Generalmente se entiende – en el lenguaje común y corriente- algo así como propiedad heredada de los ancestros. Así, por ejemplo, la RAE da como primera acepción del termino “Hacienda que alguien ha heredado de sus ascendientes.” Pero también hay “patrimonios” a los cuales los individuos tienen acceso como miembros de comunidades más amplias, tales como los patrimonios regionales y/o nacionales (por ejemplo: Patrimonio industrial; Patrimonio Nacional de España ; Patrimonio histórico (España))- pero además hay los denominados patrimonios culturales (ver también Patrimonio Cultural Inmaterial, Patrimonio arquitectónico, etc ); e incluso Patrimonio de la humanidad. Wikipedia.
Una pequeña ermita neoclásica que alberga la pintura monumental más importante del pintor de La Corte de Carlos IV. Un íntimo ábside custodiado por un Cristo de marfil y una imponente lápida dónde leemos: Goya
Para garantizar la conservación de sus pinturas, el edificio fue declarado Monumento Nacional hacia 1900. La guía voluntaria comenta que estos frescos alcanzaron tal trascendencia en su época que la ermita se rebautizó como «la Capilla Sixtina del siglo XVIII«.
Poco después se construyó a su lado una iglesia idéntica con el fin de trasladar las celebraciones religiosas y reservar la original como museo. Esta ermita basa su singularidad en ser el panteón donde descansan los restos mortales del virtuoso pintor desde 1919.
La ciudad inglesa ya no es sólo atractiva por sus beneficiosas aguas termales, sino por sí misma. No en vano, su fisonomía trazada a base de piedras doradas la ha llevado a ser Patrimonio de la Humanidad. Sin olvidar el halo romántico que remite a las novelas de Jane Austen.
Fotografía tomada el 14-05-1959 en la que se observa el emplazamiento del Lincoln Center de Nueva York.
La gran institución cultural celebra su 50º aniversario inmersa en los cambios
BARBARA CELIS – Nueva York
Cumplir cincuenta años no es fácil en el mundo de las instituciones culturales. Pero en el caso del Lincoln Center de Nueva York, cuyo señalado aniversario se celebró el lunes, la efeméride ha servido también para lanzar una mirada hacia el futuro. Este centro cultural, el más grande de Estados Unidos, donde residen 12 compañías, desde la Metropolitan Opera a la Orquesta Filarmonica de Nueva York o al New York City Ballet, está inmerso en una profunda remodelación. La aspiración de sus gestores es humanizar esta estructura gigantesca y fría de 64.000 metros cuadrados concebida en una época, los años cincuenta, en que la relación entre espacios públicos, ciudadanos y oferta cultural era muy diferente a la del siglo XXI. «Ahora es imprescindible pensar en cómo maximizar el uso de estos preciosos espacios públicos. Además, hay que conseguir que el visitante se sienta bienvenido», aseguraba recientemente Reynold Levy, presidente del Lincoln Center.
Hasta los McDonald’s son discretos en el Casco Histórico mexicano...
Un viaje a Ciudad de México permitió ver la eficiencia e inteligencia con que se administra el Casco Histórico en particular y el patrimonio edificado en general. Leyes claras, entidades específicas y sensibilidad al tema.
En noviembre visité Ciudad de México para conocer de cerca la experiencia que desde hace más de 20 años se desarrolla para revitalizar el Centro Histórico. La importancia del proyecto que desarrollan el sector público y el privado nos impulsó a invitar al director general del Centro Histórico y al director ejecutivo de la Fundación del Centro Histórico para compartir la experiencia. Dictarán una conferencia que se llevará a cabo el mes próximo en la Legislatura porteña.
Visitamos el Centro Histórico de México junto a Facundo de Almeida, mi jefe de asesores, guiados por las máximas autoridades del área: Alejandra Moreno Toscano, titular de la Autoridad de Centro Histórico, e Inti Muñoz, director general del Fideicomiso del Centro Histórico. Mientras caminábamos, una vecina, propietaria de un pequeño local gastronómico, salió para agradecer a los funcionarios el trabajo que han realizado y relatarnos cómo este cambio en el barrio había impulsado su comercio.
Era la dueña de La Sirenita, un modesto restaurant al paso. Estaba muy elegante, ya que había participado de un programa de formación destinado a mejorar la calidad de la atención y de los servicios en el Centro Histórico. Las autoridades habían retirado la marquesina del frente de su negocio, porque no cumplía con las normas vigentes, pero ella no estaba molesta. Al contrario, hizo notar que ya habían pasado los arquitectos a tomar medidas para hacer una nueva, adecuada a las características del Centro Histórico.
Las marquesinas, carteles y anuncios están prohibidos en el área y sólo pueden colocarse pequeñas letras aplicadas sobre la fachada, de color y tamaño uniforme y sin salientes, que hasta las grandes empresas respetan, dejando de lado sus logotipos y colores institucionales.
* Diputada porteña (CC), Presidente de la Comisión de Patrimonio Arquitectónico y Paisajístico de la Legislatura porteña.
El edificio de la Gestapo, ubicado en la Prinz Albert Strasse, 8, Berlín, hacia 1945.
El antiguo edificio de la Gestapo en Berlín albergará un centro de documentación sobre la represión de las SS.
Un nuevo centro de documentación emplazado sobre la antigua cárcel de la policía secreta nazi, la Gestapo, ofrecerá a partir de 2010 una disección del aparato de represión estatal orquestado por las temidas SS. Tras doce años de exhibición al aire libre junto a un fragmento del muro de Berlín (1961-1989), Topografía del terror se hará un hueco definitivo en el panorama museístico de la ciudad para mostrar los crímenes de las tropas de elite de Adolf Hitler.
La fundación ha celebrado hoy la colocación del techo del edificio de acuerdo con la tradición, en la que el capataz de la obra brinda con los presentes por que el proyecto llegue a buen término y estrella la copa contra la estructura inacabada. El inmueble, una construcción cuadrada y diáfana, tendrá una superficie de 3.546 metros cuadrados, repartidas entre la planta baja y el sótano. El proyecto ha supuesto una inversión de 38 millones de euros, asumida por el Estado y por el gobierno regional de Berlín.
Anfiteatro del Parque Centenario, el mayor de la ciudad de Buenos Aires
Tiene capacidad para 2.000 personas, un escenario de 18 metros de ancho y una fosa para orquesta. Las demoras fueron por trabas burocráticas y presupuestarias. Hubo mejoras en el resto del parque.
El de ayer quizá sea el capítulo final de una historia que en algún momento pareció interminable y duró más de cuatro años: la de la remodelación del Parque Centenario, diseñado por el paisajista Carlos Thays e inaugurado a principios del siglo pasado, justamente para celebrar los cien años de la Patria. Es además el pulmón verde más grande de Caballito: el barrio más densamente poblado de la Ciudad, con 200 mil habitantes, y el que menos parques posee.
La cercanía con las elecciones legislativas sin dudas sumó para que el Gobierno porteño apurara las obras. Esta vez fue con suerte para los vecinos, que se beneficiaron con la coyuntura política.
El mayor anfiteatro de la Ciudad fue ayer la vedette de la presentación. Tendrá capacidad para unos 2.000 espectadores, un importante escenario y hasta fosa para orquestas en vivo. En el interior se renovaron los camarines -que ahora tendrán baño-, los depósitos y se sumaron estacionamientos.
3 de mayo de 2009.- Cuando oí hablar de la campaña ‘Salvemos el Huevo’, pensé que se trataba de una broma. El equívoco no duró más de unos segundos, los necesarios para que cualquier persona familiar con Beirut repase mentalmente cuántos huevos conoce que deban ser rescatados. Solo hay uno: el Beirut City Center, un cine modernista levantado en los años 70, mutilado superviviente de la guerra, en contínuo peligro de derribo por su estratégico y codiciado emplazamiento. Conocido también como «la cúpula», «el jabón» o «la burbuja» por su forma ovalada, el Huevo se ha convertido en una parte inherente de Beirut como lo pueda ser la Corniche o la Plaza de la Estrella. Es una de las pocas construcciones previas al conflicto que perviven en el centro de Beirut y se ha convertido, con los años, en parte de su identidad cultural.
El estudio Antonini-Schön-Zemborain propuso un mix comercial y simbólico para la fusión de estos dos sectores de la capital del Líbano, castigados por 15 años de guerras internas
Un grupo de vecinos de la capital del Líbano busca salvar de su destrucción al Beirut City Center, un cine construido en los años 70 que está en terrenos de alto valor
Una grúa eleva la cruz recién restaurada para colocarla en la Torre de Bellesguard.
La cruz modernista vuelve a su lugar original tras invertir 600.000 euros en su restauración
JOSÉ ÁNGEL MONTAÑÉS – Barcelona
El jardín de la Torre de Bellesguard construida por Antoni Gaudí a principios del siglo XX permanece abierto a todas las personas que quieran visitarlo, pero la mayoría de los que suben a esta parte de la ciudad para admirar la obra del arquitecto son turistas. Este miércoles tuvieron premio. Pudieron ver y fotografiar cómo una enorme grúa elevaba a más de 30 metros de altura la cruz de cuatro caras y cinco toneladas creada por Gaudí para coronar este edificio modernista tras permanecer un año en tierra. En mayo de 2008 los dueños de la vivienda y los responsables municipales de patrimonio decidieron que era mejor bajarla y proceder a reparar las fisuras y deformaciones observados en su estructura.
Los franceses incendiaron sus barrios, ignorantes de que saqueaban la antigua capital del reino suévico en Galicia.
Cristóbal Ramírez
¿Es esto hoy en día Tui? Por supuesto que no. En verdad que cuesta trabajo imaginarse dónde está la «mala estructura» de los edificios, porque, empezando por la catedral y siguiendo por las viviendas privadas, todo muestra granito. No hay cemento, no hay ladrillo, no hay asfalto. Es el reino de la piedra noble.
Vista de la isla de San Giorgio Maggiore, en Venecia
Diez pistas para perderse plácidamente en este laberinto de canales, puentes y palacios, romántico y flotante paraíso sobre las aguas de la Laguna Veneta
NIEVES LLACA
Góndolas, vaporettos, mercaderes, máscaras de diseño e infinidad de puentes, con y sin suspiros. La ciudad de los canales por excelencia no sólo engatusa al viajero con su encanto y misterio, sino que se presenta asimisma como el epicentro del auténtico romanticismo.
MADRID.- En 1984, el mismo año que vio la luz el Mac de Apple, Steve Jobs, uno de sus creadores, cerraba la compra de Casa Jackling, una gigantesca mansión de 30 habitaciones construida en 1926 dentro de una kilométrica finca en Woodside (California). Nunca le gustó y siempre quiso derribarla para construir una más pequeña. Sin embargo, las autoridades locales se han negado reiteradamente. La casa goza de una protección especial, dado su valor arquitectónico pues fue diseñada por George Washington Smith, para el millonario Daniel C. Jackling, que llenó la casa caros objetos de artesanía. De ahí que Jobs haya optado por dejar que se caiga a pedazos.
El co fundador de Apple consigue que se apruebe el derribo de su mansión, de 1925, para hacer una casa más moderna
ROCÍO AYUSO – Los Ángeles
Más pequeño y moderno. Esas son las máximas de Steve Jobs, el co fundador de Apple capaz de aplicar su filosofía más allá de los productos Mac a su propia casa. Jobs se salió con la suya al comenzar esta semana las obras de demolición de su mansión, construida en 1925, para erguir en ese mismo solar lo que será una casa más pequeña y moderna. La batalla de la que este lunes salió victorioso le tuvo en guerra durante la pasada década contra la Sociedad Nacional para la Preservación Histórica, organización estadounidense dedicada a proteger edificios de interés histórico. La mansión de estilo español que el cerebro detrás de Apple compró en la década de los 80 fue construida por George Washington Smith, arquitecto popular en esta área de San Francisco (EEUU), para el magnate de aquella época Daniel Jackling, quien hizo su fortuna con el cobre.
Desde el 29 de abril, cuatrocientos frescos pompeyanos volverán a exhibirse en su sitio original, luego de un proceso de restauración que duró más de 10 años
Los penúltimos días de Pompeya ABC | ROMA
Hoy, casi dos mil años después de que las lavas del Vesubio arrasaran la villa romana de Pompeya, en el año 79 despues de Cristo, los frescos que decoraban muchas de sus casas, conservados gracias a las cenizas del propio e irascible volcán, vuelven a exhibirse con casi todo su esplendor en el Museo Arqueológico de Nápoles, tras un exhaustivo proceso de restauración que ha durado diez años, según informa Efe.
Debe estar conectado para enviar un comentario.