(Del lat. civĭtas, -ātis). 1. f. Conjunto de edificios y calles, regidos por un ayuntamiento, cuya población densa y numerosa se dedica por lo común a actividades no agrícolas. 2. f. Lo urbano, en oposición a lo rural. DRAE.
Mérida se alzó con el calificativo de ciudad Patrimonio de la Humanidad en el año 1993. Situada a 344 kilómetros de Madrid, a 287 de Lisboa y a 193 de Sevilla, fue durante siglos y hasta la caída del Imperio Romano de Occidente, un importantísimo centro jurídico, económico, militar, cultural y una de las poblaciones más florecientes en época romana.
Uno de los monumentos más relevantes de Mérida, capital de Extremadura, es su Teatro Romano. Construído hacia el año 16-15 a.C. es el único edificio que ha vuelto a cumplir su función original celebrándose desde el 1933 el Festival de Teatro Clásico de Mérida, una de las mayores manifestaciones teatrales del mundo de contenido grecolatino.
Roma es una de las ciudades más bellas y visitadas del mundo. Sus fuentes, monumentos, iglesias, plazas y museos consiguen que el visitante camine por una urbe en la que el arte está presente a cada paso. Además, su deliciosa gastronomía, el clima del mediterráneo y el carácter alegre de sus habitantes consiguen que el turista disfrute de sus lugares mágicos.
Nada más llegar a Roma, el turista puede observar cómo los monumentos del Antiguo Imperio Romano se mantienen intactos al paso del tiempo, conservando la belleza con la que un día fueron construidos. Así, el Coliseo, que albergaba las famosas luchas entre gladiadores y fieras, llama la atención del visitante por el buen estado de su arquitectura. (Reservas en línea: www.pierreci.it).
El Foro Romano, que fue el centro de la ciudad y donde tenían lugar las relaciones comerciales de la Antigua Roma, ha permanecido entre ruinas para mostrar al viajero cómo fue la vida de los romanos en aquella época. El Panteón, un templo construido en el siglo II d.c en honor a los dioses, está situado en la Plaza La Rotonda y muchos son los turistas que se acercan hasta él para comprobar su belleza. Otro de los momentos que fueron erigidos durante la Roma Imperial son las termas de Caracalla, un amplio complejo de baños, que a pesar de ser despojados de sus riquezas aún siguen siendo una atracción turística importante.
Trípoli es una amalgama de iglesias católicas, ortodoxas, ruinas romanas y medersas musulmanas
El viejo Trípoli recuerda de inmediato a La Habana, con sus suntuosos edificios de principios del siglo XX pidiendo a gritos ser remozados. Esta ciudad libia, apenas abierta al turismo y donde la imagen de Gaddafi es omnipresente, tiene una larga historia y ha sabido sobrevivir a todo tipo de sinsabores.
Javier Mazorra
Lo primero que llama la atención, justo antes de aterrizar en el aeropuerto de Trípoli, es lo cerca que se encuentra el desierto del Sáhara de la costa de Libia. Aún quedan algunas granjas y cultivos iniciados por los italianos durante la época colonial pero el avance de la arena parece imparable. Quien llegue con Catai o alguna otra agencia de cierto nivel, los trámites de policía y aduana son mínimos. Se aguardan unos minutos en una cómoda sala de espera donde se tiene el primer contacto con la imagen del Líder de la Revolución.
Pocos minutos después, fuera del aeropuerto, la presencia de Gaddafi -ya sea a través de proclamas, pasajes del Libro Verde o retratos en Technicolor- es avasalladora. En su compañía, vestido de beduino, de militar, de explorador o visionario, se hacen los cerca de cuarenta kilómetros que separan el aeropuerto del centro. De camino, el guía –con su correspondiente policía turístico que debe acompañar obligatoriamente a los visitantes- señala la presencia de una gigantesca fortaleza en su cuyo interior se esconde la ciudad prohibida donde reside el jefe.
Y casi de sopetón se llega al viejo Trípoli que recuerda de inmediato a La Habana, con sus suntuosos edificios de principios del siglo XX pidiendo a gritos ser remozados. Existe incluso una especie de malecón y unas playas donde la gente se pasea más que se baña. Nadie obliga a las mujeres a cubrirse pero lo hacen casi todas por razones culturales.
Desde que la tarde comenzó a declinar entre nubes de plomo y cobre ardiente, un tropel de gente dispuesta a todo ocupó ayer las calles de Madrid. Chaquetones, buen calzado y mucha marcha fue la tríada elegida para responder a la invitación municipal a trasnochar. Y, de paso, saldar la deuda de cada cual con los espectáculos y la cultura.
La noche brindaba una ocasión inmejorable en 196 focos de atracción dispersos por la ciudad. Pequeños grupos familiares con las cabezas pegadas encima de los programas de mano, intentaban trazar itinerarios viables y compatibles dado lo apretado de los horarios y el aluvión de oportunidades simultáneas.
Carmen y Miguel, cuarentones, y Samuel, Michi y Laura, veinteañeros, optaron por un trayecto familiar musical pero comenzaron por visitar el burro de Atocha, iluminado por ocho focos halógenos de 400 vatios cada uno. Luego, casi al trote, subieron por la Cuesta de Moyano y se adentraron en el Retiro. En la Chopera, un camión de donación de sangre abría las puertas al público hasta la una. Una vez en el templete de la centenaria Banda Sinfónica Municipal, Enrique García Asensio dirigía una primorosa interpretación de bandas sonoras de filmes como Un hombre y una mujer, La vaquilla o Los siete magníficos.
Cuenta la leyenda que una noche al año las calles del centro de la capital se llenan de criaturas mágicas que hipnotizan a todos con su arte. Como surgidas de la nada aparecen pintores, escultores, artistas, bailarines… para crear un mundo imaginario en una noche en la muy pocos evitaron frotarse los ojos. Todo eso ocurrió ayer, dicen, mientras usted dormía.
La Noche en Blanco volvió a conquistar en su cuarta edición la mente y los corazones de un millón y medio de madrileños. Todos ellos salieron a la calle para admirar, disfrutar y vivir de cerca la cultura. Una oportunidad única. Ninfas de la literatura esperaban tras una esquina para leer unos versos. Sirenas de secano acampaban junto a la plaza de España para ofrecer su música al común de los mortales. Diosas de la danza que invitaban al baile en la cuesta de Moyano o ante la mismísima Cibeles. También alguna criatura maligna que invitó a pescado a cambio de tu sangre… Fue el sueño de una noche que está a punto de despedir el verano.
… Y el peatón conquistó la ciudad de los coches
La Noche en Blanco fue ayer la noche del peatón. Durante unas horas mágicas la cultura y el ocio barrieron los coches de las calles y el ciudadano de a pie conquistó el sueño de un centro peatonalizado. Decenas de miles de personas patearon la noche en busca de las propuestas artísticas más vanguardistas, del asombro, de la música callejera, de la poesía nocturna, de imágenes impactantes, de espadachines, de danzas exóticas… En definitiva, de poesía. Un incesante hormiguero formado por decenas de miles de personas en vela discurrió durante horas por la calle Mayor, Gran Vía, calle Fuencarral, los paseos del Prado y Recoletos, la calle Alcalá…
Quizás llegue el día en que esta escena, que hoy nos resulta tan extraordinaria, sea una realidad. Mientras, habrá que disfrutar de oportunidades como la de ayer, pese a los inevitables problemas que un evento de esta magnitud causa para la movilidad.
ABC.es te trae una selección de una veintena de las actividades más destacadas que este sábado inundarán las calles de la capital en la Noche en Blanco madrileña.
Decía Oscar Wilde que «ningún artista ve las cosas como son en realidad, puesto que si lo hiciera, dejaría de ser un artista». Por eso la Noche en Blanco (la velada por excelencia de los artistas contemporáneos) se ha convertido en una especie de ensoñación de universos paralelos al nuestro al que los ciudadanos asisten a veces cómplices. A veces perplejos…
Madrid vivió anoche la cuarta edición de esta fiesta cultural por excelencia que, envuelta en el tafetán de la noche, se ofreció a la ciudad con la generosidad de un regalo sofisticado puesto, durante unas horas, al alcance de cualquiera. Sobre las 22.00 horas había ya 350.000 personas en el centro, que disfrutaron de una noche mucho más templada que la de la pasada edición.
Como la idea original era hacer que la gente se echara a la calle para vivir una madrugada de interacciones y espectáculos, el alcalde Alberto Ruiz-Gallardón dejó el coche oficial (y su séquito el autobús) y recorrió andando el centro aprovechando, de paso, para darse un baño de multitudes. Y también, por qué no reconocerlo, porque ésta es ya la única forma sensata de moverse entre las obras (no artísticas) que puede que algún día conviertan a Madrid en un espectáculo de puro arte urbano.
La cita comenzó en la Casa de la Panadería, donde se reunieron autoridades y artistas para participar en el arranque de un maratón que por momentos se conviertió en una carrera de obstáculos a la caza y captura del alcalde. «En tiempos de crisis no hay que abandonar la cultura, sino apoyarla» asevera Gallardón, antes de soltar los globos con poemas de la poetisa Ajo y el escritor Benjamín Prado, que llenaron el cielo de la Plaza Mayor y acompañaron a muchos ciudadanos en su colapsado paseo por el centro.
La nueva estación de tren Guillemins de Lieja / AFP
ENRIQUE SERBETO | BRUSELAS
Hecha con 11.000 toneladas de acero y 32.000 metros cuadrados de vidrieras, ayer se inauguró la nueva estación de tren de la ciudad belga de Lieja, diseñada por el arquitecto Santiago Calatrava. Para la ciudad ha sido un esfuerzo enorme, puesto que los trabajos se han prolongado durante 12 años y se calcula que ha costado 400 millones de euros, exactamente el doble de lo que se había presupuestado. Solamente la fiesta de inauguración de ayer costó la friolera de seiscientos mil euros.
La ciudad, cuna de la siderurgia valona hoy en la mayor decadencia, había elegido este gigantesco proyecto que ha modificado radicalmente su silueta, para lograr, como decía ayer la prensa belga, «imitar a Bilbao y al impulso que le ha dado a la ciudad el Museo Guggenheim». Sin embargo, otros comentarios han empezado ya a preguntarse «después de la estación de Calatrava, ¿qué?», en referencia a que la rutilante estación no tendrá probablemente el mismo atractivo turístico a pesar de que la estación construida por Calatrava trae a esta ciudad el Tren de Alta Velocidad y la conecta con ciudades como París y Londres. A la puesta de largo de «Les Guillemins», como se llama oficialmente, asisteron más de veinte mil personas. Los grupos ecologistas de la región han protestado por «la inversión de una suma faraónica en una estación, cuando el resto de la red ferroviaria está en una situación lamentable»
La colocación de la última piedra en la estación de Lieja, en el este de Bélgica, diseñada por el arquitecto español Santiago Calatrava ha puesto fin a una década de obras, un período en el que la circulación ferroviaria nunca se ha interrumpido. Concebida a partir de la imagen de una mujer tumbada, su imponente estructura arqueada de vidrio y acero se eleva hasta los 40 metros de altura y se extiende a lo largo de 200 metros.
El ambicioso proyecto del arquitecto valenciano ha necesitado más de 300 millones de euros y una década de trabajos para convertirse en realidad pero, según ha explicado el administrador de la red nacional ferroviaria belga (SNCB), Jannie Haek, hay que recordar que «no es sólo una estación». Haek ha recalcado que esta infraestructura será una «vitrina al exterior» y «un instrumento de publicidad» para Lieja, ya que ha sido diseñada para permitir que los trenes de alta velocidad puedan llegar «al corazón de la ciudad»Una vez que entren en funcionamiento a finales de año todas las líneas de alta velocidad que tienen previsto pasar por Lieja, la ciudad quedará conectada en sólo 20 minutos con ciudades como Bruselas, Aquisgrán y Colonia (Alemania), y en unas horas con Fráncfort, París y Londres.
Una estación de ferrocarril puede llegar a convertirse en el motor de una ciudad. Este slogan es el que formó parte de la presentación oficial de la Euro Lieja TGV, y personifica totalmente el espíritu del proyecto. Diseñada por Santiago Calatrava, la nueva estación de ferrocarril de Lieja se ha convertido en una atracción turística y un símbolo del renacimiento de esta ciudad belga, que ahora actúa como un vínculo estratégico con el norte de Europa.
El arquitecto e ingerniero valenciano Santiago Calatrava puede dar solución a muchas funcionalidades arquitectónicas. La funcionalidad en la estación de ferrocarril de Lieja se basa en un fácil acceso, conexión directa con la red de carreteras, mejora de los servicios de trenes de alta velocidad y mejores instalaciones.
La nouvelle gare des Guillemins, prouesse architecturale due à l’Espagnol Santiago Calatrava, a été inaugurée vers 21h30 par le prince Philippe. Face à la nouvelle gare, 30.000 personnes ont ensuite assisté gratuitement au show orchestré par Franco Dragone. Budget du spectacle : 650.000 euros.
En images : le spectacle de Franco Dragone, l’inauguration et la nouvelle gare / Lire aussi : visite simultanée des gares de Liège et d’Anvers
Aunque operativa desde junio de 2008, la flamante estación de trenes de Lieja, galardonada con el Golden Belgian Building y obra del arquitecto Santiago Calatrava, será inaugurada este verano de 2009.
Estacion de tren Guillemins en Lieja (Belgica) / Santiago Calatrava cc by nc =: Kristo
Y ya van cuatro. La noche en blanco vuelve un año más para ofrecer a todos los habitantes o visitantes de la capital una noche de cultura y actividades gratuitas bajo la luz de la luna. Teatro, música, danza, artes plásticas y visuales, nuevas tecnologías, circo, poesía y arquitectura; un sinfín de disciplinas para otras tantas propuestas dirigidas a todos los públicos y con el objetivo de vivir la cultura de una forma diferente.
Todo empezará sobre las 20.30 del sábado 19 de septiembre y durará hasta la mañana del domingo. La cita no es en ningún punto en concreto, prácticamente todo el centro de la ciudad se verá inundado por agentes nocturnos ofreciendo algún tipo de espectáculo o experiencia. Este año la noche tiene como motivo el regalo, entendido como la base esencial del acto creador; la obra de arte como una necesidad de poner en relación al creador con el otro.
Pero hay un peligro: puede ser muy fácil marearse con tanta oferta, tantas cosas interesantes que hacer, tantos lugares a los que ir. Desde aquí sugerimos, además de echar un vistazo al programa, unas cuantas actividades para no perderse demasiado.
Realizaron un show de acrobacias, en el que pintaron los colores de las banderas francesa y argentina.
Los que este mediodía circularon por la 9 de Julio, Puerto Madero, Plaza de Mayo y otros puntos de la Capital tuvieron el privilegio de disfrutar de un espectáculo memorable: el cielo quedó dibujado con los colores de las banderas francesa y argentina por las estremecedoras y ajustadas piruetas de la célebre Patrouille Acrobatique de France (Patrulla Acrobática de Francia, conocida también como PAF). Se trata del equipo especial de demostraciones aeronáuticas de la Fuerza Aérea francesa, creado en 1931 y reconocido como uno de los más antiguos y mejores del mundo, que volará por primera vez en la Ciudad.
Arriba, cubierta de las bodegas Protos, en Peñafiel (Valladolid), de Richard Rogers. Abajo, el arquitecto fotografiado en CaixaForum de Barcelona, el pasado marzo.
El Pritzker firma una sede del BBVA en México y el edificio de Abengoa en Sevilla
ANATXU ZABALBEASCOA – Madrid
Antes de firmar el Centro Pompidou de París, el arquitecto Richard Rogers (Florencia, 1933) ideó una vivienda 100% sostenible. Corría el año 1968. Y el Pritzker británico asegura que entonces la sostenibilidad le preocupaba lo mismo que hoy cuando levanta rascacielos y centros comerciales en varios continentes. Sólo que… «no todo el mundo quiere ser sostenible», apunta. «El 50% puede obligarlo la legislación. El resto lo decide el cliente».
Así, reconoce que entre la nueva sede para el BBVA, que levanta en la ciudad de México, y el nuevo campus de Abengoa, que acaba de estrenar al sur de Sevilla, la constructora española ha querido ser más sostenible. ¿Cómo? Fundamentalmente jugando con el sol. «En Sevilla, más que aprovechar la luz y el calor se trata de evitar su torridez. Hemos levantado siete edificios que se protegen unos a otros. El mismo proyecto en Inglaterra hubiera separado más los edificios para aprovechar el sol. La sostenibilidad responde a las energías del lugar. A veces cerrándose al sol. Otras, abriéndose», explica.
Rogers -que ha trabajado en este proyecto con los españoles Luis Vidal y J. Fernández Carbonell- considera que la crisis económica mejorará la arquitectura: «Los clientes son ya más cuidadosos y exigentes». Y recuerda que también la arquitectura es cíclica. Por eso, su receta anticrisis se remonta a la del 29. El resultado del desastre bursátil de entonces se tradujo arquitectónicamente en la construcción de parques. «Eso es lo que el Estado debe hacer en tiempos de crisis: generar puestos de trabajo mejorando las infraestructuras de las ciudades», considera.
Rogers es un ecologista urbano. Abogado de las ciudades densas y sostenibles, fue el cerebro de la reconversión de Londres en una urbe con dos orillas. Ahora cree que los Juegos Olímpicos sanearán el este de Londres, «una de las zonas más pobres de Europa occidental», asegura. Confiesa que la idea la sacó de Barcelona. «Ya no nos acordamos de la Barcelona con la costa contaminada, pero la recuperación de la playa como espacio público para el disfrute de los ciudadanos fue un hito urbano que muchas ciudades han tratado de imitar».
¿Cómo ve hoy Barcelona en donde muchos ciudadanos critican un consistorio que parece más preocupado por los turistas que por los ciudadanos? «Barcelona debería diversificar sus zonas con atractivo turístico», propone. «Pero no hay que engañarse, los turistas traen riqueza». ¿Todos? ¿Incluso el turismo depredador que arrasa con cuanto encuentra y regresa a dormir al barco? Ante ese tipo de turista, sir Richard Rogers reconoce que la invasión diurna de las ciudades es un problema. Y propone cuotas, como con los coches. «Soy partidario de estudiar los casos y reducir el número de entradas en las ciudades. Sucedió con los coches y se podría aplicar al turismo».
Después de construir edificios notables como la T4 de Barajas o las bodegas Protos, en Peñafiel (Valladolid), Rogers tiene, precisamente en Barcelona, atascada la reconversión de la antigua plaza de toros Las Arenas en centro comercial. Ante la pregunta de si ese cambio urbano también es sostenible, responde: «Mezclar comercio y cine favorece la cultura. El centro comercial tendrá luz natural y eso supone un gran ahorro cuando las tiendas consumen mucho en iluminación y aire acondicionado». Reconoce que la sostenibilidad resulta todavía cara. «El 50% del proyecto cuesta lo mismo hacerlo sostenible que no. El resto encarece. Pero gana en comodidad y responsabilidad. Y en una década devuelve el dinero en ahorro energético».
El presupuesto del evento se ha reducido un 21,3 por ciento.
Aún así, habrá 196 propuestas en 276 instituciones el sábado 19.
La música, el teatro y la danza volverán a llenar las calles de Madrid.
Las música, el cine, la pintura y las artes escénicas vuelven a inundar un año más las calles de la capital. La Noche en Blanco, que se celebrará el próximo sábado 19 desde 21 horas hasta la madrugada del domingo, llega con un presupuesto menor pero con mucho talento y grandes propuestas. El tema principal: el regalo.
El evento no se ha salvado de la crisis, y ha reducido su presupuesto un 21,3 por ciento respecto al año anterior, alcanzando la suma de 1,28 millones de euros. Sin embargo, la oferta cultural vuelve a ser amplia y con actividades variadas: 196 propuestas en 276 instituciones. «Éste es un año difícil en el que la imaginación y la inteligencia han superado la falta de dinero», aseguró Alberto Ruiz-Gallardón durante la presentación del acontecimiento.
Así, la noche girará en torno a tres ejes: un Programa Comisariado, dirigido por el comisario invitado, Rafael Doctor; los circuitos de cine, música, artes escénicas y artistas independientes, basado en la creación local; y el Programa Abierto, con actividades en diferentes entidades de la ciudad.
Ha tenido que crear un traje artístico para una ciudad entera por 300.000 euros. Se ha inventado una manera de engalanar Madrid por una noche guiado por un concepto: el regalo, el leitmotiv que él mismo eligió para esta cuarta edición de la Noche en Blanco que se celebrará el próximo sábado. Rafael Doctor (Calzada de Calatrava, Ciudad Real, 1967), fundador y ex director del Musac (Museo de Arte Contemporáneo de Castilla y León), asegura que «quería que éste fuera un año tranquilo», pero aceptar su condición de comisario para esa noche, con un presupuesto «que es la mitad de cualquiera de los montajes que desarrollaba en el centro de León», le ha llevado de cabeza desde hace meses. Ahora, con el trabajo hecho, sólo le queda esperar el éxito o el fracaso.
Comparación entre la isla de Manhattan en la actualidad y en 1609, cuando era un territorio virgen con una flora y una fauna abundante.
Nueva York celebra los 400 años de la llegada a Manhattan del navegante inglés Henry Hudson, el 11 de septiembre de 1609, que inauguró la colonia de la que nacería la ciudad
ABEL GRAU – Madrid
Era un puerto natural, un impresionante estuario que parecía creado para el comercio. Los primeros exploradores europeos debieron de quedar fascinados: era una isla que daba acceso a todo un continente: Manhattan, la Mannahatta de los indios, una isla que con el tiempo se situaría en el centro del mundo.
Para hacerse una idea de lo que encontraron es necesario retroceder en el tiempo. El trazado urbano va desapareciendo de norte a sur y surge la salvaje vegetación original de la isla. Desde Harlem se borran las calles y los bloques de pisos, luego desaparece Central Park y las lujosas residencias del Park Avenue. Los rascacielos del Midtown quedan allanados a medida que se desdibujan las grandes avenidas que recorren la metrópolis. Hasta llegar más allá de Canal Street, atravesando Wall Street y desbrozando la jungla de gigantes de acero y cristal del centro financiero, hasta desembocar en la punta sur de la isla, cerca de Battery Park.
Desaparecido el cemento, el acero y el cristal, el paraje es ahora una masa esmeralda, indócil y exuberante. Es un entorno con praderas, campos de fresas salvajes, rápidos arroyos, pinos, robles, castaños. Algo similar a lo que debió de encontrar el explorador inglés Henry Hudson cuando arribó a esa misma costa el 11 de septiembre de 1609, a bordo del navío Halve Maen (Media luna), a las órdenes del imparable poder comercial holandés. Fue el acto fundacional oficioso de la colonia de Nueva Ámsterdam, que andando el tiempo se convertiría en la ciudad más vigorosa, dinámica, poderosa, cambiante y caótica del mundo: Nueva York.
Este viernes se cumplen 400 años de aquella hazaña, lograda de manera algo imprevista mientras el explorador buscaba un paso por el norte hacia las Indias orientales, financiado por la Compañía Holandesa de las Indias Occidentales. Para conmemorar aquel episodio, la ciudad de Nueva York celebra esta semana un programa de actividades culturales y actos oficiales , que incluye desde la exposición de ‘La lechera’, de Johannes Vermeer, en el Museo Metropolitano, procedente del Rijksmuseum, hasta la exposición de una réplica real del navío que condujo a Hudson al Nuevo Mundo.
Incluso la Manhattan primigenia, la Mannahatta (o isla de las muchas colinas) de los indios, se puede recorrer en una recreación virtual puesta en marcha por la Wildlife Conservation Society a partir del trabajo del investigador Erich W. Sanderson. «Si Mannahatta existiera hoy tal como era entonces, sería un paque nacional», ha escrito Sanderson en el estudio Mannahatta: A Natural History of New York City. «Sería la joya de la corona de los parques nacionales de Estados Unidos».
Aspecto de las obras de reconstrucción de la zona cero en Nueva York, en una imagen tomada el pasado martes.
La reconstrucción del World Trade Center está paralizada por la burocracia – En vísperas del octavo aniversario del 11-S, se esperan retrasos de cinco años
BARBARA CELIS – Nueva York
Para estadounidenses como Dave VanKampen, que ayer trataba de vislumbrar a través de la valla el corazón de la zona cero, reconstruir sobre el vacío dejado por las Torres Gemelas de Nueva York significa demostrarle al mundo que su país «apoya la democracia y el capitalismo». Mañana se conmemora el octavo aniversario de los ataques del 11-S en los que murieron cerca de tres mil personas. Y en el solar de 64.000 metros cuadrados que dejó tras de sí aquella mañana de destrucción apenas se adivinan avances. Casi ninguno, desde la última conmemoración de la tragedia. Una situación escandalosa para una ciudad tan dinámica, incluso aunque VanKampen la excuse: «Es un lugar único y muy complejo».
Lo cierto es que la población de la Gran Manzana asiste hace ocho años abrumada a los enfrentamientos entre políticos, burócratas, arquitectos, familiares de las víctimas y un sinfín de protagonistas de un proyecto que iba a costar 9.600 millones de euros y ya va por los 12.350. Además de su peso simbólico y económico, la zona cero también iba a darle un nuevo impulso cultural a la ciudad. Pero los problemas presupuestarios y políticos han eliminado del proyecto original -en el que se citaban arquitectos de la talla de Santiago Calatrava o Daniel Libeskind– un centro cultural diseñado por Frank Gehry, un Museo del Dibujo y hasta un espacio abierto al pensamiento global, fulminado por la oposición de los familiares de las víctimas.
En una encuesta reciente, el 63% de los neoyorquinos consideraba que, ocho años después de los ataques, los trabajos de reconstrucción de la zona cero iban «muy mal» y el 60% vaticinó que no se cumplirán los plazos previstos para la inauguración de las dos piezas más simbólicas, el monumento a las víctimas, que debería abrirse en 2011 y la Torre de la Libertad, en 2013.
En realidad, ni siquiera los implicados en la reconstrucción lo creen. Esta semana, un informe confidencial elaborado por el Lower Manhattan Construction Command Center, (una de las 19 agencias implicadas en la reconstrucción), filtraba sus predicciones para el fin de las obras: ninguna de ellas coincidía con las fechas anunciadas en 2008 por la Lower Manhattan Development Corporation, la agencia que supervisa todo el proyecto.
Misión imposible
– El ataque a las torres dejó un solar de 64.000 metros cuadrados.
– Para los trabajos se calculó un presupuesto inicial de 9.600 millones de euros. Hoy asciende a 12.350.
– El 63% de los neoyorquinos cree que la reconstrucción va «muy mal».
– El monumento a las víctimas no estará terminado hasta 2013.
– El WTC 7, único edificio en pie, aún no ha logrado inquilinos en todas sus plantas.
Pertenecían a un equipo de filmadores dedicados a recolectar imágenes de los ataques terroristas.
El 11 de septiembre de 2001, unos vecinos de Manhattan están grabando una de las Torres Gemelas tras el impacto del primer avión. Repentinamente, entra en el campo visual de la cámara la segunda aeronave, que se estrella contra la otra torre. «¡Mierda, mierda! ¿has grabado eso?», le preguntan al videoaficionado.
Coincidiendo con el octavo aniversario del 11-S, los responsables del futuro complejo monumental y museo conmemorativo han lanzado un nuevo sitio web en el que esperan que todo el mundo “cuelgue” sus imágenes, vídeos o relatos personales de lo que ocurrió aquel día. La web, ya activa, se llama «Make History«.
Se calcula que unos 2.000 millones de personas siguieron los atentados de 2001 en tiempo real. “El 11-S es el evento más digitalmente documentado de todos los tiempos” explicó hoy en rueda de prensa Alice Greenwald, directora del museo, “lo que queremos es que gente de todo el mundo que nos cuente su historia sobre aquel día”.
Para empezar ya se han reunido 500 horas de vídeo casero. Hay imágenes de bomberos en pleno fragor del rescate, primeros planos de personas mirando horrorizadas a lo alto de las Torres, viendo como algunas de las víctimas allí atrapadas optan, en su desesperación, por saltar al abismo.
Este es uno de los retos éticos que afronta tanto el sitio web como el museo mismo, en su afán de documentar el 11-S con la mayor precisión posible. ¿Es lícito difundir una imagen donde se reconozca a una víctima tirándose por la ventana? ¿Qué pasa con el dolor de las familias?
Múltiples actos conmemoran el 8vo. aniversario del ataque terrorista a las Torres Gemelas; «Nunca vacilaremos en la persecución de Al Qaeda», sostuvo Obama ; imágenes del horror
Lo que más impresiona de Ávila son sus murallas. Sobre su origen se ha escrito mucho. La versión más tradicional asegura que las obras comenzaron en el año 1090 tras la bendición del obispo Pelayo. Los autores serían, según la leyenda de Ávila, los «maestros de jometría» Casandro Colonio y Florín de Pituenga. Bajo sus órdenes, 2000 hombres levantarían esta estructura artística en nueve años.
Otros estudios más recientes defienden la construcción románica de las murallas pero en lo que todas coinciden es en que se trata del recinto amurallado mejor conservado de España y probablemente de Europa, y es el monumento completamente iluminado más grande del mundo.
Pero Ávila posee un centro histórico muy rico. Además, de su catedral, de estilo gótico y renacentista que alberga en su interior un monumental retablo realizado por Pedro Berruguete, Ávila cuenta con numerosas iglesias, basílicas y monasterios de gran valor artístico, como la basílica de San Vicente (siglo XV); la iglesia de San Pedro (siglo XII); la ermita de San Segundo o el monasterio de Santo Tomás.
Ávila también fue, y continúa siendo, la ciudad de la mística y de la espiritualidad. En ella nació, se educó, se convirtió e inició su obra reformadora y escritora, Santa Teresa de Jesús. También fue en Ávila, donde inicio su labor el místico poeta, San Juan de la Cruz. Existe una ruta turística, la ruta de Santa Teresa de Jesús, que nos lleva por los monumentos más importantes en la vida de esta santa. Comenzaríamos visitando el convento de Santa Teresa, su casa natal, que se compone de iglesia y convento. Continuaríamos por el Monasterio de la Encarnación, en el que ingresó Teresa de Jesús en 1535 y finalizaríamos en el Convento de San José donde vivió la santa desde 1562 hasta 1567.
Debe estar conectado para enviar un comentario.