At the peak of the modern era, a meshing of car culture and the Space Age brought about the gaudy and garnished Googie architecture. The signatures Googie style lie in sweeping arches and hard angles, cantilevered roofs and bold colors, and, its most relative homage to the Space Age, the starburst. The first of the Googie style, and its namesake, was a coffee shop designed by architect John Lautner by the name of “Googies”. With its place on Sunset Boulevard in Los Angeles the new style caught the eye of many passersby who began to associate the style with the glamour of Hollywood. The spread of this movement from Southern California went most notably north and south along the shore to become a symbol of west coast futurism.
The main settings for the Googie style were harbored in the roots of its founding. Coffee shops, gas stations and fast food venues used this architecture as much as a marketing campaign as for structural support. A Googie building was a symbol that a business was with the times, which in turn brought traffic and attention to its doors. The McDonalds of the 1950s and 60s famously adopted Googie style. The two fit hand in hand. The signature arches could be said to be of both houses and the fast growing company was in need of a symbol of the times and here it was found. The scene of a wing tipped cruiser parked in front of the 1950s McDonalds still holds strong as an icon of the era.
Hijo y nieto de arquitectos, Speer, creció en el seno de una familia de la alta burguesía alemana. Pese a su vocación de matemático continuó con la tradición familiar y estudió arquitectura en la Escuela Técnica Superior de Berlin-Charlottenburg, licenciándose en 1927.
En 1931, subyugado por la elocuencia demostrada por Hitler en un mítin, ingresó en el partido nacionalsocialista. Ello marcaría su futuro ascenso profesional.
El primer cometido de Speer como miembro del partido nazi le llegó en 1932 cuando Karl Hanke, diputado del Reichstag, le encargó reformar las oficinas del Gauleitung en Berlín. Speersorprendió con su diligencia.
Albert Speer.en los Juicios de Nuremberg - Wikipedia
El 5 de marzo de 1933, Hitler sube al poder y Goebbles contrata a Speer como ayudante del arquitecto jefe del partido, Paul Ludwig Troost, encargándole su primer proyecto, la reforma del Ministerio de Propaganda en la Wilhemplatz de Berlín. Impresionado ante los resultados Goebbles le recomienda a Hitler, gran amante de la arquitectura.
Al fallecer Troost en 1934 le sucede.
Tras el ascenso, su primer encargo es el proyecto, en Nuremberg, de la decoración de la tribuna del Campo Zeppelinfeld, el área de desfiles, con motivo de los actos del primer congreso del partido.
Nuremberg estaba destinada a albergar muchos otros edificios oficiales nazis, la mayoría de los cuales nunca llegaron a construirse.
Mientras planeaba estas edificaciones Speer inventó la teoría del valor de las ruinas -apoyada con entusiasmo por Hitler-, según la cual se construirían todos los nuevos edificios de forma que fuesen unas ruinas estéticamente agradables en el futuro lejano.
Berthold Konrad Hermann Albert Speer fue un arquitecto que en la Segunda Guerra Mundial, fue Ministro de Armamento y Producción de Guerra del Tercer Reich. Fue además el jefe arquitecto de Hittler antes de asumir el cargo de oficial del ministerio. Nació el 19 de marzo de 1905, y murió el 1 de septiembre de 1981, luego de haber pasado 20 años encarcelado por ser participe en los actos del partido Nazi.
Madrid, 31 ago (EFE).- La obra de Jean Prouvé, uno de los visionarios del diseño industrial, la arquitectura y la ingeniería del siglo XX pero un desconocido por el público, protagoniza la muestra individual «Belleza fabricada» en la galería madrileña Ivorypress.
A través de 190 piezas, entre las cuales se encuentra su mítica «Casa de 6 x 6 (metros)», desde mañana, jueves, y hasta el próximo 12 de noviembre, la exposición se convierte en una clase magistral sobre de Jean Prouvé (Paris, 1901-Nancy 1984).
El «arquitecto-ingeniero» – como le definía su coetáneo Le Corbusier – revolucionó el concepto de la arquitectura con su tesis que aunaba diseño y producción y la idea de construir todo tipo de edificios de manera rápida y con bajo coste.
En la exposición madrileña que han comisariado los arquitectos Norman Foster y Luis Fernández – Galiano destaca entre las 190 piezas la «Casa de 6 x 6 (metros)» que ha sido reproducida a su tamaño natural en la galería.
Dicha vivienda, conocida como la «Casa Desmontable«, es un espacio de 36 metros cuadrados montado sólo sobre los rieles de las vías ferroviarias y con paneles de madera de un metro que se sostiene con una estructura de hierro similar al de los columpios de los parques denominada «pórtico axial en forma de H».
La Casa 6x6, vivienda prefabricada. | IvoryPress ElMundo.es
Considerada uno de sus hitos, la «Casa 6×6» -que evolucionó a las medidas de 6 x 9 metros y que se le ocurrió por un encargo de la Resistencia francesa durante la II Guerra Mundial- es un ejemplo de su tesis matriz: edificar viviendas con diseño y de forma fácil y económica.
El arquitecto Norman Foster es el comisario de una exposición del genio francés de la que se podrá disfrutar en Madrid.
Se autodefinía como “constructor”, y Le Corbusier –uno de los numerosos arquitectos de la vanguardia que colaboró con él le apodaba “el arquitecto-ingeniero”.
La carrera de Jean Prouvé se centró en buscar el máximo aprovechamiento de las técnicas y los materiales disponibles en cada momento, especialmente en el campo del metal, que le llevaron a concebir y fabricar con igual éxito desde exquisitas piezas de mobiliario (como las butacas Cité o la Visiteur, convertidas en iconos del diseño del siglo XX), a componentes de edificación e, incluso, edificios completos, desmontables e industrializados.
Con la exposición «Jean Prouvé. La poesía del objeto técnico«, elVitra Design Museumde Alemania muestra la primera amplia retrospectiva dedicada a la obra del herrero artístico, constructor e industrial francés Jean Prouvé (1901 – 1984).
La muestra sobre la arquitectura de esta ciudad española destacará el uso de elementos decorativos tomados del modernismo, así como la vida de numerosos edificios emblemáticos e históricos.
La muestra evidencia el uso de elementos decorativos tomados del modernismo, reconstruyendo, a través de fotografías, postales, maquetas y pinturas, la vida de numerosos edificios emblemáticos e históricos de la ciudad española, tal es el caso del ya desaparecido Hotel Colón, en la plaza Catalunya, el Palau de Justicia, o el símbolo religioso de la ciudad, el Tibidabo.
Además, la exhibición, que ya fue presentada en Tarragona, en el sur de España, se encarga de retratar decenas de viviendas, iglesias, fábricas y en general, obra de un arquitecto de gran importancia para la construcción de la ciudad.
En palabras de Julià Guillamon, comisario de la exposición, los edificios construidos por Signer “más allá de tener un valor arquitectónico tienen una significación iconográfica, simbólica. Se trata de descubrir a un arquitecto muy interesante pero desconocido”.
La obra de Enric Sagnier evolucionó desde el estilo ecléctico, característico de las últimas décadas del siglo XX, hasta el modernismo. Más adelante, interpretó un repertorio de formas clásicas de influencia francesa, y desarrolló un estilo propio, adaptado a las necesidades de una arquitectura sólida y burguesa, de los cuales recibió numerosos encargos.
La primera construcción importante de Sagnier fue la nueva iglesia de Santa Engràcia de Montcada (1886), de estilo neogótico, la cual fue destruida durante la Guerra Civil. Su primer edificio de viviendas fue la casa Cuyàs.
En colaboración con el ingeniero catalán, Pere Garcia i Fària, construyó entre 1896 y 1902 el edificio de la Aduana del Puerto de Barcelona, edificio representativo de Barcelona.
Mansiones y casas baratas, iglesias y fábricas. Artífice de más de quinientos proyectos, Enric Sagnier i Villavechia (Barcelona, 1858–1931) es uno de los arquitectos más prolíficos de finales del siglo XIX y principios del XX. Edificios como el templo expiatorio del Tibidabo, el Palacio de Justicia de Barcelonao la primera sede de ”la Caixa” en Tarragona se han convertido en puntos de referencia del paisaje urbano catalán, con ramificaciones en otros lugares de España y el extranjero.
Con la exposición La ciudad de Sagnier. Modernista, ecléctica y monumental, comisariada por Santi Barjau y Julià Guillamon, la Obra Social ”la Caixa” quiere profundizar en la obra del arquitecto y el contexto histórico en el que fue concebida. El visitante descubrirá, de este modo, la huella de Sagnier en diferentes puntos de la Ciudad Condal, como es el caso de los grandes edificios públicos y las residencias particulares que contribuyeron a modelar el Eixample barcelonés.
El Tibidabo, el Palau de Justícia, la nueva aduana de Barcelona y decenas de viviendas, iglesias y fábricas son el testigo de la actividad de un arquitecto singular: Enric Sagnier Villavecchia. Su obra evolucionó desde el estilo ecléctico, característico de las últimas décadas del siglo XX, hasta el modernismo. Más adelante, interpretó un repertorio de formas clásicas de influencia francesa, y desarrolló un estilo propio, adaptado a las necesidades de una arquitectura sólida y burguesa, y a la voluntad de crear puntos de referencia monumentales en la trama urbana.
El próximo 14 de septiembre abrirá sus puertas en CaixaForum Barcelona la exposición La ciudad de Sagnier. Modernista, ecléctica y monumental, dedicada al prolífico arquitecto barcelonés Enric Ferran Josep Lluís Sagnier i Villavecchia (Barcelona, 1858-1931).
El 17-S una gala celebrará el cumpleaños de la ‘mejor casa del mundo‘
Su construcción costó 155.000 dólares. Los honorarios de Lloyd Wright, 8.000
Jose F. Leal | Madrid
Fallingwater House. ElMundo.es
Dicen que es la mejor casa jamás diseñada. Surgió de las manos y el ingenio de Frank Lloyd Wright (Oak Park, Illinois, 1867-1959), un arquitecto que superó a todos sus contemporáneos, en 1936, el mismo año que, en Madrid, la aviación golpista bombardeaba la Casa de las Flores, de Secundino Zuazo, icono de la arquitectura residencial española.
La Residencia Kaufmann o Fallingwater House, situada a 80 km al sureste de Pittsburgh (Pensilvania), cumple 75 años, es hoy una casa-museo y para verla hay que pagar 20 dólares y ha recibido más de cuatro millones de visitantes en cuatro décadas.
El próximo 17 de septiembre, una gala organizada por la Fundación Lloyd Wright celebrará – a 400 dólares la entrada – que el paso del tiempo y los desmanes urbanísticos que salpican el planeta, favorecen y agrandan el oficio del arquitecto estadounidense.
Quienes la han visitado aseguran que se cumple el objetivo del autor, que pretendía que el ruido del agua invadiera toda la casa. También la fusión entre arquitectura y naturaleza, su mayor logro. Wright construyó la residencia de los Kauffman sobre una cascada del Bear Run, un arroyo que recorre los Apalaches en el empobrecido condado de Fayette, algo que, curiosamente, en países como España está terminantemente prohibido.
Antes de desplegar los voladizos de cemento sobre el curso del río, el arquitecto pidió a una empresa de topografía que analizara el terreno, sus rocas, el desnivel, el subsuelo, las plantas y terminó convenciendo a los dueños, cuyas numerosas recomendaciones incorporó al proyecto, como puede observarse en la web de la casa museo.
La casa de la Cascada (en inglés: Fallingwater) es una obra del arquitecto estadounidense Frank Lloyd Wright y una de los hitos principales de la arquitectura del siglo XX.
La verticalidad del "corazón" de la casa contrasta con las terrazas y voladizos horizontales. Wikipedia
Casa de la Cascada(Residencia Kaufmann)
(Fallingwater)
Está situada en Bear Run, Pensilvania (Estados Unidos) y fue terminada en 1939. Frank Lloyd Wright (1876-1959) es considerado por algunos autores como el mejor arquitectoestadounidense, y a su vez, la «casa de la cascada» su obra maestra. Llamada «la residencia más famosa que se haya construido», la AIA (American Institute of Architects) la ha juzgado como «el mejor trabajo de un arquitecto estadounidense».
Diseñada entre 1934-1935 y construida durante 1936-1937 en Pennsylvania, Fallingwater fue la casa de campo para Edgar Kaufmann, su esposa Liliane y su hijo Edgar Jr., dueños de unos grandes almacenes en Pittsburgh. Hoy en día Fallingwater es un monumento nacional en Estados Unidos que funciona como museo y pertenece al Western Pennsylvania Conservancy.
The foundation established by Wright himself at Taliesin West in Arizona aims to advance the principles of organic architecture and preserve Wright’s archive.
Belén Palanco
Madrid, 23 ago (EFE).- El Centro de Exposiciones y Congresos de Ávila, que acaba de lograr el Chicago Athenaeum 2011, uno de los premios de arquitectura más importantes del mundo, es un edificio que dialoga con el paisaje y la ciudad de Ávila y que respeta la relevancia visual e histórica de su Muralla.
De esta manera explicó hoy el arquitecto navarro Francisco Mangado, en entrevista telefónica con Efe, qué fue lo que persiguió al proyectar el Centro de Exposiciones y Congresos de Ávila.
Centro de Exposiciones y Congresos de Ávila, proyecto de Francisco Mangado, distinguido con el Premio Chicago Athenaeum 2011 (Foto: Fundación "Arquitectura y Sociedad")
En España, ese edificio avilés ha sido premiado ex aequo con La Llotja, un centro de conferencias y teatro de Lérida, entre 90 proyectos internacionales cuya selección anunciaron el Chicago Athenaeum y el European Centre for Architecture Art Design and Urban Studies (Centro Europeo de Arquitectura, Arte, Diseño y Estudios Urbanísticos) el pasado 21 de julio en Varsovia.
El Centro de Exposiciones y Congresos de Ávila, que ya fue seleccionado en los premios FAD 2010 y Mies Van der Rohe 2011 y en la XI Bienal Española de Arquitectura y Urbanismo, es un ejercicio de «sutileza y humildad» con la orografía de la región y con la escala de la Muralla de Ávila, explicó su creador.
La proporción y configuración de la Muralla, considerada uno de los ejercicios de arquitectura militar más señeros del románico europeo, han condicionado desde el primer momento el diseño de la construcción, muy horizontal en su base, así como la altura y escala, detalló el arquitecto.
De ahí que un aspecto clave del Centro de Exposiciones sea que su planta baja no está a ras del suelo, sino por debajo del nivel de la plaza ajardinada desde la que se accede al edificio, comentó.
El propósito de este juego de ingeniería es que la estructura del edificio, ya de por sí muy horizontal, no oculte las vistas de esa ciudad que la UNESCO consideró en 1985 patrimonio de la humanidad y, a su vez, que desde el casco antiguo se pueda ver el Centro integrado en el paisaje avilés.
Centro de Exposiciones y Congresos de Ávila (Foto: web de Francisco Mangado)
Uno de los factores claves de esa integración del Centro es el uso del «granito», procedente de una cantera situada en «la frontera entre Galicia y Portugal» y cuya tonalidad «dorada se asemeja al original de la ciudad de Ávila«, apuntó Mangado.
A través del granito, el Centro de Exposiciones de Ávila se integra en una ciudad que es densa por su monumentalidad y su elevado rango artístico y arquitectónico tras su paso por ella de las civilizaciones romana, cristiana, musulmana y judía, así por el hecho de estar hecha de piedra y de que su subsuelo sea, a su vez, granítico, explicó el arquitecto.
«Metafóricamente – dijo Mangado (Navarra, 1957) -, el Centro de Exposiciones es un edificio denso, como una roca anclada en el terreno, que establece un diálogo personal y respetuoso con la ciudad y la muralla».
En los 22.000 metros de superficie y los 6.000 metros de zona ajardinada, la orografía también ha sido un factor determinante en el diseño geométrico de sus plantas.
De esa manera, los auditorios y las salas principales son ortogonales y alargadas, mientras que la sala de exposiciones es más irregular y se adapta a la topografía, según el texto del proyecto.
En su estructura, el Centro de Exposiciones es un edificio que consigue su volumen por la superposición de salas rectangulares de inspiración minimalista y que a su vez está dotada de una iluminación natural en los auditorios, gracias a unas cubiertas que permiten la entrada de la luz cenital.-EFE
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Una vez más debo agradecer a David Platero, Responsable de Comunicación y Gestor Cultural de la Fundación «Arquitectura y Sociedad» esta Nota de Prensa (originalmente distribuída por la Agencia «EFE») así como la excelente fotografía que le acompaña; noticia que oportunamente difundí vía Twitter @arquitectonico por los diferentes medios que se hicieron eco de tan merecido reconocimiento. El autor del proyecto, arquitecto Patxi Mangado, es patrono de la citada Fundación; la Nota de Prensa arriba transcripta incluye sus primeras declaraciones al conocer su designación para tan prestigioso galardón.
El arquitecto estellés Patxi Mangado. noticiasdenavarra.com
Mientras en Europa cada vez más construcciones aprovechan la energía solar, en América Latina, donde la irradiación del sol es mucho mayor, aún hay mucho por hacer. Edificios que se autoabastecen de energía o que incluso pueden vender el excedente de lo que producen, no son una ilusión. Basándose en medidas como un buen aislamiento térmico, uso eficiente de la energía y ventilación controlada con recuperación de calor se puede generar un gran cambio y tener una vida más saludable e incluso más económica.
Uno de los pioneros de esta tendencia es el austríaco Georg Reinberg. Con su “arquitectura solar” promueve conceptos de sustentabilidad y respeto por el entorno y por el ser humano. Comenzó a desarrollar estas ideas al titularse de arquitecto, a fines de los años 70. “Desde que se inicia la segunda crisis del petróleo a nivel mundial y que al interior del país se opta por el rechazo al uso de la energía atómica, las fuentes de energía alternativa cobraron más y más importancia para el público y yo mismo me fui apasionando cada vez más con este tema”, comenta.
En Santiago de Chile, Reinberg –cuyos proyectos han recibido numerosos premios- compartió estos conceptos con arquitectos y constructores en un seminario organizado por la Cámara Chileno – Alemana de Comercio. “Su obra nos entrega nuevas herramientas y técnicas a aplicar y adaptar en Chile, país que cuenta con una sobresaliente irradiación solar“, indica la arquitecta alemana Maria Blender, radicada en Chile desde hace 14 años.
LEVANTE-EMV VALENCIA
El Instituto Valenciano de Arte Moderno (IVAM) acogerá del 17 de noviembre al 8 de enero una exposición en torno a la arquitecta angloiraquí Zaha Hadid. Se trata de la primera mujer ganadora del galardón más importante que existe sobre arquitectura contemporánea, el premio Pritzker.
La muestra que expondrá el IVAM es la primera que reúne arquitectura, pintura y diseño de la arquitecta en España. Se muestra su trabajo, inicialmente enraizado en el concepto de arquitecturas deconstruídas, que representa una de las tendencias más atractivas y originales de la arquitectura internacional. Zaha Hadiddestaca por intervenciones arquitectónicas como la Estación de Bomberos Vitra (1993) en Alemania; el Centro de Arte Contemporáneo Rosenthal (1998) en Ohio; Hoenheim-North Terminus & Parqueo (2001) en Francia; Plataforma de saltos de esquí Bergisel (2002) en Austria; entre muchos otros.
En España ha realizado el Plan General de Zorrozaurre (2006), en Bilbao y el Pabellón Puente de la Exposición Internacional Zaragoza 2008 (2008) en Zaragoza. Y en Valencia presentó un proyecto para el Parque Central, con el que quedó finalista, pero no fue el finalmente seleccionado.
Es una artista poseedora de la Orden del Imperio Británico y forma parte de las colecciones permanentes de museos como el MOMA de Nueva York.
Hiperboloide - Catedral de Brasilia, por Oscar Niemeyer. Image via Wikipedia
ARQUITECTURA | Dedicado a 16 capillas e iglesias
Dpa | Rio de Janeiro
El famoso arquitecto brasileño Oscar Niemeyer, de 103 años de edad, participó en Río de Janeiro en el lanzamiento de un nuevo libro, dedicado a las 16 capillas e iglesias que ideó a lo largo de su carrera.
Durante la fiesta, realizada en la noche de este martes en una librería de Río, Niemeyer aseguró que no considera contradictorio el hecho de haber dedicado parte de su vida a dibujar templos religiosos pese a ser ateo declarado.
«La gente se sorprende por el hecho de que, siendo comunista, yo me interese por las iglesias. Pero es algo muy natural. Yo vivía con mis abuelos, que eran religiosos. Hasta misa había en mi casa… Este pasado con mi familia me dejó la idea de que los católicos son buenos, que quieren mejorar la vida y hacer un mundo mejor», dijo al portal de noticias G1.
Durante la entrevista, el ideador de Brasiliahizo un balance positivo de su vida: «Hay tantos problemas que hay que enfrentar… La vida no es leve. Pero uno sigue adelante, intentando mejorar. Y la mejor manera de hacerlo es con el corazón abierto, creyendo que todos son buenos«.
«Cuando conozco a una persona, no me preocupa si es buena o mala. Pienso en cómo puedo ser útil, como puedo colaborar», agregó.
«Cuando era pequeño, vivía con mis abuelos, y ellos eran tan practicantes que celebrábamos misas en casa. Aunque comunista, crecí con la idea de que los católicos eran buenos y querían un mundo mejor», dijo Niemeyer al diario O Dia, durante el lanzamiento del libro «Las Iglesias de Oscar Niemeyer«. Su primer gran obra fue precisamente la Iglesia de la Pampulha, en la ciudad de Belo Horizonte, en 1943, que considera «una de sus favoritas». Niemeyer, que cumplirá 104 años en diciembre, dijo que hay cosas que todavía le encantaría hacer, como un «bello proyecto para Copacabana«, el barrio costero de Rio de Janeiro, la ciudad donde vive.
La Torre Canton: elegancia de altura. blog.is-arquitectura.es
La ciudad de Cantón, en el sur de China y una de las más grandes del país, inaugurará el próximo 1 de septiembre la noria gigante más alta del mundo, emplazada en la terraza de un rascacielos.
Según informó hoy el diario local «New Express Daily«, la atracción se ubica a 450 metros de altura, en el techo de la Torre Guangzhou, y está compuesta por 16 cabinas con capacidad para seis personas cada una.
El paseo, que dura unos 20 minutos, ofrece vistas privilegiadas de la ciudad desde todos los ángulos. La noria, inclinada a 15 grados en uno de sus lados, está preparada para resistir terremotos de 8 grados en la escala de Richter y tifones de nivel 12, según el rotativo.
El precio por montarse a la atracción será de 130 yuanes (20 dólares, 15 euros).
Andrés Kálnay fue uno de los arquitectos más prolíficos que tuvo el país. Casi un desconocido, se estima que construyó unas 120 obras , entre casas y edificios, la mayoría en la Ciudad. Muchísimas fueron derribadas, pero otras siguen en pie, dando cuenta de la fabulosa producción que el húngaro generó en Buenos Aires. La ex cervecería Munich, en la Costanera Sur (hoy la sede de la Dirección General de Museos), es por lejos su máxima creación . Trabajador incansable hasta su muerte, fue además diseñador, escritor, dibujante, artista plástico y condecorado de guerra.
Edificio en Lezica y Av. Medrano (año 1929)
Andrés Kálnay nació en 1893 en lo que fue el Imperio Austrohúngaro, en Jasenovác, hoy una ciudad de Croacia, ubicada justo en el límite con Bosnia Herzegovina. Llegó a Buenos Aires con su hermano Jorge, también arquitecto, en 1920. Y solo siete años después construía la Munich.
“De mi padre siempre me llamó la atención la capacidad de producción que tenía. Dibujaba los proyectos, diseñaba hasta el mobiliario, escribió sobre filosofía, desarrolló métodos constructivos, pintaba y sabía tanto de arte como de economía. Nunca aprendió a manejar y en el breve tiempo en el que tuvo dinero se compró un auto y contrató un chofer. La mayor parte de su vida se movió en tren. Se iba de su casa en San Isidro a las 7 y volvía casi a la madrugada. Me pregunto cómo hacía”, cuenta Esteban Francisco Kálnay desde España. Tiene 52 años, también es arquitecto y es el segundo hijo de Andrés, fruto de un segundo matrimonio.
Esteban se dio el gusto de trabajar con su padre en la restauración de la Munich . “La dictadura se había empecinado con el edificio y casi lo derriba. Se pudo salvar del abandono total y se recicló”, cuenta Kálnay hijo. No lo menciona, pero él donó un vitral que reemplazó al original, que también había diseñado su padre.
Pero la llegada de Kálnay a Buenos Aires podría considerarse casi fruto de la casualidad y hasta de un milagro. En el libro “Andrés Kálnay: un arquitecto húngaro en Argentina” –un trabajo minucioso realizado por el Centro de Documentación de Arquitectura Latinoamericana– se detalla cuál fue el periplo de los hermanos Kálnay hasta llegar a la Ciudad: huyeron del gobierno comunista de Bela Kun y de la grave crisis económica. Caminaron desde Viena hasta Nápoles y se embarcaron como polizones en ese puerto italiano. El buque iba hacia Estados Unidos, pero en altamar viró hacia Argentina. Los hermanos Kálnay llegaron al puerto de San Nicolás, se tomaron el tren hasta Retiro y llegaron a Buenos Aires en marzo de 1920. Un año después ya habían comenzado a trabajar juntos, como arquitectos independientes.
El diario regional «Il Mattino» ha explicado que la primera alarma llegó de los obreros: «Aquí suceden cosas extrañas». Lo que era una intuición de algunos trabajadores, luego derivó en inexplicables sucesos: muchos objetos fueron cambiados de sitio y varios cubos se llenaron misteriosamente, informa «Il Mattino«.
A raíz de estos hechos, Oreste Alberano, el arquitecto encargado de las obras en el museo que dice no creer en fantasmas, se presentó personalmente en el centro a petición de algunos de los trabajadores. Fue él quien protagonizó el siguiente episodio de la historia, al tomar una fotografía en el recinto en la que apareció la silueta de una niña, que no era hija de ningún trabajador.
Museo Archeologico Nazionale di Napoli
La versión oficial
La directora del Museo Arqueológico, Valeria Sampaolo, dijo que «más que fantasmas», lo que se espera en el centro expositivo son «turistas de carne y hueso». Sampaolo rechazó la fantasmagórica noticia aparecida en «Il Mattino«: «Es algo carente de cualquier fundamento, pura fantasía, haremos un comunicado oficial de desmentido, y nos gustaría que se hablase del museo por su actividad».
«Debo añadir que esa famosa foto circula desde hace más de un año y me la han enseñado hace poco: para mí no tiene ningún significado», dijo. Y zanjó: «Por otra parte, con las tecnologías hoy se puede hacer de todo».
ROMA. Los cazafantasmas llegarán en septiembre al Museo Arqueológico de Nápoles enviados por el Ministerio de Bienes Culturales de Italia para aclarar extraños sucesos que se suceden en ese centro.
Los obreros que trabajaban en el lugar aseguraron que algunos objetos cambiaban de sitio misteriosamente. Luego, uno de ellos tomó una fotografía donde aparece la silueta de una niña.
Risponde dal suo ufficio di Roma; Oreste Albarano, architetto nominato dal ministero per i beni culturali come responsabile dei lavori al museo è frastornato da questa storia dei fantasmi.
Il palazzo che ospita l’attuale Museo fu iniziato nel 1586 come cavallerizza su commisione di Don Pedro Giron, duca di Ossuna e viceré di Napoli dal 1582 al 1586.
Nel 16 12 Don Pedro Fernando de Castro, conte di Lemos e viceré di Napoli dal 1610 al 1616, incaricò l’architetto Giulio Cesare Fontana di progettarvi la nuova sede dell’Università (o «Palazzo dei Regi Studi» o «Palazzo degli Studi Pubblici»).
Trasformato alla fine del XVIII secolo dall’architetto Pompeo Schiantarelli in «Real Museo» e «Palazzo dei Vecchi Studi», il nuovo Museo ospitava le collezioni archeologiche provenienti da Ercolano, Pompei e Stabia. Infatti, Ferdinando IV di Borbone, succeduto al padre Carlo III passato al trono di Spagna nel 1759, vi trasferì fra il 1806 e il 1834 la raccolta di Capodimonte (ex collezione Farnese) e le raccolte della Villa Reale di Portici, del cardinale StefanoBorgia e di Carolina Murat. Sempre nel 1806 moltissimi pezzi delle collezioni artistiche e archeologiche del Museo furono trasportati a Palermo, in Sicilia, dove i sovrani borbonici si trasferirono dopo gli eventi della rivoluzione Partenopea e l’insediamento di Gioacchino Murat a Napoli.
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