Se acabó lo de ver la Torre Eiffel dominando desde las alturas el paisaje parisino poblado de tejados y buhardillas. En los próximos años, el símbolo por excelencia de la capital francesa tendrá que compartir ‘skyline‘ con otras construcciones. El Ayuntamiento de París ha desvirgado su cielo y ha aprobado la construcción de torres de hasta 180 metros de altura (50 metros para las de pisos y 180 para las de oficinas). Eso sí, la estructura de hierro seguirá siendo la reina, con sus 330 metros.
A diferencia de la mayoría de las capitales europeas, el cielo de París permanecía aún virgen. En 1977, año en el que se construyó la torre Montparnasse – la más alta de la ciudad tras la de Eiffel, con 210 metros -, el techo se fijó en 37 metros y desde entonces no se había modificado. Más de un cuarto de siglo después, el cambio de la normativa urbanística permitirá elevar hasta cuatro veces el horizonte del ‘skyline’ galo.
Esta decisión responde a una necesidad y no a un capricho. Y es que, a falta de espacio a lo ancho, París ha decidido expandirse a lo alto. El Ayuntamiento precisa que el hecho de quitarle el freno a las alturas favorecerá la construcción de viviendas, atajando así uno de los principales problemas que sufre París: la falta de pisos.
La construcción de rascacielos se producirá, eso sí, con cuentagotas. De momento, la modificación de la norma afecta al barrio de Masséna, (el distrito número 13). Sus vecinos serán los primeros en estrenar cielo. Según los planes del Ayuntamiento, se liberará hacia arriba una superficie de 178.000 metros cuadrados, de los cuales el 50% se destinará a la construcción de pisos sociales. Este distrito se convertirá en el área con un mayor número de viviendas protegidas, ya que aquí el 30% del parque inmobiliario ya es de este tipo.
Recreación de la ciudad de vacaciones Village Nature, parte del megaproyecto, | Disney - ElMundo.es
FRANCIA | Disney construirá 9.000 pisos a los pies del famoso parque
El 25% de estas futuras viviendas estará sujeto a algún tipo de protección
El complejo contará con un barrio residencial, centro comercial, oficinas,…
La superficie de este Eurodisney inmobiliario pasará de 1.943 a 2.230 hectáreas
Raquel Villaécija | París (Francia)
Es el sueño de cualquier niño: vivir en el castillo de la Bella Durmiente o merendar en casa del pato Donald. Los proyectos urbanísticos de la factoría Disney a los pies del famoso parque parisino van a hacer un poco más realidad el anhelo infantil. La compañía va a desarrollar 9.000 nuevos pisos –el 25% serán viviendas sociales- hasta 2030 en Val d’Europe, ciudad de 28.000 habitantes creada al calor del parque temático. Los residentes de esta Disneycité no se van a cruzar con Mickey tirando la basura, pero sí lo van a tener a dos pasos de casa.
Los aladines encargados de frotar la lámpara han sido el estado francés, Eurodisney y la empresa Pierre & Vacances. Acaban de firmar un acuerdo para el desarrollo turístico y residencial de la zona, cuya población podría alcanzar los 60.000 habitantes. A esta ville soñada por pequeños y no tan pequeños no le faltan atractivos: un barrio residencial, un centro comercial de 100.00 metros cuadrados, espacios verdes, 145.000 metros cuadrados de oficinas y una más que envidiable oferta de ocio.
Y todo a dos pasos de Eurodisney y a 25 kilómetros de la Torre Eiffel. Porque medios para llegar al paraíso tampoco faltan: acceso directo por autopista y trenes de cercanías RER directos a París en media hora. La ciudad también cuenta con una estación de tren de alta velocidad que permite llegar a Bruselas en una hora y media o a Londres en menos de tres.
El objetivo de este macroproyecto inmobiliario es impulsar el turismo en el que, de hecho, ya es el primer destino europeo, pero sobre todo «atraer a la población joven, y esto se conseguirá a través de la construcción de nuevas viviendas», afirman desde la compañía impulsara del megadesarrollo.
Para albergar este Eurodisney inmobiliario, la empresa ampliará su radio de acción de 1.943 a 2.230 hectáreas. Esta zona del este parisino va a estar tomada por Disney, que ya ha desarrollado en Val d’Europe 6.000 de las 11.000 viviendas existentes y ha generado 14.000 de los 21.000 empleos.
El aclamado arquitecto francés Jean Nouvel ha tenido que renunciar temporalmente a la realización de la Torre Signal, un gigantesco rascacielos rectangular que debía marcar la renovación del distrito financiero parisiense de La Défense. La falta de financiación, tras la retirada de la española Medea, obliga al premio Pritzker 2008 a aplazar su proyecto hasta después de la crisis.
Nouvel: ‘El proyecto se llevará a cabo cuando la crisis se disipe’
Alcanzará los 301 metros, por los 300,65 de la azotea de la torre Eiffel
EFE | París
La crisis aplaza el sueño del arquitecto y premio Pritzker Jean Nouvel de emprender la construcción de la Tour Signal, que alcazará los 301 metros, una altura similar a la de Torre Eiffel sin contar su antena (de 24 m. de altura). La falta de inversores ha paralizado la construcción de la Tour Signal, el rascacielos estrella del distrito de negocios de París, La Défense.
Aunque las primeras noticias sobre la paralización del proyecto apuntaban a una renuncia del arquitecto a través de una carta la directora de dicho organismo que gestiona La Défense, Joëlle Ceccaldi-Raynaud, el propio Nouvel ha negado haber enviado la misiva y ha manifestado su sorpresa por los rumores que circulan sobre su renuncia. «Hemos recibido con sorpresa la noticia de que Jean Nouvel habría renunciado a la construcción de la torre. No es verdad», afirman desde el estudio.
París, Londres, Madrid o Nueva York cuentan con estaciones de metro en desuso, algunas convertidas en museos, otras simplemente abandonadas
ÁNGELA GILABERT
Cierto halo fantasmagórico y de misterio envuelve a las estaciones abandonadas. Los suburbanos con más solera como el de París, Londres, Madrid o Nueva York cuentan con estaciones en desuso, algunas rehabilitadas y convertidas en museos, y otras simplemente en estado decadente, vivas sólo para que se puedan contemplar fugazmente desde los vagones.
In an effort to find a new generation of British design talent,Philippe Starck, one of the world’s best-known product designers, invites 12 hopefuls to a school of design he has set up in Paris. Over coming weeks, he will whittle them down until one fortunate student wins the opportunity of a lifetime – to work alongside the master for six months at his agency in the French capital.
Ranging from unemployed retail worker Jess to college lecturer Ilsa, the students meet Starck for the first time and discover what a larger-than-life character he is. And they face their first challenge – to head to a local hypermarket and find examples of good and bad design. When they explain their thinking to Starck, he critiques them and selects the weakest five for a further nerve-wracking test. When it’s over, the group of 12 is now 10 and the school of design can begin in earnest.
Pájaro rojo en el Bronx Jon Naar es fotógrafo y uno de los primeros escritores que se interesó por la cultura del graffiti.
Una muestra en París eleva el ‘graffiti’ a la categoría de arte más allá del tópico
ANA TERUEL – París
Hace tiempo que el graffiti artístico, un arte nacido sobre la chapa de un tren neoyorquino hace más de 30 años, dejó la clandestinidad de las calles para dejarse caer en brazos de museos y galerías. Y sin embargo, la Fundación Cartier ha logrado con su exposición (Nacido en la calle: Graffiti, hasta el 29 de noviembre en París) sortear los tópicos de ese asombroso viaje. Lo hace con la forma de una retrospectiva de la parte neoyorquina del asunto, claro, pero también con la vista puesta en el futuro y en nuevas capitales (como São Paulo), más vibrantes y frescas, de un arte orgullosamente bastardo.
Para la ocasión, la Fundación ofrece su muro exterior a los graffiteros callejeros de la ciudad que desembarcan a diario con sus sprays de pinturas y sus cascos de música, y redecoran el mural a la vista de los transeúntes. «Pintar aquí es un lujo», comenta Ezty, agente comercial «de lunes a viernes» que dedica su tiempo libre a la pintura urbana. «Estamos expuestos al público, no escondidos tras una pared o a oscuras».
Como parte de la muestra, una docena de artistas han sido invitados a invadir in situ los espacios del imponente edificio, ideado por Jean Nouvel. Graffiteros consagrados como el veterano neoyorquino JonOne y jóvenes representativos de las nuevas olas como el chileno Basco Vazko y el brasileño Cripta -representante del pixaçao, una variante de graffiti propio de São Paulo- han realizado especialmente para la muestra gigantescas obras efímeras en diferentes soportes, incluidos las paredes y fachadas del inmueble.
El graffitero Barry McGee no es nuevo en las salas de los museos. También conocido como Ray Fong o Twist, el trabajo de Mc Gee ha llegado hasta la Bienal de Venecia.– BARRY MCGEE
El graffiti nació espontáneamente como un arte de la calle, sin pretensiones más lejanas que la de inmortalizar un nombre, una firma o un dibujo rápido sobre paredes y objetos. Desde hace tres años, el graffiti que iluminaba o ensuciaba, al decir de otros, los trenes del subterráneo en Nueva York empezó a extenderse más allá de los barrios suburbiales del Bronx para llegar al Soho, codeándose con los más altos valores del arte contemporáneo. La galería Sidney Janis, especializada en obra de artistas de mucho prestigio, ha traído este año, en su primera visita a la feria de Arco, a seis de estos jóvenes pintores.Torrick Ablack, Toxic, uno de estos artistas del aerosol, empezó pintando en el metro cuando tenía 13 años. Tenían que esconderse de la policía, que les perseguía y arrestaba por hacer estos enormes diseños multicolores que cubrían lados enteros de los trenes subterráneos. «Ahora ya no me atraparían», dice cuatro años después.
Entradas anteriores en ArquitecturaS dedicadas al Graffiti:
Atentos, turistas: Londres tiene la peor comida y es la más sucia; París, lejos la más sobrevalorada y Bruselas la más aburrida. Así las calificaron los 2.400 internautas que contestaron una encuesta de la web TripAdvisor en la que se preguntó la opinión de los viajeros respecto a las ciudades europeas.
Entrando en detalles, la capital británica, además de ser considerada la más sucia de Europa, fue elegida como el lugar donde la gente va peor vestida y la más cara. Mientras tanto, otro de los destinos más famosos del viejo continente tampoco salió bien parado: París es visto, por los ojos de los turistas, como la ciudad menos hospitalaria y la segunda más cara.
OPERACIÓN ‘RENAULT’ | PROYECTO ÎLE SEGUIN-RIVES DE SEINE
París pone en marcha la «Operación Renault»
5.000 casas y una gran centro cultural en el viejo cozarón de la industria del automóvil
El 50% de la superficie se destinará a equipamientos y zonas verdes
Nouvel, Foster y los españoles Ferrater y Mateo dejarán su huella en el barrio
SONIA GÓMEZ
MADRID.- Si Madrid tiene la Operación Campamento, París la ‘Operación Renault’. A tan sólo un cuarto de hora de la Torre Eiffel crece uno de los proyectos urbanísticos y culturales más ambiciosos de los últimos años para remodelar la capital francesa: la Operación Île Seguin-Rives de Seine, que se desarrolla sobre los terrenos que ocupaban las antiguas fábricas de Renault, al oeste de París. No será un nuevo barrio más, también ejercerá como pulmón cultural y artístico de grandes proporciones. Por eso, el proyecto cuenta con la colaboración de conocidos arquitectos internacionales, como Norman Foster y Jean Nouvel, o los españoles Carlos Ferreter y Josep Lluis Mateo.
Basílica del Sagrado Corazón en Montmartre, el París más bohemio
Los lectores recomiendan una escapada a la capital francesa para descubrir por qué es tan atractiva, pero sin gastar demasiado
NIEVES LLACA
Fue Enrique IV de Francia quien afirmó que «París bien merece una misa». Para los lectores de EL VIAJERO merece, sobre todo, una escapada de varios días para conocer sus principales rincones y atractivos. Eso sí, sin arruinarse en el intento. Por ello, además de recomendar los puntos más interesantes de la capital francesa, los viajeros ayudan con algunos consejos para ahorrarse unos euros en una ciudad que no pasa por ser, precisamente, barata.
Diez nuevas pistas para descubrir la cara B de una ciudad en la que no está todo visto AITOR ORDAX
El río Sena, la torre Eiffel, la iglesia del Sacré-Coeur, la catedral de Notre Dame, el museo del Louvre, … Lugares tan manidos y visitados que casi resultan tópicos para cualquier turista que llega a París. La ciudad de la luz -otro concepto utilizado hasta la saciedad- es todo eso, pero también mucho más.
La Torre Eiffel, que este próximo martes cumplirá 120 años, volverá a ser repintada del mismo color bronce actual. El imponente y metálico monumento, obra del ingeniero Gustave Eiffel, fue inaugurada en 1889 y será ahora repintado por décimo novena vez desde aquella fecha, una tarea que exigirá casi un año de trabajo a 25 pintores. Aunque tan sólo deberán pintar encima de la pintura que queda y no tendrán que retirar capas anteriores, puesto que el aire y la erosión se encarga entre repintado y repintado de eliminar gran parte de aquella.
El ingreso en el museo, proyectado por el arquitecto chino-norteamericano Ieoh Ming Pei, se inauguró en medio de un escándalo el 30 de marzo de 1989, por orden del ex presidente Francois Mitterrand. La etérea estructura de acero pesa 95 toneladas, y su marco de aluminio y cristal 105 toneladas
lanacion.com| Arquitectura | Miércoles 1 de abril de 2009
La Torre Eiffel cumple 120 años con una exposición Para su cumpleaños, la Torre -de 324 metros de altura- ha recibido una nueva capa de pintura color bronce, la decimonovena desde su inauguración para la Exposición Universal de 1889
Coloquios, conciertos y proyecciones luminosas, entre los actos programados para la ocasión
La pirámide del Louvre, monumento dentro del monumento que atrae a tantos amantes del arte y turistas como la mismísima Gioconda, cumple hoy 20 años desde que fue erigida en el centro histórico de París, y lo celebra con un sinfín de actos culturales y artísticos. Coloquios, conciertos, proyecciones luminosas, conferencias, publicaciones, sesiones de cine y paseos «nocturnos» musicales recordarán a lo largo de este mes de abril que el promotor del proyecto, el presidente socialista François Mitterrand, la inauguró el 30 de marzo de 1989.
El encargado de construir el vistoso edificio acristalado que transformó la faz del Louvre y en cierta forma de París fue el arquitecto chino-estadunidense Ieo Ming Pei. Mitterrand provocó una violenta polémica nacional con su deseo de instalar una obra tan vanguardista en el corazón del antiguo palacio real fundado por Carlos V el Sabio (1338-1380) sobre el fortín construido en 1190, junto al Sena, por el rey Philippe Auguste. La obra de Pei se insertaba en un plan que muchos calificaron de faraónico, que incluía emblemáticos edificios como el Arco de la Defensa, la Opera de la Bastilla, la Gran Biblioteca Mitterrand o la rehabilitación de la Estación de Orsay, hoy Museo dedicado al siglo XIX y los impresionisas.
Miguel jurado. Editor de ARQ mjurado@clarin.com «… La semana pasada cumplió 20 años la Pirámide del Museo del Louvre. Es interesante por la enseñanza que nos puede brindar en este momento la epopeya de I.M. Pei para concretar la remodelación del viejo museo parisino. En su época, no fueron pocas las voces que se alzaron contra la obra. «Inapropiada intromisión en una obra maestra de la arquitectura», «diseño que hace mal a la vista» o, simplemente, «Adefesio» fueron algunos de los adjetivos que recibió la nueva empresa. Veinte años después, el éxito de la Pirámide es la postal más característica del Louvre.
En el ’89 nadie reparó en que el Louvre, un palacio devenido en museo cuatro años después de la Revolución Francesa, era cualquier cosa menos una estructura coherente. Al palacio real, fundado por Carlos V el Sabio (1338-1380), se le sumaron nuevas alas y ampliaciones que concluyeron con el completamiento de las principales fachadas durante el siglo XIX. Un verdadero pastiche histórico que suele leerse como una unidad, porque todo parece «viejo». …»
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