chicago, el Teatro de Chicago, Chicago 'L', Navy Pier, Millennium Park, el Field Museum, y la Torre Willis - Wikipedia
Un recorrido por las calles de la ciudad ventosa con gorro, guantes y la mirada hacia arriba, atenta a rascacielos y estadios que parecen platos voladores.
CHICAGO.- Cerca del centro de esta ciudad, del otro lado de la gran lengua de parques que bordea el lago Michigan, está Soldier Field, donde juegan los Bears, el equipo local. A los nativos les divierte mucho burlarse de su nuevo aspecto. Dicen que después de la renovación de 2003 el viejo estadio se parece a un plato volador o a la tabla de un inodoro. Pero para el visitante que viene a pasar un par de días, Soldier Field es otra cosa, mucho mejor.
El estadio original todavía está ahí: una enorme rueda-coliseo de cemento sepia, de inspiración clásica y columnas dóricas, que revela en cada detalle su fecha de construcción (1919). Adentro y encima de este anillo, sin embargo, los arquitectos han empotrado otro estadio, una taza azul de metal y vidrio que asoma, efectivamente, como un plato volador o la tabla de un inodoro, pero que también es un símbolo y una síntesis del éxito y el atractivo de Chicago como ciudad y, especialmente, de su capacidad para hablar de sí misma a través de la arquitectura y mantenerse enérgica y contemporánea.
Paseando por Chicago, visitando sus barrios y perdiéndose en su enorme matriz cuadriculada, uno puede ver todavía los rastros de la Chicago agrícola y frigorífica de 1890, la Chicago industrial de medio siglo más tarde y, también, la Chicago contemporánea y sus rascacielos de oficinas. En cada una de esas épocas, la ciudad se construyó a sí misma usando los mejores o los más puros ejemplos de los distintos estilos arquitectónicos que atravesaron el siglo XX. Por eso, una de las mejores maneras de visitar Chicago es hacer como si la ciudad misma fuera un museo de arquitectura vivo y al aire libre.
Uno de los chistes más amargos que cuentan los chicaguenses se refiere, como la mitad de sus conversaciones, al clima. «¿Cuántas estaciones tiene Chicago?», preguntan. Cuando uno menea la cabeza, siguiendo la coreografía obligatoria en este tipo de chistes, ellos se responden: «¡Dos! Invierno y agosto». Y un poco de razón tienen. Fuimos en Semana Santa, en el corazón de lo que debería ser la primavera boreal, pero que se parecía mucho más a un tímido final de invierno.
En invierno o en agosto
Para quien quiera ir a Chicago, especialmente si es un argentino poco acostumbrado al viento helado y las temperaturas bajo cero, el clima es un factor clave. Antes de abril o después de octubre no tiene sentido, porque la ciudad está de mal humor, refugiada en sus pasadizos internos. Una tarde le pregunté a un remisero si la gente se había acostumbrado a estos inviernos. «Nos quejamos cada año como si fuera el primero», contestó.
Soldier Field - Wikipedia
Aun así, Chicago puede muy bien visitarse con gorro y guantes. El viento y el frío le agregan a la aventura una bienvenida cuota de vida real, que permite verla en funcionamiento y realza su tradición de ciudad trabajadora. El sobrenombre más famoso de Chicago es The Windy City, la ciudad ventosa, y es bastante preciso en su descripción. Pero su segundo sobrenombre más famoso, The City that Works, o la ciudad que trabaja, dice mucho más sobre ella. Chicago es una ciudad-ciudad, con mística laburante y espíritu comercial. Por eso los sociólogos dicen que es la más puramente norteamericana de las ciudades norteamericanas: porque no tiene ni el foco global de Nueva York, ni la industria del espectáculo de Los Angeles, ni las élites políticas de Washington o las universidades de Boston. Chicago, en el medio de su pampa gringa, lejos del glamour y del extranjero, labura.
Por eso vale la pena verla desde cerca. Hay ciudades en las que uno se pregunta si la vida cotidiana y el ajetreo que observa en las calles son reales o si, por el contrario, esa combinación de museos y monumentos son una puesta en escena. En Chicago, donde hay pocos museos y poquísimos monumentos, uno tiene la esperanza de que la ciudad que ve debajo de sus trenes elevados, entrando y saliendo de los edificios del Downtown (más conocido como el Loop o bucle, por las líneas de subte que giran a su alrededor) o comiendo los platos dejados por sus inmigrantes -salchichas polacas (kielbasa), repollo alemán (sauerkraut), pizza italiana (su famosa deep-dish pizza, no muy distinta de la pizza de molde porteña)- es, en efecto, una ciudad que se parece bastante a la real.
Chicago está en estos meses en un momento de transición, estrenando intendente (Rahm Emmanuel, ex jefe de Gabinete del presidente Obama) después de medio siglo gobernada casi siempre por la misma familia (los Daley), y disfrutando de las obras monumentales construidas para tratar de ganar, infructuosamente, la sede de los Juegos Olímpicos. La más importante de estas obras es el Millenium Park, entre el Loop y el lago, que vale la pena por sus obras de arte: el enorme poroto-nube-riñón plateado del escultor indio-británico Anish Kapoor y las videoesculturas del catalán Jaume Plensa, dos torres de ladrillo que muestran todo el día primeros planos de gente de Chicago.
Una manera reveladora de conocer Chicago es recorrerla en sus trenes elevados, que serpentean por el centro de la ciudad y algunos de sus barrios a la altura del segundo o tercer piso. Pagando un boleto común (que cuesta 2,25 dólares) uno puede ver a chicas ensayando en estudios de ballet, adolescentes castigándose en gimnasios de boxeo y grupos de oficinistas (si se afina bien la vista) jugando al solitario en sus cubículos. Un domingo a la tarde, por ejemplo, salimos del Loop hacia el Norte, en un tren elegido casi al azar, y nos bajamos en la estación Armitage, en el corazón del barrio residencial y arbolado (y acomodado) Lincoln Park. Un rato más tarde estábamos en un banco en un parque, apenas interrumpidos por los gritos y los galopes de un partido de béisbol infantil.
EL NUEVO. Así luce el estadio actual, que demandó casi 1.100 millones de euros para su construcción. Fue inaugurado en 2007. Clarín.com
El emblemático estadio de Londres será escenario de la final de la Champions. Fue fundado en 1923, demolido en 2002 y reinaugurado en 2007. Su versión actual costó casi 1.100 millones de euros y ahora es la cancha con más baños de todo el mundo.
En cada rincón catalán, una palabra de siete letras en idioma inglés se escucha en estos días bastante más que cualquier otra en cualquier idioma. «Wembley«, dicen, dicen y dicen. La palabra se reproduce en tapas de diarios y de revistas, en las radios y en los canales de televisión. Aunque no esté en ninguno de los diccionarios, ese nombre propio ya forma parte de la vida cotidiana de Barcelona. Sucede que allí, en ese estadio de leyendas y mitologías, el Barcelona disputará la final de la Champions League frente al Manchester United. No es un partido más: es el más importante del año a nivel de clubes; y allí estarán frente a frente el campeón de España y el de Inglaterra. No es un estadio más: allí, en 1992, Barcelona ganó frente a la Sampdoria su primer título en la Copa de Europa, en el último tramo del alargue; también allí, en 1968, el Manchester United resucitó su gloria una década después de la Tragedia de Munich.
Wembley Stadium, Estadio de categoría 4 de la UEFA - Wikipedia
Escribe el periodista Roberto Rodríguez, en el diario La Vanguardia: «Existen estadios de fútbol donde se respira historia, donde el asistir a un encuentro en sí mismo supone una experiencia inolvidable por mucho que el espectáculo no sea de máxima importancia. Esa sensación es fruto de la tradición, de las leyendas que a lo largo de los años se han escrito sobre un césped bendecido por numerosas estrellas. Uno de esos campos es sin duda alguna Wembley«.
Tiene magia y misterios el estadio de Wembley. Antes, ahora, siempre. Un arquero se puede transformar para siempre en León, como el argentino Miguel Rugilo; otro puede convertirse en Escorpión, como el colombiano René Higuita; un delantero como el inglés Geoffrey Hurst puede hacer lo que nadie hizo jamás: tres goles en una final de la Copa del Mundo; la duda respecto de un gol puede nacer en su suelo y puede durar para siempre, como ese grito vencedor de Inglaterra en la final del Mundial de 1966; y un mediocampista, como el argentino Antonio Rattín, puede animarse a desafiar a un Imperio entero al sentarse en la alfombra para la Reina.
Wembley fue fundado en 1923, demolido en 2002 y reinaugurado en 2007. En su largo recorrido albergó todas las grandes competencias. Entre ellas, los Juegos Olímpicos de 1948; el Mundial de 1966 y la Eurocopa de 1996. Ahora se permitirá otro lujo: ser la sede del mejor partido que el mundo del fútbol puede ofrecer a nivel de clubes. Y ya se prepara, claro, para los Juegos Olímpicos de 2012. La UEFA lo califica inevitablemente con la mayor valoración posible: cinco estrellas. La modernísima construcción actual tiene capacidad para 90.000 espectadores y costó cerca de 1.100 millones de euros. Una curiosidad que también habla de sus comodidades: es el estadio con más baños del mundo.
La imagen de portada es de una exposición sobre el proyecto China Hills.
La arquitectura y el urbanismo del nuevo paradigma es el título del acto que ha tenido lugar en la jornada Ideas para un futuro más sostenible, celebrada en el marco del salón Construmat en Fira de Barcelona. Cinco arquitectos de primera fila han expuesto cómo entienden el presente y sobre todo el futuro de la arquitectura sostenible. Más allá de las diferencias, todas las visiones han coincidido en que se está produciendo un cambio de paradigma en la edificación que conducirá a un escenario muy distinto del que hemos conocido en el siglo XX.
Enviado por: Sostenible.cat – Albert Punsola – ecoticias.com
Edificación como extensión de la biosfera
Felipe Pich Aguilera ha dicho que «la arquitectura y la edificación se han de plantear en términos positivos como una prolongación racional de la acción de la biosfera«. Según él esta afirmación es necesaria después de que el exceso de construcción haya hecho que esta actividad haya adquirido un aire negativo en los últimos años. Dentro de esta visión destaca el hecho de que las soluciones ambientales pasan «por construir eliminando las prácticas nocivas y potenciando las positivas». Y como ejemplo destacado la posibilidad de que los edificios se conviertan en productores de energía.
En opinión de Pich Aguilera, la arquitectura no debería ayudarse de máquinas para crear su propio clima interno, unas máquinas que ha calificado de «prótesis». También ha reivindicado la reutilización frente al derribo. Una muestra de esta filosofía se encuentra en el proyecto de transformación de los antiguos cuarteles militares de Gardeny en Lleida que se han reciclado en un nuevo uso que es el Parque Científico Tecnológico y Agroalimentario. Este complejo no tiene climatización artificial de ningún tipo y se mantiene a una temperatura constante superior a 22 grados gracias al diseño arquitectónico.
Según Pich Aguilera, «la arquitectura del futuro tiene más que ver con el equilibrio que con la fuerza» y subrayó que la arquitectura ligada a la academia también es resistente al cambio pero, a pesar de todo, puede llegar a ser una palanca para el cambio por su potencial de conocimiento.
La importancia del entorno local Bruno Stagno, director del Instituto de arquitectura Tropical de Costa Rica ha hecho una apología de la arquitectura vernácula del trópico y defendió que la arquitectura sostenible es aquella que está mejor adaptada a su entorno climático, frente a la homogeneidad del estilo internacional.
Stagno dijo que «incluso la arquitectura colonial europea reconoció las especificidades del trópico y las necesidades constructivas que se derivan». Costa Rica quiere ser neutral en emisiones de carbono para el 2021 y uno de los objetivos es hacer que los requisitos para los edificios sostenibles y adaptados al clima se conviertan en una norma nacional
En unos lugares con elevadas temperaturas y humedad, un buen ejemplo lo constituye el uso de vegetación recubriendo los edificios. Esta vegetación crece muy rápido y condiciona la temperatura del edificio sin necesidad de sistemas activos, además de captar CO2. «Tras una pantalla vegetal la temperatura puede llegar a bajar hasta 4 grados», indicó Stagno. Según el director del Instituto de arquitectura Tropical la alta tecnología puede ser muy útil pero no más que un buen concepto y un buen diseño.
Reinventar el lenguaje constructivo César Ruiz Larrea, de Ruiz Larrea y Asociados, dijo que la técnica sí era importante entendida como «la capacidad de resolver un problema». A continuación, hizo un símil para expresar la idea de que la arquitectura sostenible ya tiene contenido pero todavía no ha encontrado su forma. El símil es el siguiente: en un principio los coches fueron como diligencias sin caballos o los aviones imitaciones artificiales de las alas de los pájaros. Igualmente sabemos los objetivos que queremos alcanzar en edificación sostenible, «pero todavía no hemos sido capaces de expresarlo en unas formas diferentes de la arquitectura que conocemos».
Ruiz Larrea ha sido muy crítico con los profesionales que adoptan formas repetitivas que quieren imitar la naturaleza para venderse como sostenible cuando muchas veces no lo son. Igualmente dijo que «mucha arquitectura contemporánea que tiene mucho éxito entre el poder político cae a menudo en un formalismo vacío».
El arquitecto español ha hablado de la aportación de luz natural al interior de los edificios en los que su equipo está trabajando. «Tenemos que hacer pozos de luz con sistemas de reflexión que pueden hacer entrar bien adentro del edificio la luz del exterior», dijo. Y ha añadido que «se pueden llevar hasta 500 lux en los espacios interiores y hacerlo con elementos que formen parte de la estructura básica de los edificios». Este sería un ejemplo de la búsqueda de nuevas formas a partir de unos contenidos. Ruiz Larrea ha reivindicado la arquitectura islámica que se hacía en la España musulmana en la edad media como un referente en el tratamiento de los espacios interiores, y como un valioso elemento de inspiración para las realizaciones actuales.
La escala de ciudad Fernando Navarro, miembro de la Comisión de futuro sostenible del RIBA ha observado que mientras muchos objetos cotidianos como el calzado deportivo o las bicicletas han hecho un gran avance a lo largo del tiempo, «los edificios en comparación no han evolucionado mucho».
Navarro indicó que para mirar al futuro primero es preciso recuperar a los clásicos. Así citó al arquitecto y pensador romano Vitruvio que definió la arquitectura como solidez, utilidad y belleza y la ratio entre estas tres cosas, que en el sentido etimológico quería decir la proporción entre ellas. Con ello ha querido decir que los fundamentos de la arquitectura siguen intactos en el nuevo contexto porque «si hablamos de proporción, hablamos de equilibrio y también lo hacemos de sostenibilidad»
Fernando Navarro cree que ya tenemos el conocimiento suficiente para saber hacer sostenibles los edificios y que nos falta la escala de la ciudad. Según él, uno de los retos creativos de nuestro tiempo es «que las ciudades generen su propia energía y sus propios alimentos». También dijo que en el siglo XX nos hemos pasado el tiempo haciendo divisiones funcionales del espacio y en el siglo XXI se tratará de deshacer estas divisiones y volver a la mezcla de usos.
Ecociudades no utópicas Jacob Van Rijs, fundador del estudio MVRDV ha hablado de urbanismo y en concreto del concepto de ecociudades. Para este arquitecto holandés «hoy en día sufrimos de un exceso de greenwashing», es decir de marketing verde. Según él, existe una opinión colectiva en el sentido de que los edificios sostenibles son feos y que esto ocurre precisamente porque se hacen añadidos basados en el marketing que no aportan valor.
Jacob Van Rijs apuesta por la creación ex novo de ciudad de emisiones cero que supongan concepciones nuevas e incluso revolucionarias del urbanismo y la edificación y sobre todo que sean realizables. Citó como ejemplos el proyecto Ecociudad Montecorvo en Logroño y la espectacular propuesta conocida como China Hills que tiene como objetivo aportar soluciones a los problemas demográficos y ambientales de China agrupando en poco espacio, y en altura, viviendas, cultivos y centros de producción a fin de contener el consumo de recursos.
* La imagen de portada es de una exposición sobre el proyecto China Hills.
Palacio Mulay Hafid o Palacio de las Instituciones Italianas de Tánger - sobremarruecos.com
SEVILLA, (EUROPA PRESS) –
Más de un centenar de empresas andaluzas y marroquíes participarán en el ‘Encuentro de Arquitectura Andaluza‘ que se celebrará, del 6 al 10 de junio, en el Palacio Mulay Hafidde Tánger. La Consejería de Economía, Innovación y Ciencia, a través de la Agencia Andaluza de Promoción Exterior (Extenda), ha sido la encargada de organizar este foro empresarial.
Este encuentro tiene como objetivo promover la internacionalización de las empresas andaluzas de arquitectura en Marruecos y contará además con el apoyo de la Consejería de Obras Públicas y Vivienda, el Consejo Andaluz de Colegios Oficiales de Arquitectos y el Proyecto Europeo de Cooperación Transfronteriza Cooptremp, perteneciente al Programa Poctefex y cofinanciado por Feder en un 75 por ciento.
Este acto, que es una apuesta de la Junta de Andalucía para buscar oportunidades de negocio entre los estudios andaluces y marroquíes, incluirá una exposición sobre arquitectura andaluza, numerosos stands de materiales de construcción y del canal ‘contract’, unas jornadas temáticas, y multitud de entrevistas bilaterales con agentes marroquíes.
Asimismo, actualmente está abierto el periodo de inscripción para los profesionales del sector que quieran participar en las jornadas informativas que tendrán como ponentes a dos premios de arquitectura de Andalucía comoGuillermo Vázquez Consuegra, del estudio de arquitectura Vázquez Consuegra, y Antonio Ortiz, del estudio Cruz y Ortiz, entre otros. Para acudir a los seminarios pueden dirigirse a info@extenda.es.
La iniciativa analizará la relación entre la densidad urbana y la sostenibilidad de las ciudades.
El Adelantado – Segovia
El Colegio de Arquitectura del Instituto de Tecnología de Illinois, Chicago, y la Escuela de Arquitectura y Diseño de IE Universidad, Madrid / Segovia, lanzan de manera conjunta la escuela de verano IE / IIT, que tendrá lugar del 8 al 15 de julio de 2011. El curso, titulado “Atlas de densidad”, explorará las implicaciones de los niveles de densidad urbana y de sostenibilidad, desde la expansión de los suburbios estadounidenses a la extrema densidad de las ciudades asiáticas.
El taller intensivo de ocho días, que se llevará a cabo en Madrid, proporcionará a estudiantes de arquitectura de grado y de posgrado de todo el mundo un escenario para debatir ideas arquitectónicas y urbanas contemporáneas, técnicas digitales y analógicas, con énfasis en el diseño creativo y la comunicación.
Los participantes explorarán las implicaciones arquitectónicas, urbanas y ambientales de la densidad teniendo a Madrid como modelo para sus estudios. Tutores de Chicago, Madrid y Singapur usarán su propia experiencia metropolitana para enriquecer la posible evolución de la capital de España.
Madrid servirá, pues de sede, caso de estudio y lugar de investigación; allí los estudiantes analizarán los desafíos específicos del desarrollo urbano. El taller promoverá un debate sobre el futuro de las ciudades basado en las consecuencias positivas o negativas de la densidad, teniendo muy en cuenta la sostenibilidad en el proceso de diseño.
«El nivel mejoró, siguiendo esas peticiones de innovación» dice la arquitecta sobre la arquitectura icónica | «Lo que me interesa de la arquitectura es cómo hace pensar a la gente»
De origen iraní, Farshid Moussavi ha sido durante 16 años la mitad –la otra era el español Alejandro Zaera – de Foreign Office Architects (FOA), uno de los más creativos despachos arquitectónicos, con sede en Londres, que acaba de partirse por la mitad. Moussavi, que el viernes conferenció en el Institute for Advanced Architecture of Catalonia (IAAC), en Barcelona, afronta ahora una nueva etapa, y lo hace con un recuerdo amable para los años de la arquitectura icónica.
La primera pregunta es obligada: ¿Qué va a pasar con FOA?
Alejandro montará su propia oficina y yo la mía, con mi nombre. Vamos a intentar movernos por separado hacia el futuro sobre la base de lo que aprendimos juntos en el pasado.
¿Qué balance hace de FOA?
Excelente. Nuestras diferencias son sólo personales. En lo profesional, estamos muy orgullosos. No seríamos los mismos si no hubiéramos hecho lo que hicimos juntos.
¿Qué ocurrirá con los proyectos en marcha de FOA?
Nos los hemos repartido equitativamente. Alejandro seguirá con el proyecto de la estación de Birmingham, por ejemplo, yo con del museo en Cleveland, etcétera.
¿Cree que su arquitectura será ahora distinta?
Siempre se puede evolucionar. Las buenas parejas profesionales no son las de miembros idénticos, sino complementarios. Nosotros lo hemos sido. Ahora nuestras personalidades aflorarán quizás más. Pero, de hecho, ninguno de los dos intentó imponer nunca ideas preconcebidas. Preferíamos aprender y decidir trabajando. El trabajo es lo que más nos ha enseñado. El modo en que cambiaremos dependerá de qué proyectos hagamos y de donde los construyamos.
¿Cuáles son sus prioridades como arquitecto?
Lo que a mí me interesa de la arquitectura es cómo hace pensar a la gente. O cómo afecta mi obra a la percepción del entorno que tiene la gente. La arquitectura tiene una dimensión abstracta. Esa es su fuerza. Los arquitectos, que somos muy apasionados, debemos hallar el modo de llevar esa fuerza de la arquitectura a sus usuarios.
¿Qué edificios le han hecho pensar a usted?
Cualquiera que te revele sensaciones o usos insospechados, sin olvidar los propios de su programa, claro. Nuestra terminal portuaria de Yokohama tiene algo de eso. Sirve para que los viajeros embarquen, pero hay quien va allí a tomar el sol, a descansar bajo una sombra o a pintar. Ese rol múltiple de un edificio es el que puede hacerlo grande.
El mes pasado, Kevin Costner se compró una casa en el barrio berlinés de Händelalle, en pleno Tiergarten. Se trata de una casa de dos pisos diseñado en la década de los 60 y en el centro de la capital alemana que reúne las dos características básicas del mercado inmobiliario residencial de esta ciudad: la posibilidad de habitar espacios urbanos imbricados en la naturaleza boscosa incluso en pleno centro y unos precios cuya media ronda los 1.500 euros el metro cuadrado en viviendas de alto standing.
A esto hay que añadir que el traslado de la capital de Bonn a Berlín, que tuvo lugar en 2000, sirvió de efecto llamada a los mejores arquitectos del mundo. Durante la última década, no ha quedado un arquitecto de prestigio que no haya querido firmar un proyecto en Berlín y los inmuebles residenciales también se han beneficiado de ese lujo. Un rápido recorrido por la ciudad ofrece suficientes pruebas de ello.
Una de la de las obsesiones de la arquitectura residencial berlinesa el alejarse todo lo posible de las convenciones. A diez minutos caminando desde la casa de Kevin Costner encontramos una fabulosa vivienda flotantes instalada en un viejo barco 30 metros de eslora que una anterior reencarnación trabajó transportando grano y grava hasta 1944. El escultor americano Brad Hwang lo remodeló y convirtió en casa de forma que el Odin, ese es su nombre, es ahora una original vivienda flotante en la que se han solventado con bastante maestría la esperable falta de luz en la bodega gracias a un techo de cristal dotado de cubiertas automáticas de madera que permiten una sala de estar directamente bajo las estrellas.
Ciertas argucias decorativas, como el uso de butacas plegables estilo sala de cine, solventan la escasez de espacio y resulta imaginar que el hecho de dormir mecidos por el movimiento de las aguas del Spree es un plus a la hora de establecer el precio de esta vivienda que no está en venta, al menos hasta que la mujer de Hwang se niegue a seguir viviendo sin su tocador.
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