Utilizado habitualmente en el contexto de las artes aplicadas, ingeniería, arquitectura y otras disciplinas creativas, diseño se define como el proceso previo de configuración mental, «pre-figuración», en la búsqueda de una solución en cualquier campo.
Etimológicamente derivado del término italiano disegno dibujo, designio, signare, signado «lo por venir», el porvenir visión representada gráficamente del futuro, lo hecho es la obra, lo por hacer es el proyecto, el acto de diseñar como prefiguración es el proceso previo en la búsqueda de una solución o conjunto de las mismas.
Wikipedia.
Equipamiento en maderas nativas . Foto: Ana Rascovsky
Diseño: tendencias
Diez productos sustentables exitosos
En la argentina ya se fabrican objetos de uso cotidiano cuyo impacto nocivo sobre el medio ambiente ha sido anulado o disminuido sensiblemente. Seleccionamos diez ejemplos que no pretenden imponerse como moda sino que aportan un valor sustentable
El cambio paulatino hacia un uso cotidiano racional y responsable de los recursos naturales y artificiales no es una cuestión sólo de concientización o de desarrollo tecnológico. Por más convencidos que estemos de querer modificar nuestros hábitos ciertamente predadores, y aunque conozcamos que existen nuevos materiales y recursos, debemos poder contar con objetos que nos muestren su potencial funcional y que puedan asociarse a nuestro entorno de vida habitual. Y ahí es donde el diseño industrial cobra una importancia reveladora.
En los primeros años del nuevo milenio, muchos diseñadores industriales en todo el mundo comenzaron el difícil camino de explorar las posibilidades de intervención proyectual sobre objetos de uso cotidiano, tanto para mejorar su impacto nocivo sobre el medio ambiente, como también la escasa acogida que los productos ecológicos tenían en la sociedad.
A casi una década de estos primeros pasos tentativos podemos decir que en nuestro país, más allá de las dificultades financieras, se ha avanzado considerablemente en ambos sentidos.
‘The New York Times’ califica la obra de «monumento al ego» del arquitecto español
El arquitecto español Santiago Calatrava ha presentado en Nueva York una exposición sobre la impactante estación que ha diseñado para la zona de Manhattan destruida en los atentados del 11-S, y cuyo diseño original ha sufrido algunas modificaciones. «Éste es un proyecto fundamental para nosotros y, técnicamente, es uno de los mayores retos a los que me he enfrentado», reconoció Calatrava en la inauguración de la muestra, que se podrá visitar en el Instituto Español Reina Sofía hasta el 31 de agosto. Por su parte, el diario The New York Times, ha criticado abiertamente el proyecto, que considera «descorazonador».
Para el rotativo, que recuerda que el presupuesto ha pasado de casi 1.500 millones de euros a los 2.350 millones, el arquitecto valenciano «sigue siendo incapaz de superar el fatal error del proyecto: la llamativa incongruencia entre la extravagancia de la arquitectura y el limitado propósito al que sirve. El resultado es un monumento a un ego creativo que celebra la destreza ingenieril de Calatrava, pero poco más»
A Santiago Calatrava ‘The New York Times’ lo define como alguien borracho de ego, un artista/ingeniero que busca más la huella personal que el beneficio ciudadano. En un artículo incendiario, comenta que es «incapaz de superar el fatal error del proyecto: la incongruencia entre la extravagancia de la arquitectura y el limitado propósito al que sirve».
Como munición, utilizan Grand Central Station, musa del español. Dice el diario neoyorquino que, así como la estación de la 42 enlazó facilidad y belleza, las alas de Calatrava, ese interconectador que vertebrará la Zona Cero, apenas presenta soluciones: «Dentro de unas décadas ejemplificará nuestra incapacidad para dejar de lado los intereses particulares frente a una de las mayores tragedias vividas en América».
16 de Mayo de 2009.- Cuando ‘The New York Times’ disparó esta semana contra la estación de Calatrava en la ‘Zona Cero’ muchos recordamos cómo hace unos años el periódico lo celebraba. No parece ajeno a este volantazo la metralla arrojada por Bloomberg, alcalde de Nueva York, cuando lo acusaba de idear un proyecto faraónico. Carajo, entonces ¿Por qué lo aprobaron? ¿Por qué desplegaron la cansina fanfarria del triunfo si contemplaban una gaviota muerta?
Diseño y arquitectura en tiempos de desafíos. Ambientaciones que fusionan estilos y la búsqueda del equilibrio entre lo estético y lo posible
Hubo el tiempo de la sencillez y la religiosidad colonial; luego, el de las influencias italianas y francesas, el de los imponentes palacios de inspiración neoclásica. En 1936, la construcción del edificio Kavanagh anticipó el ansia de modernidad que marcaría a la arquitectura argentina de los años 60. Durante esa década, los trabajos de Clorindo Testa, Mario Roberto Alvarez, Justo Solsona y Horacio Baliero, entre otros, demostraron que surgía una escuela argentina de arquitectura dispuesta a poner en crisis el clasicismo imperante hasta ese momento, influyente en el exterior y lista para plasmar sus principios en proyectos tales como los del Banco de Londres, la Biblioteca Nacional, Argentina Televisora Color, el Centro Cultural General San Martín.
La globalización y el cambio tecnológico de fines del siglo XX se cristalizaron en las espectaculares torres levantadas a partir de 2003: un auge constructivo que en su momento sorprendió a muchos de los implicados pero que hoy, en plena debacle económica internacional, llegó a su fin. ¿Qué esperar, entonces? A juzgar por las respuestas de los profesionales consultados por LNR, nada que no implique una confiada expectativa. «No hay duda de que la crisis está establecida y va a obligar a terminar con los desmanes y locuras propuestos por un mercado a veces frívolo y caprichoso -asegura Ignacio Lopatín, docente desde hace 40 años en la FADU-UBA, ex director de Planeamiento Urbano de la Ciudad de Buenos Aires (entre 2002 y 2004) y creador del estudio que lleva su nombre-.
Perrault, que siente gran vocación y respeto por el paisaje, destacó «la figura de las vallas metálicas y las grandes vidrieras -su seña de identidad- para mantener el contacto con el entorno». Requisito que cumple la Caja Mágica.
La ‘arcilla azul’ e instalaciones aún no finalizadas no gustan a los tenistas
Robredo se queja de cosas aún no ‘rematadas’: ‘Da la sensación que les ha pillado el toro’
DPA | AGENCIAS
MADRID.- ‘Blue’ significa ‘azul’ en inglés, pero también ‘triste’. Y tristeza es lo menos que deben estar sintiendo los organizadores del torneo de tenis de Madrid, bombardeados con destempladas negativas a su proyecto de jugar sobre una arcilla azul que sustituya al tradicional naranja. Robredo también se quejó de algunas incomodidades y la sensación de que algunas instalaciones de la ‘bonita’ Caja Mágica aún no están completamente finalizadas. [Opinión de Javier Martínez]
«Estamos en contra», dijo enfático el suizo Roger Federer, siguiendo los pasos del español Rafael Nadal, que el sábado sacudió al torneo con una enumeración de críticas y puntos débiles que irritó a sus organizadores. Ion Tiriac, el empresario más poderoso e imaginativo del tenis mundial, dueño del torneo de Madrid, fracasó esta vez, precisamente en el día de su cumpleaños número 70, el que marcó el inicio del torneo.
Seis años atrás su mano derecha, Gerard Tsobanian, sorprendió al mundo con la introducción de las modelos recogepelotas, una innovación aceptada de buen grado por los jugadores. Años más tarde, durante los dos Masters femeninos jugados en Madrid, los modelos fueron masculinos. Y nadie se quejó, todos contentos.
JOSÉ MANUEL CUÉLLAR | MADRID
Domingo, 10-05-09
Ver para no creer. Rafa Nadal aparece por la Caja Mágica y su rostro es un rictus de amargura. Contraído, casi feroz, parece un personaje salido de «Apocalypto», la narración de Mel Gibson. No está contento el número uno del mundo. Se rumorea que, de haber sido por él y por su equipo, no habría venido al torneo, que no le gusta la altura, ni el bote de la bola, ni tampoco su fecha (poco antes de Roland Garros) e, incluso, que no habría asistido si no llega a ser por la presión de los patrocinadores.
Diseñado por el arquitecto francés Dominique Perrault, estará en el Parque Lineal del Manzanares, tendrá 3 estadios cubiertos más otras instalaciones, y costará 150 millones de euros
El Águila Alcatel, de Ezquiaga y Salmona, en el distrito de Arganzuela de Madrid.
ARQUITECTOS | VISITA A LA PROMOCIÓN EL ÁGUILA-ALCATEL
Homenaje al ladrillo y al aprovechamiento de los espacios en una promoción de autor
JOSE F. LEAL | MARIO VICIOSA
MADRID.- La expresión ‘culto al ladrillo’ no siempre hace referencia a oscuras ambiciones de promotores inmobiliarios. En ocasiones es sinónimo de homenaje y de obsesión por sacarle el mayor partido al material de construcción por excelencia.
La zona del deck con oportunas reposeras para disfrutar de una imponente vista.
Arquitectura paisajista: a la altura del paisaje
El proyecto fue diseñado e implementado por Adriana Llacer y el estudio Fernando Bortairy.
El contexto
Un club de campo de 200 hectáreas, con lotes en su mayoría con quebradas, como en este caso. Originalmente, los suelos fueron utilizados para cultivos agrarios, por lo que sufrieron mucho desgaste. Posteriormente, fueron rellenados para la venta, motivo por el cual hoy no retienen agua. La construcción de la casa exhibe las líneas de una geometría que decanta en modernidad. El desafío fue elegir especies que no requieran un buen desarrollo radicular para prosperar, de bajo mantenimiento y que se adaptaron al poco riego, y además acompañar la estructura geométrica de la casa.
Obra: jardín privado Proyecto de paisajismo: Adriana Llacer, Técnica Paisajista Estudio de arquitectura: Fernando Bortairy Año de ejecución: 2001 Superficie jardín: 15000 m2 Superficie lago: 1000 m2 Superficie casa: 600 m2
Hasta el 20 de mayo, en el Museo de Arquitectura y Diseño (Buenos Aires), se puede visitar Proyecto Pieles, una muestra que busca interpretar el vínculo entre la piel y el espacio que nos rodea
La piel es la frontera entre nosotros y el exterior, es la línea que nos separa del mundo circundante, y lo que la cubre, la indumentaria, también es arte. De esta idea parte la muestra Proyecto Pieles que se exhibe en el Museo de Arquitectura y Diseño y que busca interpretar a través del género textil el vínculo entre la piel y el espacio que nos rodea. Uno de los hallazgos de la muestra es el montaje, y la iluminación, especialmente teniendo en cuenta la disposición y la dimensión de los espacios que ofrece el edificio.
A lo largo del hueco de la escalera se desarrolla parte de la exhibición que presenta vestidos de Martín Churba que ascienden por el espacio suspendidos por hilos, y que expresan «la noción de piel en cuanto a la configuración de un producto vestimentario, con layers, capas sobre capas, que resignifican la identidad del cuerpo», segun la descripción de la curadora de la muestra, Andrea Saltzman.
Los autores de la original cocina solar critican la banalización del ecodiseño, y cuentan cuáles son los principios que guían el proceso de fabricación de objetos prácticos y al alcance de todos.
Comprendemos la sustentabilidad como un sistema de tres ejes donde se dan las coordenadas que equilibran el universo humano. El primer eje representa al grupo humano como conjunto de individuos que tienen diversas necesidades y deseos (eje social); el segundo, a lo que produce y genera para satisfacerse (eje cultural-económico), y el tercero, el contexto en el cual está inserta y se nutre la sociedad (eje ambiental).
El concepto de sustentabilidad está en continua redefinición, pero la meta es lograr un cambio paradigmático que genere relaciones equitativas entre la sociedad y el planeta. Observamos que el término ha tomado cada vez más importancia en la esfera del diseño y las empresas, pero también vemos que se manipula hasta banalizar su sentido.
LONDRES.- El alcalde de Londres, Boris Johnson, planea construir sobre el Támesis un moderno puente que estaría suspendido en una de las márgenes del río de dos torres gemelas de treinta y cinco pisos destinadas a viviendas.
El puente habitable, que contendría también cafés y tiendas y que estaría inspirado en el famoso «Ponte Vecchio«, construido en la ciudad italiana de Florencia en 1345, es un proyecto que el arquitecto francés Antoine Grumbach realizó en los años noventa del siglo pasado y que resultó ganador en un concurso convocado por la Royal Academy of Arts para construir un puente habitable entre los ya existentes de Waterloo y Blackfriars.
El alcalde de Londres planea reflotar la construcción de un puente con usos sobre el río Támesis al estilo del Ponte Vecchio, en Florencia, que fue proyectado por el francés Antoine Grumbach el siglo pasado
Un ejército de más de 10.000 obreros sueldan vigas y levantan estructuras futuristas en dos franjas de tierra separadas por el río Huangpu. Situado kilómetro y pico al sur de los rascacielos de Shanghai, el terreno era hasta hace poco una decrépita zona semi-industrial, ocupada por hornos de acero y por Jiangnan, el astillero más antiguo del mundo, que acaba de desaparecer tras casi siglo y medio de historia. Hoy, la Exposición Universal de 2010 va tomando forma en ese mismo lugar.
La mayor ciudad china inicia este sábado la cuenta atrás de un año para su gran evento internacional, considerado un bis para el orgullo con el que este país acogió los Juegos Olímpicos en 2008. Pero la crisis económica, que está afectando a los 234 países u organizaciones que habían dicho que sí a la cita, puede acabar desluciendo la mayor y más ambiciosa de todas las Expos conocidas hasta el momento.
3 de mayo de 2009.- Cuando oí hablar de la campaña ‘Salvemos el Huevo’, pensé que se trataba de una broma. El equívoco no duró más de unos segundos, los necesarios para que cualquier persona familiar con Beirut repase mentalmente cuántos huevos conoce que deban ser rescatados. Solo hay uno: el Beirut City Center, un cine modernista levantado en los años 70, mutilado superviviente de la guerra, en contínuo peligro de derribo por su estratégico y codiciado emplazamiento. Conocido también como «la cúpula», «el jabón» o «la burbuja» por su forma ovalada, el Huevo se ha convertido en una parte inherente de Beirut como lo pueda ser la Corniche o la Plaza de la Estrella. Es una de las pocas construcciones previas al conflicto que perviven en el centro de Beirut y se ha convertido, con los años, en parte de su identidad cultural.
El estudio Antonini-Schön-Zemborain propuso un mix comercial y simbólico para la fusión de estos dos sectores de la capital del Líbano, castigados por 15 años de guerras internas
Un grupo de vecinos de la capital del Líbano busca salvar de su destrucción al Beirut City Center, un cine construido en los años 70 que está en terrenos de alto valor
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